Hola! Luego de algún tiempo les traigo el segundo capítulo de este fic! escuela, escuela, en momentos así odio la escuela T.T

Dimensiones

Capitulo 2

Un nuevo sentimiento

Maka sintió que la pesadez que había sufrido antes disminuía un poco una vez que logró atravesar la niebla. Se sentía como flotando, y en cuanto llegaron del otro lado y sus pies se posaron en el piso, soltó la mano de su compañero y miró a su alrededor. Era de noche y se encontraban en una especie de bosque. Sin embargo era muy diferente a otros bosques que ella había visto; a su alrededor vio muchos hongos de todos tamaños, y los arboles no tenían hojas. La luna era circular y sin cara, a diferencia de la luna que ellos conocían.

-Soul… ¿qué clase de dimensión será esta?

-No lo sé, pero no me está gustando nada.

Siguieron caminando pero no pasó mucho tiempo antes de que el camino blanco bajo sus pies se desvaneciera por completo. Soul se detuvo al darse cuenta de esto y volteó a ver a Maka con cierta preocupación.

-Esto no debería estar pasando. ¿Qué hacemos ahora?

-Pues continuar. No podemos quedarnos aquí nada más.

Conforme continuaron avanzando se internaron en aquel extraño bosque donde no había flores ni hojas de ningún tipo. La oscuridad se cortaba ligeramente gracias a la luz que brindaba la luna, pero aun cuando esto lo hacia un poco más tranquilizador, Maka pudo sentir de nuevo la presión, como si una fuerte bruma se posara sobre ellos.

No podía identificarlo como nada que hubiese sentido antes. Le llamaba la atención… ¿Una presencia?

Al parecer. Entonces se dio cuenta de que ella y Soul estaban siendo observados.

Instintivamente aumentó la velocidad de sus pasos, hasta que sintió que algo pasaba por encima de sus pies, lo cual la hizo saltar hacia atrás.

-¡Wa! ¿Qué es esto?

Soul llegó junto a ella y observó.

-Solo es un bicho.

Pero entonces levantó la mirada y un poco más allá logró ver que más de esas criaturas se amontonaban y se acercaban poco a poco a ellos. De pronto a un tiempo, todos comenzaron a mostrar en sus cuerpos distintos tipos de fosforescencias, y entonces pudieron ver que ninguno de esos animales lucia como los de la tierra. Todos parecían insectos pero brillaban como luciérnagas, eran mucho más grandes y algunos mostraban deformidades. Y cada vez se acercaban más y más.

-Esto… no se ve nada cool- Soul trató de cubrir a Maka mientras ambos se hacían poco a poco hacia atrás- ¿crees que coman carne?

-¡No es momento para preguntarse tonterías! ¿Qué esperas para transformarte?

-¿Crees que no lo pensé antes, tonta?- entonces sintió que golpeaba contra uno de esos árboles- tenemos que hacer algo.

-Tsk- Maka odiaba esto pero no veía otra opción- tendremos que correr…

Sin embargo en cuanto se dieron la vuelta para rodear el árbol se dieron cuenta de que detrás de ellos también se habían juntado esos animales.

-¿Ahora qué?- Maka tuvo que cubrirse los ojos cuando una gran luz brillante le dio de lleno.

-¡Atrás!- la voz de una mujer ahuyentó a las criaturas a la vez que Maka pudo ver bien de quien se trataba. Era una mujer muy alta

En cuanto les quitó la luz de encima y los ojos de Maka se adaptaron, pudo notar que era realmente hermosa. Tenía el pelo muy largo, y una figura más envidiable que las de Blair y Arachne juntas.

Y su rostro…era como de marfil, perfectamente tallado, perfectamente proporcional y perfecto. Sabía que si su padre viera a semejante belleza, sería capaz de morirse de gusto. Y qué decir de Soul, seguro en cuanto la viera bien inundaría el lugar con una hemorragia nasal.

Mientras Maka observaba a detalle a la mujer, ésta ahuyentó a todas las criaturas con una enorme lámpara, que a vista de Maka parecía ser bastante antigua.

En cuanto los bichos se alejaron, la mujer volteó hacia ellos y los sorprendió; vista de frente era todavía más hermosa.

-Discúlpenlos. No saben comportarse con las visitas.

-¿C…como sabes que no somos de aquí?

