Disclaimer: Desde lo más oscuro del bosque prohibido, hemos resucitado a la bestia más sexy… porque un hombre como él, no merece morir, ni ser olvidado (aunque sabemos que le pertenecen a JK Rowling, pero nosotros los revivimos, porque siempre deben estar presentes).


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228 Lunas

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The Darkness Princess & Lady Muerte


Para ustedes que están en el cielo.

Siempre estarán en nuestros corazones.

D.B.M

OoOoOoOoOo

La hora se acerca…

Hermione salió de la ducha enredada en un albornoz guinda, con una pequeña toalla trataba de secar su cabello. Se encontraba ligeramente cansada, los últimos E.X.T.A.S.I.S, si que habían logrado estresarla, había tenido que tomar una poción relajante para no volver a caer en la Enfermería.

Se dejó caer en su cama con los brazos extendidos, cerró sus ojos recordando el torbellino de emociones que la embargaba al ser besada por su casi ex profesor de Defensa contra las artes oscuras. Soltó un suspiro mordiendo su labios inferior estaba ansiosa por verlo, los últimos días no habían podido verse.

Lamentablemente ella había estado absorta en las pruebas y él había estado ocupado dando asesorías a otros alumnos y cuando no era eso se encontraba concluyendo su curso en otros grados.

Así que no le quedaba mucho tiempo libre, si podría haberlo esperado en su Despacho hasta que se desocupara pero él había insistido en que debían guardar las apariencias y mucho más en que debía descansar. Aunque ella en el fondo sabía que lo hacía porque no quería que Tonks los encontrara de nuevo y esta vez si en una situación comprometedora.

Después de todo Remus seguía siendo un caballero, no quería exponer a ninguna a una situación denigrante. Él estaba tratando de proteger a las dos, pero eso no quitaba que ella ardiera de celos, ahora es que estaba conociendo su lado posesivo y no le era nada fácil controlar esa parte.

- He leído muchos libros que hablaban sobre ellos, que buscaban describirlos, entenderlos darles un enfoque científico, psicológico pero al diablo con toda esa palabrería, no puedo dejar de sentirme de esta forma ¿y es lógico no?

Por más que se decía a sí misma que no había razón, que debía confiar en Remus y su palabra, pero él solo imaginar que la pelirrosa llegaba por las noches a verlo, y que quizás en esos encuentros pudiese pasar algo esfumaba todos sus intentos por mantener su cabeza fría.

- Ellos han tenido una relación durante bastante tiempo y no precisamente de manita sudada, es lógico que una pareja intimidara. Así qué nadie podía decir que mis temores son infundados.

Dejando un poco eso de lado, se sentía peor que una escoria. Sabía que le causaría un gran dolor a Tonks cuando se enterara que Remus estaba con ella, no es algo que hubiese querido que ocurriera.

Merlín sabía que ella no iba por la vida deseándole mal a las personas, ni que fuese una Slytherin con lengua viperina. No, ella era de las personas que luchaba por la justicia, las causas justas, los valores, la amistad.

- Espero que Tonks al final pueda comprender lo que sucedió – resopló pesarosa - en cuanto todo salga a la luz hablare con ella, igual que con Ron y Harry, no creo que les caiga tan bien la noticia y de mis padres mejor ni pensarlo. Ellos si que darían el grito en el cielo.

- ¡Por los fundadores! Si sigo pensando en todo lo que eso la cabeza me explotara – se incorporó observando en la puerta del closet su vestido, el que usaría para el gran Baile que se llevaría acabo.

- El gran Baile en cual no podré estar con Remus… - inspiró varias veces.

Se sentó en el taburete frente a su tocador, había practicado con Ginny el maquillaje que usaría ese día. Agradecía mucho su ayuda, ni siquiera a ella le había podido decir lo que estaba ocurriéndole aunque claro que había nota su repentino cambio de humor.

Le llevó un poco de tiempo arreglar su cabello, lo había decidido llevar suelto con una orquídea sosteniendo solo un mechón en la parte izquierda de su cabeza.

Se colocó su vestido, buscó sus zapatillas. Un poco de perfume en las zonas indicadas y estaba lista. Su abrigo estaba en la sala junto con su discreto bolso, era una pena que nadie la estuviese esperando para llevarla del brazo al salón.

