CODE NOIR

By: Kyomi120500

Capítulo 7:

Inicio del fin.

-"En pocas palabras eres del tipo de personas que más detesto. Del tipo que puede morir fácilmente con una sonrisa"- recordó esas palabras del azabache.

-¿Morir fácilmente? ¡No me fastidies!-quería gritar sus pensamientos pero su cuerpo estaba debilitándose a una gran rapidez –nadie quiere morir, nadie… da mucho miedo. Yo realmente quiero seguir viviendo, ser feliz y tener una muerte pacífica y-y además… ¡Prometí que lo encontraría!

-"¿A quién?"

La voz en su mente hizo estremecerla de pies a cabeza pese al cansancio que alcanzaba terreno más rápido.

-"¿A quién le prometiste que le encontrarías?"

-¿Quién eres?- apenas un murmullo salió de sus labios pero fue inaudible para el resto.

-"No quieres morir ¿verdad? Aún quieres ver a esa persona tan especial para ti ¿no?"

-¿Persona especial…?

-"Aunque no puedas recordarlo, aún no has olvidado lo importante que es para ti".

-…Hermano – era inútil, no tenía una imagen, ni siquiera un nombre ¿Cómo poder recordarlo a alguien que supuestamente no existió?

-"Recuerda su nombre, y también recuerda el tuyo. Si lo haces serás capaz de salvarte".

-No puedo, voy a morir…

-"Esto no es capaz de matarte, eres más fuerte, eres especial".

-Soy sólo una humana –gimió de desesperación en su mente y de pronto todo se volvió negro.

-¿Moriré?- fueron los últimos pensamientos lógicos antes de sumirse en las tinieblas. Pesado e inmóvil sentía su cuerpo y sus parpados iban cerrando pesadamente por la debilidad. Pero algo pasó en ese mundo, una cegadora luz hizo que quisiese abrirlos.

Había abandonado el sitio donde se encontraba su cuerpo para transportarse a un paisaje desolado en una escena invernal. Una gran construcción devorada por las llamas contrarrestando con la fuerte ventisca que azotaba los elegantes jardines bajo diez centímetros de nieve. El rojo intenso emanando del interior de la construcción tal cual un infierno contrastaba con el azote blanco que había alrededor.

-¿Dónde…? – era una escalofriante sensación estar en ese lugar, por ello no evitaba retroceder hacia atrás con sus pies por el camino principal alejándose cada vez más de la mansión hasta llegar a los portones principales.

Tras pasarlos pudo distinguir que algo colgado en los pilares del portón emitía un leve brillo. Sena volteo para toparse con una placa metálica.

Maison Nouveau Monde

1825

Montoldre, Auvernia

Algo siniestro se encontraba en las palabras Nouveau Monde, porque en cuanto las leyó un miedo indescriptible se apoderó de ella al mismo tiempo que un terrible dolor de cabeza. Imágenes bombardeaban su cabeza tan rápido sin tiempo de analizarlas y susurros indescifrables acompañaban a la atormentada Sena. Muchos niños pequeños en camisones blancos, laboratorios, dolorosas inyecciones, una gran sala blanca, hombres en bata que lucían espeluznantes con sus anteojos y sus siniestras sonrisas…las imágenes la conducían a algún sitio pero se movían muy rápido.

-Detente – suplicaba Sena, por alguna razón no quería ver el final de la secuencia – detente.

-Por fin la hemos encontrado – una voz entre los susurros se hizo presente compaginando con la imagen de algunos hombres que se acercaban con una sonrisa de satisfacción como si hubiesen hecho el mayor de sus logros – sin duda tuvimos éxito esta vez.

Ya no veía con sus ojos, eran unos ajenos que se enfocaban en los hombres presentes, un sentimiento de terrible vacío se apoderó de ella y de pronto el rostro bajó la mirada enfocándose en el charco oscuro que yacía bajo sus pies para después fijarse en las manos sucias que llevaba hacía su rostro… no, ese color, esa textura ¡Estaba bañada en sangre!

