La esperanza es lo último que se pierde
El regalo más especial
Meses después...
Había regresado a mi departamento, después de decirle a Kiara que ya no iba a poder trabajar en la florería, pero que de todos modos nos íbamos a seguir viendo, y también después de haber ido al Ministerio de Magia para conseguir trabajo, tal vez no como parte del cuartel de aurores, ya que casi hay muchas personas ahí, pero podría administrar las misiones que se daban y si necesitaran un refuerzo ayudaría. Al parecer esa idea la acertaron, pero tendrían que pensarlo revisando mis papeles. Eran las 6:00.
Me eché en el mueble y cerré los ojos, pero solo para descansar. Hoy era 11 de agosto, mi cumpleaños, cumplía 20 años, pero hoy no estaba de ánimo para fiestas. Así que le dije a Hermione y a Karol que no quería nada, pero eso no evitó que Hermione me comprara ropa y me dijera que me la ponga ese mismo día. Por eso hoy llevaba un polo celeste estraple, donde a partir de la cintura se formaba una pequeña falda de 10 cm. y una falda jean hasta un poco antes de la rodilla. Desde el día de la graduación me ponía el collar que me regaló Harry todos los días. Mi relación con él era mejor cada día que pasaba. Llevamos medio año saliendo. Él subió al puesto de jefe del cuartel de aurores hace 1 mes. Ron y Hermione eran miembros del cuartel de aurores. Yo no pude entrar con ellos, porque fui recién hoy a postularme para el trabajo y los cargos ya estaban ocupados, por eso solo postulé para el de administradora y podría reforzar. Comencé a pensar en Harry y todos los momentos que tuvimos juntos. Cuando nos mirábamos, nos abrazábamos, cuando me besaba, el beso que me daba se sentía tan real.
-Harry.
-¿Soñabas conmigo?
Me levanté rápidamente y vi que Harry también estaba sentado en el mueble.
-¿Qué haces aquí?-le pregunté, me di cuenta porque sentí el beso tan real.
-Esa es manera de saludarme-me dijo apenado.
-Disculpa-me acerqué a él y le di un beso-, pero me asustaste.
-No te preocupes-se sentó más en el mueble y me acercó hacia él para sentarme en sus piernas y puse mi cabeza en su hombro. Él me abrazaba por la cintura y yo por el cuello.
-Feliz cumpleaños.
-Gracias. Pensé que te podrías olvidar.
-No lo haría. Es lo primero que pensé cuando me levanté.
Sonreí por lo que dijo. Yo también pensaba en él cuando me levantaba.
-¿Y qué vas a hacer para tu cumpleaños?
-No pienso hacer nada.
-¿Por qué?
-No estoy de ánimo para fiestas.
-¿No me quiere presentar a tu familia?
-Ron ya me dijo que los conoces, a mis hermanos y a mis padres.
-Pero no les ha dicho que salgo contigo.
Lo pensé por un momento, era verdad.
-Puede ser otro día. No es necesario que sea hoy.
-Si tú lo dices, pero...-levantó mi rostro-¿No quieres salir hoy?
-¿Hoy?
-Es tu cumpleaños, quiero estar contigo este día.
-Pero puede ser en la casa.
-Ginn, por favor-me dijo mirándome con esos ojos esmeraldas que tanto me gustaban.
-Está bien-le dije, nos levantamos y me arreglé el cabello, seguía teniendo mi cabello lacio con 6 rulos-. Es que estaba un poco cansada por haber ido también al ministerio.
-¿Para conseguir trabajo?
-Sí, aún no sé los resultados.
-Yo sí.
Se me había quitado un poco el cansancio.
-¿Y qué dicen?
-Vas a ser la administradora.
Sonreí-. Qué suerte que me consideraron para el trabajo. Pero ¿De qué grupo tengo que administrar las misiones?
-El grupo A.
-Ahh...Un momento. ¿Tu diriges el grupo A?
-Te diste cuenta.
-¿Cómo así llegué a ser administradora del grupo A?
-Pués, te conté que estos últimos días de trabajo no me iban bien, porque me hacía falta la programación de misiones y las historias de algunos mortífagos.
-Sí...
-Entonces Kingsley (Ministro) me llamó y me dijo que había alguien que estaba dispuesta para el cargo de secretaria. Le pregunté su nombre y me dijo el tuyo. Sólo con el nombre le dije que ya.
-Harry, no deberías hacer eso.
-Sé que eres hábil, por eso acepté que tú fueras la administradora del Grupo A, casi como si fueras mi secretaria.
-Si tú lo dices.
-Pero, vas a trabajar dentro de más o menos 1 mes.
-¡¿Un mes? ¿Por qué?
-Asuntos del ministerio ¿Salimos?
-Ok.
-Pero antes-se acercó un poco a mí-. Voltéate.
-¿Por qué?
-Por favor, Ginn, hazlo.
-Está bien-me volteé y me tapó los ojos.
-¿Por qué...?
-Voy a darte tu regalo.
-¿Qué? Pero...
-No hagas objeciones.
-Ok, ¿Pero como vamos a bajar las escaleras?
