Capítulo 2: ¡Sal YA de mi mente!

La tarde se le había pasado volando, había tenido que acomodar tantas cosas e ir a buscar tantos papeles. No podía creer que ya mañana comenzarían sus clases. Este semestre se había anotado en seis clases distintas, quería anotarse en más, pero la política de la universidad eran seis como máximo por semestre.

El primer año era común a todas las carreras, así que Courtney cursaría cuatro de seis materias con su mejor amiga, Bridgett, una surfer rubia con quien también compartía apartamento. Sus clases comenzarían a las nueve de la mañana.

Cuando finalmente tuvo todo acomodado, se recostó en su cama unos instantes. No entendía por qué, pero cada tanto, la imagen de ese joven punk… o mejor dicho, de ese cerdo sexista se le venía a la mente: ¿Cursaría alguna materia con ella?, las veces que se encontró haciéndose esas preguntas, termino por responderse con un NO rotundo, y que deseaba que hubiese abandonado la universidad. Sentía una extraña ira hacia aquel individuo.

-¡Courtney! ¿Estás por aquí?-la llamó su amiga rubia, que Courtney intuyó, recién había llegado.

-Aquí estoy Bridg, un segundo voy en camino-era genial, su amiga la ayudaría a dispersar un poco sus pensamientos.

-Estoy con unos amigos, así que ten cuidado con como vienes- A veces a Courtney le sorprendía lo mucho que su amiga la conocía. Su aclaración había sido justo a tiempo, ella no se encontraba para nada presentable. Luego de ponerse un par de jeans a la carrera y una remera celeste se dirigió a la sala para ver con quien se encontraba su amiga.

En la sala se encontraba la rubia con una chica y tres muchachos: La chica, era blanca como un papel, vestida de negro y con reflejos azules en su también negro cabello Uno de los personajes con los cuales Bridg suele juntarse fue lo primero que pensó; el muchacho que se encontraba sentado al lado de su amiga, era un joven rubio, con un sombrero de cowboy, jeans, ojotas y una camisa color amarilla, abierta hasta casi la mitad. Pudo notar como el muchacho miraba muy entretenido a su amiga; el otro chico, a la derecha de Bridgett era un joven SIMPLEMENTE HERMOSO: su tez bronceada y cabellos castaños hacían resaltar sus hermosos ojos celestes, y su cuerpo parecía tallado por los mismos dioses; y el último chico finalmente era…

-O POR DIOS, NO PUEDO CREERLO, ¿QUÉ HACES AQUÍ?-gritó la chica al notar que el último acompañante de su amiga era el chico punk con quien había tenido un encontronazo buscando su apartamento.

-Soy amigo de tu amiga, princesa…-le respondió y le guiñó el ojo.

-¡¡AYYYY, YA TE DIJE QUE NO ME LLAMES ASÍ!!

-¿Pero como… ustedes ya se conocen?-preguntó Bridgett confundida.

-Nos vimos una vez, pero con eso basta-respondió enojada la castaña.

-La pollita entro en mi apartamento, y parecía no tener intenciones de salir…-comentó el morocho ojiazul, engrandeciendo la ira de la castaña.

-¡¡DEJA DE INVENTAR COSAS!! SABEMOS QUE NO ES CIERTO… AYYY, ¡¡¡NO TE SOPORTO!!!-le gritó, el muchacho únicamente sonrió. Mientras él más sonreía, ella más se enojaba.

-¿Quieres que te presente al resto de los chicos… Court?-preguntó Bridgett, para que ellos dejasen de pelear. Courtney asintió y se sentó en el único espacio disponible, mejor dicho, el más alejado de aquel rebelde sin causa, al lado del hermoso muchacho de tez bronceada.

-Bueno, ella es Gwen-señaló a la chica gótica- Y los chicos son Geoff –dijo señalando al muchacho del sombrero-…Justin-el hermoso joven a su lado- y bueno, creo que ya conoces a Duncan…-Courtney bufó al oír el nombre del punk.

-Hola-saludó la castaña.

-Hola, es un placer…-respondió la joven gótica. Había algo extraño en ella, no podía dejar de notar que estaba muy cerca del "muy molesto" rebelde, Duncan.

-Oye viejo, no sé qué pudiste haber hecho para enojar a la señorita-gritó el exaltado rubio-Encantado.

-Yo no hice nada, ella me buscó-susurró por lo bajo el chico de la cresta verde, sin embargo, los oídos de Courtney, quien le lanzó una mirada asesina.

-Encantado de conocerte, Courtney- dijo Justin tomando su mano y besándola, un gesto que derretiría a cualquier mujer.

Pasaron un largo rato hablando todos juntos, pero no tardaron Justin y Courtney en ponerse a hablar largo y tendido solo ellos dos, olvidando a quienes los rodeaban. Para Courtney, Justin era un chico no solo guapo, sino también muy divertido, extrañamente podía hablar de todo tipo de cosas, desde frivolidades hasta cosas un poco más importantes, sin embargo, a Justin parecían importarle más las frivolidades. A ella no le preocupó, algún defecto debía tener, después de todo (N/A: Debido a que no vi muchos capítulos en los cuales Justin pudiese hablar más de tres palabras, solo se lo que vi en internet, cualquier diferencia con la realidad, sepan disculpar); y para Justin, Courtney era la chica más bella e inteligente que jamás había conocido.

