N/A: Este es corto pero el tercero debería ser más largo y finalmente guiar a algún lado. Esto es solo una pequeña cosa linda.
Capítulo 2
Ciel estaba sentado sobre el pequeño escritorio en su habitación con algunos trámites que Sebastián había traído de su estudio. Llevaba puesto un conjunto gris apagado con shorts modificados para que su cola pudiera estar cómoda. Sebastián había ido a buscar el desayuno de Ciel y a decirles a los demás sirvientes que lo dejarán solo. El escritorio estaba de cara a la pared y solo estaba allí con el propósito de ser un escritorio para escribir así que no era tan cómodo como el que tenía en su estudio. Las ventanas se encontraban a su izquierda y, en los pocos minutos que Sebastián se había tomado para buscar su desayuno, sus ojos seguían dirigiéndose errantes hacia ella. Había estado golpeando la mesa con su bolígrafo y lo dejó caer accidentalmente. Este rodó debajo de su escritorio, así que suspiró y fue a recuperarlo. La puerta se abrió y entró Sebastián con el desayuno.
–Para el desayuno de esta mañana tenemos.. ¿Joven amo qué está haciendo?– Comenzó Sebastián pero cuando volteó a ver a Ciel lo unico que vio fueron sus piernas. Ciel se deslizó de espaldas desde abajo del escritorio sujetando la pluma y miró a Sebastián con una mirada aburrida.
–Se me cayó el bolígrafo. – Dijo Ciel. Sebastián solo asintió lentamente y colocó el plato de comida sobre el escritorio. Entonces coló algo de té para acompañar la comida.
Ciel había recuperado la pluma y estaba a punto de levantarse cuando vio los pies de Sebastián. Más específicamente le dio un vistazo a un calcetín que vestía en su tobillo. Sin pensarlo Ciel asechó los pies que se alejaban, y cuando tuvo vista de la media de nuevo, atacó.
Sebastián se sorprendió cuando sintió algo chocar contra su pierna rápidamente. Estuvo a punto de moverse o patear la cosa lejos cuando eso comenzó a masticar su tobillo. Rápidamente miró hacia abajo y vio a su amo sujetando su pierna. Su rostro adquirió repentinamente una mueca de desagrado cuando se dio cuenta de que Ciel estaba masticando su tobillo como un cachorro. Rápidamente haló su pierna pero Ciel comenzó a acecharla de nuevo. Antes del que el chico pudiera atacar de nuevo, Sebastián lo levantó. Ciel, en vez de menearse, se inclinó y comenzó a morder una de las manos de Sebastián.
–¡Joven Amo! Detenga esto.– Sentenció Sebastián. Ciel pestañeó y levantó su cara lejos de la mano de Sebastián.
–¿Por qué estás sujetándome?– Preguntó Ciel confundido. Sebastián suspiró y puso a Ciel de nuevo sobre sus pies.
–¿No recuerda lo que acaba de hacer joven amo?– Preguntó Sebastián lentamente. Ciel lo miró y su cara se volvió pálida y luego un poco verde.
–Sebastián.. Necesito lavar mi boca. ¡Ahora!–Dijo Ciel mirando a su mayordomo desesperadamente.
–Sí, Mi Lord.– Dijo Sebastián apresurado y llevó a Ciel al baño. Su amo lucía como si estuviera a punto de enfermarse violentamente y él prefería que lo hiciera en los azulejos del baño que en la alfombra.
Muchas gracias a quienes han leído y dejado review :3
El 28 subo el próximo capítulo.. Tengan unas felices fiestas.. Y feliz navidad adelantada(:
