Profesora Swan, nos vemos el lunes – dijo Jimmy animado mientras salía corriendo.

Adiós Jimmy – casi grite para que lo escuchara.

Ya había sonado el timbre y era hora de irme a casa.

Buenas tardes señorita Swan – murmuro una hermosa voz demasiado conocida para mi.

Gire y me encontré con mi Edward, vestido elegante como siempre, con un ramo de rosas en la mano, mi corazón no pudo evitar palpitar como loco.

Hola mi amor – dije feliz.

Se acerco a mi besándome suavemente – traje algo para ti – dijo tendiéndome las rosas.

Están hermosas mi amor – dije mientras las tomaba.

Sonrió – no tan hermosas como tu – dijo pícaramente.

Gracias mi amor, pero que haces aquí?, no te veo desde…

Sonrió – desde el día que nessie nos encontró durmiendo juntos – sentí el sonrojo inundar mis mejillas.

Tienes que recordármelo – dije avergonzada.

Tomo las rosas de mis manos y las dejo en el escritorio, envolvió sus brazos en mi cintura y acaricio suavemente mi mejilla – no tienes por qué avergonzarte, es normal que las personas que se aman duerman juntas – dijo tiernamente – si me hubieses dejado hablar con nessie le abría explicado…

Ni lo digas – lo interrumpí – fue muy difícil contestar sus miles de preguntas, no quiero ni imaginarme todas la que te hubiera hecho a ti – dije preocupada.

Recordaba aquella mañana había despertado feliz entre los brazos de mi Edward, sentía como si ese fuese mi lugar favorito en el mundo, el se despertó poco después y comenzó a besarme y acariciarme de manera tierna, sin profundizar nada.

De pronto se escucho como abrían la puerta de la habitación, a pesar de que estaba en pijama y Edward en ropa interior ambos nos cubrimos con las sabanas.

Belli – grito nessie, pero se quedo estática cuando nos miro.

No más de lo que yo estaba – hola cielo – murmure nerviosa.

Hola, porque Edward esta aquí? – pregunto.

Yo… bueno – intente decir.

No vas a darme un abraso mi niña – le dijo Edward.

Ella sonrió y corrió hasta la cama abrasándolo – hola Edward – le dijo.

Hola princesa – respondió este – estoy aquí porque… están pintando mi casa – invento.

Oh, y te vas a quedar aquí a dormir todos los días – dijo ella esperanzada.

No mi niña, pero vendré de vez en cuando – me guiño un ojo – y ahora porque no vas a vestirte y las invito a desayunar fuera – le dijo animado.

Siiii – salió corriendo a su habitación.

Edward me sonrió complacido, pero yo conocía a nessie mucho mejor que él, y sabia que me bombardearía de preguntas después, y no me equivoque, termine contándole como cuando las persona se quieren, quieren estar juntas por las noches…

Tan malo fue? – pregunto Edward regresándome a la actualidad.

Bueno, nessie puede ser muy curiosa cuando se lo propone – dije sonriendo.

Me apretó contra su cuerpo – te quiero tanto y a nessie también – murmuro.

Yo también mi amor – dijo con el corazón.

Y a que debo el placer de que me visite un empresario tan importante – bromee.

Me miro ceñudo – la primera razón señorita es que te extrañaba como loco, y la segunda es que tenemos un compromiso en casa de mis padres – comento.

Hasta que lo menciono no había recordado que sus padres nos habían invitado a una reunión, demonios, ni siquiera me había arreglado para la ocasión.

Mi cielo, lo olvide completamente – dije preocupada.

Tranquila, aun vamos con tiempo para llegar – dijo tranquilo.

Sí, pero no estoy arreglada, no puedo ir con esto – señale el sencillo vestido blanco que me había puesto.

Yo te veo preciosa, en cerio te poner tan hermosa para venir al trabajo – dijo sonriendo.

Mi amor…

Mis padres esperan que los acompañemos – dijo con la mirada fija en mí.

