Belli, deja de dar vueltas por toda la casa – dijo nessie.
La mire con nerviosismo, para ella era fácil decirlo, no estaba a punto de conocer a la familia de Edward.
No puedo evitarlo – dije angustiada.
Pero estas preciosa belli, hace mucho que no te arreglabas tanto – dijo sonriente.
Mi niña, voy a conocer a la familia de Edward – dije asustada.
Sonrió – Edward, me dijo que sus papas querían conocerte – dijo.
Si mi cielo, pero eso no quiere decir que yo les vaya a agradar – explique.
Pero, si todo mundo te quiere, yo te quiero mucho – dijo confundida.
Camine hasta ella y me agache hasta quedar a su altura – yo también te quiero muchísimo, mi niña – la abrace con fuerzas.
Edward había insistido muchísimo en que conociera a su familia, hacia más de un mes desde que salíamos oficialmente, siempre me hablaba mucho de sus padres y su hermana, decía que les hablaba mucho de mí y que estaban ansiosos por conocerme, pero eso no dejaba de ponerme nerviosa, una gran parte de mi vida conviví con personas de su nivel económico y sabia que muchos de ellos podían ser unos snobs.
El sonido del timbre hizo que casi pegara un salto, me abría tropezado con los enormes tacones si no hubiese estado el mueble para ayudarme a sostenerme.
Nessie sonrió como lo hacía cada vez que sonaba el timbre, porque sabía de quien se trataba.
Corrió hasta la puerta y abrió rápidamente.
Hola nena – escuche esa masculina voz que me hacía temblar.
Edward – dijo ella emocionada.
Arregle un poco mi cabello nerviosa mientras escuchaba sus pasos dirigirse hacia mí, no tarde mucho en enfocar mi vista en el precioso rostro de Edward, sus ojos verdes devastadores me miraron de arriba abajo, como si quisiera guardar cada detalle de mi vestimenta, una sensual sonrisa ladina se poso sobre sus labios, mientras se acercaba a mí.
Hola mi amor – dijo mientras tomaba mis manos entre las suyas.
Hola – respondí.
Estas más guapa que nunca – susurro mientras me abrasaba.
Me deje envolver en su aroma tan dulce y masculino, si no amara tanto a Edward, no sería tan fuerte como para enfrentarme a su familia.
Nos separamos al escuchar el sonido de la puerta, la señora clarkson entro con su habitual sonrisa.
Gracias por venir, cualquier cosa llámeme a mi celular – le pedí mientras caminábamos hacia la puerta.
No te preocupes bella, nessie y yo nos divertiremos mucho – dijo cariñosamente.
Me acerque a nessie – pórtate bien – le pedí.
Claro – beso mi mejilla.
Adiós princesa – le dijo Edward.
Adiós Edward – lo abraso.
Me despedí con la mano, mientras caminaba hacia el auto de Edward, el me miraba con curiosidad y yo solo intentaba evadir su mirada.
Me ayudo a entrar y el hizo lo mismo después, creí que avanzaría inmediatamente, pero no lo hizo, en cambio se giro levemente, sus ojos estaban clavados es mi rostro.
Gire sin poder evitarlo – estoy muy nerviosa – dije al fin.
Sonrió – no tienes porque, yo voy a estar contigo en todo momento – dijo tranquilo.
Edward… es tu familia, yo…
Se acerco hasta mi rodeando mi cintura con sus brazos y pegándome contra su pecho – te amo, eso es lo único que a ellos les importa, me haces sumamente feliz – acaricio mi mejilla – el otro día me sorprendieron cantando – no pude evitar reírme de él, Solo frunció el ceño – si, así reaccionaron ellos también – dijo en tono bromista.
Me estoy portando como una tonta verdad? – dije apenada.
Beso suavemente mis labios – quizá solo un poquito – dijo con ternura.
Acerque mis labios hasta tocar los suyos, no quería estar asustada, lo menos que Edward merecía es que yo fuera valiente y estuviese ansiosa por conocer a su familia, y eso era lo que haría.
Nuestros labios se movieron con suavidad y precisión, Edward sabia que nunca podrá negarle nada, bastaba con tenerlo así de cerca para perderme en el, de tal manera que no veía ningún retorno, este amor no se acababa, cada día se intensificaba mas.
Te he extrañado mucho esta semana… quizás no deberíamos ir a esa fiesta, tal vez deberíamos desviarnos a mi departamento… - susurro sensualmente contra mis labios.
