Complejo de Edipo II
¡NO SOY TU HIJO!

El tiempo suele pasar lento para quien sufre un dolor perpetuo, la herida que deja una pérdida. Cuando el dolor no sana e invade nuestros corazones, cada día parece ir más lento, las horas parecen eternas así como las noches de llanto que nos produce el recuerdo de los últimos momentos al lado de nuestro ser amado, si estos fueron igualmente dolorosos, el recuerdo nos tortura acrecentando nuestro sufrimiento, impidiéndonos la capacidad de recordar los momentos felices, que sin duda, pasamos a su lado.

Entonces uno recuerda lo insignificantes que somos para el mundo y se pregunta cómo éste puede seguir girando cuando esa persona tan amada ha desaparecido. Sobre todo el dolor se vuelve inmenso ante el hecho de no tener un cuerpo sobre el cual derramar las lágrimas que por ende le pertenecen y tiene que conformarse con mirar a través de una ventana, con alzar la vista al cielo y hablarle al viento como si éste pudiera enviar el mensaje hacia esa persona. Uno se vuelve impotente, rabioso y patético para las demás personas; se dice a sí mismo "debo continuar, debo ser fuerte por las personas que me rodean", pero el ser humano debe admitirse también…débil. Uno comienza a ser un robot de la vida, aparentando ser fuerte ante los demás mientras derrama lágrimas nocturnas preguntando el "¿por qué te fuiste?"; uno se levanta como por inercia y realiza las labores del día como el de cualquier otro, sin ánimos, sin motivos… quien sufre se vuelve aliado y servidor de la rutina, por lo cual esa persona no ve pasar los meses y no recuerda el claustro del tiempo hasta que alguien más se lo hace notar.

Cuando un día Naruto recibió la visita de su amiga, éste se encontraba sumergido en su rutina diaria, leyendo los reportes de los equipos Gennin, Chuunin y asignando las misiones de los ANBUS y Jounins. La pelirosa le dirigió una mirada lastimera ante esa situación, pues aunque no lo aparentara, su indiferencia era parte de su manera para expresar su dolor; después de preguntarle cómo se encontraba y de recibir un seco: "bien, gracias" la ojiverde, con lágrimas en los ojos ante el dolor de ver a su amigo como hacía tanto había dejado de verlo (desgastándose a sí mismo por los demás, negándose al parecer su dolor), comenzó a cuestionarle acerca de los temas redundantes y ciertamente banales, entre ellos surgió la de aquel "admirador secreto".

-No tengo tiempo para pensar en "eso", Sakura- contestó cortante el rubio- por si no te has dado cuenta estamos pasando por una crisis en la aldea, las misiones llegan por montones y hay que asignarlas de inmediato si no queremos armar conflictos con los feudales, las colaboraciones con la aldea de la arena se han incrementado y no tengo el tiempo necesario para reunirme con Gaara…

-Yo no lo veo como una crisis, Naruto- comentó la chica, tratando de endulzar su voz, temiendo que en cualquier momento su amigo fuese a explotar- Lo veo como algo bueno, es decir, hay mucho trabajo para los Shinobis de la aldea… eso ya es algo productivo.

-Y debido a esa producción, no tengo tiempo para pensar en tonterías- concluyó tajante el Hokage.

-Bueno, bueno… lo entiendo… aunque, han pasado tres meses desde que… bueno… ocurrió la tragedia- los ojos, ahora rojos, del kitsune se posaron en la chica llenos de ira contenida, lo que hizo que ésta retrocediera y tragara saliva no sin dificultad.- Naruto es sólo que…- trato de mantener un semblante severo, después de todo aquello había sido "su" culpa- Sasuke está muerto ¿lo entiendes ya o tengo que seguir repitiéndotelo? ¿Crees que el sepelio conmemorativo que le hiciste repara tus errores? Pues no, Naruto. Sasuke te amaba y estaba dispuesto a todo por ti, si te dio el divorcio fue porque estaba herido por ti… pasaste dieciocho años de matrimonio, pasaron quince años educando a un niño y cuando se presenta el primer problema, ¿qué hiciste? Ni siquiera intentas luchar por él, te alejaste y le pediste el divorcio esperando que él no te lo diera, pero: ¿alguna vez lo buscaste para hablar?

