¿Me recuerdas?

Nunca antes el Hokage había estado tan nervioso como se mostraba en aquellos días; miraba de vez en vez por encima de su hombro como temiendo en cualquier momento un ataque sorpresa y; si escuchaba croar un cuervo… saltaba de su gran silla principal poniéndose en posición de ataque. Quien al parecer durante mucho tiempo había vivido en tranquilidad total ahora se encontraba en una alerta permanente que caía en la paranoia total. Así era; la conciencia de Naruto Uzumaki se encontraba en un estado bajo (o sucio como dirían algunos) después de haber aceptado entablar una relación con su hijo adoptivo, quien ahora debía aprender a negar como tal, puesto que ahora había adquirido el rol de su pareja; lo cual continuaba asqueándolo haciendo que no sólo su conciencia sino absolutamente todo su ser se sintieran repulsivos.

Aquella noche, tan tormentosa para su memoria, llegó tomado de la mano de Minato hasta la puerta de su habitación: "Buenas noches" le dijo con una sonrisa algo tímida debido al estado en el que se encontraba, incapaz de poder expresar sus verdaderos sentimientos después de haber recibido certeras puñaladas en el alma al escuchar las palabras "SASUKE ESTÁ MUERTO"; ante la develación de aquella verdad que tanto había negado, ante el hecho innegable de que había sido manipulado y engañado por uno de los seres a los que más había amado en su vida, su hijo; quien había confesado su deseo de tener muerto a la primera persona a la que amó; Sasuke Uchiha. Ahora, sin la oportunidad de un arrepentimiento por parte suya, sin la oportunidad de poder decir "lo siento… perdóname"… ¿De qué le servía llorar?... ¿De qué le servía gritarle al viento? Como si en algún momento las apalabras del azabache pudiesen cruzar la brecha del inframundo para poder consolarle; él ya no estaba y desde ese día entendió, que como muchos otros, los errores tienen un precio caro.

Cada día atado a esa relación el alma del rubio se debilitaba; sus deseos de volverse fuerte que tuvo alguna vez cuando hubo de afrontar la primera pérdida del azabache eran ya muy lejanos a los sentimientos de abandono de sí mismo que tenía en esos momentos; había conocido a la "señorita Depresión" quien había traído consigo a la tristeza y a la decepción, porque estaba decepcionado pero no podía decir que de Minato, sino de sí mismo por no haber confiado en aquella persona a la que le juró amor; quien en la soledad de una alcoba en una noche de bodas había pronunciado las palabras que en ese momento eran tan dañinas y lastimaban su pecho con la opresión: "te amo", palabras que no habían sido expresadas en un momento de frenética pasión, que resultaban ciertas porque esos ojos negros tan profundos como el mar en la noche, le habían mirado a él con una expresión que nunca antes le conoció… ternura. Había sido dueño de una sonrisa, una mirada, un abrazo… y un amor que no volvería a vivir, que por más que el menor insistiera, el kitsune sabía bien que no volvería amar a alguien como había amado a Sasuke Uchiha, porque nadie podría amarlo a él como el Uchiha lo hizo.

-¿Te… te encuentras bien, Naruto?- preguntó la pelirosa después de que el ojiazul se sobresaltara ante el sonido de la puerta al cerrarse.

-Sí… sí… sí… de maravilla…- contestó con nerviosismo el chico mientras continuaba escribiendo algunos de sus tantos papeles importantes.- ¿Por qué preguntas?

-Porque… has dado un brinco como de gato asustado cuando me he entrado sin avisar…y apuesto a que si hubiera llamado a la puerta hubieras pegado otro brinco ¿Estás seguro de que todo está bien? No sé… desde que Minato y tú comenzaron a salir, no has sido el mismo Naruto… estás decaído, pareces no dormir o comer bien, estás más delgado… no sé… me preocupas…

-¿Tú también crees que es algo absurdo que él y yo salgamos?- preguntó el rubio cortante ante las divagaciones de su amiga, ahora cada vez que estaba delante de alguno de sus amigos se mostraba irritado, porque lo estaba, se sentía, por alguna extraña razón….traicionado. –Sakura…- preguntó al fin, frunciendo el ceño demostrando por primera vez sus sentimientos- El día que… que Sasuke me dio el divorcio, ustedes estaban con él… ¿por qué?

-Porque… porque…- la chica trató de tranquilizar su respiración para no delatarse a sí misma- Es que estábamos preocupados por ti, tú estabas insistente en que necesitabas que ya te diera el divorcio, así que nos reunimos para obligarle de una buena vez a dártelo, es decir, no era justo que te mantuviera atado a él…

-¿Y CON QUÉ DERECHO SE INTERPUCIERON EN NUESTRAS VIDAS?- gritó el rubio interrumpiendo a su amiga y dando un portazo sobre la mesa, botando algunos de los papeles que habían en ésta- ¿NO DECÍAS TÚ QUE ÉL ME AMABA? ¿ENTONCES CON QUÉ DERECHO FUERON A PRESIONARLO? ¿QUIÉN LES DIO DERECHO A INTERFERIR EN MI MATRIMONIO Y EN MI VIDA?

