Disclaimer: Ya que el otro día se me ocurrió la maravillosa idea de visitar a mi querido y cercanísimo amigo Akiyoshi Hongo, y comentarle simplemente que me quedaría con Digimon, y gracias a eso, los hermosos y amables hombres del FBI me persiguieron hasta encontrarme y quitarme los papeles que me daban a Digimon y a todos los personajes… Debo decir que no son míos, pues simplemente, si no lo hago, me matan, que tal :D
Cuando ambas miradas chocaron, pareció como si una chispa de luz inundara el pasillo donde se encontraba el departamento Takenouchi. El azul y el café rojizo parecían hacer una buena combinación, el detalle era que ni Sora, ni Yamato se habían dado cuenta de ello, no aún. Los muchachos de dieciocho años no podían separar su mirada el uno del otro. Se miraban fijamente y no articulaban ni una sola palabra; Ambos seguían en algún estado de "shock".
-Ya-Yamato-Rompió el silencio por fin la colorina- ¡¿Se puede saber qué rayos haces aquí?-Dijo en un tono duro, tono que Yamato decidió tomar como un tono de desesperación, por lo que sonrió ampliamente antes de contestarle.
-Bueno querida amiga-Dijo mientras intentaba entrar al hogar Takenouchi, más su deseo no pudo ser concedido pues Sora estaba parada fijamente en su puerta, por lo que Yamato tuvo que quedarse parado frente a ella-Realmente venía a pedirte un favor-Dijo mientras se apoyaba en la pared del costado de la entrada del departamento.
-Un favor, ¿eh?-Dijo Sora mientras levantaba una ceja y se cruzaba de brazos-¿Que te hace merecedor de que te haga un favor?-Dijo en un tono de mandataria, o de comandante de una brigada.
-Simple-Dijo Yamato mientras se acercaba a Sora, y miraba cuidadosamente a su alrededor, pues tenía que tener cuidado de que nadie lo viera ahora que se encontraba únicamente con la protección de su gorro como disfraz-Yo sé perfectamente que eres una muy buena persona, y que no te negarías a ayudar a alguien que lo necesite-Dijo por medio de un susurro en el oído de Sora, la cual se encontraba tensa por la intensidad del acto del rubio.
La pelirroja rodó pesadamente sus ojos-¿Qué es lo que quieres Yamato? –Dijo aún en tono duro mientras se alejaba del rubio, el cual se encontraba demasiado cerca de ella, cosa que la incomodaba visiblemente.
-Nada difícil a decir verdad-Dijo la celebridad mientras sonría triunfante-Pero sería mucho más fácil explicártelo dentro…-Dijo intentando entrar a la residencia de la chica, más ella se le interpuso, nuevamente.
-No-Dijo Sora con media sonrisa, una sonrisa no muy precisamente cálida-Creo que es igual de fácil explicármelo aquí.
Yamato bufó y se puso sus lentes oscuros sin importarle lo mal o ridículo que se viera, pues temía demasiado que lo descubrieran.
-Bien-Dijo dándose por vencido, causando que una sonrisa de satisfacción apareciera en la boca de Takenouchi-No sé si estarás enterada, pero medio Japón me está buscando…-Dijo en casi un susurro, más lo suficientemente fuerte, como para que Sora lo escuchara.
Al ver que Sora no le contestaba, decidió continuar con su maravilloso plan.
-Bueno, pues todas las autoridades, y la mayoría de los adolescentes me buscan, debido a que escape…
Sora soltó una ligera carcajada, cosa que sorprendió a Yamato-Continúa-Dijo Sora sonriente, pues pareciera como si la colorina disfrutara el hecho de que Yamato le estuviera pidiendo un favor.
-El hecho es que-Dijo el rubio tomando una bocanada de aire-Quería ver si… mepodíaquedarunosdíasentucasa-Dijo rápidamente, mientras recuperaba un poco de aire, debido a la rapidez que uso en su oración.
-¿Perdón?-Dijo Sora abriendo de más sus ojos-Disculpa Yamato, pero no entendí nada de lo que me acabas de decir-Dijo seria, pues realmente no había comprendido lo que al rubio le había costado tanto esfuerzo decirle.
Yamato rodó sus ojos, y volvió a tomar una bocanada de aire, pues realmente le costaba trabajo pedir lo que iba a pedir-Quería pedirte si…-Sintió como sus mejillas se calentaban-Me podía quedar unos días en tu casa por mientras se pasa esta locura de las autoridades persiguiéndome…-Dijo mientras sentía como su corazón latía a mil por hora y veía fijamente sus pies, pues ¡Rayos! Jamás se había sentido tan nervioso y apenado como se sentía en estos instantes, ni siquiera cuando iba a subir a un escenario por primera vez, ni cuando canto en televisión abierta para todo el mundo en el especial de navidad.
-¿Qué, que?-Dijo Sora, quien incrédula miraba al rubio.
-¡Oh vamos Sora! ¡No me hagas repetirlo!-Dijo Yamato mirando por primera vez la cara de Sora, después de haber pedido su favor.
Sora exploto en risas, pues esta vez no había sido capaz de aguantar las ganas de reír, simplemente se le hacía cómica la imagen de Yamato sonrojado mirando fijamente el suelo, pues esa era una imagen que Sora jamás se hubiera imaginado.
-Bien, bien-Dijo Sora cuando por fin termino de reír. Yamato la miraba seriamente, esperando con el corazón impaciente la repuesta final de la colorina-Te puedes quedar-Yamato sonrío inmediatamente ante la respuesta de Sora, y cuando estaba a punto de abrazarla, esta lo detuvo recuperando su anterior tono severo-Pero, tienes prohibido entrar a mi cuarto, ¿Entiendes?-Dijo encarando directamente a Yamato, y para conseguir estar a su altura, tuvo que ponerse de puntitas, pues el rubio había crecido bastante, según como Sora lo recordaba.
Yamato sonrió complacido, y sin que Sora lo esperase, el rubio la agarro de la cintura, y la acerco a su bien formado cuerpo, para susurrarle en el oído-Tranquila, no lo haré-Y entonces deslizo con facilidad el delicado cuerpo de Sora, para así, poder entrar finalmente en el hogar Takenouchi, y al momento en que Sora salió de su shock por la acción del rubio, y cerró molesta la puerta de su casa, Yamato se quitó feliz su gorro ridículo y sus lentes oscuros.
-Bien, tú dormirás ahí-Dijo la colorina al momento en que señalaba su gastado sillón dentro de su sala. La chica miró con una sonrisa de satisfacción la cara de Yamato, la cual parecía sorprendida, pues si bien, el rubio no estaba acostumbrado a dormir en sillones desde el día en que se volvió famoso. A partir de ese día todo se trataba de lujos, sin importar que Ishida no los pedía, los lujos llegaban por si solos, y por lo mismo, en ese momento Yamato tenía la cara que llevaba; de Sorpresa-¿Qué? ¿Esperabas que te tuviera un cuarto especial o algo parecido?-Dijo la pelirroja al percatarse de la cara de su ahora, inquilino.
-No, no para nada solo que…-Yamato seguía con una cara de pura sorpresa, y sus ojos no se despegaban del pobre sillón de la casa de Sora.
-Haber Yamato-Dijo seria Sora, causando que el rubio le prestara total atención a esta-Tenemos que quedar claros en algunas cosas-Dijo mientras suspiraba y comenzaba a caminar por su sala, causando que el Rubio la siguiera con la mirada-Primero: Te estoy dando hospedaje, pero no por eso te voy a estar atendiendo como si mi casa fuera un hotel de cinco estrellas, ¿ok?
-Etto… Si-Dijo la estrella sorprendida por la seriedad con que Sora había tomado el asunto.
-Bien-La chica sonrió al momento en que volteo a ver al rubio, y continuó con sus puntos a aclarar-Segundo: No vivo sola, vivo con mi mamá, así que no te pido, te imploro que la respetes, pues bueno… Estamos pasando por una etapa un tanto…. Difícil-Dijo la chica adquiriendo un semblante deprimente.
-Eso tenlo por seguro-Dijo Ishida sorprendido por el repentino cambio de humor de la colorina.
