Abrí los ojos con gran pesadez, mis manos buscaron inmediatamente la suavidad de la pálida y tersa piel que ya conocía, pero simplemente alcanzaron a tocar la textura de la sabana.

Me moví un poco en la cama, bella no estaba ahí?, se habría ido ya?.

Por un momento pensé que estaría en el baño y que en cualquier momento saldría envuelta en una toalla, la simple imagen me hizo temblar de placer, no podría evitar hacerla mía de nuevo; pero aquello no sucedería, seguramente bella ya se había marchado, mire el reloj y marcaba las 11, era demasiado tarde, ella no estaba allí, una parte de mi deseo que ella me hubiese despertado y se hubiese despedido con un beso, pero me costaba recordar que ella no era una de mis conquistas habituales, ella era diferente, tendría que pagar más dinero si quería volver a verla, cosa que no me importaba en lo absoluto, lo que antes me parecía una idea despreciable ahora tenía mucho sentido para mí.

Tenía que aceptar que esto era la vida de bella y si quería tenerla de alguna manera junto a mi tendría que aceptarlo.

Por que cuando conocía una mujer que provocaba tantas cosas en mi, tenía que ser bajo estas circunstancias?, si la hubiese conocido en otro lugar no habría descansado hasta conquistarla, de eso no me cavia duda, pero siendo bella lo que era, no creía que le interesara estar con ningún hombre seriamente, además no soportaba la idea de imaginarla con otros hombres, quien sabe cuántos clientes habría tenido; cerré los ojos lleno de odio, de ahora en adelante eso cambiaria, no me importaba cuanto tenía que pagar por su tiempo, pero la quería solamente para mí.

Tome la almohada ente mis manos, aun estaba impregnada de su dulce aroma, regresaría esta noche a buscarla, pero parecía demasiado tiempo.

Tome mi ropa del buro, extrañamente estaba ahí acomodada, cuando la alce un trozo de papel cayó al suelo y lo levante, me sorprendió mucho ver de quien era.

Edward… la noche anterior fue la más hermosa de mi vida, gracias por ser tan dulce y amable, siempre estarás en mi memoria y lamento las circunstancias en las que nos conocimos.

Besos

Bella.

Deslice el papel entre mis dedos, la mejor noches de su vida?, mi corazón palpito como loco, sin dudas había sido la mejor noche de mi vida, pero que para ella fuese especial me sorprendía mucho, pero no entendía lo demás de la nota, el simple hecho de que dejara una nota ya era extraño, creía que para ella era un cliente más, pero sus palabras reflejaban algo diferente, me resultaba difícil de creer que ella sintiera lo mismo que yo había sentido, volví a leer la nota incrédulo, la última frase me confundía mucho, parecía una despedida y yo lo que menos tenía pensado era alejarme de ella, ya tenía ganas de estar nuevamente con ella y faltaba mucho para la noche.

Tome mi ropa y me vestí rápidamente, guarde la nota en mi bolsillo como una promesa de lo que tendría en la noche, le había gustado, lo sabía y me deseaba, me lo había demostrado la noche anterior y eso era suficiente.

Salí por el amplio pasillo y baje las largas escaleras, para mi suerte ahí estaba la rubia de la noche anterior, tenía que arreglar una cita para esta noche.

Buenos días señor cullen – sonrió – ha descansado usted – pregunto amablemente.

Si, le agradezco – respondí.

Gusta tomar algo, una copa o un café – ofreció.

No, en realidad tengo que irme, pero quería arreglar una cita para esta noche – dije un poco apenado.

Ella sonrió – oh, me alegra que nos visite nuevamente, quiere escoger alguna acompañante ahora o prefiere hacerlo en la noche – ofreció.

No… en realidad, la joven de anoche estuvo bien, me gustaría verla a ella de nuevo – intente sonar desinteresado.

Lo siento señor, ella no está disponible – la mire fijamente.

