¡Hola a todos! Desde ya les agradezco por leerme y por seguir mi fic, que espero lo estén disfrutando.

Antes que nada quiero agradecerles a todos por sus reviews, me pone muy contenta que les guste mi historia. Pankeckes, por tu pregunta, tengo una parte de la historia planeada, pero la verdad es que solamente tengo la base, pero muchos detalles o cosas las voy agregando cuando se me ocurren; XCLAUXDXC me encantó tu idea, no faltará oportunidad para que Duncan actúe de esa manera, muchísimas gracias por las ideas :).

¡Cualquier sugerencia, por favor no duden en hacerla! Espero que disfruten este otro capítulo. Me despido y los dejo con el cuarto capítulo de mi historia, hasta luego y GRACIAS!


Capítulo 4: Enamorándose… ¿De Justin?

Los pies le temblaban y no podía evitar sentir las manos sudadas dentro de los bolsillos de su pantalón. Estaba decidida a seguir el consejo de su amiga, sin embargo de a poco se estaba arrepintiendo. Ella no era una chica que le tuviese miedo a poner las cosas en claro, sin embargo no podía pensar que en este caso era distinto: Siempre había soñado con él, era todo lo que ella había esperado del príncipe azul, aunque fuese torpe y le encantase ir a fiestas y fuese muy sociable, a ella no le importaba, lejos de ser defectos estaban todas aquellas cosas.

Hacía ya cinco minutos que lo estaba esperando en las escalinatas de la universidad, sin embargo ella sentía que habían pasado horas. Pensó en irse, pero algo la detuvo, no supo bien qué, pero esperaba que valiese la pena quedarse.

Finalmente él llegó, tarde, como era su costumbre.

-Lo siento Bridg-se disculpó el joven rubio-Hoy no nos dejaron salir a tiempo-sabía que mentía, se había quedado hablando con sus amigos, planeando su próxima fiesta, pero eso no le importaba.

-No hay problema…-evitaba mirarlo, evitaba mirar cualquier cosa que no fuese el piso, sentía la mirada del joven rubio posada sobre ella. Creía que quedaría completamente roja con solo mirarlo.

-¿Sucede algo Bridg?, ¿Por qué me has citado aquí?-Levantó su rostro utilizando sus dedos pulgar e índice en la barbilla de la joven. La obligó a mirarlo. Lejos de sentirse mal, estaba completamente nerviosa, al igual que él a quien invadía la angustia por el solo hecho de pensar en perderla. Se hizo un largo e incómodo silencio.

-Geoff debemos hablar… necesito que me aclares un par de cosas

-Las que quieras, Bridg-su voz y su mirada irradiaban ternura. Correspondió su sonrisa, era inevitable hacerlo.

-Necesito que me digas que es lo que somos nosotros… hoy… que es lo que sientes por mi y por qué si sientes algo no somos nada-soltó todo de repente. Eran cosas que tenía dentro suyo hacía tiempo y estaban esperando para salir, finalmente lo hicieron.

Geoff quedó atónito ante tantas preguntas. Creía que ella no quería nada serio con nadie, no imaginaba que tenía esas dudas sobre él, sobre el amor que sentía por ella. Jamás le había dicho nada porque no quería apurar las cosas ni arriesgarse a perderla, después de todo ambos parecían estar bien así.

-Recuerdo perfectamente lo que ocurrió con tu anterior novia, y no quiero tener el mismo destino que ella-añadió ante el prolongado silencio del atónito joven rubio.

Su ex novia, Vanessa, era una "zorra con piel de oveja", así les gustaba llamarla en el círculo interno de Geoff. Hacía ya dos años que había pasado todo, era muy joven, no podía seguir pensando que ella, su adorada Bridg, tendría el mismo final que aquella bruja, ni siquiera sentían lo mismo. Miró a la chica, estaba blanca como un papel, temblando de nervios. Le sonrió para tratar de calmarla.

-Eso fue hace muchos años Bridg… además Vanessa merecía cada una de las cosas que le hice-la rubia quiso acotar algo, pero él no se lo permitió-El punto es que jamás sentí por ninguna otra chica lo que siento por ti: Eres maravillosa, cada día que paso a tu lado encuentro una cosa nueva que me maravilla y me tiene más enamorado-su mirada lo decía todo, no estaba mintiendo, era la pura verdad. Bridgett sonrió y contuvo algunas lágrimas de alegría- Y por tu pregunta acerca de qué somos hoy, y cuáles son mis intensiones, mi respuesta es que estoy seguro de que tú eres la mujer de mi vida, y yo soy el hombre que te amará por siempre.

