Edward Pov.


Edward… por fin podre ver a bella – dijo nessie mirándome con suplica.

La tome en mis brazos cargándola – hoy vas a ver a bella princesa – dije sonriendo.

Yo, Edward quiero llevarle un regalo – me miro – tengo 5 dorales ahorrados, crees que pueda comprarle algo – pregunto.

Sonreí – que te parece si sigues guardando tus 5 dólares, y yo te llevo a una tienda y buscamos varios regalos para bella – sugerí.

Hecho – dijo sonriente.

Habían pasado dos semana desde el horrible accidente que había sufrido mi bella, había pasado momentos de gran desesperación al pensar que la perdía, al verla tan mal sobre la cama de ese hospital, ver su cuerpo conectado a numerosos cables, estar sin ella, solo poder verla por cortos minutos, muriéndome de la zozobra, desgarrándome por dentro, pensando que algo saldría mal en cualquier momento, pero con toda la fe que cavia en mi para desear que pronto estuviera bien.

Recuerdo como me volvió el alma al cuerpo aquella tarde cuando el traumatólogo dijo que bella no tenía ningún daño en la columna, fue como poder respirar con más tranquilidad.

Y ahora iba a ir a visitar a mi niña, no había vuelto a hablar con ella desde aquel día que estuvo consiente por unos minutos, me decían que tenia breves lapsos de conciencia, pero no me dejaban verla, solo en las noches cuando la cuidaba, cuando me quedaba pegado al pie de su cama velando su sueño, observándola y enamorándome de ella mas, como si fuera posible.

Estaba sumamente emocionado, extrañaba a bella con toda mi alma, me moría de ganas de llevarla a casa, de cuidarla todo el día, de recostarme en la cama a su lado y quedarme ahí acariciándola, protegiéndola.

Y sobre todo me estremecía llevar a nessie a verla, quizás ella era la persona más afectada, todos los días preguntaba por bella y lloraba triste cuando le decíamos que no podía verla, decía que cuando a ella la habían operado bella había estado con ella, que no era justo.

Edward – me llamo cuando abrochaba su cinturón de seguridad, había estado con la señora clarkson en el día y con mi madre y Alice por las noches.

Que pasa mi cielo – me agache a su altura.

Bella ya no está enferma – pregunto.

Acaricie sus risos – está un poquito delicada mi cielo, pero se va a poner tan feliz de verte – le conté.

Yo estoy muy feliz, la extraño muchísimo – hizo un puchero.

Todos la extrañamos cielo – bese su frente.

Conduje hacia el hospital, no sin antes parar en una tienda de regalos, nessie miraba a todos lados con una arruguita en la frente, termino escogiendo un lindo globo que decía "te quiero" y un peluche en forma de flor.

Llegamos al hospital, la hermosa sonrisa de mi nessie me alegraba un poco, y hoy nos dirían cuando podíamos llevar a bella a casa.

Visualice a una enfermera y le pregunte a que habitación habían trasladado a bella, me dijo que a las 503 y agradecí.

Conduje a nessie hasta allí y entramos.

Mi primer suspiro logro captar la fragancia de mi bella, esa que tanto añoraba y necesitaba para poder vivir.

Estaba allí recostada en la cama, ahora solo con un suero, los golpes casi desaparecían, pero aun estaba vendada y con el yeso en su brazo.

Pero seguía hermosa… con su piel mas pálida que de costumbre, su boca sensual, su cabello castaño esparcido por la almohada y para mi enorme sorpresa y felicidad sus ojos chocolate abiertos, miraba hacia la ventada donde un ruiseñor cantaba.

Belli –murmuro la pequeña nessie.

Bella giro la cabeza y clavo su vista en nosotros, sus ojos se hicieron cristalinos y como pudo extendió los brazos.

Sonreí y ayude a nessie a llegar a su lado, la miraba con tanto amor, como si fuera su hija, la doraba.

Mi niña – dijo con la voz llena de emoción.

Belli – nessie se abraso a ella con cuidado-te he extrañado belli, aun sigues un poco enferma – pregunto preocupada,

Ella sonrió mirándome – si mi cielo, pero pronto estaré bien – le prometo.

Qué bueno belli, quiero que vayamos a casa, he estado con la mama de Edward y es muy linda, pero te extraño mucho – susurro en sus brazos.

Mi niña – las lagrimas caían por las mejillas de mi bella, sentía mi corazón estremecerse.

Pasaron varios minutos así abrasadas, bella se veía mucho mejor, moría de ganas de abrasarla, de acariciar su piel, de decirle cuanto la amaba.

Belli, Edward me llevo a comprarte esto –le tendió el globo y la flor.

Bella sonrió plena –que hermosos, gracias a ambos- nos dijo.

Te queremos belli – dijo la pequeña nessie.

