Almas gemelas
-Así que…- escuchó hablar al anónimo enchinándole la piel ante el escalofrío de recordar en esa voz a alguien tan familiar. Sintió como el nudo de la venda se deshacía y una vez más pudo inhalar el aliento tan reconocible del otro, sus lágrimas seguían rodando por sus mejillas sin poder contenerse.- después de tanto tiempo… ¿aún recuerdas mis besos, Uzuratonkachi?
-¡Sasuke!- la figura del Uchiha apareció ante sus ojos nublados por las lágrimas; quiso moverse pero recordó que seguía atado, le miro de nueva cuenta sin poder creérselo de todo- estás vivo… Sasuke…estás vivo…-chilló el rubio, soltando de nueva cuenta el llanto, aunque por una extraña razón sus lágrimas eran dulces, pues lloraba de alegría por primera vez en hacía mucho tiempo….
-Así es, dobe… estoy vivo…- sonrió el Uchiha regalándole un beso en la frente, secando con sus manos las lágrimas de su amado. Sasuke Uchiha estaba vivo y el corazón del rubio volvía a latir ante la vida… ambos estaban vivos…
El rubio trató de reconocer el lugar; era lúgubre debido a que una única antorcha era la que brindaba luz a ese estrecho cuarto, pudo observar un escritorio con papeles y un catre al fondo de la habitación; analizó estos hechos comprobando que al parecer ese había sido el "hogar" del azabache desde hacía algún tiempo. El sonido de un gemido le hizo reparar en sus amigos, que se mantenían a sus espaldas resguardados en una de las paredes de aquel sombrío lugar; la causa del gemido se debía a Sakura que al ver a sus amigos de nueva cuenta juntos había comenzado a llorar con la emoción clásica femenina, después de todo era una mujer y como tal estar en presencia de aquel tierno romance le causaba emoción, después de los sacrificios por los que tuvo que pasar el Uchiha y los riesgos que corría en esos momentos al estar cerca del kitsune.
-Sasuke…- repitió el chico, comprendiendo del todo lo que acontecía en esos momentos, entendiendo que aquello había resultado ser el plan de sus amigos para reencontrarlos.- Onegai… desátame…
-No estoy seguro, Naruto… ¿qué tal si intentas hacer algo extraño?- observó el Uchiha con una mirada meticulosa.
-¿Algo extraño? ¿Algo extraño seria tirarme sobre de ti, para abrazarte?- los ojos tan expresivos del kitsune puestos en los del azabache terminaron por sorprender a éste, quien accedió con una sonrisa deshaciendo los nudos que inmovilizaban el cuerpo del ojiazul. Sin embargo, apenas hubo de sentirse libre el rubio cuando con todas sus fuerzas le estampó un puñetazo a la cara, derribándolo como aquella vez en el cuarto de baño - ¡SASUKE-BAKA! ¡Fingiendo tu muerte! ¡¿Tienes idea de cómo la he pasado todo este tiempo?
-¿Y te preguntabas por qué debía atarlo?- dijo el azabache dirigiéndose a la pelirosa que había intentado persuadirlo minutos antes de que el rubio recobrara la consciencia. Echó un suspiro y se levantó del suelo donde lo había tirado el ojiazul, se limpió la sangre del labio roto y se dirigió al catre para sentarse con indiferencia dirigiéndole una mirada fulminante.
-¡Idiota!- continuó el rubio, frunciendo el ceño y limpiándose las lágrimas secas- No tienes ni idea de lo que he estado sintiendo todo este tiempo pensando que estabas muerto, todo por lo que he tenido que pasar y vivir… cada día, llorando tu muerte… y todo este tiempo has estado vivo… ¿por qué? ¿Por qué tenías que hacerme esto?
-Tengo una idea de cómo te has estado sintiendo…- contestó el Uchiha con voz grave- Todo este tiempo has sentido remordimiento, porque creíste que mi muerte era tu culpa, no me has extrañado Naruto, sólo has sentido culpabilidad… después de todo, ¿has aceptado a Minato, o no?
-Sasuke-kun…- quiso intervenir su amiga, sin embargo el ANBU le detuvo por el hombro y negando con la cabeza le advirtió que no interfiriera.
-¿Cómo te atreves? Si acepté a Minato fue porque… porque… Eres un idiota, Sasuke…
-Claro… - el Uchiha se llevó una mano a la sien intentando controlarse nuevamente- Creo que esto no va a funcionar… Sai, ya puedes colocarle la venda y sacarlo de aquí… Es inútil razonar con este cabeza dura que cree que me la he pasado bien en este cuarto encerrado día y noche, comiendo y entrenando lo poco que consigo de la caridad del Kazekage, sin mencionar lo poco que he dormido desde que me corrió de la casa hace seis meses y desde que me vine a vivir aquí, estoy en un lecho de rosas gracias a que mi ex esposo confió más en Minato que en mí…
-Lo siento… -la voz del rubio se quebró ante estas palabras que tanto le suplicaban salir por su garganta- tenías razón, debí escucharte y no lo hice, creí en sus palabras y me dejé manipular… lo siento tanto…- el rubio comenzó a llorar de nueva cuenta; intentó secar cada lágrima con las mangas de sus ropas hasta que sintió los brazos del azabache rodeándole, a lo que él, correspondiendo con fuerza al abrazo continuó convulsionándose por el llanto entre sus brazos- pero… ¿fingir tu muerte? Es verdad, me sentí culpable e impotente, pero es porque te amo… te amo, Sasuke…
El Uchiha disimuló una sonrisa un tanto melancólica, mientras besaba los rubios cabellos del chico e intentaba tranquilizarlo acariciando sus cabellos y su espalda; éste se abrazaba a él como temiendo que al soltarlo fuese a desaparecer, sentir su cuerpo nuevamente después de todo lo que había pasado, parecía ser su único consuelo ante todo lo vivido.