La tomó de las manos. Se miraron fijamente a los ojos, sus miradas mostraban la alegría que ambos sentían. Sus sonrisas eran difíciles de disimular.

-Bridg… creo que es hora de que sea algo oficial ¿Quieres ser mi novia?... Sé que la pregunta es algo antigua y que…-no pudo continuar la frase, la joven rubia se abalanzó a sus brazos y lo calló con un beso. Al finalizar ese beso ambos se abrazaron y permanecieron en silencio.

-Gracias Court…-susurró Bridgett mientras acomodaba su cabeza en el fuerte hombro de su flamante novio.


No sabía muy bien por qué había sentido esa repentina emoción por el llamado de Justin, después de todo, a ella no le gustaba otra cosa que no fuese su exterior… o al menos eso era lo que ella pensaba, "no se habían tratado lo suficiente" fue la manera en que lo justifico.

Sin duda alguna, era su mejor opción y no la desperdiciaría. Más aún si sabía que con eso sacaría completamente de sus pensamientos a ese joven punk.

El tiempo la apremiaba, así que no tuvo mucho tiempo para debatir acerca de su vestuario. Su elección fue una pollera de tiro alto floreada con una remera negra y un par de sandalias de igual color de su maxi bolso, suela. Se puso un poco de máscara para pestañas y un labial anaranjado y estuvo lista poco antes de las 8.30.

Pocos minutos antes de que terminase de arreglarse, había oído a la puerta abrirse, y luego de eso las voces de un grupo de personas de las cuales únicamente alcanzó a distinguir la voz de Geoff que llamaba a Bridgett. Cuando estuvo lista se dirigió a la sala a encontrarse con las personas que se encontraban allí. No sabía cuando Bridgett se había vuelto tan sociable, debía ser por Geoff, desde que se instalaron en el apartamento, la gente (junto con Geoff) salían y entraban como si tuviesen llaves.


Cuando la vio salir de la habitación quedó maravillado: Jamás había visto mujer más hermosa. Era la primera vez que veía que mostraba algo de sus piernas, y lamentaba que no mostrase más.

De manera casi inconsciente se puso de pie y se acercó a ella, su sonrisa y mirada eran difíciles de disimular.

-¿A qué se debe que te hallas puesto tan hermosa, princesa? ¿Acaso has estado pensando en mi proposición?-le preguntó guiñándole un ojo y con una sonrisa que provocó sentimientos encontrados en Courtney, quien creyó que comenzaba a ponerse roja. Miró para otro lado.

-No sé a qué te refieres, y no me llames más princesa- dijo tratando de sonar poco interesada en las palabras del joven punk, acompañado por el tono de voz que se había vuelto habitual, usara con él.

-Lo de aprender a divertirte, preciosa-trató de acercarse para susurrarlo en su oído, pero la chica, horrorizada ante el hecho de que cualquier persona en la sala pudiese verlos (sin importar que ninguno estuviese prestándoles atención) lo empujo con fuerza, sin embargo, eso apenas si hizo tambalear a Duncan.

-SI, lo pensé, y jamás accedería a alguna propuesta hecha por ti-trato de seguir su camino para reunirse con los demás, que se encontraban en las puertas que dirigían a la cocina, sin embargo él se interpuso en su camino-Quítate, ya te dije que no.

-Por favor princesa… piensa que será bueno, ayudarás a un "caso perdido" de la universidad, sumarás puntos para tus exámenes finales, y además aprenderás a divertirte-Si había algo que Duncan detestaba hacer era insistirle a cualquier mujer, eso estaba en contra de sus principios, pero no entendía el por qué, debía insistirle, ella debía acceder; debía ser suya.

Courtney jamás había pensado en lo de sumar puntos para sus exámenes: Había un programa en la universidad, en el que los alumnos distinguidos ayudaban a los "casos perdidos" y de esa manera sumaban puntos para sus exámenes finales. Era cierto que ese criminal podía hacerla sentir más incómoda que cualquier otro hombre que hubiese conocido, pero podría ayudarlo con los estudios y obviar su estúpida "clase de diversión", de manera que lo único que haría sería obtener puntos para sus exámenes.

