Estaba de una pieza, seguramente era un sueño, el no podía estar aquí de ninguna manera, la primera razón era porque no podría haberme localizado y la más importante a él no debía importarle encontrarme.
Pero parecía demasiado real, estaba completamente hermoso, a la luz del día era más notable, era imposible pensar que un hombre derramara tanta seguridad y fortaleza, además si no lo hubiese visto ya desnudo diría que no había visto nada más perfecto que él en este momento.
El hermoso espejismo me sonrió y yo le correspondí, parecía demasiado real.
Belli, por que no conocía a tu amigo – la voz de nessie me saco de mi ensoñación.
Era real, el estaba aquí parado frente a mí y yo comportándome como una idiota.
Estas aquí – dije estúpidamente.
Frunció un poco el ceño – eh, si, me entere del accidente de nessie y quise ver cómo estaban – dijo tranquilamente.
No entendía nada – yo… no entiendo, como…
Es una larga historia, pero… - de pronto un enorme ramo de rosas apareció frente a mi – esto es para ti – sus ojos eran dulces.
Casi dejo de respirar cuando las tome entre mis manos, mi corazón palpito como loco, por que el estaba aquí, dándole un regalo a nessie y a mí este precioso ramo.
Es… precioso – dije como pude.
No más que tu – me pareció escuchar pero seguramente era una alucinación – bella, se que te preguntas porque estoy aquí – dijo dedicativamente.
Yo… no creí volver a verte jamás – confesé.
Frunció levemente el ceño – te molesta que este aquí? – pregunto.
Oh, no, no para nada, no quise decir eso – sonrió.
De acuerdo – dijo tranquilamente.
Belli, me puedes dar mi desayuno – dijo nessie sacándome de mi burbuja.
Eh, si - acomode con cuidado el ramo en un florero que había en la mesa y acomode la mesita encima de nessie, esta sonrió.
Gelatina roja – dijo emocionada.
Me alegra que te guste cariño – la bese en la frente.
Gracias belli – me abraso eufóricamente, me encantaba lo fácil que era alegrar a nessie.
Ahora desayuna – le pedí.
Me fije levemente en Edward y tenía una extraña sonrisa en los labios, aun no podía terminar de entender como era que él estaba aquí.
Nessie es muy hermosa – comento – al igual que tu – sentí un violento sonrojo apoderarse de mis mejillas.
Gra..gracias – tartamudee.
Belli, Edward también puede ser mi amigo – pregunto nessie.
Si, Edward quiere claro que si – respondí.
Edward camino hasta ella la beso en la mejilla – sabes que me encanta tener amigas tan lindas y adorables – sentía mi corazón latir frenéticamente, jamás había conocido a un hombre tan maravilloso y amable.
Si ya somos amigos te puedo invitar a mi fiesta – dijo sonriente – belli me prometió hacerme una fiesta con todos mis amigos cuando salga del hospital, vendrás – le pregunto.
Me encantaría – dijo este.
Dios, eso significaba que Edward iría a mi casa?.
Estás de acuerdo bella – me pregunto.
Claro – acepte.
Entonces iré encantado – sonrió.
Trague en seco, aun no podía comprender que estaba haciendo el aquí y ya tenía que enfrentarme a su presencia en mi casa.
Yo… yo tengo que ir a… - no concluí, quería salir corriendo de allí.
Escuche unos pasos seguirme y sabía que era él, cuando me tomo por el brazo obligándome a girar, agache la mirada, me avergonzaba tanto tenerlo enfrente, después de todo que podía significar yo para él.
Bella, que sucede – pregunto.
No puedo entender que haces aquí – dije apenada.
Quería verte – su respuesta me hizo estremecerme.
Lo que sucedió…
Fue maravilloso – levante la mirada, encontrándome con sus precioso ojos verdes – nunca había sentido tantas cosas al estar con una mujer, no puedo borrarte de mi mente ni un minuto – dijo con seguridad – cuando supe que ya no estarías mas en aquel lugar, tuve que buscarte bella.
Un foco se encendió en mi mente, que estúpida había sido al creer que él estaba aquí porque quería verme, lo único que deseaba era volver a compartir mi cama, que mas podía ser para el que una mujerzuela.
Lamento decepcionarte – reí con ironía – si piensas que puedes volver a comprarme estas muy equivocado – dije con seguridad.
Comprarte?, de que hablas – gruño.