-Bueno, tienen toda la apariencia de ser de otro planeta o dimensión. Este es el lugar de mi dimensión que hace intersección con la bifurcación, así que estoy habituada a recibir gente de otros "lugares".

Tal como Maka pensó, Soul se veía embobado con aquella hermosa mujer. Aunque en realidad no lo culpaba. Sabía que de ser hombre, ella habría reaccionado igual o peor.

Ninguno de los dos dijo nada más. En realidad se encontraban bastante confundidos, y por qué no, paranoicos debido a los recientes acontecimientos. La mujer trató de remediar aquella incómoda situación estirando su mano hacia ellos en señal de amistad.

-¿Porqué no vienen a mi casa para darles algo de comer? deben estar exhaustos. Tengo entendido que un viaje como este es muy demandante…- entonces los observó más detenidamente, y agregó, un poco confundida - ¿No deberían venir un poco más preparados a un lugar como este?

-Caímos por error- repuso Maka, recobrando un poco de seguridad. La hermosa mujer era, al menos, amable. Esta declaración de parte de Maka, sin embargo, le llamó aun más la atención.

-¿Entonces han venido sin experiencia a este lugar? Eso puede ser un gran problema. Se enfrentaran con todo tipo de obstáculos antes de que puedan volver a casa y no cualquiera es tan fuerte como para superarlo.

Esto volvió a hacer que Maka mirara a la mujer con recelo, pero antes de que pudiera decir algo Soul se le adelantó.

-Oye… ¿Dices que nos darás de comer?- preguntó con toda tranquilidad.

La mujer lo miró con inesperada atención. Maka lo miró con una nota de molestia en el rostro.

-No empieces con esas cosas-luego se dirigió a la mujer- perdónelo. A veces es una verdadera molestia.

-Oh, no hay problema- ella miró de nuevo a Soul- vamos a mi casa antes de que vuelvan las criaturas.

Miraron a Maka como pidiendo su aprobación y ella soltó un suspiro, y finalmente, un poco por la fuerza, sonrió.

-Vamos. Supongo que estará bien descansar un poco.

Mientras caminaban, Maka se quedó atrás. De pronto la mujer no le pareció tan alta como al principio, de hecho Soul lucia ligeramente más alto que ella, por lo cual ella levantaba su vista ligeramente para poder hablar con él, de una forma más que amable y dulce de su parte. Durante el recorrido de unos cinco minutos, hablaron y se entendieron bastante bien, lo que puso a Maka totalmente alerta. No quería terminar con otra Blair viviendo con ellos en el departamento.

Finalmente llegaron a su destino. Un enorme y tétrico castillo en medio de aquel bosque.

-Así que…esta es tu casa…- comentó Maka sin estar realmente sorprendida, pues había visto cosas peores en Death City y sus alrededores- ya sabía que había algo diferente en ti. Debes ser el gobernante de estos lugares.

-Bueno, me descubriste- concedió la mujer encogiéndose de hombros- soy la reina de esta dimensión y mi nombre es Bloodia. Pero estoy rodeada de criaturas que no comprenden mis palabras y únicamente me obedecen por instinto. Un poco de compañía me vendría bien. Por eso insistí en que vinieran.

Soul y Maka se presentaron también.

Maka miró a esa mujer ahora con compasión. La siguieron dentro del castillo, y en este, había una habitación muy sencilla e intima, que a simple vista no parecería que fuera parte de una construcción semejante. En ella había sillones y una mesa de centro.

-Esperen aquí, traeré de comer- dijo, para posteriormente alejarse con majestuosidad de aquel sitio, desapareciendo tras la puerta.

Makv se sentó en un sillón individual, tratando de no ver directamente a Soul, quien se sentó también haciéndose el distraído.

-Es…muy hermosa- Soul asintió- veo que te cayó muy bien.

-Bueno, está de buen humor y tiene una plática muy amena. Eso ya es ganancia.

-Lo que no comprendo es porque aceptaste su invitación con tanta facilidad. Sabes muy bien que no podemos distraernos, tenemos que seguir.

-Tú aceptaste. Además, yo no le veo lo malo mientras tengamos un lugar seguro donde comer y descansar un poco.

Maka evitó por todos los medios mirarlo a los ojos. Soul mantenía sus manos dentro de los bolsillos, pero no dudó en sacar una de ellas para ponerla sobre las manos de su compañera y llamar un poco su atención.

-Confía un poco, Maka-chan- completó, con una sonrisa relajada- verás que todo sale bien.