-De acuerdo, pero simplemente te ayudaré en tus estudios. No estoy dispuesta a averiguar lo que un criminal como tú entiende por diversión. Nos vemos mañana a las 5 en tu apartamento-tras decir eso con un hábil movimiento logró evadir a Duncan y se reunió con el resto del grupo en la cocina.

El joven ojiazul quedó unos instantes inmóvil, con una sonrisa difícil de disimular y una mirada que podría describirse como lasciva. Estaba imaginando como comenzaría todo, y también, cuál sería su segundo paso. No podía fallar, era un camino del que no había vuelta atrás. Poco tiempo después se perdió en su vaivén de caderas.


Su paso era poco más que apurado por reunirse con los demás: Geoff, Gwen y Bridgett. Los tres estaban hablando acerca de una fiesta, de la cual no entendió muy bien de qué se trataba hasta que decidió preguntar.

-¿A qué fiesta se refieren?

-Todos los años la universidad organiza un baile de gala de máscaras para juntar fondos-explicó Gwen poco emocionada, como era habitual.

-Valla, eso suena muy divertido… ¿Cuándo será?

-Es el sábado. Es decir que solo tienen una semana para conseguir sus atuendos y máscaras chicas-comentó Geoff mirándola a Bridgett, sabía que ella tardaba mucho tiempo en elegir algún vestuario, más si este era de gala. Ella simplemente le sonrió. Estaban abrazados, cosa que no había notado Courtney hasta ese momento. Intercambió miradas con su amiga y comprendió todo. Sonrió.

Finalmente, poco después de su charla sobre la fiesta de máscaras y antes de que pudiesen comenzar a indagar sobre su cita con Justin, este llegó.

Vestido de un impecable negro, su remera era un poco ajustada y marcaba sus fuertes brazos y abdominales, los jeans negros tenían un calce perfecto. Únicamente resaltaban sus blancas zapatillas y sus azules ojos. Siempre con esa sonrisa que derretiría a cualquier mujer. Courtney no pudo evitar pensar que tanto Justin como Duncan tenían el mismo color de ojos, un hermoso color celeste. Cuando se encontró pensando en eso decidió reprenderse y concentrarse en el adonis con el cual tendría una cita.

-Hola a todos-saludó levantando la mano, luego se dirigió a Courtney y como todo un caballero tomó su mano-Hola Courtney-dijo besándola. A ella le causó más gracia que otra cosa, pero pudo camuflar sus ganas de reír detrás de una sonrisa.

-Buenas noches, Justin

-¿Estás lista para irnos?

-Claro, ya tengo todo-le sonrió y entonces él la tomó de la cintura, un gesto que la sorprendió.

Duncan había estado perdido en sus pensamientos por un largo rato. Pensando y planeando cada paso para llegar a conquistar a aquella hermosa morena; cuando por fin volvió a la realidad y volteó para dirigirse con el resto, pudo observar como los brazos del estúpido muñeco de torta, Justin, tomaban por la cintura a SU futura chica. Sintió que la ira recorría todo su cuerpo, no podía dejar que se fuese sin aunque sea hacerlo quedar mal frente a ella.

-¿Te vas tan rápido, Ken?-dijo en forma de chiste, llamándolo así por el novio de Barbie, la muñeca. Sabía que Justin detestaba que lo comparasen con ese muñeco, porque en su mínimo y pequeño cerebrito, él se creía mejor que ese muñeco de plástico, que Duncan sabía, tenía más cerebro que Justin.

-Siempre tan agradable, que temprano has vuelto de robar stereos de autos-hasta ahora, esa era una simple conversación normal entre Justin y Duncan, aunque Courtney lo ignorase. La morena estaba segura de que simplemente hacía esos comentarios para molestarla.

-No habían tantos autos bonitos a los cuales poder robar. ¿Estás buscando otra muñeca Barbie?, ¿Qué ha sucedido con las anteriores, han pasado de moda?-Courtney se sentía ofendida, con ese comentario no solo trataba mal a Justin, sino también a ella.

-¿Tanto molesta que tenga a la chica más linda de la universidad? Acéptalo, con tu actitud, jamás podrías aspirar a ella- Cuando la discusión comenzó nadie les prestaba atención, sin embargo el silencio fue tomando lugar y la atención de todos los presentes se fue hacia su discusión.

