Disclaimer: Desde lo más oscuro del bosque prohibido, hemos resucitado a la bestia más sexy… porque un hombre como él, no merece morir, ni ser olvidado (aunque sabemos que le pertenecen a JK Rowling, pero nosotros los revivimos, porque siempre deben estar presentes).
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228 Lunas
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The Darkness Princess & Lady Muerte
Para ustedes que están en el cielo.
Siempre estarán en nuestros corazones.
D.B.M
*º*º*º*º*º
Una melodía triste…
En cuanto los vio desaparecer, Bill se acercó al Merodeador - ¿Qué pasa? Parece que no te agradara ver salir a Tonks con Remus.
Sirius posó su vista en el mayor de los pelirrojos, se apartó su melena despejándose su rostro. Era extraño que no lo hubiese escuchado bajar las escaleras, al menos de que él ya se encontrará ahí… quizás había estado en la sala con su sobrina, lo cual sería muy extraño, no le había pasado desapercibida la forma en que se trataban y que estuviesen solos era para sospechar.
- Es solo que Nym va a sufrir, y yo debería partirle la cara a Lunático por eso.
William frunció el ceño confundido, aunque ahora comprendía el estado de la metamorfaga, nunca pensó que tuviese problemas con Remus. Una sensación de malestar se acrecentó en su interior, despertando la furia que dormía en él, después de haber sido atacado por Fenrir Greyback solía perder los estribos con facilidad.
- Si no lo haces tu, lo hare yo – su voz sonó peligrosa.
El Merodeador no esperaba esa clase de manifestación de enojo, entrecerró sus ojos mirándolo perspicaz - ¿Por qué te importa tanto?
Fue en ese instante que Bill se percató de su actitud agresiva, sus labios estaban exangües y sus ojos centellaban furiosos, instintivamente había crispado sus puños, logrando que las venas de los brazos se le marcaran. Se estaba evidenciando y con la persona menos indicada.
Se obligó a relajar sus músculos tratando de disimular, aunque no podía evitar que la rabia aún recorriera sus venas.
- Apreció a Tonks – respondió con cierta brusquedad.
- Bill… - estaba a punto de interrogarlo cuando apareció Ojo Loco Moody.
*º*º*º*º*
En Hogwarts…
El Gran comedor había sido arreglado para lucir espectacular, el techo negro estaba lleno de estrellas. En lugar de las habituales mesas de las Casas había un centenar de mesas más pequeñas, alumbradas con farolillos, cada una con capacidad para unas doce personas.
El trío dorado se encontraba sentado en una mesa a mitad del salón, por lo cual tenían una vista excepcional de todo lo que ocurría, pero solo eso. Ronald había optado por degustar los bocadillos, Harry estaba mal sentado en su silla mirando todo con desinterés y Hermione expectante de la llegada de su amado con la que era su novia oficial. Si quizás se estaba torturando, pero no podía evitarlo.
- Pero Hermione ¿no piensas quitarte el abrigo? – comentó con desaprobación Ginn,
- Eh es que hacia un poco de frío – ni siquiera había pensando en quitarse en abrigo su mente se encontraba en otro lugar o más con otra persona.
- Anda quítatelo – soltó en un tono demandante, en cuanto Mione se incorporó le arrebató la prenda – te ves perfecta – agregó dándole el visto bueno.
Tanto Harry como Ronald dirigieron sus miradas hacia su amiga, sin poder ocultar su asombro. En cuarto año Hermione había lucido hermosa, pero ahora realmente se veía radiante, vamos ya no era una niña, su cuerpo como era lógico se había desarrollado, no era la gran belleza exuberante si no más bien una belleza natural.
La castaña le sonrió girándose para ver a sus amigos, notando sus expresiones. Ron tenía la boca abierta y los ojos desorbitados por la sorpresa y Harry la miraba como si fuese la primera vez. Un tenue rubor adornó sus mejillas.
- ¿Y bien?
- Estás… hermosa – logró decir Harry.
Ginny miró la escena con el estómago contraído, él a pesar de verla con aquel vestido despampanante no la había halagado de esa forma. No pudo evitar sentir un poco de celos, se giró en busca de Dean al menos él si la tomaba en cuenta. Tomó su copa y escaneó el lugar en busca del chico encontrándolo junto a Seamus y Neville.
Sin poder evitarlo dejó que su mirara llegara a la mesa que ocupaba Blaise Zabinni topándose con sus mirada oscura que por un momento logró cortarle la respiración. La miraba tan fijamente que era desconcertante, tragó saliva recorriendo la figura del moreno envestido en su traje de gala, lucia arrebatador tenía que aceptarlo.
- Todo sería tan fácil como que hablaran…
Ginevra respingó al saberse descubierta - Luna ¡Por Merlín! Me has dado un susto de muerte – se llevó una mano al pecho tratando de calmar elalocado golpeteo de su corazón.
La rubia le sonrió a manera de disculpa – Él no parece contento con Greengrass y tú no te estas divirtiendo…
- Luna no digas esas cosas, alguien puede escucharte - exclamó volteando a ver a sus amigos, pero al parecer seguían mirando a la castaña como si fuese irreal. Regresó su vista a la rubia notando su vestido algo extravagante en color plata, que aunque no fuese el modelo glamoroso de una revista de moda, iba con la personalidad de la Ravenclaw haciéndola lucir linda a su modo extraño.
*º*º*º*º*
Nym entró al lugar del brazo del licántropo, sus ojos vivaces miraban todo con cierta melancolía pues le recordaba cuando había sido su Baile, algo similar le ocurría a Remus, su mirada se había vuelto ligeramente opaca al pensar en aquellos días en los que James y Lily estaban vivos.
- Mira ahí esta Harry y los chicos, vamos quiero saludarlos – comentó Nym trayendo de los restos del pasado a su novio. Sin poder evitarlo Remus se vio arrastrado hasta la mesa de los leones.
- ¡Harry! – saludó animosa, logrando que el chico se incorporara.
Remus se acercó a saludar a Ron y por último a Hermione, quien trataba de mantener su expresión neutral pero no pudo evitar la descarga eléctrica que los envolvió cuando sus cuerpos se unieron en un abrazo.
