Disclaimer: Wichi Wichi Ki es Digimon no es para Mí! Y digo Pau Chika Pau Yeah! Digimon es de Akiyoshi Hooongo! Y de Toei Ani-Ani-Mation! - No se si queda con la cancion, pero lo entienden ;)


Ambos muchachos caminaban sigilosamente por las apenas transitadas calles de Odaiba; Ya no llovía, más, aún así tenían que ser precavidos, sin importar la poca gente que había, o que Yamato se encontraba disfrazado, con Oikawa y otras mil personas buscando al cantante, no podían darse el lujo de no cuidarse, y si antes el rubio ya había tomado medidas preventivas, ahora las tendría que incrementar lo más posible. ¿¡Por qué demonios tenía que haberlo encontrado! Oikawa no era lo suficientemente listo como para haber supuesto tan así que se encontraba en Odaiba, definitivamente alguien lo había ayudado, la pregunta era ¿Quién rayos lo había hecho? No lo sabía, y ciertamente no tenía la más mínima idea, pero quién fuese el listo que lo había hecho, ya lo comenzaba a odiar. ¡Apenas las cosas se habían arreglado, maldita sea!

Yamato detuvo su paso en dirección al departamento Takenouchi debido a que Sora ya no lo seguía. Ésta se había quedado unos metros atrás buscando algo en sus bolsas, y si tomaba en cuenta la cara de la colorina, algo malo había sucedido.

-Hotaru…-Articuló la pelirroja mientras miraba con cara de angustia al aludido-Mis llaves no están…-Admitió mientras continuaba buscando las llaves de su departamento sin mucha suerte, pues si bien, los bolsillos de sus gastados jeans no eran una caja que daba al más allá, ni nada por el estilo, más, al parecer eso era lo que Sora quería creer.

Oh no… ¿Ahora a dónde acudirían? El plan principal había sido irse al hogar de la pelirroja sin más rodeos, ya que nadie sospecharía que Yamato se estaría quedando ahí, por supuesto que nadie lo haría. Pero, ahora el rubio se sentía atrapado en un callejón sin salida alguna, como si ese mismo fuera su fin.

Miro nuevamente a la colorina, quién desesperada, no se daba por vencida en su audaz búsqueda por las llaves.

-Seguramente las deje en el sillón de la sala, y se me olvido tomarlas por lo rápido que abandone mi hogar…-Decía Sora más para sí, que para el rubio. Parecía como si estuviera recopilando los hechos, intentando comprender por qué las habría olvidado-¡Qué haremos Hotaru! No podemos regresar a mi casa hasta que a mi mamá se le ocurra regresar, y eso quién sabe a qué hora sea…-Yamato la miro sonriente, le encantaba la idea de que Sora se encontrara tan preocupada por él, y de alguna manera, hasta llegaba a sentirse protegido, e incluso… Amado.

Tomo tranquilo la bronceada mano de la chica, al momento de qué ésta le miraba confusa. Sora sentía que le sería imposible acostumbrarse a la extraña sensación de perderse en los remolinos azules que Yamato tenía como ojos. Cada vez que los miraba, simplemente era lo mismo, se sentía de la misma manera, era como si de un momento a otro dejara de ser ella, y pasara a ser parte de Ishida, algo extraño, pero que ciertamente le fascinaba.

-Tranquila, ya encontraremos un lugar a dónde ir, además…-Yamato le tomo la barbilla a Sora haciendo que a la colorina le fuera imposible dejar de mirarlo, aunque, a decir verdad, no le molestaba la idea de mirarlo por siempre-No es cómo si no podamos regresar nunca más a tu casa, esto será solo por unas cuantas horas-Sonrío triunfante al percatarse que su intento de tranquilizar por unos momentos a Sora, había funcionado.