-Disculpa si fuimos unos desconsiderados con tus sentimientos…- contestó la chica sorprendida, pero de igual forma no negándole su molestia- tienes razón, debimos haberte apoyado simplemente y dejar que los dos se hundieran como lo estaban haciendo… debí haber dejado que Sasuke se marchara ese día de la aldea, debí haber dejado que contestara cada insulto que le proferías al verlo en la calle, cada provocación tuya… debí haber dejado que fuera a moler a golpes a Minato, que hubiera sacado la katana y le hubiera degollado la cabeza, para que así tuvieras la oportunidad de odiarlo… y así no estarías lamentándote su pérdida sino la de tu hijo, quien ahora no es tu hijo, sino tu novio o… tu pareja, dado que viven juntos, pero entonces no estarías aquí llorando la muerte de Sasuke y seguirías pensando que Minato es un pan dulce y el mejor de los hijos que te pudo haber tocado tener… Creo que sí, hubiera sido mejor que no hubiéramos interferido en tu vida, porque somos tus amigos y te amamos, nos preocupas… pero claro… hubiera sido mucho mejor que hubieras vivido engañado EL RESTO DE TU VIDA… porque así…

-¡CÁLLATE!- gritó el rubio con lágrimas en los ojos. Estaba furioso, no con la chica, sino consigo mismo; ella tenía razón, la culpa había sido suya y seguía siéndola puesto que había aceptado a Minato para evitarse más dolor, porque había sido egoísta pensando que Minato sentía el dolor de no haber conocido a sus padres como él alguna vez, porque había sido egoísta al pensar primero en los sentimientos ficticios que le había acomodado a Minato y en los suyos, no pensando nunca en los del Uchiha- ¡LÁRGATE! ¡DÉJAME SOLO! NO QUIERO VER A NADIE, ¡CÁLLATE Y DEJAME EN PAZ! LLEVATE TU MALDITA COMPASIÓN A OTRA PARTE, NO LA NECESITO… ¿ME ESCUCHASTE SAKURA? ¡NO LA NECESITO! ¡DÉJAME SOOOOLOOO!

La chica salió presurosa al corredor, llevándose una mano a los labios antes de que un gemido de dolor de se le escapara por el llanto que irrumpió en ella; el dolor de su amigo le lastimaba, pero ya no estaba en su alcance ayudarlo, ya no encontraba la manera de hacerlo y cada día que pasaba al lado de ese sociópata parecía alejarlo más de aquellos que sí le amaban. Ahora entendía el porqué la impotencia del Uchiha, porque éste había sido incapaz de confrontarse a Minato, porque el azabache había sido tan débil aquella noche… contemplando esos ojos rojos llenos de ira, poseedores ahora de sufrimiento y rabia; los ojos del kitsune…

*o*O*o*0*o*O*o*

-¿Entonces te has peleado con Sakura?- preguntaba Minato muy cerca de su oído mientras repartía de nueva cuenta varios besos por detrás de la nuca del Uzumaki, quien a diferencia de las caricias del Uchiha éstas ajenas le resultaban incómodas.

-Jmm…- contestó el rubio, intentando servir su cereal a pesar de su incomodidad.

-Pero aún no me has dicho por qué razón… ¿trabajo?- las manos de Minato comenzaban a pasearse por debajo de las ropas del rubio, a lo que este tuvo que hacer un movimiento discreto para que se detuviera, lo cual no ocurrió y; como en otras contadas ocasiones, se dio la vuelta para abrazarse al cuello del menor (quien era mucho más alto que él a pesar de su corta edad) lo que muchas veces resultaba el cese de estos insistentes toqueteos, aunque Minato comenzaba a ser más insistente por lo que a pesar del abrazo continuó acariciando la espalda desnuda del rubio.

-Ah… Minato…- comenzó el ojiazul algo inseguro- Es que… creí que había sido claro al respecto de esto…- antepuso sus manos abriendo una distancia entre ambos.- No… no me siento listo todavía para una relación…así…

-¿Así cómo?- el rubio tragó saliva ante el tono demandante del menor; no supo en qué momento pero había reparado recientemente en la actitud violenta y manipuladora del pelinegro, aunque debía admitir que era la primera la que más temía debido a que su falta de sueño, su paranoia al sentirse acosado y su mala alimentación no sólo habían contribuido al debilitamiento de su alma, sino de su físico lo que consecuentemente le impedía defenderse como era debido.

