Hola! Tercer capítulo aquí n.n
Dimensiones
Capitulo 3
Sinfonia
Death the Kid pensó que ese sería un día tranquilo en casa. Leía un buen libro sentado en la sala, aunque a un par de metros de él Liz y Patty veían la tv, y Patty le hacía a Liz una trenza. Cosa que lo estaba poniendo nervioso, pues a pesar de haber superado bastante bien lo de la simetría después del incidente en el libro de Eibon, aun tenía una que otra reacción ante la falta de perfección. Trataba de no prestar atención. Trataba de evitar voltear, de verdad estaba tratando.
Patty tarareaba una canción y Liz no dejaba de ver la película. Dios, era invitante, necesitaba arreglárselas para…por lo menos guiar a Patty para que no quedara tan… desaliñada…con cabellos sueltos por aquí y por allá…
Kid estaba a punto de ponerse de pie cuando una fuerza salida de la nada derrumbó una de sus paredes.
-¡Yahoo!- Black Star irrumpió en la vivienda del joven Shinigami con violencia. Kid vio con impotencia e incredulidad desaparecer la pared de su perfecta y simétrica sala. Esto era aun peor que la trenza de Liz…
-Ahora veamos, ¿Dónde está ese pequeño Shinigami, eh? ¡Necesito hablar con el ahora mismo!- preguntaba el moreno viendo hacia todos lados, mientras Tsubaki volvía a su modo normal, apenada por los destrozos ocasionados por su compañero.
-Black Star, creo que te paraste encima de él.
-¿Huh?- en seguida, Black Star salió volando por los aires debido al impulso que recibió por parte de Kid, quien estaba muy, muy molesto debido a la irrupción en su apacible morada, pero esto no pareció importarle a Black Star, quien nada mas al reponerse un poco, encaró a su amigo.
-¡¿Se puede saber que haces llegando de esa manera a mi casa, irrespetuoso?
-¡Tu sabes muy bien lo que me trae aquí! ¡ Ayer dejamos a medias el asunto de lo de Soul y Maka! ¡No me digas que te conformaste con la resolución de tu padre de "lo discutiré con los profesores y decidiremos qué hacer"!- esto último lo dijo imitando la postura y la vocecilla despreocupada de Shinigami-sama, cosa que hizo irritar aun mas a Kid.
-No es que me haya conformado- repuso Kid, mientras comenzaba a recoger los destrozos, apareciendo repentinamente con un delantal y una escoba- es que mi padre tiene razón. No sabemos lo que tendríamos que enfrentar en caso de ir allí. Probablemente no estamos preparados para algo así.
Black Star lo miraba torciendo la boca, bastante insatisfecho con la explicación, por lo que se sentó con las piernas cruzadas y observó a Kid limpiar.
-No entiendo- dijo- se supone que son nuestros amigos. Nosotros nos lanzamos de cabeza al estúpido libro de Eibon a buscarte. Lo menos que se merecen es que hagamos lo mismo por ellos, ¿No?
Kid apretó los dientes. Claro, él pensaba igual, pero…
-Podemos pasar de las ordenes de tu padre esta vez, ¿No? Si traemos a Maka y Soul a salvo, no podrán reclamarnos nada.
Kid se puso de pie- estaba agachado recogiendo escombros- y miró a su amigo a los ojos con determinación.
-No haremos tal cosa. Mejor hay que descansar mientras nos necesiten para algo- su tono pasó a ser comprensivo; a veces Black Star era como un niño- suficiente tenemos con que ellos no estén. Los tiempos están muy agitados y no sabemos si en algún momento tenemos que estar aquí protegiendo la ciudad. Sin ellos será ya bastante difícil como para que nosotros también nos ausentemos y peor, sin dar explicación alguna. Sería lo más irresponsable que podríamos hacer en un momento asi.
Black Star se puso de pie a la par de Kid y lo miró de frente.
-¿Esa es tu última palabra? Escúchate Kid. Tú eres un Shinigami…pero te has permitido temer como un humano cualquiera- suspiró- entonces hare las cosas a mi manera. Tsubaki, vámonos.