-¡SAKURA!- gritó el chico levantándose con violencia de su asiento- ¿CÓMO TE ATREVES?... él fue quien ni siquiera se atrevió a luchar por mí, cuánto tiempo estuve tras él cuando se largó con Orochimaru, cuántos intentos de asesinato él tuvo contra mí… y aún así lo perdoné cuando de repente y quién sabe cómo se dio cuenta de que estaba enamorado de mí, le di las oportunidades que me pidió para cambiar, me casé con él cuando me juró que había cambiado por mí… ¡POR MÍ! Pero fui yo el que más luchó para que esto funcionara, el que más cedió ante sus caprichos arrogantes de Uchiha y cuando por una vez pedí que fuera él quien demostrara su amor, que se preocupara por nuestra familia… LE IMPORTÓ UN COMINO, me dio el divorcio y se largó a esa misión… sin que esto lo arregláramos…

-Pues mucho mejor, Naruto…porque de haberlo arreglado estarías peor que como ahora lo estás. Te daré un consejo como amiga… si él no supo demostrarte que te amaba como tú lo hubieses querido…entonces: ¡SU-PE-RA-LO! SASUKE ESTÁ MUERTO, TÚ POR OTRO LADO ESTÁS VIVO…VIVE Y CONTINÚA…DATE OTRA OPORTUNIDAD, ¡POR TI!- la chica tenía lágrimas de rabia en los ojos, por lo que tuvo que respirar hondo antes de continuar- por lo que has dicho ahora, tú aún no lo has perdonado… y por lo que has dicho… Sasuke realmente nunca valió la pena, si no te demostró que te amaba cuando debió haberlo hecho, entonces déjalo ir… mereces encontrar a esa persona que realmente te aprecie y tenga la capacidad de demostrártelo, que no haya cometido tantos errores como él lo hizo. Esa persona está ahí afuera esperando por ti, pero no la conocerás a menos de que te arriesgues, Naruto. (N/A: totalmente cliché XD)

Una vez que la chica desapareció por la puerta, el rubio se sentó de golpe, pasmado ante aquellas palabras, herido… no porque considerara las palabras de la chica verdad, sino por él mismo, porque aquellas palabras de "aún no lo has perdonado" le lastimaban como puñales certeros dentro de sí; después de todo Sasuke ya no estaba y no había razón alguna por la cual guardarle rencor y; tal como decía la pelirosa, el haber mandado a construir un sepulcro en su honor lo convertía en el hipócrita más grande del mundo, si era verdad que no lo había perdonado, aquello era un intento muy tosco de enmendar "su pecado".

*o*O*o*0*o*O*

Aquella noche no fue a casa, se quedó en aquella posición toda la noche; con las manos cruzadas y la nuca sobre éstas había estado llorando como no lo hizo en el momento mismo que le indicaron que el azabache estaba muerto; lloró amargamente como no lo había hecho las noches que había estado recordándolo y llorando en silencio; no… aquella noche había llorado con rabia, había maldecido al Uchiha y a sí mismo a viva voz hasta desgarrarse la garganta con sus gritos. Shikamaru y Sai eran los guardias custodios de aquella noche, sin embargo creyeron prudente no intervenir en ese desahogo tan necesitado por su amigo, trataron de guardar su compostura, quedando de acuerdo en que debían avisar al menor (Minato) de lo acontecido por la mañana.

Cuando Minato llegó a la mañana siguiente de una misión con su equipo, Shikamaru le advirtió de la mala condición en la que se encontraba su "rubio padre". Preocupado, el menor halló al rubio con la mirada perdida con la cabeza recostada sobre sus muy acalambrados brazos. Naruto le dirigió una mirada al pelinegro y se sobresaltó en un principio pues creyó haber visto la silueta del azabache en él; se limpió las lágrimas secas después del sobresalto y trató de sonreírle sin mucho ánimo.

-¿Te encuentras bien?- preguntó Minato arrodillado delante del rubio, tomándole con extremada delicadeza ambas manos entre las suyas. Recibió un asentamiento de cabeza, una sonrisa (falsa) y un casi inaudible "jum"; lo que volvió a molestarle. Echó un suspiro y frunció el ceño para demostrarle su molestia al kitsune, quien abrió los ojos sorprendido- No me engañes, ya no más mentiras por favor… Sé que algo no está bien, ya no soy un niño al que puedes engañar con una falsa sonrisa con la cual dejarlo tranquilo, ya no. Me preocupas, sé que algo anda mal, no soporto escucharte llorar, hace tanto que no te oigo sonreír como lo hacías con "ese Uchiha"- desde su muerte ya no le importaba disimular su odio por él- lo que me hace pensar que tu verdadero ser se murió junto con él, me has abandonado… dejaste de luchar por mi… te exijo que vuelvas a la vida, por la aldea, por todos los que te aman… ¿no te importa nada el amor que yo siento por ti?

Los ojos azules del rubio se ensancharon ante aquellas palabras, si bien el recuerdo de la pérdida del azabache le destrozaba el alma, en aquel momento había recobrado la consciencia de su amor de padre, que todo aquello había sido al final por su amor incondicional hacia Minato, que si Sasuke debió luchar por algo no era sólo por él, sino por su familia que eran él y su hijo.

