La esperanza es lo último que se pierde

Epílogo: La boda

Había pasado una semana desde mi cumpleaños. Hoy era 18 de agosto, el día en el que me casaba con Harry. Estaba en el salón de belleza cerca del departamento con Hermione, Kiara y mi madre mientras me paraba en un banco pequeño y al frente mío había 3 espejos de cuerpo entero. Llevaba puesto mi vestido de boda. Era estraple apretado en la parte de la cadera para arriba y para abajo iba con vuelo hasta llegar un poco antes del piso. Tenía mi cabello suelto con mis 6 rulos y una diadema puesta. Tenía mi buqué que era de jazmines color lila. No podía creer que dentro de unos minutos me iba a casar con Harry. Estaba tan feliz. Podría hacer mi vida con el hombre al que amaba. La boda iba a ser mágica, pero con un poco del estilo muggle. Sé que tenía una edad temprana, pero todos lo aceptaron, ya que sabían cuánto nos amábamos Harry y yo.

-¿Cómo te sientes?-preguntó Hermione con una sonrisa. Era una de mis damas de honor con Kiara. Hermione llevaba un vestido rojo estraple que llegaba hasta la rodilla, su cabello estaba lacio y amarrado en media cola y Kiara tenía un vestido azul con tiras que también llegaba hasta la rodilla, su cabello estaba con rulos.

-Muy bien, Hermy-le respondí con una sonrisa.

-No puedo creer que te vas a casar Ginny ¿No es lindo?-preguntó Kiara con una amplia sonrisa.

-Sí, lo sé-decía mientras pensaba en todos los momentos que Harry y yo tuvimos y en los que íbamos a tener.

-Ya decía yo que te ibas a casar con él y tú no me creías.

-¿Cuándo le dijiste eso?-preguntó Hermione con interés.

-El día en que lo conoció, en la florería, al terminar de hablar con él.

-¿Cómo supiste?

-Cuando lo vi, supe que era su pareja ideal y no Dean.

-No puedo creer que ya te vas a casar, hija, espero que seas feliz con Harry.

-Y lo seré mamá. Estoy segura.

Me abrazó y me dio un beso en la mejilla.

-Ya viene la limo-dijo Kiara emocionada.

-¿Limosina?-pregunté.

-La pidió Harry-me dijo Hermione.

-Le dije que fuera algo simple.

-Por favor, Ginny, mira que es su boda. Sólo por esta vez.

-Está bien, creo que no está mal-dije al ver los arreglos de flores en la limosina blanca. Por suerte no era tan grande. Primero subí yo, luego Hermione, Kiara y mi mamá. Las chicas que trabajaban en el salón de belleza nos despidieron y desearon suerte.

Íbamos camino hacia la iglesia, ya debían estar los invitados, mi papá, los padrinos, Ron y Devon, y por supuesto Harry.


Me encontraba afuera de la iglesia esperando a que llegara Ginny. Estaba nervioso. No sabría si vendría ¿Le habrá pasado algo? ¿Se habrá arrepentido? Esa idea hacía que se pusiera más nervioso.

-¿Nervioso?-preguntó Ron.

-Sí, ¿No crees que se haya arrepentido?

-Por supuesto que no, Harry. Ella te ama.

-¿Por qué se demora tanto?

-Cálmate, pronto van a venir.

-Eso espero.

-Vas a ver que sí.

De repente se escucharon unas exclamaciones entre los invitados.

-¡La novia ya llega!

Me di cuenta que a lo largo de la pista frente a la iglesia estaba la limosina blanca que había alquilado para Ginny. Espero que no se haya molestado por haber alquilado la limosina en vez de algo simple como ella quería.

-Tienes que ir yendo a dentro Harry.

-Pero quiero ver a Ginny.

-Ya la vas a ver cuando entre a la iglesia-dijo Ron y después llamó a Devon-. Lleva a Harry a la iglesia.

-Vamos Harry, pronto va a entrar Ginny-dijo Devon.

Seguí a Devon hasta la iglesia.


La limosina estacionó frente a la iglesia.

-Es la hora-me susurró Hermione.

-Es la hora-le susurré.

El chofer salió y abrió la puerta. Escuché que los aplausos estaban comenzando. Salió mi mamá, Kiara, Hermione y al final yo. Todos los invitados aplaudieron más fuerte. Decidí buscar a Harry, pero no estaba. Supuse que estaba dentro.