-Claro, debo comenzar a tranquilizarme…-Sora se dio por vencida finalmente en su misión de encontrar sus llaves, y sin siquiera pensarlo, los labios de ambos se juntaron. Si la sensación de perderse en los ojos azules de Yamato era una completa locura y adicción, la sensación de besar sus finos labios era aún mejor, de hecho mucho mejor, y el sabor de Ishida, ¡Uff! Esa si era su adicción. Takenouchi comenzaba a temer cada vez más la idea de que Yamato regresara a su "Otra Vida", pues ahora Sora lo quería únicamente para ella. ¿En verdad eso había sonado tan egoísta como pensó? Seguramente sí, más no le importaba, ya ni siquiera le asustaba la idea de que sus amigas la odiaran por no contarles que ahora, era más que una amiga de Yamato, y esa idea simplemente le encantaba.

A pesar de que la colorina intentaba mantener su mente completamente en blanco, le era imposible no intentar buscar un lugar al que pudieran acudir durante las horas en las que su mamá tardara en llegar a su apartamento, pues si bien, las calles no eran una opción, no cuando ya habían visto pasar a varios camarógrafos, y uno que otro policía, y si, más de uno se le había quedado viendo a la pareja, así que no era una buena idea continuar caminando como si nada. Entonces Sora lanzó un suspiro, y decidió que acudir con Hikari era la única opción que tenían, pues, a pesar de que Taichi no se encontraba en la ciudad, su hermana menor siempre estaría dispuesta a ayudar, en lo que ella pudiera. El único problema sería que le tendrían que revelar su "pequeño" secreto…

-Hotaru…-Articulo la chica, que aunque lo hizo bajo, logró llamar inmediatamente la atención del muchacho-Creo que ya sé a dónde podremos ir…-Yamato abrió sus ojos de golpe ante lo que Sora le acababa de decir.

-¡Genial!-Festejó el muchacho abrazando dulcemente a la chica.

-Si bueno…-Sora intentó deshacer el abrazo, a pesar de que ciertamente no quería hacer eso, más, quería parecer seria al momento de mencionarle el pequeño detalle de mencionarle a Hikari quién era en realidad Hotaru, a pesar de que la pequeña ni siquiera conocía a Hotaru-Pensé que lo único que nos quedaba era acudir con Hikari, la hermana menor de Taichi-Al verificar que el gesto de Yamato no había cambiado en lo absoluto, Sora se sintió más segura para continuar-Pues, a pesar de que Taichi no está… Hikari nos ayudara a escondernos, estoy segura de que podemos confiar en ella…-Antes de continuar, la muchacha respiro profundo-Pero claro que le tendremos que decir quién eres…

Yamato miraba fijamente a Sora. Por alguna razón, sabía que tendrían que decirle a alguien su verdadera identidad, y si ese alguien se trataba de alguien tan confiable como la hermanita de Taichi, que mejor. Además, contaba con el respaldo de que Sora se encontraba segura de lo confiable que la menor era, así que, podía asegurar que no había nada que temer.

-Bien pues, si tú dices que no habrá problema alguno, y que además se trata de la hermana menor de Taichi, ¿Qué esperamos?-Sora sonrío ante el optimismo del chico, tomó su mano nuevamente, y entonces se pusieron en camino al departamento Yagami.

Caminaban a paso tranquilo, sin prisa alguna, al menos eso era lo que hacían creer a las personas que los veían, pues la realidad era que si tenían prisa, y mucha. Temían profundamente que alguien reconociera a Yamato, más, gracias a que ninguno de los peatones llevaba el suficiente tiempo como para ponerse a juzgar a quién fuera que se les pasase en frente, no tuvieron que llevar ese inconveniente, al menos hasta que se encontraban a pocos pasos de la entrada del edificio residencial dónde los Yagami vivían, el cual, se trataba de un lugar tan lujoso, e incluso un poco más, que el edificio dónde Natsuko y Takeru residían.

-Disculpen muchachos-Un reportero, con todo y su camarógrafo se acerco nervioso a donde los chicos se encontraban, tan cerca de su destino. Con pocas ganas, la colorina y el oji-azul detuvieron su paso, intentando dar su mejor cara al reportero, que si bien, podría tratarse de alguien que les arruinara su plan, cosa que no podían permitirse-¿Han visto a Yamato Ishida?-Cuestiono con todo y micrófono, dándoles entender a la pareja que, muy probablemente, se encontraban en televisión en esos mismos instantes. ¡Pero qué buena suerte!

