Por siempre y ¿para siempre?
-"Porque no quiero volver a verlo", no es una respuesta, Naruto- se quejaba su amiga, después de haber entablado una larga discusión para que su rubio amigo le asignara una misión al azabache.
-Pero es mi respuesta absoluta, Sakura. En serio no quiero volver a verlo…-repitió el Hokage, llevándose las dos manos a las orejas en un intento por no escuchar más a su amiga.
-¿Así te tomas tu trabajo como Hokage? Hay dos posibles razones para tu comportamiento, la primera… estás lastimado porque él firmó los papeles del divorcio y si no querías que los firmara, ¿para qué demonios le pediste el divorcio?...
-No creí que fuera capaz de dármelo, ni siquiera creí que me lo diera tan fácil…no se preocupó por recuperar a nuestra familia, sólo los firmó…
-Y número dos…- continúo la chica, reteniendo su impulso de gritarle: "¿Fácil? ¿En serio crees que un mes para firmarlo ha sido fácil?"- eres tan egoísta que prefieres no asignarle más misiones y mantenerlo enclaustrado en Konoha, antes de dejarlo ir… ¡Vaya, ya que no pudiste atarlo a ti, es muy maduro de tu parte que lo mantengas atado a Konoha!
Naruto le lanzó una mirada fulminante a su amiga; estaba a punto de comenzar a reprocharle su actitud cuando (como de costumbre desde hacía no mucho) la puerta de la oficina de Hokage se abrió sin previo anuncio dando lugar de entrada al joven de quince años; Minato Uchiha. Saludó con un cordial "hola" a la pelirosa y se dirigió directo a su padre para entregarle unos papeles, sonriente, pues bien sabía que con su llegada cualquier preocupación de su rubio padre por el Uchiha parecía disiparse, o al menos sabía que el ojiazul se esforzaba mucho en disimularlo.
-¿Pasa algo malo, papá?- preguntó ante el silencio ocasionado a su entrada. Además de que le irritaba ver esa sonrisa falsa en el rostro del rubio, por lo cual había maldecido otras tantas veces al Uchiha, dado que a su regreso o ante alguna mención de éste, siempre se esbozaba (ahora un tanto melancólica) una adorable sonrisa.
-Nada.- se apresuró a mentir como siempre el kitsune, lanzándole una admirada de advertencia a su amiga, quien echó un suspiro y luego sonrió:
-¿En serio no quieres verle…ni para confirmar si es o no tu "admirador secreto"?- la chica sonrió divertida y demarcó las comillas con sus dedos. Cambiando completamente el tema, pudo advertir la mirada interesada de Minato ante aquellas palabras:
-¿"Admirador secreto"?- interrogó a su padre con un arqueo de cejas; éste por centésima vez desde que había empezado a discutir con su amiga, le lanzó de nueva cuenta una mirada desdeñosa a la chica quien se alzó de hombros, visiblemente divertida.
-Sí, verás… Tu papá ha estado recibiendo cartas "de amor" de un personaje misterioso…el cual sospecha que es tu padre…- "el señor Uchiha" corrigió el chico con desdén, a lo que la chica hizo un movimiento con la mano para restarle importancia- como sea, el caso es que le he solicitado, a nombre de Sasuke una misión, dado que según tu papá "no quiere volver a verlo"- repitió haciendo una mala imitación del rubio, a quien le dirigió una mirada severa- Parece que a tu papá se le olvida que las misiones son el medio de subsistencia de los shinobis, o creo que al menos espera que Sasuke aprenda a hornear pan para que busque trabajo de panadero…
-¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?- preguntaron padre e "hijo" al unísono.
-Pregunté sobre el admirador secreto…-continuó Minato.- Nunca antes me habías ocultado algo, ¿por qué ahora comienzas a hacerlo?- trató de que el tono de su voz no fuera demasiado reprochable como realmente lo sentía. El rubio suspiró y después de dirigirle otra mirada a su amiga, cambió las facciones del rostro nuevamente a las del padre comprensivo y amoroso que debía ser para Minato.
