Konnichiwa! Una disculpa por actualizar hasta hoy; la verdad no había tiempo ni inspiración. Para los que sigan el fic, muchas gracias. Un abrazo.
Espero les guste este capítulo. Disfrutenlo XD
Disclaimer: KHR! no me pertenece.
Capítulo 5 – Primer día de clases.
Sentía una escudriñadora mirada sobre su cuerpo, los nervios estaban latentes en su ser.
"¡Hahi! Calma, calma; es el custodio de Haru, sólo eso"
Dos prendas menos, y su cuerpo estaría como Dios la trajo al mundo; su corazón latía con fuerza, hasta que una gran idea le vino a la cabeza y detuvo sus movimientos.
Hibari levantó por milímetros una ceja.
—Haru primero tiene que bañar a Hibari-san antes de ella; así que me quitaré el resto después —explicó, el moreno no dijo nada, pero veía curioso esas mejillas arreboladas de la chica y cómo se acercaba con timidez.
—Primero, tiene que relajarse, le enseñaré a bañarse para que después lo haga solo —. Esperó unos segundos para recibir la afirmativa respuesta, pero no hubo nada, así que resignada; se agacho a lado de la bañera, tomó el frasco de shampoo, recibiendo una atenta mirada azul ante la acción.
—¿Qué es? —. Miura se sorprendió un poco, pero respondió.
—Es para el cabello, se llama shampoo. Cierre los ojos por favor; sino lo hace, pueden arderle —recitó como si le explicase a un niño. La fría mirada fue escondida bajo esos pálidos parpados masculinos que se cerraron con lentitud.
—Huele a hierbas —soltó despreocupado. La muchacha abrió los ojos, leyendo la etiqueta varias veces. Lloro mentalmente al notar que había comprado el shampoo equivocado, y en vez de tomar el de flores, agarró el de bosque.
"Ese aroma no es femenino desu"
Miura coloco algo de aquel líquido en su mano, la llevó a los cabellos oscuros de su guardián. El ángel se estremeció al sentir algo frio sobre su cabeza, sin embargo no lo exteriorizo; así como tampoco mostró su estado relajado al sentir aquellos dedos femeninos masajeando sus hebras en formas circulares, ni expresó el ligero ronroneo que casi se le sale ante aquel simple acto que le acicalaba; se sentía bien.
La chica se encontraba tensa ante la perene estoicidad de su defensor, tal vez no le agradaba nada aquel baño, pues su rostro se mantenía inmutable; soltó un resignado suspiro.
Dejó su labor a un lado; y la hipnosis de Hibari ante aquel masaje capilar desapareció como había llegado; molestando un poco al ex-arcángel. Estaba por abrir sus ojos, cuando escuchó.
—Voy a enjabonar su rostro, mantenga los ojos cerrados; por nada los abra, después sentirá el agua sobre su cabeza, tolérelo por favor.
Kyoya curvó sus labios ligeramente, pero asintió, dejándose hacer. Sintió las cálidas manos acariciar su rostro; un tenue cosquilleo aparecía conforme el tacto de ella le rozaba; sentía algo en su piel; probablemente aquello llamado jabón; la suavidad con la que le enjabonaba, como si temiera equivocarse, esa lentitud; impacientaban al moreno sin saber la razón.
Posterior a eso, la chica tomó la regadera de teléfono en sus manos, y empezó a enjuagar los cabellos, masajeándolos nuevamente con parsimonia, el cabello de Hibari-san era muy suave, sedoso, semi delgado, agradable al tacto; se sonrojo al pensar en eso. Al terminar de enjuagar aquellas hebras, pasó el agua al rostro del ángel; las gotas caían una tras otra; y sin quererlo. Un pensamiento cruzo por la mente femenina; sexy.
El agua se detuvo, el azabache abrió sus ojos; percibiendo la mirada de aquella mujer. Habló.
—¿Terminaste? —cuestionó sabiendo de antemano la respuesta. Sabía que faltaba, pero esas mejillas teñidas le empezaban tanto a sacar de sus casillas como a gustarle; era contradictorio, pero cierto.
—¡Hahi! No, Haru no ha terminado, sólo que…—dudó, pero lo dijo —Hibari-san se ve muy bien con el cabello húmedo, es una imagen…¿sensual? —terminó, el custodio no la entendió y le resto importancia al tema.
—Prosigue con el baño —ordenó. Miura dio gracias a Kami-sama por hacer a los ángeles tan ingenuos en ciertas cuestiones; y sonrió.
—¡Hai!
[***]
Finalmente habían salido del baño; oh, sí había sido una tortura. Todo fue bien hasta que se dio cuenta de que tenía que enjabonarlo allí, y así como un tremendo rojizo se apoderó de su rostro, se desmayó; pero eso no había sido lo peor; lo que realmente le atormentaba, es que ese desmayo fue contraproducente.
