Capítulo 5: Lo prohibido se vuelve tentador.
La noche pasó más rápido de lo que Courtney habría deseado, sentía que simplemente había cerrado sus ojos y al instante su reloj despertador comenzó a sonar. Tardo más de lo habitual en levantarse, apenas había dormido tres horas y media. Decidió ducharse para despertarse un poco.
Había dado vueltas en su cama toda la noche. No había podido pegar un ojo porque cada vez que cerraba sus ojos la imagen de aquel estúpido y vanidoso muñeco Ken besando a su futura chica, aparecía.
Se sentó en la cama en la habitación en penumbras. Tomó su celular para mirar la hora, eran las siete de la mañana. No planeaba ir a clases hoy, no tenía motivaciones para hacerlo… Tal vez mañana, eso era algo que ella debía cambiar.
¿Por qué pensaba tanto en aquella chica?, ¿Por qué le importaba? Era una conquista más, solo eso, tenía que ser eso: Se notaba que era una chica muy dominante y mandona, cosas que Duncan detestaba; sin embargo, amaba su cuerpo: Sus largas piernas, su hermosa tez, sus rasgos asiáticos, sus pecas… ¡NO! No podía seguir pensando en eso o la imagen de Justin y Courtney lo atormentaría durante el resto del día. Mejor era el imaginarse él con ella, el sentir que estaba en su lugar aunque sea en su imaginación. Imaginar que no eran los labios de Justin los que besaba, sino que eran los suyos, y no era aquel modelito quien la sostenía fuertemente por la cintura, sino que era él… se sentía patético de hacerlo, pero lo tranquilizaba.
Cubrió su cara con la almohada, necesitaba no pensar, necesitaba dormir.
Courtney ese día tenía una sola clase que duraba hasta la hora del almuerzo y otra después de este. Cuando entró al salón de su primera clase, no vio a nadie conocido, así que tomó asiento al lado de un joven morocho de ojos verdes, con una actitud muy relajada.
Se encontraba perdida en sus pensamientos, en la cita con Justin y pensaba en el tiempo que faltaba para verlos. Jugueteaba con su celular en la mano, esperando que este vibrase por algún mensaje de su Romeo.
-Hola…-saludó el joven a su lado, sacándola de su ensimismada actitud.
-¿Eh?... Ah, hola. Mi nombre es Courtney, ¿Tú cómo te llamas?-normalmente no era tan sociable, pero pensó que sería de mala educación no prestarle atención al chico.
-Mi nombre es Trent, encantado-Courtney pudo notar que el chico estaba muy entretenido sacudiendo una lapicera entre sus dedos, en el papel pudo notar muchos garabatos, como si algo estuviese escrito en estrofas.
-¿Qué escribías?
-Es una canción, pero todavía no la termino… no sé, no me convence.
-¿Así que eres "cantante"?
-Intento serlo, pero últimamente esto de las canciones se me ha vuelto muy difícil… No logro encontrar algo que me inspire.
-¿Y que solía inspirarte antes?
-Siempre eran historias con personajes que salían de mi imaginación, hasta que encontré a una chica que se volvió mi musa inspiradora…
-¿Y qué pasó con ella? ¿Por qué ya no te inspira?
-Por qué me engañó y dejó por otro… y ahora solo puedo escribir acerca de resentimiento y odio, y yo no soy así, ¿Sabes? Todavía sigo amándola pero no quiero que escuche estas canciones y crea que aún me importa-A Courtney le sorprendía lo relajado que era para hablar, sin mencionar la confianza que le tenía, para andar comentando todas esas cosas a pesar de haberse conocido hacía menos de cinco minutos.
-No deberías seguir amándola, ella te engaño, eso significa que no es buena para ti. ¿Y ahora se encuentra de novia con aquel muchacho por el que te cambió?
-No, ahora dicen ser solo amigos… o por lo menos eso es lo que me cuentan los amigos que tenemos en común. Ese chico simplemente quiere utilizar a las mujeres, ve que otro la tiene y la quiere, pero cuando ya la tuvo, deja de interesarle, las abandonó a todas… Gwen es su amiga simplemente porque todavía siente algo por él, no sé si es amor, pero la conozco como a la palma de mi mano.
"Gwen" ¿Dónde había oído ese nombre antes? ¡CLARO! Era el nombre de la chica gótica que se encontraba en su casa el día que se mudo a su apartamento, la chica gótica.
-Conozco a la chica a la que te refieres… No eran una pareja convencional…
-Ambos éramos extraños a nuestro modo, y eso era lo que nos encantaba el uno del otro… sin embargo un día pareció dejar de encantarle.