Justo entonces la puerta se abrió y ella se hizo paso dentro de la habitación con una gran bandeja con tres platillos y una bebida.

-No sé exactamente qué coman ustedes, pero aquí básicamente todos los platillos están hechos a base de hongos y raíces.

Durante la comida, Bloodia les explicó que en su dimensión no había un sol que iluminara, por lo tanto no existía el día. Ella conocía las diferencias entre su hogar y la Tierra, porque había tenido visitantes de ese lugar antes. Al no existir el día en su dimensión, no había plantas de hojas verdes y la única luz que conocían era la de la luna.

-Pero eso es absurdo- protestó Maka, casi enojada- si no existe el sol es imposible que la luna ilumine.

-Puedes creerlo o no, pero nuestra luna brilla con su propia luz. Si no estás satisfecha con eso, sólo sal y mírala- mientras Maka sonaba sorprendida y un poco molesta, Bloodia tenía una voz llena de seguridad y autoridad. Sus movimientos siempre parecían estar premeditados para que un simple gesto luciera magnífico, de forma que al pronunciar estas palabras mientras señalaba la ventana con un altivo ademán hizo que Maka se viera aún más pequeña, joven y sencilla de lo que en realidad era.

Ella cerró secretamente los puños apretando la orilla de su falda. Claro, había olvidado que hablaba con una reina.

-Ya lo he hecho- dijo tratando de sonar más cordial y jurándose que si no estuviera siendo tan amable con ellos, habría discutido con Bloodia hasta el cansancio sobre las razones por las cuales una luna no puede brillar sin la presencia del sol- sin embargo no termino de aceptar semejante cosa.

Luego de removerse un rato entre la incomodidad, los tres siguieron comiendo y finalmente Soul encontró una salida para semejante situación hablándole de su propio mundo.

Ella lo escuchaba atentamente y Maka no dejaba de ver a ninguno de los dos. Sólo participaba de la conversación para que no pareciera que estaba molesta pero la verdad era que lo estaba. Hacía mucho que no se encontraba en una situación así.

Siempre había alguien que quería a Soul. Tenía admiradoras y muchas solicitudes para ser la guadaña de alguien más, y ella esperaba con temor el día que ese alguien consiguiera convencerlo. Pero esa inseguridad crecía a pesar de que ella creía que ya lo había superado.

Pero entonces, Maka se preguntó si no había algún otro problema que la hacía pensar así. Porque quizás, y ya lo había considerado antes, lo que sentía por él ya no era cosa de compañeros, sino de algo más. Porque siempre terminaba confiando en él. Porque siempre anhelaba verlo a él. Porque no podía siquiera imaginar que alguien le hiciera daño alguna vez.

¿Eran celos, los que Maka estaba sintiendo? ¿Celos de que esa mujer se llevara bien con él? ¿De que fuera tan hermosa mientras ella era…sólo ella?

Luego de comer, Bloodia le sirvió una taza de té a cada uno. Maka bebió el suyo a medias, y se excusó para salir del lugar un momento.

-¿A dónde vas, Maka?- le preguntó Soul, ligeramente preocupado.

-Al bosque- repuso ella, y agregó con una sonrisa- a caminar y a observar bien la luna.

Maka sintió un gran alivio en cuanto pudo poner un pie afuera de aquella fortaleza. Necesitaba pensar y aclarar su mente. No podía creer que estuviera tan paranoica y a la defensiva por Soul. Nunca antes, ni siquiera por su padre, se había sentido así. Como si estuviera perdiendo una batalla, una de las peores que hubiera enfrentado en su vida.

Soul permaneció unos instantes mirando fijamente la puerta por la que Maka acababa de desaparecer. Bloodia se percató de esto, y dejando su té a un lado comenzó a hablar de nuevo.

-Lamento todo esto, en verdad.

-¿De qué hablas?

-Ella se enojó, es más que obvio.

Soul se encogió de hombros y le dio un trago lento a su taza de té. Seguía mirando la puerta.

-Siempre es así. Está algo tensa pero se pondrá mejor. Cuando vuelva seguramente estará más tranquila.

Permaneció pensativo unos segundos, tras lo cual agregó, como si hablara para sí mismo:

-Quizás no debí dejarla ir sola.

