Los hermosos personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la trama y todo eso que tenga que ver es mío.

Entre chicas se encuentra el amor

El sol entro a raudales por mi pieza. Era el tercer día donde el sol golpeaba contra el frío Forks y la Reserva. Me levante de mí cama, dispuesto a pasar un buen día, si es que me la lograba sacar de la cabeza. ¿Como estará? ¿Por que no me visita? ¿Tan malo fue lo que paso hace un mes como para que se alejara de mí?

Quería respuestas rápidas y lo único que encontraba era un silencio de muerte en mi cabeza, un silencio que se quedo a su partida silenciosa esa noche.

Bella se escapo de mí, de todo lo que paso esa noche... y no la culpo, es mí amiga, o por lo menos lo era, no sera fácil mirarnos a los ojos sin recordar todo lo que paso en mi pieza. Pero no era como para dejarme fuera de su vida. Yo la necesitaba.

No contestaba a mis llamadas, ni a mis mensajes que le mandaba por Billy. Nada. Eso es en lo que ella me dejo. Me odiaba por hacerle esto, pero fue algo que ninguno de los dos pudimos controlar a la hora de besarnos, pero es que esa mujer besa de una forma tan... Sexy. Si, esa era la palabra correcta.

Nadie sabía que fue lo que paso esa noche, bueno, a excepción de los de la manada, que se encontraron con mis recuerdos. Sam me regaño por hacer tal locura cuando estoy enamorado de otra, los demás chicos no dejaron de molestarme y mandarme chistes que me perforaban el alma.

¿Va a pasar de nuevo? ¿Como fue que paso? ¿Ya encontraste el remplazo de Lizzie? ¿Ya quieres tener cachorros? ¿Esa fue la razón por la que se olvido el turno de guardia?

Muchas preguntas, ninguna respuesta concreta. No les podía responder, entendía que nunca más pasaría, Bella me odiaba por lo que paso. ¿Como fue que paso? Ni idea, solo esa chica me engatuso con su mirada y un beso fogoso que hizo que cayera a sus pies ¿Si ya encontré un remplazo para Lizz? Cuanto me alegraría por que eso fuera verdad ¿Ya quieres tener cachorros? No, aun que no seria una mala idea ¿Si olvide el turno? Si, lo olvide por completo, pero no me importo. Que me retaran por eso.

Me senté en la mesa, donde Billy ya se tomaba su habitual taza de café. Me miraba con sus ojos acusadores, llenos de preguntas. Me quería decir algo, me lo decía su silencio. Tome mí pote de cereales, me serví un yogur y empecé a comer. Mis ansias de comida bajaron notoriamente el último mes, bueno, desde que ella... desde que le hice el amor a Bella. No mire a mi padre.

-Hijo - Levante la mirada de mi pote de cereales - ¿Ahí algo que quieras decirme? - Negué y seguí comiendo. Lentamente - ¿Sabes? Charlie me contó que Bella no lo esta pasando muy bien, no sale, no ve tv, tampoco le gusta escuchar música. Yo la he visto, su aspecto es como... si estuviera muerta - Me estremecí y la cuchara resbalo de entre mis dedos. Chocando estruendosamente contra el piso.

-Yo... - Mi vos salio rota. Carraspeé un poco y me la arregle, mire a mí padre, ahora derecho en la silla - Yo no se que le pasa - Mentí - No la veo desde hace un mes ¿Que más pistas quieres? Sabes que es verdad, no la has visto paseando por la Reserva - No quería comentar sobre lo que paso y menos a mi padre que no sabia como reaccionaría.

-Mientes - ¡Mierda! ¿Es que no me quería dejar en paz? - Dime que fue lo que paso hijo, yo me acuerdo que me dijiste que la última vez que Bella vino fue cuando yo me fui a acampar - No lo seguí mirando. Si me miraba, averiguaría mil y un cosas, recuerdos, mentiras, verdad, muchas cosas - ¿Que fue lo que paso ese día?

-¡Nada! - Golpeé la mesa con mi mano cerrada en un puño, dejándole una marca. Me levante de la mesa y tire mi pote de cereales al lava platos - ¿Ok? Nada paso esa noche ¡Nada! - "Si, nada es lo que le paso a ella, en camcio yo, me muero pot dentro" Pensé

-Yo no dije que fuera de noche cuando paso algo - ¡Mierda y mil veces mierda! ¿Acaso no puedo pensar lo que digo? A, verdad, yo ni siquiera pienso mis actos, por eso estoy metido en este feo enredó que desearía resolver por mí propia cuenta, pero al parecer todos están en contra mía. ¡Mierda! - ¿Que paso hijo? Dime la verdad - Me relaje y no pude evitar que una mueca de dolor surcara feroz por mí rostro - ¿Jacob?