-Verás… en un principio no quise preocuparte, además es un tema al que no le doy mucha importancia, bueno…la primera carta que recibí fueron dos o tres días después de que Sasuke y yo…pues nos separáramos; así que creí que se trataba de una manera muy burda de su parte para que nos reconciliáramos pero…- la voz del chico pareció quebrarse por un momento, en el cual tuvo que tomarse un vaso de agua para continuar:- después de que me diera el divorcio, pensé que tal vez no se trataba de él, por eso no quise mencionarlo…
-Y ese "admirador"… ¿sigue mandándote cartas?
-A diario- contestó Sakura, ignorando la palabra altisonante que acababa de escapársele a su amigo ante su interrupción.- Es por eso que le he solicitado esta misión… ésta no tiene un plazo fijo; se trata de rastreo, recaudación de información, camuflaje entre la sociedad…es una misión que puede tardar días, semanas, meses o incluso un año o dos en realizarse, después de todo esa sociedad está muy corrompida…
-Sí, incluso puede morir si lo descubren…- recalcó el rubio en un gruñido.
-Creí que no querías volver a verlo- advirtió la pelirosa sonriendo con malicia, cosa que irritó poco más a su amigo.
-No es para tanto Sakura, el que no quiera verlo no significa que quiera poner su vida en riesgo, ¿qué clase de persona me crees? Además el podría interpretarlo de ese modo, ya que todo lo mal interpreta…- se quejó el rubio ante el recuerdo de aquella noche- De ningún modo podría arriesgar la vida de alguno de los Shinobis de Konoha, aunque de eso se tratase…
-Se te olvida que es…Sasuke Uchiha, considerado alguna vez entre los shinobis del libro BINGO, último descendiente del clan Uchiha, quien mató a Orochimaru y a Itachi Uchiha (N/A: buaaa, me acabo de apuñalar el corazón), una amenaza alguna vez para Konoha… así como ha sido considerado peligroso nos ha sido de mucha ayuda; Naruto no puedes posponer más esta misión, el feudal ya te ha reiterado la petición…
-Porque los ninjas de las otras aldeas ocultas ya han perdido la vida… Sakura, no puedo arriesgarme a tanto y tomarlo tan a la ligera… yo debo…
-Enviarlo a él…- concluyó Minato. Naruto abrió los ojos sorprendido, como cayendo en cuenta del rencor que había estado guardando su hijo hacia el Uchiha en aquel momento, estaba a punto de abrir la boca, alcanzando a pronunciar su nombre cuando el pelinegro se dio cuenta de las facciones tan severas que había estado manteniendo en el rostro- Me refiero a que… deberías mandarlo a una misión, es decir, estoy de acuerdo con Sakura, se trata de Sasuke Uchiha y no confiar en él…sería cometer una falta a su crecimiento como Shinobi- sonrió tratando de disimular sus verdaderas intenciones- además, aún queda la "esperanza"- recalcó con un tono de falsa ilusión en la voz- de que ese admirador tuyo se trate de él, entonces no importará el divorcio, importará… que tú le importas, que estuvo dispuesto a respetar tus decisiones; es decir, si el admirador secreto se ausenta, sabrás que se trata de él y…
-Pero, Minato…es una misión peligrosa, estamos tratando con una mafia construida por ninjas muy peligrosos…él podría morir…- le interrumpió su padre, mostrándose por fin como el chico aún enamorado del Uchiha, lo que hizo que el rostro de Minato quisiera contraerse ante la punzada de rabia que había sentido.
-Papá, te repito… estoy de acuerdo con Sakura, estamos hablando de Sasuke Uchiha, alguien que ha demostrado ser tan poderoso como tú…anda, demuéstrale que tú también confías en él y asígnale esa misión, verás que más pronto que nada ambos volverán a estar juntos…
-¡Minato!- exclamó el rubio con lágrimas de emoción en los ojos, abrazándose con fuerza al cuello de su hijo.- Es verdad, no había pensado hace mucho en cuanto necesitas juntos a tus padres, lo siento tanto… tienes razón…haré ese último esfuerzo por ti, Minato-kun…
El chico asintió con una sonrisa, tratando de parecer contento ante aquellas palabras. De haber sido una persona con conciencia moral, se habría sentido culpable ante el vómito de hipocresía que acababa de soltar, puesto que sus únicas ilusiones habían aparecido ante la posibilidad de por fin deshacerse del Uchiha, cayendo en cuenta de lo que ya sabía, que la única manera de poder arriesgarse a "tener algo" con Naruto era deshaciéndose de Sasuke Uchiha, y puesto que no estaba dispuesto arriesgarse a quitarse el disfraz de "víctima", no había dado ningún movimiento más.