- Pues… es que no me siento… am… cómodo cuando me…me tocas…- se aventuró el Hokage algo temeroso de la reacción del otro; recibiendo de éste una mirada inquisitoria.- Es que… bueno… no debajo de la ropa… está bien si me abrazas… y uno que otro beso de vez en cuando…demo, creo que… am…tú estás…ehm… dirigiéndote a algo…mmm…sexual… y no estoy listo para eso…

-¿No estás listo para eso? ¿Conmigo, no es así? – el menor se alejó contrayendo los nudillos- Porque con Sasuke Uchiha te entregaste la primera noche… ¿por qué yo soy diferente? Conmigo no quisiste volver a dormir…

-Porque estamos empezando una relación…

-Pero ni siquiera tenías una relación con "ese Uchiha" cuando te llevó a la cama… ¿es diferente conmigo porque decidí hacer las cosas bien? Yo intenté enamorarte con cartas que te parecieron ridículas, él va…te embriaga y enseguida le abres las piernas…

-¡MINATO!- gritó escandalizado Naruto ante esa agresividad verbal, sin embargo el menor no tenía ninguna intención en dejar de herirle ante el recuerdo, entre más lo debilitaba más poderoso se sentía él, más fuerte y necesitado por el rubio, pues mientras éste continuaba debilitándose ante sus palabras más podía él "mostrar arrepentimiento" y "consolarle".- ¡No te permito que…!

-¿NO ME PERMITES? A mí no me has permitido nada. Cuando te beso parece como si te produjera nauseas; cuando quiero acariciarte y ser tierno tú te alejas y pones excusas ridículas diciendo que "no estás listo para eso"; dices que mi forma de actuar es muy sexual… mientras que pasé varios episodios de mi infancia contemplando a ese maldito lascivo degenerado acosándote por la espalda todo el tiempo y manoseándote cada que a le placía…

-Es diferente… él era mi esposo…

-¡SIN SER TU ESPOSO YA HABÍAS COHABITADO CON ÉL!

-¡SÓLO FUE UNA VEZ MINATO! Después de esa vez no volvió a pasar algo así…

-¿Y piensas que soy un infante? No me chupo el dedo, no soy idiota Naruto… como si fuese a creerte que sólo fue una vez cuando ese maldito pervertido si no era en la cama no podía demostrarte nada más… como si siendo un semental fuese a recuperar el poco orgullo que tenía después de haber sido un bastardo traidor…

-TÚ NO SABES NADA DE ÉL, NO TIENES NI UN DERECHO A HABLAR ASÍ DE ÉL…-Las lágrimas retenidas por el rubio no aguantaron más para hacer acto de presencia en su rostro, lo que hizo que el menor sonriera con malicia al lograr de nueva cuenta su cometido… aún faltaba su golpe final…

-¡ESTÁ MUERTO! ¡SASUKE UCHIHA ESTÁ MUERTO! ¿LO ENTIENDES YA?- los ojos azules, cristalinos y hermosos como a él le gustaban se ensancharon ante aquellas palabras que tanto le dolían dentro de sí. Su respiración se agitó y dejó que su llanto aflorara, dejándose rodear por los brazos protectores de su actual pareja.- Lo siento… pero es que me estoy cansando de esto… te amo y el luto que le guardas estando conmigo…se me hace injusto…

-Injusto es que me presiones, Minato…- chilló el rubio entre sus brazos mientras éste acariciaba sus cabellos.

-Lo siento… pero es que en verdad te amo y me lastima tu indiferencia y tu rechazo…

-Dame tiempo… sólo un poco más…

- Te amo…- susurró el menor esperando una respuesta como cada vez que mencionaba esas palabras, pero la correspondencia aún no llegaba y eso comenzaba a impacientarlo, a molestarlo; dado que había escuchado al ojiazul murmurar el nombre del Uchiha entre sueños, al mismo tiempo que profería esas palabras que ambos le habían enseñado que eran importantes y el no recibirlas por parte del rubio le despertaba su lado intolerante, su rabia. Besó los labios del rubio quien con dificultad le correspondió a éste, dejándose abrazar de nueva cuenta dejando su ligera cena sin probar bocado tal como en contadas ocasiones que éste tipo de discusiones se repetía.

*o*O*o*0*o*O*

-Es que ya no sé que más hacer…- chillaba la pelirosa rodeada de sus amigos, secándose las lágrimas de vez en cuando ya que éstas no dejaban de salir desde que había comenzado con su relato. Se habían reunido de nueva cuenta en aquel bar.

-Debes entender que atacar a Minato se ha convertido en algo así como… traicionar a Naruto, entiende… debemos ser precavidos sino queremos llamar su atención y exponernos, los reportes que nos han entregado en cuanto a su forma de actuar y su psicología son muy alarmantes, Haruno- advirtió Neji con el semblante serio, preocupando a su esposa que se mantenía fielmente a su lado.

-Es que no soporto verlo tan decaído…- continuó hipando la pelirosa.

-Es insoportable para todos nosotros Sakura,- convino Shikamaru- pero Neji tiene razón, no debemos exponernos demasiado…

-Sin embargo…- comenzó Sai- ha pasado un mes ya y Minato comienza a ser demasiado insufrible para Naruto, su estado es como el de… no sé… ¿un muerto viviente? Y he escuchado en más de una ocasión llorar a Naruto después de que Minato le ha gritado que Sasuke Uchiha está muerto… ese… ese…

- Pequeño engendro del mal… creo que es el término que mejor le queda- concluyó Shikamaru.