Me estremecí ante sus palabras, yo también lo había echado mucho de menos, tenia tanto trabajo que no nos habíamos visto mucho – yo también te extrañe, pero no debemos dejar plantada a tu familia, que pensarían de mi – comente.
Me dio un beso fugas y se separo de mí – de acuerdo.
El camino me parecía largo, aunque debía serlo, las propiedades más grandes de la ciudad de encontraban a las afueras, Edward tomo mi mano durante todo el camino, sabía que él era muy feliz al presentarme a su familia y yo también quería conocerlos, pero no sabía si una fiesta donde estuvieran muchísimas personas era el lugar indicado.
Llegamos mi cielo – dijo Edward mientras entraba en una enorme propiedad.
Era una casa veraniega, había una entrada amplia con un enorme jardín, un centenar de autos lujosos estaban acomodados en filas, y mucha gente se movía alrededor de la propiedad.
Edward aparco el auto en un espacio vacío y bajo, respire profundamente mientras el abría la puerta y me ayudaba a salir.
Rodeo mi cintura con sus brazos y me beso levemente – y eso por qué? – pregunte.
Suspiro – es que ya quiero ver la cara de todos cuando me vean entrar con la mujer más preciosa del mundo – dijo con orgullo.
Sentí el sonrojo apoderarse de mis mejillas – estas exagerando – le dije.
Negó levemente – no tienes idea… - susurro.
Tomados de la mano entramos en el vestíbulo de la preciosa casa, un hombre esperaba en la puerta – buenas tardes señor Edward – dijo amablemente.
Hola John, mira te presento a mi novia, Isabella Swan – dijo orgulloso.
Un placer señorita – dijo el caballero.
El gusto es mío – sonreí.
Sus padres los esperan en la mesa principal – le informo.
Gracias, vamos cielo – me dijo.
De pronto pude percatarme del gran número de personas que iban i venían por el enorme jardín, habían muchas mesas y fuentes llenas de comida, se podía ver a kilómetros que las personas que se encontraban allí eran de la más alta sociedad de los ángeles, señoras con elegantes vestidos, mujeres hermosas en deslumbrantes y sensuales vestidos, hombre portando trajes de diseñador.
En el fondo rodeado de un centenar de personas había una pareja muy llamativa, el hombre era atractivo a pesar de aparentar unos cuarenta y tantos años, vestía elegante y su cabello cobrizo relucía ante el sol, y la mujer ni hablar sobre su belleza, era joven y con un cuerpo escultural, me recordaba a las mujeres que salían en la televisión y mantenían su cuerpo y su rostro perfectos, algo en sus ojos verdes me llamo la atención y con darle una leve mirada a mi Edward pude darme cuenta.
Edward nos condujo directamente hacia la pareja, la mujer en cuanto nos vio sonrió de manera amorosa.
Edward mi cielo – lo abraso fuertemente.
Hola mama – dijo él con la misma devoción- como estas?.
Bien cariño, feliz de que hayas podido venir – respondió.
El hombre se acerco y lo abraso también – hola hijo – dijo con cariño.
La mujer me miro con dulzura y sonrió – me vas a decir que por fin podre conocer a la mujer que te tiene tan feliz – vi como Edward se sonrojaba.
Si, papa, mama ella es mi bella – dijo con amor.
Casi me derrito cuando dijo "mi bella", yo realmente era completamente suya.
Hola cariño – me quede estática cuando la madre de Edward me dio un abraso.
Hola señora cullen – dije como pude.
He, soy esme, me haces sentir vieja llamándome señora – dijo frunciendo el ceño.
Yo… lo siento, no quise… - me interrumpió.
Está bien cariño, solo bromeaba – sonrió.
Solo pude asentir, el señor cullen me tendió la mano con amabilidad – es un gusto conocerte bella, Edward nos ha contado mucho de ti – sonrió.
Es gusto es mío, me alegra conocerlos a ambos, espero que Edward haya dicho solo cosas buenas – intente bromear.
No tienes idea bella, flechaste a mi muchacho – me guiño un ojo.
Sonreí al ver a Edward sonrojarme más, ahora podía sentir lo que era sentirse apenado.
Mama, papa, pueden dejar de avergonzarme – suplico.
En realidad me gustaría escuchar mas sobre esto – le guiñe un ojo.
Oh no, ahora harán un complot contra mi – gruño mientras me abrasaba.