El cuello, abdomen; esas partes estaban completamente limpias. Pero cuando se percató de lo que faltaba, ¡zaz! Quedó inconsciente.
Sentía varias caricias, alcanzó a escuchar su voz en un sonido ronco; ¿era su voz de verdad?. Sintió agua sobre su cuerpo; abrió los ojos completamente como platos, y sintió una mirada sobre ella; además de aquella mano que la sostenía de la cintura. Lo peor no fue eso; sino que estaba desnuda. Se tapó torpemente sus intimas partes; recibiendo una mirada extrañada por parte de su custodio; ella sonrió tontamente, pidiéndole que se virara. Hibari no lo hizo.
—¿Por qué? —fue la respuesta más estúpida que había oído en su vida; luego recordó. Hibari-san no tiene complejos ni tabúes; siempre ha vivido en el cielo, no sabe de esas cosas; eres una exagerada Haru; se dijo a sí misma. Soltó aire, y explicó, ocultando su cuerpo bajo el agua transparente de la tina.
—No es bueno mirar a una persona cuando se baña, sí lo haces; será una ofensa —. Hibari entendiendo, asintió; pero agregó.
—¿Por qué me viste entonces? —.Miura se puso más roja de lo que ya estaba, su paciencia tenía un límite.
—Hibari-san es mi ángel, entre nosotros no hay esas restricciones; pero ante los demás es de mala educación, y por sentido común no se hace —casi gritó la respuesta, el moreno la miró inquisitivo.
—Bien, entonces puedo mirarte —. Fue la brillante conclusión del moreno. En realidad no es que sintiera nada al verla, pero la diferencia física le llamaba la atención. ¿Cómo Kami había hecho dos seres tan distintos? ¿Por qué ella era diferente a él? Esa mujer se veía tan frágil, y cuando se había desmayado, él sintió algo que no le gustó; pero que apretaba su pecho y no sabía qué hacer. Pensó que tal vez era porque ella también necesitaba un baño; así que la había desvestido; y la introdujo en la bañera con él. Se terminó de lavar como ella le había enseñado, y luego prosiguió a cambiar el agua por nueva, y empezar a enjabonarla; y aunque no lo aceptará, ese sentimiento incomodo desapareció cuando la vio abrir sus ojos.
Traía una toalla que le cubría su cuerpo, mientras Hibari una pequeña tela que tapaba su cadera hasta los muslos. Miura se sentó en su cama, siendo seguida por el azabache. La chica suspiró.
—Hibari-san, puede voltearse para que me cambie por favor —pidió amable. El aludido se viró sin pedir explicaciones, había llegado a la conclusión de que esa mujer era problemática, y exageraba todo; además de que ya la había visto bastante y no encontraba la respuesta a que ella fuera tan diferente de él.
'Kami-sama es grande. Crear criaturas tan ruidosas y molestas no se me hubiera ocurrido' pensó mirando la luna a través de la ventana. Dirigió su mirada a la habitación, era de color naranja con algunos toques blancos. Cuando su mirar se posó en el femenino cuerpo, ella estaba con una bata de blusa-pantalón color hueso; buscando unas cosas dentro de las bolsas que Lambo le había dado en la tarde.
—¿Qué haces? —preguntó para saber por qué hurgaba en sus cosas.
—Haru busca ropa interior y una bata para que duermas. Lamentablemente no tengo futon, así que creo dormirás en el piso —. Las cejas de él se encorvaron; ¿dormir en el piso?, jamás.
—No lo haré —respondió mientras arrebataba unos boxers de la mano de la chica, dejó caer la toalla sin tapujos y se los colocó; luego se adentró en las cobijas y observó cuidadosamente a la morena.
—Entra o no duermes —mencionó; Haru indignada pero resignada se colocó a lado de Hibari. El moreno veía el techo, el corazón de Haru latía muy fuerte, pero el sueño le ganó y quedó dormida. Sin saberlo empezó a soñar.
[***]
Oscuridad, todo estaba oscuro. No había luz, no había nada. Escuchaba unas voces.
Corría hacia ellas, o al menos lo intentaba, pero parecía que no avanzaba nada, así se sentía.
Repentinamente observó dos siluetas, una era de un joven de ojos bicolor y cabello azul. La otra persona era su custodio.
Parecía que habían peleado, el de alas espectrales sonreía; Hibari le miraba con odio, una mujer de cabellos rojos, y alas de mariposa se acercaba al moreno. Le veía con esos ojos rojos. Sonreía y sin aviso; aprovechando la concentración del azabache para con su enemigo, le atravesó el pecho, muy cerca del corazón con una espada. Miura gritaba, pero nadie la escuchaba, se veía a sí misma correr e intentar alcanzar al azabache, pero algo se lo impedía. Sentía dolor, su pecho se desboronaba sin razón.