-¿De verdad quieres saber que fue lo que paso? - Billy tanteo en la silla que se encontraba a su lado derecho. No me senté - No se lo que paso. No quiero hablar sobre eso ¿Si me disculpas? Quiero salir a tomar un poco de aire - Me dirigí a la salida. Pero como siempre mí padre me tenía que preguntar cosas que no yo sabía como era que ganaba tanta información.

-¿Tú la amas? - Pregunto mí padre. La pregunta me tomo desprevenido, me gire bruscamente y lo mire a los ojos, tratando de buscar algún tipo de broma en ellos. Nada. Lo mire sorprendido por una tonelada de segundos y luego me pensé su pregunta, para al fin, responder.

-No lo se, en verdad no lo se, amo a Lizz, pero algo me paso con Bella - No deje que las pequeñas lágrimas inservibles se escaparan de mis ojos. Mis manos estaban cerradas en puño a ambos costados de mi cuerpo. Recordarla me dolía como una gran y fría daga que lastima y atravesaba mi corazón - Es algo que arreglare con ella luego. Pero aun no se si la amo... aun no.

-Entonces... ¿Bella te ama? ¿Por eso ya no se junta contigo? - Lo mire con los ojos como platos. No entendía - Ella sabe que amas a Lizz ¿Como crees que se sentirá? Si ella siente algo por ti, creo que no es buena opción que la sigas viendo - Su palabras eran ciertas. Pero a la vez no, no era por eso que Bella escapo de mi ¿O si? ¿Ella me amaba? No, no se puede amar a alguien que comete tantos errores como yo.

-Lo tendré en cuenta - Respondí saliendo de la cocina a un paso más rápido para no volver a empezar con ese tema y que de mis labios se me escape una duda más. De la cual tendría resultados espeluznantes.

Mi mente era una pelea entre los recuerdos de hace un mes y los recuerdos felices que pase con Lizzie como mi amiga. Pero esta vez los recuerdos de Bella querían ocupar más mi mente, a cada rato, cada hora y a cada segundo del que sigo con vida. Del cual momento que aire llena mis pulmones siento su olor a fresas embriagándome por completo. Dejándome vulnerable.

Mí padre no dijo nada. Me puse una polera, aun que no sabía si me transformaría. Me replanté ir al tronco donde pasaba horas solo, pero en el momento en que salí, una manita iba a golpear la puerta, pero se quedo suspendida en el aire y los ojos de la dueña de esa mano me quedo mirando. Hace un tiempo me hubiera encantado haberla visto por estos alrededores, pero ahora otro nombre rondaba mí mente.

-Hola Jacob - Dijo ella mientras bajaba los ojos pegados a mi cuerpo. Y me miraba con una sonrisa picara ¿Que se andaba trayendo por estos parajes? ¿Que acaso no sabe que el enemigo no puede entrar a la Reserva? La mire, con odio y amor entre medio.

-Hola Lizzie - Respondí con un poco de mala en la voz, pero aun se notaba el amor, si es que eso era, que me quedaba para ella. Mientras la pasaba de largo y me dirigía a mi tronco, al tronco donde Bella y yo pasábamos grandes ratos riéndonos y mirando el mar callados.

Ella se quedo callada y me siguió. Escuchaba sus pasos a mis espaldas. No deseaba que me siguiera, pero no la dejaría sol, por lo menos para no quedarme solo yo. Necesitaba ver a Bella y arreglar las cosas. Pero ahora no era posible, no con Lizzie a mis espaldas. Llegué al tronco y me senté sobre el, ella a mi lado. No me agrado la sensación que se creo en mio cabeza, era una molestia por que ella no fuera la otra chica.

Nos quedamos callados, mirando como el agua estaba en marea alta. Chocando con las rocas que hace tiempo estaban rodeadas de piedras. Mire a Lizzie por el rabillo del ojo y vi como sonreía, si que su sonrisa era bonita. Aspiro aire y miro al cielo, yo la seguía mirando, ella se percato y me miro, yo aparte la mirada un poco avergonzado. Suspire, frustrado ¿Que mierda era lo que me pasaba?

-Te amo - ¿Escuche bien? ¿Lizzie se me estaba declarando? ¿Ella... me amaba? No, estaba soñando, un sueño que tenia su parte de pesadilla. No, no le podía hacer esto a Bella. Mire a Lizzie incrédulo. Ella solo me sonrió y acerco su cara a la mía, pero no me llegaron las ganas de besarla como cuando estuve con Bella esa noche, tal ves el aire era deferente.

Mire por su hombro y a lo lejos, note una delgada figura, de ojos chocolates y cabello castaño. Bella. La vista se me nublo y Lizzie ya me estaba besando, le respondí por ser un deseo oculto por meses, besar los labios de la chica de la cual creo que amo, más que a cualquier cosa.

