Antes de que comiencen a leer quiero hacer una última invitación a retirarse de aquí a toda persona demasiado sensible; es en serio en este capítulo se abordaran temas de Non-con (violación), Chan ( relaciones hombre- niño), Creature (relaciones con seres no humanos), ligeramente Torture, Angst y Gore

Realmente, si no tienes la edad, NO LEAS.

Aunque me pregunto si todos estos avisos sirven de algo….

Dedicado a Akira taicho y a todos lo que han estado esperando por mi historia

Extra

-03-

Rápidamente un grupo se formó para ir a ver el porqué de la marca, no hizo falta fuerzas de ataque o defensa pues solo encontraron tres cosas: un hechizo en forma de serpiente…. Y los dos pequeños cuyos cuerpos se encontraban totalmente bañados en sangre, inconscientes e imposibles de despertar.( Destino 19)

Ambos chicos con visibles marcas de torturas y después del chequeo de los medimagos, los signos de múltiples violaciones en sus pequeños cuerpos.

Decir que los que les encontraron estaban horrorizados era un eufemismo, los medimagos estaban asqueados ante la crueldad que veían.

Harry estaba lívido entre el terror y la ira, pero no se retiró de la enfermería a pesar de las peticiones de los medimagos que continuamente le trataban como a un niño, pero no pudieron alejarlo cuando se dieron cuenta que su magia no ayudaba a los chicos y que era imposible sacarlos de esa inconciencia en la que se encontraban, pues cada hechizo revitalizante era absorbido por la serpiente que se negaba a apartarse de ambos a base de ataques.

Fue finalmente hasta que Harry se acercó a la serpiente, ante la renuencia de Batman, que esta se dejó tocar y comenzó a silbar aquello que Harry ya sabía.

-Te lo dije Harry, es tu culpa Harry, vuelve a mis brazos y no habrá más niños en este estado- claramente un mensaje de Tom dirigido a él.

El que lo esperase no evito que el estómago se le revolviera, que el mundo diera vueltas y que por un instante se desvaneciera, siendo apenas sostenido por un rápido movimiento de Kal- El.

No tuvo tiempo para recuperarse cuando la serpiente se disolvió en un pesado humo que se expandió pronto por la habitación, como si entraran en un pensadero.

Harry, Batman y Superman pudieron identificar fácilmente el lugar, los calabozos del castillo de Tom, pronto pudieron presenciar la escena tal y como si estuvieran presentes…

Los chicos Jason y Tim fueron arrojados fuertemente hacia dentro del calabozo, ambos aterrorizados, lamentándose profundamente de haber salido del refugio a escondidas.

Jason teniendo un carácter aún más impetuoso comenzó a golpear la puerta gritando por su liberación, no duro mucho cuando una tercera persona entro a la habitación, un hombre imponente, alto, moreno, de atractivo rostro y físico, y de unos aterrorizantes ojos rojos: Tom Riddle, mejor conocido como Lord Voldemort*

-No, no, no, pequeño, nadie te ha dicho que es de mala educación gritar así, dijo suavemente, como hablándole a un animalito.- han sido muy malos, mira que salir de noche por la ciudad con tanta gente peligrosa por ahí.

En un arranque de valentía, Tim pidió- déjenos ir, por favor- que termino en lágrimas.

Oh pequeño no los puedo dejar ir sabes ustedes me van a ayudar a darle una lección a alguien.

Sonriendo suavemente les extendió dos pequeños viales de pociones que por el miedo no se atrevieron a rechazar.

-bébanlo- ordeno Tom utilizando su persuasión para que le obedecieran, no tardó mucho en hacer efecto, ambos niños cambiaron rápidamente su aspecto al de un chico moreno de ojos verdes, sorprendidos por su rápido cambio no reaccionaron cuando el mayor se acercó aún más a ellos tomando a Jason del rostro para acercarlo… y darle un profundo beso del que intento zafarse después del shock, no que el otro le dejara.