[***]
Escuchaba varios quejidos, giró su vista hacía la mujer; estaba bañada en sudor, murmuraba cosas no legibles; y de la nada empezó a llorar en silencio. La imagen se grabó en la mente de Hibari, sin pensarlo, dirigió sus dedos hacía las hebras de Miura y las acarició, y formando pequeños círculos, masajeó la frente de ella intentando darle confort. Cuando sintió que aquello que la hacía sufrir había pasado; se acomodó a lado de ella, y la abrazó por instinto. Después quedó dormido.
[***]
A la mañana siguiente…
Se desperezó, sus ojos se abrieron, sintió una respiración acompasada sobre su rostro y observó algo que acababa de aceptar; era hermoso. Aquel ángel sin su aura de "te mataré" se veía de lo más tierno con ese rostro sereno. Haru soltó una risita, pero luego observó el reloj.
Pego un brincó, despertando al Hibari. Este le miró molesto, pero curioso de ver a la morena de un lado a otro buscando varias cosas; entre las prisas. Miura no se percató de la mirada, se sacó las prendas que traía y se colocó su uniforme.
—Es temprano. Duerme. —aquella voz la hizo reaccionar, la muchacha le miró raro, luego gritó.
—¡De verdad tengo examen! ¡Mí calificación depende de ello-desu! —luego de ese chillido, corrió hacía el baño; pero esta vez el ángel fue rápido y no se estrelló contra la puerta; tan sólo se recargo sobre la misma, esperando a que la chica saliera.
Una vez arreglada, acomodó sus útiles y se situó la mochila al hombro. En ese momento apareció una luz verde, y de ella salió Lambo-san, sorprendiendo a la castaña.
—¡Hahi! —. Analizó la habitación, nada fuera de lo común; bien, todo iba bien. Miró a la confundida Haru, y a un Hibari…; espera, ¿en boxers?. Estaba por soltar una carcajada, pero se enfocó en su deber.
—Hibari-san tiene que ir al mismo instituto y clase que tú; de no ser así, no podrás asistir a la escuela —. Aquella verdad le cayó como balde de agua fría, pero asintió. Hibaro lanzó una mirada asesina al otro moreno, pero no habló.
—Bien, pero no tiene papeles, no puede hacerse invisible por no sé que problema habías dicho; ¿entonces cómo? —preguntó alarmada, su examen estaba cerca. Lambo sonrió tranquilo.
—Kami-sama es grande, y me dio el poder de controlar mentes y recuerdos; así que no hay problema, pero te encargarás de Hibari-san, él es…—meditó —especial con eso de las multitudes, ya lo averiguarás.
[***]
Estaba perpleja, faltaban cinco minutos para su primer clase, y su custodio se encontraba con el cejo fruncido sentado al lado de ella.
Los papeles, o la aceptación habían sido fácil debido a la intervención de Lambo; y el motivo por el que Hibari-san no fue presentado ante el salón aún lo recordaba con pena y temor.
—Bien, con esto eres oficialmente un alumno de Namimori, ¡Felicidades! —expresó el director sonriente. Lambo agradeció en lugar de Kyoya.
—Joven, sígueme para que te presente a la hora de la entrada —. El chico hizo caso omiso a la demanda de la profesora, simplemente se quedó a lado de la morena.
—No. Odio las multitudes y presentaciones tontas; mi salón es el mismo que el de esta mujer, me sentaré a lado de ella —. Haru infló las mejillas, pero entendía que esa era la mejor opción; aunque eso no evitaba sentirse molesta por los malos modales del muchacho.
—Son ordenes, y se cumplen —respondió la maestra, no soportaba esa actitud, pero una gélida mirada que le heló la sangre la calló. Con miedo ella se retiró del lugar, diciendo.
—Miura-san, tu deber es enseñarle a Hibari-san la escuela, y ayudarle a acoplarse. Se buena compañera de clases. Adiós —. Después de eso, la aludida asintió; y ambos se fueron al salón para lo que les esperaba.
El profesor entró al aula.
Levantarse. Saludar. Sentarse.*
Después de ese breve saludo formal; que cierto moreno omitió. El maestro repartió varias hojas.
—Bien, es un examen sobre biología. Espero tengan suerte —. Todos se pusieron a responder. El azabache miró la hoja sin hacer nada. No sabía nada de eso, pero sus dotes celestiales le ayudaron. De la nada, sintió que las respuestas eran claras y concisas; así que las escribió sin dificultad. Le dio tiempo de ver las graciosas muecas de su compañera de asiento al intentar responder; y ver como los humanos andaban más preocupados que haru por esa prueba. Si había sido muy fácil, pensó.