El grito de terror se ahogó en su garganta, sus piernas se tambalearon provocando que se desplomara en el piso. Sus ojos estaban abiertos desmesuradamente amenazando con salirse de sus cuencas mientras trataba de calmar su respiración ya que las nauseas se apoderaron de ella haciendo que buscara apoyo con sus brazos en el suelo.

Mientras trataba de recuperarse de su estado oyó un ruido sordo golpear contra el pavimento. Sena miró hacia la dirección para ver un cuerpo casi inerte en el piso, su respiración era muy pesada por el agotamiento y estaba completamente cubierto por suciedad y algunas manchas de sangre en su ropa maltratada y rota. Su cabello rubio, casi cenizo, le cubría la cara y su cuerpo estaba lleno de raspones y arañazos.

-¡Hermano no mueras!- gritó una infante de cortos cabellos bronce quien llegó al lado del joven dándole la espalda a Sena.

-No moriré ¿No te lo prometí? Siempre te protegeré Eve.

-Hermano…

-…Gai – esta vez no fue la niña, fue Sena quien completó las palabras que pensó no saber. El nombre vino al ver el rostro sereno y amable del joven. Esos ojos verde ceniza con destellos plateados, unos hermosos orbes para alguien que no era humano. Su mirada mostraban el amor que Sena en el fondo de su mente no pudo olvidar, y que junto a un remolino de emociones surgieron inundándola.

-Gai…


No le importaba la vida de las demás personas, simplemente consideraba a los humanos unas molestias por las heridas de su pasado, sin duda prefería evitarlos. No es que fuera un maldito narcisista que tuviera ansias de aniquilarlos, simplemente no gustaba por estar con seres tan débiles, porque siendo débil nace el temor ante los fuertes como él, y con el temor nace el rechazo y el pavor contra los tipos de su especie ante la incomprensión. Eso sin duda era que conocía muy bien por el pasado vivido.

Sin embargo, no pudo evitar sentir un sentimiento profundo de perdida cuando vio a la castaña masacrada en el suelo mientras su asesino estaba junto a ella con una sonrisa ladina, lo que provocó un profundo enojo.

La sed de sangre delató la ubicación de Swei a Hydrae, quien se concentraba por contener el virus y evitar un brote entre los breakers. No es que le interesara la vida de sus semejantes pero no tenía tantas ansias por morir de una forma tan dolorosa.

-Llegas tarde, la chica no soportará mucho tiempo – dijo mientras se volteaba – si quieres salvarla adelante no me puedo mover por que ando creando un muro de contención para el virus, pero te advierto que la chica está justamente en el área donde está esparcido así que si quieres hacerte el héroe… ni siquiera tu velocidad te ayudará.

Zwei trataba de aparentar estar apacible ante su oponente pero ante unos ojos tan experimentados como los de Jack no pasó desapercibido la furia que crecía dentro del joven.

-O si quieres atacarme por mi no hay problema, siempre he ansiado una pelea en donde se lleve la vida de los luchadores a las orillas de la muerte, sería algo excitante – dijo mientras pasaba una lengua por sus labios deleitándose por la idea que a su parecer no era una locura.

-¡Zwei no lo hagas! ¡Retírate!

Zwei giró su cabeza en busca de su camarada pero éste no daba señales de su ubicación. Hastiado se quitó su máscara toda arañada por su lucha con Alphonse. Se había deshecho de su gabardina hace tiempo durante su combate dejando ver sus brazos con la camisa sin mangas que vestía.

-No creas que me intimidas bastardo.

-Vaya tenemos a un contendiente valiente que no teme a la muerte, me gusta – rió en son de provocación para el pelinegro.

Zwei se preparaba para saltar sobre su enemigo pero una presión pesada lo envolvió a él y a Hydrae. El aire comenzaba a distorsionarse dentro de la bodega mientras ambos buscaban la fuente de tan tremenda presencia y fue cuando posaron su vista en algo que nunca siquiera se atrevieron a imaginar.

Aún dentro del campo de contención de Jack, se encontraba una Sena tratando de reincorporarse. El aire estaba se distorsionaba más a su alrededor como si hubiera energía que brotara del cuerpo de la joven.