-Gracias-Dijo Sora mirando el techo-Y, por último, pero no menos importante-Dijo mirando nuevamente a la celebridad-Tercero: Lo repito; Está más que prohibido entrar a mi cuarto-Dijo completamente severa-Más, supongo que eso ya quedo completamente claro, ¿Verdad?
-Claro que si-Dijo Yamato mirando nuevamente el sillón. ¿Cómo había sido posible que el ver ese mueble causara tantos cambios de humor en la chica?-Además, ¿Qué te hace pensar que quisiera entrar a tu habitación?-Dijo Yamato con sonrisa seductora.
-No lo sé-Dijo Sora encogiéndose de hombros-Pero más vale prevenir, una ya no sabe que le espera…-Dijo mientras giraba en dirección contraria al rubio, quedando de espaldas a él, para que así éste no pudiera observar la sonrisa que se asomaba en los labios de Takenouchi.
-¡Hey! ¿Qué quieres decir exactamente?-Dijo el rubio quien había alcanzado a escuchar lo que Sora había dicho en apenas un susurro.
Sora simplemente lo ignoro, y mientras se colocaba sus tennis, tomo una pequeña maleta, y se dispuso a salir de su hogar, dejando a Yamato completamente confundido.
-¿Se puede saber a dónde vas?-Cuestionó confuso Yamato, mientras Sora se ataba en una coleta su corta cabellera.
-Hum… ¿Y por qué habría de decirte?-Pregunto Sora divertida, pues algo en ella agradecía que el rubio se fijara en lo que hacía, sin mencionar que estaba en su casa, y que dormiría en ella.
-Por Favor-Dijo Ishida haciendo ojos de inocencia, a lo que la pelirroja simplemente rodó sus ojos y sonrió, pues no podía evitar admitir que el rubio se veía adorable cuando se hacía el infantil.
-Ok-Dijo Sora sonriente-Voy a mi clase de tennis, así que, si me lo permites, nos vemos al rato-Dijo mientras levantaba su maleta de deportes, y se disponía, ahora sí, a abandonar su hogar.
-¡Ni hablar!-Dijo Tomándole el brazo a Sora, haciendo que ésta se detuviera repentinamente, y se volteara en dirección al rubio, dándose cuenta que las caras de ambos estaban peligrosamente cerca-Quiero decir que…-Dijo Yamato casi en susurro, pues él, al igual que Sora, se encontraba en Shock por la corta distancia entre sus rostros. Sus bocas…-Te acompaño…-Dijo al momento en que Sora se separaba bruscamente del agarre de Ishida.
-¡Ok!-Dijo Sora evitando la mirada de su ahora, visita, pues la colorina podía adivinar perfectamente que en esos instantes sus mejillas no estaban del color al que acostumbraban-Si puedes venir… si quieres…-Dijo al momento en que miraba sus desgastadas zapatillas deportivas.
Yamato a su vez estaba perplejo, pues lo que acababa de suceder, era algo que solo le había ocurrido en sus videos musicales, pues si, la súper estrella jamás se había enamorado, aunque claro, eso no quería decir que ahora lo estuviera.
Durante el camino hacía el centro deportivo, ambos chicos se mantuvieron en la extraña tarea de estar callados, pues, a pesar de que estaban a punto de llegar a su destino, lo que había sucedido, o casi sucedía en el vestíbulo Takenouchi estaba fresco en las mentes de los jóvenes adultos.
-Sabes…-Dijo Yamato rompiendo el silencio, y llamando la atención de la colorina, quién miraba fijamente sus zapatos deportivos, que divertidos, pateaban su raqueta de tennis.
-¿Qué?-Dijo Sora aún evadiendo la mirada de Ishida.
-Tus pantuflas de Pikachu eran extremadamente sexies-Dijo el rubio reprimiendo una carcajada, más cuando se percato de que Takenouchi lo miraba con cara molesta, no pudo seguir aguantando, y exploto en risas.
