Capítulo 4: "Noche en el hospital"
De camino a la clínica no salió ni una palabra de nuestras bocas, solo estábamos pendientes de Charlie. AL llegar nos recibió una señora que me dijo- Usted debe ser la señorita Swan.
Si- respondí con el hilo de vos que me salía
Síganme- nos dijo caminando hacia una sala.
Entremos a un pasillo largo que, aunque estuviese lleno de luces, seguía siendo oscuro. Estaba asustada porque no sabía lo que le había pasado a papá. Me corrieron algunas lágrimas por la mejilla y Emmet, al darse cuenta de esto me abraso. ¿Ya mencioné que es como mi hermano mayor?
Al final llegamos a una sala donde había una secretaria que nos dijo- Señorita Swan, debo informarle que su padre ha tenido un accidente automovilístico grave. No esta en condiciones de pararse y gracias al cielo no esta muerto.
-¿Lo puedo ver?- pregunte angustiada
-Si pero solo puede entrar una persona.
En seguida Emmet me dijo- Entraras tú, pero tienes que ser fuerte. Charlie debe estar muy delicado como para soportar las lágrimas de su hija- Yo creo que ese fue el primer momento en el que escuchaba a Emmet hablarme con tanta seriedad.
-¿Y quien va a pasar?- Pregunto la enfermera
-Yo- respondí
Al entrar al cuarto vi. a papa lleno de vendas, con un cuello quirúrgico y un yeso en el brazo. Me acerque y me senté en un silla que estaba a un costado de la cama. Me puse a pensar, como habría chocado, como debe sentirse estar lleno de vidrios, como Charlie pudo pasar por eso y aún estar vivo. Luego me acorde de Jacob. ¡Como rayos le iba a decir lo de Jacob! Supongo que tendré que esperar y aguantarlo. Además si le digo… Le rompería si pobre corazón. Él sueña que su hija este con Jacob y si descubre que me gusta otro… Lo lamento por el que sea mi pareja. Ni siquiera Emmet podría ser mi novio.
Luego de algún rato papá despertó.
-Bella- dijo bastante debilitado
-¿Si papa?
-Me alegra que estés aquí
- Y a mi me alegra que estés vivo
-¿Como estas?
-Bien, con Emmet
-¿Emmet?
-Si, me vino a visitar.
-¿Y, Jacob?
Hubo un momento de silencio...
-¿Y Jacob?- volvió a repetir
-Jacob salio a dar un paseo antes de que me llamaran para avisarme que estabas aquí y no supo. Pero no te preocupes, yo me encargaré de decirle.
En ese momento llego la enfermera y dijo- Ya se acabó el tiempo, necesito que salga para que el doctor pueda revisar a el paciente- yo, muy obediente, salí y sin querer choqué con el doctor. Era alto, rubio y de ojos claros. Me quedo mirando con una cara de… "yo te conozco". Al salir Emmet me pregunto quien era y yo le dije que no sabía.
Nos sentamos en las bancas de la sala de espera hasta que salió el doctor.
-Señorita Swan- dijo mientras leía unos papeles- ¿Swan? Usted conoce por casualidad a Edward Cullen.
-Si- respondí con una sonrisa- ¿Por que?
-Es que él me habla mucho de usted. – ¡Habla de mi!- Pero sigamos con lo nuestro, venia a informarle que su padre tendrá que ir a la ciudad de Washington para realizarse algunos exámenes. Él estará bien, pero es necesario el viaje.
-¿A Washington?
-Puede entrar a verlo si quiere
Sin pensarlo dos veces entré.
-Papá, ¿Cómo es eso que te vas a Washington?- dije preocupada y a la ves sorprendida
-Hija, tengo fracturas graves, no letales, pero que se necesitan tratar.
-Esta bien, pero no me dejes sola
-Estarás bien acompañada
-¿Puedo elegir?
-Depende
-Emmet- dicho esto papá dio un gran suspiro y dijo- bien, Emmet podrá quedarse, pero solo con una condición. Que se quede Jacob.
-¡Que!- dije mientras sentía que mi corazón saltaba buscando como escapar.
-¿Que tiene de malo Jacob? Mi opción era que el se quedara contigo y nadie mas. Elije. – No era muy difícil elegir. Jacob y yo o Jacob, Emmet y yo. Si se queda Emmet me sentiría más protegida de ese psicópata.
-¿Y?- dijo papá
-Ok, que vengan Emmet y Jacob.
-Me parece. Desde que Alice se fue a Europa tu solo estas rodeada de hombres. – Así es, Alice, mi preciada Alice, se había ido a Europa hace 1 año, 6 meces, 3 semanas y 4 días. No saben cuanto la extraño, lo que daría por estar con ella.- ¿Por que no te juntas con Ángela?-Siguió papá
-Ángela esta en Canadá dando una charla.- Y Ángela, mi inteligente Ángela, fue citada a Canadá para dar una charla, la cual será grabada y vendida en todo el mundo. Destaco como una de las personas más inteligentes de América.
-Bueno, espero que me perdones por esto
-¿Perdonarte? No hay nada que perdonar, no es tu culpa que hayas chocado. ¿A todo esto, como chocaste?
- No lo se, solo recuerdo que prendí la radio y cuando puse mis ojos en el camino, un auto estaba frente a mí. Venia en sentido contrario.
-Bueno, ¿quieres que vea lo de los pasajes?
-NO es necesario- dijo una voz tras de mí- El hospital se encargará de todo eso-dijo el doctor que se había puesto frente a mí.- Espero que me perdone, pero no me presenté, soy Carlisle Cullen, padre de Edward Cullen y el medico a cargo de tu padre- dijo el hombre de ojos azul profundo.