Has venido aquí por que deseas que se repita lo que sucedió entre nosotros, quieres que sea tu amante – sus ojos brillaron.
Claro que quiero que se repita, fue lo mejor que ha pasado en mi vida – dijo con seguridad – pero jamás te pediría que fuéramos amantes – dijo molesto.
Que más podría desear un hombre como tú, de alguien como yo…
Tu eres una mujer maravillosa, al principio si pensé que te dedicabas a…
Dilo, a vender mi cuerpo – dije sin vergüenza.
Sí, pero he descubierto por que lo has hecho – me quede helada.
No se dé que hablas – dije confundida.
Por ella, por esa adorable niña que está en esa habitación – susurro.
Negué levemente – tu… no me conoces no sabes nada – intente mentir.
Ahora lo sé, conozco todo el esfuerzo que has tenido que hacer para salir adelante bella – tomo mis manos – todo por ella, has estado sola y aun así has cuidado a nessie – sentía mis ojos cristalinos.
Edward…
Tienes razón bella, no te conozco, pero quiero hacerlo – sus ojos eran tan claros que quería creerle.
No tienes que mentir para entrar en mi cama – le reproche.
Te juro que no es eso, créeme – intento decir.
Entonces… vamos ahora mismo al baño – susurre sensualmente.
Me tomo fuertemente por el brazo – si tratas de probar algo no lo lograras, no es solo tu cuerpo lo que deseo.
Después de la manera en que nos conocimos, no puedo creerte Edward – dije asustada.
Tranquila – acaricio mi mejilla, haciéndome estremecerme – no tengo prisa – sonrió.
Edward… esto no puede ser…
Por qué no, te quiero en mi vida bella – negué.
Yo… no tengo nada, ni siquiera un trabajo – explique.
Eso se puede solucionar, se que eres profesora y conozco muchos amigos…
No quiero deberte nada – dije segura.
Frunció el ceño – entonces así será, pero a mí no me importa tu situación económica.
Estuve contigo por dinero – dije desesperada.
Lo sé, pero desde el momento en que nos vimos eso dejo de importar – suspiro – se que las condiciones no fueron las mejores, pero quiero que empecemos de nuevo – me pidió.
No es fácil – dije insegura.
Sonrió – Edward cullen, presidente de televisora mundial – se presento.
No pude evitar sonreír – Isabella Swan, profesora desempleada – me presente.
Sé que será por poco tiempo, bella Swan – dijo tranquilo.
Yo… aun no puedo… - no pude concluir.
No podía creer en todo lo que él me ofrecía, era tan difícil pensar que quisiera estar conmigo realmente, no solo en mi cama.
No te estoy pidiendo nada, solo permíteme estar contigo y con nessie – mi corazón palpito al escuchar eso, no solo quería estar conmigo también con nessie.
Necesito tiempo – dije vencida.
Una enorme sonrisa invadió sus labios y me abraso de la cintura – todo el que necesites – me estremecí al sentir su calor – pero… por favor, regálame un beso…
Lo mire fijamente a los ojos, no podía negar que yo también deseaba besarlo, tocarlo para creer que era real.
Solo uno – susurre.
Acaricio mi mejilla antes de acercarse lentamente a mí, su dulce aroma me embriagaba lentamente.
Bella – casi de un salto me separe de Edward.
Jacob estaba frente a nosotros y me miraba de una manera extraña.
Disculpen, solo quería decirte que puedes pasar a pagar la cuenta de nessie y después a mi oficina a firmar unos documentos – dijo serio.
Gracias… mira el es Edward cullen – los presente.
Cullen… su apellido me suena conocido – dijo Jacob mientras le tendía una mano.
Edward la tomo amablemente – tal vez por la televisora mundial – dijo como si nada.
Televisora mundial? – repitió Jacob sorprendido.
Digo, no más que la sorpresa que yo me lleve, sabía que Edward era un hombre rico, pero no a tal magnitud.
Si, pertenece a mi familia – explico.
Oh, mucho gusto – Jacob frunció el ceño.
Lo mismo – respondió Edward amablemente.
Te espero en mi oficina bella – me guiño un ojo y se dio la vuelta, no entendí mucho pero volví mi vista a Edward que enarcaba una ceja.
Me abraso fuertemente – dime por favor que además de tiempo, no tendré que pelear por tu amor – no pude evitar reírme.