El licántropo hubiese querido retenerla, se le había hecho tan corto su contacto pero era así como debía ser.
- Te ves hermosa – pronunció como si fuese la primera vez, logrando que las pupilas de Hermione brillaran.
- Si, no se cómo no tienes pareja – secundó Tonks sonriéndole abiertamente – bueno pero tienes estos paladines que bien pueden sacarte a bailar…
La castaña se quedó callada no supo si era porque las palabras que pugnaban por salir de sus labios no eran las ideales o porque Ron y Harry nunca habían sido buenos bailando. De cualquier forma se sentía incomoda, forzó una sonrisa aparentando que todo estaba bien.
-Bueno los veremos después, tenemos que sentarlos en la mesa de profesores – mencionó Nym con una mueca de desagrado, ella hubiese preferido quedarse con ellos donde no hubiese tanta seriedad, porque no era como si sentarse entre Trelawneyy McGonagall le garantizara divertirse en la fiesta. Aunque podría reírse de los desvaríos de la profesora de Adivinación.
- Harry ¿todo bien? – le preguntó Lupin antes de irse.
El buscador en un primer momento no supo a lo que se refería, enarcó su ceja confundido hasta que Ron lo codeó mirándolo significativamente.
- Si, todo bien –balbuceó nervioso, no quería hablar de ese tema y menos con Hermione presente, ya que no había tenido tiempo de contarle lo que le sucedía.
La castaña ni siquiera se percató del significado oculto de esas palabras, pero cómo hacerlo si los celos no le daban tregua. Vio como la "feliz" pareja se alejaba, él estómago se le retorció.
En ese momento aparecieron las minutas frente a sus platos que contenían el menú a degustar esa noche.
- Veamos que es lo que vamos a cenar – masculló Ron, tomando la tarjeta y leyéndola frente a su plato.
Unas mesas más allá…
- No deberías estar tomando tanto – comentó Nott a su lado.
- Déjame en paz – gruño el moreno, acabándose hasta la última gota que quedaba en su copa.
- Pobre Pansy extraña a Draco – comentó Daphne ajena a la plática de los Slytherins.
- Pero no creo que él la este extrañando – mencionó venenoso Blaise.
- Es mejor que comencemos a cenar – musitó Nott su pareja, ignorando a sus compañeros, esta no prometía ser una buena velada, algo siempre acaba mal.
Zabinni leyó sardónico su minuta con la cena, apenas se atrevió a alzar su mirada topándose con la de la leona, sintió un extraño vacio en su estómago. Ahora ella lo estaba mirando de una forma que lo incomodaba.
- Blaise… - lo llamó Daphne interrumpiendo su conexión.
*º*º*º
En el 12 de Grimmauld place…
Bill se había librado de la platica con Sirius, en cuanto Ojo Loco Moody se había despedido él también lo había hecho argumento que Fleur debía estar buscándolo y efectivamente así había sido. En cuanto había pisado la Madriguera la rubia había aparecido con su radiante aura de semiveela.
Y mientras ella parloteaba acerca de su boda, él no dejaba de pensar en las palabras del Merodeador. Si esa noche Lupin le iba a romper el corazón él quería estar para ella.
"Nym tiene razón no debería estar haciendo esto, pero no puedo evitarlo y no quiero hacerlo. Además ella me necesita, solo voy a apoyarla como amigo".
Se despidió de Fleur después de un rato, con un beso frío, pues su cuerpo estaba con ella pero no su mente. Trató de dormir y no hacer una locura pero lo iba a hacer, se vistió con lo primero que encontró y se dirigió al cuartel de la Orden.
En cuanto llegó notó que Sirius no se encontraba, aliviado por no tener que liderar con él y su interrogatorio, se dirigió a la habitación de la pelirrosa. En cuanto abrió la puerta se topó con el aroma de su perfume cítrico.
Se adentró en el lugar notando el caos, nunca había sido muy ordenada. Sonrió pensando en el pasado, se sentó en la cama tomando el pijama de la chica, llevándosela a la cara respirando su olor.
(• . • ` ` • . • Flash Back • . • ´ ´ • . •)
Se encontraban en su sala privada, pues ese año había sido nombrado Premio anual.
- Basta – murmuraba entre risas la metamorfaga su cabello estaba de un azul exótico, las manos del chico estaban en sus costados causándole cosquillas.
Bill disfrutaba de verla sonreír así, ¿Quién iba a decir que hacia unas semanas se llevaban de los pelos? Dejó que sus dedos alzaran su playera mostrando más aún su estómago.
- ¿Qué haces? – su cabellera ahora se había tenido de un rojo vivo.
El Gryffindor solo le sonrió en respuesta y de una manera que le dejó muy clara sus intenciones. Besó su piel expuesta disfrutando su suavidad, percibiendo como su abdomen se contraía con cada roce.
Nymphadora se removió incapaz de detener las sensaciones que invadían su cuerpo – Para me haces cosquillas ¡Bill! – llevó sus manos a los hombros del chico tratando de separarlo, pero poco le importó en el momento en que su lengua tocó su ombligo.
Contuvo un suspiro mordiendo su labio inferior, cerró sus ojos dejando que la sensación se intensificara.
El pelirrojo siguió su recorrido de forma ascendente, dejando que mano acariciara la pierna de la chica en el proceso.
Dora no resistió más, acunó el rostro del chico atrayéndola hacia ella, atrapando sus labios en un beso pasional. Bill le respondió gustoso, colocándose sobre ella, cuidando de no aplastarla.
Su beso se fue intensificando con el paso de los segundos, volviéndose más exigente. Tonks dejó que manos viajaran hasta los hombros del jugador de Quidditch, aferrándose a él.
Bill se separó después de unos minutos, jadeando abrió sus ojos encontrándose con el intenso sonrojo de Tonks, mordió y succionó labio inferior arrancándole un suave gemido.
- Te quiero.
No era la primera vez que Nym lo escuchaba decirlo, pero cada vez que lo hacía era como si lo fuera. Sonrió contra su boca, aún no creía que ella una chica extraña y despistada, con sumos accidentes diarios; estuviera con uno de los chicos más hot del Colegio.