Como que no está disponible – dije sin pensar, no podía ser posible, necesitaba ver a bella esta noche.

Sí señor, pero tenemos otras…

Mire, si alguien ha pagado ya por ella, le puedo dar el doble o lo que me pida – ofrecí.

Agradezco su oferta, pero no se trata de eso, ella no se encuentra esta noche con nosotros – explico.

Gruñí internamente resignado – de acuerdo, entonces mañana – dije serio.

Mire, le explicare concretamente, bella ya no trabaja para nosotros – me quede estático y me enfurecí, no era posible.

Pero… cómo es posible que alguien se vaya de la noche a la mañana – dije desesperado.

Lo lamento, la cuestión es que ella no trabajaba para nosotros, ayer fue su primera y última noche aquí señor cullen y no me pregunte si la puede encontrar en algún otro lugar como este, por que la respuesta es no – dijo concretamente.

Sus palabras resonaron en mi mente, bella no era una… dios, ella no se acostaba con hombres aquí a diario, había sido su único cliente y ahora ella no estaba, mi ego aumento al mil por ciento, ahora si podía creer confiado que había sido especial para ella, que no mentía al hacer el amor, estaba feliz porque ahora había derribado una enorme barrera para llegar a ella, pero ahora venia la parte más difícil de todas, averiguar por que había venido aquí y donde podría encontrarla.

Sé que esto es difícil pero, podría decirme dónde encontrarla – pedí.

Disculpe, pero esa información es privada – maldeci.

Lo sé, pero le prometo que no es para molestarla, en realidad quisiera conocerla, tú me entiendes, ella… me interesa – le conté.

Aun así no puedo proporcionarle su dirección – negó rotundamente.

Entiendo – murmure – que tal si me proporcionas un número de teléfono, así será ella quien decida si quiere verme o no – suplique.

Me miro fijamente y suspiro – de acuerdo, no debería hacerlo pero lo hare – tomo una nota y escribió algo encima – este es su número, ahora no está en casa, en realidad no creo que regrese en unos días – comento.

Lo tome rápidamente – le agradezco mucho señorita hale – dije un tanto emocionado.

Confió en usted señor cullen - enarco una ceja.

Puede hacerlo, con permiso – dije y Salí de allí.

No tenía mi auto y no sabía en donde estaba emmett, había olvidado preguntar por él, así que tome un taxi y pedí que me llevara a mi pen house, una vez allí, lo primero que hice fue marcar el numero de bella, sentía mi corazón latir fieramente.

Hola soy bella, por el momento no puedo contestar, pero deja tu mensaje y me comunicare contigo en breve, besos – el sonido de su voz en la grabación me hipnotizo.

Rosalie tenia razón ella no estaba en casa, camine desanimado a mi recamara y me bañe, estando en la ducha me puse a pensar en las muchas razones que podían orillar a alguien a tomar un trabajo como ese por una noche, ella necesitaba el dinero, no era ambición ni interés, algo le había sucedido, pero por qué no buscar otro empleo, una parte de mi la juzgaba por ello y la otra se regocijaba por que así había podido conocerla y hacerla mía.

Salí de la ducha envuelto en una toalla, el timbre de la puerta sonó y fui a abrir, era emmett.

Hola viejo, que tal la noche – enarco una ceja.

Hola, no te vi cuando Salí del club – comente mientras entraba.

Sí, bueno no pase la noche ahí – comento tranquilo.

Como que no – pregunte.

Edward, crees que podría acostarme con alguna mujer después de haber conocido a la futura madre de mis hijos – dijo como si fuera obvio.

Oh, ya veo, Rosalie hale – conteste.

Sí, me quede gran parte de la noche platicando con ella, te juro que no descansare hasta que acepte salir conmigo – dijo seguro.

Suerte hermano – murmure.

Y tú?, como te fue con la tal bella, fue lo que esperabas realmente – pregunto.

No emmett, supero cualquier expectativa, fue increíble – dije feliz.

