Disclaimer: Todo lo referente al universo de Harry Potter es propiedad de J.K. Rowling y parte del argumento pertenece a la pelicula 27 bodas de 20th Century Fox.


—Hay Hermione, es hermoso, definitivamente es el vestido perfecto— Comentó emocionada la señora Rogers mientras terminaba el dobladillo inferior.

—Luces muy hermosa— Coincidió la asistente de la señora Rogers asintiendo con la cabeza.

Hermione no pudo evitar el mirarse al espejo con expresión soñadora, enserio era un vestido hermoso, parecía brillar frente al espejo y la gran sonrisa en el rostro de la castaña parecía complementar el vestido a la perfección — ¿De veras lo creen? —

—Es asombroso, como si lo hubiéramos hecho para ti—

De nuevo se volteo hacia el espejo, definitivamente le sería difícil quitarse ese vestido, había quedado encantada con él, de repente la recepcionista de la señora Rogers entro con un teléfono en la mano.

—Es para ti, es la novia— Le informó tendiéndole el teléfono.

—Grandioso— Contestó con una mueca, recordando por que llevaba puesto ese vestido de novia —Hey Mónica—

¿Esta listo? — Preguntó una voz histérica al otro lado del teléfono.

—Si acaban de terminar el dobladillo— Le dijo haciendo una mueca y despegando un poco el teléfono de su oreja, al parecer los nervios hacían que la voz de Mónica sonara todavía más chillona si eso era posible.

¿Y cómo te queda? —

—Es perfecto, es una suerte que seamos de la misma talla—

¿Ya vienes? —

—No te preocupes te lo llevare pronto, solo relájate, es tu día—

Gracias Hermione— Contestó Mónica un poco más tranquila.

—Muy bien Arlene es hora de quitarme este vestido, tengo una novia histérica esperándome—

Hermione había lidiado con muchas novias histéricas a lo largo de los años, dos años atrás creía que Lavender era la novia mas histérica que conocía, pero Mónica definitivamente la superaba con creces a ella y a todas las novias que había ayudado juntas, nunca había podido soportar a esa chica y aun seguía enojada con su jefe por haberle dicho a la chica que Hermione era una excelente organizadora de bodas ¿Pero quién era ella para negarse? Después de todo amaba las bodas y los nervios de Mónica no eran nada que no se pudiera solucionar con una buena dosis de valeriana.

— ¿Hermione? — La voz de Arlene Rogers la sacó de sus pensamientos — ¿Qué te parece tu vestido? —

Hermione observo el vestido morado que llevaba puesto, tenía un cuello de un tono lila un poco extraño, y el tul que llevaba por encima de la falda no era precisamente lo que ella hubiera elegido, lo único que la consoló era el saber que se había puesto cosas peores —Es… lindo—

—Hija después de tantas bodas ya deberías de haberte acostumbrado a los vestidos de dama de honor— Contestó la señora con una sonrisa —Ahora ve que se te hará tarde— Le dijo entregándole el vestido de novia envuelto para después empujarla hacia la puerta.

Hermione casi corrió las cuatro cuadras que la separaban del lugar en el que había acordado encontrarse con Danielle, después de contar tres minutos Danielle apareció enfundada en un vestido morado igual al suyo, tenía los ojos rojos seguramente porque no le había hecho caso y se había ido de fiesta la noche anterior, llevaba el cabello en lo que parecía ser un intento de recogido y arrastraba los pies ocasionando que los tacones hicieran un ruido espantoso.

Danielle era amiga suya desde que se habían conocido mientras ambas estudiaban leyes mágicas y ambas habían conseguido trabajo en el ministerio de magia, para ser más precisos en el departamento de cooperación mágica internacional, Hermione era la secretaria del encargado del departamento y Danielle ayudaba con la organización de los eventos internacionales, Mónica era una de las compañeras de Danielle y no se llevaban muy bien que digamos.