-Tuve que hacerlo para que Minato se sintiera seguro de confesarte sus sentimientos, con mi muerte se sentiría sin obstáculos; era la única manera que encontramos para que entendieras por ti mismo la verdad…
-¿Encontramos?- el rubio le miró extrañado, hasta que la respiración agitada de Sakura a sus espaldas le recordó las palabras de Sai- Por eso estaban reunidos en ese bar… ¿lo planearon? ¿Planearon mentirme?
- Tú juraste amarme para siempre- le recordó el Uchiha perdiendo un poco el control sobre su propia voz, no ocultando su irritación- juraste confiar en mí; e incluso ahora dices que me amas, pero cuando necesité que confiaras realmente en mí, que abrieras los ojos ante lo que pasaba a tu alrededor, ¿qué hiciste?... me lanzaste a la calle y lo elegiste a él…
-Ya sé… ya sé… pero entiende que…
-Es nuestro hijo, Naruto…- los ojos del kitsune se agrandaron ante la palabra "nuestro"- ¡Por Dios! Tú decías conocerme, después de todos los problemas que pasamos para poder estar juntos… decías amarme, decías ser mi mejor amigo antes que mi esposo… y tú… tú fuiste el que me creyó tan inhumano diciendo que no me importó en nada nuestra familia, me preguntas cómo creo que te sentiste todo este tiempo… ¿tienes idea de cómo me he sentido yo? ¿Cómo me sentí cuando me dijiste que no querías volver a verme? ¿Cómo me sentí cuando MI PROPIO HIJO me dijo que estaba enamorado de ti? ¿Sabes cómo me sentí cuando tuve que completar esa misión y huir para salvar nuestras vidas? ¿Crees que ha sido fácil vivir durante todo este tiempo aquí, ocultándome?
-Sasuke…- comenzó el rubio en un lloriqueo.
-No, Naruto… escúchame… no tenemos mucho tiempo, ahora que sabes que estoy vivo… no puedes salir de aquí y comentárselo a Minato, estuvo bien que lo aceptaras…
-Pero…
-¡ESCÚCHAME!- gritó el azabache alarmando al ojiazul- No tenemos mucho tiempo, Gaara no lo distraerá por mucho… Escucha… los reportes que Minato te ha dado, son falsos. He estado investigando durante este tiempo y he descubierto su origen, es decir, busqué en los papeles de adopción y a pesar de ser una adopción cerrada pude sustraer algunos papeles con la información de sus padres biológicos. Naruto… Minato es un sociópata…
-Un… ¿sociópata?- repitió el chico sin entenderlo del todo.
- En palabras simples, no reconoce el bien del mal, y no siente remordimientos cuando actúa contra la norma para conseguir lo que quiere- aclaró Sai desde el otro lado de la habitación- Sasuke-kun descubrió que el padre biológico de Minato era el líder de los llamados "Apóstoles de las Estrellas", Creed Diskenth. Los caracteres concuerdan, Minato actúa similar… No le importa incluso asesinar con tal de conseguir lo que quiere… por eso estábamos tan preocupados por ti y que lo aceptaras porque…
- "Si no eres mío, no serás de nadie"- dijo con severidad el Uchiha asustando al rubio que en ese momento tenía los ojos como platos- Está enfermo y no comprende que su forma de actuar es incorrecta, sólo tiene el objetivo de poseerte y no le importará eliminar todo aquello que le estorbe, ya sean tus amigos o yo… y si tú no le aceptas, desatarás su instinto… es algo natural en él, no es que lo predetermine a conciencia… por eso he estado investigando una manera de estabilizarlo. Quiero evitar un enfrentamiento físico… ya que, bueno… ya no tengo quince años… mi fuerza ya no es la misma y temo que, según los informes que he recibido… él sea mucho más fuerte que yo… además de que… Es mi hijo, Naruto… y aunque no lo creas; aún me preocupa su bienestar, velé por su educación durante quince años, lo deseé tanto como tú… sigue siendo Minato Uchiha, mi hijo…
Aquellas palabras hicieron que el corazón del kitsune latiera a un ritmo acelerado, cuando menos ahora notaba que su corazón no se había marchado a algún lado, sino que simplemente había dejado de latir al ritmo habitual. El Uchiha tomó de nueva cuenta asiento en el catre, notando que la mano del rubio se mantenía entrelazada a la suya, manteniéndose así durante cada palabra suya; sonrió disimuladamente, después de todo, aquello representaba lo mucho que el rubio le había extrañado y la falta que le hacía el sentirlo cerca. Al percatarse de eso mismo el rubio sonrió con complicidad y, armándose de valor (puesto que lo necesitaba), se sentó a horcadas del azabache abrazándose a su cuello, notando su propia necesidad de sentir su cercanía.
-Entonces…- el rubio trató de aclararse la garganta, puesto que estaba seca- ¿has estado aquí buscando la manera de ayudar a… nuestro hijo?
-Quieras creerlo o no…- advirtió el Uchiha.
-¿A pesar de todo…? Es decir, Minato ha estado torturándome con tu muerte, ha hecho de todo para separarnos y a pesar de todo… ¿intentas ayudarlo?
-Te repito que; primero… sigue siendo mi hijo, segundo… está enfermo, no es consciente de que sus acciones son incorrectas y amorales.