-Espera, Black Star- Kid miró a su amigo con detenimiento. Black Star decidió darle una oportunidad, que dijera lo que tuviera que decir- Dame un par de días. Si mi padre no decide algo que hacer pronto haremos lo que tú digas. Solo no hagas algo estúpido tu solo.
Se molestó un poco de que Kid lo llamara estúpido, pero el trato le pareció bueno, asi que extendió su mano hacia él.
-¿Es un trato, joven maestro?
Kid sonrió y estrechó la mano de Black Star, cerrando el acuerdo.
…
Maka se alejó lentamente del letrero y su primera reflexión fue obvia; estaban en una dimensión sin sonido con un nombre irónico.
En cuanto a Soul, este se había repuesto al shock que le provocara ese terrible zumbido en los oídos, pero lo había dejado bastante aturdido. Definitivamente entre las tres dimensiones que llevaban recorridas se habían propuesto hacerle la vida pudo reponerse de la agitación se puso de pie.
Maka se acercó. Llegar ahí la había sumido en una reflexión profunda de lo que le había dicho a Soul solo unos minutos antes. Se sintió necia y estúpida. Quiso decir su nombre, pero su boca no emitió sonido alguno. Se moría por disculparse y admitir lo tonta que había sido, pero él no la iba a escuchar.
Solo se acercó y le tendió la mano. Soul miró la mano de Maka, pero se puso de pie por sí mismo. Quiso decirle muchas cosas pero el también había entendido el mecanismo del lugar. Simplemente asintió con la cabeza y comenzó a caminar mientras le tomaba la mano, pero con una frialdad extraña que ella no se esperaba.
Era lógico que estuviera molesto. Por parte de ella…disculparse probablemente no era lo mejor que podía hacer. Sería como admitir su error y no se sentía lista para ello.
¿Pero por qué tendría que disculparse ella? si siempre era lo mismo, siempre había algo o alguien que se interponía entre ellos, no era su culpa y no tenia porque sentirse mal al respecto…Soul era el que nunca tenia respeto por ella, y siempre se dejaba llevar por el primer escote que se le ponía en frente.
Habiendo reflexionado esto, se soltó de él y salió corriendo en otra dirección.
Soul solo la observó hasta que se detuvo, a varios metros de donde estaba él.
Por su parte, se quedó de pie, esperando. Estaba oscuro, pero al menos no pensó que en ese lugar la noche también fuera permanente.
El comprendía. Él entendía perfectamente que Maka estuviera enojada. Seguramente lo había visto de alguna forma comprometedora con la bruja que había tratado de convertirlo en su cena (¿o almuerzo?), pero en su defensa, podría decir que nunca fue su intención. Básicamente había sido drogado y luego hipnotizado.
Pero bueno, él trató de respetar su decisión de no hablarle ni verle. Bien, era bastante oportuno entonces que hubieran caído en una dimensión así.
Sin embargo, había algo que se puso a pensar justo cuando se encontró solo en semejante silencio. Y eran las palabras que Bloodia le había dado como explicación tras desistir de su terrorífica cena.
"No puedo alimentarme de un corazón que no me pertenece".
Obviamente, el jamás hubiera sido tan imbécil de enamorarse perdidamente, por bella que ella pudiera ser. Pero por otro lado, si lo que había dicho era verdad, eso solo significaba una cosa.
Su corazón. Su corazón sarcástico, cínico y retorcido, que él había protegido de todo y de todos desde que era tan niño, había quedado al descubierto. Y se había dejado atrapar.
Soul acercó su mano a su corazón y lo sintió palpitar. Era una sensación tan reconfortante y confusa.
Así que, ¿justamente ella, amigo? Bien. Pero ambos nos meteremos en problemas, y lo sabes.
…
Es un tonto. Soul es un verdadero tonto.
¿Porqué se había dejado seducir tan fácilmente?
¿Y porqué a ella le importaba tanto?
