Olvidé poner que los personajes de Naruto no me pertenecen y bla bla bla. Ya es tarde, pero a pedido, hice este capítulo extra. ¡Gracias x sus comentarios, me alegrra haber tendio exito! estoy un poco dormida y me van a castigar si no me despego de la compu en este instante, como ayer me castigaron a la misma hora (1:00 am) xD cuando escribi el primer capitulo, en fin, no puedo responderles por eso. Quiero pedirles disculpas porque releei el primer capitulo y tenia varios errores de redacción. Ademas yo soy el tipo de persona que describe mas los sentimientos y el ambiente en vez de usar dialogos, pero ayer estaba tan apurada y dormida que se me acababa el dia de San Valentin que escribi rapido sin poder describir y explicar, ¡ni siquiera revise! bueno pero ya esta, espero que disfruten el capitulo, y de nuevo ¡mil gracias por esos alentadores comentarios! espero cumplir por lo menos la mitad de sus expectativas con este capitulo,que tambien puede tener algunos errores de redaccion. Si tengo algun error haganmelo saber, la critica constructiva siempre es buena ^^ Gracias de nuevo :)
Saludos,
FlorwerGreen
Capítulo Especial: Sentimientos encontrados
by: FlorwerGreen
Grité horrorizada al sentir como me jalaban hacia dentro… pero, no estaba Naruto… él que me había metido en su casa era el mismísimo Sasuke Uchiha… ¡Y por todo lo que había pasado para entregarle el pastel a Naruto!
-¿Y bien? ¿Quién te dijo que me gustaba la molesta de Sakura? –Preguntó Sasuke sonriendo burlonamente. ¡Vaya San Valentín que se había ligado! Una torta de crema con una chica Hyuuga.
-P-Pues… b-bueno… y-yo… emmm –Era lógico que tartamudeara más de la cuenta ¡estaba frente a Sasuke Uchiha! La persona más intimidante… incluso más que Neji ¡o que su padre mismo! Era lógico que tartamudeara, y también era lógico que notara como las graciosas nubecitas se formaban alrededor de sus ojos.
-¿Um? –Sasuke miró la chica desvanecida que tenía entre sus brazos. No, definitivamente no podría disfrutar de la compañía de su reciente declarada Hyuuga, así que solo le quedaba la torta de crema… ¡bueno, no era un mal consuelo!
La tomó entre sus brazos y la llevó hacia el sofá de Naruto.
"No es tan fea" Pensó Sasuke al tiempo que volvía hacia la mesa, a pocos pasos del sofá, para disfrutar de la exquisita torta, pero… por alguna razón, no pudo sacarle la vista de encima.
Esperaría a que reaccionara y luego la bombardearía de preguntas de porqué le había declarado su amor de forma tan patética… admitía que la carta no había sido ni melosa ni largamente cursi como todas sus fans le escribían –no es que se molestara en leerlas, claro que no ¡era Sasuke Uchiha! No necesitaba de tontas cartas para subirse la autoestima, ¡no! Para nada, solamente se recordaba lo atractivo y lo sensual que era con las cartas, pero, nada más-, sin embargo, la torta por más cursi que fuera, tenía un sabor espectacular, y estaba seguro que se la acabaría antes de que la Hyuuga despertara y tuviera que despedirse de su orgullo. Es decir, la torta era para él ¿a que no? Solamente, el echo que lo viera acabarse una torta entera él solo, lo incomodaba… no tenía reputación de glotón, ¡menos de gordo! Solamente estaba un poco… rellenito.
-Pues mañana volveré al entrenamiento duro –Se dijo. Por supuesto que su autoestima estaba intacta, por Dios ¡él era Sasuke Uchiha, heredero del más poderoso clan! Ningunos kilitos de más, ni ningunas tontas cartas de fanáticas le medirían su orgullo masculino.
Sasuke suspiró por las tonterías que estaba pensando, malgastando sus neuronas y minutos de su vida en esas cosas estúpidas… era obvio que en estos días el grandioso e inigualable Sasuke Uchiha se le ablandaba un poco el cerebro.
-¡O quizás se me está pegando lo Naruto! –Exclamó algo asustado.
Dirigió su mirada hacia la Hyuuga tratando de alejar sus pensamientos tontos… Había pensado divertirse con ella, enamorándola, confundiéndola… debía admitir que le divertía jugar con los sentimientos de otras personas, por más retorcido que fuese, y lo que más amaba era la parte final, cuando la chica le caía la desilusión como un balde de agua fría, ya fuera con una escena pública o privada, se divertía arrebatándoles sus tontas ilusiones… quizás se sentía mejor porque quería hacerles sentir a todos como él había sufrido cuando le habían arrebatado a él su felicidad, sus sueños y su familia. Su diversión era retorcida, sin embargo, nunca lo llenaba el sufrimiento de otras personas, por más que intentara e intentara, jamás era suficiente.