— ¡Oh! Luces fenomenal—Le dijo tratando de alegrarla un poco.

—Tú también, pero no necesitas mentirme— Contestó Danielle sin ocultar ni un poco el fastidio.

—Vamos, llegaremos tarde— Le ordenó cruzando la calle —Toma— Le tendió una pequeña bolsa.

— ¿Qué es esto? — Preguntó Danielle tomando el bolso.

—Te traje un chal, Visine, Tylenol y un par de mis aretes—

—Oh Hermione eres un ángel—

—Lo sé, y sobre tu cabello…—

—Oh vamos la arpía lo pidió recogido y está recogido— Se quejó Danielle.

—Lo arreglare adentro— Le contestó riendo mientras abría la puerta del salón en el que se celebraría la boda.

Mónica las recibió dando vueltas de un lado para otro en la habitación en la que estaba arreglándose, la mayoría de las damas de honor ya se encontraban allí.

— ¡Oh Hermione al fin has llegado!, se ven fantásticas, ¿no son hermosos los vestidos?, lo mejor de todo es que puedes recortarlo y volverlo a usar—

—Si claro… seguro lo volver a usar— Contestó Danielle de manera sarcástica ganándose un codazo en las costillas por parte de Hermione.

Cuando todas estaban listas salieron directo al altar, Hermione era la que sostenía el ramo de la novia y según su criterio, el hombre que los estaba casando iba demasiado lento, miro por quinta vez su reloj… ¡Demonios se le haría tarde! movió la cabeza hacia todos lados y su pie derecho empezó a dar pequeños golpecitos de impaciencia en el suelo, su vista fue de nuevo hacia su reloj cuando creyó que nadie la veía, pero estaba bastante equivocada, al fondo del salón una mirada curiosa no se había despegado de la castaña desde que la boda empezara.

Al fin después de lo que a Hermione le pareció una eternidad la boda termino y en un descuido de todos salió a la calle y paró un taxi.

—Calle Walter numero treinta y uno, por favor— Le dijo mientras se subía al taxi — Bien, le propongo un trato le daré trescientos euros cerrados por toda la noche con una sola condición— Le ofreció al taxista mientras comenzaba a soltar su cabello.

—Claro— Contestó el taxista más que convencido con la cantidad.

—No volteara, ni me vera por el espejo bajo ninguna circunstancia—

—Lo que usted diga—

—Bien— Contestó Hermione volteándose a la bolsa que llevaba y sacando un vestido estilo hindú naranja con rosa, comenzó a desabrocharse el vestido que llevaba puesto haciendo que el taxista volteara sorprendido.

— ¡Oiga que está haciendo! — Le preguntó con los ojos como platos.

— ¡Hey amigo eso te acaba de costar veinte euros! — Le regañó mientras se pasaba el vestido por las piernas para quitárselo completamente.

—Está bien, está bien, nadie la está mirando—

Después de un viaje algo largo para el taxista y complicado para Hermione al fin llegaron al lugar al que se dirigía, salió del taxi poniéndose los aretes y entro al salón en donde se llevaría a cabo la boda de Parvati Patil, boda que también había organizado y que nunca se dio cuenta de haberla organizado el mismo día que la de Mónica.

— ¡Hermione gracias a Merlín has llegado, estoy enloqueciendo! — La interceptó Lavender quien era una de las madrinas —He olvidado mi cosita— Le dijo señalando su frente en donde se suponía que debería de llevar un pequeño adorno rojo en forma de piedra.

—Oh no te preocupes traje algunas extra— La tranquilizó mientras le colocaba el adorno en la frente.

—Hermione ¡hola! — Parvati salió de detrás de una cortina perfectamente arreglada — ¿No son perfectos los vestidos? Lo mejor es que puedes cortarlo y volver a usarlo— Exclamo emocionada.

—Totalmente cierto— Le contestó Hermione rodando los ojos ante tal afirmación, estaba acostumbrada a escucharla a cada boda que iba.