- Yo también – dejó que él volviera a invadir su boca.
Bill cambió de posición sin separar sus bocas, dejando a la chica sobre él. Sus manos pasearon por la espalda de la metamorfaga dirigiéndose hacia su cadera.
(• . • ` ` • . • Fin Flash Back • . • ´ ´ • . •)
Billy sacudió su cabeza tratando de alejarse de las sombras del pasado, atrás había quedado su relación, pero eso no quería decir que no podía preocuparse por ella. Además él no estaba pensando en dejar a Fleur colgada con el compromiso, eso no era de caballeros, de todas formas ni siquiera había terminado de asimilar lo que le estaba sucediendo, quizás solo era melancolía por el pasado.
Dejó su ropa, pasando su vista por el cuarto. Posters de The Weird Sisters, entre otras bandas que él también solía escuchar. Sus gustos solían ser parecidos.
Avanzó hacia la mesa de noche de Tonks, encontrando una libreta sobre esta, la abrió sin pensar que podía contener cosas muy privadas. Las primeras hojas eran dibujos, algunos garabatos, frases… y lo demás parecía ser algo más profundo eran pensamientos de la pelirrosa.
Si debía haber dejado la libreta, pero no pudo evitar que el gusano de la curiosidad venciera, comenzó a leer perdiéndose entre la caligrafía y el mundo privado de Tonks.
*º*º*º
En Hogwarts….
La cena había concluido, pero Dora no había podido evitar que una mancha apareciera en su vestido, había tenido un accidente con la sopa. Afortunadamente había solucionado el incidente con un sencillo hechizo, pero eso no le quitaba el bochorno del momento, aunque eso era lo que menos le importaba, Remus había estado muy frio y de verdad eso ya no era normal.
Por su mente habían pasado varias razones, pero ninguna la satisfacía.
"Lo miro y noto que él aunque está conmigo,a mi lado su mente no… casi no me ha dicho nada y mucho menos algo romántico, pareciera que en lugar de pareja somos conocidos. ¿Por qué se esta comportando tan frío? ¿Seré yo? Tal vez estoy exagerando".
Trató de calmarse, inhaló profundamente aunque la ansiedad y la preocupación aún seguían ahí.
- Voy al tocador, ahora vuelvo – Nym quiso decirle que lo acompañaba, pero tampoco quería estar sobre él, sabía que eso no ayudaría. No quería hacer una tormenta en un vaso de agua. No quería que pensara que era una insegura, que se estaba comportando de forma infantil.
Jugueteó con la servilleta que yacía en sus piernas, enrollándola con nerviosismo. Desvió su vista hacia sus compañeras de mesa, sonriéndoles aunque todos parecían estar en sus propias conversaciones de temas que ella no manejaba, bueno realmente no le interesaba las ultimas novedades sobre transformaciones, o las próximas muertes.
Vamos ella también tenía sus propios conflictos y había ido a ese Baile creyendo que se distraería del ambiente de la Orden y las misiones, se suponía que iba a ser un momento agradable con Remus y esto no estaba siendo para nada como esperaba.
"Tal vez es porque estamos en Hogwarts y no desea exponerse frente a sus alumnos, pero no creo que porque me susurre algo al oído el mundo se voltee. Quizás sea que le preocupa la próxima Batalla, él suele pensar mucho en eso… si eso debe ser…".
Cerró sus ojos e inspiró un par de veces. Poco después ya cuando se encontraba más relajada, dejó que su mirada se deslizara por las parejas que bailaban, buscó a los chicos topándose con Ron y Harry, al parecer no se estaban divirtiendo. Notó como la hija de Arthur bailaba con un moreno que no conocía, siguió escaneando el lugar pero no encontró a Hermione quizás estaba bailando con alguien entre la multitud, después de todo tampoco tenía vista de halcón o rayos "X" para atravesar a la gente y ver que ocurría del otro lado del salón.
*º*º*º
En el tocador…
Hermione se llevó su mano mojada hacia la nuca quería refrescarse un poco, observó su reflejó y suspiró cansina.
"Debo tratar de calmarme, no he visto nada por lo cual deba sentirme celosa, claro que en lo que cabe". Algunas chicas salieron de los cubículos cuchicheando mientras se lavaban las manos.
Obviamente que para ir al baño tenías que salir del Gran Comedor, lo cual era incomodo pero entendible. Caminó por los pasillos notando como varias parejas se besuqueaban aprovechando la oscuridad, como prefecta debería llamarles su atención, pero vamos era el último día ya que más daba, que ella no pudiera hacer lo mismo no quería decir que les echaría a perder la diversión a otros.
Estaba por llegar ala Gran comedor, cuando alguien la tomó del brazo llevándola a internarse en la extraña oscuridad de ese pasillo.
- ¿Remus?
El licántropo colocó uno de sus dedos sobre los labios de su alumna, pidiéndole silencio. Sabía que no debería estar haciendo eso, pero poco importaba en ese momento, avanzaron unos metros en cuanto se detuvieron Hermione lo abrazó dejando que su cabeza descansara en el pecho del hombre donde se encontraba su corazón.
Lupin dejó que sus dedos se enredaran en el cabello de la chica, mientras su otra mano acariciaba su espalda.
- Pensé que no nos veríamos…
- Y yo pensé que estarías disfrutando del Baile.
- No es fácil cuando tu estas con Nymphadora.
- Hermione…
- Ya sé y no es un reproche, lo entiendo… pero creo que es… bueno un poco de celos.
El licántropo no daba crédito a lo que estaba escuchando, en un principio podía haber pensado que ella se arrepentiría, que tendría miedo de estar con una persona que podría ser su padre, pero no, ella seguía demostrándole que lo quería.
Mione se abofeteó mentalmente después de decir eso, la sangre se concentró en sus mejillas. Agradecía que estuviesen en las penumbras.
Remus besó su frente, sus mejillas y su nariz antes de abrirse camino hacia su boca, la besó con lentitud, disfrutando de cada segundo en que sus bocas se unían y sus lenguas se acariciaban.