Sabía que sedería, que no tenia oportunidad contra él y sus muecas.

Seguro que me veo bien – pregunte insegura.

Asintió levemente mientras me besaba – preciosa – murmuro.

Mientras Edward conducía a su casa, yo me arreglaba un poco el cabello y me pintaba los labios, no quería llegar tan fachosa a ver a los padres de Edward, no sentía el mismo nerviosismo de siempre, pero si sentía la necesidad de causar una buena impresión.

Se ve que tus alumnos te adoran mi cielo – comento Edward.

Me llevo muy bien con ellos, y los quiero mucho, siempre fue mi sueño enseñar y ahora que lo hago soy muy feliz – dije con el corazón.

Eso me recordó al viaje que me había ofrecido el director hacer, era un recorrido de tres días a Washington con los alumnos, desde luego me negué porque no podía dejar a nessie sola, luego se lo comentaría a Edward.

Mmm, me estoy poniendo celoso de esos niños – dijo haciendo un puchero.

No pude evitar reírme de el – tu siempre serás mi favorito – dije besando su mejilla.

Más te vale, porque no te podrás librar de mi – me advirtió.

No quiero hacerlo – asegure.

Cuando por fin entramos en la hermosa mansión, me sorprendió al ver que no estaba repleto de gente como la última vez que había estado aquí.

Veo que no viene mucha gente – comente.

Si, es solo algo íntimo, para celebrar la firma de un nuevo proyecto, solo estarán mis padres, Alice, y algunos amigos cercanos – explico.

Asentí levemente, me alegraba que por lo menos no fuera algo tan formal y grande como la reunión anterior.

Bajamos y Edward me condujo a un enorme comedor, allí ya se encontraban sus padres tomando una copa, del otro lado pude ver a Alice y emmett el mejor amigo de Edward conversando, me alegraba que solo estuviesen ellos.

Hola bella, nos alegra verte de nuevo – saludo la madre de Edward sonriente.

Hola esme – respondí con amabilidad.

Hola bella, estas muy guapa como siempre – dijo Carlisle muy galante.

Gracias, ya veo de donde ha sacado Edward lo galante – comente y todos reímos.

Emmett y Alice se acercaron, esta me abraso efusivamente – bella, que alegría verlo, espero esta vez sí podamos hablar un poco mas y ponernos de acuerdo para salir de compras – dijo emocionada.

Sería fantástico – dije animada.

Pasamos un largo rato conversando, cada vez me sentía más como parte de esta familia, porque me trataban tan bien que sentía todo alrededor demasiado familiar.

Emmett nos jalo a Edward y a mí a una esquina para hablar con nosotros, se veía algo desesperado – bella, lo he intentado todo con rosalie, pero aun no accede a salir conmigo – dijo triste.

Sonreí, Edward me había platicado que él y yo no habíamos sido los únicos flechados aquella noche, como emmett visitaba muy seguido a rose.

Emmett, tienes que ser paciente, rose es muy desconfiada con los hombre, debes saber que en todos los años que la conozco no había permitido a ningún hombre acercarse tanto a ella – explique.

Lo sé, pero quiero estar con ella, así como tu estas con Edward – dijo melancólico.

Mire a mi Edward y me di cuenta de lo afortunada que era – emmett tenle un poco mas de paciencia, estoy segura de que le interesas más de lo que crees, si no, no te permitiría estar a su lado – dije con seguridad.

Tienes razón, me conformare con tenerla cerca como amiga… por ahora – suspiro.

Entendía las razones de rose de no confiar en los hombres…

Recordaba una plática que habíamos tenido hacia ya varios años.

Rose, porque no aceptas a ese joven que te pretende, parece muy amable – había comentado yo.

Ella solo agacho la mirada con tristeza – no puedo bella – había dicho.

Porque – preocupada pregunte.