Lo que no se esperaba es que al llegar al lugar junto a la chimenea se encontraría a Remus. Se detuvo sintiendo que las rodillas le temblaban debajo de su glamoroso vestido. Su corazón golpeó con fuerza su pecho, el licántropo se veía realmente atractivo envestido en aquel traje oscuro.

Lupin se giró por instinto el perfume de la castaña había inundado el lugar, había querido darle esa sorpresa, compensarla por no estar con ella en el Baile, quería ser el primero en verla, en deleitarse con su imagen pero el sorprendido había sido él, se veía realmente hermosa.

Sus pupilas ámbar la recorrieron sin temor, el vestido turquesa caía suavemente por su figura resaltando tímidamente sus curvas. Su pulso se aceleró promovido por el deseo que lo invadía.

- ¿C-cuándo llegaste? - preguntó con los nervios cosquilleando en su estómago, la mirada que le estaba dedicando Remus había logrado erizarle la piel como nadie en su vida.

- Hace un rato – confesó apenado – debí anunciarme pero quería que te arreglaras sin presiones.

Hermione asintió sonriéndole con timidez, la llenaba de emoción el saber que él había ido a verla, caminó lentamente hacia él por temor a tropezar por ella se hubiese quitado los tacones y corrido pero no quería verse tan ansiosa.

- Pensé que no te vería…

- Pues estabas equivocada – murmuró acortando la distancia entre ellos, no aguantaba más necesitaba tocarla, leerla entre sus brazos. Saber que real, que era para él - ¿aún no te arrepientes de esto?

- Nunca – replicó con la respiración cortada, podía sentir las manos de su profesor serpenteando su cintura, estrechándola contra su cuerpo.

Seguía sin poder creer lo que veía, tenía un hermoso ángel entre sus brazos. Con una mirada tan pura que dejaba ver con claridad sus emociones - Deberías no soy el adecuado…

La castaña dejó salir una risita – Lo eres, tienes todo lo que siempre he querido en un hombre…

Remus negó con su cabeza – Soy peligroso…

- Me gusta que lo seas – acotó divertida por el juego de palabras que habían iniciado.

Enarcó una ceja incrédulo - Soy mucho mayor…

- No, eres experimentado solo eso – se mordió su labio inferior, nunca pensó que se atrevería a decirle cosas así.

Lupin dejó salir una risa fluida, esa niña no sabía lo que estaba haciendo, ni con quien se estaba metiendo – No tengo nada ofrecerte…

- Si tienes, yo solo te necesito a ti. Lo demás lo iremos construyendo – exclamó alisando las arrugas inexistentes en el traje del hombre.

- Soy un licántropo…

- No me vas a alejar de ti con eso. Te das cuenta que hablas con alguien que ha estudiado los libros de la Biblioteca que hablan sobre los hombres lobo, excedo lo esperado en pociones… así que podría realizar la poción matalobos con facilidad.

- Olvidaba que hablo con la mejor estudiante de Hogwarts en mucho tiempo, sin duda una gran maga.

- Pues no lo olvides.

- Te ves hermosa – halagó acariciando con su aliento mentolado los labios rosados.

Hermione se estremeció entre sus brazos, sus mejillas estaban arreboladas – Gracias…

- Me encanta como hueles – se inclinó ligeramente dejando que su nariz rozara la extensión de su cuello, donde su pulso latía trémulamente. Dejó que sus labios besaran el lugar logrando una exclamación ahogada de su alumna. Siguió besando su cuello creando un caminó hasta su clavícula, después a su hombro mordiéndole ligeramente.

Los labios de su profesor dejaban a su paso un mar de sensaciones en cada centímetro de su piel. Sentía que la temperatura había subido unos grados desde la llegada de su profesor, deliciosos escalofríos la invadían con cada beso del hombre.

- Remus… - su nombre sonó como una suplica.

El hombre acudió a su boca besándola con fervor, disfrutando de sus labios tiernos. Hermione suspiró dejando que su lengua se desplazara dentro de su boca, saboreándola profundamente.

Remus podía sentir como el deseo estaba llenando cada rincón de su cuerpo, la sangre de su cuerpo hervía por lo que ella le estaba provocando. Deseaba olvidarse de todo y quedarse con ella en esa sala.