Courtney comenzó a atar cabos… si Gwen todavía era amiga del chico con el cual había engañado a Trent, entonces debía encontrarse en alguno de los tres chicos que se encontraban esa tarde. Las posibilidades eran: El novio de su amiga, Geoff; el que ahora era su chico, Justin; y finalmente... Duncan.
Sintió una punzada en el pecho solo de pensarlo. Qué ella estuviese persiguiéndolo, deseándolo… y si alguna noche él estaba aburrido, hasta podían seguir teniendo sexo juntos. La punzada en su pecho lo adjudicó al pensar que esa chica podía pasar las noches con Justin, sin embargo no sabía muy bien si lo había sentido cuando pensó en él o… en Duncan.
-¿Sigue viendo muy seguido a aquel chico?
-Si, parece un perro faldero. A veces falta a clases para ir a visitarlo a su apartamento, porque él jamás viene a clases. Gwen amaba sus clases, lo que más deseaba era estudiar y recibirse como historiadora del arte… y ahora está malgastando todo por lo cual estudio tanto-estaba angustiado, pero para tener que llevar esa historia, lo tomaba con mucha tranquilidad.
"Jamás viene a clases". Sintió angustia de solo pensarlo.
-¿Acaso ese chico…. Se llama Duncan?
-Si, ese es su nombre. ¿Cómo lo sabías?
-Conocí a Gwen y a Duncan gracias al novio de mi mejor amiga. Eran muchas coincidencias de quien jamás iba a clases y… usaba a las mujeres-Sintió una profunda angustia al decir esa frase. Duncan la quería y la buscaba solo porque Justin estaba interesado en ella, NO porque fuese atractiva o interesante, no era por ella, sino para molestar a Justin-Si quieres que yo haga algo por ti…-trataba de no mostrar cambios en su apariencia aunque tenía ganas de llorar. Trent pareció darse cuenta, le puso una mano sobre su hombro y le dedicó una sonrisa que extrañamente la alegró.
-Me parece que yo puedo hacer algo por ti… ¿Quieres contarme que sucede?
Courtney dudó. Era muy complicado lo que sentía, ni siquiera ella misma podía explicárselo: Estaba completamente atraída hacia Justin, sin embargo las actitudes de Duncan la herían y no comprendía el por qué. Hacía pocos minutos se encontraba muy alegre pensando en que Justin podía mandarle un mensaje, y de repente esa sensación desapareció. Extrañamente Trent le inspiraba confianza, mucha. Sentía que era una persona imparcial, que podría ayudarla.
-Es un poco complicado de explicar… Ni siquiera sé por dónde comenzar-se abanico con la mano para secar sus incipientes lágrimas.
-Puedes comenzar por el principio, tenemos todo el tiempo del mundo, dudo que por la hora que es, el profesor llegue.
Courtney le sonrió con dulzura y comenzó a contar su historia. Hablo cerca de diez minutos de manera ininterrumpida, Trent la escuchaba atentamente y asentía cada cierta cantidad de tiempo. Era reconfortante poder hablar con tanta tranquilidad con alguien que no interrumpiese mientras estaba hablando.
-Entonces, déjame resumirlo así: Crees estar enamorándote de Justin sin embargo el que Duncan solo te quiera porque Justin está interesado en ti te duele… como si todo lo que él hiciera pudiese tener repercusiones en ti-Courtney asintió, esperaba tuviese una solución.
-Yo creo que hay dos opciones en este caso… O Duncan hirió tu orgullo interesándote en ti de la manera en la que se interesó-Esa no era una mala opción, explicaría el por qué del dolor, sin embargo, tenía que decir Trent la opción menos agradable-…O te estás enamorando de los dos, lo que no es bueno.
-¿Enamorándome de los dos?, ¿Cómo es eso posible? ¿Jamás he estado enamorada y ahora me voy a enamorar de dos hombres al mismo tiempo?
-Es una explicación extraña, lo sé. Sin embargo, ocurre.
-Espero que no me esté ocurriendo a mí… No sería agradable estar enamorada de un idiota como Duncan, pudiendo estar con Justin.
-Ya lo creo, sin embargo es lo que yo creo que te está sucediendo. Pero no es nada que no pueda solucionarse Court, corta esto por lo sano, mientras puedas.
-No puedo, había quedado en darle clases para sumar puntos en mis finales…
-¿Los resultados de los exámenes son más importantes que tu salud mental?-la interrumpió. Ella negó-Entonces no vallas y no le digas el por qué. No hables más con él, haz como si no existiese.
-Me gustaría… ¿Pero cómo?
-Eso yo no lo sé, hace dos meses que lo busco la respuesta a esa pregunta y todavía no lo encuentro. Lamentablemente, hay una frase que es muy cierta y no juega a tu favor…
-…Lo prohibido se vuelve tentador-dijeron al unísono.