La castaña dejó de pensar en el momento en que sus bocas se unieron, subió sus manos hasta la nuca del hombre, acariciando los mechones dorados, mientras pegaba su cuerpo al de su profesor, provocando una respuesta más pasional en él.
Lunático se separó dejando que sus pulmones se recuperan, sentir la figura de la chica amoldarse a su cuerpo, estaba causándole estragos, volvió a la boca de la castaña, mordiendo su labio inferior, arrancándole una exclamación ahogada.
Hermione se aferró a sus hombros, sentía que sus piernas flaquearían en cualquier momento, el corazón le latía en el pecho como si fuera a estallar. Una oleada de calor la recorrió cuando sus bocas volvieron a unirse.
Remus deslizó sus manos por los costados de la chica, la tela de su vestido era tan delgada que casi podía jurar que estaba palpando su piel, sintió cada una de sus costillas, siguió subiendo alentado por el calor del momento, hasta que sus pulgares rozaron ligeramente los pechos de la castaña.
Mione se estremeció ante la atrevida caricia de su profesor, era la primera vez que alguien la tocaba de esa forma tan intima, era fascinante y a su vez desconcertante. Se separó de él jadeante, los colores se la habían subido al rostro. Lo miró ligeramente apenada y ni siquiera sabía por qué.
Lupin de inmediato retiró sus manos de aquella zona, después de que Hermione se separara, se había dejado llevar por la pasión.
- Es mejor que volvamos al Baile – su voz sonó ligeramente afectada.
La castaña asintió, aunque no se atrevió a separarse de él. Su cuerpo era una masa gelatinosa, se recargó en el pecho del hombre, mientras se recuperaba.
Remus besó la coronilla de su cabeza, él no era indiferente a lo que le sucedía a su alumna. Aunque a él le estaba costando más descender los niveles de excitación en su cuerpo y más si ella seguía pegada a él.
Después de unos minutos, Hermione abandonó el cálido abrazo de su profesor. Le sonrió con timidez, no sabía exactamente qué decirle después de su encuentro.
- Diviértete en el Baile, quiero verte sonreír – acarició su mejilla, provocando en Hermione un nuevo cosquilleo. Lo dejó ahí mientras ella retomaba su camino, se arregló lo mejor que pudo, tratando de aparentar que nada había sucedido pero por dentro estaba feliz.
Su encuentro basto para que supiera que eso tampoco era fácil para él y que seguían juntos.
Avanzó más tranquila hacia la mesa de sus amigos con una sonrisa flotando en sus labios, cuando Neville la detuvo.
- Hermione ¿bailarías conmigo? – preguntó el valiente león. La castaña creía que no bailaría esa noche, así que no le veía mal aceptar.
- Claro.
Lejos de ahí…
- Hasta Hermione consiguió con quién bailar - bufó el pecoso pelirrojo.
- Ron pues la hubieras invitado y ya… - repuso Harry.
- Cállate, que tu club de fans no te ha dejado en paz…
- Pero no es porque yo quiera un club de fans – aclaró molesto, se giró encontrándose con una de sus compañeras de Casa.
- ¿Bailamos Harry? – preguntó Natalie MacDonald con las mejillas arreboladas.
Potter la miró sin saber qué decirle, no sabía si se sentía halagado o utilizado porque todas querían demostrar que habían bailado con El Elegido.
- No se bailar – comentó esperando ahuyentarla.
- Entonces porque no me acompañas por una bebida y así platicamos.
Harry no vio algo malo en eso, asintió dejando a Ron solo, y enfurruñado.
- Sabía que no debía haber venido a este tonto Baile – farfulló Ron, dirigió su mirada hacia Lavender quien reía escandalosamente de alguna tontería – tengo la peor suerte.
- Quizás se debe a que tienes una polillas que se meten en los oídos – comentó mirando el hombro del chico como si pudiese ver a esos imaginarios animalillos - ¿bailarías conmigo?
Ron no supo si fue porque comenzó hablando de criaturas extrañas o porque le pidió que bailaran, pero su expresión fue de autentica sorpresa mezclada con cierto horror. Aunque ahora podía considerarla una amiga, no quitaba que siguiera creyendo que era extraña.
- Esa es una gran idea, anda Ron baila con Luna – dijo Ginn, quien acababa de volver a la mesa, escuchó todo y decidió intervenir. Agarró a su hermano de su manos y lo jaló levantándolo de un solo movimiento, le acomodó su túnica que al menos no parecía vestido, le piñizcó las mejillas – estas listo, anda diviértete – añadió entregándoselo a Luna.
*º*º*º
- La sangre sucia no se ve tan mal – mencionó Blaise observándola bailar.
- ¿Comparada con quién? – intervino Pansy, mirando con asco a la leona.
- ¿Celosa de no tener la atención sobre ti?
- Idiota…
- ¿Tu pareja dónde quedó? – inquirió el moreno buscando a su compañero – ah, se fue a vomitar porque la comida le cayo mal.
Pansy torció su gesto, mirando con odio – Estas imposible.
Blaise no se inmutó ante su comentario, al contario. Tomó su copa bebiendo mientras buscaba a la pelirroja.
- Blaise vamos a bailar, esa canción me encanta – presionó la rubia, tomando su mano.
El moreno hubiese querido negarse pero tampoco quería que la chica la pasara tan mal. Asintió llevándola al centro de la pista.
- Tu amigo tiene un gran problema de actitud – comentó Emiret.
- Lo sé, pero en realidad su problema tiene nombre y uno de una traidora – espetó Theodore desaprobador.
La pelinegra enarcó su ceja, tratando de entender las palabras de su noviecito.
*º*º*º
Remus entró al salón, buscando con la mirada a la castaña encontrándola bailando, crispó las comisuras de sus labios en una sonrisa cómplice, se alegró de verla disfrutando del Baile. Su pecho se infló de orgullo sabía que la sonrisa que adornaba los la cara de su alumna era en parte su culpa.
"Parezco un adolescente".
Llegó a su mesa donde Nymphadora lo miraba ansiosa.
- ¿Quieres qué bailemos? – preguntó galante.