-Minato-kun- el rubio se abrazó a él con fuerza, como si el sentir entre sus brazos a su hijo fuera recordarle que aún estaba vivo y que aún existía alguien por quien vivir. Sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas, arrepentido por su debilidad la cual no había estado acostumbrado a demostrar.- Lo siento tanto, Minato-kun… lo siento, te amo, claro que te amo… y claro que me importan tus sentimientos, lo siento tanto- continuó repitiendo hasta que su voz se apagó en un susurro, dándole un beso en la frente a su hijo y sonriendo de nueva cuenta como el amoroso padre que había sido para él.

-Hazme un favor, ¿quieres?- dijo en tono severo el menor- No sonrías por obligación, sino quieres sonreír, no lo hagas… pero lo que sí voy a obligarte a hacer es… algo que quiero que hagas por mí…

-Lo que sea- contestó el rubio de inmediato.

-Algo escuché de la plática que tuviste con Sakura anoche, así que… quiero que tomes en práctica sus consejos, quiero que aprendas a superar la muerte de Sasuke Uchiha y para eso…ya que han pasado tres meses, tiempo suficiente para que te quites el luto- continuó con gravedad el pelinegro- quiero que te entrevistes con ese admirador secreto tuyo, que sea quien fuese, le des una oportunidad… para si quiera aprender a volver a vivir, ¿lo harás por mí?

El rubio asintió energéticamente, no sin mucha sorpresa de que su hijo le solicitase aquello, sin embargo creyendo que se trataba exactamente de sus palabras: de "volver a vivir", de darse una oportunidad con alguna nueva persona; a pesar de que él sentía que el amor de pareja no era un factor importante como el amor de familia… pensó que tal vez, después de esos dieciocho años de matrimonio, éste (el amor de pareja) se había convertido en un elemento necesario en su vida.

*o*O*0*o*O*

Las cartas de admirador secreto no cesaron en ningún momento a pesar de su pérdida; por el contrario, su admirador parecía ser alguien muy cercano a él puesto que le había mandado sus condolencias después de la muerte de Sasuke y el funeral conmemorativo que hicieron en su honor; además le daba palabras de aliento diciendo algo como: "sé que aún te duele, pero tu dolor es aún más grande en mí" y otras veces parecía enojado aunque trataba de "arreglar" su mal humor con palabras dulces: "¿dónde acabó esa bella sonrisa que tanto me enamoró de ti? Me ha parecido un sueño, porque hoy ya no se dibuja en tu rostro, pero aún sigo amándote, Naruto-kun… porque en tus ojos aún brilla la luz de la esperanza y yo quiero ser ésta para ti…"

A pesar de esas palabras tan llenas de cariño, el rubio no se asentía traído ni emocionado por conocer aquel anónimo, sin embargo había hecho la promesa a su hijo de conocerle y darle una oportunidad fuese quien fuese. Incluso podría haber jurado que Minato se encontraba más emocionado que él ante esa cita, por lo que le cuestionó en más de una ocasión si conocía a aquel personaje encubierto, a lo que él sonreía y decía que no, pero que esperaba conocerlo pronto. Así, la carta para la concepción de la cita llegó; el pretendiente le solicitaba verse en el parque principal de Konoha, donde prepararía una cena para ambos al caer la noche; aquellas cosas le parecían muy absurdas a Naruto más cuando éste mencionó que debía ir con los ojos vendados:

-Se me hace un depravado…- comentó delante de Sakura y Minato quienes se mostraban emocionados porque el rubio aceptara asistir a aquella cita.- ¿Por qué pide que me vende los ojos?

-Tal vez para él eso sea romántico… cada quien tiene su ingenio para el romance, no seas tan duro con él- comentó Minato, un poco irritado ante la actitud indiferente de su "padre".

-Pero es que se me hace muy tonto y ridículo…- se volvió a quejar el rubio.

-¡Vamos! ¿Cómo fue que Sasuke Uchiha pudo enamorarte? Llamas depravado a este pobre hombre cuando él… sino era en la cama no podía demostrarte de otra manera lo que sentía por ti…- continuó Minato, aún irritado.

-Te equivocas, Minato-kun- le corrigió Sakura, puesto que el rubio se encontraba con la mirada perdida ante la mención del Uchiha- Su primera cita fue un bar, porque uno de los dos había perdido una apuesta…- el rubio sonrió, llamando la atención de su hijo- estaban regresando de una misión y creo que el que recibiera menos heridas era el ganador y el otro tendría que pagar la cuenta del sake y la comida… como te habrás de imaginar… Naruto perdió- el rubio se rió divertido, aquello le resultaba la primera vez que recordaba a Sasuke sin echarse a llorar, aquel recuerdo le producía nostalgia, pero le recordaba que en algún momento fueron felices.

