Evil Love
Jure y perjure que el capitulo 3 estaba ya casi terminado pero, ¡Oh! Destino, perdí el archivo y además no le entendí ni yo a la historia, por lo que se reescribió en su totalidad.
De todos modos, aquí esta su racha de Yaoi.
Capitulo 3: "Aquí"
Despertó, sintiendo el Sol sobre su rostro. Volteo y pudo ver una ventana desde la cual entraba a la luz, veía la copa de un árbol y el cielo azul, sonrió y se sentó en la cama.
-Buenos días dormilón- El aludido se sobresalto y al voltear vio a su acompañante, Fierce, con solo la parte inferior del traje y el cabello suelto
-Buenos días… ¿Por qué vas así?- Cuestiono tratando de no mostrar su sonrojo
-Fui a darme un baño, nada más, mi pequeño héroe- Se acerco a él y le beso la frente, Link no pudo contener el sonrojo pero a su vez le volteo a ver algo molesto -¿Qué?
-Te dije que, quiero amarte pero…- Fierce suspiro, Link guardo silencio
No necesitaba decirle más para comprender que lo que le pedía era tiempo, más tiempo para que pudiese acostumbrarse a mimos y/o caricias de su parte, y, estaba bien, esperaría.
Por lo menos, ya no recibía respuestas tan negativas.
Ambos comenzaron a arreglarse, pero por esta vez el joven Dios incumplió su palabra, volteando a ver a la razón de sus pesares y deseos, viendo la piel que ese traje cubría, una blanca piel, libre de marcas…había algunos rasguños en algunas partes pero…era pura.
Su cabello suelto era un poco más largo que el suyo, le llegaba bajo los hombros y era como hilos seda, brillantes y hermosos, sus ojos eran de un azul puro, libre de odio, era demasiado inocente como para odiar, como para sentir ira…
Como para siempre estar triste…
Termino de vestirse y se acerco a Link, lo tomo por la cintura antes de terminara de vestirse, claramente escucho una queja, más la ignoro y tomándole el rostro, lo beso, suave, sin más intención que la de sentirlo a su lado unos momentos, noto la tensión en el cuerpo del menor y lo apego más. Link estaba sorprendido, era diferente de otra veces, no había caricias, no le pedían acceso a su boca…solo lo mantenía a su lado, solo lo mantenía ahí.
-¿Fierce?
-…- Lo observo, observo esa curiosidad en aquellos zafiros -¿Si?
-¿Qué fue eso?
-Mi manera de decirte "Te amo"- Exclamo, sereno, tranquilo y con un tono simple de voz
Vio como la expresión de Link pasaba a confusión, y luego a una leve alegría, le sonrió, ¡Cuánto amaba a ese pequeño niño!, deseaba ver esa sonrisa por siempre, deseaba tenerlo siempre entre sus brazos, protegiéndolo, demostrándole cuanto le quería y le necesitaba…
-Hummm…Fierce, tengo que…terminar de vestirme- Exclamo al notar que el Dios no le soltaba
-Déjame estar así, un momento- Escucho nuevamente una queja –Además, estoy tratando de ir lento…para que no te enfades, trato de enamorarte
Link comprendió que, quizás, había sido muy duro al ponerle tantos obstáculos, si Fierce de verdad le amaba tanto como decía…debía estar sufriendo mucho por dentro, por su culpa, por su indecisión, por su afán de aferrarse a algo que no podía pasar.
-Fierce…- Le llamo suavemente
-¿Qué sucede?
-Nada- Se sonrojo y volteo al suelo –Quería…decir tu nombre- Dicho esto, no pudo contener la pena y se alejo de él, terminando de vestirse y sin voltear a verlo –Bueno, debemos de irnos… ¿No crees?
No pudo ver, que en ese momento, en el rostro de la antigua mascara, se había dibujado una simple sonrisa de alegría
-Vámonos…Link
Hacía ya un momento que habían salido de la casa, fueron a recoger a Epona y estaban a punto de encaminarse a otro pueblo. En ese momento un niño llego corriendo a donde se encontraban.
-¡Señor Héroe!- Gritaba
-¿Qué sucede?- Le cuestiono Link al verlo llegar tan cansado
-Hay…unas señoritas que lo están buscando, pero, no son muy amables y…y, están amenazando a todos y, y…debe irse ya, o lo encontraran- Link no entendía, más por un momento su rostro reflejo terror
-¿Que sucede Link?- Su acompañante se acerco y lo tomo del brazo, parecía perdido
-Las Diosas, me están buscando, las diosas saben que no voy a volver- Volteo a ver a Fierce totalmente aterrado -¡No quiero! ¡No quiero que me utilicen para nada!