Oh, me alegro, y tú que no querías ir – se burlo.

Lo sé y te agradeceré toda la vida por esto, y cuando encuentre a bella estaré mas agradecido aun – dije sin pensar.

A que te refieres cuando dices… cuando encuentre a bella – pregunto.

Suspire – es una larga historia – comente.

Bueno, tengo tiempo – contesto.

Accedí a contarle todo, comenzando por decirle que bella me había cautivado completamente y que nunca había disfrutado mas al hacer el amor que con ella, que tenía planeado regresar a verla pero que todo había salido de otra manera, le sorprendió mucho saber que bella no era una empleada mas de ese sitio, que fui su primer y último cliente.

Woh hermano, todo lo que me cuentas es un poco increíble - asentí.

Lo sé, pero ella es real y tengo que encontrarla – dije desesperado.

Si, el que ella no sea una… bueno tu me entiendes, puedes localizarla – dijo seguro.

Sí, eso intento hacer, pero no responde en su teléfono, tu rosalie comento que ella estaría ausente pero no quiso mencionar mas – dije molesto.

Imagino que no podía decírtelo – la justifico.

Sí, pero necesito verla emmett, o por lo menos saber más cosas de ella, necesito saber por qué acepto ese trabajo – dije contrariado.

Podemos intentar averiguarlo – dijo decidido.

Cómo? – pregunte.

Edward, tienes una de las mayores empresas de comunicación del mundo, miles de personas podrían decirte su vida con este simple numero – explico.

Crees que sea posible – pregunte.

Estoy seguro – contesto.

Hizo un par de llamadas, para mi enorme suerte un amigo podía conseguirme toda la información, lo único malo es que sería hasta en la noche, tendría que pasar todo el día deambulando para distraerme y no pensar tanto en bella.

Lo ves viejo, pronto conocerás hasta el más intimo secreto de bella – dijo emmett jugando pero en realidad lo deseaba, quería conocer sus gustos, su comida favorita, en qué lugar de su cuerpo le producían mas cosquillas o simplemente si prefería las películas de acción o de romance.

Estoy asustado emmett y si ella no quiere conocerme – dije contrariado.

Estas de broma, estamos hablando de Edward cullen, el soltero más codiciado de la ciudad, el inconquistable – dijo asombrado.

Inconquistable? – Reí – te recuerdo que estoy completamente perdido por bella – suspire.

Te entiendo, no sabes todo lo que sentí al estar ahí con rosalie, ella están linda e inteligente que no podía evitar mirarla como tonto – suspiro.

Es una locura emmett, los dos fuimos flechados en ese lugar – comente.

Si, es una locura, pero muy real – contesto.

Fuimos a la oficina a adelantar algunos informes finales de mes, por lapsos pequeño lograba distraerme realmente, pero después la imagen de bella entre mis brazos me absorbía completamente, estaba ansioso por verla, por saber si podría darme la oportunidad de conocerla y estar con ella.

Emmett se despidió después de un rato, por lo visto no descansaría hasta lograr algo con Rosalie hale; yo me quede un rato mas, perdí la noción del tiempo, eran casi las 10 de la noche, seguramente todos los empleados se habían marchado ya.

Tome mi maletín y camine hasta la puerta, estaba todo obscuro y solo pude percatarme de una figura que me bloqueaba el camino, antes de que pudiera siquiera reaccionar, se apoderaron de mis labios sin más, me quede helado mientras me empujaban dentro de la oficina hasta caer en el sillón.

Enfoque mi vista y pude percatarme de quien se trataba.

Jessica detente – pedí mientras trataba de zafarme de ella.

Sus piernas se pusieron una a cada lado de mis caderas quedando encima de mí.

No te vas a escapar precioso, te deseo demasiado – comenzó a frotarse contra mi cadera y no pude evitar soltar un jadeo.

Basta – dije de nuevo.

