Capítulo 2: Tóxico
-Matt pensamiento-
No puedo creer lo que está pasando, no creo que esto nos lleve a un buen lugar…pero…qué más da, yo no soy de preocuparme, y si esta es mi única oportunidad, la tomaré.-
Yo también.-susurro matt rozando suavemente el oído del rubio, haciendo que este se estremeciera
El ojiverde no dudó más y empujo al de cabellos dorados haciéndolo caer en la cama; se quedó mirándolo por un momento, la imagen de mello en su cama, con los cabellos dorados revueltos y esos ojos azules que lo miraban desafiante mientras se mordía el labio inferior, definitivamente con esa imagen bastaba para que quisiese devorárselo en un santiamén (ñam, ñam)
Por otra parte, mello lo miraba retador, y a la vez divertido, de cierta forma esto lo divertía, como si de una travesura se tratase, y como en toda travesura, quería más.
Su mejor amigo comprendía esa mirada a la perfección por lo que se abalanzó sobre él y comenzó a besar su cuello, recorría con un deleite inmensurable la piel de Mello, comenzaba a bajar, y a bajar, y…pero mello lo detuvo, lo agarró del rostro y lo atrajo hacia sí, quería sentir sus suaves labios antes de continuar.
Matt aprovechó y le quito la remera al de cabellos dorados, para luego explorar con besos ese esbelto cuerpo
Jmmm.- matt ya había deslizado el bóxer de mello comenzando a lamer su miembro, y mello hacia su esfuerzo por no gemir...
Jj, Te gusta?.- le preguntó matt con una sonrisa picarona
Se siente condenadamente bien.- exclamó mello mientras tiraba su cabeza hacia atrás y se le entrecerraban los ojos del placer
El gammer continuaba saboreando el miembro de mello con una parsimonia que enloquecía al rubio, realmente se sentía increíble.
Mientras un calor delirante se apoderaba de sus cuerpos, mello sentía como si fuera a estallar, pero quería más, mucho más.
Ahhhhhh, matt para.- pidió mello mientras entrelazaba sus dedos entre los cabellos rojizos.
Pero el ojiverde hacia caso omiso aumentando la velocidad.
Mmmmm, matt para, si no yo, yo voy a….
El pelirrojo bebió toda la esencia del acalorado rubio, quien lo atrajo hacia sí y lo besó apasionadamente,.
Matt se alejó un poco para deshacerse de su remera, mello lo miraba, por primera vez, lo veía tremendamente sexi, esa piel tan pálida contrastando con los cabellos rojizos despeinados, sus mejillas como coloreadas de un rosado por el calor, y sus labios tornados al color de las fresas por tanto besarse.
Matt…sos hermoso.- exclamó mello mientras lo besaba otra vez, pero esta vez él se apoderaba del miembro del gammer.
Quiero ver tus ojos.- señaló mello mientras le quitaba suavemente los googles.
Son hermosos también.- le dijo mientras se deshacía del bóxer y comenzaba a lamer el miembro de matt.
"matt…sos hermoso".-el pelirrojo pensó que jamás podría olvidar ese momento, tenía tantas ganas de responderle a mello con un "te amo",pero" sin presiones" se dijo, y a cambio le respondió.
Ya, estoy listo.- enlazando sus piernas al torso de mello y cerrando los ojos.
Mello le dio un beso en la mejilla, y comenzó a introducir su virilidad en la entrada de matt, "se siente tan jodidamente bien" pensó, mientras daba embestidas suaves y lentas.
Ahhhh mello.- El pelirrojo gemía, y cambió de posición.- más fuerte ammm..
Mello se mordía los labios y continuaba con las embestidas, se estaba enviciando, "definitivamente, esto es tóxico", pensó para sí.
Ahhhhmmmm melloooh.-el rubio frotaba con sus manos el miembro del ojiverde y éste se sentía como en el cielo.-
Ahhh, nooohhh, Si sigues así ahhhhh, mello si si sigues así, ahhhhhhhhhhhhh.-
Ambos terminaron rindiéndose en la cama uno al lado del otro
Se miraron con una de esas sonrisas que pone uno cuando algo le salió de maravillas, y sellaron esa noche con un beso.
