EDWARD POV.
Era un milagro despertar con mi preciosa novia entre mis brazos, sonreí como tonto al repetir la palabra "mi novia", jamás había sido un hombre de términos o etiquetas para las relaciones, pero eso había cambiado completamente.
Desde el momento en que vi a mi bella por primera vez, supe que no sería una mujer más en mi vida, porque todo de ella me atraía de una forma que jamás creí posible.
Mire lentamente su pálida piel que se perdía con la claridad que entraba por la ventana, era tan suave al contacto con la mía, se sentía maravilloso tener su precioso cuerpo desnudo sobre el mío, apretar mis brazos alrededor de su cintura y poder acariciarla lentamente.
Estaba profundamente dormida, con sus manos apretadas contra mi cuerpo, era la gloria estar así, con ella en mi cama, después de haber hecho el amor de una manera sublime.
El tiempo que había transcurrido desde que nos reencontramos en el hospital había sido un sueño, me esforzaba mucho por pasar con ella y con nessie todo el tiempo que podía, cuando tenía que alejarme para trabajar un profundo vacio me invadía, quería correr de nuevo con esa mujer a la que amaba con toda mi alma y la niña que me había robado el corazón.
El día anterior todo había sucedido demasiado rápido, todo estaba bien cuando llevamos a nessie al colegio, bella me permitía tomarla de la mano aunque no tuviéramos una relación seria, me conformaba con eso, con ser un amigo a su lado a perderla completamente, pero cuando planeaba una tarde divertida y esplendida a su lado, todo había cambiado demasiado rápido, al principio no entendía porque bella se comportaba de manera cortante conmigo, si algo amaba en ella, era la dulzura con la que se dirigía hacia mí.
No tarde mucho en suponer que eran los celos los que la impulsaban a comportarse de aquella manera conmigo, y cuando se lo di a entender me arrepentir al ver su reacción, creía que se iba a ir dejándome allí, con un montón de dudas, pero al final las cosas habían tomado un rumbo que había deseado desde el momento en que la vi por vez primera.
Me amaba, bella me amaba tanto como yo la amaba a ella, solo estaba asustada, por cosas que parecían absurdas en este momento sintiéndola entre mis brazos.
Bese su frente suavemente, recordaba cómo había deseado despertar y sentirla cerca de mí, envolverla entre mis brazos y protegerla de todo, nada podría alejarme de ella, la quería en mi vida para siempre.
Mis dedos trazaron lentamente la curva de su cintura, se veía tan tierna dormida, no imaginaba una manera más hermosa de despertar, sintiendo su cabello enredarse en mis manos y su respiración provocar un cosquilleo sobre mi piel.
No quería despertarla de ninguna manera, quería quedarme allí para siempre, además después de dormir toda la tarde pasada, la había despertado a media noche para hacerle el amor nuevamente, era una enorme necesidad de sentirla mía y amarla con locura, la que me invadía completamente, pero sabía que teníamos que emerger al mundo real, por lo menos un poco.
Mi amor… despierta – susurre suavemente mientras besaba sus mejillas.
Se movió como un gatito sobre mi cuerpo, provocándome una inmensa ola de calor que casi no pude disimular.
Me abraso con más fuerza haciendo sonidos demasiado chistosos, jamás me imagine que sublime seria despertarla.
Preciosa, tienes que despertar – susurre en su oído.
Gruño – quiero seguir durmiendo contigo – susurro asueñada.
Yo también mi cielo, pero tenemos que despertarnos aunque no queramos – dije con pesadez.
Suspiro, poco a poco sus ojos se fueron abriendo lentamente, un reflejo de chocolate y miel se poso sobre mí y como si no fuera ya un sueño, sonrió de manera preciosa.
Buenos días mi amor – dijo mientras besaba la comisura de mis labios.
Gruñí – que clase de beso de buenos días es ese – dije mientras inclinaba mi cabeza y la besaba con suavidad y firmeza, disfrutando el calor de su cuerpo y la suavidad de sus labios que pobre como el más delicioso de los manjares.