Qué pasa?, se que me deseas – sus manos comenzaron a desabrochar su blusa hasta que esta cayó al suelo, se había quedado simplemente en una minifalda y ese sostén negro, tenía un cuerpo maravilloso.

Jessica yo… – no me dejo terminar, se apodero de mis labios nuevamente.

Algo dentro de mí no me permitió detenerme y le devolví el beso con fiereza y pasión, mis manos bajaron por su espalda tocando su piel por todas partes, sus manos desabrocharon completamente mi camisa y comenzó a acariciarme, ambos jadeábamos fuertemente.

Baje por cuello y hasta sus pechos mordiéndolos encima del sostén, Jessica gimió audiblemente enterrando los dedos en mi cabello y bajando sus manos hasta mi pantalón, busco el cierre con desesperación y lo bajo, me miro fijamente mientras bajaba sus bragas quedando expuesta.

Un foco en mi mente me ilumino repentinamente, que demonios estaba haciendo.

Jessica estaba a punto de bajar mi pantalón cuando sostuve sus muñecas con mi mano.

Detente Jessica – dije firmemente.

Que pasa cielo, ambos lo deseamos – busco mis labios pero me aleje.

Me puse de pie y comencé a acomodar mi pantalón y abrochar mi camisa.

Esto no está bien de ningún modo – intente decirle.

Que estupidez dices, te deseo y tú me deseas, no tiene nada de malo – dijo molesta.

Yo, simplemente no puedo – me justifique.

Eres impotente? O gay – no pude evitar sonreír.

No se trata de eso – comente.

Oh, ya veo – frunció el ceño – estas enamorado – dijo en tono de burla.

Si – me sorprendió haberlo admitido.

Se acerco a mí y sus manos tocaron mi pecho – ella… no tiene por que saberlo – susurro.

Lo sabría yo – me aleje y comencé a caminar a la salida.

Creí que eras un hombre – grito – Edward, Edward, no me dejes aquí – entre sin mirar atrás.

Mientras conducía por la ciudad respire pesadamente, jamás había rechazado a una mujer tan hermosa y menos en mi condición, había estado todo el día pensando en bella, recordando su cuerpo y su hermoso rostro, cosa que me ponía frenético.

Pero de eso se trataba, que solo con ella quería descargar todo este deseo, solamente necesitaba su cuerpo, escuchar los suspiros y gemidos que salían de sus labios, mi nombre saliendo de ellos.

Al llegar a casa me sentía más abatido que de costumbre, eran tan extraño sentir tantas cosas a la vez que me confundían.

El sonido del fax llamo mi atención, casi corrí a leer la hoja que estaba allí.

La sonrisa de mi rostro se ensancho al percatarme de que se trataba.

Isabella Marie Swan – dije endiosado.

Por fin, sabia su nombre, su dirección, algunos teléfonos, no podía ser mejor.

Moría de ganas de ir ahora mismo a buscarla, pero ya era muy tarde, tendría que esperar otro día para tenerla frente a mí, no imaginaba como seria eso.

Mas cansado de lo que pensaba me tumbe semidesnudo en mi cama, como deseaba sentir su cuerpo entre mis brazos como la noche anterior, suspire solo de imaginarlo, no sabía si sería fácil o difícil acercarme a ella, tal vez no le interesara… - no Edward aleja esas ideas – me repetí.

Cerré los ojos y dormí plácidamente con la imagen de bella en mi mente.

Desperté por la mañana algo confundido, pero recordando perfectamente lo que haría, salte de la cama y fui a ducharme, no podía imaginarme a bella fuera de aquel lugar, sin todo ese toque de erotismo, seguramente sería bellísima y sencilla.

Me vestí con unos vaqueros y una camisa azul, no iría a la oficina hoy así que hable con mi asistente para que cancelara todas mis citas, tenía algo más importante que hacer.