Tonks asintió sonriéndole abiertamente –Si – tomó su mano emocionada- nunca he sido muy buena en esto de los bailes clásicos – advirtió con pesar.
- Esta bien – no estaba asustado por su confesión sabía de sobra que la pelirrosa era patosa. Puso su mano en la cintura de la chica, pero esta colocó sus brazos alrededor de su cuello, haciendo su baile algo más intimo. Remus se sintió incomodó pero no podía rechazarla, comenzó a moverse al son de la música.
- Remus estamos bien ¿verdad? – preguntó después de unos minutos, su voz sonó apagada desde el pecho del hombre.
El licántropo se tensó ligeramente, pasó saliva con dificultad. Lo que estaba a punto de hacer no era sencillo, una sensación de pesarosa lo invadió.
- Hay cosas de las que tenemos que hablar.
Nym sintió como si le estuviese dando una mala noticia, la ausencia de emoción en su voz le indicaba que no iba a ser algo alegre. Su corazón comenzó a palpitar, como si supiera que estaba a punto de perderlo.
- ¿Sobre qué? - se separó ligeramente para mirarlo, buscó sus ojos ámbar, tratando de encontrar respuestas, pero sin quererlo equivocó su paso pisándolo – lo siento – manifestó apenada.
- No te preocupes.
- Creo que es mejor que no bailemos más – expuso seria – ¿de qué tenemos que hablar?– preguntó con desazón.
- Vamos a mi Despacho.
Desde ese momento Dora supo que las cosas se estaban yendo por el caño.
*º*º*º
Hermione siguió con su mirada a la pareja observando como salían del lugar. Frunció su ceño, él no le había dicho que esa noche hablaría con ella, quizás solo era que iba a llevarla a Grimmauld place, de cualquier forma no le había gustado nada.
- Neville necesito una bebida – se excuso sonriéndole – además creo que tu pareja te quiere de vuelta, gracias por el baile.
Se dirigió a su mesa notando como Ron bailaba con Luna, eso si que era loco, pero no pudo evitar sonreír él era malo bailando, ella extraña y juntos eran algo muy cómico.
- Dime que ya tomaste de una foto de eso – profirió mirando a la pelirroja.
- No solo una, habrá para toda la familia – respondió con una gran sonrisa.
La castaña tomó su vaso refrescando su garganta, aunque el malestar del que era presa seguía ahí. Lo malo era que sabía lo que había ocurrido hasta que él la buscara, aunque por la mañana no seria posible, quizás cuando llegaran a Grimmauld place y eso no estaba segura porque Tonks estaría ahí, y todos los de la Orden además ella tenía que viajar a su casa.
"Genial, esto no es posible. Algo tendré que hacer para verlo".
- Pareces tensa ¿qué pasa? – preguntó al ver su posición, casi parecía un maniquí y su ceño ligeramente fruncido.
- Es solo cansancio… ¿dónde está Harry?
- Allá con la señorita perico, habla, habla y habla… solo ve como tiene a Harry inmutado… esto sería distinto si él me hubiese invitado a mi, si quisiera que retomáramos lo nuestro – comentó frustrada.
- Ginn creo que no solo él tiene que pensar lo que quiere, tu también porque estas en el Baile con Dean, sientes una extraña inquietud por Zabinni y dices que quieres a Harry – en cuantas palabras había expuesto toda la vida sentimental de la joven dejándola con la boca abierta.
- Es que… yo…
- Piénsalo – aconsejó dirigiéndose hacia donde estaba su amigo ojiverde – Harry…
El buscador la miró como si fuese su salvación – Eh… Natalienos vemos después – tomó a Hermione y se alejó de la chica.
- Estaba a punto de meterle un bocadillo en la boca para que se callara.
La castaña curvó sus labios ante su comentario, pero ni siquiera habían llegado a su mesa cuando una de las hermanas Patil, tomaba al chico de la mano.
- Esta vez si vas a bailar conmigo y no te puedes negar porque es nuestro Baile de graduación y me lo debes por el fiasco del de cuarto – lo jaló hacia la pista. Hermione esta vez no lo pudo salvar.
*º*º*º
En el 12 de Grimmauld place…
Bill cerró la libreta, no podía creer todo lo que había leído. Las tripas se le retorcieron con culpabilidad, pero no se arrepentía el haber leído eso le había abierto los ojos.
Ahora sabía que no era al único que el pasado lo estaba alcanzando, pero lo más importante era que ella también pensaba en él.
Su corazón comenzó a latir vertiginosamente como si deseara salir de su pecho.
- ¿Y ahora qué? – se pasó la mano por su cara queriendo retener el mar tormentoso que venía con esa revelación. Se incorporó caminando por toda la habitación tratando de ordenar su cabeza.
*º*º*º
En el Despacho de DCAO…
Nymphadora tenía la boca seca y el estómago hecho piedra - ¿Y bien?
- Siéntate por favor – pidió señalando el sofá de dos plazas.
Tonks se sentó sin apartar sus ojos del hombre. Remus la secundó, tomando su mano.
- ¿Qué pasa? – preguntó dudosa, el Baile que esperaba que fuese de ensueño se estaba convirtiendo en una horrible pesadilla.
- Dora, estos últimos días he estado pensando en nosotros y… - pausó tratando de encontrar las palabras, esto tampoco era fácil para él – siempre te he dicho que me gusta ser sincero, hemos pasado muchas cosas.
- Remus… - pronunció como una suplica, sus ojos comenzaban a escocerle.
- No quiero seguir haciéndote daño, no puedo continuar con esta relación… perdóname.
- No, no… es cierto…. ¿verdad?
Nym sintió que el corazón se le iba a los pies, su expresión era de autentico shock. Unas traicioneras lágrimas nublaron su visión. Lupin bajó los ojos apesadumbrado, su expresión se volvió una mezcla de tristeza y dolor, sintió como ella le arrebataba su mano.
Tonks no sabía si gritar, llorar, abofetearlo. Se incorporó llevándose una mano a su boca tratando de contenerse. Sus palabras estaban haciendo añicos sus sueños, sus ilusiones y principalmente su corazón.
- Remus… ¿por qué? – su voz sonó rota y su cabello se había vuelto gris y triste reflejando el estado de su alma – pensé que llegaríamos a casarnos y… creí que estabas enamorado de mi.
El licántropo se incorporó ofreciéndole un pañuelo que ella rechazó con un manotazo logrando que la tela cayera al suelo.
- ¡Habla!
- Dora tranquilízate – pidió tratando de tocarla, pero ella se alejó.
- ¿Qué fue lo que me falto? ¿Qué?
- No es eso, es solo que yo no…
- ¡Dijiste que me amabas! – exclamó entre lagrimas - ¿podemos intentar salvar nuestra relación? – se acercó a él, abrazándolo, aferrándose a su traje.
Lupin no tuvo corazón para apartarla, verla en estado le dolía tanto.
- ¡Dime!– golpeó con puño cerrado el pecho del profesor, descargando un poco de lo que sentía en ese cruel momento.
Después de que él no dijera nada se separó - ¿Eso es todo?
- Dora…
- ¿No hay más? – con tristeza notó que él se quedaba callado. Se acercó a él besándolo, esperando encontrar en eso una salvación, quizás….
Remus no respondió a su beso, no quería seguir alimentando sus esperanzas. Tonks sollozó sobre sus labios, tomó sus cosas y se fue dejándolo hundido en su miseria.
*º*º*
Mione había bailado con otros chicos de su curso, pero ahora estaba sentada en su mesa jugueteando con sus dedos, Remus no había vuelto y ella realmente estaba preocupada ya no era por celos si no porque podía haber pasado algo en la Orden, Dumbledore ya se había retirado y solo quedaban los profesores que de alguna forma fungían como chaperones.
"De seguro no pasa nada, quizás se quedo con Sirius cuando llevo a Tonks… creo que estoy exagerando".
Harry por fin pudo sentarse después de que lo hubiesen traído como muñeco, había disque bailando con las hermanas Patil, pero por fin se había impuesto y las había dejado ahí en la pista.
- Él que no quería venir al Baile y míralo – señaló al pelirrojo.
- ¿Quién lo creería? El primero que decía que era extraña – comentó con una pequeña sonrisa – por la boca muere el pez.
- Pero no se lo digas o ya sabes cómo se pondrá.
- Pues eso díselo a tus amigos, solo ve como lo ven Seamus y Dean – señaló a los leones, mientras estos cuchicheaban y se reían – Harry… ¿no te molesta ver a Ginn con Dean? – preguntó pesarosa.
Potter contrajo su expresión, exhalando pesaroso – Claro que me molesta, pero no quiero que sea el nuevo blanco de Voldemort para hacerme daño – apretó sus puños impotente.
- Pero tú sabes que dejarla ir, es correr el riego de que ella pueda encontrar otra persona.
- Lo sé – entrecerró sus ojos observando a la susodicha en brazos de otro. Claro que sentía celos, claro que quería hacer papilla a Dean, pero él era que había terminado con ella y debía ser firme en su decisión. Aunque tenía la esperanza de que cuando todo eso acabara ella aún estaría para él.
Hermione recargó su cabeza en el hombro del chico, dejando que su mano se entrelazara con la de su amigo.
- ¿Estas bien? – preguntó el ojiverde a su amiga.
- ¿Por qué me preguntas eso? – cuestionó extrañada.
- Porque has pasado de la tristeza a la felicidad y ahora te noto nerviosa.
La castaña se mordió su labio indecisa. "¿Debo o no decirle lo que me pasa?… no ahora no es el momento, aún no… debo pensar las cosas y cómo lo diré, debo hablarlo con Remus antes… vamos ni siquiera se qué esta ocurriendo entre él y Tonks".
- Es solo que ha sido una semana pesada.
Él la miró poco convencido – Se que no es eso, te conozco.
- Harry… ahora no, hablaremos de esto después – aseguró a manera de promesa.
Justo en ese momento, el grupo de The Weird Sisters comenzó a tocar, dándole al Baile un toque más divertido y juvenil. Ahora los que no sabían bailar por lo menos podían brincotear alocadamente, tararear…
*º*º*º
En el 12 de Grimmauld place…
Nymphadora llegó hecha un mar de llanto, no deseaba que Sirius la viera así, sabía que se pondría como loco, y se enojaría con el licántropo. Subió las escaleras tropezándose en el último escalón, apenas logró poner las palmas de sus manos para no golpearse.
Se levantó como pudo llegó a su cuarto, entró sin siquiera percibir la presencia del pelirrojo, aventó sus zapatos y se dejó resbalar por la puerta hasta el suelo, llevándose las rodillas al mentón, abrazándolas.
Bill observó todo el numerito en silencio, no fue hasta que ella estuvo en el suelo que se atrevió a acercarse.
- Nymph.
La metamorfaga alzó su rostro, encontrándose con Bill - ¿Qué haces en mi cuarto?
Él la miró con el rostro completamente descompuesto, se le partía el alma al verla así aunque eso no evitaba las ganas que tenía de partirle la cara Lupin, pero ahora lo más importante era ella.
- Estaba esperándote.
- ¿Qué?... solo vete - no deseaba ver a nadie, mucho menos a él - se incorporó queriendo pasarlo y ocultarse en el baño pero él la detuvo, abrazándola.
- Déjame… vete… - trató de zafarse.
- Cálmate estoy aquí por ti.
Tonks alzó su rostro - ¿Ahora si? Eres igual que él… ¿acaso olvidaste que tu también me dejaste?
- Nymph las cosas no fueron así – atrapó su manos evitando que siguiera golpeándolo.
- ¡Suéltame y vete! – se soltó girándose levándose las manos al rostro, de seguro el rímel se le había corrido, pero eso era lo de menos.
Se metió al baño, se quito a jirones el vestido quedándose en ropa interior. Se arrancó los pasadores, pero en ningún momento su llanto cesó.
Bill tocó la puerta y cuando ella no abrió, utilizó su varita para abrirla. Entró encontrando a la chica llorando frente al lavabo.
- Nym tienes que calmarte.
- ¿Por qué no te largas?, déjame… quiero estar sola vete con tu francesa… y a mi déjame en paz.