-No tenía mucho dinero… así que, pedí sake adulterado que es más barato- continuó el rubio, con la mirada sin rumbo pero sonriendo, como quien recuerda algo y lo vive a través de sus ojos- Y ¡por Dios! El sake adulterado es mucho más fuerte que el sake normal, así que lo último que recuerdo es a Sasuke sobre mí diciéndome "tus ojos son de un azul muy claro y brillante ¿sabías eso?" y yo contestándole "¿y qué? ¿Tienes algún problema con eso, Uchiha-teme?"- Naruto rió divertido de nueva cuenta y un ligero sonrojo apareció antes de que se atreviera a continuar- lo último que me dijo fue… dios, es tan vergonzoso ahora que lo pienso… fue… "no, de hecho me gustan mucho" y sólo recuerdo que nos besamos, fue la segunda vez que nos besábamos y no por un accidente…

-Esa es otra historia…- gruñó la chica ante el recuerdo de aquella primera vez y en vista de que el menor parecía querer preguntar acerca de ésta.

-Bueno el caso es que, creo que la que se equivoca eres tú, Sakura…porque recuerdo haber despertado desnudo en la cama con Sasuke, ya crudos nos dimos cuenta de lo que había pasado y te imaginarás la sorpresa que ambos nos llevamos y más él con eso de que EL GRAN SASUKE UCHIHA se había acostado con un chico…y ese chico era NARUTO UZUMAKI. No nos hablamos por tres días, hasta que al final se acercó a mí cuando estaba con Sai en una de las torres de vigilancia, me cogió por el brazo y me alejó de mi compañero, para acorralarme en una pared y decirme: "Lo he estado pensando y no me agrada, tal vez tampoco a ti…el caso es que siento algo por ti, no sé qué sientas tú y no me importa… bueno sí, pero si alguien pregunta, no…no me importa. Aquella noche fue importante para mí, Uzuratonkachi y… ahora eres mío y punto ¿lo entendiste?" – El chico continuó riendo- Claro que me enojé, ¿quién se creía para decirme algo así? Pero, como después de esa pregunta volvió a besarme y mi cuerpo reaccionó solo…

-¿Lo hicieron en una torre de vigilancia?- preguntó Minato no disimulando el asqueo que sentía en esos momentos.

-No, claro que no…- la cara del rubio se volvió colorada en ese momento- Me refiero a que en lugar de empujarlo o golpearlo por invadir mi espacio personal… me abracé a él por su cuello y dejé que me besara… eso lo tomó como correspondencia…

-Es que eso fue lo que hiciste, Naruto… le correspondiste…- se quejó la chica, con la vena de la sien palpitándole ante el recuerdo de la manera en la cual había perdido a Sasuke, su gran amor, por su amigo el ninja más tonto de todo Konoha.

-Como sea, el caso es que Sasuke y yo comenzamos a salir, él quería que fuera en secreto… pero era tan posesivo conmigo que no pudo disimularlo, al final ya no le importaba abrazarme si alguien estaba cerca o besarme de vez en cuando… era poco romántico ahora que lo pienso, pero era su forma de ser lo que me atraía, así como los pequeños detalles que tenía conmigo, como el prepararme ramen para los aniversarios o su manera tan especial de…- la voz del rubio cambió y no pudo evitar que una que otra lágrima escapara de sus ojos- hacerme el amor…- concluyó en un susurro.

-¡BUENO BASTA!- gritó el menor, levantándose con violencia del lugar que había estado ocupando- no se trata de lastimarte con el recuerdo, se trata de que mañana tendrás una cita con un hombre diferente y que te tratará de una manera diferente a la cual puede que te acostumbres o te agrade más; puesto que… el señor Uchiha fue la única pareja que tuviste hasta este momento- Naruto ya no se sorprendía tanto por los arranques de su hijo y tampoco le corregía cada que se dirigía a Sasuke como "el señor Uchiha", después de todo, el daño ya estaba hecho y así como el debía perdonar a Sasuke, también sabía que Minato debía comenzar a hacerlo.

-Tiene razón, Naruto- confirmó su amiga- Mañana tendrás una cita con otro hombre…al que estás completamente decidido a darle una oportunidad. Así que… ¡ánimos arriba! Tienes que estar sonriente para él y radiante como el chico fabuloso que eres.

El rubio le agradeció con una sonrisa por sus palabras y aunque no lo admitiese delante de ambos, había sido el recuerdo del azabache lo que le produjo la oportunidad de volver a sonreír.

