CODE NOIR
By: Kyomi120500
Capítulo 6:
Ratonera
-¿Se te ofrece algo querida?- preguntó el castaño con una sonrisa abrumadora. Un grupo de adolescentes camino a la escuela no dejaba de ver al hombre del que se sostenía Sena y cuando Zwei hizo el gesto, todas no pudieron evitar ruborizase y quedar embelesadas, todas excepto una: la misma Sena.
¡Qué irónico! Sena, aquella que no podía controlar el rubor y el latir de su corazón, ahora se sentía helada con la sonrisa falsa que le propiciaba Zwei. El cambio de comportamiento y actitud del joven para adaptarse a su personaje la dejaron perpleja e incrédula ante la idea de estar junto a un Zwei amable. "Es trabajo" le había dicho Zwei cuando al inicio de la misión le ofreció su brazo para recargarse, esa misma frase se estaba repitiendo una y otra vez ya que no podía dar crédito a lo que veían sus ojos.
-Concéntrate, no vinimos a pasear- dijo con un tono serie y en parte amenazador. Oh sí, eso se oía más al azabache que acababa de conocer Sena.
La joven no sabía que prefería más: la falsa pero incómoda representación del amable Zwei, o la indiferente y arrogante que le irritaba. No hubo vencedor, cualquiera de las dos era un dolor de cabeza para Sena.
-¿Alguien te ha dicho que tienes un trastorno de personalidad múltiple?- dijo Sena en un tono bajo que no pasó desapercibido.
-Si por mí fuera estarías con Dreih y no conmigo, me irrita estar en compañía.
-¿Con que un lobo solitario?- sus palabras no habían sido de agrado a Zwei, quien le envió una mirada llena de veneno a la castaña junto a él. Ésta se estremeció de temor y se liberó del agarre del azabache para caminar por su lado.
-Ven aquí, no podrás caminar con la herida en tu pierna- no sonó muy convincente el hombre cuando le extendió la mano a Sena.
-No es necesario- trató de excusarse Sena agitando las manos a la altura de su pecho pero por la mirada autoritaria de Zwei un escalofrío le recorrió la espalda- no te preocupes, no es nada lo de la pierna ¿Mira?-dijo tratando de pisar fuerte- además prefiero caminar sola.
No fue necesario que le siguieran rogando, al principio Zwei le había lanzado una mirada llena de incredulidad pero luego llevó su mano a su bolsillo para seguir con la búsqueda. Realmente él ya había llegado al límite de su paciencia al compartir su espacio personal con alguien más por lo que optó por evitar contacto físico con la muchacha en lo que quedaba del recorrido.
-No te atrevas a correr e intentar huir-le advirtió- si lo intentas no dudaré en matarte.
-¿Y a donde correría? Tendría que ser Flash para ganarte en una carrera de velocidad- bufó molesta.
Un silencio sepulcral y un ambiente tenso se instalaron entre los dos, era realmente incómodo y difícil iniciar una conversación con Zwei y éste no daba señales de querer hablar, incluso Sena podía asegurar que él se estaba sujetando a los últimos hilos de paciencia.
-Zwei es un raro nombre- dijo lo primero que se le vino a la mente.
-…- no respondió y Sena pensó que Zwei había elegido ignorarla- no es un nombre es un código- contestó. Casi no daba crédito a sus palabras ya que aseguraba que el hombre no le seguiría la corriente en su intento desesperado por conversación.
-Pero creo haberte dicho que no tienes porque saber algo acerca de nosotros- estas palabras derrumbaron las esperanzas por continuar el diálogo.
-No puedo evitarlo, ustedes me intrigan- dijo en voz baja.
-Tú eres la que me intriga a mí- contestó llamando la atención de Sena- regularmente la mayoría de los humanos corrientes estarían aterrados al saber de nosotros pero tú eres capaz de sentir curiosidad y mantenerte serena.
-Tú me das miedo… un poco- contestó la castaña.
-Mi personalidad es la que te asusta pero no mi naturaleza además…- hizo una pausa y paró su caminar haciendo que Sena también le imitara quedando a tres pasos delante de él- parece que has asimilado lo que ocurrirá contigo.
Sena bajó tu mirada al suelo y prosiguió con un lento caminar. Alzó su rostro en dirección al cielo azul arriba a ella.