- ¡Quieres controlarte! – pidió zarandeándola ligeramente.
Tonks se quedó quieta, mirándolo con los ojos nublados por las lágrimas.
- Toma un baño, te ayudara… y después cuando estés cambiada y en tu cama hablaremos – la dejó ahí parada como estatua de sal, mientras él deslizaba la puerta corrediza de la regadera, templaba el agua para ella – vamos…
**º*º*º
En el Despacho de DCAO…
Remus se frotaba la cara con las manos, no lograba sacarse de la cabeza la imagen de la metamorfaga, le había causado un gran dolor.
- Yo no debería estar haciendo esto, al final también lastimare a Hermione como a Dora –soltó enojado consigo mismo, había descargado su ira en una mesa y ahora varios libros se encontraban en el suelo, junto con otros pergaminos.
Alcanzó la botella de whiskey, en otros momentos hubiese aparecido una copa pero ahora se limitó a tomar de esta, un buen trago.
- Es mejor que vaya a Grimmauld place, no estaré tranquilo hasta saber que en lo que cabe llegó bien – dejó la botella, dirigiéndose
Poco tiempo después se encontraba en el Hall de la mansión, estaba a punto de subir las escaleras cuando se topó con Sirius, quien acaba de llegar.
- Lunático ¿qué haces aquí?
Remus tensó su mandíbula, la mirada de su amigo se volvió insistente.
- Terminaste con Nym – asumió al ver el semblante deshecho de su amigo.
- Si, se fue del colegio muy alterada…
Antes de que el hombre pudiera decir una palabra más, Sirius ya se encontraba a su lado propinándole un buen golpe, que realmente el licántropo puedo haber esquivado pero no lo hizo, porque sabía que se lo merecía.
Trastabilló unos pasos, para después erguirse completamente, se llevó el dorso de su mano a su labios podía sentir el sabor de la sangre en su boca. Y claro que le había dolido aún podía sentir una punzada que se lo recordaba.
- Te advertí que no le hicieras daño – sentenció furibundo.
- Lo sé.
- Déjala, no creo que le haga bien verte en este momento – aseveró caminando hacia su despacho, seguido por el licántropo.
El pelinegro sirvió dos copas, entregándole una a su amigo.
- Sabes que de verdad lo intente.
- No te justifiques conmigo, no te estoy culpando… pero eso no quita que quiera matarte por lo que le hiciste – señaló fúnebre – tardara en estar bien, pero lo estará.
Lupin cada segundo que pasaba se sentía peor, se bebió la copa de un solo trago. Se quito su moño y deshizo los primeros botones de su camisa.
*º*º*º
En Hogwarts…
El Baile casi había concluido, la mayoría de los alumnos terminarían la fiesta en sus Casas o en sus cuartos.
Blaise había ido a dejar a la rubia a Slytherin, no podía decir que la había pasado tan mal. Nott se había ido a dejar a su noviecita a Hufflepuff, así que lo había dejado solo, en otro momento hubiese aprovechado la oportunidad pero no estaba de ánimo para enredarse más con Daphne.
Aunque la chica al parecer no compartía su idea, pues al despedirse lo había sorprendido con un beso, que no había estado nada mal pero no lo había logrado prender. Podía haberse quedado en la Sala común disfrutando del ambiente o irse a su cuarto como mojigato a dormir, pero simplemente estaba en los terrenos y no por melancolía, si no porque necesitaba un poco de aire.
Se llevó el cigarro a su mano dándole una gran calada, bajó su mano y recargó su cabeza en el tronco del árbol, cuando sintió como unos dedos fríos le arrebataban su cigarro. Volteó encontrándose con Ginevra, frunció su ceño confundido.
"¿Qué diablos hace ella aquí? ¿Y por qué se me acerca?".
Por un momento creyó que en serio las copas que se había tomado se le habían subido ala cabeza, creándole alucinaciones, o quizás ya se encontraba en su cama durmiendo su borrachera y este era su sueño, uno que tarde o temprano se convertiría en pesadilla o en un sueño húmedo.
- No deberías fumar – reprendió, pero al darse cuenta que estaba hablando como su madre se asustó. Esa no era la mejor forma para acercarse al Slytherin, había ido ahí después de que llegaran a la Sala común, técnicamente se le había perdido al chico, las palabras de Hermione y Luna la habían estado atormentando al llegar a los terrenos se había sorprendido de encontrar al moreno y finalmente había decidido averiguar por si misma lo que le ocurría con esa vil serpiente.
Sabía que era su última oportunidad, porque en cuanto salieran del colegio no lo vería más. No solían frecuentar los mismos lugares, ni mucho menos compartían amistades, podía haberse acobardado y dejarlo pasar, quizás con el tiempo se olvidaría del asunto pero las cosas eran como eran y debía enfrentarlas como venían.
- ¿Qué haces aquí? – preguntó con brusquedad – ¿acaso se te perdió el idiota de Thomas?
Ginny hizo acopio de su paciencia y vaya que estaba haciendo un gran esfuerzo pues en otro momento ya le hubiese soltado un puñetazo o un mocomurciélago.
- Necesito que hablemos – repuso firme.
Blaise dejó salir una carcajada –Pobretona ¿se te pasaron las copas o qué?
- Quieres dejar tu actitud de idiota, en serio quiero hablar contigo – exclamó molesta, cruzándose de brazos.
El moreno ahora si estaba choqueado, el Slytherin que llevaba por dentro le decía que no debía fiarse, que debía tratarla como siempre con desprecio, pero la contraparte, el chico que estaba encaprichado con la leona le advertía que no tendría otra oportunidad como esa.
El corazón comenzó a martillarle contra el oído, la adrenalina ya corría por sus venas a gran velocidad.
- Está bien, habla…
La pelirroja tomó una gran bocanada de aire, con el tiempo había aprendido que cada segundo era valioso porque quizás en el siguiente podías estar muerto, así que sería directa, pues no quería alargar el momento con el Slytherin, mucho menos cuando sentía aquellos nervios.
- ¿Qué hay de cierto en que te gusto?
