Bella POV


Suspire lentamente, un hermoso y masculino aroma inundo mis fosas nasales, parecía ser posible que lo ocurrido la noche anterior hubiese sido verdad?.

Mis manos se movieron lentamente y lograron encontrar suave y tersa piel masculina, músculos y formas perfectas, sonreí intensamente.

Al abrir los ojos una extraña felicidad me inundo, ahí estaba, hermoso y apacible, no recordaba la última vez que un hombre me había parecido tan irresistible, ni me hacia fantasear de tal manera, desear un futuro.

Basta bella – me repetí internamente – la noche anterior había sido la más hermosa de mi vida, pero simplemente había sido un sueño.

Con cuidado lleve mis manos a su rostro y lo acaricie lentamente, su respiración era acompasada y sus hermosas facciones estaban serenas, una linda sonrisa asomaba por sus labios y mi corazón no pudo evitar palpitar como loco, era perfecto, un hombre joven, hermoso y viril.

Seguía recostada encima de su asombroso y musculoso cuerpo, mi piel ardía ante su contacto, sus brazos me apretaban suavemente.

Mire el reloj que estaba sobre el buró eran casi las nueve de la mañana, tenía que irme ahora mismo o no llegaría a tiempo al hospital.

Mi pecho se contrajo al saber que no volvería a verlo, la noche anterior hacia sido mi primera noche aquí y sin dudas seria la ultima.

Tome sus fuertes brazos y me libere con cuidado de su agarre, Salí de la cama lentamente mientras seguía mirándolo, daría lo que fuera por no haber tenido que aceptar este trabajo, pero por mi pequeña nessie haría siempre cualquier cosa.

Recordaba perfectamente la desesperación que me invadió cuando supe de su accidente, tenía que ser precisamente unos días después de haber sido despedida de mi empleo como profesora de historia.

Después de la muerte de nuestros padres hacia ya tres años, a mis apenas 20 años tuve que hacerme cargo de ella que tenía 3 años, había logrado terminar mi carrera y trabajar inmediatamente en un colegio, pero por desgracia hacia dos semanas me habían despedido por falta de presupuesto.

Mi pequeña niña se había fracturado el brazo en tres partes mientras jugaba en el kínder y necesitaba una operación urgente o podría quedar lisiada de por vida, y eso no lo podía permitir bajo ninguna circunstancia.

Mire alrededor y vi la ropa de Edward tirada por todas partes, no pude evitar sonreír complacida al recordar la manera tan hermosa en la que habíamos hecho el amor, al principio estaba asustada, no podía ni imaginar de que manera me entregaría a un hombre por dinero, tendría que seducirlo y excitarlo completamente, algo demasiado difícil para alguien tan simple y tímida como yo, además estaba el hecho de que el hombre fuese cruel o violento, eso me aterraba completamente.

Pero él había sido todo lo contrario, fue dulce y paciente en todo momento, sus manos eran suaves al acariciarme y me había tratado con respeto, no como a una mujerzuela por la que había pagado.

Sus besos… solo al recordarlos mi cuerpo se estremecía completamente, rosalie me había advertido sobre eso pero no le había hecho caso, según ella un beso involucra muchos sentimientos, no debía haber permitido que Edward me besara, pero había sido más fuerte que yo, para mí no había sido un acto sexual, se había convertido en un acto de ternura y deseo, algo intimo y maravilloso, y lo recordaría por siempre.

Abrí un pequeño buro que estaba en el fondo y saque la pequeña maleta donde tenía mi ropa, me puse unos jeans y una blusa azul, y mis inseparables tenis, me vestí rápidamente, fui al espejo y me arregle rápidamente, mientras me arreglaba el cabello pude notar que mis ojos brillaban con luz propia y mis labios estaban hinchados y rojos, la parte baja de mi cuello tenía una leves marcar donde sus dientes me habían probado, afortunadamente la blusa las cubría perfectamente.

Recogí la ropa de Edward y la acomode sobre el buro, sentía una extraña nostalgia invadirme y me entro una repentina necesidad de despedirme de él, pero no podía ser, saque un trozo de papel de mi bolso y escribí lo primero que me vino en mente, doble el pequeño papel y lo deje encima de su ropa, quería que supiera lo especial que había sido para mí, tal vez para el no tendría ninguna importancia, pero para mí sí lo era.