Volvió a mirar a la joven que tenía a su merced. Se veía débil y tierna al mismo tiempo… frágil y dulce… imaginarla con el corazón destrozado no era divertido en lo absoluto.
Sasuke sacudió la cabeza ¿pero qué le pasaba? ¡Él era Sasuke Uchiha, él amaba el sufrimiento ajeno, él era temido y venerado al mismo tiempo por el dolor y el miedo de las demás personas! Definitivamente esos días lo ablandaban. Se sentía estúpidamente sentimental. Odiaba sentirse así. Le recordaba las veces que su madre lo besaba en las frentes por las noches, o cuando le decía cuanto lo amaba. ¡Rayos, esa débil tonta debía desaparecer de su vista, su sola presencia le traía recuerdos que quería enterrar!
-N-Naruto…
Su voz lo sacó de sus pensamientos. Ella estaba soñando… ¡y no estaba soñando con él, si no con su amigo!
Sintió como un golpe seco en su interior. Su ego había sido tremendamente herido.
-Pequeña, débil, tonta –Masculló enojado. Esa niña se creía con el derecho de darle un pastel –exquisito, por cierto-, una carta de declaración ¡y luego soñar con Naruto! ¡¿Qué acaso se había vuelto loca? ¡Eso era inadmisible, inconcebible, un ultraje, un insulto hacia toda su persona! ¡Él era Sasuke Uchiha, por amor al cielo! Toda chica se moría por estar con él, y esa tonta y débil chica susurraba el nombre del idiota de Naruto… Sintió otro golpe seco en su interior.
-¿Dónde e-estoy? –Su melódica voz volvió a interrumpir sus pensamientos.
Él la miró furioso.
-Pues estás en la casa de Naruto –Dijo soltando cada palabra como veneno-, y estás conmigo –Agregándole arrogancia al comentario se acercó a ella, asechándola, acorralándola. Nadie lo ignoraba después de esos regalos ¡y menos en San Valentín! Nadie lo miraría con indiferencia. Nadie.
-¿S-S-Sasuk-ke? –Tartamudeó aterrorizada mientras retrocedía tanto como el sofá donde estaba sentada se lo permitiera.
A Sasuke le agradó escuchar el nerviosismo en su voz. Algo de su ego había sido recuperado.
-Sí, yo, Sasuke Uchiha –Confirmó mientras se sentaba al lado de Hinata, sonriendo engreídamente-, sé lo mucho que querías esto, es lo que decías en la carta ¿no? –Dijo mientras se arrimaba a ella. De repente toda su furia se había esfumado, solo sentía el latente deseo de tomar a esa chica que se había atrevido a ignorarlo en sueños, y borrarle de su memoria a Naruto. Nunca se había preocupado por los pensamientos de sus fans hacia él… pero… ella era distinta. Quería que sus labios se hincharan por sus besos, que sus mejillas se sonrojaran por sus caricias, que sus ojos únicamente se fijaran en él, y que de sus labios solamente surgiera "Sasuke" entre suspiros y gemidos.
Se acercó más a Hinata, quedando prácticamente arriba de ella. El deseo se desencadenó en él al rozar con su piel… tenía un sentimiento extraño en su interior al ver esos pálidos pero hermosos ojos. El deseo ya lo conocía, pero había algo más… algo creciente, un sentimiento que podía crecer así como el odio… pero este sentimiento era tan cálido… tan nuevo, tan sincero y puro.
Se asustó un poco, y aunque su típica coraza en su interior intentó cerrarse pidiéndole que se alejara de aquella muchacha, su cuerpo estaba reaccionando a sus instintos.
Cuando estaba apunto de besarla, esa hermosa voz, tan candente como insinuante –al menos a sus oídos-, lo detuvo.
-S-Sasuke, c-creo que hubo u-una c-confusión –Dijo Hinata aprovechando la confusión del Uchiha para salir de sus brazos y caminar lejos del sofá. El calor que había experimentado la había asustado mucho, y un sentimiento profundo y extraño ante esos ojos brillantes y negros a la vez la hizo estremecerse-, la t-torta y la c-carta eran para N-Naruto.