Todos notaron la química que había entre ellos, y los chistes y burlas no se hicieron esperar. Todos hicieron chistes, salvo Duncan, quien parecía algo alejado del tema de conversación, ¿Enojado tal vez?

Luego de comentar en las clases de que cada uno estaría, Courtney supo que compartiría cuatro con Bridgett, tres con Gwen, cinco con Justin… pero nunca supo cuantas compartiría con Duncan. La curiosidad la mataba, pero no le daría el gusto de dirigirle la palabra, tenía que hacer como si aquel chico no existiese.

La noche iba pasando y luego de comer un par de pizzas y tomar unas cervezas había llegado el momento de despedirse. Todos vivían en el mismo edificio, así que no tardarían en volver a encontrarse.

-Hasta mañana, Court-se despidió Justin y le dio un beso en la mejilla.

-Nos vemos mañana-dijo con una sonrisita. Una vez que la castaña le devolvió el saludo, se perdió por el pasillo hacia las escaleras.

Bridgett acompañó a Geoff hacia su apartamento bajo la excusa de que tenía que ir a buscar unos libros, a Courtney no le pareció muy creíble, pero no dijo nada. Gwen se fue con ellos. Sin darse cuenta, quedaron solos Duncan y Courtney.

Él no podía entender por qué quería hacerla enojar siempre; ella no comprendía por qué ponía tanto empeño en demostrar que le caía mal, que no era su tipo, cuando lo mejor, era ignorarlo, pero no podía.

-¿Es qué no planeas irte nunca?-le preguntó Courtney molesta. Por más que quisiera, las únicas palabras que salían de su boca para con él, eran malas.

-Qué carácter tienes princesa… me gusta…-dijo con una media sonrisa, acercándose, quedando peligrosamente cerca.

-No me interesa, ahora vete-dijo señalando la puerta, tratando de que sus rodillas no temblasen al sentir la respiración de Duncan tan cerca de su cuello.

-¿En serio quieres que me valla princesa?-dijo tomándola por la cintura, atrayéndola hacia él con un rápido movimiento, y quedando la boca del chico pegado al cuello de la castaña. Él lamió su cuello, cosa que hizo que se estremezca.

-SSS….SI-dijo sin mover un músculo de su cuerpo, por temor a que respondan de una manera contraria a la deseada. En realidad no estaba segura si quería que se fuese o no.

-Bueno, entonces, si eso es lo que quieres me iré-dijo soltándola y alejándose.

¿Iba a ser así nada más? ¿Tanto hizo para largarse tan rápido? Era extraño, pero Courtney ahora estaba verdaderamente indignada. Sin embargo, el chico punk no pareció notar su indignación, o mejor dicho, no quiso notarla….¿¿POR QUÉE??

-Hasta mañana, princesa-dijo dándose vuelta a un par de metros en el pasillo. Le guiñó un ojo, ella creyó que se derretía.

-Adiós… -dijo casi en un susurro. Cerró la puerta tras ella lentamente, y se dejó deslizar por ella hasta llegar al piso, quedando sentada, con las rodillas pegadas al pecho. ¿Qué le había sucedido?, ¿Por qué reaccionaba así? Su reacción más rápida fue el poner una mano en su cuello, justo donde él había pasado su lengua. Era un maldito, lo hacía todo para molestarla, era seguro, pero… si era tan maldito, ¿Por qué ella se sentía así con él? Duncan era simplemente todo lo opuesto a ella, y hasta por lo que había podido ver, era un transgresor, algo que detestaba.

No podía seguir pensando en él, ni en nada de eso. Mejor debía pensar en la química que había entre ella y Justin, en lo mucho que tenían en común. Si, eso era lo mejor se convenció.

Había sido un día agitado, lo mejor era irse a acostar para no estar cansada mañana. Rápidamente se puso su pijama, se cepillo los dientes y se fue a acostar. Se acurrucó en su cama. No quería pensar en él, en serio no quería, pero… no podía evitarlo ¿Por qué?

Preocupada por que en sus sueños apareciera el joven punk, comenzó a imaginar a Justin, no pensaba en nada en particular, solo se preocupaba por mantenerlo en sus pensamientos.

Pudo oír como poco después de que se acostase, Bridgett abría la puerta del apartamento, poco después oyó que se cerraba la puerta de la otra habitación.

Lentamente, el sueño fue ganando. La imagen de Justin comenzó a desvanecerse, para dar comienzo a otras: un sueño…


Espero que hayan disfrutado el segundo capítulo de mi fic :). Por suerte hoy la imaginación no se hizo rogar, esperemos que siga siendo así en los capítulos venideros. Gracias por leerme!