Una enfermera entro a la habitación y puso un medicamento en el suero de bella.

Quiero ir al baño – dijo nessie.

Bella miro a la enfermera y esta entendió – claro señorita, ahora la llevare – dijo la mujer con gran amabilidad.

Ambas salieron dejándome solo con bella, la mire fijamente con suplica, me regalo una sonrisa picara y casi corrí a su lado, acercando mi rostro al suyo, respirando su dulce aroma, me perdía en su mirada.

Mi amor-susurre mientras acariciaba cada centímetro de su rostro.

Edward…-susurro – mi amor – dijo con suplica.

Te he extrañado tanto, como estas – pregunte.

Suspiro – quiero ir a casa, quiero estar contigo y con nessie, olvidar todo esto – dijo cansada.

Yo también quiero ya tenerte en casa mi amor- bese su frente – quiero que te recuperes, que estés bien –le dije.

Te ves muy cansado mi amor – acaricio mi rostro.

Estoy bien, no te preocupes de mi – dije riendo.

Seguro has estado aquí desvelándote – me regaño.

No podría estar en otro lado, no podía soportar la idea de tenerte lejos, mucho menos así como estas, tan frágil, tan delicada – acaricie sus labios.

Edward, esto ha sido horrible, no quiero verte más triste mi amor – me pidió.

Estas viva, estas bien aunque un poco lastimada, estas a mi lado… no hay razones para que no esté feliz, para que no le dé gracias a la vida, a Dios por dejarme estar a tu lado –dije con el alma.

Edward, te necesito tanto –me miro con suplica.

Y yo a ti, ha sido un infierno tenerte lejos-miraba sus labios con necesidad.

Ven – susurro.

Enredo sus dedos en mi cabello y la deje hacer, pronto sus labios estuvieron sobre los míos y sentí que me volvía el alma al cuerpo, había extrañado tanto su contacto, que no dude ni un segundo en moverlos suavemente, separando sus dulces labios, acariciando sus mejillas y enredando mis dedos en su melena, disfrute de su contacto y me trague los supliros que escapaban de sus labios, era un sueño besarla de nuevo, después de tanto miedo y zozobra.

Mi amor – bese su nariz y sus mejillas con delicadeza.

Es tan maravilloso sentirte, parecieron haber pasado siglos –susurro.

Lo sé, pero ya nada más importa, solo que te mejores- sonreí.

Prometo hacerlo lo mejor que pueda, ya quiero salir de este lugar – dijo desesperada.

Tranquila, tranquila – mi amor.

Nos quedamos mirando varios minutos, solo acariciándonos, mirándonos y sonriendo.

Nessie entro a la habitación con la enfermera y le agradecimos el favor.

Belli, la enfermera me mostro el área pediátrica, habían muchos niños allí – dijo emocionada.

Si mi cielo, ellos están un poco enfermos, como cuando te operaron de tu brazo – le recordó.

Si, ojala tengan a una mama como tu – dijo con amor.

Mi corazón se estremecía en momentos así, cuando nessie le decía a bella lo maravillosa que era, y mi bella, no contenía las lagrimas de emoción.

Belli cuando salgas de aquí volveremos a casa-pregunto nessie – me encanta la casa de

Edward, Alice me compro muchos vestidos nuevos y la señora esme me prepara galletas, pero extraño un poco nuestra casa – le comento.

Si mi niña…

Bella – la llame – te pido por favor mi amor, que sin discutir, aceptes venir conmigo a casa, voy a cuidarte mi cielo, a ambas – prometí.

Me miro confundida – Edward, no quiero ni pensar en todo el tiempo que has pasado aquí, tú tienes un trabajo…

Bella, crees que algo podría importarme cuando estuve a punto de perderte – dije

Ella frunció el ceño – veo que no tengo alternativa – dijo resignada.

Sonreí como hace mucho tiempo no lo hacía – no, no lo tienes amor – le asegure.

Ella iba a añadir algo mas cuando el médico entro sonriendo – buenas tardes – saludo.

Le respondí y me puse de pie ansioso inmediatamente, el se acerco a bella y comenzó a revisarla con detenimiento, agarre la mano de nessie y esperamos ansiosos, le hizo un par de preguntas a bella y ella tranquila respondía, cuando termino hablo.

Bella, estoy muy contento con tu mejoría, es increíble lo rápido que has sanado – dijo contento.

Tengo grandes razones para salir de aquí –miro sonriendo en nuestra dirección.

Cuando podremos llevar a bella a casa – dije no pudiendo más.

Sonrió – hoy mismo Edward, solo llevare los documentos a las enfermeras, me alegra mucho que te puedas ir bella, eres un ejemplo de fortaleza para muchos, fui muy grave lo que te ocurrió, pero ya estas mucho mejor, solo debes venir en 1 mes a que te quite el yeso, descansar mucho, no hacer esfuerzos y comer sanamente – comenzó a decirle – dejare con la enfermera una receta de ciertos medicamente que seguirá tomando para las molestias –concluyo.