-¡Sasuke!- el rubio se abrazó a su cuello con una sonrisa en los labios. El azabache correspondió acariciando su espalda por debajo de las ropas… ¡cuán diferente se sentían aquellas caricias! ¡Cuán diferente reaccionaba el cuerpo del kitsune ante éstas! Sus vellos se erizaban ante el roce de las yemas de los dedos del Uchiha atravesando su espalda de arriba abajo y a través de su cintura, todo cuanto él era le pertenecía, podía comprobarlo ante las pequeñas convulsiones del cuerpo del rubio a causa de sus caricias.
Se dejó envolver por el aroma de su amante depositando su cabeza entre su hombro y la nuca, a lo mismo que Naruto, quien al igual que el Uchiha, necesitaba comprobar que aún estaban cerca. El azabache le dirigió una mirada a su amiga, la pelirosa, esperando que lo dejaran a solas con el rubio, pues éste comenzaba a ceder ante sus caricias abrazándose más a él y moviéndose "involuntariamente" sobre sus piernas.
Debía admitir que lo necesitaba, que quizá Minato se había equivocado y era él quien realmente necesitaba demostrarle al azabache con su cuerpo que lo amaba, puesto que en ese momento sentía que las palabras no bastaban, después de todo, el Uchiha acababa de confesarle los motivos que le habían alejado de su lado; como los hechos que reiteraban su amor por él.
-Ni sueñen que los dejaremos solos… No hay tiempo para eso, Sasuke-kun- fue la contestación de la chica ante las insistentes miradas de su amigo el ojinegro.
-Sakura, estoy de acuerdo…- comentó Sai- pero hace tanto que no están juntos que es obvio que lo necesitan… dales cinco minutos…
-Claro y después de todo el tiempo que han estado separados, ya crees tú que se van a conformar con cinco minutos, ¿no?- contestó la pelirosa con un aire irónico.
-Sakura…- comenzó el rubio con una voz suplicante, una que no le conocían sus amigos pero que el azabache había escuchado en los momentos de gravísima urgencia de placer por parte del rubio.
-Sakura tiene razón, Naruto… no creo que me basten cinco minutos, después de todo… te sigo deseando como la primera vez que estuvimos juntos…- el azabache sonrió, y aún en la penumbra podría haber jurado que el kitsune se había sonrojado.
-¿Qué pasará con nosotros?- preguntó con voz grave Naruto.
-Por el momento… nada… te marcharás de aquí con los ojos vendados…- el rubio abrió la boca para reclamar, pero el Uchiha se la cubrió para acallarlo- Escucha, ¿quieres?... Entiende que por ahora no puedo confrontarme a Minato, que lo estoy evitando a toda costa después de haberme informado de su desarrollo como Shinobi, estoy en desventaja porque mi elemento dominante es el rayo, él debe estar seguro de esto y… no pienso arriesgarme a usar el AMATERASU en él, no quiero eliminarlo… aunque no estoy seguro de su correspondencia- comentó con algo de preocupación en la voz y sacudió la cabeza tratando de despejar su mente- sólo recuerda que él es peligroso…
-¿Qué tanto?
-La última misión de rango B que le diste… ¿cuál era su misión?
-Recaudación de información: debía averiguar cuáles eran las intenciones de un grupo terrorista que estaba fabricando un arma, al parecer nuclear… debía comprobar la existencia de dicha arma y notificar a las autoridades superiores; ANBUS, para que intervinieran en la misión destruyendo dicha arma y arrestando a los terroristas…
-¿Cuál fue la resolución?
- Pues…- el rubio trató de recordar con algo de dificultad, puesto que para entonces ya había iniciado su desgaste físico-mental- mmm, según recuerdo… Minato reportó que el arma falló autodestruyéndose con todo y los terroristas adentro, por lo que no hubo razón alguna a que los ANBUS intervinieran y tampoco pudo informarse de para qué estaba planeada dicha arma, es decir, qué pensaban atacar dichos terroristas. Me sorprendió que todo eso pasara en tres días, después de todo la misión estaba programada para cumplirse en casi un mes…
-Es porque el informe que te dio, fue falso…- confesó el Uchiha haciendo que el ojiazul volviera abrir los ojos ante la sorpresa- las cosas no sucedieron así…- se levantó con cuidado, muy a pesar de su amante que tuvo que "desmontarse" del azabache para que éste cogiera uno de los papeles y se lo entregara, asimismo, para que Naruto leyera el verdadero reporte- Gaara me ha prestado unos ANBUS de la Aldea de la Arena para rastrear a Minato; así he tenido oportunidad de enterarme de cada uno de sus movimientos como ninja, así que… en la última misión que le asignaste, el arma no falló… él saboteó la prueba infiltrándose y asesinando a cada uno de los que ahí se encontraba, incluido inocentes… si él hubiera investigado como era la orden, se habría enterado que los fabricantes, es decir, la mano de obra para la fabricación de dicha arma; eran en realidad aldeanos que estaban bajo amenaza de los terroristas, no puedo mentirte sobre esto… es el reporte que me entregaron los ANBUS del Kazekage… hicieron las investigaciones correspondientes con las familias de los fallecidos y encontraron ésta información. Minato, según me informaron, tiene una especie de jutsu de línea sucesora… prefiero omitirte los detalles, no son nada esperanzadores, al igual que su padre es…
-Un sádico…- comentaron Sai y Sakura por lo bajo, no sin algo de escalofrío.
-Entonces… ¿qué debo hacer?- preguntó el rubio asustado; comprobando que su sentir, es decir, el miedo que había adquirido desde que se había revelado la verdadera intención de Minato era el correcto.
-Por lo pronto y por tu seguridad… ceder un poco…- contestó el Uchiha tajante.
