Los personajes de Naruto, por desgracia, no me pertenecen. Sino al magnífico y extraordinario Kishimoto-sensei (¡Salve Kishimoto!)

Los tormentos del pasado regresan.
Kyuubi's returns

Llegó al hotel casi al amanecer; se coló de nueva cuenta por la ventana por donde había salido y quitándose con rapidez la ropa, se introdujo de nueva cuenta bajo las sábanas de su cama; feliz como nunca antes lo había estado, pensando y recordando cada instante a su lado, tratando de recordar y mantener fresco en su memoria aquella muestra de amor entre ambos. Nadie podría arrebatarle ese recuerdo; nadie podría destrozar de nuevo sus fuerzas, pues éstas habían regresado a él con aquel nuevo renacer de su alma al volver a sentirse amado.

Tenía una sonrisa en los labios, mientras mantenía los ojos cerrados tratando de concebir el sueño; pero no podía, estaba demasiado feliz como para poder cerrar los ojos y soñar algo que no fuese aquel encuentro, o quizá debía llamarse: reencuentro…

-Y… ¿a dónde fuiste anoche?- los ojos del kitsune se abrieron con violencia, paralizados del miedo por aquella voz que reconoció de inmediato como la de Minato. Se dio la vuelta con brusquedad para tratar de salir de la cama, pero las manos del pelinegro fueron más hábiles al sujetar con fuerza sus muñecas- ¡¿DÓNDE ESTÁ?

Los ojos desorbitados del menor reflejaban un destello de locura, que nunca antes había notado el rubio y que ahora le tenía paralizado de miedo. Se removió debajo del pesado cuerpo del chico; ¿hacía cuanto que Minato se había vuelto más fuerte? ¿Acaso era que en realidad él se había vuelto débil? No, ya no más. Había recuperado su fuerza y su motor de vida; Sasuke Uchiha siempre había significado eso para él en sus momentos de debilidad; Sasuke era su fuerza vital y ahora que lo recuperaba no pensaba dejar que nadie, incluido su hijo, se lo volviera arrebatar, aunque eso le costara su propia vida.

-¿DÓNDE ESTÁ?- repitió el menor con furia, presionando más fuerte las muñecas del ojiazul, quien continuaba removiéndose debajo de él.

-¿Quién? ¿De qué hablas, Minato? ¡Suéltame! ¡Que me lastimas, te digo!- en vano seguía tratando de levantarse y librarse del agarre al que Minato lo tenía sujeto. Su fuerza física aún no regresaba del todo, pues la había estado perdiendo desde meses atrás.- ¡Minato, suéltame!

-¡NO, NO HASTA QUE ME DIGAS DÓNDE SE ENCUENTRA ESE BASTADO!- aquellos ojos cada vez comenzaban a asustarlo más, había en ellos una mirada indescriptible que lejos de expresar rabia y locura, definía un nuevo concepto que las englobaba a ambas.

-¿Quién? ¿De quién estás hablando?

-NO TE HAGAS EL QUE NO SABE… SASUKE UCHIHA… A KILÓMETROS PUEDO OLER SU PESTE IMPREGNADA EN TI…- escupió con rabia el pelinegro y el subconsciente del rubio lo traicionó haciendo que éste abriera los ojos delatándose.- ¿NO LO NIEGAS? ¿DÓNDE ESTÁ ESE BASTARDO?

-NO SÉ DE QUE ME HABLAS, MINATO ¡SUÉLTAME!, he estado aquí toda la noche…

-¡MENTIROSO!

Los gritos habían inundado el pasillo de aquel piso de hotel y dado que la habitación más cercana era la de Sakura fue ésta quien llegó primero, abriendo la puerta con prontitud previendo el peligro en el que se encontraba su amigo.

-¿Qué pasa?

Sin darse cuenta; ninguno de los dos amigos reparó del momento y la rapidez con la que Minato; sujetando al kitsune con una sola mano había colocado la otra en la pared sobre la cabeza del rubio, lo que hizo que la pared opuesta; cercana a la puerta por la que había aparecido Sakura, la aprisionara; con la misma fuerza con la que alguna vez lo hubiera hecho Gaara al aparecer el Ichibi.