Ante la escena presenciada la reacción de los presentes no se hizo esperar, todos quisieron parar al mago, pero lamentablemente para ellos la escena solo era un recuerdo, del que intentaron escapar y no pudieron.

Un sollozo se escuchó entre ellos, era Harry que sollozaba apenas manteniéndose en pie, pues el muy bien sabía que no podrían dejar de ver todo lo que los niños habían pasado, agradeció enormemente que Robín y sus amigos no estuvieran en la habitación cuando toco la serpiente.

Batman rápidamente se acercó para poder servirle de apoyo al más joven presente. Mientras la escena continuaba

De un golpe de varita lanzo un hechizo petrificado a Tim que había intentado golpearle para alejarlo de Jason, pronto fue notoria la excitación de Tom al tener de nuevo a su niño en brazos, lamentablemente la poción multijugos no imitaba también la voz pero de momento tendría que conformarse.

Sentándose sobre el camastro que rápidamente convirtió en una inmensa cama, ordeno a Jason que se acercara y se quitara la ropa, ante la desobediencia y en un brote de impaciencia lanzo un Imperius al niño y repitió la orden que en esta ocasión fue cumplida, pese a las lágrimas que se amotinaban en sus ojos.

Tom abrió sus propios pantalones dejando ver su erección, atrayendo al niño hacia el haciendo que se arrodillara para utilizar su boca para satisfacerse, guiando pausadamente los movimientos del niño, ordenándole que se tocara a sí mismo para lograr su propia erección.

Los sonidos de satisfacción de Tom pronto inundaron la habitación cuando ordeno a Tim, después de otro Imperius, a quedar en el mismo estado que Jason y se acercara a realizar el mismo trabajo, la suavidad fue dejada de lado rápidamente, pues Tom recordó que de hecho ese entre sus piernas no era su querido niño.

Turnándose entre uno y otro hizo que ambos tragaran su miembro completo, sin importarle la angustia en sus ojos al no poder respirar, antes de siquiera pensar en correrse en ellos le tendió otro vial lleno de una sustancia rojiza, poción afrodisiaca, que no dudaron en tomar.

Sus pequeños cuerpos reaccionaron rápidamente ante el estímulo, pronto ambos niños sintieron el dolor de su miembro erguido sin poder hacer nada para aliviar la tensión, sus cuerpos comenzaron a sudar debido al repentino aumento de temperatura.

Al ver la reacción de los pequeños la lujuria se apodero de Tom, arrastro a Tim de vuelta a la cama y sin preparación alguna entro en su pequeño cuerpo, no hubo grito alguno, pues el hechizo Imperius le obligaba a tener solo las reacciones que el mayor le permitía mostrar.

Tom no se molestó en pensar en la sangre que escurría del ano del pequeño, simplemente comenzó a penetrarlo, disfrutando de la estrechez del niño, pronto se cansó de la posición y quedando ahora recostado, hizo que Tim se balanceara con sus propias fuerzas sobre su miembro, la sangre sirviendo de lubricante, ordeno a Jason acercarse para poder empezar a prepararlo con los dedos, a la vez que le masturbaba de una forma ruda y cruel pues no le dejaba correrse cuando el chico parecía a punto de eyacular cada vez que alcanzaba a tocar su próstata.

Mantuvo a Tim montándolo del mismo modo hasta que él mismo se corrió en el menor, sin dejar que el niño pudiera eyacular atando su pequeño miembro en un listón negro que saco de sus ropas, conjurando un par de cuerdas que mantenían las manos de Tim atadas a la cabecera.

Hizo que Jason tomara su lugar, penetrándose a sí mismo mientras le masturbaba de la misma forma en que lo había venido haciendo aunque se detuvo pronto, pues no quería correrse de nuevo, le sujeto del mismo modo que Tim, con listón y todo, quedando uno al lado del otro sobre la cama, abiertos de piernas, excitados y adoloridos.

Tom les miro por un momento antes de quitar el Imperius de ambos, ante lo cual comenzaron a sollozar y quejarse del dolor en sus cuerpos.

No les dio mucho tiempo para hacerlo pues conjurando un látigo de su varita, comenzó a ondearlo sobre ellos.