-Tal vez… no, todo se volverá complicado a partir de ahora. Para mantenerlos a salvo no se me permitirá ver de nuevo a mi familia y amigos, ya nada volverá a ser como antes. Aún si ustedes no me estuvieran amenazando era de esperar que sería asesinada por el otro grupo, si son tan poderosos como dicen tampoco la policía es una opción- suspiró – no quiero que la abuela o Cecile queden en medio, por lo que es mejor desaparecer. Creo que sacrificarte por tus seres queridos es el acto de amor más grande que puedes demostrar.
-¿Acto de amor? Ja- se burló Zwei- sacrificarte por otros es un acto de debilidad…
-¿Cómo puede ser…?-habló llena de molestia y rencor.
-¡Lo es!- silenció a Sena- si te sacrificas significa que no eres lo bastante fuerte para seguir protegiéndolos. Es una escusa perfecta para aquellas personas insignificantes que usan la escusa "lo hice por ellos" sólo para evitar pasar por los obstáculos que se les avecinan, sacrificando su felicidad o hasta su vida. Pero no acaba ahí, ¿crees que alguien es feliz cuando alguien más se ha sacrificado por él? Creas culpa y colocas un peso en los hombros de aquellas personas. Si realmente alguien quiere proteger algo entonces se debe vivir y volverse fuerte.
-¿Y qué puedo hacer? No soy fuerte ¿sabes?- dijo con la voz entrecortada agarrándose de los restos de su autocontrol. Quería recriminarle y acusarlo por arruinar su vida, de lo injusto que el mundo había sido con ella o la inseguridad que tenía de enfrentar un improbable futuro. Suprimió sus lágrimas en un esfuerzo descomunal para evitar que el fantasma se sintiera satisfecho por hacerla llorar. Pero Zwei no la miraba a ella, su mirada estaba posada en algo muy lejano y en sus ojos pudo a reconocer… ¿tristeza? No estaba muy segura, pero su instinto le decía que las palabras del fantasma no estaban completamente dirigidas a ella.
-¿Te ha pasado ya? ¿Qué alguien se haya sacrificado por ti?- preguntó inconscientemente y arrepintiéndose de lo que acababa de decir. El mayor regresó a la vista indiferente hacia ella caminando por la vereda.
-También eres asertiva- murmuró y volvió su rostro a Sena- en pocas palabras eres del tipo de personas que más detesto. Del tipo que puede morir fácilmente con una sonrisa – declaró – regresemos a la búsqueda.
Sena observó su espalda por unos segundos mientras el Zwei se alejaba. No era particularmente fornido ni de una complexión grande, pero sabía que ese hombre era capaz de soportar una gran carga y por un momento muy fugaz pensó que Zwei era realmente muy amable.
-5 Meses, macho, escocés aprisco, pelo largo algo enroscado, su cabeza negra y su lomo, sus ojos son muy grandes, sus ojos son más grandes que los ojos de los demás gatos, es lindo pero da algo de miedo sus pupilas dilatadas. Algunos de mis compañeros de trabajo hacen burla diciendo que no tiene orejas, pero en un gato normal escocés aprisco de pelo corto las orejas son fácilmente visibles pero en uno pelo largo no por lo que es semejante a una pelota - terminó de explicar Sena a Zwei para que ayudara a buscar ya que el azabache comenzaba a impacientarse cuando le señalaba un gato a la castaña y ella movía su cabeza en señal de negación.
-Han pasado más de tres horas y aún no lo encontramos –suspiró.
El sol ya estaba muy alto ya que faltaba una hora para el mediodía. Sena se quitó la chamarra y se quitó la bufanda alrededor de su cuello ya que comenzaba a subir la temperatura. Se tensó un poco al notar la fija mirada de Zwei sobre ella.
-¿Pasa algo?-preguntó nerviosa.
-Tu cuello- murmuró con un tono incrédulo. Sena se llevó una mano para ver que estaba mal ya que la mirada de Zwei estaba llena de sorpresa. El fantasma se levantó de su asiento y alzó el rostro de Sena para ver su cuello e inspeccionarlo.
-Las marcas que te dejé ya no están. Ni siquiera está morado.
-Regularmente me curo rápido- contestó como si fuera lo más natural del mundo. Ella tenía buena salud y cuando, debido a sus descuidos, se lastimaba en unas cuantas horas su herida desaparecía sin dejar rastro. Era de las pocas que podían presumir que sólo iban al hospital una vez al año para los chequeos anuales.
-Pero esto no es normal- contestó –tampoco el que seas capaz de caminar sin problema con la herida que te hicieron ayer.