-Vamos a ir por el ascensor-me guió hacia afuera del departamento y escuché que cerró la puerta.
Seguimos caminando. Doblamos a la izquierda. Nos quedamos quietos y escuché que se abrió el ascensor y entramos. Nos volteamos y sentí que puso su mentón en mi hombro.
-Me gusta estar cerca de tí-me dijo, ya que sentía su cuerpo muy pegado al mío
-Aprovechas que no me dejas ver.
-No parece que te estuvieras quejando.
-En eso tienes razón.
Escuché que se abrió otra vez y salimos. Luego sentí un poco de sol. De seguro ya habíamos salido del edificio. Me pareció que fuimos a la cochera del hotel.
-¿Qué me regalaste?
-Ya lo vas a ver. Espero que te guste.
Nos detuvimos. Me quitó las manos de los ojos y se alejó un poco. Al abrirlos, vi...
-No puede...ser-estaba sorprendida.
-¿Te gusta?
-Siempre quise una.
Corrí hacia la moto blanca que tenía un lazo de color rojo.
Volteé hacia Harry que se había acercado.
-Harry, no puedo aceptarlo.
-Ginn, se que querías una y por eso la compré.
-Tiene un aspecto caro.
-No te preocupes por eso, Ginn.
-Pero no es necesario que gastes tu dinero en mí.
-Por favor Ginn, sé que la quieres-no podía decirle que no, siempre había querido una moto y de color blanco.
-Tienes razón-le dije y le sonreí-. Gracias.
-No hay de que-me abrazó y me besó-¿Quieres conducirla?
-¿Puedo?
-Ahora es tuya.
Quité el lazo rojo y me senté, Harry se sentó atrás mío, pero puso sus manos encima de las mías para conducir también.
-¿Puedo ayudarte hoy?-me preguntó.
-Claro.
Encendimos la moto y fuimos afuera.
-¿A dónde vamos?-le pregunté.
-Solo vamos a dar un paseo en la moto.
-Ok-en estos momentos solo quería disfrutar de mi nueva moto y de Harry.
Pasaron unos cuantos minutos.
-¿Quieres ir a casa?-me preguntó.
-¿Qué hora es?
-Como las 7 y algo.
-Entonces regresemos.
Harry condujo hacia el departamento, pero momentos después me di cuenta que no se dirigía precisamente ahí.
-Harry ¿A dónde vamos?
-A tu departamento.
-Por lo que yo sé, este no es el camino.
No me siguió hablando. Yo no podía hacer nada. Él era el que manejaba y si yo manejaba en otro sentido, podría suceder un accidente y no quería eso.
Llegamos a lo que parecía una casa grande. Esas casas que se alquilan para...
-Harry, no me digas que todos los demás están ahí.
-Ginny, es tu cumpleaños, teníamos que celebrarlo.
-Suponía que Hermione y Kiara iban a hacer algo así.
-¿Cómo lo supiste?
Harry: Aunque yo también formo parte del plan.
-Las conozco perfectamente. Con razón Hermione me dijo que me pusiera esta ropa-dije mirando la ropa que tenía puesta.
-Yo pienso que te ves my linda así.
Lo miré y le sonreí-Gracias, pero Harry eres...
-No miento, en serio.
Nos dirigimos hacia la puerta.
-Antes de que entremos-me dijo-, trata de hacerte la sorprendida.
-Lo haré.
-No hay problema que hayamos invitado a algunos aurores, para que vayas conociéndolos antes de que trabajes.
-No hay problema.
Harry abrió la puerta. Al principio como casi siempre todo estaba oscuro, pero después se encendieron las luces y todos los presentes gritaron como siempre "¡Sorpresa!". El interior de la casa era muy amplio para varias personas y al fondo había un pequeño estrado.
Hermione y Kiara me saludaron, luego siguieron mis demás amigos y también mis demás familiares.
-¡Papá! ¡Mamá!
Ellos me saludaron. Hace tiempo que no los veía.
-¡Ginny!
-¡Fred! ¡George!
Mis hermanos también estaban ahí, con Charlie.
-¡Ginny!
Y por supuesto mi hermano mayor.
-¡Bill!
Los abrase a todos. Hace mucho que no los veía. Estaba con mi familia, Harry, Hermione y Kiara. Ya no estaba molesta con ellas.
-Ginny, Ron nos lo contó-dijo Fred.
-¿Qué cosa?-pregunté mirando a Ron.
-De todos tus romances que no nos contaste-dijo George.
-Con Michael Corner-dijo Fred.
-Y Dean Thomas-finalizó George.
Mis demás familiares prestaron atención.
-¿Y yo por qué tendría que contarles con quién salgo?
-Porque somos tus hermanos-dijeron.
-Y también nos contó que ahora sales con alguien-dijo Fred.
-Con el que llevas saliendo meses-dijo George.
-6 meses y dentro de 9 días, serán 7-les dije sonriendo.
-¿Tendrías la amabilidad de decirnos quién es?-preguntó Fred.
Volteé y vi que Hermione y Kiara miraban a Harry-. Lo conocen.