El Uchiha hizo desaparecer su deseo en un instante. Un nuevo calor se apoderó de él: la furia… pero además de su orgullo herido, pudo notar otro sentimiento… algo no agradable, unas ganas interminables de matar a su amigo, y a cualquiera que se le acercara a esa muchacha… algo que sin saberlo, meses después, descubriría como "celos y posesión".
-¡¿Qué dices?
-Y-yo e-esperaba e-encontrarme a N-Naruto –Dijo ella apenada tratando de calmar su corazón.
Sasuke la miró enojado, pero decidió calmarse. Perder la compostura no era propio de un Uchiha… ¡Y él no era cualquier Uchiha, él era Sasuke Uchiha, rey de la frialdad, la calma y la indiferencia!
-Te llevaré a tu casa.
-P-Pero…
-Dije, te llevaré a tu casa –Repitió en tono más severo.
...
-Gra-gracias por acompañarme, S-Sasuke –Dijo Hinata apenada porque el Uchiha había tenido que cargarla hasta allí. Aún se sentía débil por el desmayo.
-Hmp –Expresó solamente.
-B-Bueno, nos v-vemos –Dijo Hinata tímidamente mientras se alejaba hacia su casa.
-Por cierto, mañana frente a la Academia a las seis. Sé puntual –Dijo sin esperar una respuesta.
-¿Q-QUÉ? –Gritó confundida.
-Mañana a las seis. Sé puntual, detesto la impuntualidad. Llámalo cita si quieres –Y al terminar de decir esto se marchó.
-Dios –Murmuró sintiéndose nerviosa y débil. Ese Uchiha le producía escalofríos, aún más que Naruto… ¿qué era ese acercamiento que habían tenido? ¿Qué era esa electricidad que habían intercambiado, esa sensación de atracción que los unía?
Se sorprendió que al entrar, encontró a un Neji, un poco desarreglado.
-¿Sabes que hora es, verdad? –Preguntó en tono severo.
-Lo lamento primo, yo solo… me quedé en la casa de… Sakura, por eso olvidé entregar todos los chocolates –Se excusó sin saber que hora era. Sabía que de su casa había salido a las ocho… ¿Cuánto había tardado en la casa de Naruto, con Sasuke?
-Está bien, que bueno que tu padre tuvo que irse para no notar tu ausencia, después de todo, ya me encargué de cualquier acosador que te moleste, lo pensará dos veces antes de volver a propasarse –Dijo Neji mientras salía de la sala principal.
¿Acosador? Seguramente su primo había tenido algún encuentro con un chico que la había mirado un segundo, y ya lo llamaba "acosador". Como fuera, lo pensaría mañana, estaba cansada y estaba segura que los nervios por volver a ver a Sasuke no la dejarían dormir fácilmente.
...
Sasuke caminó a su casa sintiéndose todavía confundido.
-¿S-Sasuke?
Una voz ronca y cargada de dolor lo hizo detenerse.
-Idiota –Respondió él acercándose a Naruto, quién se encontraba tirado en un banco, en el parque de Konoha-, no te ves bien, quiero decir, peor que siempre, ¿qué te pasó?
-Kiba, Shino y Neji me atacaron, por un pastel, Hinata y no entendí más… me defendí, pero costó, además Akamaru se puso pesado ahora que creció ¿sabes? –Dijo sonriendo apenas.
-Hmp, debo irme –Dijo Sasuke con indiferencia mientras pretendía retomar su camino.
-¡¿Qué? ¿No puedes ayudarme?
-Tengo prisa –Dijo sonriendo levemente-, además una pila de chocolates te espera en tu casa.
-¿Cho-chocalates? –La cara del rubio se iluminó mientras recobraba fuerzas y pasaba de ser un viejo inválido al adolescente imperativo de siempre.
Sasuke lo vio correr en dirección a la casa Uzumaki. Le habían hecho un favor, ahora ya no tenía deseos de golpearlo, ya habían hecho el trabajo por él. Bien sabía que los sentimientos no se iban de un día para el otro, le costaría sacarle a Hinata de la cabeza el nombre "Naruto", pero por lo que había sentido con ella, estaba seguro que ella algo había sentido con él… no, no sería tan difícil como parecía, mañana empezaría con el primer paso, y no pararía hasta que Hinata solo pudiese pensar en él.
-Otro simple reto –Dijo confiado mientras emprendía el camino hacia los dominios Uchiha. Aunque no sabía que en el transcurso, él sería el primero que no pudiese pensar en otra que no fuera en ella: Hinata.
Fin
¿Review?
V
V
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