-¡SAKURA!- fue lo único que atinó a gritar el chico antes de reanudar su esfuerzo por librarse del peso del menor.- ¡Suéltala! ¡Ella no tiene nada que ver en esto!

-La asesinaré- los ojos del kitsune se ensancharon- tú eliges, Naruto… ¿su vida o la de Sasuke Uchiha?

-Sasuke está muerto, Minato… olvídalo ya… él está muerto y no volverá…

-¡MENTIROSO! Ya te dije que puedo oler su peste en ti; estuviste con él anoche; no intentes engañarme.- la prisión de piedra de la chica se encogió, haciendo que ésta soltara un gemido al sentir la opresión de sus pulmones, cortándose su respiración abruptamente- ¿QUIERES QUE SE AHOGUE O PREFIERES DECIRME DE UNA VEZ DÓNDE ESTÁ?

La mente del rubio era un torbellino de confusión, ¿cómo había llegado hasta ahí? No, todo debía ser una pesadilla, una mala jugarreta de su consciencia que le debía estar advirtiendo que debía hacerle caso a Sai… de haberle hecho caso a Sai… Las paredes de la prisión de Sakura se contrajeron otro poco…

-¡NO, POR FAVOR! ¡NO, MINATO… DÉJALA…! ¡YO SOY TU MALDITO PROBLEMA! ¡DÉJALA IR!- gritaba con desesperación el rubio, viéndose incapaz de poder hacer algo, pues seguía sin poder zafarse del agarre y sin poder pensar en cómo persuadirle de dejar ir a su amiga, pues lo único que tenía claro en la mente es que debía mantener a salvo el secreto de Sasuke…

-TE EQUIVOCAS… TÚ LA ESTÁS DEJANDO MORIR, NO YO…- gritaba el menor y a medida que contraía el puño en la pared, las paredes que sujetaban a la chica se contraían, quien incapaz de romperla con su super fuerza terminó por desmayarse…

-¡NOOOO, SAAAKUUURAAA!- al verla desvanecerse, sus ojos se inundaron de lágrimas y al contemplar la sonrisa complacida de su "novio", no pudo evitar que un sentimiento de ira incontenible se anidara en su vientre, sintiendo como ésta crecía y creía al igual que una fuerza que hacía mucho no sentía correr por sus venas…

Con una fuerza impresionante, el menor fue lanzado de encima del rubio contra la pared opuesta de la habitación. Tan grave y sorpresivo fue su impacto que le tomó varios segundos asimilar lo que había sucedido. Sin embargo no se había percatado del qué lo había lanzado, hasta que la figura del rubio envuelto en un chakra rojo se fue acercando hasta él. Con los ojos rojos, el aura maligno del chakra y la deformación de sus uñas convertidas en garras, el menor sólo alcanzó a sentir miedo; ¿qué era ese inmenso poder de chakra que sentía en esos momentos? ¿Aquel era el verdadero poder de su rubio padre? Siempre se preguntó cómo es que éste había llegado a Hokage y ahora que lo descubría, no estaba del todo seguro de querer saber más…

-Espera… Espera por favor…- Sentía miedo a cada paso que el rubio daba acercándose a él, pero no tenía manera de retroceder; estaba acorralado contra la pared.

-¿Ahora le temes?- la mirada del rubio parecía perdida, los ojos rojos estaban vacíos; pero a lo que más temía el menor era aquella bola negra, que suponía era una bola de chakra, que se estaba formando en la palma de su… ¿garra?- El chico se ha perdido… déjame mostrarte lo que en realidad siente…

-¡NOOOOO!- Minato antepuso sus manos a manera de escudo, como si con eso hubiera podido evitar la bola de energía deparada para él si no hubiera sido por…

-¡NARUTO, DETENTE!- Sai entró en el momento oportuno, analizando con rapidez cada parte de la escena…gritando en el momento oportuno en que Kyuubi propinaría el golpe final al menor.- ¡Lárgate kyuubi, éste no es asunto tuyo!

-Naruto lo está deseando, por eso se abandonó a mí y dejó que tomara posesión de su cuerpo… él quiere acabar con todo esto de una vez… sabe que es la única manera. Ya ha sufrido bastante, ¿no lo crees?- contestó la voz profunda y desgarradora del Kyuubi, luego dibujó una sonrisa malévola en el rostro siempre cálido del kitsune- Mira nada más… está temblando… ya no es el prepotente que pensaba matar a la chica… ¿a qué le temes, bastardito?

