Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, lo demás fue una idea que se me acaba de ocurrir para presentar como fic ;D

Ella es solo mía

Al quedar boca arriba, el vampiro de ojos escarlatas me rompió unas tres piernas, lo suficiente como para no dejarme caminar por unos minutos, los cuales querían que pasara volando. Aullé de dolor y mire a Bella, quien estaba con la espalda apoyada en un árbol y sus manos cubriendo su bello rostro, que por sus gemidos de dolor, me decían que lloraba.

No, déjala! - El vampiro se acerco a ella y quedo hincado a su lado. Mis esfuerzos por moverme eran en vanos, el dolor era mucho más fuerte - por favor, no la lastimes - Suplique como quien no quiere la cosa. Solté un aullido. El vampiro se le acercó y toco su pelo castaño - ¡No! Ella no tiene nada que ver - Su mano pálida bajo hasta su cara y la alzo, dejando ver su rostro confuso - ¡Déjala!

El chupasangre me miro como si pudiera escuchar mis pensamientos. Se alejo de ella y se acerco a mí, me miro con sus ojos sádicos y sonrió con ironía. Volteo la cabeza para ver a mí chica que se encontraba aun mirando atónita la imagen frente sus ojos. Ella tenía miedo y por lo tanto yo también.

-Parece que este cachorrito anda enamorado - Sonrió aun más abiertamente. Su mano gélida y helada me toco la mejilla. Gruñí al contacto, cuando las opuestas pieles se tocaron - Bueno, será mejor que no veas como es que tú amada muera en manos de tú enemigo. Les diré a tus compañeros que trataste de hacer lo mejor, pero que igual te gane.

Se alejo de mí. El miedo y terror al futuro me invadió de la coronilla de la cabeza hasta la punta de mí cola peluda. Bella, mí Bella moriría por mí culpa y yo aquí botado en el piso. No puedo de hacer nada. Aun que ya me estoy mejorando, un gran dolor sigue presente. Lo intento y solo me logro arrastrar, lastimándome mí vientre de lobo en el desplazo.

Un pequeño terremoto se sintió en el piso del bosque de Forks, yo sabía de donde provenía ese temblor. Refuerzos. Mis amigos licántropos venían a ayudarme, de seguro me escucharon cuando le grite mentalmente a ese vampiro que alejara sus asquerosas manos de ella. El temblor se hizo más fuerte. Hasta que se distinguieron seis lobos a mí alrededor y luego atacando a esa bestia con colmillos.

Lo atacaron por todos lados, pero aun así se les escapo, Sam, Paul, Leah y Seth fueron de tras de esa bestia dominable. Yo entre en mi fase humana y unos pantalones me cayeron en cima, me los pasó Quil con su hocico de lobo. Se lo agradecí y me los puse. Me quedaban justos a la medida, sin ser más grandes o más pequeños.

Los chicos se fueron, dejándome solo con Bella, quien seguía tirada en el piso, llorando desconsoladamente. Me acerqué a ella, lo único que quería mí mente era consolarla de su dolor, a pesar de que ese dolor tenga nombre y ese nombre sea el mió. Pero no me importaba, necesitaba respirar ese aroma a fresas. Tan delicioso. Tan refrescante y la cura perfecta para mí alma.

-¿Estas bien? - Le pregunte mientras acercaba mi mano a su cabello. Ella se alejo, dejándome pasmado en el mismo lugar, con la mano alzada en el lugar donde antes estuvo su cabello. Ahora ella estaba parada, mirándome con odio permanente en sus ojos chocolates - Bella... Yo... - Suspire, triste por su mirada asesina - No es lo que parece.

-¿Que no es lo que parece? - Me regaño con su vos rota por el llanto de sus ojos mojados y rojos por las gotas de agua saladas. Me pare, quedándome en frente de ella, mirándola desde mi posición con mis ojos llenos de dolor. Me refleje en los suyos y pude ver el dolor que a los dos se nos ocasionaba - ¿Que no es lo que parece? - Repitió en un grito - ¡Yo se que la amas! Pero no tenias que ocuparme para tú plan de conquistarla.

-¿Crees que fuiste parte de un plan? Bella, yo no se lo que siento por ti, pero se que es algo - En sus ojos surco un débil brillo de felicidad, para mi desgracia, no duro por mucho tiempo - Yo no me arrepiento de lo que paso entre nosotros - Acerque mi cuerpo al de ella, nuestros cuerpos tuvieron contacto al movimiento. Nos estremecimos.