Abrazaba con fuerza al rubio que seguía prendido a su cuello, sonriendo complacido dando por un hecho la muerte del azabache. De no haber sabido que aquel chico era un hipócrita, Sakura se habría creído todas las mentiras y los falsos deseos del menor por "reanudar" el matrimonio de sus "padres", sin embargo, algo estaba claro y eso eran las intenciones de Minato, el hecho de que éste estaba completamente enamorado de su amigo Naruto, ya que en aquel abrazo se mantenía con la nariz al cuello, como olfateando (como lo hacía el Uchiha) su agradable olor y con las manos muy por debajo de la cintura. Shikamaru tenía razón, Minato se había convertido en una extensión más del Uchiha, una calca muy burda de él pues actuaba como el azabache y en aquel acto su silueta parecía ser la misma, lo cual sospechaba era una manera del menor de poder acercarse tanto a su amigo… volverse el remplazo del Uchiha.
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-Y por esa razón debes ser cuidadoso…- exponía muy aprisa el rubio delante del azabache, quien se había mantenido indiferente, sin mirarle ni dirigirle palabra alguna más que "mmm" en lo que había durado la entrevista.
-Mmm…
-Si necesitas ayuda, te enviaremos refuerzos en cuanto nos lo indiques…
-Mmm
-Y…y…bueno…tendrás que mantenerme informado de cada movimiento que realices- el azabache por fin se dignó a mirarle en ese punto, arqueando la ceja interrogativamente, haciendo que el rubio tragara saliva, visiblemente nervioso ante aquella mirada.
-Y… ¿me puedes decir cómo se supone que haga eso? Creí que se trataba de una misión de encubrimiento, no puedo estar informándote de cada movimiento sin que se muestre sospechoso, Uzu…- el azabache se detuvo a tiempo antes de proferir aquel apodo que siempre utilizaba para referirse a su amante, trató de serenarse en los contados segundos antes de continuar y lastimar al rubio, sin proponérselo- …maki.
Los zafiros del rubio se agrandaron y en su pecho sintió una ligera punzada de dolor sin entender la razón por la cual, el hecho de que el azabache se dirigiera a él por su apellido, le lastimara tanto. Trató de aclararse la garganta y buscó el apoyo de su hijo con la mirada, quien le sonrió complacido de que se dirigiera a él y asintió levemente con la cabeza, como si con eso lograse tranquilizar el alborotado respirar en el pecho del rubio. Estaban ahí presentes, Sakura, Sai, Shikamaru y por supuesto Minato. Sai y Shikamaru serían los encargados a escoltar al Uchiha a diez mil kilómetros de la periferia de la aldea Gongju; Sakura y Minato habían quedado de acuerdo en que apoyarían a Naruto con su presencia por si éste se desmoronaba ante Sasuke.
Después de un prolongado e incómodo silencio, Naruto le pasó los papeles que contenían toda la información al azabache, éste los tomó con indiferencia puesto que a diferencia del Uzumaki, se había preparado completamente para soportar con entereza aquella entrevista, después de todo no estaba en su naturaleza Uchiha la flaqueza, aunque en su convivencia durante… ¡dieciocho años de matrimonio! con el Hokage, había adquirido la manía de mostrar sus sentimientos y de aceptarlos asimismo. Sin embargo aquella no sería la ocasión y se lo había propuesto firmemente; después de todo estaba presente a quien ya consideraba su enemigo y no podía darse el lujo de mostrarse débil, ni ante él, ni ante Naruto.
Leyó detenidamente las instrucciones escritas en el papel, así como cada información detallada de las aldeas vecinas en cuanto al problema de aquella mafia. Como de costumbre quemó la información en la palma de su mano con toda indiferencia, echó un suspiro y después de hacer el saludo (despedida) propia de cualquier Shinobi hacia el Hokage se dispuso a salir:
-¡Sasuke!-gritó en un movimiento involuntario el rubio, quien se levantó de golpe de la silla del jefe de la aldea. El azabache le miró extrañado, tratando de mantener esa compostura inquebrantable en el rostro, lo que no sucedió con Minato, quien sin importancia frunció el ceño ante tal acción, provocando la mirada interesada de Shikamaru, quien acababa de comprobar lo que tanto Sai como Sakura les habían informado.