Baje hasta el garaje y saque mi Aston Martin que estaba más cerca, quería tenerla ya frente a mí, mirar sus hermosos ojos y perderme en su sensualidad.

Me extrañe mucho al adentrarme al vecindario donde estaba su casa, era uno de los lugares más céntricos y populares de los ángeles, una casa en este lugar valdría una completa fortuna.

Cuadro llegue al número #593, detuve mi auto, era una casa preciosa de dos plantas, al frente te recibía un enorme jardín cubierto de flores y arbustos, y en el fondo un porche muy espacioso.

Como era que bella podía vivir en un lugar como este?, si había aceptado ir a ese lugar a vender su… bueno, seguramente ella realmente necesitaba el dinero, pero esto no encajaba con la idea que había formado de ella.

Baje y me acerque al porche, ahora más cerca podía ver que la casa realmente necesitaba mantenimiento, el buzón prácticamente se caía y varios mosaicos estaban quebrados, además la pintura de las paredes estaban desgastadas.

Nervioso como nunca antes toque la puerta esperando que en cualquier momento ella apareciera, pero no sucedió y mi corazón se apretó desilusionado.

Disculpe, buscaba a alguien? – una voz femenina hablo a mis espaldas.

Gire y una mujer mayor me miraba fijamente.

Eh, si vive aquí la señorita Swan – pregunte esperanzado.

Sí, señor, ella no se encuentra pero si gusta dejarle algún mensaje…

Necesito saber donde esta – dije un poco desesperado.

Disculpe, tal vez si me dice quien es usted, yo podría ayudarlo – dijo desconfiada.

Eh si disculpe – saque una tarjeta de mi billetera y se la tendí – soy Edward cullen, director general de televisora mundial – sus ojos se abrieron de par en par.

Oh, dios mío, que hace alguien como usted aquí? – pregunto incrédula.

Como le decía buscaba a bella – asintió.

Es sobre alguna de sus solicitudes de trabajo – pregunto.

Emm, si exactamente – mentí.

Oh, me alegro mucho – dijo sonriente – le aseguro que bella es muy eficiente – dijo orgullosa.

No lo dudo señora, pero estoy aquí para hacerle un cuestionario - mentí de nuevo.

Pero ella no se encuentra… - la interrumpí.

Si alguien no contesta mis preguntas, tendré que revocar la oferta – negó

No, yo le responderé lo que guste – dije dispuesta.

Me sentí enormemente feliz – de acuerdo, es sencillo son algunas preguntas para su currículo – la mire fijamente – primero me gustaría saber con cuantas personas vive la señorita Swan – pregunte.

Algo en su mirada cambio – solo vive con la pequeña nessie – contesto.

Ella… es su hija – dije confundido.

Oh, no es su hermana pequeña – aclaro.

Y sus padres – pregunte curioso.

Es una larga historia, pero le diré que murieron en un accidente automovilístico en santa barbará hace tres años – sentí una repentina tristeza al escucharlo, eso significaba que bella se había quedado sola con su pequeña hermana – fue un terrible accidente, ambos murieron,

Charlie Swan era un gran hombre al igual que su esposa renne – concluyo.

Algo en ese nombre llamo mi atención – Charlie Swan, está hablando del empresario que era dueño de la empacadora newstill – pregunte.

El mismo – no podía creer lo que me decía, tenía razón había sido un accidente muy sonado, yo recordaba perfectamente todo lo sucedido, estuvo en todos los periódicos y en televisión.

No entiendo porque bella… es decir la señorita Swan necesita un empleo – su padre había formado una fortuna, ella no tendría por qué padecer de ningún modo.

Tiene razón pero no fue fácil, bella tenía apenas 20 años cuando todo ocurrió, no pudo manejar la compañía sola y vino a pique, las deudas eran inimaginables y se tuvo que vender todo para liquidar a los empleados, bella se quedo con las manos vacías, afortunadamente esta casa estaba a nombre de su madre – me conto.