Sora rodó sus ojos, más no pudo evitar que una sonrisilla alegre se asomara en sus rosados labios, pues por alguna razón, a pesar de que Yamato no fuera precisamente la persona más amigable del planeta, su risa era bastante contagiosa-¡Pues no hablemos eh!-Dijo Sora comenzando a reír-Que la peluca que te preste no hace que seas un "Sex Appeal" o algo por el estilo.
-Lo sé-Dijo Yamato aún sonriendo- Pero ni tú ni nadie puede negar que aun con esta ridícula peluca-Dijo mientras señalaba la peluca color miel que llevaba consigo-Ni nada hace que me vea lo suficiente mente mal.
Sora movió su cabeza en forma de negación, mientras miraba con incredulidad a Yamato- ¡Tienes un ego enorme!-Dijo mientras miraba la inmensidad del cielo azul-Más no te preocupes, mientras vivas bajo mi mismo techo, se te bajará, de eso me encargo yo-Dijo guiñándole un ojo al rubio.
-¿Ah sí? ¿Estás segura que podrás con una tarea tan complicada como esa?-Dijo Ishida mientras abría de par en par sus ojos-Yo creo que eso es algo imposible, Sorita-Dijo mientras miraba la entrada del centro Deportivo con media sonrisa, pues por alguna razón, le entristecía que la charla con la chica se terminara justo cuando mejor ritmo llevaba.
-¡Uff! Pues ahora que lo mencionas… Me temo que si será una tarea difícil, más no imposible -Dijo Sora mientras le enseñaba su tarjeta de miembro a la recepcionista del club, quién quedó confundida al ver a Ishida, pues claramente jamás lo había visto en ese lugar.
-¿Invitado señorita Takenouchi?-Pregunto de manera antipática la recepcionista.
-Si Suzie, él viene conmigo-Dijo Sora enfadada, pues Suzie jamás le trataba bien, ni siquiera por el hecho de que era miembro del club desde siempre.
Suzie, quién no pasaba de los 25, rodó los ojos, y no pudo hacer más, más que dejar pasar a Ishida-¿Nombre?
Yamato tragó saliva, pues no había tenido tiempo de inventarse un buen nombre que pudiera encubrir su identidad, y eso era algo que necesitaba justo ahora.
-¡¿Nombre?-Repitió molesta la recepcionista, quién, a pesar de que en un principio había quedado encantada con la belleza del "castaño-miel", ahora comenzaba a odiarlo, como a cualquiera que se le pasaba en frente y no le hacía ojitos.
-Hotaru… Hotaru Satou-Dijo rápido el oji-azul, quién para compensar su torpeza al no encontrar un buen nombre, le sonrío a Suzie, la cual no pudo resistirse a su seductora sonrisa, y lo dejo entrar sin rodeos.
-Qué la pase bien señor Hotaru-Dijo la recepcionista del Centro Deportivo quién le guiñó seductoramente un ojo a Yamato, el cual simplemente corrió hacia donde se encontraba Sora, ya preparándose para su entrenamiento.
-Con que Hotaru, ¿eh?-Dijo Sora divertida, quién estaba a punto de entrar a la cancha de tennis, más esperaba paciente a que Yamato se alistara, pues si, el cantante sería su oponente del día, y la colorina no podía esperar a derrotarlo.
-¿Qué querías? No se me ocurría ni un buen nombre, y además…-Yamato se volteó un poco para confirmar que las cuerdas de la raqueta que Sora le había prestado estuvieran bien-La recepcionista esa me tenía nervioso…
-¡¿Suzie?-Sora comenzó a carcajearse nuevamente en la cara del rubio, pues si bien, sus comentarios inocentes causaban una gran diversión en la colorina. Oops; Se acababa de percatar que disfrutaba del dolor ajeno… ¿Algo malo? Quizá, pero eso era algo que ya no le importaba a Takenouchi, ¡total! Todo mundo lo hacía-No te preocupes por Suzie… No muerde-Dijo Sora dándole un golpecito en el hombro con su raqueta.
-¿Y eso como lo sabes?-Dijo Yamato sorprendido-No me digas que Suzie y tú…-Sora escupió repentinamente la bebida deportiva que se encontraba tomando, debido al comentario de la celebridad, o mejor dicho, del ahora Hotaru Satou.