Solo un poco – susurre.
Oh, Carlisle, se ve tan lindos juntos – los ojos de la madre de Edward brillaron con emoción.
Tienes muy buen ojo Edward, bella es muy hermosa – comento.
Lo sé papa, soy muy afortunado – dijo con amor.
Me sentía tan extraña, de todo lo que pude imaginar al conocer a la familia de Edward, jamás pensé que fueran personas tan adorables y cariñosas, me recordaban tano a mis padres.
Vayan a sentarse, pronto servirán el almuerzo, espero nos acompañes por mucho tiempo bella, queremos conocer mejor a la novia de Edward – dijo con amabilidad esme.
Gracias esme, sería un placer – acepte.
Edward me condujo hasta una mesa, nos sentamos frente a un grupo de personas, uno de ellos era un hombre rubio de ojos azules, algo en el no me gusto, hablaba con presunción y se pavoneaba frente al grupo.
Ese de ahí es Mike newton, hemos sido rivales desde niños – susurro Edward en mi oído.
Como que rivales? – susurre divertida.
Si yo tenía una novia él la quería, si mi padre me compraba algo él lo tenía al día siguiente, siempre buscaba competir conmigo, creo que se tomo muy enserio la competencia entre las empresas de nuestras familias – dijo en tono burlón.
Sonreí y le di un beso en los labios – eres irremediable – le dije.
Vaya, vaya, pero si es el mismísimo Edward cullen – se escucho una voz masculina mentar.
Edward frunció el ceño y giro para encararlo – el mismo –dijo con seriedad.
Mike newton clavo su vista en mí y me recorrió de arriba abajo, era tan descarado, yo solo apreté mi mano con la de Edward.
Edward, quien es esta belleza que te acompaña – me guiño un ojo el muy descarado.
Edward gruño y rodeo mi cintura con sus brazos – Isabella Swan, MI NOVIA – dijo serio.
Novia?, creí que no eras de los que se comprometían… aunque con una mujer tan hermosa, es que veo en ella un… "Je Ne Sais Quoi" – pronuncio en un perfecto francés.
Estas en lo correcto newton, mi bella además de ser preciosa es una mujer maravillosa – dijo en tono posesivo.
Me imagino – susurro – que descortés por parte de Edward, veo que el colegio al que acudimos no dio frutos en el, mi nombre es Mike newton Romanó tercero – dijo orgulloso.
Un placer – dije de mala gana.
No tienes idea – me guiño un ojo.
Tuve que apretar mi agarre de los brazos de Edward, podía ver su mandíbula tensada y su respiración acelerada.
Tranquilo – murmure mientras lo besaba levemente.
Sonrió levemente – te amo – susurro.
Pasamos el resto de la tarde sentados allí, Edward me presento algunos de sus amigos, la mayoría de ellos eran muy agradables, aunque había algunos de no estaban muy lejos de comportarse como Mike newton.
En algún momento apareció en el jardín una joven de cabellos alborotados y ojos verdes profundos, vestía exquisitamente y se movía con una gracia envidiable, trague en seco cuando la vi entrar platicando con Jessica, aun no podía borra mi aversión por era mujer, sabía que ella deseaba a Edward y no le importaría sobre quien debía de pasar.
La chica de cabellos alborotados abraso efusivamente a los padres de Edward y después de dirigió hacia nosotros, Edward sonrió y se puso de pie al verla, se envolvieron en un abraso.
Enana, no te había visto – dijo el animado.
Hola señor empresario, tu eres el que te has olvidado de tu preciosa hermana – gruño.
Ahora entendía el enorme parecido, ella debía ser Alice la hermana de Edward.
Deja de pelear, mira Alice, ella es bella – me presento.
Estaba esperando cualquier reacción de su parte, seguramente prefería a cualquiera de sus amigas para Edward.
Me miro un momento y después sonrió ampliamente – me alegra tanto conocerte bella, no tienes idea, Edward nos estaba volviendo locos al no traerte a casa – comento mientras me besaba en la mejilla.
Lo sé, y eso fue culpa mía, yo le pedí que esperáramos un poco – acepte – pero me alegra mucho conocerte ahora Alice – dije amablemente.
Vaya, por lo menos este tonto no se olvido de hablar de mi - todos reímos.
Jessica camino hasta nosotros con pasos seguros, no dejaba de comerse a Edward con la mirada, no me gustaba que ninguna mujer lo mirara de esa manera, mucho menos ella.