-¿Crees que no puedo tenerla?

-Estoy completamente seguro- Courtney no sabía si parar aquella discusión a los gritos o sentirse alagada. Era claro que estaba siendo tratada como un objeto, pero a la vez también estaba siendo disputada por dos de los chicos más sexys de la universidad… ¡¡NO!! Por el chico más sexy de la universidad y un estúpido joven punk.

-Ya verás-dicho eso se dio media vuelta y salió del apartamento sin mirar atrás. Todos quedaron en silencio, atónitos.

-Disculpa la escena Court… ¿Quieres que nos vayamos?-ella asintió.

Se dirigieron al auto de Justin, un convertible color negro que a cualquier persona hubiese dejado boquiabierto, menos a Courtney, a quien todavía le resonaban las palabras de aquel rebelde sin causa -"Ya verás…"- Esto parecía ir mucho más allá de lo que imaginaba.

-Oye Court, has estado muy callada… ¿Sucede algo?

-¿Eh?... No, nada Justin no te preocupes.

-Si tiene algo que ver con lo que ese estúpido de Duncan dijo, quiero que sepas que nada de eso es cierto… No estoy renovando a ninguna "muñeca Barbie", mis intensiones son las mejores, te lo aseguro-En un principio Courtney no lo estaba oyendo, simplemente oyó la frase de sus buenas intensiones para con ella, eso le hizo esbozar una pequeña sonrisa.

-Gracias Justin, lo imaginé-fue su única respuesta, esto dejo al chico incómodo, ya no sabía que más decirle.

Manejó alrededor de media hora por la ciudad hasta que por fin llegó a un enorme y lujoso restaurant. Courtney lo miró con una mezcla de sorpresa y horror, si sabía que la cita sería en un lugar tan lujoso, se habría vestido de una manera distinta.

-Justin, si hubiese sabido que veníamos a un lugar así me hubiese puesto otra ropa…-le reprochó, él le sonrió.

-Así estás perfecta, además no te preocupes por la fachada, el restaurant es de mi padre y por hoy está cerrado solo para nosotros-Los ojos de la chica se abrieron como platos, estaba completamente sorprendida, no podía imaginar lo que costaría el cerrar solo por un día ese restaurant.

-Justin yo… no sé qué decir…

-No digas nada, esto recién comienza-dijo guiñándole un ojo y saliendo rápidamente de su auto para abrirle la puerta a la chica.

Courtney pensó que ese edificio no podía ser solo un restaurant: La fachada externa era imponente, un enorme edificio del largo de una cuadra y una entrada que tenía enormes puertas de vidrio y grandes columnas. El edificio era color blanco y tenía a su alrededor arbustos verdes que llegaban un poco más debajo de las ventanas del primer piso. En la entrada había una enorme alfombra roja.

Los mozos, apenas vieron que Justin se acercaba abrieron la puerta e hicieron una reverencia.

-Señor Justin, es un placer para nosotros atenderlos, a usted y a su hermosa acompañante

-Gracias John, es un placer verte también-A Courtney le sorprendió que un joven como Justin frenase y saludase dándole la mano al mozo, estaba segura de que Justin era de esos chicos que no se juntaban con personas que no fuesen de su nivel social, si hubiese puesto las manos al fuego por eso, habría terminado quemándose.

Entraron al lugar: Las lámparas que colgaban del techo eran antiguas, con cristales; los manteles color manteca; las sillas, lujosas sillas antiguas, eran bordó al igual que la alfombra, que no parecía ser una simple y barata alfombra. Al otro lado había una barra, igual de lujosa que el resto del restaurant.

Justin la tomó de la mano y ambos se dirigieron a un elevador.

-Cenaremos en la terraza, créeme que es mucho mejor que esto-le sonrió con dulzura. Ciertamente Courtney no podía imaginar algo mejor o más lujoso que aquel restaurant. Le correspondió la sonrisa.

Era extraño, pero la dulzura y el caballerismo de Justin para con ella hacia que poco a poco Duncan saliese de su mente, llegando a concentrarse pura y exclusivamente en él.

Finalmente llegaron al quinto piso, que era la terraza y cuando se abrieron las puertas del elevador, no podía creer lo que veía: A su alrededor había un jardín majestuoso donde crecían flores de todo tipo de formas y colores. Las paredes estaban cubiertas de enredaderas y la iluminación estaba constituida por antorchas estratégicamente ubicadas. En el centro de todo este increíble jardín estaba preparado una mesa para dos personas.