Maldición. Siempre era lo mismo. Siempre le importaba y no lo podía remediar. Y ahora estaban en un lugar en el que no podía hablarlo…bien, no podía gritarle en la cara lo molesta que estaba con él.
¿Pero molesta porqué? ¿Quién era ella para decirle a quien seguir y de quien…enamorarse?
Maka se preguntó largamente si valía la pena el esfuerzo. Si valía la pena liberarse de la máscara y decirle la verdad por única vez.
Que era una tonta, una celosa y una necia. Que era una egoísta estúpida que no soportaba más. Que había cometido una de las peores tonterías que pudo haber hecho.
Se había enamorado. Y de él.
Por shinigami-sama. Se había enamorado de Soul.
…
De acuerdo, analizando las cosas: no había forma de hablar, así que no había modo de aclarar las cosas. No tenía a la mano nada con lo que escribir, por lo que tampoco podía recurrir a una carta. Aunque, de cualquier forma, no lo haría así. Necesitaba un confrontamiento directo, hablarlo de frente y aclarar las cosas.
Pero no podía hacerlo en un lugar así, por lo tanto lo único que se le ocurría era salir pronto de ese lugar para por fin poder decirle lo que deseaba y acabar de una vez. Pero ella se había alejado, así que lo único que podía hacer era ir a buscarla.
Soul se puso en camino. Solo unos metros lo separaban del resto de su vida.
¿Pero si ella lo rechazaba? ¿Qué iba a hacer si Maka se alejaba de él una vez más? Se detuvo - solo un metro lo separaba de ella. Claro, no lo había escuchado acercarse, no había como.
De pronto, Soul noto como los hombros de Maka subían y bajaban en ligeros temblores. Tenía los brazos agarrotados alrededor de su cuerpo, sujetándose a sí misma con mucha fuerza. Soul entonces se sintió muy mal, como si él fuera el culpable del llanto de su compañera, aunque él no había hecho nada malo, a su propio parecer.
Maka… pero olvidó por completo la falta de sonido de ese lugar. Dio tres pasos más y entonces sus brazos se aferraron al cuerpo de la chica, quien le daba la espalda. Ella no se movió.
Que dejara de llorar. Solo quería que dejara de llorar.
Se sorprendió al sentirla en completa serenidad, ni rastro del llanto que él había sentido momentos antes.
De un momento a otro, el cuerpo de Maka se desvaneció completamente entre sus brazos.
….
Maka se había alejado de Soul lo suficiente para ponerse a pensar. Decidió que mientras estuvieran allí, no tenían porqué pelear. Lo primero era salir, volver a su hogar. Ya habría tiempo para tonterías y discusiones después.
Mientras tanto…bien. Le quedaba una decisión que tomar, ahora que había aclarado sus sentimientos con respecto a él. ¿Decirle o no decirle?
Por un lado lo deseaba tanto…decirle que lo quería más que a nadie en el mundo, que todos los días rogaba por que todo fuera bien para los dos, que no ocurriera ninguna catástrofe que los hiciera luchar hasta el borde de la muerte, como se había vuelto habitual. Que siempre que despertaba en las mañanas lo primero que quería escuchar era su voz quejándose por algo, o ver sus ojos cerrados por no quererse levantar e ir a la escuela.
Que si aceptara su amor ella sería la persona más feliz de este mundo.
¿Pero qué si él no la quería igual?
Se volteó y lo miró de reojo. Él se había sentado recargado en una enorme roca.
¿Sería capaz de romperle el corazón?
Si eso pasaba…podía con ello, ¿No? De peores situaciones se había zafado antes. Podía con él. Podía soportar lo que fuera.
Maka estaba dispuesta a arriesgarse, a darlo todo.
Pero entonces recordó que no podían hablar, o más bien, que en ese lugar no se oía sonido alguno. Le dio un poco de rabia, pero al menos eso le iba a dar un poco más de tiempo para pensar qué decirle. Una traviesa sensación de felicidad le recorrió el cuerpo, desde el estomago, dando vueltas por todo su torrente sanguíneo, llenando en tropel su corazón. Pensó que quizás era la mejor decisión que había tomado en su vida, se sintió valiente, nueva, fuerte, y sobre todo, al borde de ese peligro que tanto le gustaba, una satisfacción extraña y perfecta.
