Señoras y señores(?).

Lamento el hecho de que me tarde SIGLOS en actualizar, entre que el borrador murió, la PC estaba roñosa y yo sin ideas esto por poco muere pero, no, no señoritas. Esta historia apenas empieza y para pedir perdón les traigo un capitulo que de historia tiene realmente poco (OTL), pero hay un muy bonito lemon y el inicio de los problemas al final ;3 en verdad ladies, esto es apenas el verdadero inicio y espero me perdonen por la tardanza ;A;!


Sintió un rayo de luz en su rostro, abrió lentamente los ojos y vio el cielo, volteo a un lado y vio la espalda de Link, sin nadie cerca, sin nadie más aparte de ellos dos, estiro un brazo, tocando los rubios cabellos y jugando con él entre sus dedos.

-Link—Susurro

-Si no lo dices más fuerte, dudo que te escuche—Escucho entonces aquel sonido que se había vuelto la cosa que más odiaba en el mundo

-¿Qué quieres?—Alejo su mano de Link con mucho pesar

-¿Te gusta verdad?—Pregunto divertido mientras veía como el Dios se incorporaba- Dime, ¿Por qué no le has dicho?

-Le he dicho más de una vez cuanto lo amo—Observo a aquella sombra- Y justo me iba a responder cuando tu, y tu despreciable existencia llegaron aquí

-¿Estás seguro de quererme decir eso?- Se sentó cerca de Link, le tomo el cabello con suavidad y el rubio se acomodo mejor, incluso una sonrisa se había dibujado en su rostro- ¿Sabías que hacia esto?

El Dios solo apretó los dientes, siempre le acariciaba el cabello cuando dormía y jamás obtenía esa respuesta, vio como Dark se volvía a levantar e iba hacia él. Sin saber en qué momento, o una razón exacta, tomo su espada y la apunto hacia la sombra.

-Lárgate

-¿Por qué?

-Para que Link pueda ser solo mío—Exclamo notablemente molesto- Si no lo haces…

-¿Qué?—Pregunto mientras alejaba sin temor la espada del Dios- ¿Acaso me vas a matar? Aún sabiendo que sin mi Link no vive ¿Acaso?

-¡Tu!—Estuvo a nada de enterrar su espada en Dark cuando escucho como Link bostezaba, volteo a verlo y noto como empezaba a incorporarse, vio a Dark con odio, mientras este le devolvía una mirada confiada

-Hazlo si puedes

Fierce aventó su espada lejos y comenzó a irse del lugar.

-¿A dónde vas Fierce?

-No te importa—Dijo largándose, dejando a Link con un nudo en la garganta

-No le hagas caso Link—Dark se le acerco y lo abrazo besándole las mejillas- Buenos días mi pequeño rayo de luz

-Buenos días Dark—Exclamo Link levemente sonrojado, pero, volviendo a voltear por donde Fierce se había ido, lo consideraba un gran amigo y no quería perder ese cariño, ese pequeño lazo que los unía como compañeros por tantos años.

Más Link no sabía que Dark tenía algo planeado para los tres, y eso solo terminaría por hacer que Fierce se alejará más de él o algo más.


Había caminado lo más que podía hasta estar seguro de que no lo escucharían y de que no escuchaba sus voces, se recargo en un árbol y dejo que las pocas fuerzas que tenia lo abandonaran para dejarse caer, sintiendo como su alma se partía un poco más ante la verdad frente a sus ojos.

-¿Qué acaso esto es mi destino por el que debía de seguir luchando? –Pregunto al viento –Eterna, tú eras la 4ta, la última de las diosas, la que debía de darle el fluir del tiempo a este mundo, y pese a todo dejaste ese peso en mí…

Se quedo estático un momento, observando sus manos, luego volteo el rostro hacia el cielo, tratando de recordar el por qué de estar ahí todavía.

Era cierto, había algo que tenía que hacer, pero… ¿Cómo podría lograrlo si aquella persona que se supondría le ayudaría no le amaba?

Movió la cabeza en forma negativa, no tenia que pensar en esas cosas, debía de ir y ayudar a Link, debía de ayudar a que pudiese volver a casa sin problemas, aún cuando al final el ganador no fuese el, pues así se le había dicho, la única diosa a la que considera que se le debe de merecer respeto, no como a sus egoístas hermanas.