-Sasuke… después de todo siempre te amé demasiado…- se dijo a sí mismo en las penumbras de su habitación, el mismo lecho matrimonial que compartió durante mucho tiempo con el último poseedor del Sharingan. – Espero que no me odies, Sasuke… Sayonara, neko-chan…- abrazó a su pecho la única foto que traía sus recuerdos a flor de piel, la misma que le permitía recordar al azabache desde su partida para convertirse en el Shinobi más poderoso de todos; la foto del equipo 7, la cual volvió a guardar bajo llave en la mesita de noche, donde guardaría desde ese momento su posesión más valiosa… sus sentimientos por el Uchiha.

*o*O*o*0*o*O*

Nunca antes había estado tan nervioso como en ese momento, a pesar de que Minato se había ofrecido a acompañarlo hasta el lugar donde se vería con aquel anónimo, no podía dejar de pensar en que aquella situación era totalmente ridícula y que era mejor cancelar la cita aunque significase quedar como un cobarde. Debía admitir que la expectativa de conocer aquel sujeto que le dedicaba palabras de amor, le provocaba ansias, pero dichas ansias no eran las que él llamaría ansías positivas o correctas, no le importaba demasiado de quien se tratase, pero ya había empeñado su palabra de que le daría una oportunidad sin importar quien fuera y esto último es lo que le preocupaba… de quien se tratase.

Caía la noche y el reloj se aproximaba a la hora acordada por ambas partes, le dirigió una mirada nerviosa a su amiga y luego a Minato que al unísono dieron un aplauso y un sonoro "buena suerte"; después Minato procedió a ponerle la venda para cubrirle los ojos y se dispuso a guiarlo hasta el parque principal, sonriendo a la pelirosa que se quedaría en la oficina del Hokage esperando los resultados. Después de que hubo desaparecido por la puerta, Sakura ensanchó su sonrisa, una sonrisa algo maliciosa.

-Hoy por fin descubrirás la verdad, Naruto- comentó en un susurro mientras con una señal le indicaba a alguien lejano que se acercara, a lo cual hizo acto de presencia Sai.

-¿Se han ido?- preguntó el ANBU, recibiendo un asentamiento de cabeza por parte de su amiga.

-Ahora creo que deberíamos avisarle que el plan está en marcha, una vez que Naruto se entere de la verdad será necesario que él haga su aparición… después de que Minato quede como el maldito hipócrita que es…

-No lo creo Sakura…- cortó con una mueca Sai- él no quiere precipitarse porque según existe la posibilidad de que Naruto lo acepte, además a recaudado información acerca de Minato y… ¿recuerdas a aquel loco que mató a Azuma-sensei?- la chica asintió pronunciando al mismo tiempo el nombre de "Hidan"- Bien… y… ¿aquel loco de la aldea de la arena que era una marioneta? ¿Y a su amigo al que se enfrentó Sasuke-kun? ¿Y a Itachi Uchiha?

-Sí…sí…sí…- fue repitiendo la ojiverde preocupada ante cada mención de los Akatsukis- ¿qué podrían tener ellos en común con Minato?

-Nada- contestó Sai con una sonrisa- sólo quería saber si te acordabas de ellos…

-¡SAI! ¡ERES UN IDIOTA!- dijo la chica alzando su puño amenazando a estamparse en la cara del artista.

-Bueno, la razón es que… por lo que Sasuke pudo investigar aún en el lugar donde se encuentra oculto, Minato podría ser considerado un "tantito" más peligroso y él cree que eso se debe a su culpa…

-¿por qué?

-Porque él le pidió a Naruto un asesor particular para Minato.- contestó Sai como si aquello fuera tan obvio- así que el chico elemento tierra explotó sus habilidades y si sabrás que… bueno el elemento rayo tiene ciertas dificultades con la tierra así que…las lleva de perder en un enfrentamiento… todo esto es básico, Sakura… ¿por qué te lo estoy explicando?

-¡PORQUE ERES UN IMBÉCIL, SAI! Eso ya lo sé… lo que preguntaba es… ¿por qué lo considera peligroso como Akatsuki?

-Ah bueno…- Sai se rascó distraídamente la cabeza y trató de buscar las palabras correctas para no espantar a su amiga- verás… parece ser que Minato tiene tendencias sociópatas y éstos son personas que no miden las transgresiones de las normas sociales, es decir que no les importa, por eso no creo que a Minato le haya importado mucho la muerte de Sasuke, no tiene remordimiento a pesar de que sabe que a causa suya ambos se separaron, actúa de una manera que le permita saciar su deseo… poseer a Naruto, tiene un serio caso patológico doble, que se entremezcla con su sociopatía y el complejo de Edipo…

-¿Complejo de Edipo?... Creí que eso era una faceta de los bebés de preferir a la madre antes que al padre…

-Sí, repulsan al padre… por eso te digo que es patológico, Minato no se da cuenta de eso… sólo tiene en mente que siente algo por Naruto y no creo que le siente bien si éste lo rechaza… sólo piensa en poseerlo y… te digo que no se detiene ante nada porque los reportes que le ha entregado son falsos…

-¿Falsos?