Bloodia lo observaba atentamente, pero Soul no estaba prestándole demasiada atención. Se culpó internamente de la molestia de Maka, después de todo había sido él quien dio entrada a que fueran a visitar a Bloodia aun cuando desde el principio se dio cuenta de que Maka no confiaba en ella. ¿Pero por qué tendría que ceder siempre?

Y ahora se sentía culpable y preocupado. Excelente.

-Se nota que se quieren mucho- suspiró Bloodia, sirviéndole otra taza sin que él la pidiera, pero aun así siguió bebiendo- Ella es muy celosa.

-No, solo está molesta. No tendría por qué sentir celos.

-¿Qué no son pareja?- un ligero chispazo se dejó ver en los ojos de Bloodia pero Soul no la estaba mirando.

-No. Bueno, de escuela, o de trabajo, si lo quieres ver así. Pero ella no es mi novia.

Luego de esto, de pronto no sintió más ganas de hablar. En cuanto su segunda taza de té se quedó vacía, decidió lo que debía hacer.

-Saldré a buscarla- dijo de pronto, sorprendiendo a la mujer- tenemos que irnos pronto.

Ella no dijo nada, pero cuando vio que Soul se tambaleó, una sonrisa atravesó su rostro. Él pasó su mano por su frente, de un momento a otro había comenzado a ver borroso y a marearse.

-¿Te encuentras bien?- preguntó Bloodia con fingida preocupación mientras se colocaba justo donde Soul iba a caer. De pronto, ella se veía mucho más grande y fuerte que él, quien ahora se sentía como un muñeco de trapo, débil y sin voluntad- no te preocupes, yo cuidaré de ti hasta que estés mejor…

Maka estaba recargada contra uno de esos árboles sin hojas mirando hacia el cielo.

-Tal vez algún mineral que brille en la oscuridad- se dijo en tono pensativo- o simplemente así son las cosas aquí. Tiene lógica, es otra dimensión después de todo.

Se despegó del árbol y se acurrucó en su ligero suéter. Decidió que era tiempo de tragarse su orgullo y volver al castillo.

-No puedo hacer un drama por semejante cosa- se dijo mientras caminaba- y tampoco podemos quedarnos mucho tiempo. Quién sabe qué nos pase si permanecemos aquí, tal vez desarrollemos fosforescencia o algo así.

Pero Maka en el fondo sabía que su molestia no se debía al asunto de la luna, sino a todo lo demás, a Soul, a Bloodia, al hecho de que no confiaba en ella y no le caía bien…

Rechazó los celos como una opción pero tenía que admitirlo; ella esperaba que Soul tuviese un poco mas de respeto por su amistad.

Entró al castillo de nuevo y lo recorrió hasta llegar a aquella intima y pequeña habitación. Que salir fuera fácil no le extrañaba, pero el hecho de poder entrar sin necesidad de ir con Bloodia le dio mala espina. Esos lugares siempre tenían cierto nivel de seguridad.

Al llegar a la puerta le sorprendió el silencio, y la imagen que vio la dejó petrificada.

Soul estaba durmiendo, recostando su cabeza plácidamente en las piernas de aquel monumento de mujer, quien le acariciaba la cabeza mientras lo observaba con ternura. En cuanto vio a Maka, la mujer le indicó, poniendo un dedo sobre sus labios, que guardara silencio.

-¿qué ocurre aquí?- preguntó Maka sintiendo que las piernas comenzaban a temblarle.

-El pobre estaba exhausto, yo solo lo ayudé a dormir. ¿Sabes? Me contó cosas muy interesantes. Ustedes no se han llevado bien últimamente, lo cual es una lástima.

-D…despiértalo. Debemos irnos de aquí.

-Respecto a eso. Le propuse quedarse una temporada aquí conmigo y él aceptó. Dijo que se sentía presionado y que unas vacaciones no le vendrían mal.

Maka estaba cada vez más furiosa.

-¿Crees que voy a creer eso? ¡No tengo cinco años!

-¿Porqué no me crees? ¿Qué no esta tan tranquilo durmiendo? Sólo míralo. Toda su expresión cambia y no por eso deja de ser tan…lindo e interesante- sonaba como si estuviera enamorada de él. Lo miraba con ternura. Maka se estremeció de rabia.

-Déjalo, maldita bruja…-pronunció mientras cerraba los puños. Bloodia no se inmutó.

Pasó sus dedos por el cabello de Soul, y entre sueños éste sonrió.

Maka aflojó sus manos, cuando notó que él se removía como buscando una posición mas cómoda para dormir. Como si tuviese toda la confianza del mundo para hacerlo, como si estuviera en casa.