Se escucharon pasos, Link se quedo estático, Fierce no entendía que demonios estaba sucediendo pero, sin pensarlo más, cargo a Link y lo subió en Epona.
-¡¿Qué haces?!- Grito al no ver que Fierce subiera
-¡Huye!- Lo vio asustado -¡Nos veremos en algún sitio! ¡Solo huye!
-¡Te harán algo si te encuentran…!
Al ver que no se dignaba a irse, golpeo a Epona, la cual comenzó a correr, Link gritaba que no quería pero, si tanto miedo tenia debía ser por algo…recordaba las cosas que le eran contadas cuando solo era una máscara, entonces escucho una voz detrás suyo
-¿Dónde está el Héroe del Tiempo?
-Si conociera a alguien así- Volteo a ver a la chica de cabellos azules –No le diría nada…
-Eres un insolente- Exclamo en tono infantil una chica de verde, acercándose a él –Nosotras somos…
-La encarnación humana de las idiotas de Din, Nayru y Farore…si no mal recuerdo- Sonrió de lado, las chicas se quedaron blancas
-Nosotras te exiliamos, a ella y a ti… ¡Los destruimos después de un tiempo!
-Si así hubiera sido, no estaría aquí...ahora si me permiten, me están esperando- Entonces una chica de rojo se acerco a él deteniéndolo -¿Qué quieres Din?
-No dejaremos que hagas con el Héroe del Tiempo lo que hiciste con nuestra hermana- Fierce le escupió en la cara
-La Diosa del tiempo me protege…- Su mirada se torno triste –Y les juro que si yo hubiera estado mal, ella jamás me habría prestado atención- Sin más, Nayru saco una espada dispuesta a atacar a Fierce, este movió su mano como si tuviera la suya y freno el ataque, después solo se desvaneció.
Epona no detenía su galopar, ya no sabía dónde se encontraba, y por más que intentaba detenerse su fiel yegua no paraba.
-¡Epona por favor detente!- Grito como último recurso, sintió como la yegua frenaba de repente y sin dejarle tiempo a sostenerse
Voló, hacia el frente por una pudiente no muy larga, sentía como se había golpeado en varios lugares del cuerpo pero no importaba eso ahora, lo que realmente quería era buscar a Fierce, estaba preocupado, ¿Y si las Diosas le habían hecho algo?
-¡Deja de pensar idioteces Link!- Se dijo a sí mismo y subió por la pendiente, llegando a lado de Epona
Entonces desde los arbustos alcanzo a distinguir el sonido de una flecha, volteo y vio tres destellos dorados, ¡Eran flechas de luz!, sin pensarlo más subió en Epona y comenzó a huir, las flechas los seguían de cerca, volteaba a ver el frente de vez en vez, pero se sentía mal…
Si había flechas persiguiéndolo, Fierce seguramente…
En ese momento, una flecha paso por enfrente de Epona, asustada tiro a Link al suelo mientras se alejaba corriendo. Link sentía un enorme dolor en su espalda, se alzo lentamente y pudo ver como las flechas comenzaban a encerrarlo…
Todo acabaría ahí, volvería a Hyrule y sería utilizado, lo obligarían a hacer aquella tarea nuevamente…
-¡Dame la mano!- Se sobresalto y volteo hacia arriba, viendo desde la rama de un árbol a un chico de cabello semi-rubio, casi castaño con ojos felinos color dorado -¡Rápido!
-Ah, sí- Salió de sus pensamientos y rápidamente tomo la mano del chico, saliendo del circulo de flechas, justo antes de que estas terminaran de crear la jaula –Muchas gracias
-No te apures pero- Lo observo -¿Por qué querían encerrarte?
-Eso…- Bajo el rostro
-Si no puedes decírmelo está bien, no tienes que hacerlo- Tomo a Link por el brazo y bajaron del árbol para luego huir de ahí
-¿Por qué me ayudaste?
-Por qué no pareces un chico malo- Dijo tranquilamente mientras llegaban a un lago –Aquí no creo que te encuentren, siéntate
-Gracias pero…de todas formas, debo volver al pueblo- Dijo mientras comenzaba a caminar
-¿Acaso quieres que te atrapen?