-¡Baka!-Dijo la colorina golpeándole de lleno en el brazo, causando que Ishida se sobará su musculoso brazo-Deja de decir estupideces y ya hay que empezar el partido, que no puedo aguantar las ganas de darte una derrota.
-¡Uy si! Eso ya lo veremos-Dijo Yamato quien seguía a Sora hacia el interior de la cancha, mientras comenzaba a calentar, al igual que lo hacía la chica, con la única diferencia de que ella lo hacía del otro extremo de la cancha.
El rubio no pudo evitar quedársele viendo a la chica, pues, como bien había mencionado Takeru, Sora tenía unas piernas excelentes, y sí, seguramente se vería muy bien en aquel conjunto que llevaba la súper-modelo brasileña… Él chico movió bruscamente su cabeza, pues no podía seguir pensando de esa manera, y mucho menos ahora que vivirían bajo el mismo techo gracias a la amabilidad de la chica… ¡Rayos! Viviría bajo en mismo techo que una hermosa chica, y no podría hacer nada con ella…
-¡Yamato basta!-Gritó de repente el chico, llamando la atención de Sora, y también de otros cuantos deportistas que pasaban por la cancha de tennis.
-¿Qué dices? ¿Hotaru te sientes bien?-Dijo Sora con una sonrisa burlona impregnada en su rostro.
-No nada Sora, es que tenía pegada una canción del fantástico Yamato Ishida, y bueno eso me quita concentración para vencerte, ya sabes… -Dijo el chico haciendo gala de su famoso Ego, ya que, incuso su más fieles fans aceptaban que eso era algo típico de Ishida.
-Pues necesitaras mucho más que concentración para ganarme-Dijo ahora la chica demostrando que ella también tenía su ego, o mejor dicho orgullo-Así que creo que ya calentamos lo suficiente, ¿qué tal si vamos comenzando? Así cuando te gane te dolerá mucho menos-Dijo Sora levantando su raqueta, y levantando una ceja, en forma de reto.
-Bien, bien… Tú sacas-Dijo Yamato un poco embobado ¿En qué? ¡Oh sorpresa! Nuevamente con las extremidades inferiores de Takenouchi, pues, la colorina llevaba puesto una corta falda, que dejaba muy poco a la imaginación de quienes la veían, que ciertamente, no eran precisamente pocos.
Yamato tuvo que salir de su trance, pues Sora ya había sacado, y como el chico estaba muy encimado en sus "profundos" pensamientos, perdió su primer tiro, por lo que Sora ya iba arriba en el marcador.
-¡Oh vamos! Sé que lo puedes hacer mejor-Dijo Sora comenzando a reír, y quien nuevamente sacaba un tiro directo hacía la cara de Yamato, lo que demostraba que la chica no era precisamente frágil ni mucho menos.
-¡Auch!- Dijo Yamato tapándose con ambas manos su nariz, pues si bien, ésta se encontraba sangrando por el golpe que la pelota de tennis le había causado.
-¡Oh Dios Mío!-Dijo Sora corriendo hacía la dirección del rubio, quién estaba recostado boca-arriba, para así detener un poco el sangrado-Ya… ¡Hotaru! ¿Estás bien? ¡Cómo lo siento!-Dijo Sora claramente preocupada, mientras se ponía en cuclillas para revisar la pobre nariz, que según Ishida era una nariz perfecta.
-¡Hay Sora!-Dijo Yamato quejándose del toque de la aludida.
-Ya, ya… No seas niña y déjame revisarte…- Dijo la colorina mientras se cortaba un pedazo de su blusa para así, usarla de pañuelo para limpiar un poco de la sangre, que si bien era abundante, de la nariz del rubio, o bueno… ¿Castaño-Miel?-Creo que te llevaré a la enfermería… ¡sangras demasiado! –Dijo mientras ayudaba a que el chico se levantara, y con ayuda de su "pañuelo" detuviera el repentino sangrerio que la nariz de Ishida causaba.
