Edward POV.
Mi bella dormía plácidamente entre mis brazos, sonreí mientras memorizaba sus lindos gestos, como fruncía el ceño y ponía sus labios en forma de puchero como si fuera una niña.
Me sentía agradecido y extasiado, había creído que perdería a bella, aunque la sola idea me desgarraba el corazón por completo, no dejaba de torturándome pensando que al verme de nuevo me rechazaría indudablemente, o que el infeliz de Mike la convencería para hacer algo…
Suspire, no quería seguir pensando en ello, la tenía entre mis brazos, desnuda y hermosa bajo un sueño pesado, cansada después de haber hecho el amor con su único y ferviente amante, yo.
Aunque ya estaba amaneciendo, me di tiempo suficiente para observarla, no me cavia la menor duda de que bella era lo que siempre había soñado, fue aquella fantasía de mujer que siempre tuve y por alguna extraña fortuna tenia.
No había cabida para más dudas, quería a mi bella para siempre en mi vida, quería que ella fuera mi esposa y pensaba pedírselo hoy mismo.
Después del incidente con mis padres medite que no quería que en un futuro un problema por más fuerte que fuera volviera a separarnos, bella podría molestarse y yo también, podríamos discutir acaloradamente e incluso decir cosas que no sentimos, pero ambos sabríamos que somos esposos, bastaría con una mirada suya para que todo enojo desapareciera de mi, y una sola caricia mía para que ella sucumbiera entre mis brazos.
Sabía que ella lo tomaría como algo apresurado, pero estaría feliz al igual que yo.
No me quedo más remedio que despertarla a besitos, gruño un poco pero después estuvo feliz de compartir una ronda de arrumacos matutinos.
Nos arreglamos y desayunamos tranquilamente, quería invitar a bella a mi departamento para una deliciosa comida que yo mismo le prepararía y después sorprenderla con mi petición.
Llevamos a mi pequeña niña al kínder y después me disponía a llevarla al colegio pero me dijo que no iría porque sus alumnos habían salido a una especie de excursión, el día no podía estar mejor, no iría a la oficina hoy más que por unos papeles que tenía que firmar, la deje en el auto muy sonriente y sé que un poco excitada por el día que teníamos para nosotros solos.
Al entrar a la televisora todos me saludaron con mucho respeto, mi secretaria me dio los buenos días, aunque no pudo evitar notar que traía el mismo traje de ayer.
Lucy tráeme los documentos que tengo que firmar – le pedí con amabilidad.
En seguida señor – contesto.
Camine hasta la caja fuerte de la oficina e introduje el código, la mayoría de las joyas familiares se guardaban en la bóveda de seguridad, pero esto siempre lo mantenía cerca, por si algún día me enamoraba perdidamente de una mujer.
Saque la pequeña caja de terciopelo y la abrí sonriente, la joya inmediatamente con sus cientos de diamantes rodeando el anillo y el diamante azul en medio dándole un toque de fantasía, este anillo había pertenecido a mi abuela ella me lo obsequio antes de morir aunque yo era apenas un adolecente, me dijo que se lo diera a la mujer que amara y quisiera hacer mi esposa.
Firme los documentos que tenía pendientes y me apresure, me despedí de Lucy y baje por el ascensor y guarde la cajita de terciopelo en la bolsa de mi pantalón, no quería que mi bella descubriera la sorpresa antes de tiempo.
Hasta pronto señor cullen – se despidió el portero.
Hasta pronto Peter – dije animado.
Camine hasta el auto y busque a mi bella con la mirada, pero no estaba allí, no tuve que buscar más pues la vi, sentada en una pequeña banca, se veía preciosa rodeada por unos arbustos y con su mirada brillante, su cabello suelto con tonos rojizos gracias al sol y su piel pálida iluminada de manera hermosa.
Nuestras miradas se encontraron y sonreí como tonto, la adoraba con todo mí ser, no podía vivir sin esa sonrisa, cruce la acera al percatarme solo de un auto negro estacionado cerca.
Un extraño sonido llamo mi atención, pero estaba sumido en la perfección de mi bella.
Durante un segundo me sorprendió ver como la tranquilidad de su rostro desaparecía y en él se plantaba una mueca de horror, no entendí lo que sucedió hasta que ella corrió hacia mí y antes de que yo pudiera siquiera reaccionar me empujo contra el pavimento.