El virus suspendido en partículas a su alrededor se activó tornándose un color rojizo intenso, y tal como un imán, las partículas se pegaron a su cuerpo el cual los adsorbía sin ningún tipo de efecto nocivo.

-El virus está entrando a su cuerpo, ¿acaso ella es…? – no pudo acabar la frase por que una onda de choque salió del cuerpo de Sena provocando que la estructura del edificio tuviera severos daños.

Ahora completamente de pie, abrió sus ojos los cuales emitían un misterioso brillo que los hacía parecer rojos. Su cabello que revoloteaba en el aire poco a poco se aclaraba hasta quedar completamente blancos.

-¿Quién eres tú? ¿Por qué no te ha afectado el virus? – preguntas surgían de Jack pese a que sabía las respuestas, ya que uno reconoce el verdadero peligro cuando se lo topa por segunda vez.

Sólo una vez en su vida Hydrae había sentido el terror y fue peleando con cierta persona. Sus habilidades de su oponente iban más allá de lo que se debía permitir y la joven frente a él le daba la misma sensación que aquella vez.

-Maldita –no esperaría el primer golpe, él lo daría y con eso en mente deshizo su, ahora innecesario, campo de aire y levantó sus manos para atacarle, valiéndole darle la espalda a Zwei quien aprovechando la oportunidad tomó su cuchilla para asestar el golpe.

Ante la amenaza, Sena en su estado de semiinconsciencia lanzó una nueva onda expansiva a su alrededor antes de que Jack completara su ataque.

Hydrae bajó sus manos con toda la fuerza que su cuerpo le podía dar pero no hubo impacto en su objetivo, ni siquiera una brisa pudo tocarla.

-Mis poderes… - miró horrorizado sus manos para luego sentir algo sumamente filoso atravesando su pecho –bastardo – dijo en cuanto volteó y miró al responsable de su herida.

-¡Qué rayos! – ciertamente el azabache también se había dado cuenta del estado en que se encontraba pero primero estaba eliminar al enemigo en su mente.

Se abalanzó con su cuchilla nuevamente en una batalla cuerpo a cuerpo contra Hydrae sin ser consientes que la estructura se estaba venciendo y que rápidamente colapsaría sobre ellos. Zwei se reusaba dejar escapar a semejante psicópata y Jack se negaba a dejar huir a sus presas, los mataría aunque tuviese que llevárselos a la tumba.

Se giró sobre sí mismo y se dirigió primeramente ante el monstruo que yacía inmutable mirando la pelea. Su mirada no le gustó a Jack quien le dio la sensación de que lo miraba por sobre el hombro justo como aquella persona que lo miró con desdén.

Le valió de lleno la herida en su pecho, mataría a esa chica. Pero ahora sin sus habilidades superiores esto lo dejaba en la misma categoría de un humano, un vulnerable humano y lo comprobó de la forma más amarga cuando una viga caía sobre él, dejándolo atrapado a escasos metros de Sena. Ahora los papeles se habían invertido y era él quien sangraba ante la causante de su tragedia. "¡Qué irónico!" Pensó y no evitó esbozar una última sonrisa ladeada de resignación.

-Lárgate de aquí Black Ghost, has ganado… pero antes déjame decirte algo… mata a este monstruo antes de que se desate un infierno.

"Monstruo", esa palabra resonó en su interior trayéndole amargos recuerdos. Posó la vista en Sena como reflejándose por unos fugaces instantes. Una viga metálica lo sacó de sus cavilaciones cuando cayó cerca de Zwei y sin pensarlo dos veces, se dirigió rápidamente a Sena quien se desplomó sobre el hombre cuando éste le toco. Ya no emitía esa presencia tan sofocante, ahora era la débil humana que conoció o por lo menos en apariencia.

Era sumamente tarde la salida estaba lejos, no saldrían a tiempo por más que Zwei trataba de acelerar su cuerpo con Sena en brazos. Dos escasos metros faltaban, no lo lograrían aún con sus poderes de vuelta. De pronto como si se parase el tiempo, las vigas de metal se detuvieron justamente arriba de sus cabezas. Zwei miró fugazmente a Sena pero ésta se hallaba inconsciente.