La mayoría de la ceremonia paso igual que la anterior aunque esta vez le fue mucho más difícil escabullirse del salón ya que la mayoría de sus antiguos compañeros de colegio estaban invitados, entre ellos Harry y Ron con sus respectivas esposas: Ginny y Lavender.

En un descuido de sus amigos salió corriendo a la calle donde la esperaba el taxi — ¿Qué está haciendo? Suba al auto ¡Vamos, vamos! — Apuró al conductor que la esperaba recargado en el taxi.

El viaje transcurrió casi igual que el anterior, y esta vez Hermione también peleo con el conductor cuando miro como se quitaba la parte de arriba del vestido —Oiga ya ha bajado a 260 ¿enserió quiere seguir viéndome? —

Entro a la boda de Mónica acomodándose el cuello del vestido y se sentó en una mesa junto a Danielle.

—De acuerdo ¿Cuál quieres el rubio o el moreno? No te voy a mentir a mí me gusta el rubio— Le dijo Danielle tomando un sorbo de su trago.

— ¿Acaso no puedes mantenerte dentro de tu vestido aunque sea por una sola boda? — Le contestó Hermione respirando profundamente.

— ¿Bromeas? El único motivo para usar este vestido monstruoso es para que un padrino borracho pueda rasgarlo con los dientes—

Afuera del salón un rubio de ojos grises hablaba por teléfono — ¿Qué hora es? Bueno solo tardare como dos horas mas así que… Te llamare más tarde— Interrumpió la llamada cuando vio a Hermione Granger pasar corriendo por un lado de él mientras se sostenía el vestido para que no le estorbara, le había llamado la atención desde que la vio mirando el reloj a cada cinco minutos durante la ceremonia, al parecer ella no se había dado cuenta de que él estaba en la boda, la vio subirse a un taxi y sus ojos se abrieron como platos cuando vio como comenzaba a desabrocharse la parte superior de vestido —Por Merlín… ¿Qué estará haciendo esa loca? — Se preguntó mientras regresaba a la fiesta decidido a averiguarlo.

Hermione llego de vuelta a la fiesta de Parvati cuando todos estaban bailando y pronto se volvió a escabullir para llegar a bailar también en la fiesta de Mónica, la mayoría de su noche paso así, entre bailes, ayudar a la novia a sostener su vestido cuando iba al baño y conocer parientes algo molestos, había hecho una especie de amistad con el conductor del taxi, casi se equivoca de zapatos y se había olvidado de quitarse el adorno de la frente al entrar a la fiesta en la boda de Mónica.

Todo estaba muy bien, las novias le agradecieron enfrente de todos los invitados y todo mundo parecía ser feliz, pero todo se arruino cuando estaba a punto de atrapar el ramo en la fiesta de Mónica y una chica la lanzo al suelo tratando de robárselo, basta con decir que todas las mujeres presentes fueron detrás del ramo y bueno… la castaña termino debajo de todas esas mujeres.

Draco observo todo a lo lejos y no pudo evitar ir al rescate de la castaña al verla debajo de todas esas mujeres, cuando vio que la chica había quedado inconsciente se debatió entre hacerse tonto y dejarle allí o llevarla a San Mungo. Estaba perdido en sus cavilaciones cuando Hermione comenzó a moverse.

Despertó en el suelo del salón quien sabe cuánto tiempo después, sentía que alguien tocaba su cabeza y cuando abrió los ojos y cuando vio de quien se trataba casi se vuelve a desmayar de la impresión, Draco Malfoy la miraba con algo parecido a la preocupación en los ojos.

— ¿Estás bien? — Le preguntó sin apartar la mano de su cabeza.

Hermione lo miro confundida ¿Sabría que era ella? ¿O ni siquiera había merecido el que recordara a la chica que solía molestar en el colegio?