-Ya basta, maldito zorro… desaparécete…- repitió Sai con desdén, y luego… más tranquilo y destensando las facciones de su rostro, con una voz serena y fraternal continuó:- Naruto, eso no es lo que él hubiera querido… recuerda que, a pesar de todo, sigue siendo tu hijo. Tú lo educaste, tú lo creciste…

-Él ya no es mi hijo… yo no lo eduqué así…- contestó la voz ahogada del rubio, ahogada en un llanto retenido, el mismo que había propinado que el zorro de nueve colas se apoderara de su cuerpo.

-Lo sé, Naruto… pero no lo veas a él en este momento… recuerda al niño; al bebé que cargaste en brazos, al que le enseñaste las primeras palabras, al que tanto amaron tú y Sasuke-kun- la voz de Sai era suave y esta suavidad fue la que paulatinamente hizo que el chakra del Kyuubi desapareciera.

-Pero…él ya no existe… ¿en qué me equivoqué?

-En nada, amigo… en nada… algunos erramos el camino, ¿recuerdas?- rodeó a su amigo entre sus brazos, reconfortándolo.- No te preocupes, Sakura está bien, sólo se ha desmayado.- luego dirigió una mirada severa al menor, quien tragó saliva aún no recuperado del todo de aquel trauma.- Será mejor que te apartes de nuestro camino unos días, ¿entendiste?

El menor frunció el ceño, ¿quién se creía aquel para darle ordenes a un Uchiha? Sin embargo no se sentía con ánimos como para seguir peleando, en parte porque aún no sabía a quién se enfrentaba realmente, ¿quién era Kyuubi? En algún lugar había escuchado ese nombre antes, pero el shock del improvisto aún lo tenía aturdido, así que sin más tuvo que resignarse a mantenerse al margen, cuando menos por unos días…

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Se regresaron a Konoha esa misma tarde, el viaje fue silencioso y el menor ni siquiera hizo el intento de dormir a su lado en el campamento. Al parecer, por primera vez en hacía mucho tiempo, debían dar gracias a Kyuubi por desahogar las emociones del rubio. "Tenemos que hablar…"; había sido lo único que había dicho Sai al rubio una vez que la situación se hubo neutralizado un poco, el ojiazul sabía cuál sería el tema y no estaba del todo seguro de querer recibir una (merecida) reprimenda por parte de ambos amigos, pero sabía que ante la víspera en que la vida de su amiga había corrido peligro; bien la tenía ganada.

Padre e hijo se separaron por esos días; después de todo fue el concepto de "hijo" lo que había salvado el pellejo de Minato, por lo cual la "relación" se había resquebrado un poco. Cada uno se refugió en sus actividades de siempre, el menor en su entrenamiento y Naruto en sus actividades de Hokage. Llevaban unos días sin verse, pues ambos procuraban llegar a casa cuando el otro ya se había dormido.

-No voy a tolerar esta situación más tiempo… si crees que me he dado por vencido, estás muy equivocado; Naruto Uzumaki… sé que estuviste con ese bastardo y no descansaré hasta controlar a… lo que sea que llevas dentro de ti…- el menor respiraba entrecortadamente, había estado entrenando toda la mañana, como si, haciéndose más fuerte pudiera derrotar o exorcizar al ser que vivía en el cuerpo de su "novio".

-¿Qué tanto parloteas?- preguntó un hombre de mediana edad, cabellos castaños y una que otra cicatriz en el rostro; se trataba de su sensei particular, Ryo Nakama.- Deja de perder el tiempo y sigue con lo tuyo… vamos… cien abajo… que andas de perezoso…

-No puedo- se quejó el menor. Toda la mañana habían estado entrenando físicamente a manera de taijutsu, lo cual le tenía sin cuidado, puesto que creía necesitar desarrollar más su ninjutsu contra aquella criatura.- Ryo-sensei… tengo una duda…

-No, no pienso decirte mi edad…ya habíamos hablado de eso…- bromeó el mayor mientras se acomodaba sus vestimentas.

