Complejo de Edipo
Faltaba poco para el alba cuando regresó de su misión; las luces de la casa estaban apagadas por lo que no anunció su llegada. Subió con prisa las escaleras hasta su habitación la cual compartía con su esposo hacía poco más de quince años. Cuando entró a la habitación pensó encontrarse con el rubio durmiendo solo, pero se llevó la sorpresa de encontrar dos bultos debajo de las sábanas; unos pensamientos congestionados de celos e ideas enfermizas surcaron su mente, trató de tranquilizarse recordando el tiempo que llevaba casado con el rubio y tratándose de Naruto, nunca se atrevería a serle infiel, de eso estaba seguro. Sabía que el ojiazul era sobre todo honesto.
Al echar un vistazo por encima de la escena encontró a su hijo de quince años abrazado a su rubio padre, suspiró; sabía bien que el rubio era incapaz de serle infiel. Sonrió levemente introduciéndose a la vez entre las sábanas rodeando al rubio entre sus brazos, quien instintivamente dio media vuelta separándose de los brazos de su hijo para acomodarse entre los brazos de su esposo, algo muy natural en él e instintivo; el azabache sonrió de nueva cuenta al saber que aquella naturalidad nunca faltaba en su rubio y como estaba muy cansado quedó en profundo sueño casi de inmediato. Al sentir la falta de aquel cuerpo, que tantas veces quiso guardar entre sus brazos, el pelinegro despertó encontrándose con la desagradable escena de ambos padres abrazados junto a él; realmente odiaba a ese Uchiha que con sólo su presencia hacía que el rubio se rindiera a él.
Con el semblante fruncido comenzó a maldecir mentalmente a su padre, imaginándose por un momento lo perfecto que resultaría todo si él ya no existiera, figurándose la reacción del azabache al enterarse que él, su hijo adoptivo, estaba perdidamente enamorado desde hacía mucho tiempo de su padre el ojiazul; no podía si quiera imaginar la magnitud de aquella noticia para con su padre; ¿qué pensaría? ¿Qué haría si siquiera imaginara que en su mente se configuraba la posibilidad de eliminarle para quedarse con el rubio? ¿Lo eliminaría a él primero? Su mente le formulaba varias preguntas con hipótesis por respuestas, en eso andaba cuando escuchó la voz de su padre:
-¿Pasa algo malo, Minato?- la voz del Uchiha sonaba cansina debido al largo viaje que había hecho de regreso a la aldea, sin embargo su semblante parecía preocupado al notar aquel fruncido de cejo que su hijo tenía, pensando que tal vez le preocupaba alguna misión o algo más.
-¿Eh?, Ah… no, no es nada; estaba pensando en algo… realmente muy vago, no te preocupes.- pasó su mano distraídamente por la cabeza esperando con esto desviar la atención del Uchiha, sin embargo notó como éste sonreía de medio lado como si pudiera entre ver algo.
-Se trata de algo, Minato… o ¿será más bien que se trata de alguien? En verdad, si quieres decirme algo ten confianza en mí; Naruto no es el único padre con el que puedes hablar, además recuerda que como Uchiha…puedo darte varios consejos, tú sabes…de qué tipo…- y volvió a sonreír de aquella forma de superioridad que acostumbraba.
- Bueno…- suspiró, pensando que tal vez aquella era su oportunidad de insinuárselo- la verdad es que sí se trata de alguien…
-Ya me lo suponía; una chica ¿tal vez? o ¿se trata de un chico?- le miró con atención un momento- sabes que no tengo prejuicios ante eso, de hecho siempre pensé que tú…ya sabes, por nuestra influencia tal vez tendrías esa preferencia, aunque igual pude equivocarme…
-Pues, la verdad no lo hiciste, padre. En realidad se trata de un chico, aunque creo que es algo imposible…
-¿Él es heterosexual? Sólo así habría un problema…-el azabache se pasó distraídamente la mano por el mentón como meditándose las posibles soluciones a ese problema, como todo lo que hacía con cálculo preciso.- Y… ¿cómo es ese chico? Bueno, ¿qué clase de chicos son tu tipo?
-Mmm, sonará extraño y tal vez me juzgarás… - examinó la mirada de su padre que era inexpresiva a la espera de que continuara hablando, suspiró, después de todo continuando se arriesgaría a resolver una de sus preguntas.- Me gustan, mmm… los chicos rubios y de ojos azules, tengo un estereotipo como el de mi papá, no sé, pero esos son los que me gustan.- concluyó al notar que su padre esbozaba una sonrisa cómplice y sin mirarle.