Dark había ido a buscar una ruta por la que les fuera posible continuar su viaje, Link agradeció ese detalle y al mismo tiempo pensó que sería un buen momento para ir a buscar a Fierce. Sabía que le había hecho daño, pero ahora no sabía cómo repararlo…ni sabía si le amaba aún, si solo había sido algo momentáneo en busca de un…no, tampoco podía haber sido tan cruel como para verle como un reemplazo ¿O sí?

Logró encontrarle, bajo un árbol, abrazando sus piernas y con la cara oculta. Nunca lo había visto así, se veía débil, triste…solo.

-¿Fierce?

-¿Qué quieres? —Link dio un pequeño brinco ante la respuesta tan fría, con cuidado y algo de temor se sentó a su lado. Fierce se percato de esto y solo suspiro con algo de pesar –Bien, ¿Qué pasa?

-Perdón —Fierce no pudo hacer más que reír levemente, eso era lo que le faltaba, "perdón". Link le miro con duda – ¿Por qué te estás riendo? ¡En verdad quiero disculparme por haberte lastimado! Yo…solo, bueno…es que, Dark…no estaba y…

-Y como no estaba, viste que yo te quería y te podía cuidar, así que era lo mismo ¿No? —Link negó rápidamente con horror, no quería dar a entender eso –No, eres demasiado lindo para pensar algo así…pero realmente, me viste como un reemplazo—Volteó a verle, una débil sonrisa se mostraba en su rostro y le acaricio la cara –Tu expresión me está respondiendo lo suficiente, ¿Te duele aceptarlo verdad?

-Perdóname…yo, es que, ¿Por qué me tenías que amar a mi?

-No sé, pero no es algo que pueda controlar, debido a lo que soy…una vez que amo a alguien, es a la única persona que amaré para siempre—La situación era realmente mala, sabía que estaba empezando a perderse en la mirada de aquel chico, en las expresiones de ese pequeño angel que deseaba para sí.

No logro entender en qué momento lo había recostado en el pasto, tampoco logro entender en qué momento había empezado a lamer su cuello mientras le abría la túnica, Link temblaba…no lograba decir que se alejara, no lograba hacer un reclamo, de su boca solo salían leves suspiros llenos de placer.

-F-Fierce… ¿Q-qué…?

-Detenme…detenme ahora…no puedo soportarlo más, te quiero, te quiero…te amo, te necesito. Por favor, detenme antes de hacer algo que no desees—Aquellas palabras eran verdad, él realmente no deseaba hacerle daño alguno a Link, pero desde la primera vez que lo vio, lo amo, lo deseo y ansiaba lograr tener un momento así con Link.

El joven Hylian no sabía que responder, realmente, hasta ahora no había tenido una idea clara de cuanto le querían, de cuanto estaban sufriendo por él, se sentía mal, él sabía lo que era desear estar con quien amas y no poder hacerlo, no poder decirle lo que sientes y aún si lo dices, no recibir respuesta. Ahora, justo ahora, es cuando realmente entendía el dolor al que había condenado a Fierce.

Pero, en el fondo, le dolía a él también, dolía mucho, sentía que se rompería si le escuchaba tan triste aún, tan agobiado, tan desesperado.

¿Por qué nada podía ser claro? ¿Por qué todo parecía salirse de control?

Sintió que se comenzaban a retirar de encima suyo, observo atentamente como Fierce realmente estaba controlándose, como trataba de ver a otro lado y…en un impulso, alzo un brazo y le detuvo.

-Yo…—Fierce volteo a verlo, Link se sintió sus mejillas arder, su pecho oprimirse y todo sentido común irse –Hazlo…

-¿Qué?

-No sé, no sé la razón pero…yo, quiero que…tú lo hagas, que continúes con lo que estabas, porque, me estaba gustando –Alzo el otro brazo, Fierce seguía sin dar cabida a lo que pasaba ¿Por qué seguía jugando así? ¿Por qué no simplemente podía decirle que se detuviera?

-Link, yo…si lo hago…yo quiero que me permitas hacerlo porque, me correspondes, no por…—Sintió una mano en su rostro y Link le sonrió.