Bella… algo sucedió en mi vida que no me permite amar con libertad a ningún hombre – guardo silencio por varios minutos y la deje que se explicara como pudiera – bella, mi padrastro abusaba de mi cuando era una niña y he vivido toda mi vida con ese rencor que refleje hacia todo el sexo masculino – dijo entre lagrimas.

La mire aterrada con el corazón oprimido, no podía imaginar su sufrimiento – rose… lo siento tanto – dije dolida.

Fue hace mucho – comento – pero tuvieron que pasar muchos años de terapia para superarlo, pero mi aversión por los hombre no ha cambiado, tal vez algún día conozca a alguien diferente, y haga el enorme esfuerzo de intentar algo con él, pero sé que no será fácil – explico.

No había sido fácil lo que le había sucedido y yo estaba segura de que emmett era ese hombre especial, y yo tenía que hacer algo para que ellos estuvieran bien, por lo menos animar a emmett.

Emmett – atraje su atención – rose una vez me dijo que si un hombre especial legaba a su vida, ella lo dejaría entrar haciendo un enorme esfuerzo – comente.

Quieres decir que…

Sí, estoy segura de que eres ese hombre, de lo contrario no te permitiría ni acercarte – explique.

El sonrió – no me daré por vencido, hasta que mi rose se dé cuenta de que me quiere tanto como yo a ella – dijo mas animado.

Así se habla hermano – lo abraso Edward.

Gracias – respondió.

Pasamos un largo rato platicando animadamente, la comida se serviría en 15 minutos, así que caminamos al comedor, tocaron el timbre y una empleada del servicio fue a abrir.

No pude evitar fruncir el ceño al ver de quien se trataba, era Jessica vestida siempre impecable con unos tacones de punta de aguja, y mi desagrado aumento cuando vi a quien traía del brazo, el joven rubio con la mirada arrogante, Mike.

Buenas tardes a todos – saludaron no sin antes dirigir una mirada a Edward y a mí.

Hola Jessica que gusto que pudieran venir – dijo la madre de Edward mientras los saludaba.

No faltaría por nada esme – rio de manera diabólica.

Me alegra, y tu Mike, hijo, siempre eres recibido en esta tu casa – lo abraso con cariño.

Gracias tía esme – dijo con respeto – hacía mucho tiempo que no venia por aquí, pero me alegra hacerlo – dirigió una mirada hacia mi lugar.

De pronto sentí esos ya conocidos y protectores dedos aferrarse a mi mano – no comiences – lo amenace.

Pero…

Nada, estoy aquí contigo – asegure mientras suavizaba la arruga que se había formado en su frente.

Te amo tanto que no puedo evitar ser sobreprotector – admitió.

Sonreí – yo te amo también y no por eso voy a saltar encima de Jessica – le recordé.

De acuerdo – acepto – pero sigo sin querer a Mike cerca de ti – dijo determinado.

Lo bese suavemente y sonreí gustosa, algo que amaba de él era su forma tan aprensiva de cuidarme.

Vaya que gusto verlos – dijo una voz conocida.

Gire y nos encontramos con Mike y Jessica, me pareció sumamente extraño que Jessica me sonreía de una manera animada.

Hola Jessica – saludo Edward – Mike – solo asintió con la cabeza.

Hola, me alegra verte de nuevo bella – tomo mi mano y la beso insinuante – están tan hermosa como siempre – dijo amablemente.

Gracias – respondí.

Debemos pasar al comedor – comento Edward mientras me hacia caminar a su lado.

La comida fue muy amena, aunque no dejaba de darle vueltas a la actitud de Jessica, en lugar de mirarme con el odio que ya conocía, me estaba sonriendo muy a menudo.

Así que, te gusta trabajar en el colegio bella – pregunto.

Eh, si, me gusta mucho mi trabajo, adoro a los niños – dije con honestidad.

Es una buena profesión, aunque los niños me parecen molestosos – comento Mike.

Edward gruño a mi lado – los niños son adorables, nessie, la hermana pequeña de bella lo es – defendió este.