-¿Mmm?- fue la respuesta del Uchiha ante la pausa tan prolongada que se mantuvo en el ambiente. El rubio estaba temblando y podía sentirlo, apoyándose en el escritorio que en ese momento le parecía que iba romperse en cualquier momento ante el terremoto corporal del que era víctima en ese instante.
-Yo…yo…- su voz estaba seca y sus palabras salían con dificultad.- te…te deseo suerte en esta misión y…
-La suerte es para los perdedores, si eso es lo que me consideras lamento desilusionarte, pero tendré éxito en esta misión. Si es todo lo que tenías que decir…te entregaré mi reporte a mi regreso…- y cerró la puerta tras su partida, dejando a un rubio dolido ante sus palabras, con las lágrimas amenazándole salir nuevamente por sus cuencas sobresaltadas. Minato aprovechó aquella oportunidad para adelantársele y abrazarlo con fuerza para darle apoyo, mientras sonreía a sus espaldas, extasiado porque el azabache hubiese cometido el error de lastimarle con sus palabras y delante de aquellos presentes; lo cual significaba que había perdido por completo el perdón del rubio, de aquello estaba seguro.
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La situación con el kitsune nunca antes había sido tan estresante como hasta ese momento. Si bien antes se la pasaba todo el tiempo en la oficina hasta que caía la noche para luego volver a encerrarse en su habitación; después de la partida del Uchiha se había enclaustrado en ésta y por lo que el chico había podido notar, no había estado comiendo como de costumbre. Las veces que le preguntaba si estaba bien, el rubio se limitaba a sonreír y abrazarse a él. Increíble, se pensaba muchas veces, el poder que aquellas palabras habían causado en el humor siempre alegre y fuerte del ojiazul; estaba enojado no obstante con el azabache ante esas palabras, preguntándose a sí mismo si éste había sido consciente o no de la gravedad de las mismas sobre su rubio padre.
Cada mañana cuando salía de la habitación; sin muchos ánimos al parecer ante la vida, se dirigía a la cocina a preparar el desayuno encontrándose con su hijo ya desayunado y alistado para marcharse. Minato se estaba cansado de aquella actitud, ya que además de la falta de ganas del rubio por arreglarse o cumplir si quiera con sus deberes de Hokage, todos los días desde la partida del Uchiha hacía la misma pregunta: "¿cuánto tiempo ha pasado?" y éste se veía obligado a contestar, y por lo tanto, a contar los días desde que había marchado. Así se habían transcurrido dos días, tres días, una semana, un mes, dos meses y seguían sin tener noticias del paradero del azabache, lo cual acrecentaba los nervios en el ojiazul y su falta de ánimos a la expectativa de lo peor.
Sin embargo, el menor había puesto en marcha una manera de distraer a su padre de aquella preocupación. Le había preguntado a Sakura una semana después si había algún rastro de aquel admirador secreto, a lo que ella había contestado que éste al igual que el Uchiha se había esfumado. Intentando ser lo más discreto posible, le había cuestionado acerca del medio que utilizaba aquel para hacerle llegar las cartas a su padre, temeroso de que el medio fuese la pelirosa; aunque ésta le informó que se trataba de una de las aves utilizadas para la correspondencia entre shinobis, lo cual le complació de agrado. Así se había apoderado de este medio y de la identidad del admirador secreto, para confesarse abiertamente enamorado del ojiazul, confesándole sus sentimientos por medio de escritos (los cuales había que aceptar eran) demasiado empalagosos; cambio que notó (¡por fin!) el rubio, lo cual del mismo modo lo tenía desanimado.