-¿Cómo llegó mi padre a Hokage?- preguntó el pelinegro ignorando de todo la broma.

-Simple, con esfuerzo y dedicación. Siempre arriesgando su vida por el bienestar de la aldea y por cada individuo que ella habita; con lealtad, compromiso, fraternidad, amor… todos los principios que debe caracterizar a un Hokage…

-Uno de esos principios, ¿no es la fuerza?

-¡Claro, por supuesto! Tus padres siempre fueron considerados los más grandes shinobis de su generación, claro, cada uno con su estilo propio.- el menor soltó un gruñido ante el recuerdo de Sasuke Uchiha, algo que el profesor notó- No sé cuál es tu odio hacia tu padre…que en paz descanse… pero Sasuke Uchiha, pese a su pasado, hay que reconocer que también fue un gran Shinobi, tuvo que asumir la responsabilidad de sus actos, como todos aquellos que erran el camino de un Ninja, pero pese a todo, también nos ayudó bastante y protegió a la aldea al lado de tu padre cuando se le necesitó. Tal vez sientas rencor porque siempre has querido más a tu padre el Hokage, y no te culpo… ser hijo de Sasuke Uchiha debió haber sido un trabajo muy difícil para ti… después de todos sus traumas…

-¿Traumas?- interrumpió el menor, tratando de evitar el sermón de su Sensei, aunque éste sólo tomó un nuevo rumbo.

-¡Claro, por supuesto!- aquella frase caracterizaba a su sensei- Todos tenemos traumas, pero los traumas que tus padres tuvieron que guardar durante mucho tiempo los fueron consumiendo, y tarde o temprano tenían que explotar de alguna manera. Cuando eso sucede tienes dos opciones, luchar para alcanzar tu fuerza…o escapar y unirte al "lado oscuro" para conseguirla de la manera más fácil… ¿ya captas la historia? Tu padre, siempre estuvo eclipsado por el éxito de tu tío Itachi, por el peso del apellido Uchiha, por las mentiras que se urdieron a su alrededor y por la tragedia que llevaba en sus hombros ante la pérdida de tus abuelos, cuando explotó… se fue con Orochimaru y…el resto de la historia, ya la conoces. Tu papá, por otro lado, siempre tuvo el peso de ser huérfano y peor aún, el peso de ser el poseedor del Kyuubi, un poder que todos ambicionaban dominar… claro que de esa historia no se habla mucho en la aldea, porque tu papá siempre fue rechazado por las personas, por considerarlo un mounstro… pero ¡claro, por supuesto!, esa historia ya quedo en el pasado, cuando explotó… decidió que la gente lo reconocería a él como Naruto Uzumaki y no como el niño zorro… como le llamaban…

-¡Kyuubi! ¡Eso es!... El zorro de las nueve colas… el Biju… el más poderoso de todos los bijus…-el rostro del menor se había iluminado ante aquel descubrimiento.

-Aja… ¡claro, por supuesto!... pero, no te entiendo ¿a qué viene el interés del Kyuubi ahora?

-¿Cómo se derrota al Kyuubi?- soltó ingenuamente el menor, recibiendo una franca carcajada por parte de su mentor.

-Cuando lo descubras…avísanos, a tu padre y a mí… porque hasta ahora nadie ha podido derrotar al kyuubi, sólo se le controla, se le domina… no se le "derrota"; a tu padre le llevó meses de entrenamiento y años de sabiduría para controlar el chakra tan poderoso del kyuubi…

-¿Controlar?

-Sí, claro… los portadores de Bijus, no controlan a éstos una vez que los poseen, ¿o qué creías? ¿Qué tu padre nació sabiendo cómo controlar a tremendo animalote? No, son años de lucha interna, el Biju representa el descontrol de nuestras emociones, un biju se alimenta y se fortalece de tus debilidades…

-¿Es decir…?

-Vamos niño… esto se supone que tú más que nadie debería saberlo, ¿tus padres nunca te hablaron de esto?- el menor negó con la cabeza, al menos no recordaba que lo hubieran hecho. El mayor suspiró- ¡Claro, por supuesto! Debió haber sido por los malos recuerdos que les traían… Las debilidades de un hombre son; el deseo, la lujuria, la rabia, la ira… y lo peor… el dolor… Cuando Sasuke Uchiha falleció, la aldea entera estaba preocupada por tu papá; después de todo debió haber sido muy doloroso para él perder a quien amaba tanto…

- No estando yo aquí- bufó el menor molesto.