Así pues, ambos muchachos se pusieron en camino a la enfermería, siendo la única conversación (Si es que se puede llamar así) Los quejidos de Yamato. Una vez que llegaron, la enfermera, que para tristeza de Yamato, no era una enfermera con un cuerpo de ensueño ni mucho menos, sólo se trataba de una linda ancianita, quien, en cuanto vio toda la sangre procedente de la nariz de Yamato, corrió (O al menos avanzo lo más rápido que pudo) Por un poco de hielo, y papel.
De repente, la puerta de la enfermería se abrió, dejando entrar a un muchacho con el brazo todo vendado, y con el cabello alborotado y mojado, pues en sí, todo el chico se encontraba lleno de sudor.
-¿Sora?-Dijo el chico justo cuando vio a la colorina, quién miraba con pena a Yamato, el cual sostenía pesadamente la bolsa de hielo, que detuvo su sangrado, o al menos lo redujo.
La pelirroja se volteo al reconocer inmediatamente la voz de quién le llamaba-¡Taichi!-Dijo mientras se paraba para saludarlo-¿Pero qué haces aquí? ¡Creí que hoy no entrenabas!
-No te preocupes Sora, no es nada grave, solo creo que me fracture-Dijo Taichi en tono sarcástico, haciendo referencia a su brazo herido.
Sora rodó sus ojos-¡Uy Perdón! Es que digamos que ya estoy acostumbrada-Dijo sonriente.
-Eso no es escusa Sora, ahora me deberás un pastel-Dijo Taichi mientras tomaba asiento y la ancianita lo revisaba, le lavaba el brazo, y le cambiaba las vendas que llevaba, por unas nuevas, pues las que llevaba consigo estaban, además de sucias y llenas de tierra y lodo, sangradas-Pero bueno, ¿No me vas a presentar a tu amigo?-Dijo haciendo referencia a él "castaño" que seguía quejándose del golpe accidental que le había dado Sora.
-¡Ah sí! Bueno Taichi, él es Hotaru, y Hotaru, él es Taichi, mi mejor amigo-Dijo Sora, presentándolos cómo es normal, más por alguna razón, Taichi se le quedó viendo de manera extraña, y un poco sospechosa al muchacho que tenía a su lado.
-¡Mentira!-Dijo de repente, mientras se quejaba de su herida, pues el hecho de que te coloquen alcohol en una herida abierta, no es algo precisamente agradable-¡Pero si yo te conozco! ¡Eres Yamato Ishida!
Ambos chicos, Yamato y Sora, se miraron fijamente y tragaron saliva, más antes de que Sora entendiera que Taichi había reconocido al rubio, Yamato dejó de lado la bolsa de hielo, y encaró a Taichi.
-¿Taichi? ¿Taichi Yagami?-Dijo el rubio abriendo sus ojos como platos-¡No me digas que en verdad eres tú! ¿Hace cuanto que no nos veíamos? ¿5 Años? ¿6 Años?
-¡Ni idea! Pero ¡Wow! ¡No puedo creer que seas tú! Creí que no te volvería a ver, mucho menos después de que te volviste famoso y eso, ¡Que sorpresa!
-¡Lo sé! Al fin te podré dar la paliza que te mereces por no haberme hablado después de que te corrieron del Instituto-Dijo Yamato dándole un ligero golpe en el brazo bueno de Yagami.
-Pues perdón, pero tú tampoco me buscaste, así que claramente estamos a mano.
-¡Si que alegría que estemos a mano!-Dijo de repente Sora, llamando la atención de ambos chicos-¡Alguien me puede decir de donde rayos se conocen!
-¡Oh claro!-Dijo Taichi tranquilo, dándose cuenta que habían dejado fuera de la conversación a su mejor amiga-¿Recuerdas que Antes de estar en el EOAC estuve en el Instituto y me corrieron?-Al ver que Takenouchi le asentía, continuo-Bueno, pues ahí también asistía Yamato, o Hotaru… ¡Cómo sea! Lo importante aquí es que este muchachón y yo éramos los mejores amigos, ¿A que si? –Dijo Taichi con una sonrisa de oreja a oreja.
-Sí, eso se podría decir-Dijo Yamato recuperando su anterior posición, con la bolsa de hielos sobre su nariz-Lo que sí, es que Taichi sigue siendo igual de cabezota que antes-Dijo Yamato con su típica sonrisa burlona.