Al terminar el examen. Varios suspiraron, otros se quejaban, pero la brillante sonrisa de la chica de su costado le hizo esbozar una invisible sonrisa.
—Haru pudo terminar desu, soy feliz —comentaba alegre. Hibari se sintió bien, al menos esa mujer no era tan tonta, se dijo.
El breve descansó llegó, con el mismo; una multitud de chicas con las hormonas revolucionadas ante la imagen del nuevo alumno.
Una de tantas, preguntó.
—¿Cómo te llamas? —. Hibari no respondió, luego escuchó.
—¡Kya! Es del tipo frio y sexy; justo como me gusta —. No hubo respuesta. Pero esas voces colmaban la poca paciencia del chico.
—Cállense —siseó de forma tan fría que parecía ultratumba, las chicas se alejaron—. No se me acerquen, o las morderé hasta la muerte.
Sin pensarlo dos veces se levantó, dispuesto a encontrar un buen lugar solitario; sin prever que con ello se llevaba a la morena. Escuchó un chillido y se detuvo. Su aura asesina aumento, y mandando todo por un tubo, se salió del salón, halando con fuerza invisible a la muchacha.
Las féminas que se quedaron, soltaron su descontento en murmuras, y observaron a Miura como muchas veces anteriores; con despreció.
*Creo que así es como saludan en las escuelas japonesas a los profesores, aunque no sé si es por clase o sólo en la mañana.
Bien, ahora si pongo mis comentarios. Primero que nada, como se quedarón con ganas de saber qué pasaba en la bañera, pues lo puse; además eso me servirá para lo que viene después n_n y yo también quería ponerlo XD
Segundo, falta para que haya problemas, ahora son sólo algunas cuestiones. Y espero me disculpen por el Ooc en Hibari, me cuesta un montón escribirlo con su personalidad; pero me encanta la pairing T_T soy un caso perdido. Por cierto; Aclaro por sí hay dudas.
Sí habrá momentos romanticos (sí se pueden llamar así, y en algún momento Hibari tendrá más de un roce con Haru), pero voy lento, lo sé u_u.
Cualquier observación la agradezco.
Gracias por sus reviews a:
Valeria: Pues se bañarón, no juntos, pero se bañaron XD espero te haya gustado; habrá otro baño después, pero ese será medio ero (haber como sale XD). Me gustaría leer ese manga que me dices, sí lo llegas a encontrar te agradeceré que me pases el link :D. Muchas gracias por tus revies, y gracias por los que me dejas en los one-shot o drabbles; eres bien lindas (un abrazo) y siempre recibir un comentario tuyo me saca una sonrisa de felicidad al saber que te gustó el capítulo :D gracias.
StormDragon93: Hola. Gracias por el review. Disculpa la demora en la actualización. Espero este también te haya gustado n_n Saludos.
Mary-chan: Hola Mary-chan, un super abrazo. Soy tan feliz de que te gustase el capítulo. Espero este igual :D (spoiler: Hibari meterá mano, lo aseguro, pero después XD). Disculpa mi tardía actualización, y muchas gracias por todo, de verdad me alegras el día. Cuidate.
Tamila no: Muchas gracias, Es verdad, Hibari no parece ángel, sino demonio; aunque creo que aquí me quedó lindo el niño, y ooc ¬¬ pero es que le salió su lado angelical XD; espero no haya desmerecido este capítulo. Me encantaría saber tu opinión. Nuevamente gracias. Saludos.
Vicki27: Hola, ya te extrañaba Vicki-chan T-T Muchas gracias por el review :D Pues no recuerdo sí había respondido a tus preguntas, pero el primer ángel de Haru, tal vez sí salga, aunque no estoy segura. Lambo no salió mucho, pero ya tendrá su momento, de eso no hay duda, lo tengo mentalmente planeado, falta que me salga como quiero. Muchas gracias y saludos Vicki-chan, un abrazo.
Yuuniie Kuran: Hola. Gracias; disculpa actualizar tan tarde, de veras muchas gracias por el review. Espero que esté capítulo te haya gustado. Saludos.
Miku Takamine: Miku-chan, no te preocupes, es verdad eso de 'mejor tarde que nunca' (sí iba así, ¿verdad?). La acción, yo también quería poner algo de acción, pero mi conciencia me dijo; es un ángel, esperate a que sus hormonas funcionen mejor, por eso; aún falta para algo de acción. Espero que a pesar de eso, te haya gustado la actualización n_n (abrazo correspondido). Saludos. Cuidate.
Muchas gracias, y de verdad; una disculpa por mi tardía actualización.
Ja ne!