-No, no he sabido nada de él-Mintió Sora al momento en que se encogía de hombros, intentando sonar lo más convincente posible.

-¿No lo han visto por las calles?-Esta vez el reportero se dirigió más a Yamato que nada, pues si bien, el "parecido" que tenían el muchacho de cabellos miel, y la súper estrella era increíble, cosa que le llamo muchísimo la atención al reportero.

-Para nada-Hotaru igualmente se encogió de hombros, intentando esconder su nerviosismo, pues no podía evitar sentir que lo habían descubierto, la mirada que el reportero le estaba regalando en esos instantes ciertamente le aterraba.

-Oh bueno…-El reportero no terminaba de sentirse convencido por las respuestas de los muchachos a los que entrevistaba en esos instantes. Ambos muchachos, en cuanto el reportero les dejo de dirigir la palabra, cambiaron su rumbo en dirección al edificio departamental, más, el reportero no les dio ni tiempo para avanzar, pues siguió dirigiéndoles la palabra-¡Oye muchacho!-Menciono haciendo que Hotaru volteara nuevamente a la cámara-Tienes un enorme parecido con Yamato Ishida, ¿Lo sabías?-Comento mientras levantaba una ceja.

-Lo sé, me lo dicen todo el tiempo-Dijo simplemente como respuesta, dando por obvio que ya se quería retirar de ese lugar, de esa "entrevista", la cual, solo logro recordarle al rubio lo mucho que no deseaba regresar al mundo del espectáculo.

-Otros más que no tienen idea de la ubicación del cantante-El reportero se dio la vuelta, para así, poder hablar directamente con la cámara, regalándoles la completa libertad a los muchachos de ingresar a la torre residencial que tenían detrás, pidiendo con todas sus fuerzas no haber sido tan obvios con el reportero-Pero puede que hayamos encontrado al gemelo perdido de Yamato, no sé, júzguenlo ustedes mismos…

Los chicos ingresaron en el edificio sin pensarlo dos veces, no podían creer la mala suerte que les había tocado, ¿Por qué los tenían que haber entrevistado cuando más cerca estaban de su seguridad? Tal vez ya no importaba tanto… Más eso había sido una clara demostración de lo mucho que tendrían que cuidarse a partir de ¡Ya! A menos que lo que quisieran era que los descubrieran… Más claramente eso era lo último que querían.

-Bueno, logramos escapar, pero ahora habrá un rumor de que tengo un hermano gemelo-Yamato comenzó a reír, al parecer la idea de comenzar un rumor le parecía bastante divertida, y sin poder evitarlo, Sora comenzó a reír igualmente, mientras se acercaba con la recepcionista del edificio, cosa que no tendría que hacer de haberle avisado con anterioridad a Hikari que iría a visitarla, más, como no lo hizo, ahora tendría que pasar por todo el proceso de seguridad del lujoso edificio.

-Buenas tardes, vengo con la familia Yagami-Informó Takenouchi a la recepcionista que ya parecía mayor.

-Muy bien…-La recepcionista parecía teclear algunos datos en una MacBook, más se tardaba demasiado para la paciencia con la que Yamato contaba en esos momentos-¿Nombres?

-Satou Hotaru y Takenouchi Sora-Respondió inmediatamente la pelirroja, después percatándose de que si a Hikari le decían únicamente el nombre de Hotaru, no tendría la menor idea de quién se trataba, así que la colorina se apresuró a corregir lo que acababa de decir-Pero dígale a la señorita Yagami que es Sora-Corrigió con velocidad, pues ciertamente se sentía bastante nerviosa, como si estuviera jugando a las escondidas pero de una manera más… ¿Extrema? Si a Yamato le parecía divertido el hecho de estar jugando a las escondidas con los medios de comunicación, a Sora no le parecía tan divertido.