-Pero… no puedo, no quiero… yo te amo a ti, Sasuke… no me siento cómodo con Minato… ¡Oh, vamos, eres Sasuke Uchiha! No puedes pedirme eso… no puedo, por más que lo intento… no dejo de pensar en ti…
-No te estoy pidiendo que dejes de amarme…- el azabache trató de que su voz no se notara tan emocionada; como realmente lo estaba, después de las palabras del rubio- Te pido que le correspondas, aunque sea un poco, no quiero que te lastime ¿lo entiendes? Y si te niegas demasiado… sólo lo provocarás, harás que su naturaleza despierte y no quiero tener que enfrentarme a él después de que te haya lastimado… evita a toda costa que te lastime, por favor…
-¿Y hasta cuándo?... ¿Hasta cuándo podremos estar juntos de nuevo?
-Tan pronto sepa cómo salvarlo… Necesito investigar un poco más… tal vez… si correspondes un poco, podamos evitar más…
-¿Muertes en vano?
-No le interesa nada más que estar contigo… eres su obsesión y… si le presentas un obstáculo como lo soy yo… Tienes que evitar a toda costa que se entere de mi existencia…
-De acuerdo…- el rubio bajó la cabeza muy a su pesar; después de enterarse de que el azabache estaba vivo no encontraba la manera de corresponder al menor.
-Sasuke-kun… Naruto-kun…- murmuró Sai para llamar su atención- es hora de irnos.
-Pero…- lloriqueó el rubio, abrazándose de nueva cuenta al cuello del azabache.- No quiero…
-Naru… no será para siempre, sólo dame tiempo… ya podremos estar juntos… si fui capaz de sacrificar todo por ti… te pido que te esfuerces por nosotros del mismo modo…
-Entiendo…- se separó con dificultad y se levantó echando un suspiro, esperando a que Sai le colocara la venda antes de salir del lugar, antes de despertar de aquel hermoso sueño…
*o*O*o*0*o*O*o*
-¿Fue un sueño?
-No, Naruto…no fue un sueño…- contestaban por milésima vez sus amigos al unísono.
Cuando salió de aquel escondrijo y sus ojos se cegaron por el radiante sol, creyó por un momento que todo lo ocurrido no había sido más que un absurdo, hermoso y cruel sueño. Contempló a sus amigos que le hicieron una seña para regresarse al hotel, donde suponían Gaara y sus hermanos guiarían a Minato dándoles más tiempo; así que, ante la indiferencia de sus amigos, Naruto había pensado que lo ocurrido anteriormente se debió a un desvanecimiento suyo a causa del estrés. Al plateárselo; éstos habían esbozado una sonrisa y le habían confirmado la realidad de este grandísimo acontecimiento…
Sí, Sasuke Uchiha estaba vivo y se había mantenido oculto en la Aldea de la Arena mientras realizaba sus investigaciones en cuanto a Minato. Sí, el azabache había sacrificado aquellos lujos que tenía al lado de su ahora ex esposo, convirtiéndose de nueva cuenta en un marginado, todo con tal de recuperar en algún momento a su familia… Pero era peligroso hablar de eso en aquellos momentos, pues ambos corrían peligro de enterarse el menor de aquella verdad, pero ¿cómo ocultarlo el rubio? ¿Cómo hacerlo si después de haber muerto en vida, su corazón volvía a latir con aquel reencuentro? ¿Cómo si el latir fuerte de su corazón y su sonrisa desaparecida, ahora develaban la felicidad de su ser?
-Pero tienes que ser discreto… por ti y por él…- advirtió la chica a su amigo al percatarse de aquellos cambios en él.
-Ya lo sé, Sakura… pero pudieron haberme advertido desde el principio; no hubiera tenido que pasar por todo esto creyendo que ustedes sólo intentaban…. No sé… creí que todos me habían abandonado…
-Nunca haríamos algo así, Naruto-kun- Sai utilizó un tono de indignación- Eso confirma que te has estado equivocando con nosotros… después de tantos años de amistad… Sólo considera esto: Si no le creíste a Sasuke cuando atacó a tu hijo en el baño y te soltó todo aquello… que era verdad… ¿qué nos confirma que nos ibas a creer a nosotros tus amigos, si atacábamos del mismo modo a TU hijo?
-Lo sé… lo sé…me equivoqué mucho en cuanto a Minato…
-No, Naruto…- corrigió Sakura con severidad- Minato supo bien cómo manipularte, tú nunca te hubieras dado cuenta de sus sentimientos si nosotros no hubiéramos tenido que armar toda esta novela…
-Es verdad- confirmó Sai.- Pero por lo pronto, Naruto-kun… debes ser discreto, ceder un poco ante Minato y olvidar que acabas de estar con Sasuke-kun. Y una cosa más…- el ANBU se detuvo y fulminó con la mirada a su amigo que tragó saliva ante la severidad de sus facciones- NO…definitivamente: ¡NO LO BUSQUES! No intentes buscarlo…
Y con esas palabras habían finalizado el recorrido de vuelta al hotel. El rubio entró a su habitación con la mirada perdida; las palabras de Sai que eran una prohibición, más bien le parecían una posibilidad… necesitaba verle, sentirle, volver a sentir sus labios rozar los suyos… sentirse completamente suyo. Sin embargo, por más que lo analizaba, encontrarse solo en esos momentos era un hecho excepcional casi irrepetible; suspiró con cansancio, era verdad… Minato le había dejado en libertad por unos momentos pero esto no volvería a repetirse, sin duda alguna. El menor era persistente, por lo que sabía bien que a su regreso quizá le acosaría con preguntas con respecto a lo hablado con sus amigos; después de todo Minato no se fiaba del todo de Sakura (aunque dudaba aún un poco de Sai), así que debía preparar una plática ficticia que relatarle a su regreso.