Dios, me sentía tan mal por bella, podía imaginar todo el sufrimiento que había vivido, quería consolarla y cuidarla de todo.

Es una pena – dije con sinceridad – bueno… a que se dedicaba bella con anterioridad – pregunte.

Es profesora de historia, termino la carrera con mucho esfuerzo, pero hace unos días como si fuera poco la despidieron – dijo molesta.

Me podría decir donde localizar a la señorita Swan, ella es la candidata ideal, pero necesito hablar con ella – no podía correr un minuto más, ella tenía que saber que la quería en mi vida, bueno… a ella y a su pequeña hermana.

Si, está en el hospital milenio – casi me ahogo.

Le ocurrió algo – mi corazón casi se sale del pecho.

No, es nessie, tuvo un accidente en el kínder y la han operado ayer, por eso es que bella necesita mucho el trabajo señor cullen – explico.

Ahora podía entenderlo todo con claridad, bella había ido allí porque necesitaba pagar la operación de su hermanita, era demasiado buena para ser cierto.

Le aseguro que la ayudare lo mas que pueda – me acerque a ella y bese su mejilla – le agradezco muchísimo.

Salí corriendo hacia mi auto, me sentía sumamente feliz, entendía completamente a mi bella, entendía su sufrimiento y lo difícil que debió haberlo pasado, cuidando sola a su pequeña hermana.

Al llegar al hospital me sentía nervioso, y ni siquiera tenía nada que darle, que tonto.

Gire mi vista y a la entrada del hospital había una tienda de regalos, entre y mire por todas partes, una precioso osito blanco llamo mi atención, sería perfecto para la pequeña, pero que le daría a mi bella.

Mire un impresionante ramo de rosas rojas, me recordaron sus labios después de hacer el amor y las compre sin pensarlo.

Al llegar a la recepción con los regalos en mis manos, me informaron el numero del cuarto de la pequeña y estaba seguro de que ahí estaba mi bella.

Toque la puerta muy nervioso y abrí, entre lentamente y me encontré con unos intensos ojos chocolates que me miraban, pero no eran los de bella, era un pequeña niña, era preciosa, tenía sus ojos, pero su cabello era rubio cobrizo y rizado, me miro confundida mientras me acercaba.

Hola pequeña – la salude.

Hola, quien eres tú – dijo al instante.

Veras, soy un amigo de bella – comente.

Amigo de belli? – Dijo feliz – no lo conocía, ha venido a visitarme – pregunto.

Mire su pequeño bracito estaba envuelto en un yeso y tenia suero.

Me acerque a la cama, el pequeño osito estaba escondido en mi espalda – como te sientes pequeña? – pregunte.

Me duele un poco el brazo, pero ya estoy mejor, esas flores son para mí – pregunto sonriente, tenía una hermosa sonrisa.

No, pero hay un pequeño amigo que quisiera conocerte – le ofrecí el osito.

Ohhh! Qué lindo – lo tomo con una mano y lo abraso – gracias, a belli le gustara mucho – dijo emocionada.

Se notaba a kilómetros el amor que sentía por bella y es que era imposible no quererla, era tan maravillosa.

Escuche el sonido de la puerta y me puse de pie caminando hasta la otra esquina escondiendo las rosas a mi espalda, estaba seguro de que era ella.

Entro en la habitación invadiendo todo con su delicioso aroma, estaba vestida con unos jeans y una blusa sencilla, pero mi cuerpo se estremeció violentamente al verla, estaba hermosa y la deseaba con locura.

Mira belli – sonrió la niña feliz.

Quien te ha dado eso nessie – me encantaba su voz.

Me lo regalo mi nuevo amigo – señalo la esquina de la habitación donde yo me encontraba.

Bella giro rápidamente encarándome, sus ojos me mostraron lo sorprendida que estaba y yo solo pude sonreír, ahora que la había encontrado no pensaba darme por vencido.


Comentariios Niñas.. Muy importante!