Algo en sus palabras realmente asustaron a la castaña quien se estremeció ante la atenta mirada de Zwei. Giró sus ojos en otra dirección ya que la cercanía la estaba sofocando y fue cuando exclamó:
-¡Nel!- el hombre giró su cabeza en dirección a donde miraba la castaña. Su peculiar gato se encontraba arriba de un árbol, cómicamente estaba resguardado por un hueco en el tronco.
-Tu gato se da aires de pájaro- bufó Zwei mientras Sena se acercaba para escalar la corteza del árbol.
-Dreihzehn lo hemos encontrado- murmuró Zwei al intercomunicador que tenía bajo el cuello de su gabardina.
-Tengo tu ubicación estaré ahí en 25 segundos- contestó del otro lado de la línea.
-Vamos Nel baja- suplicaba Sena trepada a las ramas mientras extendía su mano derecha. Su mascota captó el gesto y trasladó rápidamente a los brazos de su ama quien lo recibió con mucho afecto. En el movimiento, Nel empujó un recipiente esférico de su guarida haciendo que chocara contra el césped sin ningún daño.
"Ya no hará falta que vengas Dreihzehn, tengo el virus", eso es lo que iba a decir Zwei cuando se acercó para recoger el objeto pero una ráfaga de viento se lo impidió obligándolo a retroceder y alejarse de Sena.
Ambos voltearon en dirección de dónde provino el ataque para ver, para terror de Sena, a alguien de armani caminando tranquilamente hacia ellos.
-Perdona que interrumpa tu cita Altair pero tienes algo que yo quiero… bueno a decir verdad son dos cosas que quiero pero te dejaré quedarte con la chica- dijo mientras lanzaba una burlesca mirada a Sena haciendo que se estremeciera.
Zwei supo que era inútil esconder su identidad por más tiempo, algo le decía que Jack podía identificarlos sin usar la mirada, se quitó su innecesaria peluca y la gabardina para colocarse su máscara y ponerse en guardia.
-Uno honor ser quien haya visto tu cara Altair-se burló Jack.
-Yo diría mala suerte para tí ya que no viviras lo bastante para hablar de ello- amenazó Zwei.
La distancia entre el virus y Zwei era la misma que tenía Jack, aún si era más veloz sabía que debía ser cuidadoso dado que los golpes de Hydrae superaban la velocidad sónica. Avanzó a gran velocidad desapareciendo del campo de visión de Sena y lo siguiente que vio fue una gran polvareda ocasionada por el ataque de Jack. Había obstruido el camino de Zwei y elevando el piso para que el objeto con el virus rodara por cinética hacia su dirección para recuperarlo con facilidad, si algo que tenía Jack era su confianza por las peleas cuerpo a cuerpo.
Sin embargo cuando estaba a punto de recoger la esfera una sombra blanquecina pasó enfrente de él arrebatándole su botín. Dreihzehn había llegado a tiempo pero antes de poderse jactar de su victoria un par de cuchillos le rozó dándole apenas tiempo de esquivarlos. Un joven de cabellos naranjas y ojos caoba.
-Entrégame el virus- no fue un pedido, fue una orden al can. Dreihzehn estaba acorralado pero alguien asestó un golpe en el rostro de Alphonse haciéndolo retroceder. Zwei quería saldar cuentas con el peli naranja y esa iba ser su oportunidad, no podía pedir más: dos oponentes que enfrentar, sentía cómo la sangre hervía por el calor de la batalla. Enseguida comenzó su batalla contra Alphonse y Jack.
-Sena vámonos- le ordenó Dreihzehn. Sena había estado todo el tiempo incapaz de moverse de su lugar a pesar de que todas las células de su cuerpo le gritaban que corriese. Apenas era consciente de lo que pasaba a su alrededor. Su gato se retorció nervioso haciendo que Sena regresara a la realidad.
-¡Sena cuidado!- alguien exclamó y lo siguiente que sintió Sena fue algo tibio manchando su cuerpo. Enfocó la vista en lo que tenía enfrente y pudo ver el cuerpo de Dreihzehn cruelmente golpeado con terrible herida de la cual no dejaba de brotar sangre. Hydrae había lanzado un ataque en contra de la castaña esperando que el can intentara salvarla; era muy bien conocida la compasión que poseía Dreihzehn y para su gusto sus sospechas se hicieron realidad.
-Tómalo- dijo el can con voz grave señalando con su hocico el recipiente que estaba a un paso de Sena.
Sena al darse cuenta de la situación se lamentó por el estado del perro y con lágrimas y pánico tomó el virus y salió corriendo tan rápido como le permitieran las piernas.