-Entiendo…-La ancianita tecleó unas cosas más, y después tomó el teléfono para marcar al departamento Yagami. Sora cada vez se lamentaba más el hecho de, además de haber olvidado sus llaves, haber olvidado también su celular, y Yamato, bueno, parecía que estuviera a punto de ahorcar a la ancianita-Hola, ¿Señorita Yagami? Tiene visita, de Sora-La viejita levanto su mirada y la fijo en los muchachos que esperaban con poca paciencia a que los dejaran pasar. La recepcionista colgó el teléfono, y tecleó unas cosas más en su computadora, para después presionar fuertemente la tecla de "Enter"-Pueden pasar-Informó para suerte de la pareja, quiénes sonrientes se dirigieron al elevador, para sin más, ir a esconderse al seguro lugar, y claro, para también dirigirse con Hikari y decirle la verdad.

Los pisos seguían avanzando, más las ganas de llegar y acomodarse en el departamento Yagami no disminuían. Sora prácticamente se mordía las uñas, y a pesar de que Yamato intentaba aparentar tranquilo, lo nervioso que se encontraba lo delataba más de lo que debía. Justo cuando parecía que el ambiente se había calmado un poco, sonó el timbrecito que les informaba el final de su estadía dentro del ascensor, y que el piso ocho, ese donde el departamento Yagami se encontraba, estaba justo en frente de sus narices.

Sora lanzó un suspiro y tomo la pálida mano de Ishida antes de abandonar las claustrofóbicas cuatro paredes del elevador. Pasaron unas cuantas puertas antes de posicionarse delante de la puerta correcta, del apartamento 805.

Yamato tomó una gran bocanada de aire al momento en que Sora tocaba el timbre, y pacientes, esperaban a que la menuda castaña atendiera la puerta.

Sora en verdad no entendía por qué se sentía tan nerviosa, y a decir verdad, el hecho de sentirse así le hacía sentirse un poco tonta, pues estaba consciente de que Hikari era una persona en la que podían confiar, y que entendería a la perfección que Sora no le hubiese contado antes, y quizá se sorprendería al principio, pero sería solo cuestión de segundos, nada más. La colorina miro detenidamente al Rubio; a él si se le veía nervioso, y en cierta forma comprendía el hecho de que se sintiera así, al final él no conocía a Hikari, y tenía todo el derecho de sentirse tan nervioso como lo estaba en esos momentos.

Entonces, la chapa de la puerta comenzó a girarse con lentitud, dejando ver al otro lado de la puerta a la quinceañera de cálidos ojos, con una gran sonrisa en el rostro.

-Hola Sora-Saludó mientras abrazaba a la aludida como era normal en ella-Y hola… Sora creo que me debes presentar a tú amigo-Supuso mientras miraba fijamente al oji-azul, quien simplemente se limitaba a sonreírle a la castaña.

-Etto… Hikari, de hecho te quería pedir un favor…-Dijo seria mientras Hikari asentía sin siquiera tener una idea de que sería lo que Sora le comunicaría, más, la castaña conocía demasiado bien a la colorina como para poder identificar con facilidad el tono que Sora tenía en su voz, y ese tono no informaba otra cosa más que seriedad.

-Claro Sora, pasen-Informó Hikari dejando el paso libre a la pareja, que claramente se notaba mucho menos nerviosa y estresada que momentos antes, cuando iban en camino al apartamento Yagami.

Ambos muchachos tomaron asiento en uno de los muebles dentro de la sala de la residencia Yagami, y mientras esperaban a que Hikari se sentará igualmente se dedicaban únicamente a observar la sala, y las diversas fotografías que se encontraban dentro de ellas. Si bien era cierto que Sora se sabía de memoria casi cada una de ellas, pero no podía evitar seguir viéndolas con el mismo entusiasmo que siempre, y bueno, tal vez eso se debiera a que los Yagami tenían fotos de todo el mundo, desde la India hasta el gran USA; Y bueno, es que a toda la familia le encantaba viajar.

Yamato igualmente no podía evitar mirar encantado las fotografías de la familia. Se les veía tan felices en cada una de ellas, con unas sonrisas sinceras, no sonrisas forzadas como a las que el rubio estaba ya tan acostumbrado. Él esperaba que algún día pudiera formar una familia tan feliz como la Yagami.