Sentí un fuerte golpe en el brazo pero al instante horrorizado levante el rostro, fue como si me hubiesen atravesado el alma con un puñal…
Mi niña estaba siendo golpeada por un auto, mire sin respirar como salía disparada unos metros y de pronto caía de manera estridente contra el pavimento.
Con el corazón oprimido y los ojos abnegados en lágrimas corrí hasta ella.
Bellaaaa… - dije desesperado.
Sabía que bella era mi todo, que la amaba con locura y lucharía siempre por ella, pero nada de eso me había preparado nunca para la sensación de miedo que me recorrió en ese momento, me arrodille alado de su cuerpo y la gire con mucho cuidado, sentí que me moría cuando vi el charco de sangre debajo de su cabeza, no, no podía ser, mi niña no!
Bella… bella – dije casi sin vos.
Acaricie su rostro con mis dedos temblorosos y sentí que memoria.
Mi niña… aguanta, mi amor…-sus ojitos estaban cerrados y su ropa desgarrada.
Ayuda… llamen a una ambulancia – grite con todo el clamor de mi voz – ayúdenme –grite de nuevo.
Me quite el saco y lo puse debajo de su cabeza, mis manos se llenaron de sangre, de su sangre y me horrorice, no quería perderá, me moriría si la perdía.
Señor… - una voz e llamo.
Gire avista repentinamente – ayuda – exigí mientras tomaba las manos de mi niña entre las mías y miraba con el alma desgarrada los raspones de sus brazos.
Viene en camino – dijo con la voz temblorosa.
Una parte de mi mente era consciente de la multitud que se había arremolinado a nuestro alrededor, pero otra solo tenía ojos para mi bella, para sufrir los segundos más horrible de toda mi vida, para rogarle al cielo que la salvara, que no la alejara de mi.
La sirena de la ambulancia me regreso por un momento el alma al cuerpo – ya viene la ayuda mi cielo… por…por favor, aguanta, estarás bien mi amor… - bese sus labios con apenas un roce, pero fue suficiente para estremecerme y regodearme en mi dolor.
Permiso, permiso – dos hombre se acercaron a mi bella y comenzaron a revisarla, mire atento cada movimiento que realizaban y sus miradas de preocupación.
Como esta –exigí saber
Muy mal, necesitamos levarla al hospital – dijo alarmado.
La tomaron con mucho cuidado y la subieron a la ambulancia, no despegue de ella mi vista un solo momento, le conectaron suero y oxigeno, mi niña no respondía, y yo no podía con la desesperación, cuando preguntaron quien la acompañaría respondí al instante que yo, que era mi novia.
El camino al hospital fue desesperante, solo quería que un medico la revisara, que me dijeran que iba a estar bien, quería mirar sus ojos brillantes y escucharla decirme que me amaba.
Vas a estar bien mi amor… vas a estar bien – no dejaba de repetírselo en todo el camino-te amo-le susurraba.
Cuando llegamos al hospital, los paramédicos la llevaron rápidamente a urgencias, casi corrí detrás de ellos con el pecho oprimido de dolor.
Disculpe señor, no puede pasar –dijo una enfermera en la entrada de enfermería.
Pero…. Pero yo
Tranquilo señor, le avisaremos cualquier cosa que le ocurra a su esposa –dijo mientras giraba y se alejaba.
Me senté en una banca y enterré mi rostro entre mis manos, mi esposa… era lo que más deseaba en el mundo, porque!, porque tenía que suceder esto, porque ella me había salvado, yo debería de estar en esa horrible habitación debatiéndome entre la vida y la muerte, yo y no ella, ella tenía que estar bien, ella no debía sufrir.
Porque – casi grite con odio.
Estaba desesperado y mas asustado de lo que había estado en toda mi vida, la idea de perderla me dejaba impactado y dolido, más de lo que podía imaginar siquiera.
Deje caer las lagrimas por mi rostro, ahora deberíamos de estar abrasados en mi cama, disfrutando nuestro amor, yo le abría pedido que fuera mi esposa y ella abría aceptado, todo sería tan perfecto…
Era tan hermoso perderme en las fantasías de que todo estaba bien, imaginar que ella saldría por esa puerta en cualquier momento y sonreiría alegremente y me abrasaría con todo su amor; pero después la recordaba herida y llena de sangre, miraba mis manos manchadas de su sangre y me estremecía de dolor nuevamente, cayendo en la horrible realidad.
No sé si pasaron minutos u horas, solo mantenía mi vista clavada en la puerta de urgencias, el sonido de mi celular me saco de mi ensoñación.