Los invitados comenzaron a entrar. Sólo nos quedamos afuera mi papá, Devon, Kiara, Ron, Hermione y yo. Comenzaron a entrar en fila y en parejas, Devon con Kiara y Ron con Hermione. Al final nos quedamos mi papá y yo.

-¿Estas lista, Ginny?-preguntó mientras ponía su brazo

-Estoy lista-le respondí mientras ponía mi brazo en el suyo.

Se escuchó la marcha nupcial y entré a la iglesia con mi papá. Vi a todos los invitados, las damas de honor, los padrinos y a Harry, a quien notaba nervioso, pero feliz.

Harry: Esta bella como siempre. Aún no puedo creer que pronto vaya a ser mi esposa. Soy el hombre más afortunado del universo en tener a una mujer como ella a mi lado.

Seguimos avanzando y llegamos donde estaba Harry. Mi papá puso mi brazo en el de Harry.

-Espero que la hagas feliz-le susurró.

-La voy a hacer la mujer más feliz del mundo, se lo aseguro-le respondió Harry mientras lo miraba.

Nos miramos sonrientes y después miramos hacia el altar y comenzó la ceremonia.

-Hoy estamos reunidos aquí para celebrar el matrimonio entre Harry Potter y Ginevra Weasley, ¿Vienen a contraer matrimonio por propia voluntad?

-Sí-dijeron los 2 con seguridad.

La ceremonia continuó con las palabras del sacerdote. Hubo unas cuantas personas que se ponían nostálgicas por el momento. Mi madre tenía unas cuantas lágrimas al igual que mis damas de honor.

-Ginevra Molly Weasley-decía el sacerdote, mientras yo miraba a Harry-, acepta a Harry James Potter como su esposo para amarlo y respetarlo todos los días de su vida, hasta que la muerte los separe.

Me quedé pensando en ese momento tan único, estaba a punto de casarme con Harry, pensé en nuestros mejores momentos juntos y en lo feliz que seríamos-. Hasta después de la muerte, sí, acepto-dije mientras sonreía.

-Harry James Potter acepta a Ginevra Molly Weasley como su esposa para amarla y respetarla todos los días de su vida, hasta que la muerte los separe.

Me miró directo a los ojos, una vez más, esmeralda y chocolate-. Hasta más allá de la muerte, sí, acepto-dijo al final mirando al sacerdote.

-Pueden darse los anillos.

Hermione se levantó y se dirigió hacia nosotros para darnos los anillos que estaban en un plato pequeño. Tomé el anillo de Harry.

-Quiero decirte que...eres la persona más especial que he conocido, al conocerte me pareciste una buena persona, pero me di cuenta que lo que sentía por tí no era tanto amistad, sino algo más-decía mientras le ponía el anillo-, fue...amor-le sonreí y él también-. Yo, Ginny Molly Weasley, te acepto a ti, Harry James Potter, como mi esposo, y prometo serte fiel en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida e incluso hasta después de la muerte.

Harry tomó mi anillo, con eso Hermione nos dio una sonrisa y se dirigió a su sitio.

-Para mí...eres la persona más especial que tengo en este mundo. Al verte me pareciste linda, pero cuando te conocí me di cuenta que no solo era eso, eras...mi chica ideal. Me di cuenta al enamorarme de ti-me sonrío y yo no pude evitar sonreír por sus palabras, me puso el anillo-. Yo, Harry James Potter, te acepto a ti, Ginny Molly Weasley, como mi esposa y prometo serte fiel en la alegría y en la tristeza, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida e incluso hasta después de la muerte.

-Ahora los declaró, marido y mujer. Puede besar a la novia.

Nos miramos, me abrazó por la cintura y yo por el cuello, y nos dimos el mejor beso que nos habíamos dado, desde hace mucho. Todos se levantaron y aplaudieron, por un momento me olvidé de los demás, como si el tiempo se hubiera congelado. No podía estar más feliz.

Harry: Este es el momento más feliz de mi vida. Desde ahora Ginny va a ser mi esposa. Iba a tener a la mujer de mi vida a mi lado.

Nos separamos y fuimos hacia la entrada, donde los invitados estaban saliendo para recibirnos. Todos nos felicitaron. Cuando Hermione y Kiara vinieron hacia mí para felicitarme no pude evitar ponerme de lo más feliz.

-No saben lo feliz que estoy.

-Estoy segura, Ginny, que vas a ser muy feliz-me dijo Hermione.