Mientras Ishida pensaba en todo eso, no pudo evitar voltear a ver a Sora y sonrojarse inmediatamente. Sí. Esperaba algún día poder formar una familia como la de los Yagami, y que mejor que con la muchacha que tenía a escasos centímetros. Sin pensarlo, tomo la mano de la colorina haciendo que esta se volteara sorprendida con el rubio, topándose con esos Zafiros que la hipnotizaban. Y entonces, como solía suceder últimamente, los rostros de ambos muchachos se comenzaron a acercar de manera lenta y peligrosa.

Más nada pudo pasar, pues Hikari se aclaró la garganta, con la intención de llamar la atención de los jóvenes adultos.

-Este bueno… Sora que es lo que me querías decir exactamente-Dijo Hikari con una sonrisa divertida implantada en su inocente rostro. Es que Hikari no podía evitar estar divertida, le encantaba hacer eso; estropear los momentos de romance entre sus mayores, y ya estaba acostumbrada a hacerlo con su hermano y sus comunes "amigas", la cosa era que jamás había tenido la oportunidad de arruinarle sus momentos románticos a Sora, por lo que estaba disfrutando esa oportunidad que ella consideraba "Una en un millón".

-Bien pues-Sora intentaba controlarse un poco, pues estaba segura que su rostro en esos momentos se encontraba completamente rojo por la vergüenza que le provocó que Hikari los hubiera visto en una situación tan comprometedora, así que antes de explicarle a Hikari todo el embrollo en el que estaban metidos tanto Yamato como ella, tomó uno de los vasos con agua que Hikari les había llevado para tranquilizarse un poco, e intentar bajar su bochorno, y entonces sí, comenzar con su historia-Supongo que recuerdas que en la cafetería Miyako nos contó que Yamato Ishida estaba desaparecido…

Hikari asintió débilmente, recordando a la perfección como tanto Mimi como Miyako estaban extremadísimas por el hecho de que la superestrella que irían a ver estaba perdida en algún lugar del vasto mundo-Sí, claro que lo recuerdo-Admitió seria, pues no entendía que clase de camino tomaría la conversación.

-Bueno-Sora soltó un largo suspiro y tomó la mano de "Hotaru Satou" con fuerza-Lo cierto es que no está tan desaparecido-La colorina soltó un suspiro más para al fin soltar la verdad-Yo sé donde se encuentra…

Ante la información que había soltado Sora, Hikari no pudo evitar ahogar un grito, pues aunque ella no se autodenominaba una "Yamatika" ni mucho menos, no era ninguna mentira que las canciones de Yamato Ishida si le gustaban, y el muchacho de rubios cabellos sí se le hacía muy bien parecido; Así que la menuda muchacha se levanto de golpe del sofá y exclamó-¿¡Es en serio Sora! ¿Dónde está? ¡Es la noticia del año! Espera a que Mimi y Miyako se enteren se pondrán como ¡Locas!

Sora volvió a suspirar antes de contestar las varias preguntas de la Yagami menor-Eso es lo que te quería pedir Hikari: Que no le dijeras a nadie esto. Es un gran secreto, y te lo estoy confiando, así que por favor guárdalo.

Hikari logró recuperar la calma y se sentó con tranquilidad en su cómodo sofá, y entonces miro directamente a los ojos a Sora. Era casi su mamá, la hermana mayor que siempre quiso. Y ahora estaba enfrente de ella pidiéndole, con una seriedad que jamás había visto salir de ella, un favor. ¿Qué clase de amiga sería si no se lo concedía? Está bien que era un gran favor. La noticia del año, pero ¡Qué más daba!

-Claro que sí Sora, puedes confiar en mí-La castaña le sonrió sinceramente a su amiga, quién le devolvió la sonrisa con una mirada de agradecimiento.

-Gracias…-Sora y "Hotaru" se levantaron de pronto de sus asientos y entonces Sora miro directamente a Hikari, no sin antes mirar fijamente a "Hotaru", quién simplemente se molesto en asentir-Hikari… Te presento a Yamato Ishida-Entonces Sora le quitó la peluca "Castaña-Miel" a Yamato, dejando al aire los dorados mechones de la cabellera natural del chico, quién sonreía avergonzado, apartando la vista de la pequeña Yagami.

Hikari no podía digerir lo que estaba viendo en esos momentos. ¡Era él! ¡Yamato Ishida estaba en su sala! ¡En su sala!