— ¿Granger estas bien? —

Bueno, al menos la recordaba y ahora probablemente creía que había quedado estúpida con el golpe por que seguía sin poder dejar de mirarlo sorprendida por que se había preocupado por ella, en vez de contestarle trató de levantarse pero un fuerte dolor en su cabeza y las manos de Malfoy la hicieron volver a recostarse en el frio suelo.

—Tranquila, no te muevas mucho— Le ordenó antes de voltearse hacia las dos madrinas que observaban la escena sobre los hombros de Draco —Muy bien esta es una lesión seria necesito que me traigan algo de hielo y tu tráeme una botella de vodka y algo que ella pueda morder ¡Ya!— Les ordenó para después ayudar a Hermione a que se sentara en el suelo —Ella está bien amigos, es solo un pequeño golpecito en la cabeza— Les informó a las demás personas que observaban.

— ¿Acaso eres Sanador? — Le preguntó hablando por primera vez desde que recobro la conciencia.

—No pero ebria y sobria me estaban molestando así que… ¿Te acuerdas de tu nombre? —

—Hermione Jane Granger—

—Bueno al parecer me recuerdas y recuerdas tu nombre así que yo creo que estas bien—

—Sí, gracias por ayudarme— Dijo tratando levantándose para poder huir de allí antes de que el viejo Malfoy que la molestaba regresara y mandara muy lejos al Malfoy que ahora la estaba ayudando, el problema fue que se levanto muy rápido y estuvo a punto de regresar al suelo si los brazos de Draco no la hubieran atrapado.

—Muy bien, creo que tenemos que conseguirte un taxi— Le dijo mientras pasaba un brazo por su cintura y la ayudaba a caminar hasta la salida.

— ¿Hermione querida te encuentras bien? — Mónica los intercepto antes de que pudieran salir.

—Sí pero creo que la fiesta a terminado para mí—

—Oh no te preocupes, no olvides tu centro de mesa— Le dijo entregándole un gran arreglo de flores.

Cuando salieron el taxista que esperaba a Hermione se preocupo al verla en brazos de Draco — ¿Hermione estás bien, que ha sucedido? — Preguntó mientras abría la puerta del taxi y la ayudaba a acomodar el adorno.

—Todo bien Hugo solo he tenido una pequeña caída, Malfoy gracias por tu ayuda y por acompañarme hasta el taxi— Le dijo antes de intentar subirse al auto.

— ¿Estás loca? No te dejare ir sola, no pienso arriesgarme a que te mates y después me involucren por haberte sacado de la fiesta— Contestó antes de abrir la otra puerta del taxi y subirse en el quedando separado de Hermione por el gran arreglo de flores.

Transcurrieron la mayor parte del viaje en silencio, hacía años que no se habían visto y la ultima vez no habían quedado en los mejores términos, después de que Harry lo ayudara a él y a su familia con el juicio que enfrentaron, Hermione no supo mas de los Malfoy.

—Me encanto tu tanga por cierto— Comentó Draco con un brillo divertido en los ojos —Pasaste por un lado de mi hace un rato, te vi cambiándote en el taxi, fuiste a dos bodas en una noche ¿verdad?, es un poco molesto ¿No crees? —

—Bueno las dos son muy buenas amigas mías y sus bodas fueron la misma noche ¿Qué más podía hacer? —

—Eso no es lo molesto ¿Cómo lo soportas? Una boda ya es molesta de por sí, no quiero pensar lo que son dos bodas juntas—

—Me encantan las bodas, siempre me han gustado—

— ¿Enserio —

—Si—

— ¿Qué parte la alegría forzada, la música horrible o la mala comida? —

—En realidad me encanta encontrarme con gente optimista como tu—

—El amor es paciente, bondadoso, el amor te hace un idiota— Contestó encogiéndose de hombros.

— ¿A qué te dedicas? — Preguntó Hermione intentando desviar el tema.