Hola Edward, como estas – dijo insinuante.
Muy bien Jessica – dijo en tono amable.
Oh veo que has traído a… - me miro de forma despectiva – no recuerdo tu nombre – sentí ganas de golpearla.
Es bella, la novia de Edward – dijo Alice en tono de reproche.
La mirada de Jesica ardió – si, como sea, iré a saludar a tus padres – dijo mientras se alejaba.
Tendrás que disculpar a Jessica bella, suele ser muy temperamental, por no mencionar que ha querido atrapar a Edward desde hace mucho tiempo – me guiño un ojo.
Me estremecí de los celos, Edward sonrió – pero nadie había podido robarse mi corazón, nadie más que esta preciosa señorita – beso mi frente.
Oh, que lindos, tenemos que ir de compras bella, quiero conocer a tu hermanita – su móvil sonó – es jasper – dijo emocionada – discúlpenme – grito mientras se alejaba.
Edward y o reímos – tu hermáname cayo muy bien – comente.
Tu también a ella – me abraso.
Mi cielo, de verdad nunca sentiste nada por Jessica – pregunte insegura.
Nunca mi cielo, debo confesarte que en una ocasión casi caigo en sus redes – dijo apenado – fue un día después de conocerte – sonrió – me habías afectado de tal manera que no sabía que hacer, pero antes de cometer un estúpido error, me di cuenta que solo te necesitaba a ti mi amor – dijo con honestidad.
Acaricie su mejillas suavemente – no sé que hice para merecerte – dije asombrada por las sensaciones que me embargaban.
Existir – dijo con ternura.
Íbamos a besarnos cuando la madre de Edward lo grito a lo lejos, el gruño y beso mi mejilla – ahora vuelvo mi cielo, espérame aquí – susurro.
Asentí levemente, me acerque a la mesa del buffet y tome unos bocadillos, estaban tan deliciosos que no pude percatarme de que Mike se acercaba hasta donde estaba – hola de nuevo – sonrió.
Hola – dije amablemente.
Me gustaría saber donde conoció Edward a una dama tan hermosa y distinguida – dijo en tono galante.
Mordí mi labio inferior, si supiera donde nos habíamos conocido no pensaría lo mismo de mi.
Eh… yo pedí trabajo en la empresa y, acabamos hablando sobre un puesto de asistente, ya sabes una cosa llevo a la otra y aquí estamos – mentí.
Enarco una ceja – es muy extraño ver a Edward con una novia oficial – ahí iba un dote de sisaña.
Bueno, ahora es diferente – dije como si nada.
Si me imagino – comento – eres muy hermosa y agradable, me encantaría que vinieras a navegar conmigo – soltó de repente.
Yo no… - tomo mi mano.
Quiero conocerte mejor, un paseo, una comida en la cubierta, seria excelente – acaricio mi mano.
Yo no puedo – dije intentando liberar mi mano.
Porque no linda? – pregunto.
Porque no! – gruño un voz a mis espaldas.
Edward me apretó contra su pecho obligando a newton a soltar mi mano.
Edward, le comentaba a bella que deberían venir a mi jate a comer – dijo el muy descarado.
Lamento rechazar tu invitación – dijo serio, notaba la tención en su voz.
Bueno Edward, si tu estas muy ocupado como se lo estas, sería bueno que bella viniera – dijo descaradamente.
Edward me miro esperando mi respuesta, sus ojos brillaban de indignación – gracias Mike, pero no veo el caso de ir si Edward no lo hace, tal vez en otra ocasión – intente parecer cordial.
De acuerdo, lo dejo – dijo al fin y se retiro.
Edward suspiro pesadamente – ven conmigo – y sin esperar respuesta comenzó a caminar, nos alejamos del grupo de invitados y nos adentramos a un jardín alejado, Edward me hizo entrar en una especie de área llena de arboles y me hizo recostarme sobre uno.
Sin decir mas pego su cuerpo al mío y me beso intensamente, sus labios perdiéndose en los míos y su lengua penetro a mi boca con avidez, no entendía que le sucedía, pero se sentía tan bien tenerlo así entre mis brazos, sentirlo así tan mío, apasionado y maravilloso.
Sus labios bajaron por mi cuello mordiendo levemente mi piel, no pude evitar soltar una serie de gemidos bajos, me estaba perdiendo en su caricia.
Edward – susurre pesadamente.