Sora intentaba ingerir toda la información que le estaban otorgando, pues si bien, no le parecía posible que su mejor amigo y su ahora inquilino se conocieran, y tampoco sabía qué hacer, si gritar o llorar, pues algo le decía que eso era demasiado.
-Bien, y ahora ustedes me tendrán que explicar de dónde se conocen, así que espero-Dijo esta vez el castaño de cabellos alborotados.
-Pues… ¿Recuerdas que a los 13 comencé a asistir a clases de música porque mi mamá me pidió hacer algo además de fútbol?-Dijo Sora perdiéndose en la inmensidad de sus recuerdos del pasado, e intentando evadir los dolorosos-Bien pues, ahí también asistía Yamato, digo, Hotaru… Y pues, al ser los únicos jóvenes de la clase, comenzamos a llevarnos bien… Hasta que abandoné la clase a los 15, e igualmente él se volvió famoso…-Dijo Sora, quién de repente recordó la razón por la cual se encontraba molesta con el rubio, por lo que adquirió un semblante triste, y enojado.
-Bien eso suena lógico-Dijo Taichi, quien nuevamente se quejaba por el dolor de su brazo-Más aun no explican la razón de por qué Yamato regresó, ni por que está contigo ahora…
Al ver que Yamato estaba hundida en sí misma, Yamato decidió continuar con esa pequeña parte de la historia-Primero que nada Taichi, soy Hotaru, no Yamato… Ya quisiera yo ser alguien tan guapo y fabuloso como Yamato, pero no, soy simplemente Hotaru Satou, un don Nadie…-Dijo el chico de la peluca, temiendo por que la anciana enfermera sospechara algo, más al contrario, esta se encontraba muy ocupada viendo la televisión, y al parecer, le importaba un comino la conversación de los muchachos.
-Sigues con tu mismo ego Hotaru…-Dijo Taichi rodando sus ojos-Bien pues, continúa.
-Ok, digamos que me canse del mundo loco del espectáculo, así que decidí regresar a mi querida Odaiba, y al no tener nadie a quién acudir, y con el pequeño inconveniente de que todas las autoridades me buscan, por no molestar a mi madre, acudí a Sora, quién a partir de hoy, compartirá su techo con esta hermosura-Dijo el chica finalizando su historia, y recuperando un poco de aire, pues intento contar la historia lo más rápido posible.
-Vaya pues… Suerte con darle hospedaje a este grandísimo Baka, Sora… La necesitaras-Al escuchar que le llamaban, Sora salió de su trance, y simplemente asintió, al ver como Sora estaba muy encimada en sus pensamientos, el castaño se encogió de hombros-Bueno chicos creo que ya me voy… No muero de ganas por que mi mamá me regañe por lastimarme nuevamente, pero ¿qué le hago? ¡Nos vemos!
-¡Adiós Taichi!-Dijo únicamente Yamato, pues Sora seguía en su mundo-Ey Sora, supongo que dejamos el partido para otro día ¿eh?
-Sí, si…-Dijo Sora secamente-Creo que ya es hora de irnos, ¿No crees?
-Etto… Si…-Dijo Yamato mientras se levantaba de su asiento, y seguía a Sora, extrañado por su repentino cambio de humor. Y si, Ishida comenzaba a sospechar de una probable Takenouchi bipolar…
El camino hacía el departamento Takenouchi, trascurrió en un silencio casi sepulcral, cosa que extrañaba bastante a Ishida, pues Sora estaba cabes-baja todo el tiempo, y simplemente no le dirigía la palabra, cosa que hizo que el rubio recordara que ésta se encontraba molesta con él por una extraña razón.
Al llegar al apartamento, Sora siguió ignorándolo, cosa que comenzó a molestar a Ishida, más decidió no darle importancia.
Sora, se metió a bañar en cuanto llegaron. Y bien, el baño era uno de sus momentos favoritos del día, pues al momento en que sentía las gotas de agua caliente sobre su cuerpo se relajaba, y vaya que lo necesitaba. El hecho de que recordará repentinamente lo que Yamato le había hecho la ponía de pésimo humor, y no le quería ver más eso era algo prácticamente imposible, pues ahora, y únicamente gracias a ella, vivían juntos.