¿Me estaba equivocando? Sus labios no eran suaves como los de Bella, no besaba como ella. Estos besos eran totalmente mi parecer, eran amargos y sin vida, no expresaban nada de lo que sentí con... ella.

¡Ella estaba comprometida! ¡Demonios! ¿Que estoy asiendo? ¿Lo de Bella fue un espejismo? Trate de separarme un poco de sus labios, pero se me hizo imposible, ella tenía los brazos al rededor de mí cuello, y mis manos estaban en sus hombros, ciñéndose como rocas a mí alrededor. Parecíamos toda una pareja. No me agrado esa idea, por extraño que fuera, quería que fuera Bella, pero estaba feliz de poder haberla besado de alguna forma.

Por fin pude salir de sus labios que encarcelaban a los mios, mire por encima de su hombro a la bella escultura que se encontraba a unos metros nuestros. Sus ojos chocolates saltaban gotas de aguas saladas a mares. Su bello rostro estaba enmarcado por el dolor y la traición. La culpa me controlo, mi fuerza decayó por un instante al verla en ese estado y Lizz se aprovecho de ese movimiento.

Lizzie me beso de nuevo y nublándome la hermosa vista que tenia, hermosa, pero dolorosa, no me gustaba ver sufrir a Bella, su dolor siempre sería el mio y al revés. Pero así sería. Despegué a Lizz de mí cuerpo de nuevo y cuando mire de nuevo a donde se encontraba Bella, nada se encontraba, solo el rastro de unas pisadas que se entraban al bosque. La perdí por un capricho.

Mi "amiga" intento besarme de nuevo.

-Lizzie, no - Ella me miro incrédula a lo que le pedía - Tú estas comprometida y yo... ya no quiero que me uses como tú muñeco de trapo, ya no más, no te lo permitiré - Mire para donde se encontró Bella hace unos segundos - Me tengo que ir... a buscar a alguien - Le cayeron pequeñas lágrimas por los ojos - No llores, tú tienes a tú querido chupasangre... él te debe estar esperando - Estaba enojado con ella en cierta forma. Odiaba que me tratada como ella deseaba - Adiós - Me levante y me marchaba cuando...

-¡No! ¡Jacob Black! - Reclamo levantándose del tronco, rápida y con más lágrimas, gotas de agua salada cayendo de sus bellos ojos - ¡Tú eres mio! ¡De nadie más! ¡Te conseguiré! ¡Se que tengo puntos extras! - Ella no sabia de como Bella se los quito con facilidad - ¡Yo solo quería que fueras feliz! - ¿Con que todo esto solo se trataba de mi felicidad? - ¡Tú me amas!

No dije ni respondí nada, solo me adentre en el bosque, buscando con el olfato a mi pequeño imán de problemas. Mí Bella, que bien se escuchaba esa pequeña frase o como se llamara, pero una parte de mi deseaba de ella, de su cuerpo, sus besos y grandiosas caricias. Estaba enamorado de dos chicas, solo tenia que concentrarme para saber a quien amaba más

No la encontraba por ninguna parte, su olor seguía y seguía, sin llegar más allá. Era desesperante no encontrar rastro de mi Bella, su desaparición en el bosque me dejo un hoyo en el pecho, casi del mismo tamaño que me dejo Lizzie al saber que se casaba con el chupasangre Cullen.

Hasta que junto con ese olor, me llego el sonido de su corazón, era acelerado, recordándome muchas cosas. Su llanto también se escuchaba. Culpa. Recuerdos y más recuerdos. Miedo. Dolor. El aire se contaminaba y no me dejaba respirar normal.

Corrí hacía donde escuchaba ese sollozo fuerte y al momento de estar muy cerca, percate el olor de vampiro y este no era de los Cullen, era otro diferente más parecido al olor a sangre muerta. Me aterroricé. No, no me podía permitir pensar que ella... que su corazón no latía, pero lo escuchaba desesperado en su pecho. Me relajaba pero no lo suficiente.

Llegué por detrás de Bella, ella me daba la espalda, mientras su cuerpo se tensaba por completo. En frente de ella se encontraba una de esas criaturas, mi enemigo natural. El corazón se me acelero y mi cuerpo se convulsiono por toda su estancia. Ese vampiro nunca hará algo a Bella, no mientras yo viva y pueda impedirlo.

-¡No! - Grite antes de entrar en fase y lanzarme contra ese sanguijuela que intento quitarle a la vida a Bella. La mire antes de meterme en la pelea, pero el vampiro fue más rápido. Me pego en la cabeza y me estrecho contra un árbol con su gran fuerza, sin poder liberarme, caí a sus pies, sin poder moverme.

Bien, como les dije, esto es nuevo para mi y espero que sea de su agrado este fic. En fin, les pido que visiten mi perfil para conocerme un poco más, aun que en verdad no diga nada xD bueno, espero sus lindos he inspiradores Reviews.