-Wow…-Fue lo único que pudo salir de la boca de Hikari, quién se recostó en el sofá donde se encontraba sentada. No lo podía creer… Había tantas voces en su cabeza en esos momentos. Unas le decían que corriera por su amada cámara y que se tomara una foto con el cantante, que no esperara ni un segundo más para pedirle un autógrafo. Otras más le decían que golpeara a Sora. Toda la mañana habían estado hablando de Yamato y de lo genial que sería conocerlo, y en todo momento la colorina se quedó callada. ¡Nunca les dijo que conocía a la súper estrella! Una última voz, la cual acababa de aparecer en su mente le suplicaba que hiciera preguntas, no sobre la vida de Yamato y demás, eso ya lo sabía prácticamente todo el mundo gracias a revistas y documentales. Quería la respuesta a una sola pregunta. Y esa pregunta aún así se la pensaba hacer a Sora, así que ¿Qué más daba?

Hikari entonces soltó una sonrisa divertida, sorprendiendo tanto a Sora como a Yamato, pues la reacción de Hikari no había sido exactamente la que ellos esperaban, la quinceañera primero se había recostado como para digerirlo todo, algo normal por así decirlo. Pero después de eso no se puso a gritar o algo por el estilo. Se había quedado recostada, hasta ese momento en el que se puso de pie y miro traviesa a ambos muchachos.

-Entonces… Eres Yamato Ishida-Susurró mientras comenzaba a caminar de izquierda a derecha alrededor de su sala.

-Así me llaman-Afirmó el aludido, extrañado por la actitud de la hermana menor de Taichi.

-Y tú eres Sora Takenouchi-Hikari seguía caminando de un lado a otro, haciéndole creer a Sora que noticia tan grande le había afectado demasiado a Hikari-Y ambos estaban a punto de besarse…-Yagami encaró a ambos muchachos quiénes entonces estaban con los ojos abiertos como platos y más sonrojados que antes. Eso si no se lo esperaban para nada-¡Sora!-La quinceañera apuntó emocionada a la colorina, quién en esos momentos se sentía pequeñita, más pequeña que una hormiga recién nacida-¡Eres novia de Yamato Ishida!-Exclamó mientras daba pequeños saltitos y aplaudía.

Pequeñas gotas de sudor se comenzaron a rodar por la bronceada frente de la colorina-Etto…-Sora volteó a ver a Yamato, intentando pedir ayuda con su mirada, más Yamato no se veía tan sorprendido como Sora, de hecho, el rubio hasta sonreía divertido, mientras pasaba un brazo alrededor de la cintura de Sora, quién se sentía cada vez más confundida.

-Se podría decir que lo somos-Completó Yamato lo que Sora no había podido terminar. El rubio se veía tan feliz y tranquilo que no pudo evitar tomar desprevenida a Sora al momento que unió sus delgados labios con los de la pelirroja, la cual olvidó todo por un momento y disfrutaba satisfecha el beso que le estaba proporcionando en esos momentos su… Novio.

-¡Ahh!-Hikari nuevamente aplaudía encantada. Estaba a punto de correr por su cámara y atrapar la escena para siempre. No se emocionaba realmente porque estuviera viendo a Yamato besar a Sora, más bien lo hacía porque Sora besaba a Yamato; Y es que jamás había visto a su amiga besar a alguien, y tampoco la había visto tan feliz, así que como buena amiga, en lugar de sentirse completamente celosa (Aunque no podía negar que muy en su interior si lo estaba) se alegraba de verla así: Alegre.

Los labios de ambos chicos se fueron separando poco a poco mientras se sonreían con los ojos, y después voltearon a ver a Hikari, quién tenía una sonrisa de oreja a oreja pintada en su rostro, y esto provocaba que Sora se sonrojara un poco más, aunque eso sonará un tanto imposible.

-¡Eso fue taaaaan lindo!-Dijo Hikari después de suspirar como lo suelen hacer las niñas después de una película de amor-Pero no entiendo nada-Admitió Hikari, pues había intentado callar todas las voces en su cabeza debido a la emoción que le había provocado el beso que había presenciado hace unos cuantos segundos-¿De dónde lo conoces Sora? ¿Desde cuándo son novios? ¿Cómo lo encontraste? ¿O él te encontró? Yamato, ¿Vas a cancelar tu concierto?