Comenzaba la semana número diez sin tener noticias del azabache cuando una nueva epístola llegó a manos del kitsune, quien la contempló sin mucho ánimo en presencia del propio Minato. Sin leerla la colocó debajo de los papeles que debía revisar ese día y continuó con su lectura del reporte del equipo de Konohamaru. Con el semblante fruncido Minato se acercó a su padre para preguntarle acerca de la actitud renuente hacia la carta de su admirador, a lo cual la respuesta fue:
-Tú mismo lo dijiste… si las cartas dejaban de enviarse quería decir que se trataba de Sasuke y puesto que no lo hicieron hay dos cosas que lamento; la primera que se trate de un impostor oportunista que aprovechó que Sasuke se marchara o dos, que se tratara del mismo Sasuke y lo que me tiene los nervios en punta, después de todo hasta hoy no hemos tenido noticias de él…
"Ojalá a estas alturas se encuentre muerto"- se pensó Minato, tratando de parecer alarmado ante las palabras tan severas de su rubio padre- tienes razón- continuó después de un rato- sin embargo no considero que debas ser tan egoísta con respecto a los sentimientos que te profesa otra persona, después de todo mereces continuar tu vida, y después de lo que te ha dicho ese sujeto…
-Ese "sujeto" ha sido tu padre durante quince años, Minato- le reprendió con severidad el moreno, haciendo que el pelinegro se sorprendiera, dándose cuenta una vez más que la única persona que podía hacerle cambiar era el azabache.
-¿Aún le amas después de cómo se fue? ¿Después de esas palabras tan secas y duras… aún le amas?- le preguntó entre extrañado y rencoroso el "Uchiha menor".
-¿Estaría equivocado si así fuera?- los ojos del rubio brillaban con cierto furor que comenzaba a alarmar a su hijo.- Sé que quieres que continúe, que sea feliz… ¡qué hijo no quiere ver a sus padres bien! Pero entiende, sin él… no creo poder estarlo…
-Lo entiendo- mintió el menor sin inmutarse- sólo toma en consideración lo que nos ha hecho: destruyó a nuestra familia, me llamó "bastardo" y ni siquiera lo reconsideró aún con el tiempo considerable que le diste y cuando le solicitaste el divorcio para probarlo, ni siquiera te lo dio… estaba decidido a mantenerte atado a él y luego, cuando se cansó de esperar a que le rogaras… te dio el divorcio sin más… ¿olvidas todo el daño que te ha hecho? ¿Incluso el daño que te causó cuando él se marchó la primera vez de la villa?
El recuento de daños sin duda llevaba todas las de perder por parte del Uchiha, algo que tomaba muy en consideración el Chuunin; sabía que la rememorización de los sentimientos de dolor que había poseído el ojiazul podía turbar su sentido a pesar del alma tan caritativa que este poseía.
El rubio echó un suspiro debido al trabajo que le costaba respirar con el pecho obstruido por el dolor; tomó la carta que había dejado a un lado y se dispuso a leerla cuando se improvisto la puerta de la oficina de Hokage se abrió dando lugar a Shikamaru y a Sai con expresión severa, quienes traían unos papeles muy maltratados en las manos; sin embargo fue la expresión en su rostro lo que hizo que los ojos azules tan bellos del rubio se agrandaran ante la expectativa de la noticia que parecían traerle:
-¿Han tenido noticias de Sasuke?- preguntó el rubio entre alarmado y esperanzado. Ambos shinobis intercambiaron miradas austeras sin atreverse, al parecer a continuar.
-Hokage-sama…- comenzó Shikamaru- hemos recibido la noticia de que la mafia de los "Apóstoles de las estrellas" ha sido derrocada con éxito después de dos meses de laboriosa investigación, sin embargo los rebeldes aún continuaban en la revuelta lo que ocasionó que…- la voz de Shikamaru se cortó de improvisto, como de quien no es capaz de dar una mala noticia a otra persona.
-Ocasionó que Sasuke fuese traicionado y sometido a…- continuó Sai deteniéndose, no sabiendo por primera vez como ser franco y honesto en sus palabras- Naruto… Sasuke está muerto…
El peso de aquellas últimas palabras parecieron caer de lleno como balde de agua helada por el cuerpo de su amigo, quien inmóvil en su asiento pareció palidecer mientras sus bellos zafiros se llenaban de lágrimas y comenzaba a negar con la cabeza casi frenéticamente, por lo que tuvo que sostenerse con ambas manos la nuca, tomando con fuerza sus cabellos al borde de un colapso nervioso.
-No cabe los pormenores, es mejor que no te enteres de nada más que de esto- comentó Shikamaru, observando con lástima la crisis de su amigo- No pudimos recuperar el cuerpo porque de éste no quedó nada… ellos lo… lo
-Lo mutilaron…- continuó Sai inquebrantable, recibiendo una mirada desaprobatoria por parte de Shikamaru- luego quemaron los restos no permitiéndonos recuperar el cuerpo, sin embargo podrás estar tranquilo pues los rebeldes fueron capturados y ahora se encuentran pagando condena en la prisión ninja.