Sus manos se enredaron en mi cuello pegándose contra mí, jadee al sentir su desnudes rosar contra la mía, que estaba pensando al imaginar que podríamos salir tan pronto de esta cama con esta diosa entre mis brazos.
Mi lengua entro en su boca explorándola profundamente, perdiéndome en su dulce sabor y los suspiros que soltaba a cada momento.
Por eso no quería darte los buenos días así – jadeo mientras se separaba levemente.
Es tu culpa por ser tan hermosa y sensual – dije con la respiración acelerada.
Sus mejillas se tiñeron de rosa y hundió su cara en mi cuello – es sábado – gruño.
Lo sé preciosa, pero pensé que querrías ir a ver a nessie – le recordé.
Tienes razón, debemos levantarnos – dijo resignada.
Le contaras que ya somos novios? – pregunte.
Sonrió – claro que si, se pondrá feliz – comento.
No tan feliz como estoy yo – la abrace contra mi pecho – te amo tanto mi cielo, no puedo creer que estés aquí – dije suavemente.
Yo también te amo Edward, y soy muy feliz a tu lado – beso mi cuello tiernamente.
Ahora no me quiero separar de tu lado – dije mientras la abrasaba fuertemente.
Ni yo, pero tenemos que irnos – murmuro
Mmm, en un rato mas, quiero que platiquemos algunas cosas antes – le pedí.
Cosas, como qué? – pregunto preocupada.
Tranquila mi amor, primero tengo que pedirte que te pongas algo encima, no puedo pensar en nada si te tengo desnuda entre mis brazos – dije con voz torturada.
Se sonrojo levemente – me prestas algo? – pregunto.
Claro que si – a fuerzas me separe de ella y camine hasta el armario, saque un bóxer y me lo puse, también saque unas bermudas y una playera negra y se las tendí, me complació mucho ver su mirada llena de deseo recorrerme.
Gracias – dijo mientras dejaba caer las sabanas, exponiéndose ante mí, se puso la ropa de una manera lenta y sensual, sentí como me robaba el aliento.
Listo – dijo divertida.
Ven aquí – la llame.
Se puso de pie y llego a mi lado, la mire fijamente mientras apartaba un mechón de su frente, era tan preciosa, con esa ropa que le quedaba enorme, era mi todo.
Qué pasa? – pregunto.
Me cuesta creer que sea tan bonita y que seas mía – dije en un suspiro.
Yo también creo que estoy soñando Edward, eres tan maravilloso que pareces irreal – contesto.
Pegue mi frente a la suya – nunca creí poder amar de esta manera y sé que tú me amas con la misma intensidad, así que te juro protegeré nuestro amor contra todo – prometí.
Confió en ti mi cielo, eres el hombre al que amo y te entrego toda mi vida – sus ojos lucían sinceros.
Bese la punta de su nariz – que quiere desayudar mi amor? – pregunte animado.
Froto su estomago – me comería un caballo – dijo angustiada.
Ven, veamos que tengo en la cocina – la tome de la mano y caminamos hasta la cocina.
Cuando llegamos la tome en brazos y la senté sobre la encimera – espérame mientras te preparo el desayuno – la bese suavemente.
Comencé a buscar en el refrigerador, algo de fruta y huevos – tendré el honor de degustar algo hecho por ti? – pregunto divertida.
Claro que si, y espero que no sea la única vez – comente.
Vertí varios platos de comida y los deje sobre la barra, bella llego a mi lado y sonrió - luce muy bien – me abraso.
Desayunemos entonces – le pedí.
Realmente todo me había quedado bien y bella no paraba de mencionarlo, me alegraba verla comer con tanto entusiasmo, quería alimentarla siempre, ver ese brillo en sus ojos.
Estaba delicioso, pero no puedo comer más amor – dijo frunciendo el ceño.
De acuerdo, ahora… te… apetecería un baño? – pregunte.
Emm – sus mejillas se tiñeron de rosa – quieres ducharte tu primero? – pregunto apenada.