-A eso es a lo que me refiero… debemos hacer algo antes de que Naruto pierda el control, se ha abandonado demasiado…- agregó la Haruno, aprovechando la pausa que siguió al comentario de Shikamaru.

-Pobre Naruto-kun…- gimió por lo bajo la tímida Hinata, tomando de la manga a su esposo, quien la rodeó en un abrazo- yo creo que… lo mejor será que se tome unas vacaciones…- sonrió tímidamente.

Los amigos intercambiaron varias miradas incomprensibles entre sí, ninguno había entendido las palabras de la Kunoichi, salvo Neji que entendía muy bien a Hinata.

-Tienes razón, Hina-chan- sonrió Neji- nada mejor que mar, ARENA y sol para que Naruto tranquilice su alma y recupere las fuerzas, después de todo eso es lo que lo tiene tan desanimado…

-Pero… en la aldea de la Arena no hay playas…bueno… quedan algunas cercanas que pertenecen al territorio de Gaara y unas cuantas aguas termales en el subterráneo…- comentó Sai entendiendo por fin a lo que se referían los Hyuuga.

-¿Aguas termales en el subterráneo?- interrogaron Sakura y Shikamaru al mismo tiempo- ¿y tú como lo sabes?

-Bueno... he estado ayudando a Gaara-kun con el reconocimiento geográfico de su aldea…- contestó el ANBU, mostrando involuntariamente un sonrojo.

-Claro…- sonrió con malicia Shikamaru- el reconocimiento geográfico de su aldea y ciertas partes y posiciones que puede adquirir su cuerpo en el "acto", ¿no es así?

-¡CLARO QUE NO!- se quejó el artista tosiendo con disimulo- Bueno, volviendo al punto… estoy de acuerdo con la idea de las vacaciones. Gaara debía venir a finales del mes para arreglar el asunto de las colaboraciones entre Konoha y la Aldea Oculta de la Arena, así que lo único que debo hacer es decirle a Naruto que Gaara tiene ciertos problemas que resolver…así que él debe ir a la aldea de la arena a reunirse con Gaara-kun, Minato no tendrá más opción que dejarlo ir, no habrá sospechas si le acompañamos Sakura y yo, dado que somos y hemos sido sus amigos y compañeros de equipo durante mucho tiempo, a lo que podremos excusarnos con el pretexto de "recordar viejos tiempos"…

-Estoy de acuerdo- convino Neji- sólo que tendrás que idear otro plan si Minato se pone impertinente, después de todo su actitud es demasiado acosadora sobre Naruto, debemos estar alertas ante cualquier movimiento de ese… ese…

-Pequeño engendro del mal…- recordó Shikamaru con una sonrisa de autosuficiencia.

-Como sea…- tomó la palabra la pelirosa- entonces dale el aviso a Gaara-kun de que será Naruto el que le visite a él…

Sai asintió severamente y tomó uno de sus pergaminos, escribiendo en éste unos kanjis con las indicaciones y los puntos tratados hasta ese momento en aquella reunión, éstos se convirtieron en gusanos de arena y se escabulleron por la mesa hasta desaparecer de la vista de los presentes. Se fueron retirando con disimulo cada uno de los asistentes a esa pequeña reunión, con la esperanza recobrada ante la posibilidad de salvar a su amigo.

*o*O*o*0*o*O*

El Hokage recibió una carta del Kazekage a la semana siguiente, en la que éste se excusaba por no poder asistir a la reunión prevista a finales de mes y donde también le pedía su asistencia a la Aldea oculta de la Arena, con la justificación de entablar ahí su reunión. Sai le explicó (se inventó) los pormenores de aquel inconveniente a lo que Naruto se limitó a contestar simplemente que asistiría. Sai, al igual que la Kunoichi, había notado el degradante estado físico y emocional de su amigo, sólo que a diferencia de ésta, él podía controlar bien sus emociones y mostrarse indiferente ante los acontecimientos que le rodeaban.

-Así podremos recordar viejos tiempos como el equipo Kakashi, ¿no te parece, Naruto-kun?- concluyó su largo monólogo Sai, pues eso había sido dado que el rubio se limitaba a decir "sí" o "de acuerdo" al final de cada una de sus oraciones.

-Ya no queda mucho de eso, Sai…- comentó el rubio desgastado, pues de nueva cuenta no había dormido bien debido a su insomnio permanente y también a las nuevas discusiones que se presentaban con Minato cada que él se oponía a "avanzar en la relación".

-Creí que estabas enojado con Sakura solamente… no creí que lo estuvieras conmigo del mismo modo…

-¿Tú también estabas ahí, o no? También "persuadiste" a Sasuke de que me diera en divorcio, ¿no es así?- los ojos del rubio penetraron a los del ANBU quien se mantuvo indiferente ante esa mirada, echó un suspiro y frunció el ceño devolviéndole la mirada a su amigo.