Gracias –dijo visiblemente contenta.

Me acerque al médico – gracias doctor – dije de corazón.

Ha sido un placer, permiso – se retiro.

Siii yupi – grito nessie haciéndonos reír – escuchaste belli, vamos a ir a casa – dijo feliz.

La tome en mis brazos – vamos a ir a mi casa, pero todos juntos – le conté.

Sonrió – siempre y cuando estemos juntos –respondió.

Alice y mi madre llegaron al hospital muy animadas, sabía que les emocionaba que bella saliera del hospital ellas habían vivido a mi lado todo el sufrimiento por el terrible accidente y ahora todos nos sentíamos felices.

Tuve que salir de la habitación a la fuerza, porque bella iba a cambiarse, no quería despegarme de ella en ningún momento, pero tuve que hacerlo.

Fui a pagar la cuenta del hospital y a recoger la receta y los medicamentos de bella, yo me encargaría de que los tomara de manera adecuada y a sus horas.

Señor cullen – me llamo una voz masculina.

Alce la vista y me encontré con el agente Brent, me sorprendí de verlo, habíamos conversado varias veces por teléfono en estos días, pero no habían logrado llegar al fondo del supuesto accidente que tenia a mi bella en el hospital.

Agente Brent, me sorprende verlo por aquí, sucede algo – pregunte.

Asintió - señor cullen, logramos encontrar el auto que golpeo a la señorita Swan – comento.

Lo mire con sorpresa – y, ¿qué paso, quien fue? – dije casi alterado.

Tenemos arrestado al sujeto, dice que él no lo hizo por cuenta propia, que le pagaron para atropellarlo a usted, pero que la señorita Swan intervino-concluyo.

Sentí que la sangre me hervía y al mismo tiempo se helaba, sentí odio, furia, miedo,

Sentí todos los sentimientos malos, que una persona podría sentir, no podía imaginar quien quería lastimarme, por segunda vez, desee que hubiesen cumplido su objetivo original y fuese yo quien estuviese allí y no mi dulce y amada bella.

Tranquilícese señor-dijo con voz neutra.

Que me tranquilice – dije furioso – me está diciendo que trataron de matarme y por eso mi mujer está en ese cuarto, después de haber luchado contra su vida – la rabia que salía de mis palabras era enorme.

Lo entiendo señor – acepto – pero lo que procede… el sujeto, su nombre es embry call, dice que necesita hablar con usted, que solo a usted le dirá quien fue quien lo contrato, delo contrario se niega a hablar – me conto.

Gruñí – infeliz, seguro quiere dinero – dije asqueado.

Es probable, pero no nos queda otra opción más que usted baya a hablar con él – dijo seguro.

Deseaba tener a esa sabandija frente mí, matarlo con mis propias manos, lastimarlo y amenazarlo… pero hoy no era posible.

Tendrá que ser mañana – respondí.

Señor, esto no es un juego, necesitamos resolverlo cuanto antes – exigió.

Gire mi vista hacia atrás y en ese momento mi adorada bella salía caminando con mucha dificultad, mi madre la ayudaba a caminar y Alice sostenía a nessie, le habían puesto un sencillo vestido blanco, pero parecía un ángel, hermosa y frágil a la vez, yo no podría dejarla hoy por ir a ver a ese infeliz, hoy necesitaba cuidarla y ayudarla en todo lo que pudiera.

Tendrá que ser mañana-dije con seguridad mientras corría hacia donde mi bella venia.

Levando la vista y clavo sus preciosos ojos en los míos, le sonreí con ternura y le pedí a mi madre que me permitiera ayudarla yo.

Rodee su cintura con mi brazo con mucho cuidado y sostuve la mayor parte de su peso.

Esta todo bien amor – pregunto.

Bese su frente – ahora lo está – asegure.

Hoy no iba a pensar en nada mas, solo me concentraría en cuidar a mi bella, en procurarla y evitar que nada malo volviera a ocurrirle.

Cuando llegamos al auto con mucho acomode a bella con mucho cuidado en el asiento trasero, recostándola entre almohadas que había colocado previamente, mama y Alice se fueron en su auto con nessie.

Edward, me siento como una inútil – dijo bella mientras yo conducía.

La mire por el retrovisor – tienes prohibido quejarte de mis cuidados – le advertí.

Hizo un puchero – mi amor…

Mi amor, no me digas que exagero, lo que ocurrió fue muy peligroso, es un milagro que estés mejor mi cielo, yo voy a cuidarte y evitar que nada así vuelva a ocurrir – jure.

Edward, fue un accidente – dijo suspirando.