Uno… dos... tres… cinco…seis golpes, y los gritos retumbaron en los oídos de los que presenciaban la escena observando impotentes, algunos desviando la mirada, otros obligándose a ver.

Varios golpes después se detuvo en un grito de ira -¡Maldita sea! ¡Harry! ¿Por qué te fuiste?-

Tom termino jadeando

Los niños lloraban y se agitaban queriendo apartarse, ambos bañados en su propia sangre, el látigo había atravesado la frágil piel de ambos.

Tom se acercó a ellos, obligándolos a darle un beso que casi les asfixio, les quito los listones que impedían que se liberaran, pellizco y torturo los pequeños y rosado pezones de ambos, que debido al afrodisiaco se encontraban aún más sensibles, pronto entre gemidos mezcla del dolor y el placer ocasionado, ambos niños se corrieron entre las caricias de Tom.

En el momento de vacilación que siguió, muchos suspiraron creyendo ver el fin del sufrimiento de los niños, hasta que recordaron el estado en el que se encontraban ambos, temblaron ante la expectación de lo que había sucedido.

Tom vio fascinado como ambos niños cambiaban de apariencia nuevamente, recuperando dolorosamente su aspecto físico real.

Dejándolos sobre la cama Tom se alejó de ellos, con un movimiento de sus dedos las luces del calabazo menguaron hasta dejarles casi a oscuras, tomando ente sus manos la sangre y semen de los niños dibujo marcas en el aire con ellos, complicados símbolos de un idioma olvidado comenzaron a brillar, de entre las sombras surgieron cuatro figuras, masculinas atraídas por la mezcla del olor ferroso de la sangre y el olor acido del semen.

Los cuatro eran hermosos, de rasgos suaves pero fuertes, de distintos orígenes, uno moreno, el otro castaño, otro pelirrojo, el ultimo rubio, los cuatro se presentaron desnudos ante su invocador, expectantes ante la solicitud que les haría.

Tom hablo con potencia y decisión, jamás titubearía ante nadie, ni siquiera estos demonios le harían dudar.-Deseo saber la ubicación de mi mayor tesoro-

El rubio haciéndose vocero de sus hermanos pregunto-¿tu pago?- pregunto mientras la lujuria se hacía presente en sus ojos.

Tom con un movimiento hizo que el brillo aumentara solo un poco, lo suficiente para que los demonios ahí notaran la presencia de los otros ocupantes de la habitación que se habían encontrado mudos del terror.

Olfateándolos desde su posición el moreno dijo- no son vírgenes- dirigiéndose a Tom.

-no, no lo son-

A esa declaración los demonios se vieron entre ellos, saboreando de ante mano las horas de lujuria, de la orgia que disfrutarían hasta el amanecer, pues era ley entre los incubo que si se les ofrecía una virgen en pago, lo único que podrían hacer seria arrebatar su virginidad, si su pago no era virgen, en cambio, por una noche podrían utilizar el cuerpo de su pago a su antojo, absorber toda su energía atreves de los orgasmos que lograran arrancarle.

Y los incubo eran especialistas en eso, eran capaces de llevar hasta la locura a quien fuera atreves de las artes amatorias, sumergirlo en el placer de tal forma que su víctima suplicaría, rogaría por ser poseída una y otra vez aun cuando perdiera su vida.

Viendo a sus víctimas los demonios ni siquiera escucharon al mago decir –Buen provecho- pues del placer adelantado sus miembros ya se encontraban levantados y duros, pues sépase que los incubo podían tener innumerables erecciones sin descansar, y todos ellos siempre son muy bien dotados.

Los demonios pronto se apoderaron de los niños, sin darles la opción de quejarse, les desataron y pronto todos ellos fueron un caos de piernas y brazos.