- Estaba ahí- confesó- ¿Pero qué te hace pensar que yo o cualquiera de nosotros pudo haber influido en las decisiones de Sasuke-kun? ¿Qué te hace pensar que yo intervine? Te estás equivocando, Naruto… lo único que me importa de ti es el que estés bien, llevamos años de amistad y me sorprende que no me conozcas. Yo velo por la seguridad de Konoha, soy un ANBU que aún pertenece a la raíz y que por tanto debe proteger a su Hokage, eso es lo único que me interesa, tu bienestar como Hokage y el amigo que representas para mí… después de varios años que llevamos de conocernos.

Los ojos fieros del rubio se fueron destensando hasta adquirir su color azul natural. Desde hacía mucho se sentía traicionado por sus amigos, debía admitir que esta idea se había formulado en su cabeza desde la noticia del fallecimiento del Uchiha que trajo consigo cada uno de los recuerdos anteriores a su partida, entre ellos el día en que le dio el divorcio.

-Sai…-continuó algo inseguro mientras echaba un vistazo de un lado a otro a sus espaldas, como vicio que había adquirido recientemente, con la eterna sensación de estar siendo observado constantemente, consecuencia de los acosos del menor.- ¿Podrías…- susurró por lo bajo temiendo que alguien (el menor) pudiera escucharlo a pesar de que estaban solos- decirme… qué es lo que hablaron con él ese día?

-No puedo, Naruto-kun…- suspiró el artista- te lo pondré como condición… es una de las razones por las cuales queremos que vallas tú solo a la aldea de la Arena, bueno tú y nosotros, me refiero a Sakura y a mí, dado que parece que ha habido un mal entendido… Nos has juzgado mal a nosotros tus amigos y es necesario que nos escuches con atención. No puedes ocultárnoslo más, sabemos que no eres feliz con Minato, te amamos, Naruto-kun y nos preocupas… ¿creíste que la gente que te aprecia… que toda Konoha… no se ha dado cuenta de lo infeliz que es su Hokage? Es necesario que hablemos de todo lo que sientes, pero no es prudente en un lugar donde ya no te sientes seguro…

-¿A qué te refieres?- preguntó el rubio, sorprendido ante las palabras del pelinegro.

-Admítelo, desde que sales con Minato andas paranoico, estás todo el tiempo en alarma y eso nos preocupa… por eso creo que debemos hacer este viaje sólo nosotros tres…

-Sabes que él no me dejará ir tan fácilmente…

-¿Eres el Hokage o no eres el Hokage?- reprochó Sai con severidad- Mándalo a una misión….

La sangre del rubio se congeló en ese momento, pues creyó haber escuchado en esas últimas palabras al azabache, recordándose aquella tarde en que estuvo a punto de entregarse a Sasuke; momento en el cual fueron interrumpidos con alevosía y ventaja por parte del menor, ahora que se lo entendía mejor. Parpadeó varias veces y sacudió la cabeza del mismo modo, como si con este acto pudiera alejar el pensamiento y recuerdo que aquellas palabras le trajeron a la mente.

-Lo intentaré, Sai… Pero… temo que Minato es…

-¿Minato es?- preguntó la voz del aludido a sus espaldas, haciendo que los cabellos del kitsune se erizaran, aunque no entendía del todo el por qué, comenzaba a sentir por Minato más miedo que cariño.

-Algo persistente y mal educado…- concluyó Sai por el rubio.

Sin embargo el menor se acercó unos cuantos pasos al respaldo de la silla del Hokage y con el dedo índice acarició la parte trasera de su cuello, provocando un sobresalto en el pequeño rubio. "Salúdame como es debido…" le susurró al oído, provocando más sobresaltos en el sentir del rubio, quien tragó saliva y trató de sonreír antes de darle un pequeño beso en los labios al menor, éste hizo un pequeño movimiento con la mano para indicarle a Sai que se marchara, a lo cual éste accedió siendo precavido, sabía bien que después a su amigo le correspondía un interrogatorio a la manera más vil que tenía ese "pequeño engendro del mal", como le había apodado Shikamaru; así que más valía no causarle más problemas y hacer que Minato se sintiera en terreno seguro.

*o*O*o*0*o*O*o*

Partían de Konoha cuatro personas al amanecer con rumbo a la aldea de la Arena; en silencio. Efectivamente, como lo había predicho Sai al salir aquel día de la oficina del Hokage, Minato había interrogado hasta al cansancio a Naruto hasta que éste le comentó los planes que tenían sus amigos a finales de mes que involucraban el cumplimiento de sus deberes con las relaciones entabladas con el Kazekage, a lo cual el menor comenzó a insistir en participar en dicho viaje.

Naruto, siguiendo las recomendaciones de Sai, y también de Shikamaru, había estado mandando a su arrogante novio a varias misiones. Sin embargo, el tiempo programado para resolverlas resultaba insuficiente, puesto que si Minato debía tardarse cinco días en volver, éste regresaba al día segundo o tercero, lo que intrigaba al rubio y más aún alarmaba a sus amigos. Neji había desertado de la misión al enterarse de un "extraño accidente" acontecido en una de las misiones de su hijo mayor; pese a la oposición de Hinata de mantenerse firmes y no comprometerse ante el miedo que intentaba al parecer infundir Minato, sin embargo el jounin no quiso arriesgarse más por temor a implicar a su familia, por lo que los demás; que no tenían mucho que arriesgar más que su vida, entendieron el deserto comprometiéndose a velar por el bienestar de la familia Hyuuga.