-Alphonse encárgate del fantasma, yo iré a obtener un beso de esa chica- dijo acomodándose su negro sombrero de fieltro mientras caminaba en dirección a donde había huido la castaña.
-Espera Jack…- trató de detenerlo pero era obvio que su oponente no era alguien a quien simplemente pudieras ignorar, a no ser que quisieras terminar muerto. El peli naranja sabía que Hydrae pretendía asesinar a la chica, era para él un gusto torturar a sus víctimas y más si eran mujeres. Un gusto retorcido como su mente. Quería salvarla arrebatándole en virus sin necesidad de matarla pero debía derrotar al azabache que no daba tregua en el combate.
Su respiración era completamente irregular dado la gran carrera que había hecho. Había salido del parque tratando de mezclarse entre la gente que estaba reunida alrededor del parque mirando con curiosidad los haces de luz, las explosiones que alzaban la tierra y piedras a los aires y grandes grujidos que eran provocado por la pelea de los breakers, también algunas patrullas estaban a la orilla del parque solicitando apoyo.
Sena supuso que Zwei estaba combatiendo seriamente con sus oponentes, pero eso era una escena que realmente no quería ver. Aun tenía el vestido con algunas manchas carmesí provenientes del cuerpo de Dreihzehn y ella realmente no deseaba observar más derramamiento de sangre en ese lugar.
-¡Qué demonios pasa con este trasmisor!- exclamó un policía llamando la atención de Sena momentáneamente. Parecían tener problemas técnicos con la comunicación pero la castaña pensaba que era para mejor ya que si se adentraban en el parque muchos no regresarían con vida.
Sin embargo el trasmisor empezó a emitir una voz que no fue entendible en un momento pero al ponerle más atención pudo distinguir palabras de aquel sintetizador del infante que acompañaba a Dreihzehn y Zwei: Siebzehn.
-Corre, huye Sena. Hydrae te persigue- un escalofrío recorrió la espalda de Sena y con desesperación miró a su alrededor para distinguir a su ejecutor y fue cuando distinguió esos orbes negros que la miraban con deseo. La conmoción y el terror claramente visibles en el rostro de la castaña le ocasionó mucha risa a Jack quien estaba acercándose más y más para apreciar mejor el terror de Sena. Sin duda un rostro lleno de desesperación y más en una hermosa mujer lo excitaba.
¿Ir con la policía? ¡Qué tontería! En un segundo esos hombres serían devorados por el demonio, fue lo que pensó la castaña quien reinició su huída. Entró en una calle transitada donde había muchos locales de ropa y comida. Rápidamente entró a un restaurante el cual conocía muy bien ya que solía frecuentarlo con sus compañeras de trabajo y por supuesto sabía que tenía una salida que desembocaba en otra calle. Una vez en el exterior se adentró en unos angostos callejones. Aún si no había podido burlar a Jack ese lugar sin duda lo haría. Doblo en una esquina y después en otra hasta llegar a una construcción a la cual se adentró para ocultarse. Debía de esconderse hasta que Zwei pudiera alcanzarla, tenía un localizador por parte de Siebzehn por lo que su única esperanza era ganar tiempo hasta que el azabache la rescatara.
Unos pasos se fueron acercando cada vez más. Sena no podía creerlo ¿Cómo había dado con ese lugar? Trató de serenarse sin mucho éxito pensando en que posiblemente era una coincidencia. Aun se mantenía escondida detrás de los muchos montículos de material que servían de guarida y tardaría en ser encontrada.
-Linda es inútil correr sé donde exactamente te escondes- dijo Jack. La luz del sol a sus espaldas proyectaba su sombra a lo largo del edificio mientras este ingresaba.
"Mentira" pensó Sena, sólo buscaba provocarla y que saliera de su escondite.
-Verás a veces una habilidad puede fragmentarse otras menores, por ejemplo el cambio de mentes de tu colega le permite comunicarse con otros animales, la electricidad de Altair potencia cada célula de su cuerpo provocando una gran aceleración y velocidad, y mi habilidad de controlar ráfagas de viento me da otras- hizo silencio mientras daba pasos en dirección a Sena quien sólo veía como la sombra de Jack se acercaba – como una gran percepción en los olores disueltos en el aire.
Había sido ingenua, creyendo que podía huir. Siempre Jack supo donde estaba pero si no fue inmediatamente por ella fue porque quería seguir jugando al gato y al ratón, y ella era el ratón., un ratón que sería desmembrando por las garras de su depredador.