-Yo me siento feliz contigo, realmente me siento tranquilo, es…casi como si estuviera con Dark pero a su vez me siento diferente como si nada malo me pudiera pasar.

-Yo nunca dejaría que te lastimaran.

-Aún si tú debes salir herido ¿Verdad? Eso me preocupa, aquella vez que casi nos atrapan, tuve mucho miedo—Se incorporo levemente, abrazando a Fierce por el cuello –Creí que te iba a perder, que las diosas te matarían…

El joven dios comenzaba a mostrar una leve sonrisa, eso era lo que tanto amaba de Link, ese corazón tan puro y hermoso que era incapaz de hacer sentir mal a nadie, incluso a él…sabía que le había lastimado pero, así mismo estaba percatándose de que cada palabra dicha por él, era verdad, el miedo se veía en su mirada y podía sentir como su corazón realmente estaba herido por todo lo que ocurría.

-¿No quieres que me pase nada?

-No, no quiero que te vayas, no quiero que te alejes—Se recargo en su pecho y lo abrazo con más fuerza –Si te pierdo, no sé…siento que, me pondría a buscarte, como a Dark…

-Pero tendrías a Dark.

-No entiendo que me pasa, con Dark soy feliz pero, estoy…más tranquilo a tu lado. Es muy diferente pero es casi lo mismo, no lo logro comprender, ¿Está mal que me sienta así? ¿Te lastimaré más? ¿Le dolerá a Dark?

Fierce no sabía que responder, Link estaba demasiado confundido emocionalmente, en parte era su culpa porque haberle hecho saber que le amaba pero en parte también era motivo de que cuando conoció a Link era solo un niño, pero ya había vivido un cambio de tiempo drástico. No sabía exactamente que le había ocurrido, pero temía que esa situación hubiera influido en el modo de ser de Link.

Lo abrazo con cuidado, esperando poder reconfortarlo pero nuevamente se perdía en el aroma del joven, ¿Qué tenía Link que lo volvía tan loco?

Comenzó a acariciar su espalda suavemente, se recargo en su hombro y aspiro profundamente su aroma, un aroma a bosque, a vida. Link pudo percatarse de esto, ladeo un poco su rostro para dejarle más espacio a que se acomodara, pero en vez de hacer esto, Fierce dio una leve lamida provocando que el chico se estremeciera.

Con algo de temor apego más a Fierce, exigiéndole más atenciones, obedeciéndole, el joven dios continúo su labor, degustando la piel a la cual tenía acceso mientras recordaba que la túnica del chico estaba prácticamente lista para ser retirada, pues el cinto estaba abierto y las cintas del cuello habían desaparecido.

Link comenzó a dejar su peso caer, Fierce con gusto lo recostó en el pasto y comenzó a retirar su túnica, observando como el rostro de Link se encontraba totalmente sonrojado y estaba viendo a otro lado. Sonriendo con lujuria metió sus manos bajo la camisa blanca que continuaba cubriéndolo y comenzó a alzarla deleitándose con la visión del cuerpo del rubio bajo el suyo.

-¿Alguna vez te dije que eres hermoso?

-…Varias…

-Pues eres más que hermoso, en verdad Link, tu cuerpo es demasiada tentación para mí—Bajo su rostro levemente, dando una suave lamida a su estomago. Link dio un leve brinco mientras subía una mano a su cara, tratando de ocultarla –Ah, no, no te escondas mi pequeño héroe.

-Es…que, me da pena…que hagas eso.

-¿Eso?

-¡Lo que hiciste!

-¿Qué?

-Fierce—Su rostro se notaba más rojo, el dios realmente se divertía al molestarle de aquella forma, sabiendo que no le respondería.

Link estaba buscando las palabras para tratar de decirle que le causaba pena, y entonces sintió un beso, suave, abrió los ojos sorprendido encontrando a Fierce pegado a su rostro…con un sonrojo aún más fuerte. Se quedo observándolo unos momentos y después cerró los ojos, respondiéndole de la misma manera, acariciando su cabello y desatándole la pequeña coleta que traía siempre. Cuando Fierce se alejo, Link se perdió ante la imagen frente a él, un chico de ojos plateados, piel casi blanca y el cabello un poco más debajo de los hombros, cayendo algunos mechones sobre su propio rostro.

-¿Qué ocurre Link?