- Complejo de Edipo…-comentó aún con aquella sonrisa casi divertida.- Bueno, mientras no intentes matarme todo iría bien- y ensanchó más la sonrisa alegre, esperando que su hijo le entendiera a lo que se refería, sin embargó al mirarle se encontró con una mirada confundida.
- ¿Cómo?... ¿Complejo de quién?
-¿No conoces la tragedia de Edipo rey? Lo siento, a veces se me olvida que aún eres joven, y siendo mi hijo… bueno creí que sabías…- el menor trató de disimular su enojo ante lo que le pareció un alardeo de superioridad por parte del Uchiha.- Verás…- continuó Sasuke- Edipo era un personaje marcado por el destino, el oráculo había predicho que él mataría a su padre y se casaría con su madre, su padre temeroso de la profecía lo manda asesinar, sin embargo su vasallo tiene compasión del pequeño y lo entrega a otro rey; Edipo al enterarse años más tarde de la profecía que el oráculo había lanzado sobre él, temeroso de que se cumpliera decide marcharse del reino de quienes conocía como padres, sin saber que realmente al hacerlo cumpliría con su destino, el asesinar a su verdadero padre.- Resumió- Lo siento, creo que te he dicho algo muy aburrido- comentó al notar el rostro de su hijo sumido en un absorto pensamiento.
-Yo soy adoptado…-comentó más para sí que para el otro.
-¡Vamos!, no creo realmente que eso te suceda a ti, además lo decía porque… ya sabes, Naruto y yo siempre te hemos considerado nuestro hijo y, en todo caso, como tu padre y enamorado de un estereotipo de tu papá, tendrías que matarme a mí para estar con Naruto- encogió los hombros ante su lógica sin saber que con aquello le confirmaba sus pensamientos al menor.
-Creo que tienes razón…- se quedó de nuevo ensimismado, reaccionando al poco tiempo recordándose a sí mismo que aún no era el tiempo de darle las completas sospechas al mayor. Echó una pequeña risa divertida desviando la atención de su padre. – Sí, tienes razón y de todas maneras dudo mucho que pueda encontrar a alguien como mi papá, te has llevado al único hombre que realmente vale la pena. – reconoció el menor aún pareciendo decirlo en broma.
-Tienes razón- concordó el Uchiha sonriéndole- Con Naruto me he sacado un premio grande, dudo mucho que exista alguien tan dobe y uzuratoncachi como él. –volvió a sonreír con superioridad.
-¿Cómo quien?- preguntó la voz de un rubio somnoliento que se frotaba los ojos despertando de un profundo sueño.
-Nada, nada… aquí nuestro hijo me contaba la clase de chicos que le gustan…-contestó con naturalidad el Uchiha.
-¿ Chicos?- preguntó sobresaltado el rubio incorporándose un poco más, pero sin separarse del todo de los brazos de su esposo, algo que el menor notaba con sentido agudo. – Creí que Minato-kun era heterosexual, ya me lo veía con una niña colgada a su brazo…
-¿Hay algo de malo con eso, papá?- preguntó, fingiendo preocupación, Minato. Después de todo también eso correspondía a las dudas que él mismo se formulaba.
-De ninguna manera, tanto Sasuke como yo respetamos tus decisiones, Minato-kun; sólo tenía la idea de que tal vez nosotros…eh…no tendríamos influencia en tu sexualidad.
-No creo que haya sido así, papá. Y aunque lo fuera, pues ya lo soy y no creo que haya marcha atrás. –Suspiró antes de darle una sonrisa ancha a su rubio padre- Bueno, será mejor que me valla porque mi equipo debe estar esperándome. Espero algún día tener la suerte de encontrar a alguien tan bueno como el que mi padre encontró. –se despidió dándole un beso en la frente al rubio y salió de la cama para irse a cambiar a su cuarto y salir con prontitud de aquella atmosfera tan familiar que en verdad le asqueaba.
***
El rubio sonrió ante el beso y se despidió con un gesto del menor, volviéndose con su esposo que seguía abrazándolo con fuerza hacía él.
-Bienvenido a casa, teme- sonrió cálidamente el ojiazul.
-Estoy en casa, uzuratoncachi…- contestó el azabache dándole un beso en la frente, borrando así el que había dejado el menor.- ¿Sabes qué me hace falta para vitorear mi regreso?
-Mmm…-meditó el rubio; sabía bien la respuesta que el azabache esperaba, aunque estaba cansado aún como para darle un buen recibimiento. – ¿Un buen desayuno?
-¿ En verdad eres tan dobe o prefieres que te lo explique paso a paso?- le fulminó con la mirada el ojinegro, escabulléndose con prontitud hacia el cuello del rubio, repartiendo besos alrededor de éste y dando pequeñas mordidas de vez en cuando.
