Konnichiwa! Happy new year! (me salió lo bilingüe con un vasito de sidra de ayer XD. Es broma, no tomo, jeje n/n)

Una super disculpa, lo sé; quieren matarme, pero perdonenme ¿si?. Es año nuevo, y quiero empezar bien ^^ así que seamos felices, y ¿verdad que si me perdonan?

Un abrazo y un beso a cada persona que a leído este fic, pero sobretodo a las que me han dejado un lindo review (las quiero mucho ^^)

Disclaimer: KHR! no me pertenece, es de Amano-sensei


Capítulo 4 – Alma rango "A"


Sentía un agradable aroma, fresco; cautivante, como el roció en primavera. Él mantenía sus ojos cerrados, quería disfrutar la experiencia de eso que alguna vez escuchó decir; olfato. En sus brazos había algo suave, curioso de ello movió su mano para examinar el objeto; tenía curvas, luego de pasar por algo un poco áspero llegó a una textura tersa, la apretó un poco; escuchó un gemido. Le gustó escucharlo; atrajo el objeto hacía él con fuerza. Entonces recordó que ya no se hallaba en el cielo, sino con una débil humana. Abrió sus párpados con lentitud para verificar la suposición de estar en el cuarto de la humana; antes de poder hacerlo, sintió una fuerza jalarle, para después estrellarse con algo y escuchar un "lo siento".

[***]

Miura estaba dormida, en sueños sentía una mano acariciar su cintura, hasta su cadera, pasar por la tela de la falda y apretar su pierna; soltó un gemido. Repentinamente sintió un retorcijón en su estómago; abrió los ojos de par en par; observó al muchacho de la mañana; recordando lo sucedido, suspiró. Nuevamente el retorcijón se hizo presente; intento retenerlo, pero no pudo. Corrió como si su vida dependiera de ello hacia el sanitario de su habitación; cerrando la puerta tras ella. Al recordar que era su ángel guardián quien se estampo contra la puerta, se disculpó apenada; pues era humana, y tenía necesidades biológicas ¿no?.

— Abre— ordenó molesto; quién se creía para hacer que se golpeara contra algo, eso lo pagaría caro.

— No, espera—. La muchacha estaba en angustia. Por qué Kami-sama era cruel con ella, ¿no le pudo haber enviado un ángel hembra en vez de varón?. Espera ¿los ángeles tenían sexo?. No, no lo tenían.

— Abre— demandó de nuevo; ella acababa sus necesidades con angustia, sudando la gota gorda de los nervios.

— No, Haru no puede— intentaba explicar, pero nada; entonces escuchó la amenaza definitiva. Miura se enjuagaba sus manos con aquel jabón que acababa de comprar.

— Tiraré la puerta— sentenció, y justó cuando iba a hacerlo, la chica salió de aquel lugar con rapidez, cerrando la puerta tras de sí.

— Ya, Haru ya abrió— dijo nerviosa.

— Te moderé hasta la muerte—. Hibari estaba por sacar sus preciadas armas, cuando un sonido se escuchó, era su estómago.

— ¿Hahi? ¿Tienes hambre?— preguntó olvidando la casi-vergüenza de un momento atrás.

— No—. El sonido regreso.

— Vamos para abajo, ahí cocinaré algo. Seguramente es porque te materializaste; como dijo Lambo-san— se auto-explicaba; los afilados ojos azules le miraron, la siguió reluctante.

Una vez llegaron a la cocina. Miura preparo los alimentos y los sirvió; el moreno los degustaba.

— ¿Qué es?— miraba la comida, pues cada bocado le sabía bien.

— Hamburguesas, ¿no te gusta?—. No respondió, únicamente continuó comiendo. En ese momento llegó Lambo.

— Tengo una buena, y una mala noticia ¿cuál quieren primero?—. Dijo algo aburrido. La morena estaba tensa; el custodio ignoró al recién llegado.

— La mala –desu…— tragó saliva esperando la respuesta.

— Los demonios buscan tu alma porque al parecer es pura, alegre, pero sobretodo te buscan a ti porque…— se detuvo; cómo decirlo sin alarmarla, se rascó un poco la nuca y soltó—. Puedes engendrar niños con poderes demoniacos de rango "AA"; es decir de los más altos, sin importar sí el akuma es de bajo rango. Además de que tu alma puede ser consumida lentamente, es decir; te pueden torturar hasta dejarte casi muerta, y curarte para después volver a comerte, claro siempre y cuando no te maten. Esa es la mala.

Haru estaba en shock; casi se desmaya, pero aún permanecía de pie. Hibari escuchaba todo, al parecer su humor iba mejorando con la comida llamada "hamburguesa" y la noticia de que se podría deshacer de la mujer sí la entregaba a un demonio.

— ¿Y la buena?— preguntó la morena.

— Es que los demonios todavía no saben que puedes engendrar o que pueden comer tu alma en partes; así que te comerían de un tirón al saber únicamente que tu alma de alta calidad o rango "A" ¿no es bueno?—. Comentó el chico tranquilamente—. Además…

— ¿Además?— un rayo de esperanza le invadió.