Centésimas de segundos necesitó para lograr salir y al hacerlo el edificio terminó por derrumbarse.

-Veo que lograron salir – dijo una voz jadeante y agotada.

Zwei reconoció rápidamente la voz sin necesidad de voltear a mirarlo.

-Para tu decepción – contestó fríamente.

-No lo hice por ti, fue por la chica. No me gusta que se involucren inocentes. Dime ¿Está bien?

-A saber – sin duda lo disimulaba muy bien pero en el fondo el azabache tenía mucha curiosidad. Quería saber qué rayos había pasado ahí adentro. Nunca había visto un despliegue de poder como el que había presenciado. Sena no era fuerte por sí misma, eso lo había descubierto, pero su habilidad sobrepasaba las habilidades de los Breakers, era más poderosa.

-Entonces entrégame el virus – reclamó Alphonse.

-Se perdió.

-¿Cómo que se perdió? – decía un Alphonse frustrado.

-Se rompió, no lo sé realmente. No puedo entender lo que pasó ahí adentro –no mentía, algo así era nuevo para él.

-No quieras pasarte de listo – amenazó el pelinaranja.

-No me importaría pelear contigo – pero fijó su mirada en su pierna y luego en su torso observando ciertos detalles que Cygni se esforzaba por disimular – pero sólo porque te debo este favor te dejaré por ahora. No me satisface vencerte cuando tienes la pierna fracturada y dos costillas rotas.

Sabía que no mentía, Alphonse pudo divisar una mirada desconcertada en el azabache y algo le decía que Altair tenía mucho orgullo como para mentirle a un enemigo que no estaba en condiciones de batirse en duelo. Lo miró mientras Black Ghost comenzaba a alejarse con la chica en sus brazos quien curiosamente ahora tenía el cabello blanco.

-Altair – paró su caminar, hace mucho tiempo que nadie se refería a él con ese nombre – cuida bien de la chica, es su responsabilidad, de ustedes los Lost Crusaders. Sabes que ahora no podrá llevar una vida normal ahora que se ha involucrado con su grupo ¿verdad?

-Ella dijo que estaría feliz por dar la vida por sus seres queridos.

-Hablo enserio – dijo denotando seriedad en su tono.

-Nos haremos cargo. Si fuera tú no me preocuparía de los demás y buscaría una explicación por tan grande fracaso.

-Pero tú también estas en las mismas que yo – dijo ahora cambiando a un tono divertido siendo fulminado por la mirada de Zwei.

-La próxima vez que nos enfrentemos no te dejaré huir y si aparece esa amiga tuya, los mataré a ambos – sentenció mientras salía del lugar.

Alphonse sudó frió con las palabras de Zwei, no era que le tuviera miedo, simplemente la personalidad era algo intimidante y hasta escalofriante. Se preguntó por la seguridad de la muchacha que iba en sus brazos pero decidió dejarla a su cargo, él no podía hacer nada por la albina.

Ahora sólo, Cygni veía el panorama de la locación en la que estaba. Asombrado era quedarse corto ¿Qué diablos había pasado ahí para que toda una estructura de metal colapsara? Era algo que no podría explicar en el reporte. El otro misterio a resolver fue la pérdida de sus poderes ¿había sido causado o algo estaba mal con el pelinaranja?

-¡Al!–una voz lo sacó de sus cavilaciones- ¡¿Estás bien? –preguntó preocupada la morena que corría a prisa hacia él.

-No sabría decirte – contestó.

-¿Qué pasó? Ibas saltando hacia acá mientras te monitoreaba y de pronto caíste desde una gran altura. Pensé por un momento que alguien te había sorprendido y atacado –dijo ahora en calma Catherine.

-Mis poderes se esfumaron por un momento… no sé bien, pero fue en un pésimo momento y me desplomé en el piso. Si no fuera por que caí en un depósito lleno de basura seguro ni podría levantarme… ¿te sucedió lo mismo? –preguntó.

-No pude usar mi habilidad para rastrearte. Cómo si no pudiera seguir tus huellas para localizar tu posición, supuse que estarías aquí por eso vine…

-Así que no fue solamente cosa mía –ahora el misterio se tornaba aún más grande.