-Mi…amigo se quedo ahí, y no sé si este bien, me preocupa que le hayan hecho algo- Cada vez iba hablando más bajo y triste
El chico se quedo observándolo momentáneamente, se acerco a él y, se escucho el relinchar de un caballo, ambos voltearon y Link sintió un enorme alivio al ver a Fierce, sin ningún rasguño, llegar montado en Epona
-Aléjate de Link- Dijo el Dios al ver al chico
-¿Por qué habría de…?- Antes de poder responderle el rubio ya había ido corriendo hacia Fierce
-¡Estaba muy preocupado! ¡No quiero que hagas eso otra vez! ¡No quiero perderte!- Gritaba, abrazándolo, escondiendo su rostro en su pecho, tratando de no llorar
-Tranquilo Link…tranquilo
-Así que tu eres "su amigo"- Comento divertido mientras se acercaba –Bien, parece que está en buenas manos, yo me retiro
-¡Espera!- Link volteo a verlo, secándose las pocas lagrimas que salían de sus ojos –Muchas gracias por ayudarme… ¿Cómo te llamas?
El chico se comenzó a cubrir el rostro con unas vendas y volteo a ver a ambos, Fierce lo miraba extrañado y el chico riendo solo dio la vuelta.
-Mi nombre es Hayku
-Gracias…- Volteo tras escuchar la voz de Fierce decir aquello –Por salvar a Link, gracias
-Solo vi que estaba en problemas, no es la gran cosa- Y se interno en el bosque, desapareciendo
-¿Los perdiste?- Exclamaba enfurecida Din
-Perdona, pero es que…cuando lo sacaron de la barrera no pude seguirlo- Se disculpaba Nayru
-No importa, algo debemos de hacer- La diosa de color rojo solo se sentó en un tronco –Agradezco que este cuerpo aun sea joven
-El mío es más joven, la elegida para ser mi cuerpo solo tenía 10 años- Reía Farore
-No empiecen con sus vanidades ahora, lo importante es evitar que ese tipo tenga más contacto con Link- Nayru estaba notablemente molesta y avergonzada –Mato a Eterna, nos quito a nuestra hermana
Las otras dos guardaron silencio un momento, y de la nada, Din comenzó a reír, sus hermanas quedaron extrañadas ante la repentina reacción de la Diosa mayor.
-¿No creen que es algo así como el destino?- Sonreía –Este es el momento donde lo destruiremos por fin, por haber enamorado a la dulce Eterna y luego matarla
-Pero, ¿Qué hay de Link?
-Digamos que el terminara volviendo con nosotras una vez que ese intento de Dios caiga, necesitamos la luz de ese niño- Exclamo levantándose mientras una sombra aparecía tras ella -¿Y bien?
-No pude hacer nada ama
-No importa…todo está bien aún, además, aunque no hagamos nada nosotras, de un modo u otro…todo terminara a nuestro favor- Menciono Nayru mientras veía a través de los arboles como un caballo negro y su dueño pasaban.
-¿Seguro que te encuentras bien?
-Es la 8va vez que me preguntas, y sí, estoy bien- El joven Dios reía ante las caras de preocupación de Link, no había dejado de ser cuestionado sobre si se encontraba bien o si le dolía algo
Nunca le había gustado que la gente fuese así de preguntona, pero, esta vez le hacía feliz.
-Pero es que, no quiero que te pase algo- Susurro, mientras volteaba su rostro a otro lado.
-Link…- Exclamo, mientras detenía el andar de Epona –No me paso nada, estoy bien y estoy aquí- Sonrió, levemente, mientras bajaba de Epona y ayudaba a Link a bajar, era ya de noche y se quedarían en esa parte del bosque a descansar
Link no entendía que le estaba pasando, esa mañana, cuando Fierce se había quedado atrás, sintió como si el mundo entero se empezara a tornar gris, y cuando lo había visto llegar…su mundo se iluminaba, todo volvía a tener sentido.
Era verdad, desde que Fierce había estado con él, todo había vuelto a tener sentido, todo era mejor, volvía a apreciar el color del cielo, lo verde los campos, los preciosas que eran las estrellas…pero más que nada, la luna, la luna le parecía intrigante y misteriosa, no podía dejar de verla…y pensar en su acompañante…
Sentía paz, calma a su lado, una sensación cálida, totalmente diferente a la que había sentido con Dark, totalmente diferente pero tan igual.
Sus pensamientos fueron interrumpidos al sentir como Fierce unía sus bocas, siempre se quejaba, se alejaba o renegaba, esta vez sería diferente, alzo sus brazos y los coloco alrededor del cuelo del Dios, sintió los brazos ajenos cubrir su cintura y apegarlo.