Bueno, siendo hermana de bella, debe ser igual de linda y adorable – me guiño un ojo.

Edward frunció el ceño pero no reacciono demasiado mal, solo se concentro en su plato de comida.

Edward, podrías ir con Alice a buscar una botella de vino – le pidió su madre.

Este asintió – por supuesto – me beso en la frente – ahora vuelvo amor – susurro.

El móvil de Mike sonó y este se disculpo, cuando comenzaba a comer de nuevo Jessica llamo mi atención – así que, bella, como se conocieron Edward - preguntó de pronto.

Fue la forma en que lo dijo, lo que llamo mi atención.

Si bella, queremos escucharlo, verdad Carlisle – dijo esme a su esposo

Claro que si amor – dijo este sonriendo.

Mire a emmett que me sonrió animándome, el sabia la verdad, pero sería incapaz de decir algo al respecto.

Bueno… yo fue a pedir trabajo a su empresa y coincidí con Edward en un pasillo, el muy amable como siempre me ayudo con información, y después me pidió que saliéramos y lo demás ya lo saben – dije intentando convencerlo.

Es una linda historia – dijo esme.

Claro que si esme – dijo Jessica con sorna – es una lástima que no sea real – dijo seria.

Al escuchar esas palabras emmett me miro fijamente y yo sentí que algo dentro de mí se apretaba de dolor.

De que hablas Jessica – preguntaron los padres de Edward confundidos.

Lo que escuchan, Edward y bella no se conocieron como les han hecho creer – dijo con coraje.

Cállate Jessica – dijo emmett nervioso.

Porque emmett, porque tengo que permitir que engañen a los cullen, que son como mi familia – dijo indignada.

Habla claro Jessica – pregunto Carlisle confundido.

Que bella les cuente como se conocieron realmente – dijo de manera burlona.

Todos clavaron sus ojos en mi y sentía que el mundo se caía en pedazos sobre mí, que estúpida había sido al creer que nunca se enterarían de lo que realmente había pasado.

Yo… - mi voz se quebró al intentar hablar.

Además de mentirosa, resultaste cobarde – me reclamo.

Basta Jessica y explícate, déjate de rodeos – dijo Carlisle molesto.

No vas a hablar bella – pregunto.

Apreté mi mano contra el mantel, me sentía tan desesperada que no podía ni gesticular, estaba mi Edward cuando necesitaba sentir su presencia.

De acuerdo – acepto – si no piensas hablar – sonrió.

No te atrevas Jessica – dijo emmett furioso.

Que pasa emmett, no quieres que los padres de Edward se enteren que conoció a bella en un prostíbulo – sentí como mi corazón se oprimió de dolor, no podía entender como se había enterado ella de todo esto, y como era tan desalmada para destruirme de esta forma.

Que estás diciendo – el padre de Edward se levanto abruptamente.

Lo que oyes, bella se vendía en aquel lugar, seguramente esperando un hombre que la sacara de ese mundo, y lo encontró, el millonario empresario Edward cullen, la salida a todos sus problemas económicos – gruño.

No puede ser – la madre de Edward dijo alterada – bella, es verdad todo esto – me miro de forma escrutan te.

Se estaba volviendo casi imposible contener las lagrimas, quería salir corriendo de allí, donde todos me miraban como la peor persona del mundo.

Es verdad? – insistió.

Me puse de pie y rodee mi cuerpo con mis brazos, me sentía demasiado desamparada – es verdad – dije como pude.

El coraje que denotaban sus ojos termino de desarmarme y deje caer las lágrimas por mis mejillas.

Aquí está el vino – levante la vista inmediatamente al escuchar la voz de mi Edward, no, no quería que él se enfrentara a todo esto, solo era culpa mía, era mi culpa ser lo que era, el solo me había amado como nadie, no tenía que pagar por eso.

Sus ojos me enfocaron y sus facciones se descompusieron, después observo a los demás y dejo la botella sobre una repisa.