Hola – conteste con la voz ronca.
Edward, hijo, soy la señora clarkson, disculpa que te llamara, pero me han hablado del kínder para que fuera con nessie ya que nadie había ido a recogerla, sabes donde esta bella –dijo preocupada.
Apreté el teléfono –si… estamos en el hospital – dije como pude.
Dios santo, ocurrió algo, están bien – pregunto alterada.
Yo… no, bella tuvo un accidente, la atropello un auto –solo recordarlo me hacia estremecerme.
Dios Edward, ¿esta ella bien? – su voz se escuchaba preocupada.
No lo sé, no me dicen nada-dije desesperado.
Edward, iré por nessie y la cuidare- sugirió.
Gracias, por favor no le diga nada a mi niña – no imaginaba cuanto sufriría nessie si se enterara.
De acuerdo, por favor llámame cuando tengas noticias-pidió.
Si, no se preocupe –dije mientras colgaba.
Vi a un doctor salir de la sala de urgencias y lo aborde inmediatamente – doctor, como se encuentra Isabella Swan – pregunte.
Es usted familiar – pregunto.
Si, es mi novia –explique – Edward cullen – me presente.
Me miro sorprendido seguramente por mi apellido, pero las ansias que denotaba mi rostro lo hicieron hablar –señor cullen, soy el doctor padalachi, la señorita Swan está muy delicada, tiene un brazo fracturado y algunas costillas rotas, hemos revisado los golpes que recibió y al parecer su cabeza está bien, pero no podemos medir aun el daño que recibió su columna – explico.
Sentí que perdía el aliento – su columna… eso quiere decir –no pude terminar.
Por ahora no podemos medir los daños por que el daño es muy reciente, la mantendremos en terapia intensiva y si es necesario habrá que operarla, corre el riesgo de quedar invalida – sentí como el alma me caía a los pies, mi niña no podía quedar invalida, sería un golpe demasiado fuerte para ella.
Doctor, hagan todo lo que esté en sus manos, por el dinero no se preocupe, no importa, pero no deje que bella quede paralitica-dije desesperado.
Haremos lo que esté en nuestras manos-asegure.
Puedo verla –dije ansioso.
Lo lamento, pero está en terapia intensiva, la mantenemos sedada por el dolor, cuando su columna este mas repuesta la pasaremos a una habitación, tiene que esperar- palmeo mi hombro.
Gracias – dije casi en un murmullo.
Me volví a dejar caer sobre la silla y no podía dejar de pensar en qué pasaría si bella quedaba en una silla de ruedas, yo estaría a su lado, la cuidaría y la adoraría toda mi vida, pero no quería que perdiera sus ganas de vivir, no la quería ver derrumbada.
Pase toda la tarde sentado en aquella silla esperando información sobre bella, me quitaba un enorme peso de encima saber que la señora clarkson estaba cuidando a nessie, no quería ver sufrir a mi niña, ella amaba a bella y le dolería enterarse de que algo malo le había ocurrido.
Señor cullen –la voz de un hombre llamo mi atención.
Alce el rostro y vi a un hombre de unos 45 años, detrás de el habían dos hombre vestidos de policía – señor cullen, soy el agente Brent, Austin Brent - Me tendió la mano.
Me puse de pie y la tome – Edward cullen – me presente.
Un placer señor cullen –dijo con amabilidad –me informaron sobre el accidente que sufrió su novia – comento.
Si – aclare mi voz.
He hablado con el doctor y sé que está muy delicada – me miro compasivo – señor cullen varios testigos me han relatado lo que ocurrió, podría usted decirme que sucedió –pidió.
Asentí – fui a la televisora a buscar unos documentos que debía firmar, Isabella se quedo en el auto, cuando regresaba me di cuenta de que estaba sentada en una banca enfrente, mire hacia la calle antes de cruzar y podría jurar que no venia ningún auto, solo había uno estacionado en la acera, después no pude percatarme de nada hasta que bella corrió hasta donde yo estaba y me salvo…-no pude continuar por que el nudo en mi garganta se hacía cada vez más insoportable.
Dice que no noto ningún auto, solo uno que estaba aparcado – pregunto.
Así es- asegure.
Señor cullen, lo que ha ocurrido es muy sospechoso, el hecho de que usted no notara ningún auto y el conductor no intentara siquiera detenerse, todos nos hace pensar que se trata de un intento de homicidio –dijo con tranquilidad.