-Este bueno…-Ahora era Yamato el que le pedía ayuda con la mirada a Sora, quién igual no sabía por dónde empezar.

-Te lo explicaremos todo Hikari, es una promesa-Le dijo Sora sonriente, tranquilizando de esa manera a Yamato-Pero te tengo que pedir otro favor antes de eso…

-Lo que quieras.

-Gracias-Sora le sonrió a su amiga antes de proseguir-¿Nos podríamos quedar aquí unas cuantas horas? Es que no podemos ir a mi casa pues olvide mis llaves y como están todas las calles vigiladas no podemos estar divagando por ahí…

-Por supuesto-Hikari interrumpió a su amiga con una sonrisa divertida, pues el hecho de ver a Sora tan desesperada y nerviosa le parecía muy divertido, sin importar lo malvado y cruel que eso sonara-Ahora, comiencen con las explicaciones-Pidió Hikari mientras levantaba una ceja. En esos momentos se sentía como la mala del cuento o como "El Padrino", pues incluso se encontraba acariciando a Miku, su adorado gato.

Inmediatamente Sora y Yamato le comenzaron a relatar la larga historia a Hikari, quién la escuchaba poniendo una total atención, intentando comprender cada mínimo detalle, desde que se habían conocido en la clase de música, hasta que Yamato se había vuelto famoso y se había cansado de todo decidiendo huir de el "spot light" para regresar a su querida Odaiba; Y como por azares del destino se había re-encontrado con Sora. Y al final, y lo que le parecía más interesante a Hikari, como habían recuperado la amistad y el amor que no habían perdido a pesar de los años sin verse. Claro que en ningún momento mencionaron algo de que el padre de la hija de Sora era el mismo Yamato. Esa era una historia que podía esperar.

-¡Qué romántico!-Exclamó por milésima vez Hikari, cuando por fin terminó de escuchar con atención la que parecía el libreto de una película de amor-Pero no me contestaste una preguntita…-Dijo dirigiéndose al rubio-¿Cancelarás tu concierto?-Mientras la castaña le hacía esa sencilla pregunta al rubio, los ojos de la misma se hacían un poco más grandes y resplandecientes de lo normal. Tal vez no fuera tan fan como Mimi y Miyako, pero no por eso dejaba de sentirse emocionada con la idea de ir al concierto de la persona que estaba frente a ella. Y a pesar de todo seguía sintiéndose emocionada con la idea de pasar a Backstage, sin importar que ya había tenido el honor de conocerlo…

Yamato parecía reflexionarlo todo con cautela. No había pensado en sus fans cuando había tomado la decisión de abandonar su carrera musical. El hecho de haber visto esa mirada de Hikari. Esa mirada que irradiaba esperanza, le recordó a Ishida que también tenía fans normales. Que no todas eran como Jun, que lo único que parecían gustar de él era su físico. El hecho de recordar que contaba con fans que realmente gustaban de su música hizo que su decisión fuera aún más difícil. Si se retiraba así como así rompería el corazón de cientas de muchachas que probablemente se encontraban emocionadas con la idea de ir a su primer concertó de él.

Ishida soltó un largo suspiro y miro los ojos de Sora. En esa mirada se encontraba el otro lado de la moneda. Si decidía seguir con su carrera no podría tener una vida normal. No podría salir a pasear al parque como cualquier otra persona. No podría formar una familia como esas que pintan en las películas: Con dos lindos hijos y un perro. Pero al final… Yamato no lograba comprender como es que se quejaba tanto de una decisión que él mismo tomó. Su sueño era tener lo que tenía en esos momentos: Fama y fortuna. Pero el gran problema era que él quería conseguir su sueño con su música, no con la "música" prefabricada que le hacían cantar.

Entonces ¿Qué es lo que tenía que hacer? ¿Seguir con su vida de artista, siendo infeliz, pero haciendo felices a sus varios fans? Ó, ¿Dejar todo de lado, comenzar una vida normal y romper el corazón de sus fans más fieles? Yamato soltó un largo suspiro. No se esperaba que una de las preguntas de Hikari se le complicara tanto, más al fin se decidió a contestarla.