-Hola, amor…- la espera no fue tanta y en menos de lo que pensaba Minato ya se encontraba abrazado a sus espaldas.
-Ah… Hola…-contestó el ojiazul, correspondiendo como siempre aquel abrazo, algo indiferente. No obstante, recordó la petición del Uchiha y atreviéndose, no sin mucho esfuerzo, acarició el brazo que le rodeaba el cuerpo, aún con la mirada perdida y algo distraído.- ¿A dónde fuiste?
-Es un secreto,- contestó con una sonrisa el menor. Le resultó extraño en un principio aquellas caricias, aunque (como lo predecía el ojiazul), aún le quedaba la duda de lo que habían hablado los amigos a su partida.- Y… ¿arreglaste las cosas con Sakura? Supongo que al quedarse solos tuvieron mucho de qué hablar… como… Sasuke Uchiha…
La piel del rubio se enchinó ante la última afirmación, puesto que eso era… una afirmación. Trató de disimular su sorpresa, moviéndose incómodamente entre los brazos del menor, intentando disimular su sorpresa y excitación a causa del miedo.
-Sí… hablamos de Sasuke…
-Ya sabía, ¡maldita sea! No puedo dejarte sólo un minuto sin que ellos intenten recordártelo y alejarte de mí… esos malditos…
-Minato… - el kitsune ladeó la cabeza para mirarlo mejor- Por favor, te suplico que no te expreses así de mis amigos… a Sasuke tampoco le agradaba del todo Sai, Neji, Shikamaru o Lee… incluso Konohamaru para él era un estorbo como ninja y, pese a todo, él hizo su mayor esfuerzo para compaginar con mis amigos, para agradarles aunque fuese un poco… porque era mi pareja y… bueno… alguna vez me juró amor… Tú eres ahora mi novio, por eso te pido que les des algo de respeto; son mis amigos y antes incluso de que nacieras y entraras de lleno en mi vida, ellos estaban conmigo apoyándome y peleando a mi lado protegiendo Konoha. Sí, hablamos de Sasuke, porque ellos están preocupados por mí y… me pidieron que le dijera adiós, ya sabes… que lo dejara ir de una vez de mí, así como me lo has pedido… dejar de una buena vez el luto. Hablamos de Sasuke, según Sai para que yo sacara todo el dolor y la culpa que sentía, así… ya puedo estar contigo ¿no estás feliz por eso?
-Así que… hablaron de Sasuke Uchiha para sacarlo de una vez de tu cabeza y pudieras aceptarme, ¿no es así?- los ojos negros del menor penetraban a los del ojiazul, quien se limitó a asentir pronunciando un leve "Humm" como afirmación.- Sakura ha intentado alejarte de mí; desde que comenzamos a salir no ha dejado de mostrar su oposición ante esta relación… ¿y ella estuvo de acuerdo en hablar de Sasuke Uchiha, para que lo olvidarás?
-Bueno… Sai fue el que sugirió empezar a recordar viejos tiempos, y él fue quien le dijo a Sakura que era mejor que yo continuara- se apresuró a agregar el rubio ante la mirada indagadora del menor- y como yo le expliqué todo lo que sentía… es verdad, Minato… yo me sentía culpable de la muerte de Sasuke porque siempre creí que podríamos solucionar nuestro matrimonio y no fue así… entonces, Sai me explicó que estaba equivocado… Sasuke estaba dolido cuando se fue, es cierto, ambos estábamos mal por todo lo que habíamos pasado… lo que debes entender es que Sasuke y yo nos amamos demasiado, pasamos por muchas cosas y entre ellas estás tú… no puedes esperar que corresponda, olvidando que antes de ser mi novio, fuiste mi hijo…
-Me odias- le interrumpió el menor apretando el puño, haciendo que el ojiazul se alarmara un poco. A pesar de haber recuperado su latir habitual, el deterioro de sus fuerzas físicas no estaba aún bien del todo.
-No Minato… sólo intento que veas…
-¿Qué?... ¿Qué tú y yo no podemos estar juntos? ¿Qué su fantasma parece seguir acosándonos todo el tiempo?, ¿Qué tus amigos me odian? ¿Qué tú me odias, porque sientes que te he mentido todo este tiempo en cuanto a mis sentimientos?
-¡Minato!- el rubio se dio vuelta con brusquedad y no soportándolo más, se lanzó sobre el menor "montándose" en él, haciendo que éste abriera los ojos sorprendido de tenerlo sobre él- No seas tan injusto, Minato. Me mentiste y sí; no fuiste honesto conmigo desde el principio en cuanto a tus sentimientos, porque me chantajeaste con el cuento ese de "cuando era niño"… pero no te odio, no puedo odiarte porque eres o fuiste mi hijo… pero me has pedido que te vea como hombre y no como a un hijo… así que deja de presionarme, no esperes que te acepte después de haber estado enamorado por tanto tiempo de Sasuke… ¿qué harías si me perdieras? ¿Qué harías estando en su lugar?
-¡No hagas eso! Toda la vida me has comparado con ese Uchiha-bastardo, todo el tiempo diciéndome "te pareces a tu padre" o "como tu padre"…. No, deja de compararme con él… ¡ESTA MUERTO! Veme a mí y no a él…
-¡Deja de decir eso! Deja de repetirme que está muerto, eso ya lo sé… si no quieres que lo recuerde, entonces deja tú de recordármelo… ¿me quieres como a tu pareja, no es así? Entonces sólo esfuérzate para enamorarme… deja de chantajearme; pon de tu parte para que yo haga la mía…- tomó al menor por la barbilla y aún montado en él, depositó sus labios en los suyos para acomodarle un beso. Sorprendido, el menor trató de corresponder a su ritmo, ignorando que el haber sentido horas antes los labios del Uchiha habían provocado en Naruto un estímulo de indiferencia; sus labios habían vuelto a pertenecer al azabache por lo que existía la posibilidad que de nueva cuenta, los besos tan detestables de Minato se borraran con los labios suaves del último poseedor del Sharingan.