No pude evitar sonreír, como podía apenarse después de la intimidad que habíamos compartido, no había un lugar de su cuerpo que no hubiese tocado o probado con mis labios.
Si mi cielo, así no tendrás que esperarme después – respondí.
Asintió levemente – vamos.
Al llegar a la habitación nos detuvimos frente a la puerta del baño – si… te apetece que nos bañemos juntos… dejare la puerta abierta – ofrecí.
Anda ve a bañarte – sonrió apenada.
De acuerdo – dije haciendo un puchero.
Me quite la ropa interior frente a ella y la bese suavemente antes de entrar al baño, no podía dejar de reírme de su expresión de perplejidad, sabía que era pronto aun, pero con el tiempo lograría quitarle esas inhibiciones y amarnos más plenamente aun.
Prendí la regadera y deje que el agua tibia cayera sobre mi piel, teniendo a bella en la habitación de alado, lo que más necesitaba era una ducha con agua fría, pero el agua tibia relajaba mis músculos y me regalaba una sensación de calidez.
Como deseaba que bella estuviera aquí conmigo, mirar el agua caer por su cuerpo y sus ojos cerrados disfrutando las sensaciones placenteras, sus brazos apretando mi cintura y abrasándome fuertemente.
Lo deseaba tanto que sentía sus manos rosar mi espalda, su pecho rosando con mi espalda y mi cuerpo estremecerse notablemente.
Aquí estoy – susurro una voz demasiado conocida.
Me gire sobresaltado y me maraville al ver a bella parada frente a mi completamente desnuda.
Mi amor…
Me di cuenta que es una tontería sentir pena, después de todo, nos amamos, y hemos hecho el amor en varias ocasiones – dijo apenada.
Acaricie su rostro – no hay nada en tu cuerpo que pueda ver de alguna otra forma, que no sea maravillándome – suspire mientras recorría su cuerpo con la mirada – es hermoso, y sobre todo es el templo donde descansa esto – puse mi mano en su pecho – y esto – acaricie con delicadeza su cabeza – por que no solo eres preciosa, también una mujer muy inteligente y buena – dije con el corazón.
Una lagrima rodo por su mejilla y sentí una opresión en el pecho – perdón, dije algo malo – pregunte preocupado.
Sonrió levemente – me padre me decía algo parecido, que era inteligente y bonita y… - su voz se rompió.
La abrace contra mi pecho y entendí lo sola que ella se sentía, desprotegida y frágil, pero no era así porque me tenía a mí y yo la cuidaría de todo y de todos.
Entonces tu padre era muy sabio, porque es la verdad mi amor – dije suavemente.
Me beso en el pecho – no quiero llorar, no ahora – dijo mirándome fijamente.
Amo todo de ti, tus lágrimas, tus sonrisas, todo mi cielo – dije con seguridad.
A veces creo que te arrepentirás de estar conmigo, de la manera en que nos conocimos…
Nunca pienses eso amor, soy el hombre más afortunado del mundo y le viviré agradecido a emmett por haberme llevado a tu lado, por haberte hecho mía aquella noche – seque sus lagrimas – nunca he deseado ser el primero hombre de tu vida, quiero ser el ultimo – concluí.
Se abraso fuertemente a mí, dejando que el agua cayera sobre su cuerpo, entendí que necesitaba divertirse un poco, dejar atrás todo lo malo.
Tome el shampoo y comencé a frotar su cabello – que haces? – pregunto.
Bañándote, y no te preocupes, te dejare impecable – bromee.
Me dejo hacer, bajando mis manos por su cuerpo, frotando su espalda con una esponja y consintiéndola mucho, ella también me baño con mucho cuidado y luche por contener este infierno que luchaba por bajar a mi erección.
Cuando terminamos, la envolví en una toalla blanca e hice lo mismo conmigo, salimos a la habitación tomados de la mano, ella se giro y me abraso – después de esto todos los baños que tome me parecerán aburridos –susurro en mi oído.