Ninguno de los presentes en esa pequeña excursión profería palabra alguna, salvo Minato para dirigirse a Naruto con palabras melosas de vez en cuando a su oído, por lo que casi no se escuchaban más que murmullos y los quejidos del rubio que suplicaba a su pareja prudencia ante sus amigos. La hora de acampar fue igualmente un tormento para el pequeño kitsune y sus amigos; ya que Minato había comenzado a discutir con el rubio ante la negativa de éste de dormir juntos, poniendo como excusa que no estaban en casa y que les debía respeto a sus amigos, el menor comenzaba de nuevo a reprochar los hechos acontecidos con el Uchiha, lo que provocó que Sakura quisiera romperle la cara a golpes con su súper fuerza, por lo que Sai tuvo que suplicarle prudencia, lamentándose no poder ayudar a su amigo, después de todo si alguien debía "marcarle un alto" al pelinegro era Naruto, quien agotado por la discusión accedió a que los futones de ambos quedaran juntos y muy a su pesar tuvo que aguantar el peso de Minato sobre su cuerpo al ser abrazado por éste.

Sin embargo, al llegar al hotel donde Gaara había reservado habitaciones para sus huéspedes de honor, Minato tuvo que conformarse con la cercanía de los cuartos, ya que tanto Sai como Naruto le habían dado de pretexto que Gaara no sabía nada de su relación y no querían incomodarle en esta primera visita hasta que fuese un poco más… "formal".

-Tomaremos un pequeño descanso antes de reunirnos con Gaara-informó Sai- después te daremos un pequeño recorrido por la aldea, ya que la primera vez que la visitaste estabas muy pequeño, y como el propósito de nuestra visita es recordar viejos tiempos con Naruto-kun aprovecharemos a presentarte algunos de los lugares que recorrimos cuando jóvenes…

-¡NO ESTAMOS TAN VIEJOS SAI!- reclamaron tanto Sakura como Naruto al unísono.

-Mmm…- fue la respuesta del menor ante el discurso del ANBU.

Una hora después estaban los hermanos Sabaku en la entrada del hotel aguardando a los invitados. Por petición de Naruto, Minato se había mantenido cercano a él aunque evitando los roces y tomarse de la mano de su pareja, el adorable kitsune. Comenzaron su recorrido por las calles de la ciudad, en las cuales Gaara señalaba las remodelaciones que estaban haciendo y recordaba las cosas buenas del pasado y hacía mención ocasional de las malas, a lo cual Sai rozaba su mano con disimulo mientras recibía una sonrisa por parte del menor de los Sabaku y una mirada fulminante por parte de los mayores. El recorrido terminaría en el espacio de entrenamiento de los gennins, lugar donde había tres troncos a distancia enterrados en la arena, rodeado por un semicírculo de tierra que se alzaba detrás de éstos y donde Gaara había conocido a su primera subordinada (Matsuki), recuerdo que trajo a la conversación, mismo que provocó un recuerdo en el rubio y su amiga pelirosa:

-No lo niegues, Naruto… fue muy divertido el mantenerte atado a un tronco… eras un gran BAAAKAAA- rió divertida la chica ante el recuerdo, recibiendo una sonrisa por parte del ojiazul.

-Claro… pero vieras como temblé cuando Kakashi te pidió que me asesinaras o sino mataría a Sasuke…- comentó el chico igual de divertido- En serio creí que lo harías, Sakura…

-No dudes que cruzó por mi mente… después de todo no podía permitir que lastimaran a mi lindo Sasuke-kun- dijo la chica con aquella voz melosa que siempre usaba a los doce años cuando hablaba y suspiraba por el azabache.

-¿Tu lindo Sasuke-kun?- preguntó Sai arqueando la ceja, a lo que todos rieron divertidos

-El cual resultó ser homosexual… que decepción para las chicas de Konoha, recuerdo haber visto llorar a varias el día de la boda- recordó Kankuro, sin notar la mirada amenazante que comenzaba a arrugar la frente del menor todavía presente.

-No sólo lloraban por Sasuke-kun, después de todo Naru-chan también tiene lo suyo, Kankuro- intervino Temari con una sonrisa- Que tiempos aquellos…

-Si…-contestó el rubio con una sonrisa algo melancólica al recordar de nuevo al Uchiha, habían sido felices, eso sin duda, y habían pasado aún más por tanto que el recuerdo de los "viejos tiempos" tanto como el de su pérdida producían en él un vacío que se negaba a desaparecer de su ser.

-Bueno… ¿continuamos con el recorrido?- protestó Minato, sin dejar de mostrarse enojado ante la mención del Uchiha.