Aquel fue el beso más largo que había recibido el menor por parte del rubio; aunque por el breve momento de felicidad que se expandía por su ser, su mente tan deductiva no pudo atribuir el cambio de Naruto como algo extraño, antes bien, su cerebro se desconectó, pues el instinto humano (y carnal) le impulsaba a continuar con ese beso que le era correspondido, ni siquiera éste hecho le extrañó hasta que…
-Ya hablamos de esto…- dijo el rubio en un susurro entrelazando sus manos con las de Minato, quien había estado intentando arrebatarle la primera muda de ropa al ojiazul.
-Naruto…- se quejó éste- ¿me vas a decir que no quieres… "avanzar conmigo"?
-Hoy… no- contestó con severidad el rubio, arrugando la nariz en un puchero como en contadas ocasiones cuando se encontraba con el azabache, atinando a uno de los gustos del menor; claro está porque éste seguía siendo una copia barata del Uchiha.- Una cosa es besarnos y otra es irnos a la cama, lo cual no va a suceder hoy… y lo que me recuerda…- se desmontó del pelinegro y se metió entre las sábanas de su cama cubriéndose hasta la frente- Buenas noches, Minato-kun…
-¿Significa que tampoco dormiremos juntos hoy?- le menor se inclinó hasta estar cerca de su oreja, erizando el bello del kitsune, que ante su cercanía comenzaba a ponerse nervioso.
-No…- contestó el rubio con el tono más encantador y dulce que pudo encontrar, con tal de alejárselo por un momento- Por hoy no, Minato… Buenas noches… estoy cansado y quiero ver si hoy por fin concibo el sueño, después de liberarme de todo lo que sentía y de dejar ir los malos sentimientos atrás… empecemos bien desde hoy ¿de acuerdo? Buenas noches…
-Mmm… Buenas noches…- contestó el menor muy a su pesar, besando la frente visible del rubio y dejándolo, "por hoy", en santa paz.
El Hokage logró concebir el sueño tranquilo como en tanto tiempo no lo hacía. Sin embargo, aún pensaba en Sasuke Uchiha; en a cuántos metros estaría el azabache de él en aquellos instantes, en si dormiría bien o no, en si estaría pensando en él tanto como el rubio lo recordaba en esos momentos, pensando en sus labios, en sus besos, en su cuerpo. Le extrañaba, y sobre todo; le necesitaba, necesitaba más que nada: sentirse suyo.
*o*O*o*0*o*O*
Las palabras de Sai aún embriagaban su ser ante la posibilidad de poder encontrarle, después de todo… ¿era o no un ninja? Una de sus especialidades debía ser el rastreo, así que no resultaría del todo difícil encontrar al Uchiha… ¿Era o no era Naruto Uzumaki? Estaba decidido; saldría de la cama con sigilo ante la posibilidad de ser escuchado (u observado) por el menor; ahora entendía que su paranoia estaba justificada, las veces que había sentido que estaba siendo observado tras la gran ventana de su habitación se debía a que tal era la razón; no dudaba que los acosos del menor llegaran a tal extremo, aunque no tenía pruebas para demostrarlo.
Se alistó en silencio y procurando toda precaución; se dispuso a salir por la ventana. Llegó hasta aquel punto donde había sido noqueado y comenzó a analizar el terreno de aquel campo de entrenamiento; los muros parecían enteramente sólidos, pero si después de todo Sai había hablado de unas aguas termales en el subterráneo, aquello significaba que en alguna parte encontraría una puerta falsa por la cual acceder a lo subterráneo.
No recordaba haber caminado demasiado al salir de aquel escondrijo, por lo que éste debía encontrarse cerca de aquel campo de entrenamiento. Golpeo levemente con el puño varios puntos al azar en el suelo de arena y luego en la pared del mismo material; repitió el mismo procedimiento hasta que por fin dio con un punto hueco, que al ser golpeado por el puño del kitsune accionó lo que parecía ser una puerta corrediza en la falsa pared de arena. Tomó aire antes de adentrarse en aquel oscuro pasillo; la luna llena reflejada en la clara y brillante arena, reflejaba unos cuantos metros adentro; sin embargo no fue de gran ayuda para el rubio cuando la puerta se cerró tras él haciendo que se sobre saltara, debido al nerviosismo. Llevaba unos cuantos pasos desde que la oscuridad había invadido todo el espacio cuando: en una acción rápida sintió como su cuerpo era apresado por unos fuertes brazos; quiso gritar, pero aquellos miembros le apretaban el cuello asfixiándolo…
-¡Sa… su… ke…!- intentó gritar pero la asfixia era profunda. De repente sintió como el aire volvía a cruzar por su garganta, con la que intentaba recuperar el oxígeno perdido.
-¡¿Qué demonios crees que estás haciendo aquí, Uzuratonkachi?- escuchó decir a la voz del Uchiha a sus espaldas- Lo primero que te digo: "cuídate y no dejes que te lastimen" y es lo primero que haces… ¿no te advirtió Sai que no intentaras buscarme? ¿qué haces aquí? ¿Te siguió alguien? ¿Minato? ¡Responde, Naruto!
- Cof… cof… ¡CASI ME MATAS, IDIOTA!- el rubio tosió un par de veces más, intentando recuperarse del sobresalto y ataque.