— Kyoya no te puede matar porque sería condenado a vagar, así que para deshacerse de ti, debe buscar el lazo que los une, y destruirlo; así que por lo mientras estás en buenas manos.

— ¿Qué?—. Un aura amenazante invadió el lugar; Hibari había dejado de comer, para preguntar.

— ¿No lo sabías?—. Lambo recordó que en parte, decirle era su misión, así que repitió tal como Kami le dijo:

.

Según las reglas del cielo:

Si un ángel que es custodio y abre la puerta prohibida; quedará en transición entre el cielo y el infierno; sin ser ángel ni demonio, hasta que decida por sí mismo qué camino tomar. Para eso tiene que romper su lazo con el humano que protege, sin embargo:

No puede asesinar al humano, eso lo condenaría a estar atrapado entre los mundos eternamente.

Cada humano tiene un lazo diferente con su custodio, después de que este es asignado; así que debe de descubrirlo por sí mismo

En caso de que el humano muera sin ser provocado por el custodio rebelde; este será llevado a juicio para decidir su futuro. Él puede escoger la forma del juicio.

Si el custodio llegase a romper alguna regla por ayudar a su protegida gana poder celestial; si lo daña, adquiere poderes demoniacos.

La reencarnación del alma queda prohibida, a menos que se convierta en humano.

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El ex-arcángel farfulló una blasfemia contra los cielos; se escucharon unos truenos, y luego todo regresó a la normalidad.

— Seré tu custodio herbívora, pero no harás nada si yo no lo ordeno— sentenció, para después preguntar.

— ¿Cómo me cambió de ropa?— aludiendo a cómo Lambo se había cambiado de una túnica blanca a ropa casual.

— Mm… piensas en el diseño que quieres y aparece; pero como fuiste degradado; tienes que comprarla. Aunque no te enojes. Dino-san me dio unos paquetes para ti—. El muchacho le extendió varias bolsas, dentro había pantalones, camisas, etc.

— Pero primero date un baño— comentó el oji-verde, desapareciendo del lugar.

Haru por otro lado; seguía divagando en la forma más fácil de morir; no había muy buenas ideas; así que se relajó.

— ¿Su nombre?— preguntó resignada.

— Hibari Kyoya. ¿Dónde y cómo me baño?—. Primero asintió, luego extendió los ojos como plato con un rubor en sus mejillas.

— ¿Eh?— pronunció torpemente; su ángel rodó los ojos.

— Mordería a la muerte a ese tal Lambo, pero de verdad necesito limpiarme. Él mencionó un baño —explicó arrastrando las palabras.

— Ah… en mi cuarto hay uno, puedes ducharte ahí; hay jabón y todo. Nada más que cuando salgas te cambias y no hagas ruido por favor; pues papá llegará pronto— decía tranquila, ¿qué más podía pasar?; nada se dijo.

— Báñame— demandó. Ahora sí; le iba a dar un paro cardiaco.

— ¡Hahi! ¿Q-qué?

— Los ángeles no se bañan, siempre están puros y limpios; así que es la primera vez; báñame— volvió a ordenar.

En ese momento Haru estaba dispuesta a dar una cátedra a Hibari sobre la diferencia de sexos en los humanos, y moralidad, así como un discurso sobre la cultura y sus derivados para con el otro género, pero…

Se escuchó la chapa de la puerta, Miura se espantó; corrió hacia su habitación en un santiamén con el moreno detrás de ella, para evitar caerse o topar con algo. Una vez la puerta se abrió, se escuchó.

— Haru, hija ¿dónde estás?—. El señor Miura caminaba por el pasillo rumbo a las escaleras; pero al escuchar la voz de su hija se detuvo.

— En mi cuarto. Estudiando para un examen sorpresa sobre anatomía; ya comí, no voy a bajar. Buenas noches otou-san— después cerró su puerta con seguro. Su padre suspiró y bajo los escalones.

— Estos niños hoy en día, estudiando al último momento—. El señor fue a la cocina, calentó y sirvió las hamburguesas que habían quedado y después tenía planeado dormir.

[***]

Mientras, en la habitación de Haru…

— Hibari-san; no puedo bañarlo, porque eso no… bueno… los humanos se dividen por su sexo, y…— la chica estaba roja como un tomate, balbuceaba varias cosas confusas. El moreno le veía fijamente con molestia.

— Los ángeles no tenemos sexo; no somos humanos. Mi apariencia es etérea— siseó con desespero.

— ¡Ah! Entonces parece hombre, pero no lo es. Bien; así Haru si puede bañarlo—. Error; efectivamente era verdad que no tienen forma, que son incorpóreos; pero sólo en el cielo; su sexo se muestra al estar en la tierra; cosa que ninguno de los dos sabía.