—Soy escritor—

—Si claro— Contestó Hermione dejando escapar una pequeña risa sarcástica —Ahora dime la verdad—

—Es la verdad ¿Por qué no habría de serlo? —

—Oh por favor, un Malfoy escritor, ni en mil años—

—No soy un Malfoy completamente, también tengo parte Black—

—No veo a que viene al caso—

—Varios Black se han revelado—

— ¿Me estás diciendo que te revelaste?— Preguntó Hermione con sorpresa.

— ¿Por qué es tan raro? Mejor tarde que nunca ¿No crees? — Le contestó con una pequeña sonrisa.

Hermione estaba demasiado sorprendida con el cambio de Malfoy, primero la ayudaba, después le contaba cosas de su vida personal y ahora le sonreía con una sonrisa que parecía sincera, jamás creyó ver algo así en toda su vida, estaba pensando en algo que decirle cuando el taxi se detuvo afuera de su edificio.

—Oh, este es mi edificio—

—Yo pago—

—No déjalo, Hugo y yo tenemos un trato, yo pago— Contestó antes de sacar dinero del pequeño bolso que llevaba en la mano —Aquí tienes Hugo ciento cuarenta euros, tu sabes lo que hiciste— Le dijo levantando una ceja cuando le entregaba el dinero mientras Draco salía del auto y sacaba el arreglo a jalones — ¿Qué demonios…? El regresara, espéralo— Le ordenó antes de apresurarse a salir del taxi.

— ¿No es mucho escándalo para algo que tendrá como el cincuenta por ciento de probabilidades de tener éxito? —Preguntó retomando el tema del matrimonio nuevamente.

—Que novedad, un hombre que no cree en el matrimonio— Contestó Hermione en un tono más que fastidiado.

—Yo solo estoy señalando la hipocresía del espectáculo—

—Que noble, ¿también les dices a los niños que Santa Claus no existe? Porque alguien debe de arreglar ese asunto— Hermione empezaba a creer que ellos no podían verse sin comenzar una discusión, ese hombre podía llegar a sacarla de sus casillas.

—Entonces reconoces que creer en el matrimonio es como creer en Santa Claus—

— ¡No! Ni siquiera sé porque estoy discutiendo esto contigo, pero el matrimonio como todo lo importante no es fácil, el cinismo por otro lado lo es— Le dijo quitándole el arreglo de las manos —Fue muy interesante volverte a ver— Le dijo mientras le tendía la mano y se daba la vuelta para caminar hacia su departamento.

— ¿Iras a mas bodas el próximo fin de semana? — Le gritó cuando ya había cruzado la calle.

—Tengo que irme— Contestó Hermione si voltear.

— ¿A cuántas has ido? Solo una cifra aproximada—

—Buenas noches— Le gritó antes de entrar a su departamento obligando a Draco a subir al taxi.

Dentro del taxi Draco encontró una agenda roja, probablemente Granger la había olvidado —Oye podrías…—

— ¿Si? — Contestó el taxista.

—Sabes que olvídalo— Le dijo mientras abría la agenda con una sonrisa traviesa, se sorprendió al encontrar solamente anotaciones sobre bodas, al parecer Hermione había asistido a muchísimas de ellas, boda de los Kane, los Miller, los David y la lista seguía… de repente Draco tuvo una idea, al final haber vuelto a verse con Granger había sido algo bueno.


He regresado, perdon por el retraso pero la escuela me tiene como loquita, mil gracias a Charlotte TAF y a La morocha de Draco por ser mis primeros reviews, este capitulo va para ustedes chicas!

Visine son unas gotas para el enrojecimiento de los ojos entre otras cosas, y el Tylenol yo suelo usarlo para el dolor de cabeza, por si alguna tiene dudas.

Mil gracias tambien a todas las que agregaron la historia a favoritos y a sus alertas, también gracias a las que leen desde las sombras.

Espero que les guste el capitulo y que se animen a dejarme un review.