Blaise se descolocó momentáneamente, aunque supo ocultarlo bien; años de practica aunque últimamente su autocontrol se había al caño. Al parecer no había tomado lo suficiente porque en ese momento sentía que la situación podía írsele de las manos, y un borracho no racionalizaba tanto como él en ese instante.
Ginn comenzó a impacientarse, y no solo por el mutismo del chico si no por la mirada tan intensa que le estaba propinando. Justamente en ese momento ya no creía que había sido tan buena idea.
- Esto no tiene sentido, olvídalo – se giró buscando alejarse de él. Iría a su cuarto y se metería bajo las mantas y fingiría que eso nunca había ocurrido.
- Es verdad – en cuanto la había visto alejarse, las palabras salieron de su boca con una facilidad que incluso lo tomó por sorpresa.
*º*º*º
En el 12 de Grimmauld place…
Las lágrimas se mezclaban con el agua de la ducha, lo cierto era que no podía con ese dolor, era tan fuerte la opresión de su pecho que no creyó que pudiera soportarlo ni un segundo más.
Gritó, dejó salir toda clase de improperios mientras golpeaba el mosaico del baño y cuando estuvo lo suficientemente cansada simplemente lloró como una niña que perdió su muñeca favorita o que ve partir a uno de sus padres.
Bill escuchó todo desde su posición en el marco de la puerta, él estaba sufriendo al verla así, de no ser porque ella lo necesitaba ya estaría golpeando a Lupin. Tomó un albornoz junto con una toalla y se acercó a la puerta corrediza.
- Sal de ahí…
Nym escuchó a lo lejos la voz del pelirrojo, pero no le dio importancia siguió retraída en su mundo roto.
William sentía tanto invadir de esa forma su privacidad, pero no le había dejado otra opción. Abrió la puerta, cerró las llaves de la regadera, la enredó en la toalla tratando de ver lo menos posible, finalmente la sacó de ahí, y la obligó a colocarse el albornoz.
Poco le importó los rasguños o las protestas de la chica, él había hecho lo que creía necesario.
Ahora que su cuerpo estaba cubierto podía volver a respirar, sin duda había cambiado desde la última vez que la había visto desnuda, pero seguía siendo hermosa.
- Suéltame…
- Vaya aún puedes hablar,vamos tienes que ponerte algo caliente.
- ¿Por qué no te vas?
Bill rebuscó entre los cajones del closet buscando una muda para la chica, encontró su ropa interior en otro momento hubiese gozado con molestarla, pero no ese día. Tomó una camiseta rosada con un estampado y un pequeño short.
Aventó la ropa a la cama – Cámbiate.
Nymphadora lo fulminó con su mirada, realmente estaba logrando hacerla enojar. Su cabello abandonó el color rata para volverse negro azulado.
- ¿Estas molesta? Mejor… ahora cámbiate.
Alzó su mano y con un solo movimiento lo abofeteó – Vete y déjame en paz.
La mejilla el ardía, pero si quería sacarlo de su cuarto iba a necesitar hacer más que eso – No, te dije que hablaríamos y eso vamos hacer.
Dora realizó un mohín su rostro estaba colorado de enojo – Voltéate al menos.
- ¿No crees qué ahora eso es lo de menos?
- Eres… argghh te odio.
- Vamos mejorando – se giró dándole un poco de espacio para que se cambiara.
Tonks se vistió a regañadientes, era eso o volver a dejar que él la tocara, ya le había dejado muy claro que no pensaba irse.
- Deberías estar con tu novia no aquí conmigo.
Bill se giró clavando su vista en sus ojos hinchados –Quizás tengas razón, pero el punto es que estoy aquí contigo.
Tonks negó con su cabeza, ya tenía suficiente con su rompimiento como para ahora enredar su cabeza más con Billy. Levantó las mantas de su cama y se metió en ellas.
- Vete, por favor…
El pelirrojo ni siquiera pensó en hacerlo, se sentó del otro lado de la cama.
*º*º*º
Continuará...
¤°.¸¸.·´¯» ¿Qué pasará?
¿Reviews? ¿Avadas? ¿Algo? ¿Señales?
Bueno hemos vuelto con un capitulo más largo que el anterior y un tanto extraño, apenas estamos trabajando en la relación de Remus/Hermione, veamos que les depara la vida fuera del Colegio, eso será en los próximos capítulos.
Por ahora queremos agradecer a las personas que se tomaron el tiempo de leer la historia y comentar.
Lunita: Hola ¿Cómo estás? Gracias por comentar, tardamos un poco en publicar pero al menos no fue un año. Ojala te guste el nuevo capítulo. Saludos.
Mira Black-Lupin: Hola ¿Cómo estás? Mil gracias por seguir leyendo la historia. Se nos complico retomar la historia pero ahora si esperamos terminarla, ya estamos dando los primeros pasos colocando nuevos capítulos. Esperamos que puedas leer el nuevo capítulo y que te guste. Saludos.
judith178: Hola ¿cómo estás? Muchas gracias por seguir leyendo y comentar. Claro que continuaremos la historia, por ahora aquí esta el nuevo capítulo ojala te guste. Saludos.
Luna Lovengood: Hola ¿Cómo estás? Gracias por comentar, sentimos haber dejado tanto tiempo la historia, pero aquí estamos publicando un nuevo capítulo y más largo. Esperamos que te guste. Saludos.
SusiiLu: Hola ¿Cómo estás? Muchas gracias por leer, y pues esperamos que te siga gustando, en parte es gracias a ti que la historia sigue. Ojala te guste el nuevo capítulo y nos dejes un review. Saludos.
Cosita: Hola ¿Cómo estas? Mil gracias por leer y comentar. Esperamos que te guste el nuevo capítulo. Saludos.
Ama sua: Hola ¿cómo estás? Tanto tiempo sin saber ti. Esperamos que estés bien. Sentimos que el otro capítulo haya sido pequeño pero en recompensa este es largo, esperamos no decepcionarte con este. Ojala te guste. Saludos.
Muchas gracias a todos los que se dan el tiempo de leer la historia y nos tienen en favoritos y alertas esperamos que este año se animen a comentar.
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(´¸.·*´¯`*»- - The darkness princess & Lady Muerte