-Como sea ¿pudiste recuperar el virus? –cambió el tema la morena.

-Negativo, hablé con Altair y me dijo que se había perdido.

-¿Con Zwei? ¿Y fuiste lo suficientemente ingenuo para creerle?

-No mentía, puedo darme cuenta en el tono de su voz, además no creo que sea capaz, es un hombre con mucho orgullo.

-¿Perdido…? –trató de reflexionar Catherine cuando algo terrible pasó por sus pensamientos- ¿El virus? ¿Podría haber sido ocasionado por el virus? –dijo alarmada.

-Te equivocas –dijo una nueva voz.

Alphonse y Catherine se pusieron en guardia cuando una albina con el cabello largo hasta sus piernas y con un parche que cubría uno de sus hermosos ojos amarillos apareció frente a ellos. Vestía una chaqueta negra, una falda corta color blanca con unas medias oscuras altas, unas botas cortas color negro y una funda al lado de su cadera. Su era tez era tan pálida y su figura parecía tan delicada como el de una muñeca, pero esa mirada en sus ojos advertían que era todo menos delicada y débil.

-Liam, no me des esos sustos –dijo al ver la cara de su compañera.

-¿Liam? –preguntó confundido del pelinaranja.

-No tienes remedio, ¿no me dirás que desconoces el nombre de la General de nuestra división? Estrella Spica para refrescarte la memoria.

-Ahh, ¿te refieres a la Bruja de ojos dorados? –no hace falta que diga el tipo de castigo que obtuvo Alphonse al decir eso por parte de Catherine, no se hizo esperar el codazo por parte de esta no sólo sacándole el aire, sino provocándole un terrible dolor en sus costillas ya fracturadas.

-Catherine, déjalo ya –dijo indiferente la menor.

-Me disculpo por Alphonse, simplemente nunca piensa en lo que dice –se disculpó apenada.

Liam negó con la cabeza, no era la primera vez que se referían a ella con ese nombre.

-Al ¿cierto? –preguntó la albina. Alphonse se limitó a asentir por culpa del dolor –necesitaré que me digas quienes estuvieron presentes en este conflicto al llegar al Sindicato.

-¿Pe…pero que hay con el virus? Puede ser que se haya diseminado por culpa de la pelea.

-Si fuese el virus tomen por seguro que estarían muertos. Las nanomáquinas de ese cilindro imitan el mecanismo metabólico de las células y por ende también los procesos de replicación y división. Si estuviera esparcido en el aire el mecanismo entraría en acción al contacto con el ambiente para comenzar a reproducirse y expandirse, introduciéndose rápidamente en los Breakers y dañando su sistema nervioso, pero ese no es el caso.

-Usted dijo que el Trident no fue lo ocasionó nuestra perdida de poderes pero si ese es el caso entonces se ha de tratar de alguna arma del enemigo –ahora fue el turno de Alphonse en argumentar.

-Un arma no… un Breaker.

Esa declaración los dejó mudos, un poder capaz de anular las habilidades de otros Breakers ¿algo así podía existir? Había sorprendentes habilidades pero no habían escuchado de alguna que ejerciera tanta supremacía.

-Señorita Liam, está segura de lo que está diciendo –preguntó Catherine.

-Hace poco recibí un llamado de Polaris donde se anunciaba el nacimiento de Vega –esto dejó muda a la morena y un poco pálida lo cual notó su compañero.

-¿Qué sucede por ser Vega?

-Conoces el sistema de clasificación ¿cierto? –preguntó la albina.

-Un poco, sinceramente no me importa mucho eso.

-Debido a la creencia popular de la explosión de la supernova IK Pegasi , o mejor conocida como Skies of the Rebellion, se nos enlaza con los astros y en particular con las estrellas ¿cierto? –recibió un asentimiento –Existe un listado de las estrellas más brillantes y se otorgan 300 posiciones en las que entran los Breakers más fuertes. El estar en esa lista depende totalmente del poder que posees, no toman en cuenta la experiencia o el esfuerzo para controlar la habilidad. Puedes estar abajo en la lista o incluso fuera pero ser alguien muy poderoso como lo fue Eta Centauri, que a pesar de estar en el lugar 77° se convirtió en general e incluso formó parte de los Pilares del cielo, los siete breakers más fuertes.