Me acerque lentamente y bese sus labios suavemente, sería lo único que me llevaría de él, además de su dinero.

Salí de la habitación sintiéndome triste aunque que debía de esperar, deseaba con toda mi alma haberlo conocido bajo otras circunstancias, saber algo de él, conocerlo, pero era imposible, el era rico, guapo y perfecto, en otras circunstancias nunca se habría fijado en mi.

Baje las largas escaleras y me percate de que rosalie estaba sentada en el sillón del salón leyendo un libro, cuando se percato de mi presencia sonrió amablemente.

Buenos días bella, como estas? – pregunto

Muy bien rosalie – conteste amablemente.

Deseas tomar un té o un café? – pregunto.

Me gustaría, pero tengo que ir al hospital – me excuse.

Oh, es cierto, espero de todo corazón que todo salga bien – apretó mi mano amablemente.

Yo también – susurre.

Y… nuestro cliente – pregunto sonriente

Yo... el sigue dormido, preferí salir sin hacer ruido – sentía mis mejillas incendiadas.

De acuerdo bella, estás segura de no querer quedarte con nosotros – negué levemente.

Has sido tan amable en ayudarme rosalie, necesitaba mucho el dinero… pero mi vocación esta en enseñar, me hace muy feliz – dije ilusionada.

Entiendo – sonrió – aquí esta tu dinero, espero y sea suficiente – me tendió un fajo de billetes, habían 1000 dólares allí.

Rosalie creo que hay un error, solo tenias que darme 600 dólares – intente devolverle el resto.

Bella, necesitas el dinero, después de la operación nessie necesitara medicinas, cuidados, acéptalo por favor – sentí mis ojos humedecerse.

Te lo agradezco tanto rose – la abrace fuertemente.

Todo saldrá bien bella, y ya sabes que puedes volver aquí cuando lo desees, siempre habrá un lugar para ti, cuídate mucho – me despedí con la mano mientras salía por la puerta.

Tome un taxi hasta el hospital, mi Niña seguramente me extrañaba mucho; cuando llegue le compre un chocolate con galletas, su favorito, me sentía esperanzada, subí el elevador feliz, nada podía bajarme de mi nube.

Cuando iba a entrar a la habitación de mi pequeña, escuche su finita voz hablar con alguien y me quede en el umbral de la puerta.

Enfermera Thompson, aun no ha llegado belli? – su vocecita sonó preocupada.

Tranquila nessie, pronto legara ya lo veras – intento tranquilizarla.

Es que… - suspiro – se fue ayer muy temprano y estoy asustada – mi corazón se contrajo.

Escuche mi nombre por aquí – entre por fin ella levanto su hermosa carita sus ojos cafés brillaron de emoción.

Beli! Llegaste – corrí hasta ella antes de que intentara bajarse de la cama.

Tranquila mi cielo, ya estoy aquí – la abrace con cuidado, sin tocar su yeso.

Te extrañe y estaba asustada – su manita apretó mi blusa – habían ruidos extraños en la habitación – acaricie sus risos dorados.

Que pasa nessie, tu eres muy valiente – sonreí – además no volveré a ausentarme, traigo buenas noticias – me miro confundida.

Buenas noticias? – pregunto.

Si, ya tengo el dinero de tu operación mi niña, pronto tu bracito estará bien – dije emocionada.

Eso quiere decir que volverán a ponerme esa aguja? – me miro aterrada.

Si pequeña, pero será solo una vez mas y es por tu bien, tienes que ser valiente – negó.

Es que… duele mucho – agacho su carita.

Sé que duele – levante su carita – pero es por tu bien, podrás salir de aquí, volveremos a casa…

Podre volver a jugar con mis amigos? – me interrumpió emocionada.

Claro que si cielo, haremos una merienda para todos ellos – la anime.

Siii – chillo.

Todo será lindo, por eso tienes que ser valiente – le repetí.

Mmm lo intentare, si tu estas aquí conmigo – beso mi mejilla y me abraso, mis ojos se cristalizaron y mi corazón latió fuertemente, adoraba a mi nessie, ella era mi familia, mi todo y la cuidaría siempre.