-Claro…- convino Gaara, quien le dirigió una mirada cómplice a su koi quien sonrió aprobatoriamente- Pero, Minato-kun… - el pelirrojo lo tomó por el brazo y lo alejó "disimuladamente" del grupo- iré al grano, sé que Naruto-kun y tú son pareja, Sai me lo ha comentado todo porque ha estado ayudándome en el reconocimiento geográfico de la aldea, así que hemos hablado mucho acerca de lo acontecido en Konoha y me ha comentado que Naruto-kun no se ha visto muy bien desde que comenzó a salir contigo…

-¿Y qué le da derecho a…?- comenzó el pelinegro, a lo que Gaara le hizo una seña para que bajara la voz, mirando por encima del hombro comprobando que Sai distraía a Naruto y a Sakura, mostrándole las remodelaciones de ese campo de entrenamiento.

-No me mal interpretes- continuó Gaara- quiero ayudarte, verás… a mí no me agradaba del todo ese Sasuke Uchiha, después de todo era un maldito traidor que también dañó gravemente a mi aldea, pero cuando tienes un cargo político como el mío donde debes tener relaciones con las distintas aldeas, más vale ser un hipócrita aunque no nos guste…- el pelirojo pudo ver una leve sonrisa en el rostro del chico- A Sai tampoco le agradaba mucho, pero como has podido notar mantiene una doble cara ante Naruto y Sakura, por eso me pidió que te ayudara, no le gusta ver a Naruto deprimido y confía mucho en que tú puedas sacarle a ese Uchiha- bastardo de la cabeza, para eso… necesitas un buen lugar… algo ajeno a los recuerdos que puedan rememorar al Uchiha, algo como eso está aquí en la Aldea de la Arena; entonces… ¿me dejas ayudarte?-sonrió el ojiverde con malicia, recibiendo la misma sonrisa por parte del pelinegro.

-¿Es en serio, Gaara-san?

-Muy en serio, después de todo Naruto es mi amigo y como mi amigo debo apoyarle, así tuve que hacer a pesar de que casó con un asqueroso traidor, sin embargo apareciste tú y bueno… la esperanza muere al último… ¿no crees?

-Estoy completamente de acuerdo… y ¿dónde queda ese lugar?

-Acompáñame… después podrás darle esa sorpresa a Naruto, después de todo se quedan una semana, no te recomiendo que lo intentes hoy que hemos hecho mención de esa desagradable persona que aún le tortura en el recuerdo, es mejor que te enseñe primero ese lugar para que puedas idear una verdadera forma de sorprenderlo, preparándolo…¿me entiendes?

-Claro… pero…

-Entonces sígueme… no te preocupes por dejarlos solos, Sai no dejará que Sakura lo atormente más, de hecho Sai ha estado evitando que Sakura y Naruto se intercomuniquen él es quien ha estado guiando las pláticas entre ellos cuando no estás por lo que he sabido y éstas pláticas se limitan a trabajo…

-¿Por qué Sai quiere ayudarme?

-Viejas fricciones con el Uchiha, ¿en serio crees que alguien, además de Naruto-kun y Haruno, le creyó eso de su "readaptación social"? Por favor, a ese cretino le tocaba una muerte aún peor de la que tuvo, murió demasiado rápido por lo que alcancé a escuchar, merecía la tortura cuando menos…

-Gaara-san…- la voz de Minato parecía sorprendida, pero ante todo emocionada- creí que estaba solo en este mundo… creí que todos se oponían a esta relación, es bueno sabes que tengo aliados…

-Pues entonces, mi joven aprendiz…- sonrió Gaara- a las aguas termales subterráneas…- tomó al menor por el brazo y lo fue alejando poco a poco del grupo haciéndole una seña a Temari y Kankuro para que lo siguieran.

-En seguida regreso, Papá…- disimuló Minato despidiéndose con la mano, después de todo debía hacerle creer a Naruto que el Kazekage no estaba enterado de la relación que mantenían ambos- Gaara-san quiere mostrarme algo…

-Ah….HAI…- contestó el rubio sorprendiéndose de que Minato se dejara guiar por el ojiverde. Contestó al saludo con la mano y lo vio desaparecer por una esquina, momento en que sintió un golpe en la parte baja de la nuca que lo hizo desvanecerse y caer al suelo inconsciente…

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Abrió los ojos y encontró todo oscuro, quiso moverse y resultó en vano puesto que sus brazos y piernas estaban atados a lo que parecía una silla, entonces pudo ver una tenue luz a través de la venda… ¿venda? Cayó en cuenta de este detalle y entonces se paralizó de miedo ¿Dónde estaban Sai y Sakura? ¿Habían sido atacados en el momento mismo en que se despedían de sus amigos? Trató de forcejear pero todo era en vano, las cuerdas estaban muy bien atadas y le impedían moverse: "Sakura…Sai" llamó a sus amigos sin obtener respuesta, fue entonces cuando sintió la presencia de alguien más en medio de aquella oscuridad, sintió como ese ser se acercaba hasta él y le tomaba por el rostro; "¿qué demonios…?", protestó al sentir el roce de los dedos del extraño recorrer su mejilla, entonces para su mayor sorpresa sintió el aliento de éste golpear suavemente su rostro hasta que éste fue absorbido por los labios del rubio al recibir un beso por parte de aquel extraño.