-Pues porque debo estar alerta y tú vienes aquí, de noche… esperaba un ataque; creí que Minato te había sacado alguna información y creí que eras él…
-Minato es mucho más alto que yo…- se quejó el kitsune sobándose el cuello.
-Da igual, eso no me importa… ¿qué demonios haces aquí?- volvió gruñir el azabache ante la inconsciencia de SU rubio.
-Quería verte…- su voz pareció quebrarse ante tal recibimiento, recibiendo también un suspiro cansino por parte del Uchiha- Hace tanto que no estoy contigo…- se justificó- lo siento, pero quería verte… sentirte… Sasuke… yo… necesito… yo… necesito volver a sentirme tuyo… yo… no sé cómo decirlo, pero… hazme el amor…- terminó en un susurro kitsune.
De no haber sido por la penetrante oscuridad, quizá el rubio hubiera notado el rostro desencajado del Uchiha, puesto que se había conmocionado ante aquellas palabras que hacía mucho sólo había tenido la oportunidad de soñar; él también le necesitaba; estar lejos de él después de tanto tiempo, después de una noche, una semana, un mes… seis meses; alejarse del ojiazul había sido la decisión más difícil que había tomado en la vida y tenerlo en aquel momento delante de él (como suponía que estaba), pidiéndole que le hiciera el amor, había alterado cada célula de su ser, pues éste le deseaba más que a nada.
Sin resistirlo por más tiempo; y contrario a lo que su racionalidad le dictaba, tomó el rostro del rubio entre sus manos acomodándole un beso voraz, ardiente, cargado de deseo tal y como estaba todo su ser, tanto física como emocionalmente. Lo guió hasta donde estaba el catre y lo obligó a tomar asiento sin despegar en ningún momento sus labios de los del kitsune, mientras éste se dedicaba acariciar cada extremidad de los brazos del Uchiha, pues éste no había soltado su rostro en ningún momento, así como no había reducido la fogosidad del beso, por el contrario, éste iba creciendo más y más al igual que su excitación, puesto que el rubio era muy bueno correspondiendo cuando de eso se trataba. Ambas lenguas batallaban por adentrarse a la boca ajena y ambos mordían el labio inferior de su pareja, so pretexto para recuperar un poco del aliento perdido; las manos del azabache se habían deslizado por debajo de las ropas del rubio, mientras éste se apoyaba con los brazos extendidos a su espalda, dejándose hacer por las habilidades de su amante.
Un suspiro mutuo se dejó escuchar en el silencio de aquella penumbra, roto también por el gemido del kitsune al recibir los labios de su pareja en su cuello, lamiendo, succionando, mordiendo… devorando cada centímetro de su piel, reclamándola de nueva cuenta como suya. Una de las manos del rubio se deposito en sus cabellos, revolviéndolos al enredar sus dedos en los mechones negros del azabache; perdió el equilibrio atrayendo consigo al Uchiha que se adelantaba a quitarle la primera muda de ropa, la chamarra y la camisa de redecillas tan características en el rubio (que había dejado de usar cuando se convirtió en Hokage), éste no se quedaba atrás y del mismo modo se deshacía de la sencilla camisa de Sasuke.
-Sasu… no puedo…- se quejó extasiado de placer el rubio-así no… necesito verte…
Muy a su pesar, pues tenía que detener aquel arranque de placer; el Uchiha se levantó y encendió una antorcha cercana al catre, recibiendo una sonrisa complacida por parte de su rubio, quien se reacomodó sobre camastro recibiendo de nueva cuenta los labios de su amante, quien ahora se dedicaba a besar cada una de las partes de su pecho, descendiendo por éste hasta llegar a su vientre, dando pequeñas lamidas en éste y muy cerca del ombligo, donde adentraba su lengua tal y como en contadas ocasiones había hecho con la entrada del rubio, por lo que éste, al observarle, al sentirle, al disfrutar cada muestra de placer que el Uchiha era capaz de darle, se iba excitando, deseándolo cada vez más: "te necesito… no me hagas esperar más… te necesito…ahí…" gimió el rubio, enredando sus dedos aún más en cada caricia suya sobre los cabellos del azabache; éste terminó por deshacerse de un tiro de las últimas prendas que estorbaban su paso en el reconocimiento de aquel cuerpo que le pertenecía, que debía reclamar de nueva cuenta como suyo, sin embargo procuraba, a pesar de su excitación no dejar rastro alguno de él en el cuerpo del kitsune.
La habitación se inundó de suspiros, gemidos, gritos de placer por parte del rubio y gemidos retenidos por parte del Uchiha; sonidos húmedos de dos cuerpos y dos bocas que se reconocían en medio del acto, en medio de la unión de ambos cuerpos, entre abrazos y arañazos por parte del kitsune, que si bien el Uchiha procuraba no dejar marca en él, eso no impedía que en medio de aquella fogosa excitación, en donde el Uchiha estaba más dentro de él que nunca antes, el rubio se prendiera a su cuerpo, y al llegar al clímax, arañara la espalda pálida del último poseedor del Sharingan. La noche corría rápido, como el vaivén que Sasuke imponía sobre su rubio, desahogando los orgasmos que se debían con anterioridad, respirando y compartiendo sus alientos, absorbiendo cada fragmento de su ser, derramando su esencia y su sudor el uno para el otro, hasta que ambos cayeron rendidos ante el último y grandioso orgasmo.
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-¿Sabes por qué no podemos estar el uno sin el otro?- preguntó el Uchiha después de un ligero sueño abrazado al ojiazul, mientras acariciaba su hombro desnudo con ternura.
-¿Mmm? ¿Porque nos amamos mucho?- preguntó el rubio inocentemente mientras se dedicaba a corresponder a las caricias del Uchiha, acariciando el pecho desnudo que tanto le gustaba y en el cual había "aprovechado a dejar marcas", reconociéndolo como suyo, al igual que éste había hecho consigo.