-Un gusto- Dije un tanto tímida- Soy Isabella swan, mas conocida como Bella.
-Como les dije antes, la clínica se encargará de todo, de los pasajes y, ya que tienen seguro medico, de pagar todas las operaciones que sean necesarias. – dicho esto miró su reloj de mano y dijo- Bien, ya es muy tarde y el paciente tiene que descansar.
-Hija, ven aquí un momento-dijo mi padre antes de que pudiese girarme para salir- acércate.
-Dime-dije susurrando
-¿Quien es ese "Edward Cullen"?-Me respondió de la misma manera.
-Un amigo de la escuela, papá, no te preocupes.- dicho esto me fui.
-¿Y?- me dijo Emmet intrigado y preocupado a la vez.
-Tú y Jacob se quedaran conmigo.
-Estaba bien el "tú", pero dijiste Jacob.
-Papá no quiere que me quede sola con un hombre y en el único que confía es en Jacob.
-¡¿Que?- dijo un poco exaltado- Perdón pero... ¡Es que Tu papa es un idiota! ¡Como se le ocurre dejarte con ese estupido, como aun, después de lo que te hizo, puede confiar en él!
-No le dije- dije mirando hacia abajo con un hilo de voz
-¿Que?-dijo mas tranquilo
-No le dije-fui levantando mi cabeza poco a poco
-Pero porque
-Como quieres que le diga- dije mientras corría una lágrima por mi mejilla- Acaba de tener un choque que casi lo mata, no puedo darle mas problemas.
-Bells- dijo abrasándome- no te preocupes, yo te protegeré.
Yo lloraba y lloraba sin parar. Esa lágrima traicionera había llamado a todas sus amiguitas.
-¿Bells?- dijo Emmet- ¿Quieres que te lleve a casa?- yo solo asentí – pasa al baño y nos vamos.
Sin pensarlo dos veces me puse mis lentes de sol y fui al baño. Me lave hasta que mi nariz volvió a su color natural y me soné tantas veces que pensé que nunca mas iba a tener un resfriado con romadizo.
-¿Bella?- dijo una curiosa voz fuera del baño.
-¿Si?- respondí
-¿Estas lista?
-¡Allá voy!- sin darme cuenta pise una posa de agua que había a centímetros de distancia a la puerta, lo que me hizo resbalar.
Me deje caer esperando un fuerte golpe, pero en vez de eso sentí como cuatro fuertes brazos me tomaban, así es, cuatro. Emmet y el Dr. Cullen.
-Para la próxima ten mas cuidado- dijo el hombre rubio de ojos azul profundo
-La tendré, no se preocupe.
-Si, no te preocupes, ella esta acostumbrada ¿No ves que es media tontita?- dijo Emmet señalando a mi cabeza
-No es cierto- dije como un niño al defenderse- Lo que pasa es que soy algo torpe.
-¿Algo?- respondió Emmet intentando corregirme
-Mas o menos
-¿Mas o menos?
-¡Bien, bien!- dije dejándome vencer- Si, soy muy torpe
-Jajaja- se reía Carlisle - Me gustaría seguir viendo sus cómicas peleas, pero ya es tarde y, por lo que se, mañana hay escuela
-¡Oh! ¡Cierto!- dije un tanto alarmada- Si, creo que ya deberíamos irnos. Y fue un gusto conocerlo.
-Lo mismo digo- digo Carlisle con una sonrisa
Fuimos lo más rápido que pudimos al auto y regresamos a casa. Al llegar, todo estaba a oscuras y cuando intente encender la luz de la entrada esta no prendió. Segundos des pues sentí a Emmet decir- Es un apagón
-¿Dónde estas?
-En la cocina- Era de esperarse, desde que conozco a Emmet, el primer lugar al que va es hacia el refrigerador.
-Junto a el lavaplatos hay dos linternas, tráelas- le ordené
- Aquí están- dijo prendiéndolas
Subimos por las escaleras hasta llegar a mi cuarto y dije- Emmet… ¿Te quieres quedar conmigo?
-¿Por que?
-Es que… tengo miedo
-Oh… Bells- dijo abrasándome- llamaré a mi mamá para avisarle. Pero mañana nos tendremos que despertar tempranísimo para ir a buscar mi ropa a mi casa. ¿Esta bien?
-Si- dije sonriente
La organización esa noche fue así, Emmet dormiría en el piso, con un colchón inflable, y yo en mi cama.
-¿Todo bien?- dije mientras le pasaba un chal.
-Si, gracias.-respondió
-No, gracias a ti.
En la noche no pude dormir gracias a dos cosas, los ronquidos de Emmet y el terror hacia Jacob. Cuando por fin pude dormir algo me despertó bruscamente. Alguien había puesto su mano sobre mi boca. Tenía tanto miedo que no pude si quiera abrir los ojos. Luego me vino el coraje y al separar mis parpados pude verlo, ahí con los ojos llenos de furia y una cámara en sus manos.
¡Hola! Perdonen la demora pero para mí vacaciones son sinónimo de trabajo. Como no tenemos nana o niñera yo (la mayor) soy la encargada de lavar ropa, hacer el aseo, hacer las camas, etc.
Sigan dejándome RR pues son lo único que me alienta a seguir. Además quiero agradecerles todas las personas que siguen mi historia. ¡Snif, snif!
Espero que les haya gustado, esto se va poniendo cada vez más emocionante. No saben como me gustaría tener una maquinita que escriba súper rápido todo lo que pienso, así podría crear el capítulo y a la vez lavar ropa y todo lo que tengo que hacer.
Gracias :D
Nos escribimos
Bye