Que pasa, mi amor por que estas llorando – dijo angustiado caminando hacia mí.

Espera un momento Edward, tenemos muchas cosas que aclarar – las palabras de su padre lo detuvieron.

No entiendo – dijo confundido.

El hecho es que nos mentiste, nos mintieron, que creías, que nunca nos íbamos a enterar del lugar donde conociste a esta mujer, hijo te educamos muy bien, cómo pudiste hacer eso – le reclamo colérico.

Edward me miro fijamente con ojos suplicantes – las cosas no son así papa – dijo serio.

A no? – se rio – creímos que ella era una mujer decente, sus padres eran personas decentes, pero estábamos equivocados – concluyo.

Bella es una mujer decente – casi grito este.

No podía permitir que Edward se peleara de esa manera con sus padre, no quería hacerlo sufrir, el era mi todo.

Quiere tu dinero, es que no lo vez – contradijo su padre.

Eso es mentira – le contradijo este.

Sentí que mi corazón no podía seguir latiendo con facilidad – por favor… no discutan, por favor – suplique.

Bella – el rostro de Edward era impasible.

Perdóname Edward, perdónenme todos, nunca quise lastimarlos – dije mientras me armaba de valor y salía corriendo.

Bella… - la voz de Edward sonó más fuerte que nada, pero no pude detenerme.

No sé ni cómo llegue a la entrada, sentía que cada parte de mi alma caía en pedazos, pedazos que nunca podría reconstruir de nuevo, porque había perdido algo que nunca me había pertenecido, pero que fue un sueño tan real, que me perdí en él como una tonta.

Edward… lo amaba más que nada en este mundo, pero después de esto no podía condenarlo a vivir con el desprecio de su familia, no podía permitir que el sufriera por ello.

Sabía que tenía que alejarlo de mi vida, pero la simple idea me desgarraba completamente.

Salí hasta la terraza y me preguntaba si tendría que correr hasta mi casa, si podría hacerlo cuando las piernas apenas y me respondían.

Bella, que sucede – gire al escuchar la voz de Mike – estas bien – pregunto preocupado.

Yo… tengo que irme – dije desesperada

Permíteme llevarte – señalo un auto que estaba sumamente cerca.

Si, por favor – casi suplique.

Me condujo hasta el auto confundido y me abrió la puerta – tranquila – susurro.

El camino hasta la puerta y desee que se apresurara, quería salir corriendo de aquí, no podía contener mas este dolor.

Bella…. – gire al reconocer la voz de Edward.

Estaba en la puerta y su rostro cambio al verme en el auto de Mike – bella no te vayas – grito y corrió hasta donde estábamos.

Vámonos Mike, te lo suplico – pedí desesperada.

El arranco rápidamente el auto y acelero a toda velocidad, no pude evitar perderme en la expresión dolida del rostro de Edward, me desgarraba verlo sufrir, pero no tenía otra opción.

Bella – grito desesperado, pero yo ya estaba alejándome de él, tal vez para siempre.

Enterré mi rostro entre mis manos y deje correr las lágrimas sin cesar, tenía que hacerlo o me ahogaría con mi propio dolor.

Tranquila bella – Mike apretó mi mano con suavidad.

Lo mire fijamente y negué levemente – estoy bien – susurre.

Solo me quedaba mi pequeña nessie, por la que no podía darme por vencido, pero no quería que me viera así.

Te llevo a tu casa – pregunto.

No, por favor no, a cualquier sitio, no quiero que nessie me vea así – dije angustiada.

No te preocupes, te llevare a otro sitio, donde podamos hablar – dijo de manera comprensiva.

Apreté su mano con agradecimiento – gracias – murmure.

El solo sonrió y siguió conduciendo, llevándome lo más lejos posible del hombre al que amaba.


Hola a todos...

quiero agradecerles el apoyo que me brindan siempre.

no me odien por este capitulo, ya saben como adoro el drama jeje

los kiero mucho!

en breve con otro capitulo,

mil besos!

besos!