Todo lo que les suene conocido pertenece a S. Meyer, lo demas corre de mi cuenta...

Capitulo 1

Era como la cuarta vez que ese exasperante sonido casi me despertaba. Estaba segura que no era mi alarma, se parecía pero era más constante y exasperante… beep...beep…beep…y por más que intentaba despertar no podía, no podía recordar a que hora me había ido a dormir, lo más probable es que me hubiera quedado dormida estudiando o leyendo. Aunque si me esforzaba un poco mas ni siquiera recordaba nada de lo que había hecho el día anterior, trate de recordar algo pero nada llegaba a mi mente, de repente el sonido molesto comenzó a aumentar de ritmo y me causo un sentimiento de ansiedad y desesperación que no pude controlar. Escuche unas voces y me di cuenta que no podía moverme del todo. El sonido aumento su ritmo. Trate de abrir mis ojos pero lo único que vi fue blanco, voces que hablaban demasiado rápido y no entendía nada, de repente todo se volvió negro y volví a quedar inconsciente…

-No se preocupe, ella ya salió del coma. Esta consiente, solo debemos esperar a que despierte. Debe sentirse exhausta por todo este tiempo de lucha. — Me despertó una voz profunda que no conocía. No sabía porque pero estaba segura que hablaban de mi. No quise abrir mis ojos por temor a lo que me encontraría.

-¿Estas seguro?, llevamos esperando que despierte más de dos días, ya no se qué pensar, lleva más de un mes aquí y no ha despertado—respondió la voz de mi madre, sonando desesperada. Quise decirle que estaba bien, quise parame y abrazarla pero no pude hacer ni una ni otra trate de moverme pero me dolía todo el cuerpo y lo sentía como si estuviera amarrada, imposibilitada. De fondo a lo lejos volví a escuchar el sonido de una maquina; que ahora entendía refería los latidos de mi corazón. Volví a quedarme dormida.

De nuevo los sonidos de la maquina llegaron a mí. No se escuchaba otra cosa más que eso. Entendí que estaba sola y trate de moverme, pero esta vez de apoco. Concentre todo mi cuerpo a mover solo un dedo, el índice. Sentí como hacia una pequeña flexión. Después trate con el resto de mi mano derecha. Así fui subiendo con los movimientos hasta que casi pude mover un poco el brazo. Me sentía débil y todo me dolía. Tenía que abrir los ojos, tenía una vaga idea de donde me encontraba por las pocas conversaciones que me habían llegado. Entendía que estaba hospitalizada, la pregunta era porque.

Los fui abriendo de a poco, con temor de volver a encontrar la luz enceguecedora pero en vez de eso me encontré con una habitación en penumbra, de no haber sido por los aparatos que estaban conectados a mí no habría habido luz de ningún tipo. Mis ojos se fueron acostumbrando a la poca luz y moví mi cabeza lentamente de un lado a otro. Solo un poco debido a que estaba casi paralizada con todos los cables que estaban en contacto con mi cuerpo. Me sentía extraña y el dolor iba en aumento gradualmente.

La habitación era amplia, había flores en la mesita de noche que estaba al lado de los monitores. Había dos ventanas enormes, una enfrente de la otra y a los costados de la cama. Una estaba cerrada con una cortina gruesa y la otra tenia las cortinas corridas y una persiana parcialmente cerrada por donde se podía distinguir el cielo negro. También había dos puertas, una al lado de la ventana cerrada, supuse que una era para salir de la habitación y otra al frente de la cama donde me encontraba yo, la cual pensé podría ser un baño. Al otro lado había un sillón que se veía bastante incomodo pero que aun así había sido preparado con almohada y manta para descansar en él; mas su ocupante no estaba.

Queriendo o no empecé a sentir pánico y esto se empezó a reflejar en el ritmo de la maquina que monitoreaba a mi corazón, de repente empezó a entrar gente a mi cuarto, una enfermera que sin siquiera voltear se adelanto a suministrarme algo por medio del suero que ya tenía conectado, otro hombre que parecía un interno tampoco me hiso el menor caso y se adelanto al monitor a revisar el electrocardiograma al que me tenían conectada y por ultimo otro que al verme se sorprendió, comprendí que era el doctor por la bata que tenia puesta. Se quedo en shock lo que me puso más nerviosa, me observo y su mirada me quemaba. Quería gritarle que no me observara así, pero mi voz no salía.

-Agg agua –fue lo único que pude articular, al parecer mi cuerpo me gobernada en estos momentos, no tenía ninguna intención de pedir nada. Pero eso saco de trance al doctor, sus ojos cambiaron de sorpresa a otra cosa que no supe descifrar, pero se tornaron tristes. No sabía que ocurría. No entendía nada.