Se dio la vuelta y lo miró, de nuevo, sentado donde lo había visto por última vez. Se acercó lentamente.
Tenía la cabeza agachada, como si estuviera triste o pensativo. Ella sonrió de lado, de nuevo se sintió terrible por lo de antes, pero ya que no se podía disculpar se limitó a arrodillarse a su lado. Le puso una mano en el hombro y lo movió ligeramente. Pero el no reaccionó. Maka, confundida, se colocó frente a él y lo movió un poco más fuerte, hasta que la cabeza de Soul cayó hacia atrás, y él, desde esa posición, la miraba con los ojos más vacios que ella hubiera visto en toda su vida.
Podría jurar que su corazón se detuvo, al menos unos segundos.
¡Soul! Entonces comenzó a zarandearlo, con tanta fuerza que su cabeza se mecía violentamente de adelante hacia atrás.
De pronto, literalmente, el chico se hizo humo frente a sus ojos. Maka, completamente horrorizada, se puso de pie, dando un par de pasos hacia atrás. ¿Cuando había empezado a hacer frio? ¿Cuándo esa pesada neblina lo había invadido todo?
¿Cuándo demonios había perdido a Soul?
…
Soul corría sin rumbo, mirando hacia todos lados. Casi perdiendo el juicio. Maka, Maka, ¿Dónde podía estar Maka? Eso….tenía que haber sido una ilusión, las personas no se descomponen en el aire de un momento a otro, ella tenía que estar en algún lugar, ella tenía que estar esperándolo en algún sitio, para darle un puñetazo en la cabeza, para regañarlo aunque sea con la mirada, pero entera y viva.
Quiso gritar. Por Shinigami que gritar al menos le ayudaría a sacarse todo el terror que lo había inundado desde adentro, pero abrir la boca y tener la sensación de que todo lo que hacía era echar aire no era lo mismo. Se detuvo, llevándose las manos a la cabeza, sujetándose el cabello mientras las ansias lo consumían. A su alrededor… todo se veía igual… ¡estaba corriendo en círculos!, maldición, y por ningún lado había ni rastros de Maka.
Maka…Maka, por favor, ¿Dónde estás?
Se quedó parado un momento donde estaba y dio varias vueltas sobre sí mismo, tratando de forzar su vista, como si ver más lejos le permitiera encontrarla.
…
Maka permaneció de pie en el mismo sitio por varios segundos antes de darse la vuelta y comenzar a caminar. Como un verdadero zombie.
Sentía su cuerpo temblar, el miedo la había paralizado por momentos. Se abrazó con ansia, y comenzó a caminar mientras las lágrimas bajaban por su rostro. Se dijo a si misma mil veces que quizás era un espejismo, una mera ilusión, pero igual le hizo sentir un terrible hueco en el estomago y el corazón paralizado en el pecho. Se limpió los ojos, pero las lágrimas se negaban a detenerse, mientras en su garganta se ahogaba un gemido lastimoso que se alegraba de no poder escuchar.
Soul debe estar vivo… se dijo, buscando valor…debo encontrar a Soul…
Entonces comenzó a caminar más rápido, y cuando su corazón hubo descansado, cerró los puños y tomó impulso para correr.
Corrió y corrió todo lo que pudo, mientras la neblina se hacía un poco menos densa.
Pero no tardo en darse cuenta, mientras más corría, lo único que lograba era regresar al mismo lugar.
En este punto, comenzó a sentir en su cabeza el mismo zumbido que al entrar en aquella dimensión, pero un poco más fuerte, de manera que tuvo que sujetarse la cabeza. Le dolió muchísimo, quería gritar con todas sus fuerzas pero no podía hacerlo, era como si sus gritos se quedaran almacenados en su cabeza provocando una presión aun más fuerte.