-Exacto. Trataré de ayudarte en lo que pueda Courtney. Debemos aprender a olvidar… debes hacerlo antes de que sea demasiado tarde, y termines como yo: Escribiéndole canciones de amor a la zorra que me cambió por otro.
Rápidamente la hora del almuerzo había llegado. Trent le había sido de mucha ayuda, no dudaba que se convertirían en grandes amigos con el transcurso del tiempo. Él vivía en su mismo edificio, dos pisos más arriba. Ya él lo había dicho, en su apartamento era su refugio de la realidad, y si lo necesitaba, también podía ser su refugio. Sabía por lo que Courtney estaba pasando.
En ese momento sin embargo, quería olvidarse de todo, quería verlo a Justin y que él la distrajese como había hecho la noche anterior. Quería divertirse con Bridgett y Geoff, hablar del baile de máscaras… simplemente quería NO pensar en el tema.
Tan pronto como vio a Justin salir de su clase hacia el pasillo donde se encontraban los casilleros fue corriendo a abrazarlo. Lo abrazó fuertemente, como si tuviese miedo de perderlo.
-Valla Court, que agradable sorpresa-dijo respondiéndole el abrazo, sorprendido. Luego le dio un beso en la cabeza.
-Te extrañe-susurró en su oído. Él sonrió dulcemente.
-Yo también te extrañé, Court.
En la hora del almuerzo hablaron de puras frivolidades. Tenían poco tiempo para almorzar y hablar, así que tuvieron que tratar un sinfín de temas con una velocidad poco habitual.
Acordaron ir esa misma tarde en busca de máscaras y un vestido. No le importó que esa tarde hubiese acordado en ayudar a Duncan, evitarlo sería lo mejor; conseguirían los mejores vestidos y máscaras del centro comercial junto con Bridgett, seguramente llamaría a Trent, para mantenerlo entretenido durante la tarde.
-Creí que por las tardes le darías clases a Duncan-se notaban los celos que Justin sentía.
-Oh… no iré, no me interesa ayudarlo, prefiero ir de compras-le sonrió y le dio un beso-¿No quieren venir con nosotras?
-Gracias, pero por la tarde tenemos entrenamiento de fútbol americano-Justin era el mariscal de campo, y junto con Geoff eran las figuras del equipo.
-¿Y cómo harán con sus trajes y máscaras?-preguntó Bridgett.
-Ya tenemos todo nena, no te olvides con quien estás hablando-le respondió Geoff guiñándole un ojo.
Decidieron ir apenas terminasen sus clases, sin siquiera pasar por su apartamento. Irían en el auto de Trent, y el dinero que necesitaban lo tenían en las tarjetas de crédito, así que no habían motivos para aparecer por allí.
Courtney se sentía estúpida. Se ocultaba y corría de alguien que simplemente la veía como un objeto, a quien ni siquiera le importaba.
La última clase la cursaba con Bridgett, Geoff y Justin. Tan pronto como sonó la campana las chicas buscaron a Trent y corrieron al centro comercial.
Los vestidos que necesitaban debían ser vestidos largos de gala, así que la búsqueda se redujo a dos locales, ambos unisex, para suerte de Trent quien necesitaba un traje.
Cerca de dos horas estuvieron probándose cosas y por fin encontraron la vestimenta perfecta: Bridgett optó por un vestido con breteles negro de satén largo y ceñido al cuerpo, con un bordado de piedras en el corpiño; Trent eligió un traje negro de YSL acompañado por una camisa blanca y una corbata verde, que resaltaba sus ojos; y finalmente Courtney se decidió por un vestido que le quedaba genial: El color era azul noche, también largo y de satén como el de Bridgett, solo que este era strapless. Era ceñido hasta sus rodillas y de ellas hasta el suelo tenía vuelo, estaba también bordado en piedras hasta poco más debajo de la cintura. Finalmente los trajes estaban, los zapatos también. Solo faltaban las máscaras.
A diferencia del tiempo que había tardado en elegir su vestido, con el tema de la máscara amor a primera vista: Un antifaz plateado con plumas azules en uno de sus costados; Trent eligió un antifaz simple color negro ya que todos los demás eran para su gusto "afeminados"; y Bridgett también eligió uno negro, solo que el de ella era un antifaz que simulaba ser una corona, tenía también color plata.
Finalmente las compras habían finalizado y había llegado la hora de enfrentarse a la posible ira de Duncan por haberlo dejado plantado.
Se encontraba furioso. Ninguna mujer antes se había animado a dejarlo plantado, o mejor dicho, jamás habría querido dejarlo plantado, a ÉL, A DUNCAN. Ciertamente no sabía con quien trataba. Era un hombre muy perseverante cuando quería.