-Sasuke tenía una regla con su antiguo equipo y ésta era no matar en vano… Minato… no se tienta el corazón al ver sangre… la misión de rango B que le dio Naruto, la concluyó en dos días… descubrió a los que causaban el disturbio y no averiguó nada más… sólo los mató… el reporte que entregó de la causa por la cual se cometieron los crímenes… es falso, no hubo investigación… sólo…los mató.

La piel ya pálida de la pelirosa palideció aún más permitiendo lo imposible. Sai tuvo que sostenerla a tiempo antes de que se desvaneciera; después de un vaso de agua, se aclaró la garganta antes de proferir:

-Tenemos que estar ahí, para cuidar a Naruto…

Y ambos salieron de la oficina de Hokage para emprender la carrera hacia el lugar de la cita.

*o*O*o*0*o*O*

El lugar estaba solitario porque se había esparcido el rumor de la cita que el Hokage mantendría con su admirador, así que una mesa para dos, unas velas y flores a que aromatizaran el ambiente, eran el escenario perfecto de aquella velada romántica que tanto había esperado. Ayudó al rubio a tomar asiento y éste le pidió que se quedara cerca por si lo necesitaba a lo cual Minato respondió con un "no pienso alejarme de ti" susurrado en su oído, provocándole cierto erizamiento de bellos al kitsune. Después, Minato se arrodilló ante él abriendo sus piernas, sorprendiéndole en un principio, y acercándose lo más lento (y sensual) posible hasta los labios del jefe de la aldea, en los cuales depositó un beso suave antes de comenzar a masajear los labios ajenos con los propios, lo que sobresaltó al pequeño ojiazul que le empujó y se quitó la venda sorprendido ante tal atrevimiento.

-¿Minato?- la sorpresa que en principio le invadió fue suplantada por el escalofrío, ante la relamida de labios que su hijo se daba y la mirada lasciva que mantenía fija en él.- ¿Qué…qué estás haciendo?

-Algo que hace mucho quería hacer- comentó como si fuese algo banal el menor- hace mucho que quería saber si tus labios son tan dulces como los había soñado… y así ha sido… es lo más dulce que he probado en mi vida…

-Pe…pe…pero… ¿qué? ¿De qué estás hablando, Minato? Tú…tú eres mi hijo…- el rubio se encontraba fuera de sí, nervioso y sin duda confundido.

-¡NO, NO Y NO!- El chico tomó con fuerza al rubio por las muñecas, lo que hizo que ambos cayeran al suelo- NO SOY TU HIJO, ¿LO PUEDES ENTENDER DE UNA VEZ? SOY MINATO…PERO NO SOY TU HIJO, TÚ Y YO NO COMPARTIMOS SANGRE ASÍ QUE… DEJA DE VERME COMO A TU HIJO

-¿De qué estás hablando?- repitió el rubio, algo asustado e incapaz de defenderse (puesto que esto significaba lastimar a su hijo).- Soy tu papá… te crecí estos quince años…esto está mal…yo sé que tú lo entiendes…

-NO, NO LO ENTIENDO, NARUTO- el rubio ensanchó los ojos al escuchar su nombre de la boca de quien consideraba su hijo- No lo entiendo y no creo entenderlo… ¿está mal que esté enamorado de ti? Te amo, desde hace mucho te amo…y necesitaba confesártelo, por eso me adueñé de la identidad del admirador secreto… por eso prácticamente te rogué que te divorciaras de ese maldito Uchiha… por eso te persuadí de que lo enviaras a esa misión…y ya que no sólo te estoy confesando mi amor, te diré que sí… el que haya muerto me quitó un peso de encima…

-¡MINATO!-exclamó el rubio incapaz de creer cada palabra que escuchaba- en…entonces…tú… ¿desde cuándo es "hace mucho"?- el chico no podía retener por más tiempo las lágrimas de impotencia que embriagaban su ser en ese momento.

-Desde que les pregunté si era adoptado- contestó sin inmutarse el menor.