Para mí también, pero espero que compartamos muchos más – dije ilusionado.
Por supuesto – accedió.
Busque algo de ropa en el armario y vi como miraba hacia todos lados confundida – tu vestido esta en alguna parte de la cocina – le recordé.
Iré por el – dijo apenada.
La detuve – tranquila, tengo algo de ropa por aquí – comente.
Abrí el armario y se dejo ver una gran numero vestidos y jean, sabía que en los cajones había más, su mirada delato sus pensamientos – porque tienes toda esa ropa de mujer aquí… al cazo es que…
He, no pienses cosas que no son por favor – alce su rostro – tengo una prima que se llama Catherine, ella vivió un tiempo aquí, mientras yo estaba haciendo un largo viaje por el Mediterráneo, era una compradora compulsiva, todo esto que hay aquí jamás se lo puso siquiera, ahora está en nueva york con su novio y me dejo todo esto aquí, seguramente ni recuerda que lo dejo – explique.
Su mirada se suavizo – lo siento, pensé que era de alguna mujer que había estado aquí contigo – dijo insegura.
No mi cielo, eres la única mujer que he traído aquí y quiero que seas la única – bese sus labios con suavidad.
Lamento ser tan insegura – frunció el ceño.
No te preocupes, yo también me pongo muy celoso de vez en cuando, se que con el tiempo aprenderemos a aceptarnos y a superar nuestros temores – asegure – y ahora ponte lo que desees – concluí.
Me vestí con un pantalón de mezclilla y una camisa blanca, observe atento como bella se debatía entre dos vestidos – creo que el azul te quedaría perfecto – comente.
Frunció el ceño – está muy corto – se quejo.
Tienes una piernas hermosas, lucirías más hermosa de lo que eres – la alenté.
Se agacho y abrió un cajón, no le tome mucha importancia, mientras buscaba mi loción en el buro.
Y… crees que se vería mejor el vestido azul con esto? – pregunto.
Gire y abrí la boca al verla sostener una fina lencería de un tono piel, era apenas un pedacito de tela y no pude evitar imaginarlo, cubriendo su cuerpo en los lugares estratégicos.
Yo… diría que iría perfectamente con él, aunque espero ser el único que lo vea – dije recorriéndola de arriba abajo.
Por supuesto – sonrió de manera sensual.
Trague saliva e intente mantenerme a raya, porque si no lo hacía, tardaría apenas unos segundos para tumbarla sobre la cama y hacerla mía de nuevo.
Intente no mirarla mientras se vestía y me llamo – listo mi amor – dijo animada.
Se veía preciosa como siempre, me encantaba hacer este tipo de cosas con ella, como compartir las mañanas, ducharnos juntos y todo lo demás.
Nos vamos, mandare tu vestido a la tintorería y te lo llevare o… puedes venir por el – dije insinuante.
Tal vez venga por el – dijo pícaramente.
Salimos de casa y tome su mano en todo momento mientras conducía, nos regalábamos sonrisas y miradas de amor, estaba pensando en regalarle algo muy especial, quería consentirla de todas las formas posibles.
En qué piensas? – pregunto.
Mmm, bella, ahora que estamos oficialmente juntos… bueno, tienes que aceptar cualquier regalo que yo quiera darte – le dije.
Edward…
Si mi cielo, yo aceptaría cualquier cosa que tú me dieras – asegure.
Mi amor, no quiero que gastes en mi – dijo frunciendo el ceño.
Cielo, lo mío es tuyo ahora, no veo por qué te niegas, además es solo un detalle – asegure.
Mmm, de acuerdo, lo aceptare, pero no te excedas mi amor – me advirtió.
Te lo prometo – dije complacido.
Llegamos a su casa y me baje para abrirle la puerta, me lo agradeció con una hermosa sonrisa y nos encaminamos a la puerta, antes de meter la llave siquiera la puerta se abrió, la señora clarkson vecina de bella salió.
Qué bueno que has llegado, ya no sabía que inventarle a nessie – comento.
