Aun ni siquiera llegamos a diciembre y yo ya siento la navidad por dentro, todo rojo, lleno de luces cegadoras, villancicos desafinados, posadas, sidra y cervezas gratis, ¡es lo mejor del mundo!, aunque este año va a ser jodidamente deprimente para mí, pero vaaa, por un segundo voy a imaginar que todo es perfecto, en fin, siguiente capítulo, escrito especialmente para ustedes gente bonita:
Miedo a los espacios cerrados
Capitulo 1
(Kaito POV)
¡Cuánto frio hace aquí!, lo sentí desde que me caí de la cama y aterrice con la cara en el piso congelado, ¡qué raro!, de verdad, la calefacción estaba al máximo ayer, creo que se fue la luz o se fundió un fusible, porque no hay energía en toda la cabaña. Me enrollo en el edredón que use para taparme, ya que es muy calientito, y camino hacia la puerta de la habitación en calcetines, evitando despertar a Gakupo, que se encontraba todavía dormido en la litera de arriba.
Salí temblando y camine por todo el pasillo, encontré a Meiko apenas entrando al comedor, ya traía varias cervezas encima y tenía la mirada perdida en algún punto indefinido de la pared, me acerque a ella para hablar sobre la falla eléctrica.
-¡Buenos días Meiko!- saludo de forma alegre, pero no me presta atención- ¿Qué haces despierta tan temprano? Aun no ha salido el sol- sigue igualmente seria, pero esta vez si se decide a responder.
-son las 11:30 de la mañana- le da otro trago a su lata de cerveza edición navideña.
- no lo entiendo, pero si es tan tarde, entonces tenemos que irnos ya, aun no hemos comprado los regalos y al árbol le faltan adornos…- comencé a contarle los pendientes, pero ella seguía perdida en sus pensamientos, se notaba algo… ¿preocupada?
-no Kaito, no vamos a ir…- levanto levemente la cabeza para mirar mi cara confundida.
-¡Bueno días!- entra Rin al comedor, jalando a Len de la manga de la pijama- algo le pasa a la luz ¡hace un frio espantoso!- se queja mientras sacude el cuerpo.
-qué bueno que despertaron, vamos tarde para salir a comprar, ¿Dónde está Miku?
-está en el baño, es que como no puede usar su cepillo eléctrico se tuvo que peinar manualmente, ¡qué calidad de servicio tan pobre!- hace un gesto de enojo, mientras se acerca a la barra.
-¿pasa algo?- pregunta esta vez len, después de mirar unos cuantos minutos a Meiko.
-no es nada, creo que no se siente con ánimos de salir porque…- contesto por ella… la temperatura está aumentando, creo que incluso se podría llegar a patinar en el piso.
-sí, sí está pasando algo…- se levanta de la mesa, tambaleándose levemente, pienso que no debería de tomar tan temprano.
-¿Por qué lo dices?- se agravo el ambiente y ahora tengo unas ganas incontenibles de helado a pesar del frio, creo que iré a ver si hay algo en la nevera.
-Buenos días… *ahhhg*- da un largo bostezo Miku, traía una gruesa capa de suéteres, uno tras otro hasta llegar a 10 aproximadamente.-¿Qué pasa con la luz?- dice de forma infantil, traía un gorro en la cabeza que cubría todo su pelo, parecía que realmente lo tenía corto- me resulto imposible acomodarme el cabello con todo este frio y la falta de energía
-no podemos salir de aquí…- retoma Meiko en donde se había quedado de la plática pasada, todos callaron, ahora si ya me asuste.
-¿a qué te refieres con eso me… Meiko-chan?- le digo con cierto miedo en la voz, no parecía realmente ella.
-¡yo vi esto en una película llamada "el resplandor"!, Meiko nos encerró en la cabaña y nos va a matar con un hacha, y va a cortarle los brazos a nuestros cadáveres y los sembrara en el jardín como si fueran flores…- grita Rin, dando unos pasos atrás para luego esconderse detrás de su desconcertado gemelo.
-ehhh Rin, no te insultes pero eso de las manos suena como algo que harías tu…- le responde Len, girando el cuello para verla aferrada a su espalda.
-¿a qué te refieres con eso?- entrecierra los ojos.
-ya sabes, me refiero a esa canción que cantaste, la del jardín del miedo, ¡vamos hasta publicaste un libro de jardinería!- intenta hacerle recordar.