Se sentía bien, abrió la boca aun antes de que se lo pidieran, permitió que la lengua del mayor jugueteara con la suya. Fierce estaba gustosos con la aceptación poco inusual en Link, tomo una de sus manos, entrelazándolas sin dejar de explorar la boca del menor, la falta de oxigeno los obligo a separarse.
-Link…te amo- Susurro, dándole un suave beso en los labios
-Yo…- Link sintió que sus mejillas ardían, sentía como su corazón estaba a punto de salir de su pecho, poco a poco una sonrisa dulce se empezaba a formar en su rostro
-¿Tu?- Pregunto divertido
-No me presiones- Fingió un tono molesto, volvió a sentir los labios del mayor en los suyos
-Entonces dime…
-Si me dejaras de interrumpir ya lo hubiera dicho…- Rio, apretó la mano de Fierce –Yo…
Un caballo se escucho a lo lejos, interrumpiéndolos, el joven Dios jalo al rubio y lo coloco detrás suyo sin soltar su mano, tomo su espada con la mano libre y espero a que aquella figura apareciere.
Link estaba ocultándose tras el mayor, tenía miedo, si eran las Diosas esta vez quizás no tendrían oportunidad alguna de escapar…no quería volver a perder a alguien importante, no quería perder a alguien que lo había aceptado como era.
No quería volver a perder a la persona que amaba.
Frente a Fierce apareció una sombra, un caballo negro cuyo dueño vestía una capa de igual color, los vio detenerse y quedar frente a ellos.
-¿Quién eres y que quieres?- Pregunto sin dejar de mantenerse en guardia, más no obtuvo respuesta -¡Contéstame!
Link, al percatarse que no eran aquellas mujeres, se asomo desde la espalda de Fierce, no reconocía aquella figura pero esta pareció voltear a verlo fijamente, Link estaba por esconderse nuevamente cuando noto, entre la penumbra, que era una mirada rojiza la que se encontraba sobre él.
-Tanto tiempo…Link- Musito la sombra mientras se quitaba la capucha, mostrando una piel blanca, cabellos negros como la noche y dos rubíes por ojos
-Dark…- Al escuchar eso, Fierce volteo lentamente a ver a Link
-¿Qué?- Solo obtuvo por respuesta, que su mano fuese soltada, que Link saliera corriendo con una enorme sonrisa y con unos ojos llenos de amor hacia aquella persona
El chico bajo del caballo y recibió en sus brazos al rubio, lo abrazo tiernamente por la cintura y lo alzo un poco, besándolo cariñosa y amorosamente, recibiendo una respuesta igual por parte del otro, que lo abrazaba como si en cualquier momento se fuese a ir de su lado, como si fuera a desvanecerse. Se separaron y Link no podía parar de llorar.
-Tranquilo…tranquilo, perdón por haberte hecho esperarme tanto tiempo- Limpiaba las lagrimas del chico con cuidado
-¡Te extrañe, creía que jamás te iba a volver a ver, creía que jamás volvería a estar contigo!
-Lo sé, lo sé- Lo abrazo con ternura, protegiéndolo –Perdóname, actué sin pensarlo aquella vez, no quería que te sucediera nada mi amor, pero ahora tranquilo…- Volteo a ver a Fierce, el cual solo mantenía la mirada hacia otro lado
-¿Sucede algo?- Pregunto al sentir la mirada de Dark, logrando que Link volteara a verlo.
Esa mirada por parte de Link fue todo lo que necesitaba para que su mundo cayera, por completo y sin manera de poder volver a crearlo.
Unos ojos puros, llenos de vida, de inocencia, pero al voltear a ver a Dark se volvían también totalmente llenos de amor, su rostro reflejaba ternura, irradiaba luz y se veía feliz…
Feliz…
Feliz como nunca pudo ser con el…
-Ah, cierto- Tomo con cariño la mano de Dark, sonrojándose y llevándolo hacia Fierce –Dark, el es Fierce, es mi amigo y me cuido mucho este tiempo- Vio a Fierce, normal, como si nunca hubiera pasada nada…como si no hubiera dejado una frase al aire hacia unos momentos
-¿Ah sí?- Vio al aludido –Me alegro, gracias por cuidar tanto de él, es algo torpe a veces pero, es lo que más quiero en el mundo- Abrazo a Link nuevamente, haciéndolo sonrojar
-¡Dark!- Reía, tan natural, para luego ver a Fierce –Y Fierce bueno, ya sabes quién es…el es Dark, a quien estuve buscando
-Me…- Vio como el rostro de Link pedía un comentario alegre, como un niño cuando ha hecho algo y espera una felicitación, tuvo que tragarse todo su dolor, su ira, sus celos y sonreírle –Me alegro que por fin estén juntos
-¿Verdad que si?- Se aferro a Dark –Yo, yo casi había perdido la esperanza de hallarte Dark…pero, había una parte de mi que siempre supo que estabas bien…perdóname por perder la esperanza
-No te apures, es culpa mía, tarde demasiado en reponerme pero…- Se agacho para quedar a la altura de Link –Ahora estamos juntos, no pienses más en eso, ¿Si?- Por respuesta recibió un beso suave en la boca
El joven Dios solo pudo apretar los dientes, ¿Por qué tenía que aparecerse justo ahora? ¿Por qué justo cuando parecía que por fin lo iba a aceptar? Pero… ¿Qué podía decir? Cualquier comentario seguramente haría que Link se pusiera triste.