Apreté el volante con mis dedos y maldije internamente, si mi bella supiera que esto no había sido un accidente, que un maldito contratado por un ser inmundo y desalmado casi la había arrancado de mi lado…

No, era mejor no decírselo, ella estaba todavía delicada y la noticia de que alguien quería matarme, no ayudaría en nada a su recuperación, solo la asustaría y la haría sentir mal.

Mi amor, solo déjame consentirte, ¿sí? – pedí con la mirada suplicante.

De acuerdo – accedió.

Al llegar a casa, varios empleados nos ayudaron a subir las cosas de bella a mi habitación, había pensado muchas veces en llevarla a mi departamento, pero era mejor que estuviéramos cerca de mi familia, no quería que se sintiera sola en ningún momento, además nessie necesitaba a su tía y a su nueva abuela.

No hay nadie en casa – pregunto bella mientras la acomodaba en la cama.

Mi padre ha tenido que salir a un viaje urgente de negocios, pero me dijo que te hablaría en la tarde, que desea que te mejores muy pronto y en cuanto vuelva vendrá a verte – le conté.

Sonrió – gracias, todos han sido tan amables conmigo, apenas y tuve la oportunidad de agradecerle a tu madre por haber cuidado a nessie todo este tiempo – comento.

Y que te respondió – pregunte sentándome a su lado de la cama.

Se sonrojo un poco – bueno, me dijo que viviría en deuda conmigo por haberte salvado la vida – dijo casi en un susurro.

Tome su rostro entre mis manos, acariciando sus mejillas y disfrutando de sus ojos – no es la única que te vivirá en deuda – sonreí – de ahora en adelante soy tu más humilde siervo – prometí – no existe nada que puedas desear y que yo no quiera darte – dije con amor.

Beso mi mano – solo te quiero a ti, me hubiese muerto si te perdía – sus ojos se volvieron cristalinos.

No pude más y me recosté a su lado, quería abrasarla, pero tenía miedo de lastimarla, así que dude.

Ella entendió y con delicadeza se recostó sobre mi pecho, la abrace cuidando no lastimar su brazo enyesado, bese su frente y sentí la pequeña cicatriz contra mis labios.

Me quedo una horrible cicatriz- dijo contrariada.

Sonreí – casi no se nota, pero nada podría ser horrible en ti, luces muy hermosa y sexy en este momento – murmure en su oído.

¿Sexy esto? – levanto su brazo.

Si, sexy – la apreté contra mi cuerpo quedando a escasos centímetros de sus labios.

Edward… - dijo sin aliento.

Ah mi amor, no sabes cómo te he necesitado – dije con la respiración agitada.

Y yo a ti – respondió.

Extrañe tus besos, tus sonrisas, tu cuerpo junto al mío en mi cama, tus palabras de amor, el olor de tu piel, tu rose, la mirada profunda de tus ojos – la mire – tus gemidos, tus caricias y tu forma de entregarte a mi – dije mas excitado de lo que creía.

Edward…

Shhh, quiero besarte, te adoro – pegue mis labios a los suyos.

Te amo – susurro contra estos.

Me tome un momento casi eterno para sentir la sensación tan hermosa de sus labios sobre los míos, lentamente sin prisas, moví mis labios entreabriendo los suyos, que estaban más que dispuestos a cooperar.

La apreté con delicadeza contra mi cuerpo y profundice el beso, enredando mis dedos en su suave cabellera y haciendo que mi ansiosa lengua probara la suya.

Mi bella enredo sus piernas entre las mías y profundizamos el beso, no quería lastimarla, pero la había necesitado tanto y ella a mí, nuestros cuerpos se reclamaba intensamente.

Mi amor… - me separe levemente de ella.

No dejes de besarme – dijo entre gemidos.

Tranquila, necesitas descansar – le recordé con la poca cordura que me quedaba.

No… te necesito muchísimo – dijo sensualmente.

Ahh bella – bese sus labios – no me tientes así amor – le suplique.

Sonrió – quiero tentarte, que me desees – susurro.

Casi me rio – no puedo desearte más de lo que ya lo hago… si lo hiciera, no te dejaría salir de esta habitación nunca – dije con la voz ronca.

Me beso suavemente – te amo.

Yo mas mi heroína, yo mas – recalque.

Nos recostamos y sentí como, poco a poco se quedaba dormida, esto era el cielo, tenerla junto a mí, quedaban algunos asuntos pendientes, como encontrar al infeliz que había querido lastimarme y había lastimado a mi razón de vivir, pero todo seguiría paso a paso, lo más importante, estaba entre mis brazos ahora mismo.


Niiñas, se que seguro quieren lincharme,

enviarme con los vampiros italianos,

o algo por el estilo...

pero les explicare que estuve en examenes

y fue todo tan estresante en la escuela.

pero poco a poco volvere x akii!

les kiiero muchiisiimo!

dejen sus comentarios.

mil besos!