Mire a la enfermera Thompson y sonreía amablemente – como se ha portado nessie este día? – pregunte.

Muy bien bella, sabes que nessie es una niña muy bien portada – dijo segura.

Me alegra, por eso… - me separe levemente de ella y le sonreí – tengo algo para ella – su rostro se ilumino.

Para mí… - pregunto incrédula.

Si… - saque el chocolate de mi bolso y se lo tendí, sus ojitos se iluminaron, que fácil era hacer feliz a mi niña.

Beliii… chocolate… - comenzó a dar saltitos – me lo puedo comer todo? – pregunto a la enfermera.

Mmm, porque no – dijo sonriente.

Yupi… - me lo arrebato y comenzó a comerlo, la deje un momento mientras sonreía y se batia de chocolate.

Señora Thompson esta el doctor Black en su consultorio? – pregunte.

Si bella, estaba esperando noticias tuyas – comento.

Iré a verlo un momento, puede cuidar a nessie – asintió

Claro bella, ve – sonreí.

Nessie continuaba muy entretenida así que Salí sin que se percatara de mi presencia, camine por el largo pasillo sintiéndome feliz, de poder tener al fin una buena noticia, poder actuar con seguridad.

Toque la puerta del consultorio y me ordenaron pasar, cuando entre sonreí y salude con la mano.

Buenos días doctor Black, puedo hablarle un momento – pregunte.

El sonrió amablemente como siempre, era un hombre joven y bastante atractivo, pero su buen corazón era lo más significativo.

Hola bella, adelante, quieres tomar algo? – pregunto.

No le agradezco, solo venia a darle una buena noticia – dije emocionada.

Entonces te escucho – me miro fijamente.

He conseguido el dinero de la operación, puede operar a mi niña cuando le parezca mejor – sonrió.

Oh, es una gran noticia, sabes que no pienso cobrar por mis honorarios, solo tendrás que…

No, por favor, no pienso aceptarlo – negué.

Bella, por favor, quiero ayudarlas – intento convencerme.

Se lo agradezco, pero tengo el dinero suficiente, no hará falta – insistí.

Suspiro – de acuerdo, no insistiré mas – acepto al fin – puedo intervenir a nessie esta misma tarde, los riesgos son menores y podrás llevarla a casa mañana mismo – explico.

Está bien, volveré a su habitación…

Espera bella yo, eh, quería decirte que, tal vez tu y yo podríamos tomar algo en alguna ocasión o… salir con nessie a pasear – sus proposición me desconcertó.

Quiere decir como… una cita? – pregunte.

Eh, si, podría ser – respondió nervioso.

Yo, lo aprecio mucho y le agradezco, pero por el momento, preferiría no relacionarnos de otra manera – agacho la mirada.

Estas saliendo con alguien? – pregunto.

De repente mi corazón palpito audiblemente, la hermosa imagen de un hombre vino a mi mente y la reprimí a instante, como me atrevía a soñar de tal manera a fantasear con algo que nunca podría ser.

No, es solo que prefiero no salir con nadie – respondí.

Oh, no te preocupes – sonrió – en otra ocasión será.

Si, tal vez – ofrecí.

De acuerdo… la operación de nessie será a las 4, te veré entonces – dijo mas serio.

De acuerdo, gracias – Salí de la oficina.

Me alagaba la invitación del doctor Black, era un hombre muy atractivo y muy amable, pero no quería darle falsas ilusiones. Regrese a la habitación de nessie y tenía todo el rostro y la mano llena de chocolate, lucia tan feliz que quise tomarle una fotografía.

Belli, se acabo mi chocolate – dijo triste – me compras otro? – pregunto.

Te lo comprare después de tu operación, te lo prometo – comencé a limpiarla.

Belli, tú crees que mama y papa saben de mi operación? – sentí un fuerte dolor en el pecho.

Claro que si mi cielo, ellos nos van a ayudar para que salga bien – dije segura.

Pero… ellos se fueron, es que no nos querían? – negué.

Ellos no querían marcharse, tuvieron que hacerlo, pero siempre nos cuidan desde el cielo – una lagrima rodo por mi mejilla.