Ya bien tenían a los pequeños entre ambos siendo penetrados por uno, duro y salvajemente, golpeando sus testículos en su trasero, al tiempo que otro penetraba la boca del mismo mientras mantenía la misma velocidad, llegando hasta sus gargantas, entrando y saliendo rápidamente sin preocuparse del dolor que pudieran sentir, tocándolos mientras sus uñas les creaban nuevas heridas, mientras los pequeños cuerpos reaccionaba enormemente a las caricias, a los estímulos, llegando pronto a un nuevo orgasmo que fue devorado por aquellos que les poseían, el semen de estos llegaba a su cuerpo, sintiéndolo duramente pues el mismo semen de los demonios los llevaba a un placer mayor aun, provocando que su orgasmo se prolongara y de alguna forma que su erección no disminuyera.

Los demonios no les dejaron respirar antes de tener sus bocas sobre ellos, marcando su piel, mordiéndola, bebiendo las sangre que salía de sus heridas, pronto alguno de ellos tuvo el rostro sumergido entre las nalgas de los niños, sumergiendo la lengua en esa pequeña cavidad que había sido profanada por primera vez esa noche, mordiendo a sus alrededores, arrancando más sangre de su cuerpo y sollozos de los niños.

Las horas se alargaron mientras estos demonios devoraban una y otra vez a los niños, ya cambiaban de posición o cambiaban de niño, en algún momento fueron penetrados por dos de los demonios os a la vez, en otro, les sujetaban fuertemente sin moverse para ser penetrado sin piedad y sin descanso, ya les hacían tocarse a sí mismos, mientras eran penetrados por sus dedos o tocar al otro mientras un puño entero entraba en su desgarrado ano.

Las marcas en la piernas y muslos de ambos ya eran moretones de tanto sujetarlos mientras les penetraban; los pequeños cuerpos ya de por si herido y maltratados, ahora tenían más heridas que piel sana, pues los incubo no sabían acariciar sin lastimar.

Así justo, el amanecer les encontró, con sus pequeños estómagos inflados de todo el semen que habían tragado, el semen de los incubo y sangre escurriendo de entre sus piernas directamente de sus anos, la boca abierta por las dificultades al respirar, su cuerpo temblando fuertemente, su piel bañada en su propia sangre y saliva de los demonios que impediría que sus heridas pudieran ser sanadas, sus ojos sin vida pues su alma se había ocultado hacía tiempo tratando de evitar toda esa serie de vejaciones.

No escucharon a los cuatro repetir como uno solo – Al anochecer tendrás lo que has pedido, mago, un placer hacer negocios contigo-, tampoco vieron o sintieron a Voldemort acercarse para vestirles nuevamente; pues para ese momento la inconciencia finalmente había llegado a sus cuerpos.

Finalmente la escena había terminado, la neblina desparecía con todo rastro de la serpiente, nadie hablaba pues después de semejante escena ninguno podría.

Todos deseaban que llegara la noche, ansiosa por la pelea que se avecinaba, dispuestos a exigir la sangre del enemigo como pago por lo sucedido a esos pequeños que aun descansaban inconscientes en las camas.

Solo Batman, Superman y Wonder woman, observaban atentamente al pequeño mago del que todos parecían haberse olvidado, quizá solo ellos habían entendido a que se refería ese monstruo con "su mayor tesoro".

Podían ver el terror en sus ojos, el asco, la ira pero sobretodo podían ver una cosa… culpa…

Notas

*Lord Voldemort. Me di el tiempo para releer toda mi historia y me di cuenta de algo…. Nunca di una descripción de Tom riddle, y me dije- esto no puede ser dejado asi- asi que aquí esta, el físico que siempre imagine en esta historia a Voldemort fue el de un Tom Riddle crecidito.

En mi defensa debo decir que estuve renuente a publicar, aunque por una parte también me limite bastante al escribir esto, creo que me hubiera dado no se que el haber escrito algo mas oscuro, aunque ya me da bastante pena el publicarlo asi, aunque creo que retoma bastante el tinte de "oscuro" que intente darle a la historia pero nunca pude sin ser cruda.

¿me entendí?

Agradecere los comentarios, sugerencias y "no vuelvas a escribir" que quieran dejar.

Conste que puse advertencias…

◄O.O►