La joven lo introdujo al baño, luego le dijo que se quitará sus ropas mientras ella preparaba la tina con agua caliente; Miura estaba de espaldas a él; acomodaba el shampoo, jabón, esponja; etc. El chico se quitó la túnica sin tapujos; después de todo en el cielo no hay tabús, porque todo es bueno.

Miura se levantó girándose hacía donde estaba el muchacho cuando observo la desnudez del mismo, dejando ver perfectamente su aparato reproductor. Haru se viró de golpe con la sangre en las mejillas.

— Hi-Hibari-san… etto… sabe, creo que tiene que bañarse usted mismo—. Estaba a punto de salir lentamente cuando la voz de él la detuvo.

— No podemos alejarnos, así que bañarnos es parte de la labor. Aprovecha y date uno también— pronunció con desinterés mirando la tina— tengo que entrar ¿no?— se volvió a la roja muchacha, que asentía.

"¿Un baño? Es verdad, no lo había pensado. Haru-baka. ¿Cómo me voy a bañar?, en la tarde pase al baño porque estaba a menos de 5 metros; pero la tina y regadera están a más de 5; soy tan…"

— Apresura y quítate la ropa—. La chica negó observando al azabache entrar en la tina con lentitud.

"Bueno, es atractivo; cuerpo perfecto… ¡NO! Ese no es el punto; además es un ángel" un foco se prendió en su cabeza "es verdad, es un ángel; mi ángel; así que siempre me cuida, vela por mi, y jamás tendría pensamientos extraños de mí; no es humano… entonces no hay problema ¿no?"

Segundo error; primero: Hibari efectivamente tiene género por estar en la tierra; segundo: es medianamente humano al no ser ángel ni demonio; tercero: No es su ángel por naturaleza, sino que es un custodio obligado; lo que cambia el orden natural; pero eso tampoco lo sabían.

— Cierra los ojos, por favor— pidió resignada la muchacha mientras se sacaba sus prendas; hasta llegar a la ropa íntima. Kyoya, como buen rebelde; no cerró los ojos, no se viró y sí se mantuvo observando a la muchacha.

'Es diferente a los ángeles' pensó. Ahora que se fijaba; los ángeles suponían no tener sexo; pero… curiosamente la mayoría tenías rasgos masculinos; era extraño… tal vez por eso, sólo eran creados por Kami-sama y jamás tenían descendencia ni conocían emoción alguna. Si probablemente era eso, pues la persona a lado de él era muy diferente.


¡Ta-chan! (mal sonido de suspenso y final ¬¬) ¿qué les parecio? me interesa mucho saber su opinión. ¿Se imaginan algo? ¿si? ¿no? (jeje, no hay nada pervert, creo ^^)

Bien, explico:

Según varias cosas leídas, comentarios de radio; etc. Deduje que para el fic, lo mejor sería que los ángeles no conocieran las emociones, pues sí hay sentimientos; se crean por consecuencia; el amor y el odio; y como Kyoya era arcangel; no sabe nada de cosas terrenales. Sin embargo Lambo o ángeles que han convivido con los humanos o les han observado; si entienden n_n

Cualquier duda, preguntarmela; pues luego me lío yo sola U_U

Gracias por sus reviews a:

Miku Takamine: ¡Hola! Si, a mi luego me pasa; gracias por comentar ^^ Jeje; debido al comentario de ¿cómo se van a bañar? me vino la parte final del fic a la mente XD Espero te haya gustado el capítulo ^^ ¡Feliz año! Miku-chan *un abrazo con mis mejores deseos*

Mary-chan: ¡Hola! Mary-chan; gracias :D Espero estés mejor y con ánimos para este año; disculpa el atraso de mi actualización. Ahora ya sabes qué paso al momento de despertarse XD se me hizo cómico y lo coloque. Espero tus ánimos sean positivos *un abrazo con todos mis buenos deseos* ¡Feliz año!

Valeria: ¡Hola! Muchas gracias, después de tanto tiempo, pude continuarlo; espero te haya gustado el capítulo. ¡Feliz Año! Que este año sea lleno de buenos deseos. *un abrazo*

Miura Harushino-Haru: ¡Hola!. Muchas gracias. Disculpa tardar tanto en actualizar u_u Nuevamente gracias. Te puedo pedir el favor de darme de nuevo tu correo; es que no aparece en el review U_U por eso no puedo agregarte. Gracias. Espero este capítulo te haya agradado; me gustaría saber tu opinión n_n ¡Feliz año! Cuidate y espero este año sea genial para ti *abrazos*

Tamila no: Kya! ¡Hola! gracias; que bien que te este gustando el fic. Disculpa tardarme en actualizar T-T (la inspiración luego me deja). Gracias. ¡Feliz año! *un abrazo* Cuidate. Bye~!

Les mando un abrazo super fuerte a cada una; gracias por leer mi fic ^^

Cuidense.

Dejen reviews; onegai (y su año será super genial :D y el mío también gracias a ustedes ^^)

Ja ne! ;D *abrazos*