La palabra retumbo en mis oídos por varios minuto, ¿un intento de homicidio?, ¿alguien quería matarme?, dios, si antes me sentía culpable de lo que le había ocurrido a mi bella, ahora sentía impotencia y mas culpabilidad.
Esta diciendo que alguien quiso matarme-dije en un gruñido.
Mete moque si, habrá que averiguar mas señor, pero le prometo que si se trata de eso, encontrare al culpable – dijo con convicción.
Infórmeme de cualquier cosa que encuentre, no descanse hasta dar con el responsable-dije lleno de odio.
No se preocupe, no haremos – aseguro.
Hasta el momento había estado demasiado concentrado en el estado de salud de mi bella, y no había pensado en el responsable de todo esto, ardía en odio solo de pensar que alguien había planeado todo esto, yo era quien debería estar en esa cama luchando entre la vida y la muerte, si alguien quería destruirme le había salido mejor que planeado, porque ahí estaba la mujer de mi vida, la persona que mas amaba en este mundo, la razón de mi vivir, si algo le sucedía a ella me moriría, simplemente no podría luchar más sin ella.
La noche cayó y no sé cuantas horas pasaron, creo que el estúpido cansancio pudo vencerme aunque luche contra él me venció por completo.
Estaba en mi cama, rodeado por unos suaves y aprensivos brazos, no tuve que descifrar tanto para sabes a quien le pertenecían, me acomode entra ellos y abrace ese pequeño y hermoso cuerpo, estaba cálido y suave y tenía un olor a fresitas y canela
Te has despertado – susurro esa melodiosa voz.
Solté un suave gruñido y bese su cuello – sí, pero no me quiero levantar – murmure.
Su risa inundo mis oídos – no tenemos que levantarnos aun – susurro en mi oído.
Levante el rostro y me encontré con sus ojos chocolates, lleve mis dedos hasta sus sonrosadas mejillas y acaricie sus labios con delicadeza, perdiéndome en su salvaje melena esparcida en la almohada, era un crimen que fuera tan hermosa.
Que belleza es usted señorita –susurre.
Mmm, usted también está muy guapo caballero –me seguía la corriente.
Sé que debo parecer un barbaján por no cortejarla como es debido, pero no puedo soltarla – bromee contra sus labios.
No me gusta el cortejo, mejor bésame – pidió.
Sus deseos son ordenes – acepte mientras la besaba suavemente.
Probé sus labios y el sabor de su lengua, me trague sus suspiros y respire su pasión, la amaba con locura y no podía negarlo, ella podía hacer conmigo lo que quisiera.
Edward… - susurro.
¿Si? – bese su piel suave.
Edward, Edward – su voz se volvió exigente.
¿Qué pasa? – pregunte asustad.
Negó asustada y de pronto desapareció, no estaba ya entre mis sabanas, y asustado me puse de pie pero de pronto sentí como si cayera al vacio.
Edward – abrí los ojos de golpe y me incorpore.
Sentí un dolor en todo el cuerpo y mire a mis padres y Alice que estaban frente a mí con una enorme preocupación plasmada.
Hijo lo sentimos mucho – dijo mi madre con lagrimas en los ojos.
Mama…-la abrace con fuerza, porque la realidad era tan dura.
Tranquilo mi niño, todo va a estar bien – susurro.
Tengo miedo mama, no quiero perder a bella – dije con lagrimas en los ojos.
Shhh, no la vas a perder, ella se va a recuperar – aseguro
Me separe levemente de ella y abrace a mi padre – hijo, por favor dime que esto no fue por lo que sucedió ayer – dijo asustado.
No papa, fue un accidente o eso creía - dije con odio.
A que te refieres – pregunto preocupado.
Vino un agente de la policía y me dijo que todo parecía un intente de homicidio – aclare.
Dios santo… pero si bella te salvo eso quiere decir…
Si, alguien trataba de deshacerse de mi –agache la mirada.
Edward no – Alice me abraso fuertemente – no quiero que nada te suceda, dios, bella te salvo la vida y ahora ella… – las lagrimas invadieron sus ojos.
Lo se Alice, por mi culpa esta allí – llore contra su hombro.
No, no es tu culpa Edward- dijo ella mirándome suplicante.
Alice, yo debería estar allí, pero ella me salvo, ella no debería estar debatiéndose entre la vida y la muerte.
Todo saldrá bien hijo – mis padre me abrasaron mostrándome todo su apoyo.