-¿A sí?-preguntó George.
-Sí, es Harry.
-¡¿Harry?-dijeron los gemelos.
-Sí-esta vez fue Harry.
-Harry, cariño, no me lo esperaba-dijo mi mamá y lo abrazó.
-Para mí, sí eres el indicado para mi hija-dijo mi papá, yo sonreí un poco sonrojada.
-¿Estás seguro de soportarla después?-le preguntó Fred susurrándole a Harry.
-Fred...-le dije fulminándolo con la mirada.
-No creo que tenga la necesidad-dijo Harry abrazándome por la cintura.
Eso hizo que ya no estuviera molesta con Fred. La fiesta transcurrió normalmente. Harry me comenzó a presentar a unos cuántos del cuartel de aurores. Al último me presentó a 2 su compañero de misiones, Stuart Cooper y Devon Lodge, eran buenos chicos, al parecer los amigos aurores más cercanos de Harry, aunque su mejor amigo seguía siendo Ron.
Estaba hablando con Hermione y Kiara. Harry me dijo que dentro de un rato iba a regresar.
-¿Y qué te regalo Harry?-preguntó Karol.
-Una moto blanca.
-Justo lo que querías-me dijo Hermione.
-Sí, algo cara, pero él me lo regaló y al final no se lo negué.
-Un rato, ya vuelvo-dijo Hermione mientras se iba.
Seguí hablando con Karol por unos minutos más, hasta que escuché que alguien hablaba y decía que guardáramos silencio. Era Hermione y a su lado estaba Harry.
-Gracias-dijo Hermione, de seguro lo decía porque se habían quedado en silencio-. Ginny, ¿Puedes venir?
¿Por qué me llamará? Me dirigí hacia donde estaban Hermione y Harry. Kiara me acompañó. Cuando estaba llegando. Hermione dejo el micrófono a un lado y subí. Hermione bajó y acompañó a Karol. Yo me quedé con Harry en el pequeño estrado. ¿Ha sido Harry el que quería que yo subiera? ¿Por qué? Tenía varias preguntas que fueron contestadas con los siguientes actos.
Harry me tomó la mano.
-Gracias a todos por venir a esta fiesta-dijo dirigiéndose al público-, hay algo que quiero decirle a la cumpleañera-me miró-. Ginny. Sé que yo ya te he dado un regalo, pero también tengo otro que darte este día-¿Otro regalo?-. Sé que nunca me voy a arrepentir de esta decisión que he tomado ¿Decisión?-. Ginn, eres la persona más especial que he conocido y...quiero hacerte una pregunta-¿Pregunta?- Ginevra Molly Weasley...-hincó una de sus rodillas- ¿Quieres casarte conmigo?-dijo mientras sacaba una cajita transparente la cual abrió y contenía un anillo de compromiso.
Escuché claramente como todos los presentes se sorprendieron, en especial Hermione y Karol. Sentí una emoción por dentro. Harry quería casarse conmigo.
En ese momento vinieron todos los recuerdos. El primer día que lo vi en la florería. En la fiesta. Que conocía a Ron y Hermione. Nuestra primera cita. El baile de graduación. Nuestro primer beso. Todas esas imágenes vinieron a mi mente como una película. Estaba muy sorprendida y emocionada.
-Ginny...-noté que Harry estaba preocupado y me di cuenta que no había respondido.
Estaba conmocionada y no pude evitar derramar una lágrima-¡Claro que sí, Harry, sí quiero casarme contigo!-se levantó, lo abrasé y lo besé. Olvidé a todos los invitados que estaban presentes. Harry me abrazó por la cintura y yo por el cuello y nos besábamos. Estaba demasiado feliz. Era uno de los mejores momentos de mi vida. Hasta ahora el mejor.
Al separarnos. Me puso el anillo en el dedo anular, mientras todos aplau-dían.
Me sentía como si flotara en las nubes. Me iba a casar con Harry, con el amor de mi vida. Media hora después terminó la fiesta y Harry y yo nos fuimos en la moto. Fuimos los últimos en salir. Nos dirigimos esta vez a mi departamento. Al llegar guardamos la moto y subimos las escaleras para ir al tercer piso.
-¿Nos casamos en 1 semana?-me preguntó.
-Cuando quieras, pero sí, en una semana-le dije y vi el anillo.
-¿Te diste cuenta de las inscripciones en el anillo?-me preguntó cuando vi el anillo, era de oro blanco con un diamante de corazón, ¿Cómo sabe que me gustan los diamantes de corazón?
-No.
-Son parecidas a la del collar.
Tomó mi mano y la volteó para que se pueda ver la otra parte del anillo, noté que decía "HG TAYSTA".
-Significa...
-"Te amo y siempre te amaré"-le dije.
-¿Cómo lo supiste?
-Fue lo primero que pensé cuando vi las letras. Además es lo que siento-le dije sonriendo sabiendo que era verdad-. Me haces la chica más feliz del mundo.
-A mí el chico más feliz del universo. Te amo Ginny.
-Te amo Harry, demasiado-le dije y nos besamos como tantas otras veces, con mucho amor.