Mione se separó después de un tiempo con la respiración agitada, sintiendo como miles de chispas recorrían su cuerpo. Si Remus no era un niño porque que chico podía causarle eso con un solo beso. La cabeza le daba vueltas se aferró a sus hombros deseando que eso nunca terminara.

El licántropo unió sus frentes – De verdad que no sabes lo que me haces sentir.

- Lo mismo que tu a mi – repuso con el calor acumulándose en sus mejillas.

Sus labios esbozaron una sonrisa, subió suavemente su mano por la espalda de su alumna, acariciando la piel expuesta por el corte de su vestido.

- Me gustaría no tener que ir al Baile y quedarnos aquí.

Remus depositó un beso en su coronilla – A mí también, pero tenemos que ir.

- Más bien tú tienes que ir, debes ir por Tonsk ¿no?

- Hermione…

- Lo sé – cerró sus ojos buscando controlar sus celos.

Lupin rozó nuevamente sus labios sonriendo instintivo. Se separó de ella sacando su varita del bolsillo, con algunos toques logró que una suave música inundara la sala.

La leona lo miraba con curiosidad, intrigada por sus acciones - ¿Qué haces?

- Espera… - se inclinó frente a ella, realizando una profunda reverencia. Extendió su mano con un elegante movimiento - ¿Me permites?

Hermione parpadeó sin poder creerlo, asintió con un nudo en su garganta, el aleteo leve en su corazón se convirtió en un enloquecido golpeteo. Asintió cabeceando logrando que sus rizos se mecieran.

El Merodeador tomó su mano con suavidad, colocando la otra en su cintura atrayéndola hacia si. Los ojos de la leona centellaban conmovidos, dejó que su mano descansara en el hombro del hombre, mientras comenzaban a danzar por el lugar.

*º*º*º*º*º

Blaise Zabinni se encontraba en la sala de Slytherin esperando por su pareja. En cuanto Daphne apareció él se incorporó del sillón como todo buen caballero y a pesar de que lucía radiante no le provocó gran emoción.

"No como si hubiese sido la Weasley…desearías estar llevándola a ella, pero la realidad es que tienes un rubia despampanante frente a ti y es lo único que tendrás por esa noche" – acusó su conciencia.

- Te ves muy linda – comentó con frialdad ofreciéndole su brazo.

- Tu también te ves muy guapo - acotó la rubia besando la mejilla del moreno.

Blaise se mantuvo la mayoría del camino en silencio, intercambiando apenas unas frases con Grengrass. Buscaron su mesa, sentándose al lado de Nott.

- ¿No tienes pareja? – preguntó curiosa Daphne.

- Si, solo fue al tocador.

Zabinni se dejó caer en la silla y sin poder evitarlo su mirada busco con ansiedad a la leona, no tardó mucho en encontrarla al lado de los Gryffindors. La vio tan hermosa luciendo un vestido verde que la hacía lucir tan bella al lado de ese Thomas, quien se pavoneaba por llevarla al Baile.

Gruñó por lo bajo era detestable esa situación, despegó su vista de ellos. Necesitaba un trago y con urgencia. Le tronó los dedos a un elfo domestico que atendía su mesa – Tráeme una copa de whiskey.

En ese momento apareció una linda pelinegra, Theo se incorporó abriéndole la silla – Emiret te presento a Blaise y su pareja Daphne…

- Mucho gusto – mencionó sonriéndoles.

- No eres de Slytehrin ¿verdad? – inquirió la rubia, mirándola con aire de análisis.

- No soy de Hufflepuff – respondió con sencillez.

*º*º*º*º

Harry y Ron caminaban por los pasillos estaban a punto de llegar a la Sala de Hermione.

- No se por qué quisiste que viviéramos por ella – gruñó Ronald peleándose con el moño.

- Es nuestra amiga y dado que ninguno tenemos pareja, y que vamos a estar sentados juntos creo que es lo menos que podemos hacer. Además deberías agradecerle que te ayudó a estudiar en el último minuto…

Ron rodó sus ojos – Solo me ayudó un poco.

- Bueno ya deja de quejarte – pidió Harry parados frente a la puerta – Nicolás Flamel – pronunció la contraseña.