-¿Tranquilo?- preguntó Naruto, levantándose de golpe con el rostro bañado en lágrimas, recorriendo de un sitio a otro su oficina lo que ocasionó que se quebrantaran sus nervios a lo cual vomitó, debilitándose y cayendo de rodillas a lo último.
Minato se acercó hasta él para sujetarlo con fuerza en un intento de tranquilizarle, aunque se había logrado por fin su cometido sabía que tomaría tiempo antes de que el rubio asimilara aquella pérdida y pudiese lanzarse a la conquista de su objetivo. Aunque por un lado a él le sobraba una vida, mientras que para el Uchiha ésta había finalizado. "Déjenos solos" ordenó a ambos shinobis, mientras arrastraba a su padre hasta el sofá para acostarlo y obligarlo a tranquilizarse, mientras éste seguía susurrando el nombre del azabache, culpándose por lo acontecido y aún bañado en lágrimas; "no ha sido tu culpa" repetía Minato una y otra vez al ojiazul, hasta que éste… cayó rendido. Su hijo le había aplicado un fuerte somnífero que le dejaría inconsciente hasta el día siguiente; tenía 24 hrs para pensar una de sus mejores tácticas. Sonrió complacido, feliz, divertido… su sueño más grande se había cumplido, sin importarle el dolor presente de su rubio (éste pasaría tarde o temprano) había logrado deshacerse de su primer obstáculo, pero… ¿un amor verdadero, no supera incluso la muerte? El falso Uchiha tendría mucho que aprender en la diferencia de lo que es amor… y una simple obsesión de un chico trastornado.
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¡Hola de nuevo! Bueno pues, como les había prometido un capítulo y me tardé un mes, como después de todo odio que me dejen colgada con un fic…pues he decidido no hacer lo que mis autoras favoritas hacen…así que decidí no hacerles esperar mucho para este capítulo 7. Ya vamos terminando, lo juro… al menos eso espero porque odio que enreden y enreden los fics, por eso trato de no complicarme mucho, jajaja aunque una amiga recientemente me dijo que si mi vida es complicada es porque yo la hago así…en fin, mi drama no tiene influencia en el fic… ¿o sí? o.O jajaja claro que no. Espero que les haya gustado, por favor comenten que aunque sean pocas personas, para mí lo son un montón y me alegran la vida con sus comentarios, al fin y al cabo escribo para ustedes y para que me lean, están en todo el derecho de criticar me, después de todo si lo publico en internet es de dominio público, así que acepto toda crítica. Que por cierto en radiootaku comentaron que mis personajes son muy OCC…eso es algo que yo misma comenté en el capítulo anterior, yo dije que mis personajes eran muy de Doujinshi y me disculpaba por eso, sé que no es escusa y que no viene al caso, pero quería dejarlo otra vez claro. Sí, mis personajes son muy OCC, pero considero que para hacerlos fiel habría que consultar a Kishimoto y…desafortunadamente perdí el número de su celular y no me contesta en la oficina porque está muy ocupado terminando el manga (XDDDDD, nótese el sarcasmo), la situación en la que los estoy colocando me pone en una situación en la que requiero explotar la psicología del personaje, por lo que si ven a mi Naruto muy débil o a Sasuke llorar, es porque las situaciones así lo requieren, después de todo sean personajes o no ficticios los estoy humanizando, Sasuke para mí es un personaje muy difícil, pero al fin de cuentas es humano, llora, ríe y se enamora como cualquiera de nosotros, por eso considero que si llega a parecer muy patético en ocasiones (¡es porque aún ando sentida con él!) es por la humanización y psicología que pretendo reflejar del personaje. En fin, me he salido por completo del tema y quizá estoy diciendo algo sin sentido…a todo esto, jeje ¡Gracias, muchísimas gracias por continuar leyéndome! ¡Sayo!
P.D. Sí, para quien lo note, el nombre de la mafia lo he copiado de Black Cat jajaja, lo siento, tengo poco ingenio para los nombres como se podrán haber dado cuenta. ¿Cierto, Mina-chan? XD
Mina-chan: ¬.¬ jum…