-No te preocupes, todo estará bien –me dijo y yo le creí instantáneamente – llamare a Renée inmediatamente después de que terminemos de checarte de acuerdo. –ni siquiera volteaba para poder ver su cara, se entretuvo checando no se que detrás de mí, pero me inquieto su familiaridad. Había algo que sabía que no estaba bien, pero seguía sin poder articular palabra.

De repente se acerco a mi rostro y me observo, hizo una mueca, que entendí era una sonrisa y se dispuso a pasar un algodón húmedo por mi boca, mientras él seguía su monologo, que entendí aun menos –Se que soy la persona que menos deseas ver en estos momentos, te prometo que te hare las cosas fáciles, estabas a mi cargo por petición de tus padres, pero a partir de ahora que ya estas consiente dejare tu caso a alguien más, así solo me veras cuando traiga a Bruno, bueno si quieres verlo, la verdad ha preguntado mucho por ti y …

Se detuvo abruptamente y ahí me di cuenta que estaba hiperventilando, era demasiada información. Información que no entendía. ¿Quién era este hombre? ¿De dónde me conocía? ¿Quién era Bruno? ¿Dónde estaban mis padres? ¿Por qué estaba en el hospital?... Tenía demasiadas preguntas y ninguna respuesta.

-Tranquilízate, creo que no fue el momento para empezar a hablar. Discúlpame, en este momento eres mi paciente y me sali de contexto –me hablaba en tono profesional, pero se notaba que estaba preocupado. Yo no podía controlar mi respiración ni mi corazón que estaba taquicardico. La enfermera que estaba por un lado de él lo miro reprobatoriamente y me nació un sentimiento de protección que solo sentía con los míos. Quise decirle a la enfermera que él no había hecho nada malo. Quise reconfortarlo y decirle que no se preocupara que yo estaba bien.

Eran demasiadas emociones en menos de una hora que tenia despierta. La cabeza me dolía, todo me dolía y lo peor era que no entendía nada.

-¿Qué me paso?—fue la primera pregunta que salió en voz alta, después de que mojara mis labios un poco milagrosamente mi garganta se relajo y pude pronunciar palabra — ¿Por qué estoy aquí? –una vez recuperada el habla, no podía detener las preguntas, no sin esfuerzo por mi parte – ¿Quién eres? –no di tregua a una contestación, pero podía ver como su cara pasaba de confusión a sorpresa, sobre todo por mi última pregunta. Pronto lo oculto.

-Tranquila –volvió a repetir, y por su cara esta vez no funciono –primero, una disculpa por lo anterior y creo que debido a la contusión que recibiste lo mejor será hacerte algunas preguntas para saber hasta qué grado recuerdas, ¿de acuerdo? –me dijo con una sonrisa un poco forzada, yo solo asentí. Los demás que habían estado en el cuarto se habían retirado. –Bien ¿me puedes decir tu nombre?—aunque había adoptado una postura que pretendía ser profesional notaba que estaba algo incomodo. —Isabella Marie Swan –respondi segura

-Bien ahora ¿Cuántos años tienes? –veinte– se descompuso visiblemente pero lo oculto casi enseguida –Ok, mira para abreviar esto porque no mejor me dices tus datos personales –estaba más incomodo que antes y se notaba que lo que más quería era salir de ahí, pero yo no estaba para adivinar, yo quería a mi mama o alguna de mis amigas, quería a alguien que me conociera, a alguien que me pudiera explicar que pasaba –sabe que yo no puedo, quiero hablar con mi mama –pedí como una niña pequeña –por favor, necesito saber qué me pasa, me duele la cabeza y quiero hablar con alguno de mis familiares –sus ojos se entristecieron, pero igual que antes lo oculto de inmediato, no entendía su actitud –Mira se que estas cansada pero tengo que seguir con las preguntas, son de rutina para saber el grado de afectación que tuvo tu accidente, si tuviste un accidente automovilístico –aclaro al ver mi cara de sorpresa –has estado en coma por más de un mes –siguió con su explicación, yo no sabía que decir –pensé que no tendría consecuencias tan fuertes, pero podrías decirme en qué año estamos?—me pregunto mientras revolvía su cabello con gesto cansado, no entendía a que se debía esto yo no me sentía tan mal, solo estaba confundida y me dolía la cabeza. – ¿2004? –la respuesta me salió mas a modo de pregunta que otra cosa, su rostro se torno más cansado que todo el tiempo que tenia ahí. –muy bien llamare a Renée para que sepa que estas despierta, te administraron un analgésico para el dolor debería de funcionar en unos 10 minutos más, si no necesitas nada mas volveré enseguida