-Bien- Maka desvió su mirada y comenzó a darse la vuelta mientras sus ojos comenzaban a arder.

-Antes- la llamó Bloodia- deberías llevarte esto. Él no lo necesitará- y le lanzó la chaqueta estampada con el símbolo de "Spartoi". Maka la atrapó al vuelo, la observó con desprecio y la arrojó al suelo.

-¡Yo tampoco la necesito!

Luego de esto, cerró la puerta tras ella y se fue caminando a paso veloz, que pronto cambió a una verdadera carrera. Corrió hasta llegar a un claro en el bosque, donde se limpió las lagrimas con furia y sollozó y gritó hasta que logró calmarse.

¿Desde cuándo era más fuerte que ella?

-Bien, si así van a ser las cosas entonces no hay más que hacer.

Era cuestión de tiempo, o al menos así lo veía Maka. Era cuestión de tiempo antes de que ocurriera algo así.

-Con que los chicos geniales no traicionan, ¿eh?

Iba a empezar a caminar pero en cuanto dio un paso fue como si un rayo cruzara por su mente. Otra vez tenía que sentarse a reflexionar.

Soul no era así. Soul nunca la lastimaría porque sí, no la traicionaría de un momento a otro sólo porque una mujer hermosa se lo pidiera…él era un poco cretino pero era muy noble. Maka sonrió internamente. Eso solo podía ser una trampa de Bloodia, y con su reacción sólo había conseguido darle gusto.

-Tengo que volver- se dijo, dándose la vuelta de nuevo- si quiero regresar a la tierra no puedo hacerlo sin Soul.

Mientras caminaba se dio cuenta de que los ramajes de los arboles se juntaban, de modo que ocultaban la luz de la luna poco a poco, lo cual la inquietó bastante. No tardó en sentirse perseguida. Se dio la vuelta, para encontrarse con uno de esos animales. Le pareció tan inofensivo que no hizo nada al respecto.

Bloodia esperó unos minutos luego de la huida de Maka para despertar a Soul.

Éste abrió los ojos perezosamente y miró a su alrededor. Se incorporó bastante sorprendido de la posición comprometedora en que había estado mientras dormía. Miró a su anfitriona y titubeó un poco mientras hablaba.

-Dis…discúlpame, debo irme. Debo buscar a Maka.

-Oh…tu amiga…ella se enojó y se fue.

Pronto Maka caminaba cada vez más rápida e incómodamente. La estaban persiguiendo más y más de esas criaturas y no sabía qué hacer. No eran tantos pero igual era preocupante.

Al llegar a otro claro se dio cuenta de que estaba perdida. No tenía idea de donde estaba el castillo y de pronto las nubes ocultaron la luna, de modo que lo único que veía con claridad era la fosforescencia de los animales a toda velocidad tras ella.

Llegados a este punto el pánico era tal que se echó a correr. No le importaba cómo pero tenía que deshacerse de esas cosas.

-Demonios- murmuró Soul, poniéndose de pie- lo único que me faltaba… ¿qué…hace mi chaqueta en el piso?- preguntó, mientras la levantaba y se la ponía rápidamente.

-Ella la tiró. Se molestó porque le dije que se la llevara, ya que aquí no la vas a necesitar.

Soul sintió un aire helado corriendo por su espalda cuando escuchó esas palabras. De pronto Bloodia no le parecía tan hermosa como antes.

Se dio la vuelta y se percató de que era una mujer muy alta, casi lo suficiente para ser terrorífica. Sus ojos brillaban de una forma extraña.

-¿Te quedaras conmigo?- preguntó, ubicándose a su lado solícitamente y con una voz tan exquisita que él se estremeció.

Y de nuevo de un momento a otro era aún más bella que antes.

Soul comenzó a temblar en cuanto sintió que esa mujer se acercaba a él. Bloodia lo tomó de las manos y lo miró a los ojos con intensidad.

Entonces, en un instante de lucidez previo a lo que estaba por suceder, Soul se dio cuenta de que Bloodia lo estaba hipnotizando.

En su aterrada carrera por el bosque, Maka llegó hasta una gran roca que trató de usar como escudo, pero para su desgracia, por donde se parara estaba rodeada por sus perseguidores.