-Tú, de verdad eres…hermoso—Fierce alzo una ceja y luego se percato de que su cabello estaba desatado.

-Pero, no me puedo comparar contigo—Admitió, mientras lo alzaba un poco para poder retirarle la camisa, Link lo observo algo más dudoso, realmente le estaba poniendo nervioso el hecho de que Fierce le vería sin ropa –Así que, ¿Tanta pena te da?

-Es extraño…nunca me había sentido así, b-bueno—Se coloro aún más, eso se podía entender muy mal – ¡Tampoco es como si lo hubiera hecho con mucha gente antes! P-Pero…uhm…

El chico peli plata soltó una risa, Link se cubrió la cara nuevamente, iba a decirle algo más cuando nuevamente todo su cuerpo tembló. Fierce ahora se encargaba de jugar en su pecho, lamiendo todo lo que podía, una de sus manos se encargaba de evitar que tocara el pasto mientras acariciaba su espalda con delicadeza. Su boca pronto topo con uno de los pezones del chico, sonrió algo maliciosamente mientras depositaba un suave beso sobre él sintiendo al instante los escalofríos del cuerpo en sus brazos. Link tenía los ojos semi abiertos, las caricias de Fierce le producían temblores sin parar, soltó un leve gemido al sentir la boca del otro cubrir su pezón y comenzó a jugar con él.

Fierce se encontraba gustoso ante las reacciones, comenzaba a hacer presión con su boca, buscando darle el mayor placer posible a Link, el cual tras unos momentos, coloco sus manos en la cabeza del dios y lo apego más como una clara señal de que en verdad estaba disfrutando de aquello.

Subió una mano y comenzó a jugar con el otro de igual forma, logrando que ambos pezones comenzaran a quedar algo duros, dio unas leves mordidas ocasionando que unos gemidos más altos salieran de la boca de Link. Se sentó un momento, dejándolo sobre sus piernas mientras comenzaba a bajarle el pantalón poco más arriba de las rodillas, Link en un acto impulsivo, intento alejar un poco a Fierce y cubrirse.

-N-no veas…

-¿Por qué?

-S-S-Solo no, por favor, yo, umh…

-Déjame verte, quiero perderme en tu cuerpo, admirar toda tu belleza y tu ser, reclamarte como mi único y verdadero amor—Se acerco a su puntiaguda oreja, lamiendo la suavemente mientras tomaba entre sus manos el ya despierto miembro de Link y comenzaba a masajearlo.

Las manos de Link comenzaron a tirar con mayor fuerza de la ropa ajena, arqueo su espalda ante el contacto y su mente comenzaba a perder toda razón, solo pudiendo concentrarse en el placer que sentía en ese momento. Fierce lo apego más a él, degustando de nueva cuenta su cuello mientras su mano no dejaba aquella zona tan sensible de Link, moviendo de arriba abajo y presionando un poco más de vez en vez. Los gemidos de Link pronto se volvieron en intentos vanos por conseguir aire, el cual le hacía falta, su pulso se aceleraba y todo su cuerpo temblaba sin remedio, Fierce deseaba escucharle rogar, pedirle cualquier cosa, así fuera entre suspiros o a gritos, deseaba tanto escucharle más y más.

Tras un momento, el cuerpo entero de Link se tensó, Fierce sonrió para sí, volvió a recostar el chico y lamio su boca suavemente, Link tiraba del pasto, arrancando leves pedazos mientras alzaba un poco su cadera, no soportaría mucho, sin embargo la presión que el otro había empezado a ejercer le impedía poder terminar.

-Nng, Fierce…por favor—Trataba de juntar el suficiente aire para hablarle, y trataba de aclarar su mente para poder saber que le diría.

-¿Por favor? ¿Qué?—Comenzó a mover su mano aún más rápido, disfrutando de la cara de desesperación y deseo que Link tenía en ese instante, pudo escuchar un leve "Por favor…" pero no le haría caso, deseaba oírlo.

-Quiero, yo…déjame, nng, Fierce…—No sabía cómo decirle, ni tampoco sabía ya que sentía o que ocurría, solo podía sentir que todo su cuerpo deseaba terminar, su respiración cada vez estaba más cortada y sus ojos se mantenían cerrados.