-¡Claro, por supuesto! Pero en fin… La única manera de acabar con el Kyuubi es acabando con tu padre… y aún así, dudo que la esencia del Biju desaparezca…

-¿Qué tan peligroso es?

-¡¿Qué tan peligroso es?- repitió asombrado el profesor- Tú mismo acabas de decirlo…es el más poderoso de todos los Bijus… es muy poderoso y muy peligroso, una sola bola de energía que te toque… son energías negras que se mantienen y se fortalecen de los mismos sentimientos oscuros que acabo de mencionarte. Si el amor es fuerte… tú dime qué tan fuerte es el odio, entonces…

-Mmm…entiendo…- entendía el por qué de la aparición del Kyuubi, el error que había cometido al acorralar al rubio hasta tal extremo, pero aún no sabía de qué manera evitaría que algo así pudiera ocurrir, pues nadie, a pesar del nivel que poseía ahora, estaría algún día a la altura del Kyuubi.

-Bueno…- el profesor se levantó del lugar donde habían estado sentados desde hacía unos momentos.- Será mejor que sigamos con el entrenamiento…así que… realizaremos un recorrido por la zona para buscar el lugar propicio para empezar…- se fue alejando dándole la espalda al menor, por lo cual no notó la sonrisa malévola que se dibujó en el rostro de éste.

-¡Gracias por todo, Ryo-sensei!-Gritó a distancia el menor, colocando con suavidad la palma de su mano sobre la superficie de la tierra.

-De nad… AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHRGGG- una prisión de hierro capturó su cuerpo y una leve contracción del puño de Minato provocó que las púas metálicas de aquella prisión descuartizaran el cuerpo del sensei sin mucho esfuerzo, dejando un charco de sangre en la superficie de la tierra fresca que comenzaba a nutrirse de ésta. La prisión había desaparecido al levantar la mano del suelo el pelinegro.

-Lo siento… pero ahora tendrás bien en claro que nadie… nadie se burla de un Uchiha…- sonrió el menor de medio lado, pateando y cubriendo con un poco de tierra aquel charco de sangre.- Ni siquiera tú…Sasuke Uchiha…

¿Un Uchiha? Aquella no podría ser la definición para aquel sujeto, no si se toma en cuenta a los grandes Uchiha's, incluido el propio Madara. ¿Qué es un Uchiha? Honor, fuerza, valor, determinación, orgullo… ¿qué era éste sujeto? Sangre, corrupción, egolatría… todo… todo lo dejaba fuera y muy lejos, de ser… un Uchiha…

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¡Viva Méxicoooo! ¡Perdoooooooooon! Lo sé, lo sé. No merezco perdón alguno, pero es que regresé a la escuela, problemas amorosos ¬.¬ se lo advertiré al maldito… por su culpa no pude continuar con el fic en las vagaciones x3…lo mataré! Otras razones por las que lo odio… aparte de tener novia - maldeto infiel…jajaja en fin… am… no lo odio tanto y ese no es el caso. ¡Perdón! En serio… pero pues, el ultimo review que recibí me hizo pensar… "no quiero morirme sin haber acabado antes éste fic" jajaja, así que ésta es la continuación… en 4 caps más lo acabo…¡lo prometo! El siguiente será de 15 hojas Word… lo prometo. Aunque… no sé cuándo estará…prometo que sea antes de diciembre jejeje, es que ahora estoy en lo último de la carrera y ya empezaron a presionar con eso de "¿y de qué vas hablar en la tesis?" y a uno se le pone la piel chinita de estar pensando en que se le va el tiempo como agua por las manos… en fin… Otra tragedia familiar…que este año nos inunda ¬w¬… por eso espero acabar bien ya lo que resta del año…no quiero morir sin acabar el fic, terminar de ver Harry Potter… y lo peor… NO QUIERO MORIR SIENDO VIRGEN! XDDDD, en fin…cuídense mucho y nos leemos… se aceptan críticas constructivas, como siempre y una vez más…gracias por leerme. ¡Nos leemos pronto!