Trepó como pudo hasta la cima y una vez allí trato de calmarse y pensar. Si podía alcanzar alguna rama de un árbol quizá podría huir. Miró hacia arriba y no muy lejos de ella una rama que parecía ser lo suficientemente fuerte se alzaba. Se puso de pie y dio un salto para poder colgarse de la rama, pero en seguida sintió que estaba siendo jalada para abajo por esos animales, que ya habían trepado la roca y sujetado sus pies.

-No...

Bloodia sabía que tenía al joven a su merced, y mientras este permanecía de pie y con la mirada perdida ella lo observaba con atención.

-Podría empezar por su cabeza- se dijo, mientras depositaba un beso en la frente del muchacho- pero dejaré el cerebro y el corazón para el final, suele ser lo más delicioso.

Se detuvo un momento para pensar un poco en todas las criaturas de genero masculino que había logrado conquistar y comerse en el pasado. Era doblemente satisfactorio saberse dueña de sus corazones y luego alimentarse de ellos. Alguno hubiera sido suficientemente bueno para ser su esposo… pero no. La comida era comida.

Entonces inclinó su cabeza ligeramente para dar el último toque a su sensación infinita de placer y realización como monstruo seductor; besar en los labios a su presa, un beso de despedida que, por lo que sabía, los humanos disfrutaban mucho más que cualquier otra especie que habitara cualquier dimensión.

Apenas iba a hacer el primer contacto cuando Soul se movió ligeramente.

-Ma…ka…- Bloodia se tensó- Maka…

-¡Maldición!- le tiró a Soul un bofetón con el revés de la mano, que lo mandó al suelo debido a la descomunal fuerza- ¡Maldita chiquilla!

Con el golpe y la caída, Soul volvió en sí.

Se puso de pie sujetándose la mejilla, viendo el rostro de la mujer desencajado de la rabia. Ella se tiró en el sillón completamente frustrada.

-¿Qué ocurrió?

-Vete a buscar a tu novia- dijo la mujer, o lo que fuera, con la voz más terrorífica que Soul escuchara en mucho tiempo- ya no me sirven para nada. Después de todo seducirte no fue tan fácil como pensé.

Soul se sorprendió al escuchar estas palabras. Bloodia lo miró a los ojos con inusitada intensidad, aun mayor que cuando trataba de hipnotizarlo, y explicó.

-No puedo alimentarme de un corazón que no me pertenece. ¡Ahora largo!

Soul reaccionó con estas palabras y se dio la vuelta, pero antes de salir, ella agregó:

-Pero si quieren salir de aquí tendrán que vencer a mis criaturas, y yo no pienso intervenir contra ellas de nuevo. Quién sabe, quizás a estas alturas ya se comieron a tu querida amiga.

En cuanto la puerta se cerró, un cuchillo lanzado con fuerza se clavó en ella.

-Que los maten a los dos- susurró Bloodia, convirtiéndose en lo que realmente era, una masa negra, sin forma, con los ojos amarillos y unos colmillos rojos de sangre.

Decir que salió como alma que lleva el diablo seria lo poco. La verdad Soul necesitaba ordenar su mente, porque simplemente no sabía que esperar de Maka en cuanto lo viera…por el momento esperar que no lo matara con una simple mirada ya era aspirar a mucho.

Pero eso se salió de su mente en cuanto vio una montaña de fosforescencias junto a una roca, y entre éstas se escuchaba la voz de Maka gritando desesperadamente.

-¡Suéltenme ahora mismo!- su voz se escuchaba desesperada, histérica. Soul corrió aún más rápido y llegó hasta allí. Comenzó a quitárselos de encima, a algunos solo los tenía que apartar, a otros tuvo que golpearlos fuertemente para lograr ahuyentarlos, pero aunque sentía que había avanzado algo, iban apareciendo cada vez más.

-¡Maka! ¿Puedes ponerte de pie?

Quizás hasta ese momento fue que Maka se percató de la presencia de Soul. Pero se sentía tan desesperada que no pudo procesar en su mente lo que él decía, solo escuchaba su voz casi tan desesperada como la suya.

Pero ya vería, ella no necesitaba su ayuda. Ella podía hacerlo sola, no quería que Soul la salvara esta vez, ya había sido suficiente, siempre era lo mismo.

Asi que estiró su mano hasta que pudo sujetar a uno de esos animales y quitárselo de su pierna izquierda, luego se quitó uno que le estaba mordiendo la otra mano, y poco a poco contribuyó con sus manotazos, patadas y puñetazos a quitárselos de encima de una vez.