Lo siento, surgieron imprevistos – dijo nerviosa – por eso no pude llegar temprano – se disculpo.
No te preocupes, sabes que me encanta cuidar a nessie – dijo sonriente – buenos días señor cullen – saludo amablemente.
Buenos días, Sabe que puede llamarme Edward – le recordé.
Bueno… de acuerdo Edward, nos vemos – se despidió.
Gracias de nuevo – grito bella por encima del hombro.
Sonreí – creo que se ha dado cuenta de nuestros imprevistos – dije en tono juguetón.
Edward – golpeo mi hombro.
Lo siento – dije mientras la besaba suavemente.
Entramos a la casa y nessie estaba frente al televisor, era una niña tan linda, su sonrisa se ensancho al vernos.
Belli, Edward, que bueno que llegaron – grito emocionada mientras saltaba a mis brazos.
Pero que hermosa niña, y que vestido tan lindo – dije mientras la abrasaba.
Gracias, pero no estoy tan linda como belli – dijo sonriéndole cariñosamente.
Vaya, muchas gracias mi cielo – bella se acerco a nosotros y la beso en la mejilla.
De nada y… por que llegaron tan temprano? – pregunto.
Sonreí al ver a bella ruborizarse – veras pequeña, bella y yo estábamos platicando algunas cosas – comente.
Cosas? – pregunto.
Asentí – veras, por fin bella ha aceptado ser mi novia – dije con orgullo.
Novios? – una pequeña o se formo en su boca – Woh! Eso es… increíble – grito feliz.
Bella sonrió ampliamente contagiándome también, era maravilloso tenerlas a ambas, ya no podía imaginar mi vida sin estas dos hermosas mujeres.
Eso quiere decir que vas a venir más seguido – dijo ilusionada.
Lo intentare, te lo prometo – dije con sinceridad.
Yupiii – grito.
Bella y yo reímos, porque era maravilloso sentir todo este amor, iba más allá de cualquier cosa, me sentía pleno.
Y ahora princesa, a donde quieres que vayamos a comer? – pregunte.
Emm, a… la pizzería – dijo decidida.
Mire a bella buscando su aprobación y asintió levemente – muy bien, ahora ver por Eddy para que lo lleves contigo – le pedí.
Ahora vuelvo – dijo mientras corría a su habitación.
Enfoque mi vista en mi bella y parecía pensativa – que sucede mi amor – pregunte mientras la abrasaba.
Estoy feliz Edward, como no lo había estado en mucho tiempo – me miro fijamente – y todo es gracias a ti, eres todo lo que siempre soñé y mas – dijo afligida.
Por ti, seria cualquier cosa que pudiera ser, te amo Isabella Marie Swan, te amo como jamás había amado y como nunca volveré a amar – dije con el corazón.
Sonrió – soy muy afortunada – comento.
Porque – pregunte mientras acariciaba su mejilla.
Porque amo a un hombre maravilloso, tanto que el corazón se me sale del pecho cada vez que lo tengo cerca y por alguna extraña razón, soy correspondida – sentía los latidos de su corazón.
La razón se llama destino, tú naciste para mí y yo para pertenecerte – le jure.
Me abraso fuertemente, dejándome sentir su tibieza, respirar el dulce aroma de su pie.
Bella, hay algo que quiero que hagamos? – le pedí.
Lo que quieras amor – dijo con seguridad.
Sonreí – quiero que conozcas a mi familia – dije ilusionado.
Su rostro se quedo serio – a… tu familia? – dijo confundida.
Si, sucede algo malo – pregunte.
Negó levemente, pero note que su rostro no se recomponía, que le sucedía a bella, prefería no pensar que nuevamente estaba asustada, ella no tenia que temer, mi familia la adoraría tanto como la adoraba yo.
Hola niiñas De nuevo x aki ahora ke tengo un poco de tiempo
son demaciadas las ocupaciones que tengo y me impiden estar aqui muy seguido
pero aqui les dejo este capitulo, espero y les guste!
gracias por su apoyo!
son iincreibles
mil besos!