-¡Claro que habrá concierto Hikari!-La aludida sonrió enormemente, mientras que Sora volteó a ver sorprendida a Yamato. ¡De verdad que no lo entendía! Todo lo que habían pasado para que al final Yamato quisiera regresar así como así… La colorina en verdad se sentía mal consigo misma, no podía entender cómo era posible que fuera tan tacaña. ¡Quería a Yamato sólo para ella! Eso estaba mal, realmente mal. Sobre todo porque ella mejor que nadie sabía que Yamato desde siempre había tenido el sueño de volverse famoso. Tenía que entender eso. Tenía que entender que ella seguiría siendo feliz sin importar de no tener lo que ella quería, que con que él fuera feliz era más que suficiente. Tenía que entender que la felicidad de los demás iba antes de la suya. Eso no era tan difícil de entender, de hecho, eso nunca había sido un problema para ella, por lo que se le hacía más difícil entender como era que ahora las cosas habían cambiado… ¡Arghh! Esto del amor no era cosa sencilla de entender.

-Por supuesto que lo habrá-Murmulló Sora mientras soltaba una pequeña pero sincera sonrisa, cosa que sorprendió a Yamato-No sería justo defraudar a tantas fans, ¡Imagínate como se pondría Miyako! ¡Ó Mimi! No, no… Sería el apocalipsis-Bromeó la muchacha, provocando que Hikari riera un poco.

Yamato sin embargo no lograba comprender muy bien porque es que había dicho que si habría concierto… Él lo que realmente había querido decir era que no, que no pensaba regresar, pero… No podía soportar la idea de defraudar a tantas personas. Así que la decisión ya estaba hecha. Regresaría, al día siguiente lo haría. Se entregaría él mismo y lo primero que haría no sería otra cosa que despedir al idiota de Oikawa, no sin antes darle su merecido por todo lo que había hecho. Con solo pensar en eso Yamato tensó inmediatamente sus nudillos.

Después de entregarse, haría unos cuantos conciertos, dando su mejor esfuerzo por dar algo que la gente jamás pudiera olvidar. Y al final, terminaría su gira para retirarse del medio del espectáculo, al menos el tiempo suficiente como para pasar un tiempo de vida "normal". Sí, ese era el plan.

El rubio volteó a ver a Sora, y sin que ella se lo esperara le susurró al oído-Luego te explico todo-Sora sonrió débilmente, recibiendo con gusto el dulce beso que Yamato le planto en la frente. Fuera lo que fuera que Yamato estaba planeando, Takenouchi bien sabía que sería un buen plan, así que se dedico a disfrutar lo que quedaba de la tarde en la morada Yagami.


Notas de la Autora (?)

Ya lo sé, ya lo sé. Ya sé que tardé medio año o algo por el estilo en actualizar esta historia que había tenido mucho éxito. Me siento terrible por ello, pues no fui buena con ustedes, los lectores... qué clase de escritora me hago llamar? En verdad espero que me logren perdonar, no tanto a mí, sino a la historia. Venga! Todos merecemos segundas oportunidades, a que sí? -hace ojos de gato con Botas- Bueno bueno... ya suficiente de is locuras.

Espero que al menos les haya gustado un poquitín el capitulo. Lo sé! ¿Como se me ocurre hacer que Yamato quiera regresar? La verdad es que eso no estaba en los planes, pero una cosa llego a la otra, y... Chan, Chan! Más drama ;) Y saben lo MUCHO que amo el drama! Hahaha :P Pero bueno... Solo les quería decir que si decidieron perdonar a esta pobre historia que no tiene la culpa de que su loca Autora se tardé años en actualizarla, y les gusto un poquitin el capitulo... Me dejen un lindo Review. Ya saben lo mucho que los aprecio :D

En fin! Espero que hayan comenzado bien el año, y si no fue así, quedan 364 días por delante! Venga! Este 2011 sera genial, tengo un... sentimiento ;) Mucho blah, blah... mejor solo Nos leemos ;)

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