Con ayuda de Soul(aunque no quisiera) logró ponerse de pie. El área estaba un poco despejada pero era como si una masa negra con luces por aquí y por allá´ se situara alrededor de ellos y se cerrara cada vez más.

Antes de que Soul pudiera simplemente pensar en hacer algo, Maka pasó por su lado corriendo con mucha fuerza, abriéndose paso a patadas entre aquellas criaturas. Ella volteó ligeramente la cabeza, como si le preguntara qué estaba esperando.

Soul salió detrás de ella, sintiendo que los seguían. Mas no tardó en darse cuenta de que, si bien eran cientos de ellos, eran algo torpes y lentos. Que los hubieran atrapado antes solo había sido cosa de suerte. Por otro lado, mientras estuvieran dentro de ese bosque había peligro por todas partes de que salieran y los atacaran de nuevo. Entonces escuchó un ruido sobre ellos.

De forma casi inconsciente, Soul transformó su brazo en hoja de guadaña y partió por la mitad a un enorme gusano que cayó de entre las ramas de los arboles.

-Pero… ¿qué…? ¿Cómo?

-¡Creí que no podías hacerlo, idiota! ¡Nos hubiéramos ahorrado muchos problemas!- Gritó Maka mientras seguían corriendo.

-Yo también lo creí- repuso Soul- ¡Y no me llames idiota! Después de todo, todo esto es tu culpa, no debiste irte así.

-Creí que te estabas divirtiendo… ¿sabes lo incómodo que es ser el mal tercio?

Soul casi se tropieza con una enorme piedra en el camino y por la sorpresa de que Maka tocara ese tema.

-¿Mal tercio? ¿De qué hablas?

-¿Qué no estabas muy cómodo? ¿Por qué no te quedas aquí, como dijo Bloodia?

-¿Estás loca? ¡Esa mujer quería comerme!

En la cara de Maka se reflejó una gran furia, que disfrazó con una sonrisa maliciosa con la que volteó a ver a Soul.

-Ya lo creo que sí…

-¡¿Qué? – el rostro de Soul se desencajaba de la sorpresa, pero no pudo replicar, porque Maka aumentó su velocidad y lo dejó atrás por un par de metros.

Maka iba tan concentrada en sus propios pensamientos que sin darse cuenta había bajado la vista mientras corría. Entonces vio, bajo sus pies, un camino blanco, el que los llevaría al siguiente cruce de dimensiones.

Siguió corriendo hasta que sintió que Soul la sujetaba con fuerza de un brazo.

-¡Maka, escúchame!

Maka se detuvo, y luego hizo con el brazo una sacudida fuerte, con desdén, para que la soltara. Sus ojos eran cubiertos por su fleco, no quería que él los viera.

-Si vamos a seguir con esto, Soul…-dijo, con evidente pesar en su hablar- por favor, déjame descansar un poco de ti. No quiero verte, no quiero ni siquiera escuchar tu voz.

Detrás de ellos se abrían los dos caminos. Maka no les prestó atención, solo tomó el de la izquierda, que a su parecer le quedaba mas cerca.

Siguieron caminando hasta que encontraron la espesa neblina que marcaba la entrada (o la salida).

Maka comenzó a entrar, con Soul bastante cerca de ella pero fuera de su plano visual. Sólo sentía su presencia, con ella como siempre, aunque ella lo hubiera expulsado de su vida momentáneamente.

En cuanto atravesaron la neblina, llegaron a una especie de desierto rocoso y con algunas formaciones montañosas. Pero apenas puso un pie allí, Soul sintió un zumbido muy fuerte en los oídos, tan aturdidor que lo tiró al piso.

Al abrir la boca para quejarse, ni un solo sonido salió de ella.

Maka por su parte, sintió el mismo zumbido pero con menos fuerza. Luego se percató de que sus pasos no producían ningún ruido en la seca tierra. Ella también iba a decir algo pero nada salió de su boca.

Se dio la vuelta olvidando su deseo de no ver a su compañero, y lo encontró de rodillas en el piso sujetándose el cabeza, aterrorizado, como si no lo pudiera creer. El camino blanco se desvaneció, y a lo lejos, Maka percibió un letrero.

Corrió hasta él, y lo leyó. Solo se distinguía una palabra en él; "Sinfonia".

Continuara…

Saludos!

Atte. Yereri