-Sa…Sasuke…

-Se dio cuenta, fue a verme y me amenazó con "desechar esa absurda idea de mi cabeza"- el menor lo abrazo con fuerza contra sí, lo que inmovilizaba al mismo tiempo al ojiazul- pero yo ya estaba perdidamente enamorado de ti y ambos estábamos a la expectativa de a quien elegirías… no sabes lo feliz que me hiciste cuando esa noche que nos estábamos bañando juntos… me elegiste a mí y no a él…

-PORQUE ELEJÍ A MI HIJO, MINATO…ERES MI HIJO- gritó con fuerza el rubio, como si sostenerse de aquellas palabras le impidieran desmoronarse como su cuerpo se lo estaba exigiendo en ese momento ante la bomba de emociones que estaba sintiendo.

El pelinegro lo tomó con fuerza por el rostro, obligándole a mirarlo a pesar de que el rubio se movía frenéticamente para librarse del agarre tan violento. Ambos estaban en el suelo, sentados en una posición muy incómoda, más para al rubio quien era sujetado con fuerza, percatándose en ese momento de que aquel muchacho que lo sujetaba y le declaraba su amor ya no era aquel niño al que tanto había amado.

-No soy tu hijo y no quiero que lo sigas repitiendo, ¿lo entiendes?- los ojos del rubio que antes habían estado sorprendidos ahora mostraban miedo- tú dijiste quien fuese quien fuese le darías una oportunidad… bueno yo soy tu admirador secreto, yo soy quien te ama y el que está dispuesto a todo por ti… acéptame…o no querrás perderme como lo perdiste a él…- aquello sonó a una amenaza, el pecho del rubio subía y bajaba debido a la respiración agitada de la que era víctima en esos momentos.

-Me engañaste… me usaste, me manipulaste… me seguiste tratando como a un padre para alejarme de él, sabías que yo te veía como a un hijo y que haría lo que fuera por ti… hiciste todo eso sin importarte el lastimarnos…a mí y a Sasuke- el rostro del rubio se inundó en lágrimas, provocando que el menor lo volviera abrazar con fuerza negando todo con la cabeza.

-No, no, las cosas no fueron así, Naru-chan… yo sabía que tarde o temprano tú y yo estaríamos juntos, así que tenía que alejarte de ese Uchiha para que pudieras verme a mí, no sabes cuánto tiempo tuve que esperar… lo paciente que tuve que ser por ti… Te amo, te amo demasiado, por ti sería capaz de hasta matar si me lo pidieras… te amo… tenía que luchar por ti a cualquier precio…

-Pero…me engañaste…

-No, no… en la guerra y en el amor todo está permitido… y no fui yo quien lo asesinó…pero ahora que él ya no está sigamos adelante…no vuelvas a mencionármelo, ¿sí? Me da rabia escuchar una sonrisa tuya provocada por un simple recuerdo suyo… ESTA MUERTO… ¿lo entiendes? ¡MUERTO! TÚ Y ÉL YA NO PODRÁN ESTAR JUNTOS EN ESTA VIDA… así que ÁMAME, aprende a amarme como yo te amo a ti… con locura…por favor…te lo suplico… si me rechazas… si me abandonas… no creo ser capaz de vivir…

El rubio estaba confundido y lleno de lágrimas, se sentía a rabiar por dentro y a la vez confundido. Sabía que rechazarlo sería inútil así como sabía que aquello era otro más de sus chantajes, pero amaba a su hijo y Minato aunque en aquel momento no fuese el que había conocido y criado durante quince años, seguía siendo su hijo.

-¿En qué me equivoqué?- chilló el rubio, abrazándose a Minato, aún rendido al llanto.

-En nada…en nada… no te culpes… no es tu culpa ser tan bello, tan lindo… eres la persona más maravillosa que he conocido en la vida, por eso me enamoré de ti, porque no existe otro como tú en el mundo y ese Uchiha no te merecía, no después de todo lo que había hecho…eras demasiado para él…- Minato sacó un pañuelo y le limpió las lágrimas al rubio, y suspiró antes de poder continuar- Perdóname, si te he lastimado diciéndote que te amo, perdóname… pero no pienso retractarme en cuanto a mis sentimientos, te he amado y te seguiré amando… lo único que necesito es que me des una oportunidad…que me aceptes… ¿me aceptas, Naru-chan?

Tomó al rubio por la barbilla con suavidad, obligando a éste a mirarlo a los ojos. Aquellos ojos tan azules eran ahora cristalinos, "increíble" se pensaba, que aquellos ojos enmarcados por las lágrimas fuesen más bellos que en su condición normal. El rubio hipó un par de veces antes de serenarse y tratar de poder contestarle algo al chico que en ese momento se le declaraba.

Estaba consciente de que había sido manipulado; de que Sasuke tenía razón y que de haberlo escuchado él estaría vivo en esos momentos, sin embargo se preguntaba los motivos por los cuales el azabache no había insistido en que sus palabras eran verdad y sabía que a pesar de haberlo hecho… había estado cegado por mucho tiempo ante las palabras del Chuunin… su hijo, quien ahora se negaba como tal a conveniencia para ganarse su corazón y que amenazaba con su vida si éste lo negaba. El rubio era incapaz de perder a alguien más, después de todo aunque fuese como su hijo…le amaba.