Sus manos bajaron por mis costados y gimió audiblemente, al encontrar la orilla de mi vestido lo alzo levemente, abrí los ojos con enorme sorpresa al notar sus intenciones, no es que no lo deseara con locura, pero Edward no era así.
Bella, te amo tanto y no puedo esperar para hacerte mía – gruño contra mi cuerpo.
Beso mis hombros y mis pechos por encima de la tela – Edward… mi amor – gemí al sentir sus manos en mis muslos.
No soporto que otro hombre te toque, no soporto que te miren con deseo, eres solo mía, mi mujer – dijo mientras me besaba apasionadamente.
Entendía su coraje, Mike newton era una verdadera molestia, pero él no tenía nada que temer, yo era solo suya.
Te amo Edward, solo a ti mi amor – susurre contra sus labios.
Mi bella – murmuro.
Sentía un infierno en el vientre, era la anticipación de sentirme una con Edward, de amarlo como quería.
Con mis dedos desabroche el cinturón y después el botón de su pantalón, el me ayudo a bajarlo rápidamente, era maravilloso verlo tan desesperado y excitado.
Se arrodillo y beso mis piernas mientras bajaba mis bragas con rapidez, una vez que cayeron al suelo me tomo entre sus brazos y me beso con tanta ternura que casi me derretí, solo pude percatarme de todo al sentir su miembro entrar firmemente en mi, un grito ahogado salió de mi pecho y un gruñido del suyo, comenzó a moverse contra mí con desesperación, volviéndome loca de placer, llevándome a lo más alto en la cúspide del placer.
Bella, mi amor – suspiraba pesadamente.
Edward… eres maravilloso – gemía contra sus labios.
Jamás en la vida me hubiese imaginado haciendo algo parecido, pero Edward podía explorar cualquier etapa de mi que se propusiera, a veces me hacía sentir tímida y sensible como una adolecente, y otras como esta, sacaba de mi a una mujer valiente, a la que no le daba miedo ser descubierta haciendo el amor en un jardín.
Sus embestidas fueron aumentando y los gemidos perdiéndose entre besos, sentí mi cuerpo estremecerse y el placer llevarme hasta ese sitio maravilloso, me abrace a su cuerpo con desesperación y el clímax me invadió en lo más profundo.
Ho, mi amor, estoy tan… - no pudo terminar porque su cuerpo convulsiono contra el mío.
Sentí mi cuerpo sostenerse contra el árbol y mire a mi maravilloso amante recostar su cabeza en mi cuello, nuestras respiraciones eran aceleradas y estábamos ahí, abrasados, envueltos en nuestra burbuja de amor.
Acaricie su cabello y extrañe su intimo contacto cuando salió lentamente de mi.
Sus ojos era el cielo y el infierno, la devoción con la que me miraba, me hacia estremecerme, busco mis labios con delicadeza y roso nuestros labios sin profundizar, a veces no necesitábamos decirnos cuantos nos amábamos, nos lo podíamos demostrar tan fácilmente.
Perdóname por ser un bruto – susurro mientras me miraba arrepentido.
No lo fuiste – acaricie su mejilla.
No quiero que pienses que te hice el amor para demostrar nada, solo necesitaba sentirte mía cielo, extrañaba tu cuerpo – dijo con ternura.
Yo también te extrañaba – confesé.
Me he portado como un adolecente celoso, perdóname, pero me sentí como en el colegio de nuevo, newton siempre lograba comprar de alguna manera a mis novias, desde luego las dejaba después de hacerme pasar un mal rato – sus ojos brillaron – pero eso no se compara con lo que sentí hace unos momentos, porque tú eres la mujer más importante de mi vida, porque te amo como nunca había amado a alguien, porque lo mataría si te pusiera una mano encima – gruño.
Mi amor – acaricie su mejilla – piensas que yo soy como ellas, que te dejare porque…
No, no mi amor, jamás lo pensé, esto es culpa mía mi cielo, tú no has hecho nada malo – dijo al instante.
Debes estar seguro de cuanto te amo, te lo acabo de demostrar hace muy poco – dije sensualmente.
Sonrió – jamás imagine hacerte el amor en un jardín, pero ha sido maravilloso – dijo sensualmente.
Lo sé, nos estamos volviendo unos exhibicionistas – bromee.
Jamás lo había intentado, pero contigo mi cielo haría cualquier cosa – dijo con seguridad.