- Creo que esa ya no es la contraseña – masculló Ronald.

- Que extraño, no mencionó que la hubiese cambiado – espetó pasando la mano por sus mechones oscuros.

- Quizás no quiere que entremos – farfulló cruzándose de brazos – mejor vámonos.

*º*º*º*º

Hermione reía suavemente entre los brazos del hombre, sin duda era un buen bailarían. Otra cosa más que la experiencia le había dado y claro una razón más para quererlo.

- Gracias por el baile mi lady - se inclinó ante ella, besando su el torso de su mano.

Un sonrojo adornó sus pómulos – Remus…

- Es tarde y tengo que ir por Nymphadora, ¿quieres que te escolte hasta el Baile?

- No, caminare sola…

- Una linda chica como tú no debería caminar sola, estoy seguro que tuviste propuestas…

- Ninguna que me interesara – interrumpió aferrándose a su mano.

- Que bueno que lo dices, porque detestaría a cualquiera que te pusiera las manos encima.

Hermione vio en su mirada que no mentía, ahora se daba cuenta que era un hombre celoso, aunque aparentara ser calmado quizás eso tenia que ver con la bestia que se alojaba en el interior de su cuerpo.

- Aún no te das cuenta que él único que me interesa eres tú.

Las palabras de Mione lograron apaciguar los celos injustificados del licántropo, aunque sabía que lucía hermosa y no faltaría quién se le acercara, no sabía cómo lo toleraría, pero confiaba en ella después de todo él tenía que encargarse de Tonks - Bueno toma tu abrigo te acompañare.

Lupin le ayudó a colocarse su abrigo. Hermione se detuvo antes de llegar a la puerta se giró sobre sus talones – Te quiero.

Remus se enterneció ante su confesión acunó su rostro entre sus manos, se inclinó rozando sus narices, depositó suaves besos en sus labios para después atrapara su labio inferior mordisqueándolo produciéndole una agradable sensación.

De repente una voz resonó en la Sala anunciando la presencia de sus amigos, logrando que la pareja se separara abruptamente.

- ¿Harry y Ron?

- Es mejor que los atiendas yo me esconderé…

- No mejor quédate aquí, saldré primero espera unos minutos antes de salir – exclamó la castaña, ligeramente tensa.

- Diviértete pequeña – besó su frente para después separarse brindándole una sonrisa – pórtate bien.

- Ese es mi dialogo ¿no crees? – profirió con seriedad.

- No pasara nada, tranquila.

Hermione resopló mientras asentía, se acercó de nuevo a él alzándose de puntas uniendo sus bocas en un vals fascínate, que inevitablemente concluyó. Ella se separó acariciando su rostro.

- Nos vemos – susurró cruzando la puerta – Chicos ¿qué hacen aquí?

- Hermione hasta que sales – barbotó Ronald señalando su reloj.

- Queríamos escoltarte al Baile – replicó Harry hundiendo sus hombros ligeramente – ya sabes como ninguno tienen pareja.

La castaña los miró conmovida – Gracias – abrazó a Harry y después se dirigió a Ron, quien se tensó al sentir sus brazos rodearle.

- ¿Nos vamos? – Granger asintió tomando el brazo del ojiverde.

- ¿Por qué cambiaste la contraseña? – inquirió Potter iniciando su camino.

- Ya sabes me gusta cambiarla cada determinado tiempo por seguridad, se me olvido decirles… - mintió mordiéndose su lengua, odiaba hacerlo pero aún no podía decirles que lo había hecho para poder verse con Remus y no tener invitados inesperados.

- Bueno ya no tiene caso, de todas formas ya se terminó el curso y no regresaremos – enunció Ronald, mirando con melancolía el lugar.

*º*º*º*

En el 12 de Grimmauld place…

Nymphadora Tonks se encontraba mordiendo una de sus uñas dañando su esmalte, miraba con insistencia el antiguo reloj de la sala.

Un silbido llamó su atención, desvió su mirada del minutero posándola en el hombre que se encontraba recargado en el marco de la puerta. Frunció su ceño al darse cuenta que se trataba de Billy.

"Lo ultimo que me faltaba…".

- Estas muy bella – aduló pasando sus pupilas por el cuerpo de la chica.