-Wau Justin, esto es increíble, es realmente hermoso…

-Esto es solo el comienzo, es una de las tantas cosas que una mujer como tu merece-ese comentario hizo sonrojar a Courtney.

Se sentaron en la mesa, y los camareros comenzaron a aparecer, no se podía saber de dónde habían salido. Justin tomó una botella de champagne.

-Oh no Justin yo no…

-Vamos, por favor Court-la interrumpió-Toma un poco, aunque sea para festejar-le insistió.

-Oh… de acuerdo, pero solo un poco.

A lo lejos comenzó a oírse música, música de un… ¿Violín? A Courtney se le iluminaron los ojos, miró a Justin emocionada.

-He oído que eres una amante del violín, Court, así como una excelente violinista también.

-Eso es cierto pero… ¿Dónde lo escuchaste? No se lo he comentado a nadie con excepción de Bridgett…

-Un caballero jamás revela sus fuentes-le guiñó el ojo.

Ordenaron y al cabo de media hora llegó lo que habían pedido. Disfrutaron de la música del violín, de la comida, y por sobre todas las cosas disfrutaron de sus charlas. Courtney le contó cosas acerca de su vida que jamás había contado antes; lo mismo pareció hacer Justin.

Descubrió en él un joven que no imaginaba: Además de ser una cara bonita era un joven muy inteligente que sabía exactamente lo que quería para su vida. Tenía muchos planes, proyectos, tal como ella imaginaba que sería el hombre de sus sueños.

-Realmente no imagino a un joven como tú en la política

-En un principio también era algo extraño para mí. Simplemente quería dedicarme a los negocios de mi padre, sin embargo poco después comencé a pensar que necesitaba algo más que eso. ¿Por qué optaste por seguir leyes, Court?

-Oh… en realidad quiero serlo desde muy pequeña, no recuerdo bien por qué lo había elegido, pero siempre me apasionó. Las leyes y la política.

Entre tanta charla se hicieron las dos de la mañana, había llegado la hora de ponerle un punto final a la velada, ya que mañana los dos tenían clases.

-Me sentiré terrible después de decir lo que voy a decir, pero creo que llego la hora de finalizar la velada, mañana ambos debemos levantarnos temprano-dijo el chico mirando su reloj.

-Tienes razón. Perdí la noción del tiempo hablando contigo-dijo tomando su cartera y poniéndose de pie.

-A mí también me paso lo mismo, Court-se acercó a ella rápidamente, sin apartar sus ojos de los de ella. La tomó por la cintura y lentamente fueron acercando sus bocas en lo que terminó como un profundo y apasionado beso, que logró ponerle la piel de gallina a Courtney.

Se dirigieron al auto de Justin y emprendieron el viaje hacia el campus. Ambos con una sonrisa indisimulable en la boca, en completo silencio. Ya no había nada más que decir, la noche había sido maravillosa.

Finalmente llegaron y ambos sintieron la pena de tener que alejarse. Afortunadamente vivían en apartamentos que quedaban enfrente el uno del otro. Se despidieron en la plaza que había entre ambos edificios. Se despidieron con otro beso, ella estaba prácticamente colgada de su cuello, y él la abrazaba por la cintura. Luego de aquel beso cada uno se dirigió a su apartamento.

Lo que ambos ignoraban era que estaban siendo vistos por un muchacho de ojos azules llenos de ira, y una cresta punk color verde. No podía dar crédito a sus ojos, tampoco quería entender el por qué sentía el vacío que sentía en su pecho. Con un fuerte golpe tiró una lámpara de pie, la cual estalló en miles de pedazos, dejando los vidrios esparcido por todas partes.

¿Qué le habría visto a ese modelito? Jamás lo sabría, pero sabía perfectamente que era lo que él tenía, y sabía cómo explotar eso en su beneficio. No habían dudas, sería suya en cuestión de tiempo.


No se enojen mis lectores! Esto es solo el comienzo, esta es una historia de Duncan y Courtney, pero quería agregarle algo más de telenovela mexicana :). Ojalá les haya gustado y les pido nuevamente disculpas por la tardanza, tuve que estudiar todo el mes de febrero :(.

Gracias por leer!!