El dolor fue tan intenso que cayó al suelo completamente debilitada. Se sujetó la cabeza hasta que el dolor desapareció completamente, pero le faltaba el aire y no podía levantarse.
…
Soul cayó de rodillas al tiempo que sus piernas temblaban. Había corrido como un verdadero demente y cada vez se encontraba más desesperado. Se arrastró hacia una piedra y una vez allí se recargó, tratando de recuperar fuerza…y de paso, ya que estaba en eso, la cordura. No tenia porque sentirse así, cuando perdía el control, cuando se desesperaba, corría mucho riesgo de hacer cosas que no deseaba hacer. Ella no estaba muerta, necesitaba metérselo en la cabeza.
-pero en la cabeza ya no te cabe mucho y lo sabes…
Ya te habías tardado.
-Ya. No pensé que me extrañarías. Pero ¿Porqué tienes miedo? Pensé que lo tenías todo bajo control, si hasta pensaste decirle que la amas.
Eso no te incumbe…
-Me incube tanto como a ti. Después de todo, soy parte de ti. Lo que hagas contigo, me afecta a mí también. Y la última media hora ha sido como si un terremoto pasara por este sitio.
…
-bien, y ¿qué harás si está muerta de verdad? Te volverás completamente loco.
…
-Yo digo que lo mejor que puedes hacer es buscar la salida por ti mismo y volver a casa.
...no hare tal cosa.
…
Soul miró al frente, y su corazón dio una violenta sacudida cuando la vio, a lo lejos. Ella, en el piso, se ponía de pie lentamente. Se quedó paralizado en su sitio, casi sin poderlo creer.
…
Maka, aun temblando, consiguió ponerse de pie, y al mirar a su alrededor el mismo lugar donde todo había empezado.
Miro por sobre su hombro, y distinguió la silueta de él sentaba en esa roca.
Su cuerpo comenzó a temblar violentamente.
Se dio la vuelta, él estaba parado, mirándola con los ojos muy abiertos.
Caminaron en dirección al otro un par de pasos. Luego los pasos se convirtieron en grandes zancadas, hasta que se encontraron uno frente al otro y se abrazaron como nunca, tan fuerte que parecía que nunca se iban a poder soltar. Sus corazones palpitaban tan fuerte que…sí…casi podían escucharlos…
Se retiraron, con algo de vergüenza. Pero ambos agradecían en su interior de que todo estaba bien. Se quedaron quietos uno frente al otro, temiendo que volviera a ocurrir.
Me alegra que estés bien.
Ambos lo pensaron pero ninguno lo pudo decir. Pero, ¿acaso importaba? Se habían encontrado y eso ya era bastante luego de semejante susto.
Maka comprendió entonces que si a él le pasaba algo de verdad, ella no podría perdonárselo. Soul por su parte entendió que sin ella se volvería loco. Solo tenían que salir de ahí y decirse todo lo que tenían en su interior, sacárselo de una vez. Ambos ansiaban en su interior ese momento.
Era como si hubieran llegado a ese lugar exclusivamente para recibir una lección, una muy buena.
A lo lejos, luego de un rato de haber caminado, encontraron el camino que los llevaría a la siguiente dimensión. Maka miró hacia atrás, y al ver las montañas y el desierto cambiar de forma, desaparecer y volver a aparecer, se dio cuenta de que había cometido un error. Se trataba de una dimensión de espejismos. Tenía sentido porque los espejismos no producían sonido alguno.
Finalmente hallaron la neblina que tenían que cruzar para llegar a la siguiente dimensión.
Se tomaron de la mano, dispuestos a no soltarse más.
Pero al atravesar la densa neblina, Soul sintió una fuerte descarga en su mano, lo que lo obligó a abrirla. Con Maka ocurrió lo mismo, y cuando voltearon a verse, se perdieron uno al otro en la neblina.
-¡Maka!
-¡Soul!
Bien…al menos el sonido había regresado.
Continuará….
Jejeje, bueno, solo quería darle una lección a ese par xD pero como me gusta hacerlos sufrir n.n
Saludos
Atte. Yereri