El beso fue suave y extrañamente familiar, sin saber el por qué, unas lágrimas comenzaron a rodar por su mejilla, mientras los dedos pulgares del extraño impedían que siguieran su recorrido puesto que mantenía el rostro del ojiazul entre sus manos, poco a poco fue bajándolas hasta su cuello y seguidamente hasta sus hombros; aquellas caricias resultaron un golpe en su pecho, le eran tan familiares que sólo podía pensar en una persona en aquellos momentos, pero no… era imposible, quizá aún seguía inconsciente y aquello era un sueño cruel de su remordimiento.

El beso continuó y aún aterrado era consciente de que estaba correspondiendo al mismo, que aquel ser pedía introducir su lengua en la boca del kitsune y éste se lo permitía, ofreciéndole la suya para que jugara con ella a su gusto, sintió la exhalación por parte del extraño e inhalo su aliento extrañamente familiar; entreabrió la boca dando pie al inicio de un nuevo beso; se estaba excitando y eso le resultaba aún más aterrador pues aquel beso le parecía completamente vívido, si se trataba de un sueño, definitivamente era uno muy cruel…

Terminó por morder el labio inferior del extraño quien correspondió de la misma manera provocándole un suspiro, ambos estaban extasiados alimentándose del aliento del otro hasta que el primero se contuvo de continuar y cesaron las suaves caricias que ambos labios se daban al rozarse mutuamente.

-Sasuke…- fue el único nombre que pudo pronunciar el kitsune, provocando nuevas lágrimas en su rostro.

-Así que…- escuchó hablar al anónimo enchinándole la piel ante el escalofrío de recordar en esa voz a alguien tan familiar. Sintió como el nudo de la venda se deshacía y una vez más pudo inhalar el aliento tan reconocible del otro, sus lágrimas seguían rodando por sus mejillas sin poder contenerse- después de tanto tiempo… ¿aún recuerdas mis besos, Uzuratonkachi?

-¡Sasuke!- la figura del Uchiha apareció ante sus ojos nublados ante las lágrimas, quiso moverse pero recordó que seguía atado, le miro de nueva cuenta sin poder creérselo de todo- estás vivo… Sasuke…estás vivo…-chilló el rubio, soltando de nueva cuenta el llanto, aunque por una extraña razón sus lágrimas eran dulces, pues lloraba de alegría por primera vez en hacía mucho tiempo….

-Así es, dobe… estoy vivo…- sonrió el Uchiha regalándole un beso en la frente, secando con sus manos las lágrimas de su amado. Sasuke Uchiha estaba vivo y el corazón del rubio volvía a latir ante la vida… ambos estaban vivos…

Continuará…

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Debo demandar a cierto maestro porque me ha mentido -, claro que un escritor escribe porque debe…pero la inspiración si hace falta para poder escribir T.T, me ha costado mucho terminar éste capítulo porque se alargó más de lo que debía, quizá debí eliminar algunos personajes, pero lo vuelvo a leer y leer ¡y no puedo eliminar nada! Lo edito y lo edito y siento que no acabo… me estoy desesperando…por eso tuve que cortar este capítulo porque ya llegué sin darme cuenta a la página 13 del Word con letra calibri ¡11!… y ni mis ensayos logró hacer con esta letra - así que dije… "si continuó escribiendo llego a la página 20 o más y se van a aburrir", así que decidí cortárselas aquí… ¡NO ME MATEN! Se hace lo que se puede u.u, por eso… a más tardar me comprometo este fin de semana a continuar el fic empezando el capítulo 10, ¡en serio!

Hoy tuve 5 horas de inglés seguidas, así que se imaginarán como está mi cabeza, dando vueltecitas, así que llegué súper tarde a mi casa a comer…porque de las 7 am que salí no volví a probar bocado hasta las 3 que llegué, y… ahora sí, me fajé los pantalones y ¡a chambear se ha dicho! Para relajarme, como siempre, me puse a escribir este capí. Pero me estresé más en terminarlo porque las ideas fluyen y no quería que se me escapara…, como le dije a Youko… es más fácil criticar que escribir, así que por parte de esta literata no tendrán más que críticas - si llego acabar la licenciatura eso quiero ser T.T crítica literaria, escribir en una columna - ese es mi sueño…¡GABRIEL GARCÍA MARQUEZ, CUIDATE QUE AHÍ TE VOY, VIEJITO! Jajaja en fin, estoy loca… y estresada con este capítulo y este fic…. Mi cabecita ... Espero haya ido de su agrado, muchas gracias por los comentarios, en serio mil… mil gracias por leerme y dejarme comentarios, eso me hace muy feliz. Espero nos leamos pronto, ¡Sayo!