-Aléjate - Me pidió cerrando los ojos, mientras dos lágrimas caían por ellos - Por favor... Yo si estoy arrepentida de lo que paso - Otra fría daga me penetro hasta el fondo de mi alma - Por que... por más que quiera, no puedo sacar tus manos de mi cuerpo - Yo tan bien cerré los ojos y apreté mis puños a mis costados - Están gravadas en fuego sobre mi piel. Tus besos se quedaron en mis labios, también tú voz resuena en mi cabeza, es como un eco que se repite - Mi corazón se acelero - Por eso me arrepiento, por que no puedo sacar tus manos de mí... por más que lo intente - Abrí mis ojos y vi como ella sostenía una mano a la altura de su corazón.

-Lo siento - En su rostro ya no había dolor, si no más rabia. Yo, en cambio, se me escaparon dos pequeñas lágrimas. Rodaron por mis mejillas y cayeron en la tierra del suelo - ¿Me perdonas? - No hubo respuestas - Necesito que me esperes... que entiendas lo difícil que esto se me hace. Solo se que necesito elegir entre las dos.

-Quédate con ella, ya no me importa. Se de ante mano que perderé, nunca la olvidaras. Lo se. Y no puedo vivir con eso - No pudo ocultar el dolor que reflejaban sus palabras. Pose mis manos en su cintura... no hubo respuestas ante ese contacto. Mi pecho ardió en dolor. - Yo no te haré elegir, ella tiene todas las de ganar. Yo solo se las haré más fácil para los dos - Trago en seco - Me iré lejos de Forks.

Me iré lejos de Forks...

Iré lejos de Forks...

Iré lejos de Forks...

Lejos de Forks...

Lejos...

Lejos...

-¡No! - La abrasé. Bella intento safarzé de mis brazos, pero no la deje - No te puedes ir, yo no dejare que te vallas. Te necesito, mucho, no tienes idea, pero por favor, has un esfuerzo por esperar - Apreté mis brazos a su alrededor. Y en un intento desesperado para que no siguiera hablando y dejara de hacerme sufrir de una vez por todas, plante mis labios contra los suyos.

Ella se tenso cuando mis labios se encontraron con los suyos. Sus manos se fueron a mí pecho y una vez ahí empezaron a empujarme para que me separara de su cuerpo. Yo no cedería tan fácil. Apreté mis manos en su cadera y las hice chocar contra las mías, para que sintiera como de loco que tenía. Ella suspiro, no se si fue de felicidad.

Sus manos dejaron de empujar mí pecho y subieron acariciándolo hasta mí pelo y se enredaron al rededor de mí cuello. En esos momentos, que había sol hace unos minutos, las nubes negras atacaron y dejaron caer sus gotas de agua fría que mojaron a Bella tanto como a mí mientras nos besábamos.

Mis manos vagaron un poco más haya y empezaron a acariciar la espalda de Bella por debajo de toda la ropa que traía puesta, necesitaba de mí calor y se lo daría, no me importaba cuanto me costara. Bella gimió contra mis labios al juntar por completo nuestros cuerpos. Yo me contuve el que quería salir. Ella en esos momentos se dio cuenta de todo y se alejo de mí en un brusco movimiento.

Lloro de nuevo, y yo era el culpable de todo. Una vez más.

-Ya no me hagas más esto, Jacob, te dejo el camino libre - Sus brazos se envolvían como temiendo que se derrumbara. Sus ojos tristes me miraron con un sentimiento indescifrable. Toda ella temblaba, por el frío de la lluvia. O por lo menos eso creo - Adiós... para siempre - Se dio media vuelta. Cuando perdió todas sus fuerzas y su cuerpo empezó a caer.

Mis reflejos son rápidos, por lo que la cargué como a una novia antes de que se cayera. Estaba asustado. Su corazón latía muy rápido y su respiración era entrecortada. La estaba perdiendo. La sacudí un poco pero no despertó. Por favor no, esto no me puede estar pasando. No puedo permitirme e lujo de perderla.