No entiendo – dije confundida.
Mmm – me miro fijamente – es muy obvio que él está interesado en ti – dijo serio.
Estas celoso? – pregunte divertida.
Muchísimo – dijo con seguridad.
Pero yo no estoy interesada en el – dije segura.
Oh, me quitas un enorme peso de encima – suspiro.
Sonreí – debo ir a pagar – explique.
Te acompaño – me tomo de la mano.
Fuimos hasta la caja y saque el dinero de mi bolsillo, Edward me miro de manera extraña.
Si yo te suplicara, me permitirías pagar la cuenta del hospital – me dijo.
No, además… este es tu dinero – agache la mirada.
Beso mi frente mientras me abrasaba – en realidad es dinero de mi amigo emmett, el me invito – explico.
De cualquier manera yo…
Recordemos lo que paso como el comienzo de nuestra historia, el dinero no tiene importancia – dijo tiernamente.
Asentí levemente, era increíble, era un hombre tan bueno que parecía irreal.
Cuando caminábamos por el pasillo sonó su móvil.
Disculpa – dijo apenado.
Lo escuche hablar firmemente con alguien, su voz era neutral y firme, era un hombre tan elegante y guapo, no podía entender que veía en mi.
Bella, lo siento mucho, hay un enorme problema en la televisora y yo no quiero irme, pero…
Tranquilo, te necesitan, debe ser muy importante – dije tranquila.
No es más importante que tu – dijo con seguridad.
Suspire – tienes que ir – lo anime.
A qué hora es la fiesta de nessie – pregunto.
No lo sé, le darán de alta en la tarde no creo poder organizar nada – dije resignada.
Tranquila, estaré allí en la tarde, lo prometo – sonreí.
De acuerdo – acepte.
Sus dedos perfilaron mis labios haciéndome estremecerme – y mi beso – dijo como si nada.
Me sonroje intensamente mientras me acercaba a él, apenas y rosamos nuestros labios pero basto para que mi respiración se volviera violenta.
Mmm, te veo en la tarde preciosa – dijo antes de girarse y alejarse.
Tuve que sostenerme contra la pared para no desfallecer ahí mismo, ahora estaba segura de algo, Edward cullen se había robado mi corazón, desde aquella noche que compartimos me había hechizado completamente, nunca creí conoce un hombre tan dulce y apasionado a la vez, me encantaba todo de él y sabia que me bastaría compartir solo un poco con él para entregarle mi corazón para siempre.
Pague la cuenta del hospital y después fui a la oficina de Jacob, me dijo que pasara, estaba sentado detrás de su escritorio.
Hola, vine a firmar los documentos – comente.
Si, está bien, siéntate – me indico.
Así lo hizo y me tendió una carpeta – donde dice tu nombre por favor – dijo amablemente.
Comencé a firmar los documentos, sentía su mirada clavada en mí.
Bella, disculpa la pregunta pero… estas saliendo con el – su pregunta me sorprendió.
Con quien – intente evadirlo.
El, Edward cullen – dijo de mala gana.
El, es mi amigo – asegure.
Solo deberías tener cuidado – comento.
De que hablas – dije confundida.
Es obvio que él se interesa por ti, pero los hombre como el no toman a las mujeres honestas y sencillas muy en serio – fruncí el seño.
Tu no lo conoces – lo defendí.
Y tu bella, no sabía que era tu amigo hasta hoy – dijo molesto.
Le tendí la carpeta – no es de tu incumbencia y si no hay nada más que necesites, iré a arreglar a nessie – dije molesta.
Lamento haber…
No te preocupes – dije y Salí de su oficina.
Lo que más me enfadaba de lo que había dicho Jacob era que tenía razón, pero no quería pensar demasiado en ello, necesitaba a Edward cerca de mí y no me importaba cuanto durara le permitiría estar cerca de mí, a pesar de mis inseguridades.
Hola mi niña – salude a nessie cuando entre en su cuarto.
Hola belli – dijo emocionada – y Edward? – pregunto.
Se ha ido al trabajo – le conté.
Mmm – frunció el ceño – creí que se quedaría con nosotras – dijo triste.
Tal vez si había algo de malo en dejar entrar a Edward a mi vida: nessie.
Cielo, Edward tiene muchas cosas que hacer – le explique.
Sí, pero es nuestro nuevo amigo, prometió ir a mi fiesta – dijo sonriente.