Ósea que son ángeles? – asentí.

Si mi niña – la abrace.

Cualquier sacrificio valía la pena por mi nessie, jamás la dejaría sola, ella era más que mi hermanita, yo la cuidaría hasta que ella pudiera hacerlo por sí misma, y la apoyaría siempre.

Me quede ahí con nessie el resto del día, vimos unos cuantos programas de televisión y le di de comer.

Cuando llego la hora de la operación estaba demasiado nerviosa, me habían asegurado que la operación era sencilla y nessie no corría gran peligro, pero eso no lograba tranquilizarme en lo absoluto.

Llegaron los camilleros que la iban a llevar al quirófano.

Belli, porque no vienes conmigo – pregunto preocupada.

Yo… no te puedo acompañar mi cielo, pero voy a estar aquí esperándote – le prometí.

Tengo miedo – susurro.

No tienes porque, confías en mí? – pregunte.

Si, belli confió en ti y te prometo ser valiente – sonrió.

Esa es mi niña – bese su frente – todo estará bien.

Se despidió con la mano y sentí mi corazón estremecerse, de verdad esperaba que todo saliera bien.

Tranquila bella – pusieron una mano sobre mi hombro y era Jacob.

No es nada, solo nervios – conteste.

Estoy seguro que todo saldrá bien – dijo seguro.

Eso espero – suspire.

Las horas parecían interminables, y mis nervios iban en picada, había preguntado más de cinco veces y me decían que no tenían noticias aun, no recordaba cómo era sentir apoyo por parte de alguien, los últimos tras años habían sido pocas las personas que me habían dado una mano, la mayoría solo trataba de aprovecharse de las circunstancias.

Jacob salió del quirófano y me acerque a él inmediatamente.

Como esta nessie – pregunte preocupada.

Sonrió – la operación fue un éxito, en unos momentos la llevaran a su habitación, está dormida por la anestesia pero todo está bien – aseguro.

Lo abrace instintivamente – gracias, gracias – dije feliz.

No tienes nada que agradecer – dijo apenado soltándose de mi abraso.

Estaba tranquila y emocionada, todo había salido bien gracias al cielo.

Sacaron a mi niña del quirófano y estaba totalmente dormida, su brazo tenía un nuevo yeso y suero, camine junto a la camilla y estuve con ella mientras la acomodaban en su cuarto, abrió levemente los ojos.

Belli – murmuro.

Estoy aquí mi cielo – me acerque a su cama.

Tengo mucho sueño belli – bostezo.

Descansa mi niña, todo está bien – le asegure, mientras acariciaba su cabello.

Belli…

Si? – pregunte.

Te quiero – susurro antes de caer dormida.

Yo también te quiero mi niña – respondí.

Eran cerca de las diez de la noche, tendí una manta sobre el sillón y me recosté, pensando en lo que haría después de todo esto, tendría que conseguir un nuevo empleo aunque no fuese como profesora.

Me quede dormida sin darme cuenta, cuando desperté en la mañana, sentí la pequeña mano de nessie acariciarme la mejilla, abrí los ojos con pesadumbre y la mire, estaba de pie frente a mí y sonreía.

Nessie que haces de pie cielo – le pregunte mientras me incorporaba.

Yo, quería venir a verte – sonrió.

Sostuve su suero y la senté sobre mi regazo – como te sientes mi niña – pregunte.

Siento entumido el brazo – respondió – y tengo hambre – sonreí.

Me puse de pie y la cargue hasta la cama – ahora te traeré tu desayuno, espera aquí cielo -

Bese su mejilla y Salí.

Fui y hable con la enfermera Thompson, me entretuve carios minutos platicando con ella, cuando mire el reloj ya habían pasado veinte minutos desde que había dejado sola a nessie, así que tome la bandeja y la lleve a su habitación, abrí la puerta y mi nessie estaba sentada en la cama y sostenía un oso de peluche blanco entre las manos me miro emocionada.

Mira belli – sonrió.

Quien te ha dado eso nessie – pregunte confundida.

Me lo regalo mi nuevo amigo – señalo la esquina de la habitación.

Voltee rápidamente y casi me congelo cuando lo vi allí, de pie junto a la pared.