-Bella - No respondió. Estaba algo inconsciente en mis brazos ya que trataba de abrir sus ojos, pero no podía - Quédate, aquí, conmigo. Por favor, te necesito, Bella, quédate - Y llore, llore por que era un desgraciado que estaba perdiendo a alguien importante en su vida - ¡Por favor! ¡Bella! ¡No te duermas! - Baje el tono de mi voz - No me dejes solo - Escondí mi cabeza en su cuello - Te lo pido.

-Jacob - Susurro con la voz débil. La mire y vi como sus ojos aun seguían tristes - Llevare a casa - Tembló y pasos sus brazos por mi cuello, ocultando su cabeza en el hueco que ahí entre mi hombro y mandíbula. Ahí se quedo todo el viaje a su camioneta. Necesitaba hacerla entrar en calor de la forma más rápida posible.

La senté en la parte del copiloto, ella aun temblaba. Me senté a su lado y la apegué a mi cuerpo. Yo también temblaba, pero no era exactamente por el frío. Puse su carro en marcha, después de buscar desesperadamente las llaves de este cacharro y maneje hasta su casa, ahí ella me diría donde buscar cosas para poder cobijarla.

Llegamos en un instante a su hogar. La patrulla de Charlie no estaba, por lo que tendría tiempo a solas con Bella, suficiente como para poder convencerla para que no se valla. Bella apretada a mí, no hablaba, su respiración entrecortada me aterraba. Ella no se iría, yo no lo permitiría. Bella era mía y se quedaría a mí lado.

Estacione suavemente el vehiculo, ya que cuando lo conduje fue a la mayor velocidad que podía alcanzar este cacharro de la edad antigua. Y a pesar de todo, el camino se hizo muy largo.

La saque con delicadeza de su auto. La volví a tomar como novia y entré a la casa, solo girando la manilla. Bella debería mejorar esta puerta, o mejor lo hago yo, por precauciones. Esa chica me traía muy preocupado y me preocupaba aun más sabiendo que en su casa estaba insegura de hasta los de su propia raza.

Cerré la puerta y literalmente corrí para poder dejarla en el sillón, que mojo a los pocos segundos con su ropa empapada en agua. Su piel era blanca como un papel, sus labios eran morados y temblaban al igual que el resto de su cuerpo. La abrasé, esperando darle mi calor más rápido. Pero ella seguía temblando como un terremoto.

-Bella - Me senté a su lado, ella estaba que se quedaba dormida. No, ella no moriría, no junto a mi lado - Lo siento - Ella seguía temblando. Pero abrió los ojos como platos y me miro sorprendida. Poso como pudo su cabeza en mí pecho y yo la abrasé. Tratando de darle como pueda todo mí calor corporal.

-Tengo sueño - Bostezo y empezó a cerrar lentamente sus bellos ojos chocolates. El miedo se hizo presente en mi mente y corazón.

-No te duermas - Le suplique mientras subía su rostro y dejaba que me mirara a los ojos para que viera como de destruido me dejaría si dejaba este mundo de vida, donde los corazones latían a mil y su respiración era un premio para mis oídos. Pero esa respiración se estaba haciendo más lenta a medida que los minutos pasaban - Deseo que te quedes... a mí lado.

-Lo siento - Y cerró sus ojos.

La bese y ella correspondió a mí beso, con movimientos lentos, pero exquisitos. Sus labios tenían ese mismo sabor desde hace un mes atrás. Cariño mezclado con pasión, una pasión que pedía salir de mi cuerpo y mezclarse con el suyo. Pero todo ella estaba lenta, los latidos de su corazón, la respiración, el subir y bajar de su pecho, como sus ojos pestañaban, hasta su boca contra la mía. Fundidas en un beso que me dejaba expuesto.

La senté a horcadas sobre mis caderas, pesque sus manos y las pase al rededor de mí cuello, ella ejerció un poco de fuerza atrayéndome más a su boca intoxicante. Pose mis manos en su espalda alta y junte su cuerpo con totalidad al mió. Mí calor corporal estaba aumentando y el de ella también. Estaba cumpliendo mí prometido.

La salvaría, no importaba las consecuencias que tendría con eso.

Bueno, aquí les dejo otro capitulo que es notoriamente más corto que los otros, pero si me dejan Reviews, muchos, les juro que subo el próximo capitulo hoy, no me importa cuanto me cueste por terminarlo.