-En realidad, estaba pensando en la filosofía budista…-suspiró el Uchiha, algo cansado después de aquel ardiente acto.- Dice, que cuando dos personas llegan al clímax al mismo tiempo, como solemos hacer tú y yo, es porque son almas gemelas… Y esto es porque, al momento del orgasmo, los alientos se comparten y en éstos alientos se dice que está depositada el alma…
-¿O sea que yo… no puedo dejar de pensar en ti, porque tú… llevas en ti parte de mi alma?- preguntó el rubio con una sonrisa que hacía mucho no se reflejaba en su rostro, de entera felicidad.
-Según esta filosofía… sí… Así como yo no puedo estar sin ti, Uzuratonkachi…- besó su frente con especial ternura, hecho que sólo ocurría entre ambos en aquella intimidad.- Está por amanecer…será mejor que te vayas antes de que se dé cuenta de que no estás en tu cuarto…
-Nooo…- chilló el rubio abrazándose más a él- déjame estar un momento más contigo…
-Claro… quedémonos así, para que cuando Minato despierte y se dé cuenta de que no estás, así como tú me rastreaste él lo haga contigo, entonces me encuentre y me asesine… lo que es más seguro ya que estoy totalmente débil e indefenso después de haber tenido el mejor sexo de mi vida…- expresó el azabache con ironía.
-Eres el rey de los dramas, ¿sabías?- se quejó el rubio removiéndose entre sus brazos. Entonces abrió los ojos y se levantó con brusquedad, frunciendo el ceño con indignación- ¿"el mejor sexo de tu vida"? ¿Y qué hay con las veces anteriores? ¿no fueron tan buenas como las de hoy?
-No me refiero a eso… Uzuratonkachi…- el Uchiha tuvo que contenerse las ganas de echarse a reír ante aquel reproche- sabes bien lo que quiero decir… es sólo una expresión… hace tanto que no estoy contigo…
-¿Conmigo?... Ni con nadie más… ¿verdad?- le rubio le fulminó con la mirada, haciendo uno de sus pucheros de enojo que caían en lo infantil, lo cual le encantaba tanto más al Uchiha.
-Eres un dobe, Naruto…- el Uchiha no pudo evitar sonreír divertido, entonces acarició con suavidad con una mano la mejilla del Hokage- Te amo… no podría estar con nadie más que contigo…
-También te amo, Sasuke- el rubio depositó un beso casto en los labios del ojinegro.
-Entonces, si realmente me amas… vístete y sal de aquí antes de que amanezca, si no quieres que nos amemos pero en la otra vida- reprendió el mayor devolviéndole el beso y pasándole su ropa.
-Vale… vale… vale… ya sé…
A regañadientes, el rubio tomó sus cosas, se alistó y se dispuso a salir de aquel oscuro lugar; no sin antes darle un par de besos de "despedida" al Uchiha, quien se abrazaba a él del mismo modo, necesitando comprobar que aquello, tal como seguía pensando Naruto; no era un sueño, y que ambos, sin duda, habían estado juntos demostrándose su amor devorándose el uno al otro, algo que nadie había podido impedir o interrumpir, habían vuelto a ser, el uno para el otro.
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Llegó al hotel casi al amanecer; se coló de nueva cuenta por la ventana que había salido y quitándose con rapidez la ropa, se introdujo de nueva cuenta bajo las sábanas de su cama, feliz como nunca antes lo había estado, pensando r recordando cada instante a su lado, tratando de recordar y mantener fresco en su memoria aquella muestra de amor entre ambos. Nadie podría arrebatarle ese recuerdo; nadie podría destrozar de nuevo sus fuerzas, pues éstas habían regresado a él con aquel nuevo renacer de su alma al volver a sentirse amado.
Tenía una sonrisa en los labios, mientras mantenía los ojos cerrados tratando de concebir el sueño; pero no podía, estaba demasiado feliz como para poder cerrar los ojos y soñar algo que no fuese aquel encuentro, o quizá debía llamarse: reencuentro…
-Y… ¿a dónde fuiste anoche?- los ojos del kitsune se abrieron con violencia, paralizados del miedo por aquella voz que reconoció de inmediato como la de Minato. Se dio la vuelta con brusquedad para tratar de salir de la cama, pero las manos del pelinegro fueron más hábiles al sujetar con fuerza sus muñecas- ¡¿DÓNDE ESTÁ?
Continuará…
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¡No me maten! Jajaja, en serio se las quiero hacer de emoción, por eso le empiezo a cortar al fic jojojo, para dejarles picads con la continuación. Bueno, muchas gracias por los consejos que me brindaron algúns de ustedes, en verdad lo aprecio mucho y me sirvieron para continuar esta vez… muchas gracias. Lamento no haber terminado el fic el fin de semana, pero es que me llevaron a trabajar a la casa del puerto de nuevo -…. Aunque ahí hice un gran avance sin internet ^-^, y como sigo en lo de los malditos cursos y todo… pues termino muy cansada TwT buuu… pero en fin… no me importa, con esto me des estreso… espero les haya gustado la partecita del "lemon", no soy muy buena escribiéndolo, pero traté de hacerlo lo mejor posible XD. En verdad muchas gracias por leerme… y procuraré en los tiempos libres continuar con este fic que me está costando lágrimas de sangre XDDDD. Que por cierto… calculo que lleve a lo mucho 15 caps… ¡lo prometo! Muchas gracias por leerme y no olviden dejar reviews XDDDLes aprecio mucho, gracias por todo de nuevo… sayo!