Sonrió, había notado el comportamiento nervioso que ella tenía para con él. Conocía perfectamente las reacciones de las mujeres.
Nunca antes se había preocupado tanto por una mujer.
-"No estoy enamorado de ella"-se repetía una y otra vez. Era simplemente otro trofeo… SÍ, eso era lo que era, o por lo menos, lo que debería ser.
-Chicos yo voy a lo de Geoff, nos vemos después-saludó Bridgett una vez que habían llegado a la plaza que dividía ambos edificios. Se fue corriendo.
Trent y Courtney subieron hablando alegremente. Finalmente llegaron al piso donde ella vivía.
-¿Quieres que te acompañe?
-No, es solo un pasillo, no pasará nada.
-Ok, cuídate, nos vemos luego, Court.
-Adiós-lo saludó mientras caminaba por el largo pasillo. Su apartamento era el último del piso. Pasó frente a la puerta del apartamento 12, el de Duncan e imaginó que la puerta se abriría y aparecería él, enojadísimo que la tomaría por los brazos y le reprocharía el por qué lo había dejado plantado. Aminoró el paso y esperó un poco… no ocurrió nada, no se oyó nada, no podía creerlo.
Entre un poco más tranquila y algo decepcionada se dirigió a su apartamento. Ni siquiera le importaba tanto como para hacerle alguna clase de reclamo. Entró a su apartamento y se dirigió a tomar otra ducha, la segunda del día, confiaba en que eso la haría despejarse un poco.
Luego de bañarse se puso un short y una remera sin mangas, todavía tenía el pelo mojado, pero no tenía ganas de arreglarse. Recién eran las siete y Justin no terminaría su entrenamiento hasta las nueve.
Golpearon a la puerta. Courtney no esperaba a nadie, pero creyó que era Bridgett que había olvidado sus llaves en su apuro por ir a lo de Geoff. Apenas destrabó la puerta, está se abrió sola bruscamente dando paso a un hombre, que la trabó con llave tan pronto como entró. La tomo por la cintura y miró fijamente a los ojos. Era una mirada apasionada.
-Te estuve esperando hoy, y nunca llegaste…-su boca se acercaba peligrosamente a la de la castaña. Quería alejarse de él, en serio quería, pero había algo más fuerte que le impedía hacerlo.
-Tuve que hacer otras cosas-murmuró sin alejarse un centímetro de él.
-¿Por qué me tienes miedo, princesa?
-No te tengo miedo, solo no te quiero cerca…
-No se nota-susurró en su oído y luego mordió levemente el lóbulo de su oreja, lo que hizo que ella se estremeciera-Deja a ese Justin, no te conviene.
-Tú no sabes lo que es mejor para mí.
-Lo sé perfectamente, porque así como tú eres lo mejor para mí, yo soy lo mejor para ti.
-ESTOY ENAMORADA DE JUSTIN-dijo fuertemente. Duncan no creyó una palabra.
-Si lo estuvieses no estarías así conmigo.
-Lo creo, él es todo lo que una mujer busca, él jamás me hará sufrir.
-Yo tampoco, princesa. Igual, sabes que el peligro es siempre más excitante-tras decir eso la besó apasionadamente. Ella no opuso resistencia, sino todo lo contrario, tomó el rostro del chico entre sus manos, y él la abrazó fuertemente por la cintura.
Ninguno sabía que era lo que ocurriría después de ese beso; tampoco sabían cómo sería la reacción del otro al día siguiente ni cuáles eran las verdaderas intenciones y sentimientos; lo único que importaba en ese momento era que estaban juntos y que por lo menos ese momento sería solamente de Duncan y Courtney.
Hola a todos mis lectores :), estoy contenta porque hace dos días que tengo imaginación (toco madera) así que pude escribir este capítulo sin hacerlos esperar tanto tiempo (igual mucho tarde con el anterior, así que era lo menos que podía hacer).
Me alegra que les haya gustado el capítulo anterior. Este me parece que me quedó medio dramón, espero que lo disfruten de todas maneras :).
Estoy contenta también porque lo pude incluir a Trent, y así tengo más para escribir y más para hacer aparecer a Gwen y al resto… todavía no sé como haré aparecer a los demás, pero me las ingeniaré.
Muchas gracias por sus reviews, me hace muy bien leerlos y saber que disfrutan de mi historia. Como siempre les digo, cualquier sugerencia es muy bienvenida!
Nuevamente gracias por leerme y ojalá que hayan disfrutado de este capítulo!! Espero poder subir el próximo pronto. LES ESTOY ETERNAMENTE AGRADECIDA!! Que tengan una buena tarde todos (porque en mi país ahora es la tarde… bah, recién está empezando)