Sora cerro la llave del agua pesadamente, no tenía ganas de hacer nada que no fuera dormir. Era increíble como un simple recuerdo la podía poner tan mal, y para "ayudarle" a sentirse mejor, había olvidado llevar su ropa al baño.
-¡Demonios!-Dijo molesta agarrando su toalla y enrollándose en ella.
Al salir del baño se encontró con un Yamato sentado en su sillón-cama viendo tranquilamente la televisión, cosa que alegro a Sora, pues no le pondría atención a ella, así que cuidadosamente intento dirigirse a su cuarto sin hacer ni un solo ruido, más, para su "buena" suerte, se fue a golpear con una mesita en su sala.
-¡Auch!-Dijo la chica mientras daba unos torpes saltitos intentando sobarse su pie golpeado, y claro, su grito atrajo la atención del rubio, quien comenzó a reírse, lo que causo que Sora simplemente lo ignorará y continuará en su camino hacia su cuarto.
-Hey Sora ya basta-Dijo Yamato quién se encontraba levantándose del sillón, intentando hacer que Sora dejara de ignorarle, más al ver que no funcionaba, tuvo que tomar otras circunstancias-Oh vamos Sora, no puedes seguir ignorándome así, dime de una buena vez porque estás molesta-Dijo mientras la acorralaba contra la pared, poniendo ambos brazos entre el delgado cuerpo de la colorina-¡Vamos Sora! Dímelo por favor…-La aludida simplemente intentaba evadir la mirada del rubio, más eso le fue imposible, debido a que éste le tomó cuidadosamente su barbilla, girando su murada hacia la de él-Vamos Sora… Dime.
Las lágrimas de la pelirroja comenzaron a adornar delicadamente el rostro de ésta, y usando todas sus fuerzas, empujo el musculoso cuerpo del rubio para así liberarse de su trampa, y salir corriendo en dirección a su cuarto, ya sin darle importancia a que Yamato la había visto en una diminuta toalla.
La colorina, al entrar en su cuarto, en esas cuatro paredes que en realidad se convierten en un santuario, un lugar en donde puedes convertirte en ti mismo, un lugar mágico en donde todos tus sueños se hacen realidad por una noche, se acostó pesadamente boca-arriba sobre su cama, colocándose su almohada sobre su cabeza.
-Que has hecho Sora…-Se dijo a sí misma-Ahora vives bajo el mismo techo que el chico que te rompió el corazón ¡Bien hecho!-Dijo mientras comenzaba a llorar, nuevamente…
-Sora Hija, ya llegue…-Dijo Toshiko Takenouchi mientras abría la puerta de su pequeña residencia.
-¡Ya voy!-Dijo mientras se secaba las lágrimas de su rostro, y se ponía su pijama.
¡Genial! Ahora tendría que explicarle a su madre que le había dicho a un muchacho que se podía quedar en su casa, en serio… ¿En qué demonios había pensado cuando le dijo que si?
Notas de la Autora (?)
Ya se, ya se… hacia demasiado que no actualizaba, y es que, les platicare algo curioso… Además de que el monstruo del anti-imaginación me ataco y secuestro, además de golpearme fuertemente… Me corte mi dedito del pie, y bueno era demasiado dolor como para pensar, así que me atrase… Y solo debo decir lo siento… Pero en recompensa esta este super largo (En mis términos, claro esta xD) Capitulo! Que tal! Soy bien linda, a que si! Y todo se debe a sus lindos comentarios, en serio los agradesco con el alma :D
Que mas que mas… Pues, debido a que no lo había dicho, y no me importa estar atrasada, felicito a los Rojos por haber ganado el mundial, que viva España!
Y pues no me queda de otra más que despedirme, pues ya me corren de la compu… que por cierto es MI compu! Por que habría de dejársela a mi hermano? No no!
En fin, coman, vivan, amen, y sobre todo, dejen reviews;) Así vivirán plenamente señores!
Nos leemos :D