Ira, te lo prometo, aunque tal vez la fiesta se mañana, hoy ya no podre organizar nada – la abrace.
No importa belli – dijo mientras suspiraba.
Cuando llego la tarde la enfermera Thompson me ayudo a arregla a nessie, estábamos en su habitación esperando a Jacob, cuando llego sonrió apenado.
Bueno, mi paciente favorita ya se puede ir – le dijo a nessie.
Yupi – grito esta.
Te agradezco todo lo que hiciste por nosotras – dije de corazón.
No es nada y realmente lamento…
Esta olvidado – dije mientras estrechaba su mano.
Entonces espero que todo salga bien y verlas pronto – dijo antes de salir.
Le agradecí a la enfermera Thompson y al llegar abajo me dispuse a tomar un taxi, tenia tantas ganas de llegar a casa con mi niña.
Un hombre se acerco a nosotros – buenas tardes señorita Swan – saludo.
Buenas tarde – dije confundida.
Soy Alfred, el chofer del señor cullen, me ha pedido que las lleve a casa – dijo amablemente.
Edward… de cuerdo – acepte, aunque me sentía decepcionada de que el no hubiese venido, tenía que entender que era un hombre muy ocupado.
Permítame – Alfred tomo la maleta y nos condujo a un elegante auto negro.
Adelante señoritas – nos abrió la puerta.
Mientras le indicaba como llegar a casa, me sentía extraña ante tanto lujo, pero si quería estar con Edward tendría que aceptarlo, además una gran parte de mi vida estuve rodeada de ellos, hasta que mis padres murieron.
Hemos llegado – le agradecí mientras ayudaba a bajar a mi nessie, todo se veía tan tranquilo como siempre, adoraba nuestra casa.
Mi pequeña me tomo de la mano y sonreía – me alegra estar en casa belli – dijo tiernamente.
Con cuidado sostenía con un brazo el arreglo floral que me había regalado Edward, sonreí al ver como nessie abrasaba su osito.
Como se llama – pregunte mientras buscaba mis llaves.
Oh, es Eddy – dijo sonrojada.
No pude evitar reír, que diría Edward si supiera cómo le puso al osito.
Al intentar poner la llave en el pestillo me di cuenta que estaba abierto, asustada la abrí rápidamente llevándome una enorme sorpresa.
Bienvenida nessie – gritaron todos.
Me quede ahí parada mientras todos sonreían, estaban varios de los amiguitos de nessie del kínder y algunos de mis vecinos, la señora Clark la más cercana, todo estaba adornado con globos y había un gran pastel sobre la mesa.
Unos ojos preciosos y una sonrisa torcida llamo mi atención, Edward estaba aquí y tenía la impresión de que él había planeado todo esto.
Nessie corrió emocionada y los abraso a todos y les agradeció, yo solamente estaba ahí conmovida, no había nada que me hiciera más feliz que ver a mi pequeña feliz.
Sucede algo linda señorita – susurro una suave voz.
Gire y lo mire fijamente – gracias, estoy segura de que fue idea tuya – dije agradecida.
Y por qué crees eso – dijo divertido.
Mmm, no lose, tal vez porque desde que apareciste esta mañana no dejas de hacer sonreír a nessie – le recordé.
Bueno, lo admito, es lo menos que puedo hacer por mi nueva amiga – sonrió.
Gracias – dije mientras tomaba su mano.
Con el simple hecho de hacerte feliz a ti también, todo vale la pena – su mirada era intensa.
Me haces muy feliz – asegure.
Suspiro – me muero por besarte – no pude evitar estremecerme.
Acerque su mano a mis labios y deposite un casto beso sobre esta, lleno de agradecimiento, Edward me estaba haciendo adicta a su presencia a sus detalles y sabía que tenía que ir más despacio o podría lastimar a la persona más importante para mí.
Aun necesito tiempo Edward – dije suavemente.
Sonrió – todo el que necesites – respondió.
Amigos? – pregunte.
Amigos… por ahora – dijo mientras me guiñaba un ojo.
Ola niiñas Y niños,
manden sus finales alternativos, ´para mi angel guardian ya es tiempo de que lo hagan!
pasen por mi pagina de fanfiction ahi continuare con mas historias y mas sorpresas para ustedes!
comentarios, el alimento de mi inspiracion!
miles de besos
LiiBiiThaA!