El chico seguía esperando su respuesta, tomando entre sus manos las del rubio, que las apretó con fuerza, respirando hondo.

-Pe…pero… no más mentiras… si yo no te veo desde ahora como a un hijo…no tienes derecho a chantajearme más con ese cuento…- concluyó el rubio con voz ronca.

-¿Es decir qué me aceptas?- preguntó con voz ilusionada el menor, con una sonrisa prácticamente de oreja a oreja.

-Ha…hai…- logró pronunciar el kitsune no sin mucho esfuerzo, recibiendo un fuerte abrazo por parte del pelinegro.

-Te juro que te haré feliz… ya verás… te amo, Naru-chan…te amo…- tomó el rostro del rubio entre ambas manos y le dio de nueva cuenta un beso en los labios, aunque éste trató de corresponder no podía dejar de sentirse ciertamente asqueado e internamente más molesto que nunca consigo mismo.

"Sasuke… gomenazai…" se pensó en aquellos momentos el rubio, vacío por dentro al contemplar cómo lo poco que quedaba de su mundo se desmoronaba ante sus ojos y todo a causa suya.

-Bueno… no tendremos que preocuparnos… lo ha aceptado- dijo Sai encogiéndose de hombros desde la rama de un árbol a su compañera.

-Mmm, por el momento…- contestó la ojiverde- Me siento mal por el pobre Naruto… y bueno… creo que hay que informarle de esto…- concluyó mirando a su amigo con severidad, quien asintió ante lo que pareció una orden; tomó un pergamino y trazó unos kanjis con la información presente, los cuales se transformaron en serpientes y se escurrieron por las ramas del árbol hasta perderse de vista.

Una vez que las serpientes se alejaron perdiéndose de vista, ambos amigos intercambiaron miradas cómplices, asintiendo con la cabeza y desapareciendo ambos de la escena. Dejando a dos nuevos amantes en un "cálido" abrazo, o por lo menos eso fue para Minato, mientras que Naruto, recostado en su hombro mientras dejaba que el otro lo abrazara (so pretexto para que no lo besara), pensaba en un azabache, hiriéndose de nueva cuenta, pensando en lo lejano que ahora se encontraban sus almas a causa de una mentira; por no poder escuchar la terrible verdad que ahora lo esclavizaba al pelinegro…

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Debería estar estudiando para un examen muy importante del sábado -.-U. Lo siento tanto… de verás… pero es que cuando terminé el capítulo 7, me empecé a narrar el capítulo 8 yo solita, así que me dije "a que se te olvida" y luego me contesté: "a que no" así que mejor me puse a escribirlo, así no me sentiré culpable si vuelvo a desaparecer tres meses jujuju….mentira XD pero sí no me sentiré culpable si no actualizo, porque les he dado tres capítulos seguidos, damitas y señoritos… así que wiiiii mi alma descansará tranquila, jaja después del examen del sábado me sentiré tranquila… a pesar de que si no lo paso tendré que irme a verano y ahí sí, ni tiempo de respirar con los cursos intensivos jejeje, pero bueno… el caso es que… ya… tienen el cap. 8…no odien a Naruto XD y bueno gracias por los comentarios y por leerme, en serio.

P.D. Bueno, dentro del capítulo creo que se los dejo entre dicho pero… con "Complejo de Edipo" me refiero al trastorno psicológico…o a la tragedia griega de "Edipo rey" eso sería muy complicado…bueno de por sí mi historia lo es, pero me refiero a lo psicológico… no a la tragedia, porque aquí no hay nadie engañado más que Naruto y si fuera como la tragedia el engañado debería ser Minato y él no es más que el sociópata niño trastornado sin vida propia XD loco enamorado de Naruto… así que no…Naruto no se va a suicidar… o tal vez sí dependiendo de su manera de manejar el estrés al que lo someta XDDDD, pero bueno… odien a mi pobre niño Minato, pero no odien al pobrecito rubio…¡o sí! ¿Quién le manda ser tan BAKA y no creer en el Uchiha-teme ò.ó? Ah…yo… ¿vdd? XDDD En fin, mil gracias por leerme y nos vemos pronto…¡Sayo!

P.P.D. Los primeros dos párrafos fueron muy dolorosos de escribir, porque me recordaron los días que pase después de la muerte de mi perrita… y más porque "como a Naruto" yo no tengo un cuerpo donde llorarla porque la enterraron en una fosa común de la veterinaria… que no sé donde está y obviamente no puedo visitar…