Estuvimos cerca de una hora esperando información, hasta que el médico salió de nuevo.
Doctor padalachi – se presento con mi familia.
Un placer doctor – soy Carlisle cullen y ella esme esposa y mi hija – respondió amablemente.
Como esta bella-pregunte ansioso.
Bueno, al parecer ha respondido bien a los medicamentos y ha disminuido el dolor, además de la fractura en su brazo izquierdo las dos costillas rotas, ha disminuido la inflamación en la columna, ha estado en unos cortos lapsos de conciencia pero los somníferos son muy fuertes, hoy en la tarde la revisara el traumatólogo para saber el estado de su columna – explico.
Me sentía terriblemente angustiado y preocupado – puedo verla, por favor, solo un momento – pedí.
Señor, ella no puede recibir visitas – dijo apenado.
Por favor, solo un momento – suplique.
Suspiro – de acuerdo, solo un momento, venga conmigo – me indico.
Mi padre apretó mi hombro en señal de apoyo y yo solo asentí, seguí al doctor dentro por un pasillo, hasta llegar a una puerta – póngase la bata por favor, solo unos minutos señor cullen – pidió.
Si, se lo agradezco – dije de corazón.
De nada – se dio la vuelta alejándose.
Rápidamente me coloque la bata y entre a la habitación, mi corazón palpitaba como loco al saber que allí estaba mi bella, pero se oprimió de dolor ante la imagen que estaba frente a mí, mi niña estaba sobre la cama, con el oxigeno ayudando a su respiración, me acerque a ella y sentí que me moría al verla en un sueño profundo, su brazo izquierdo estaba cubierto por un yeso y el otro tenia múltiples golpes y raspones, su precioso rostro estaba apacible y su cabeza vendaba, quise acercar mis dedos a su rostro, pero se veía tan frágil que tuve miedo de lastimarla
Mira como estas mi niña – dije con las voz quebrada y los ojos llenos de lagrimas.
Tienes que recuperarte pronto mi cielo, tenemos muchas cosas que hacer juntos – le pedí.
Quien te hizo esto pagara con creces, aunque yo soy el que debería estar aquí mi amor… porque lo hiciste mi niña, ahora estas lastimada y… - aclare la voz – perdóname, no vine a reprocharte nada, solo quiero estar contigo y que estés bien – dije destrozado – voy a estar contigo en todo momento, te voy a cuidar…
Un pequeño gemido de dolor escapo de sus labios, me asuste al escucharlo y luego vi como abría levemente los ojos, sus preciosos ojos se posaron en los míos – Edward – susurro muy bajito.
Mi amor… - me acerque lo más que pude a ella sin lastimarla.
Edad… como estas – pregunto.
Sonreí casi sin poder evitarlo, como podía preocuparse por mi cuando ella estaba tan delicada – muy bien, pero mira lo que te paso por mi culpa mi niña – intente contener las lagrimas pero no pude.
No…no fue tu culpa – intento sonreír.
Yo… te duele mucho – pregunte estúpidamente.
Un poco… me siento muy cansada – comento – donde esta nessie – dijo preocupada.
No te preocupes por nessie mi amor, la señora clarkson la está cuidando, pero ¿sabes qué?, la llevare a mi casa para que mama y Alice la cuiden –sugerí.
No, no quiero molestarlas – intento moverse pero con una mueca de dolor se detuvo.
No quiero que discutas nada ahora, solo piensa en recuperarte- bese su frente con mucho cuidado.
Está bien… como estoy – pregunto.
Acaricie su mejilla – hermosa como siempre – sonreí y ella frunció el ceño - no tan mal preciosa, un par de costillas rotas y un brazo fracturado – intente bromear.
Ella quiso reírse pero le dolió- pero tu estas bien-susurro.
Si, gracias a mi heroína- le sonreí- te amo, te amo con toda mi alma- dije con el alma.
Yo también te amo… - susurro mientras sus ojitos se cerraban nuevamente.
Edward… - dijo antes de caer de nuevo en la inconsciencia.
Descansa mi amor – bese su frente – estaré aquí en todo momento – prometí.
Me costó mucho trabajo dejarla ahí, pero ella necesitaba descansar, gire una vez más antes de salir y la vi apacible y hermosa, solo rogaba al cielo que todo saliera bien y mi bella estuviera entre mis brazos muy pronto.
uhyyy, se lo dira a bella?
next chapter! =D