-Lo sé-dije, luego miré a Kiara-. Kiara.

-Te felicito, Ginny, de verdad.

-Tuviste razón, Kiara, él es el hombre con el cual voy a ser feliz toda mi vida-dije en un arranque de felicidad.

-Te lo dije-me dijo con felicidad.

-¿Qué?-pregunté

-Me dijiste justo lo que yo te dije en la florería cuando lo conociste.

No pude verlas después, porque siguieron felicitando y después me junte otra vez con Harry.

-¡Viva los novios!-gritaron Fred y George, con lo cual todos gritaron lo mismo. Salieron fuegos artificiales en el cielo. Yo estaba alegre por el momento.

Entramos a la limosina y dimos un paseo para después ir a la fiesta. Harry le dijo al chofer que paráramos en un lugar que no alcancé a escuchar bien. Se sentó a mi costado e hizo que me sentara en sus piernas para abrazarnos como siempre lo hacíamos.

-No te he podido abrazar así en todo este día-me dijo y se acercó más a mi oído para susurrarme-, aunque ayer en la noche estábamos más abrazados.

Me sonrojé con solo pensarlo. Me dio un beso en los labios.

-No puedo creer que estemos casados-le dije mientras me apoyaba en su hombro.

-Ni yo, pero es cierto y estoy feliz por eso.

El chofer estacionó e iba a abrir la puerta, pero Harry le dijo que no era necesario y me di cuenta que habíamos llegado al bosque de nuestra primera cita. Harry y yo salimos y fuimos hacia nuestra banca de siempre, en dirección al lago y a la puesta de sol que se daba en ese momento, debido a que había un acantilado y parecía que el sol entrara en el lago. Nos sentamos en la misma posición que en la limosina.

-¿Sabías que Kiara tuvo razón otra vez?-le pregunté.

-¿En qué?

-El día que te conocí, cuando te fuiste. Karol escuchó todo y al final me dijo que yo iba a terminar casada contigo.

-¿Eso te dijo?-me preguntó sonriendo.

-Pués sí y también me dijo que yo le iba a decir unas palabras y sucedió. Yo no me acordaba de esas palabras, solo las dije, porque era lo que sentía en ese momento. Fue raro.

-¿Te acuerdas que palabras fueron?-preguntaba mientras me besaba el cuello.

-Pués...-me gustaba cuando me besaba, pero también me estremecía un poco- no...me acuerdo...exactamente-me seguía besando ahí

-¿Más o menos?-preguntó para luego besarme en los labios.

-Que ella tenía razón, que tú eres el hombre que me va a hacer feliz por toda mi vida.

-Y yo también creo q tú eres esa mujer que le dará sentido a mi vida.

-¿Puedes prometerme algo?-le pregunté mirando sus ojos.

-¿Qué cosa?

-Quiero que me prometas...que nunca nos vamos a separar, que siempre vamos a estar juntos ¿Si?-dije, sentí que de mis ojos salió una pequeña lágrima

-Te lo prometo, no habrá nada ni nadie que nos separe. Eres lo más especial que tengo y nunca te voy a dejar. Además la esperanza es lo último que vamos a perder de ahora en adelante. Te amo demasiado Ginny, eres mi vida.

-También te amo, Harry, con todo mi corazón.

Nos besamos apasionada y dulcemente mientras que con ese beso nos dábamos el amor que nos sentíamos mutuamente, de fondo un lago y una puesta de sol. Nada nos iba a separar ahora.

Fin

...


Alguien partió desde la boda en su auto, pero no para irse directamente a la fiesta. Siguió de lejos la limosina para que nadie se diera cuenta, estacionó mucho antes que la limosina, que ya estaba estacionada, y subió por una colina que al final parecía un acantilado, ahí vio a Harry y Ginny quienes estaban muy abrazados frente a un lago que también daba a un acantilado, los miraba desde lo alto.

-Esto no termina aquí-decía-, hay mucho por verse-dijo con una sonrisa maliciosa en los labios.

...

Continuará...


Espero que les haya gustado. Les prometo que la segunda parte será más emocionante, ya muchos me ahn dicho que mi idea sobre la segunda parte es mejor. Así que ya avisaré cuando la publicaré. Pronto mandaré unos cuantos avances sobre la segunda parte.

Feliz Año Nuevo 2011! :)

La segunda parte es titulada "La esperanza es lo último que me queda"