-Espera—le llame y se detuvo, no podía irse sin decirme nada mas –dime quien eres –casi le exigí. Pero no contesto, ni siquiera volteo y vi que se debatía entre ignorarme o dar la vuelta – ¿Por qué nadie de mi familia está aquí? –susurre mas para mí que para él, pero al parecer me escucho porque regreso a mi lado y se sentó en una silla que estaba al lado de mi la cama

-Tu madre se fue a dormir porque estaba muy cansada y lo necesitaba, y yo, pues yo soy como de tu familia –dijo llevándose una mano al pelo, con lo que comprendí una seña de nerviosismo –mira te voy a ser sincero, creo que estas en buenas condiciones físicamente, teniendo en cuenta como llegaste y como medico te diré la verdad, sobre todo porque esto me concierne a mi también –no entendí nada, porque le concierne a él, ni siquiera lo conocía, ni siquiera sabía su nombre, pero necesitaba respuestas y las necesitaba ya. –bien mira tuviste un accidente como ya te dije, en el sufriste varias fracturas—solo ahí repare en la férula que tenía en un brazo y otra en una pierna.—no te preocupes la mayoría del tiempo que debías usarlas estuviste inconsciente—me sonrió un poco, reconociendo mi mueca de disgusto –por otro lado tuviste una contusión muy fuerte en tu cabeza, supongo que eso y tu sistema de defensa fue lo que te mantuvo en coma por este tiempo, el problema con esto es que al parecer no recuerdas los eventos anteriores a tu accidente. –me miro expectante, baje mi mirada a mis manos que tenía en mi regazo –yo no recuerdo nada –sentí como se me formaba un nudo en la garganta y mi voz se quebró pero me obligue a seguir –no recuerdo lo que estaba haciendo, ni siquiera recuerdo lo que hice ese día—de repente sentí como se tenso, se paró de la silla y camino por la habitación como si necesitara despejarse un poco. –Dime todo lo que sabes, por favor –le pedí en un susurro, el voltio su cabeza y me observo con demasiada intensidad, ahí me di cuenta que sus ojos eran verdes y me penetraban como si quisieran ver a travez de mi

-No sé si sea el momento pero te prometo que te diré que pasa, por lo pronto tengo que avisar a tus padres que estas bien y despierta, no te recomiendo que duermas, vendrán a darte una vuelta en unos minutos y te despertaran de cualquier manera. Después de eso lo mejor es que descanses.

Y con eso abandono la habitación. No sabía que pensar, encontraba cierta familiaridad con su comportamiento conmigo, sentía que lo conocía de algo y ciertamente el me conocía. Después de un rato decidí dejar mis pensamientos por la paz ya encontraría respuestas a todo. Una enfermera entro y me hizo preguntas sobre cómo me sentía, y reviso mis dos fracturas, mis reflejos y me dijo que estaba bien, solo necesitaba ejercitar un poco mi cuerpo para volver a tener la movilidad normal. Antes de que se fuera no pude evitar hacerle unas preguntas

-Disculpe, ¿en qué día estamos? –le dije como si no me importara, solo sonrió comprensiva y respondió –hoy es un hermoso lunes –me dijo con una sonrisa que correspondí, pero especifique mas mi pregunta –No, me refería a la fecha –ella volteo a verme con una sonrisa más amplia –en normal que estés un poco confundida cariño, hoy es 23 de septiembre y has estado aquí por un mes y dos semanas –con eso salió, mi curiosidad no había sido saciada del todo, 23 de septiembre; eso era diez días después de mi cumpleaños, eso quería decir que tenia oficialmente 21 años, me preocupo darme cuenta que lo más probable era que tenía que repetir semestre, y yo que me había esforzado por tener buenas notas, estaba en mi quinto semestre en medicina y la carrera me había consumido casi por completo. Tendría que poner doble esfuerzo si quería rescatar algunas de las materias, tendría que pedirle a mi madre que me trajera algunos libros mientras me daban el alta. Poco a poco sin darme cuenta me quede dormida de nuevo. Me sentía exhausta, no entendía muchas cosas y quería ver a mi familia.

Muy bien que les parece?, les gusto?, no sirve?, dejen su review con lo que opinan ok sera de ayuda! o tmb cualquier sugerencia recuerden que soy nueva asi que se aceptan!

xoxo

chary