-mmm, Sasuke… Mi…Mina-chan aún no se ha ido y…-poco a poco fue cediendo a los besos del otro, sabiendo que sin mucho esfuerzo conseguiría lo que se proponía.
- Da igual, ya está grande y sabe que no debe interrumpir… Naru he estado fuera mucho tiempo, extraño tu cuerpo, amor- le recordó con otra serie de besos la verdad de aquello, sin saber que el menor ya estaba de nueva cuenta tras la puerta escuchando aquella conversación, con el puño cerrado incrustándose las uñas por la rabia que sentía de que el Uchiha con sólo proponérselo podía poseer el cuerpo de SU rubio.
-De…demo, Sasuke…espera que se valla… no me gusta cuando Mina-chan está en casa…Sasuke… ya te dije que te detuvieras…
-Si en verdad quisieras eso, no estaría la mitad de tu ropa ya en el suelo…
El menor escuchaba todo aquello tras la puesta, imaginándose la escena con rabia. No, de ninguna manera permitiría que el azabache se saliera con la suya; no dejaría que disfrutara el poseer el cuerpo del ojiazul, si podía arruinarle el momento, lo haría… la guerra estaba declarada. Bajó con discreción hasta la entrada principal de la casa y con un fuerte golpe la cerró.
-HE OLVIDADO UNOS PERGAMINOS…-anunció a gritos alertando a su padre el ojiazul, que a sabiendas estaba seguro de que rompería el numerito que se armaba en la habitación "por el bien de su hijo". Subió las escaleras hasta estar de nuevo en la puerta de la habitación de sus padres, escuchando de nueva cuenta lo que acontecía dentro.
-Ya te dije que te detengas!!! Ya regresó…Sasuke… te digo que salgas… QUE SALGAS!!- se quejaba con pequeños chillidos el ojiazul.
-Naruto…ya estoy dentro, no puedes obligarme a salir, aunque quisiera no puedo…te digo que ya estoy dentro, deja de moverte tanto- repetía con voz quejumbrosa el Uchiha.
-QUE SAQUES TU MALDITO DEDO DE AHÍ!!!Sasuke, déjame!!!-volvía a chillar el rubio.
-ARGH!- gruñó Sasuke- Naruto, sólo vino por unos pergaminos y se va…bien podemos continuar… hace mucho que no…
-QUE SALGAS TE DIGO!!!- repitió con voz más fuerte el menor, irritado ante tanta insistencia por parte de su marido.
Era más de lo que podía soportar, si ese bastardo no entendía por las buenas entonces entendería con acciones que no le permitiría, ya, tan fácilmente poseer a su rubio padre, su más profundo deseo.
-¿Pasa algo?- se arriesgó a entrar a la habitación con el riesgo de presenciar aquella escena, en la cual su padre cubría al ojiazul con las mantas de la cama y se cubría la propia erección subiendo la bragueta del pantalón.
-No, no pasa nada…-gruñó el Uchiha, el rubio estaba sonrojado por la irrupción de su hijo aunque a la vez avergonzado con el Uchiha al no poder cumplirle su capricho.- Me voy a la ducha…- tomó unas cuantas ropas y fue al baño, dejando al rubio en la flor de su timidez delante de su hijo.
-No…no te preocupes, Minato-kun… cosa de grandes…sabes cómo es tu padre…-sonrió nerviosamente sin moverse mucho.
-Sí, ya sé… bueno, me paso a retirar…- y salió de la habitación con una sonrisa maliciosa en sus labios. Si después de que se marchara el Uchiha intentaba abordar de nuevo a su papá poco importaba, ya que le había arruinado el primer momento, cosa que sabía bien costaba mucho para que el vengador retomara su intento pues las interrupciones le bajaban la calentura inicial. Con aquello empezaba sus primeros intentos de batalla, y sí que le daría la guerra de su vida… aquello sólo sería la muestra inicial de lo que podía ser capaz el menor. Esperaba pronto empezar la guerra y que esta vez armara él su destino; mataría a su padre con alevosía y ventaja si fuese necesario para quedarse con su madre, en plenitud de su destino. Edipo; representado por él, no sería más un personaje trágico, sería lo que debía ser, un victorioso derrotando al último "Gran" Uchiha.
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No me convenció mucho el final de este segundo cap. Pero bueno… siempre hay oportunidad de editarlo o cuando menos eso espero. Espero no haberles desilusionado y que aún les interese el climax de esta historia. Espero también continuarla pronto… si es que no empiezan más duro en la fac… malditas lecturas…hoy aproveché el que no tenía ganas de hacer nada XD, y tengo el trauma de Edipo igual en la cabeza!!! Horror!!! En fin…nos vemos y gracias por leer!!!