Tenía que soportar como su corazón se rompía en pedazos manteniendo una sonrisa, porque Link estaba feliz, porque Link estaba sonriendo…porque Link estaba con…
Con quien ama…
Con la única persona que ama…
Con alguien que nunca va a dejar de querer…por quien es capaz de morir si lo pierde.
-¿Fierce?- Escucho que lo llamaba aquella voz tan dulce -¿Por qué lloras?
-¿Eh?- Llevo sus manos a su rostro, y lo sintió, había lagrimas cayendo, sintió que su cuerpo pesaba, que no podía estar más así
-¿Estas bien?- Escucho la voz desconocida para el hasta ahora, lo volteo a ver, sintió odio, un odio profundo por aquel que era la luz de su amado niño
-…Ojala…estuvieras muerto- Dijo, sin poder contener más lo que sentía, pero a cambio recibió un fuerte golpe en el rostro
-¡No digas esas cosa Fierce!- Link lo veía molesto
-Link, hace un momento estuviste a punto de decirme algo… ¿Qué era?- El chico se sobresalto, volteo a otro lado
-No es nada…ya lo olvide- Evitaba la mirada del mayor
-…A veces…me pregunto por qué te salve de morir, si ya sabía que nunca me ibas a…- Rio y dio media vuelta
-Fierce…- Trato de acercarse, recibiendo un golpe en la mano
-…Que te quede bien claro niño, soy un Dios- Lo volteo a ver, frio, sin siquiera una minina muestra de sentimientos o amor –Así que trátame con más respeto- Vio a Dark –Supongo que irás con el ¿No?
-Al menos podrías ser un poco menos brusco, Fierce Deity- Dijo abrazando a Link
-Lo intente…- Vio a Link una vez más, aún más frio que antes –Y jugaron con mi corazón- Dio media vuelta –Más les vale despertar temprano, seguiremos viajando, no podemos dejar que aquellas idiotas los atrapen
-Fierce…- Volvió a llamarlo Link, sin recibir siquiera respuesta
-Olvídalo Link- Le tomo la mano con suavidad y beso donde había quedado marca del golpe
-…Creo que fui demasía…- Su comentario fue callado con un simple beso de Dark
-No es culpa tuya ser tan inocente, no sabías que podía pasar…eres solo un niño- Le sonrió y le revolvió el cabello con suavidad
-Gracias Dark- Volvió a sonreír y se abrazo a su amada sombra.
Desde la sombra, recargado en un árbol, estaba un Dios, llorando, soportando un enorme dolor…
"Yo ya sabía que jamás sería importante para el…
Sabía que el amaba a alguien más
Pero quise creer en una estúpida posibilidad…
Yo solo me lleve a la muerte…
Por volver a sentir amor…
Por volver a creer que ya no estaría solo…
Por enamorarme de la estrella más brillante del cielo, que ya poseía un dueño, un dueño que jamás la va a soltar…
Soy un idiota por sufrir tanto por alguien que quizás jamás me vio como algo más"
Se dejo caer lentamente, sin poder gritar, sin poder decir lo que sentía.
Seria frio con él, lo haría alejarse, lo haría decirle que se fuera…
Lo haría terminar de matarlo…porque si no era así…
Le quitaría la felicidad, matando al dueño de su amada estrella por egoísmo…
Continuara…
Se que alguna me ha de querer matar, pero os juro que todo sucede por algo...y si, ya les traere su racha de Lemon espero en el siguiente capitulos, y habra bastante pervercion en algunos de aqui en adelante...
Sip, me he puesto a darle un pasado a Fierce, claro que tuve que mover y modificar cosas a mi manera para que cuadraran, pero bueno, todo se vale =D es ficción de fan ¿No es así?
Espero les haya gustado, y espero review o las Diosas les harán una visita muy agradable con Hayku =D