-ahhh, ya, por eso me vino a la cabeza tan rápido… pero ahora lo importante es que ¡Meiko nos va a matar, a todos y cada uno de nosotros!- grita alterada y estaba a punto de unirme a la idea de entrar en pánico y correr en círculos cuando habla Meiko, mas cabreada que nunca.
-¡A CALLAR!- un silencio sepulcral se apodero de todo el comedor- ¡no voy a matar a nadie!, no podemos salir porque estamos sepultado en nieve, la puerta está atascada, el teléfono no sirve y no hay señal en los celulares…- nadie se atreve a hablar, todos estábamos en shock- ahora recuerden que pase lo que pase debemos de guardar la calma y no entrar en….
-¡VAMOS A MORIR!- grita Miku mientras corre hacia la puerta para intentar abrirla.
-¡estamos muertos!- grita ahora Rin, no tan fuerte como Miku pero si con la misma desesperación- ¡no puedo morir tan joven y sin haber conocido el amor!- comienza a llorar y a mí también se me comienza a mojar los ojos… ¡también soy muy joven! ¡Quiero vivirrrr!
-¿Qué está pasando?- baja las escaleras Luka, se notaba preocupada y todavía andaba en pijama. Miku al verla, va hacia ella, en parte porque ya estaba cansada de jalar la perilla y ni siquiera moverla, así que decidió dejar de intentarlo para explicarle de la manera más correcta y calmada la situación tan delicada en la que todos nos encontrábamos.
-¡VAMOS A MORIR!, ¡TODOS, ABSOLUTAMENTE TODOS!, ¿lo entiendes Luka?, ¿lo entiendess?- la comienza a agitar con desesperación, mientras ella solamente la veía con ojos atónitos- ¡y cuando los de rescate por fin lleguen, encontraran nuestros cuerpos congelados, algunos carcomidos por recurrir al canibalismo!- comienza a respirar agitadamente, mientras se agarraba el pecho, Rin seguía llorando a mares, recargada en Len y Luka ahora se encontraba golpeando la puerta, gritando y arañándola junto con Miku, que ahora tenía una cordura realmente dudosa.
-¡Es por eso que no quería decirles!- toma lo que le quedaba del six de cerveza y sube las escaleras sumamente molesta por todos esos gritos, al pasar los que estaban en su camino se hicieron a un lado, por seguridad propia.
-¡hola Meiko!- sale Gakupo del corredor, se veía contento y al parecer no sabía nada de lo que estaba pasando, todos abajo lo compadecíamos tanto- ¿pasa algo?- le pregunta acercándose más a ella, bajando unos cuantos escalones para ello.
-¡¿Por qué no vas y se lo preguntas a ellos?!- lo empuja para quitarlo de su paso, pero no calcula que impulsar a alguien en unas escaleras congeladas y sumamente resbalosas puede no ser la mejor de las ideas. Lo próximo que vimos con los ojos bien abiertos mientras Rin tomaba el video con su celular, incapaz de llamar pero si de filmar, fue a Gakupo cayendo y golpeándose por cada uno de esos 45 escalones cuesta abajo, como un costal de papas, con solo verlo dolía, al mirar por unos segundos a Luka pude notar como casi se comía los dedos. Finalmente aterrizo, con el cuello para hacerlo más dramático, pasaron unos minutos antes de que alguien se moviera, incluso Meiko se quedo paralizada en el escalón en donde lo había arrojado a lo que posiblemente seria una muerte segura, hasta que Luka se abalanzo gritando y llorando hacia él y todos reaccionamos… Meiko solo dijo que no había sido su intención y se fue corriendo a su habitación.
Ahora que todo quedo en silencio y nos tranquilizamos un poco decidimos hacer una especie de diario, donde cada quien va a escribir los sucesos junto con lo que piensan y sienten, para que si llega a pasar algo por lo menos quede esto, a mi me toco la primera hoja y verdaderamente tengo miedo de nunca volver a ver la luz del sol… solamente le pido a dios que si de verdad nadie sobrevive esto pueda llegar a manos de alguien, por piedad, mi nombre es Kaito y acabo de escribir lo que paso en el primer día.
De aquí en adelante comienza la desesperación para todos, realmente pido que esto nunca me llegue a pasar, el día dos será contado por Len, prometo que no tardare tanto en subirlo y que estará terminado para navidad.
Jojojo, hablando de eso ¡feliz navidad adelantada para todos! (me van a escuchar decir mucho eso)