- No me gusta que me mires así – gruñó la metamorfaga, lanzándole una mirada hostil.

- Uh no estamos de buen humor – entró a la habitación con una sonrisa burlona en sus labios – esa expresión no va con tu atuendo, deberías comportarte como una linda princesa.

Tonks torció su gesto – No estoy para tus frases.

William llegó al sillón colocando sus brazos uno a cada lado del cuerpo de Dora, acercando su rostro al de ella - ¿Qué te tiene así?

- ¿Qué haces? Aléjate…- chistó ladeando su rostro, evitando así la mirada penetrante del pelirrojo.

- Te he notado triste y distante ¿qué pasa? – cuestionó sin moverse ni un centímetro, disfrutaba de tenerla así, porque le recordaba los tiempos en que habían sido pareja. Su perfume era único solo ella olía a frutas.

"¿Cuántas veces bese su cuello? Ya no lo recuerdo… eso fue hace tanto tiempo que no tiene sentido ni pensarlo, ella encontró el amor en otro hombre y yo estoy con Fleur, una gran mujer".

Nym cerró sus ojos al sentir como el aliento de Bill golpeaba su cara como en los viejos tiempos – Creo que tu tienes tus propios problemas como para darle seguimiento a los míos… ¿por qué no buscas a tu novia? de seguro debe andar por toda la casa buscándote

- No deberías cerrarte conmigo, estuvimos mucho tiempo juntos… y te conozco, ¿por qué no confías en mí?

Tonks enfrentó aquellas pupilas que en otros tiempos la hicieron temblar con una sola mirada, y no podía negar que aún mantenían cierto efecto en ella – Porque no hay nada que quiera confiarte – "porque estas desestabilizando mi mundo, porque desde que estas aquí haces que mi mente se vuelva un lío, que los recuerdas vuelvan trayendo sentimientos enterrados…porque yo ya tengo problemas con Remus que debo atender… porque me estoy volviendo loca con esto".

William se echó para atrás retirando sus brazos liberándola de su jaula – Esta bien, pero si quieres hablar ya sabes donde estoy.

- No deberías estar haciendo esto – murmuró Tonks, incorporándose y saliendo del lugar. Topándose en el Hall con Remus y Sirius platicando.

- Mira quién nos deleita con su presencia – profirió el pelinegro con una gran sonrisa – estás hermosa.

- Sirius… gracias – profirió sonriéndole.

- Tiene razón estas muy linda – agregó el licántropo, tenía que reconocer que esa noche lucía hermosa, pero él ya no la miraba con el mismo amor y eso no pasó desapercibido para Black ni para un hombre que los observaba desde las penumbras.

- Gracias – murmuró con las mejillas encendidas, acercándose al hombre rozando sus labios en un beso sencillo.

Lupin puso distancia de inmediato - ¿Irás con nosotros?

- No vayan ustedes, yo tengo cosas que hacer – repuso el Merodeador, mirando con recelo al licántropo.

- No me esperes – manifestó con burla Tonks.

Sirius puso sus ojos en blanco, mientras reía con agrado.

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Continuará... si ustedes lo desean, esperamos que nos dejen sus comentarios.

¤°.¸¸.·´¯» ¿Qué pasará?

¿Reviews? ¿Avadas? ¿Algo? ¿Señales?

Bueno llego el momento de las explicaciones, si sabemos que tenía más de un año que no actualizamos, el capítulo se debe a una chica que nos escribió a nuestro correo recordándonos que deberíamos continuar la historia.

Pasaron muchas cosas en nuestras vidas que nos impidieron seguir. La Universidad nos absorbe, no nos da el tiempo para dedicarnos a los fics como quisiéramos. Esperamos que puedan entendernos y que aún estén interesados en la historia. Gracias por sus comentarios y esperamos poder recibir nuevamente sus reviews.

Esperamos contar con el tiempo de corregir la historia, ya que nos hemos dado cuenta que en los anteriores capítulos existen errores ortográficos, esperamos nos disculpen las molestias que esto les puede causar.

Muchas gracias a todos los que se dan el tiempo de leer la historia y nos tienen en favoritos y alertas esperamos que este año se animen a comentar.

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(´¸.·*´¯`*»- - The darkness princess & Lady Muerte