-Dímelo bien, o no lo haré—Una vez dicho eso, aumento un poco la presión en su mano, acercándose a su vez a lamer el leve liquido semi transparente que comenzaba a salir, generando en Link aún más deseos de acabar que antes.

-¡Déjame! Quiero…yo, ¡Déjame…correrme!—Su cara se hubiera colorado aún más de no ser porque ya estaba lo suficientemente roja, pudo escuchar una leve risa de parte del otro e hizo un gran esfuerzo por voltearle a ver, observando cómo soltaba su miembro y se acomodaba entre sus piernas –¿Qué vas a hacer?

No obtuvo más respuesta que, sentir la cálida boca del peli plata cubriendo su extensión, soltó un leve grito mientras su espalda se arqueaba, por un momento dejo de sentir todo y a su vez, sentía más cosas de las que nunca había, terminando y llenado la boca del otro con su semilla que recibía gustosamente.

Poco a poco intento recuperar un poco de su respiración y tranquilidad, pero casi al instante sintió algo húmedo entre sus piernas, algo húmedo que comenzaba a descender para ir un poco más atrás.

Fierce logro encontrar aquella parte de Link que, estaba prácticamente seguro, era virgen. Lamiendo un poco para comenzar a lubricar pudo escuchar a Link volver a soltar leves gemidos, retiro su lengua y dejo que uno de sus dedos comenzara a presionar, el chico rubio trato de cerrar las piernas, pero él se había colocado perfectamente entre ellas para impedir eso. Una vez un dedo estuvo adentro sintió a Link tensarse, se acerco a su rostro y le lamio las mejillas, beso su frente y le dio un suave beso, tratando de calmarle.

Link nuevamente alzo los brazos para aferrarse a Fierce, abriendo un poco la boca y reclamando atención en ella, el otro simplemente le dio lo que necesitaba, jugando con su lengua, explorando cada rincón dentro de la boca del joven héroe. Un nuevo gemido se ahogo entre ambas bocas cuando Fierce comenzó a mover su mano mientras dejaba que otro dedo se aventurase dentro de Link, el cual comenzaba a disfrutar de aquella sensación tan extraña, algo dolorosa aun pero tan placentera a su vez.

Tras un breve rato, eran ya tres los dedos que se encontraban moviéndose en el interior del chico, separándose un poco para logra dilatar un poco más. Link se separo del beso y observo a Fierce con deseo, rogándole algo más que eso.

-¿Por qué me ves así?

-Quiero…más

-¿Más?

-Dame…—Aquella palabra se había escuchado demasiado insinuante para Fierce, el cual pensó por un momento si ya era tiempo o debía esperar un poco más, sin embargo un leve empujón de caderas por parte del ojiazul le basto para olvidarse de eso por un momento y sacar su mano.

Link observo atentamente como frente a sí, el chico comenzaba a retirarse la ropa con leve desesperación, quedando embelesado ante la figura de aquel ser, un cuerpo bien formado, brazos que se notaban fuertes y su piel era casi en su totalidad, pálida, incluso un poco más que su rostro mismo.

El más alto tomo las piernas de Link y termino de retirarle el pantalón, las coloco sobre sus hombros y comenzó a recostarse sobre Link, dirigiendo su miembro hacia el interior del chico que al sentirlo cerró los ojos con más fuerza y abrió la boca más ningún sonido lograba salir de ella.

Una vez dentro, el dios trato de controlarse un poco para no comenzar a moverse bruscamente, aquella presión en su miembro lo estaba volviendo aún más loco que el cuerpo mismo de su niño. Sujeto con fuerza las caderas del más pequeño y trato de concentrarse en el hecho de que aun era virgen.

Link, por su parte, sentía desesperación, le dolía algo pero, deseaba que Fierce hiciera algo, no solo que se quedara quieto, sosteniéndose un poco en el suelo, dio un leve empujón contra el mayor, que solo volteo a verlo.

-…Por favor…

-¿No te duele?

-N-no…solo…haz algo…

Obedeció casi al instante y comenzó a moverse lentamente mientras observaba con atención el rostro del joven que dejaba salir leves suspiros ante cada movimiento suyo. En verdad, Link se veía precioso a sus ojos, su cabello estaba revuelto y su delicado cuerpo totalmente perlado por el sudor, sus manos buscaban cualquier cosa a la que aferrarse y su boca se mantenía abierta, ambas miradas chocaban…como si al apartar la vista alguno fuera a desaparecer.

Se acerco aún más a él, provocando una mayor penetración a la cual el rubio respondió con un leve grito, Fierce, hambriento de aquellos sonidos, comenzó a moverse más rápido, acercándose más al rostro de Link y entrando aún más en el. El rubio poco a poco volvía a perder la razón, solo concentrándose en el hombre que estaba frente a él, concentrándose en que aquel hombre estaba haciéndole el amor y lo estaba reclamando como suyo.

Y en realidad…no le importaba.

Realmente le encantaba la sensación, estaba vuelto loco ante tanto placer y deseaba más, cada vez más, pero más deseaba a ese chico, más deseaba que lo marcaran como su propiedad, no le interesaba nada más, no quería absolutamente nada más.

Solo el amor que ese dios le profesaba y le demostraba.

Link comenzaba a pedirle más, entre gritos, ruegos y leves rasguños en su espalda a la cual se estaba aferrando, el dios trataba de buscar algún modo de complacerle, encontrando la manera al ver el árbol cercano. Cargo a al chico y lo dejo contra el árbol, abriendo aun más sus piernas y comenzando a moverse con más fuerza. Link grito, con aún más fuerza que antes mientras comenzaba a envolver a Fierce con sus piernas, apegándolo más y buscando sentirlo más adentro.

Sosteniéndose con una mano sobre el árbol, el peli plata logro dar un leve empujón más fuerte, notando de inmediato un espasmo por parte de su niño, había logrado encontrar su punto más sensible, donde el placer lo llenaría. Se concentro en ese punto, escuchando los gritos ahogados del rubio, sintiendo las uñas enterrándose cada vez más en su carne y las piernas aprisionándolo con mayor deseo.

Pronto Link sentía que nuevamente no soportaría más, se recargo en Fierce de algún modo y comenzó a suplicarle que no parase, que no lo dejará terminar, que disfrutaba de aquellas sensaciones, que lo quería cerca, que lo quería con él…

Pero, para Fierce nada había sido más hermoso que escucharle gritar que deseaba ser suyo, por completo. No sabía si era por causa del placer, si era verdad o si simplemente era debido al momento, más no era algo que importase mucho, si era verdad, lo sabría después y podría hacerle feliz de la manera que más deseaba.

Sus pensamientos se interrumpieron al sentir como dentro de Link comenzaba a ser aun más estrecho, sabía que ambos terminarían pronto, así que comenzó a moverse un poco más, deseaba llevarlo al límite y Link, se mantenía arqueado, sin soltar al otro, pero perdido en el placer, lejos de toda razón y pensamiento coherente, no sabía nada, excepto que en este momento realmente estaba consciente de que amaba a alguien, y que quería ser de esa única persona.

Ambos pudieron sentir como el otro terminaba, ambos se veían, ambos se sonrieron mientras se acercaban al otro para darse nuevamente un beso, lleno de ternura, lleno de amor y de una oculta promesa de estar siempre juntos.

Pero, un poco más lejos, había una pequeña sombra, sentada en una rama de un árbol observando como todas sus suposiciones eran correctas y riendo internamente al saber que todo su plan sería un éxito. No les dejaría ser felices, no dejaría que las diosas tuvieran a Link, ni dejaría que Link siguiera huyendo de Hyrule…

El tendría tanto a Link como al reino de Hyrule bajo su poder, y a su vez, tendría al dios del tiempo y conocida deidad del miedo en la palma de su mano.

Continuara…


Y aquí termina un capitulo más, espero les haya gustado y no me odien a Link. Pónganse a pensar seriamente en todo lo que les he contado a lo largo de esta historia ;3 y podrán comenzar a entender que pasa aquí, también tomen en cuenta que las diosas no han salido y cositas así.

Espero les haya gustado y recuerden, los review son mi alimento, sin ellos yo no tengo fuerzas para escribir(?). Y si les gusta Vocaloid dense una vuelta por el otro fic que hice de estos dos que hasta que no tenga mínimo 1 review no lo continuaré. Bueno, es todo xD espero tardar MUCHO menos para el siguiente capitulo. Se me cuidan, bye.