Eso es porque me amas muchísimo – dije mientras besaba su cuello.
Si, tanto como tú me amas a mi – respondió.
Edward arreglo su pantalón y yo me puse mi ropa interior, abrasados caminamos hasta la fiesta de nuevo.
Como me veo – pregunte.
Sonrió – como si acabaras de hacer el amor conmigo – susurro.
Golpee su hombro – Edward – lo acuse.
Te ves preciosa, tienes un brillo hermoso en los ojos – respondió.
Mire hacia el cielo y pude percatarme de que estaba obscureciendo, no quería dejar a nessie sola tato tiempo.
Mi amor, ya es tarde, deberíamos de irnos – comente.
Mmm, podemos ir a mi departamento, estar solitos, besarnos, abrasarnos…
Basta Edward, en qué momento te volviste un jovencito precoz – dije consternada.
Desde que te amo como loco – hizo un puchero.
Entiende que no tenemos tiempo – respondí.
Lo sé, y a veces en las noches quiero entrar por tu ventana, quedarme a dormir contigo – susurro.
Solo pude sonreír, Edward acepto que nos marcháramos, fuimos hasta donde estaban sus padres para despedirnos.
Bella, ha sido un placer conocerte, esperamos verte en unos días, haremos una comida familiar, y vendrán unos amigos – comento el señor cullen
Sería un placer – mire a Edward y este sonrió.
Adiós cariño – esme me dio un fuerte abraso.
Me gusto mucho conocerlos, solo unos padres como ustedes pudieron educar a un hombre como Edward – dije sinceramente.
Oh, gracias bella, nos vemos pronto – sonrieron.
Edward y yo caminamos a la salida, me abrió la puerta del auto y comenzó a conducir, había sido una tonta al tener miedo, los padre de Edward eran amables, buenas personas y educados, su hermana me había caído muy bien, y me había divertido muchísimo todo el tiempo, incluyendo la parte del jardín.
Edward detuvo el auto frente a mi casa, cuando iba a girar para despedirme, me encontré con su mirada verde intenso – déjame quedarme a dormir contigo – pidió suplicante.
Mi amor, tenemos que ir a trabajar mañana – e recordé.
Se acerco a mi – te prometo que solo dormiremos, no puedo dejarte tan pronto, por favor – pidió de nuevo.
Suspire pesadamente – de acuerdo, solo deja despedir a la señora.. , y dormir a nessie – le pedí.
Perfecto – sonrió.
Baje del auto y entre a casa, la señora clarkson veía televisión en la sala y sonrió al verme llegar – que bueno que has llegado – dijo amablemente.
Lamento la demora, ya se ha dormido nessie – pregunte.
Si, se durmió después de cenar, ya tengo que irme bella – se puso de pie.
Le agradezco muchísimo – le dije.
Sabes que las quiero mucho – se despidió con la mano mientras caminaba a su casa.
Edward esperaba afuera de su auto, le hice señas para que entrara, rápidamente llego a mi lado y tomo mi mano, camine hasta mi habitación y una vez adentro camine hasta el closet donde saque mi pijama.
Pude ver como Edward se quitaba su elegante traje dejando al descubierto mi marcado pecho, dejo caer sus pantalones quedando en sus bóxers negros.
Me quite mi vestido y los aretes, bajo el escrutinio de la mirada de Edward, me puse mi sencilla pijama de short y blusa de tirantes azul.
Se acerco hasta mi sonriente y me beso suavemente – tendré que dormir en bóxer – susurro.
Tome su mano y nos metimos en la cama, Edward separo las sabanas y me atrajo a su suave pecho, lo abrace fuertemente – por mí no hay ningún problema – susurre mientras besaba suavemente su hombro.
Sonrió y me apretó contra su cuerpo – te quiero mi bella – me beso levemente.
Te quiero Edward, y me alegra que te quedaras conmigo – susurre.
Siempre que lo desees mi amor – respondió.
Lo mire fijamente – podría ser para siempre - Dije con el corazón
Así será – me beso – ahora descansa – me pidió.
Que descanses Edward – susurre mientras sentía el cansancio invadirme.
Tu también mi amor – fue lo último que escuche mientras caía en los brazos de Morfeo.
Hola niiñas de nuevo x akii! graciias x el apoyo,
Espero siigan pasando x aki apoyando la historia!
Reviews SUPER importantes!
xoxo les kiero!
LiiBiiThaA Swan!