-Vamos, sal de ahí. Veré porque no te duela- exclamó – ¿O quieres que te saque parte por parte?
La sombra de su mano se alzaba a lo alto de su cabeza. Justo enfrente se encontraba Sena detrás de unos costales de cemento que tapaban su figura, pero era inútil que Jack no la viera si podía olerla. Cerró los ojos y preparó su cuerpo para recibir el impacto pero sólo oyó un ruido sordo.
-Gato estúpido- dijo Jack.
Por primera vez volteo Sena para ver lo que ocurría con la esperanza que Zwei hubiese llegado, pero pronto comprendió que su salvador no había sido otro que Nel quien mordía fuertemente el brazo de Jack para proteger a su ama. El mayor lanzó al gato por los aires estampándolo en unos costales.
Una distracción le había dado su mascota, pero en vez de usarla en huir usó la oportunidad para hacer, a parecer de otros, una locura. Sabía que correr ya era inútil por lo que enfrentarlo era su única opción. ¿Cómo hacerlo? Salió de su escondite y se abalanzó contra Hydrae quien todavía tenía puesta la mirada en el minino aturdido. Por inercia, el hombre reaccionó lanzando una cuchilla de aire en contra la castaña arrepintiéndose casi de inmediato.
Quiso detener su ataque pero fue inútil su intento y la ráfaga impactó contra una superficie de cristal la cual comenzó a desquebrajarse. Así era: Sena al salir puso enfrente de ella el recipiente con el virus. Si iba a morir se llevaría a su asesino al inframundo.
Aunque por fortuna el ataque dio exactamente en el punto donde estaba la esfera pero era más que evidente que también gran parte del ataque golpearía a la castaña dándole una herida de muerte. Ahora su cuerpo caía estrepitosamente al suelo en el cual comenzaba a formarse un gran charco de sangre.
-¡Maldita perra! –Dijo Jack mientras se llevaba una mano a su rostro para no respirar el virus –Buen intento para ser humana pero olvidas que yo mismo sé controlar las ráfagas. Contener el virus en un escudo de aire es un juego de niños para mí.
Quería llorar, esperaba realmente poder ganar. Frustración e incertidumbre, ¿acaso moriría por nada? ¿acaso sólo había nacido para morir de una forma miserable.
-"En pocas palabras eres del tipo de personas que más detesto. Del tipo que puede morir fácilmente con una sonrisa"- recordó esas palabras del azabache.
-¿Morir fácilmente? ¡No me fastidies!- quería gritar sus pensamientos pero su cuerpo estaba debilitándose a una gran rapidez –nadie quiere morir, nadie… da mucho miedo. Yo realmente quiero seguir viviendo, ser feliz y tener una muerte pacífica y-y además… ¡Prometí que lo encontraría!
-"¿A quién?"
Notas de autora:
Narradora: perdón la tardanza tuve muchos problemas para imaginarme algunas escenas. A veces Sena puede ser complicada.
Sena: … directora tú a veces eres un fastidio ¬¬
Narradora: grosera. Tuve escuela y proyectos ~ realmente con esa presión luego ni te inspiras
Siebzehn: eso y que tardaste en recuperarte de la golpiza de Zwei
Narradora: …. ¬¬ seriamente pienso en quitarle el protagónico ¿No estás de acuerdo Sena?
Sena: (nerviosa) ehh yo emm… O/o
Narradora: ¿a quién le pregunto? ¬¬*
Zwei: no me interesa sólo espero que no me quites mis peleas (aura sombría).
Narradora: (en guardia) no seas así! Si no haré que Sena se quede con alguien más! Ò^Ó la dejaré con Siebzehn o Alphonse u otro que se me ocurra
Sena: o~O!
Siebzehn: a mí no me interesa las mujeres 3D
Narrador: tenías que ser otaku ¬¬*
Dreihzehn: creo que esa es la peor forma para persuadirlo U.U
Sena: estas vivo?
Dreihzehn: que acaso no viste mi heroica acción al final del capítulo? T.T
Sena: heroica acción? O.o
Narradora: esto se está alargando ¬¬. Bueno me despido espero que el capitulo haya sido de su agrado. Un agradecimiento especial a WretchedEgg2211 y por favor téngame paciencia para el siguiente chao chao ^/^
Y recuerden, está comprobado científicamente que dejar reviews mejora la circulación, hace bajar de peso, mejora la digestión, aumenta el autoestima y si estás soltero te garantiza un novio en menos de un año XD y salva a un panda.