-Sí pero… ¿a qué quieres llegar?

-Como sabrás Polaris se encarga de anunciar el nacimiento de Breakers que entren en esta lista y les asigna sus nombres, para posteriormente la identificación de los individuos y que sean integrados al sindicato o alguna otra organización legal como miembros. Es importante cuando se augura el nacimiento de alguien con alta posición. El problema es…

-¿…Es? –preguntó a la albina.

-Las primeras posiciones exceptuando a Vega, desde Sirio hasta Rigel, se desconoce el paradero de los Breakers, ni siquiera se encontrado las identidades de estos individuos, sólo se saben que viven. Es por eso que se monitorea los movimientos de las organizaciones ilegales –continuó la morena.

-Justamente Vega se coloca en el quinto lugar, es decir un poder fuera de los límites. Si lo ponemos es perspectiva… ¿aún recuerdan el incidente de Noah hace cinco años?

-La misión en la que falleció Procyon, el número uno del sindicato ¿cierto? –contestó Alphonse.

-Él y otros quince miembros más dentro de la lista. La versión oficial dice que fueron sorprendidos por un grupo de Breakers pero no es así –hizo una pausa Liam para después proseguir –Esto es información confidencial pero un testigo ocular aseguró que no fue un grupo sino una simple persona la que se encargó de los dieciséis de la misión.

-¿Una sola? ¡Pero la habilidad de Procyon entraba en la clasificación de los omegas! –dijo en un grito Al.

-Él era un excelente telépata y además tenía un tremendo poder psíquico, pero lo más escalofriante es que el testigo contó que ese misterioso Breaker sólo dijo una orden…

Alphonse y también Catherine estaban expectantes de la confesión de Liam. Un temor les advirtió que no debían inmiscuirse más en ese mundo pero era muy tarde.

-"Mátense" fue lo que dijo y todos siguieron las ordenes sin oponer resistencia.

-Pe… pero no puede ser cien por ciento confiable ese testigo –trató de recapacitar la morena.

-Ese testigo era yo… yo vi como morían.

La forma en que lo decía era fría y sin culpa, parecía indiferente pero Alphonse se dio cuenta que Liam fingía ya que apretaba los puños con fuerza suprimiendo la ira. Ser General es llevar a cabo las misiones sin dejar que te dominen los sentimientos… volverte casi un arma para el exterminio, pero Liam aún sentía las pérdidas de los Breakers que murieron ante sus ojos.

-¿Por qué nos cuentas esto? –rompió el gélido silencio la morena, un poco dudosa por saber tanta información.

-Porque he decidido anexarlos a las fuerzas especiales, serán mis subordinados. Es una emergencia el localizar ese Breaker, si no podemos hacerlo unírsenos la opción que queda es aniquilarlo –dijo mientras emprendía el rumbo a las oficinas –notarán que sus cosas ya han sido transferidas. Catherine tus habilidades de rastreo son importantes y las de Alphonse son impresionantes, un excelente guardián para Catherine si me lo preguntas.

Ambos siguieron a la menor en silencio. No era que les agradara la idea, era que sabía que era una orden implícita, y si hay algo que no toleran en el sindicato era el desacato. Tendrían que soportar la idea y de hacer su mejor esfuerzo para sobrevivir, cómo lo habían estado haciendo estos últimos años.


Mientras veían como desaparecían, salió de las sombras una bella mujer con largos cabellos color negro que serpenteaban ondulándose hasta su cadera, sus ojos eran la muestra de que no era alguien ordinario ya que tenían un tono platinado, mientras sus labios de carmín hacían un gran contraste con su piel pálida. Era alta, con piernas largas y torneadas, su cuerpo había madura conjuntamente con los rasgos de su rostro… una verdadera belleza que hechizaba con sólo su presencia.

Vestía unas botas largas encima de las medias, con un negro traje estilo wa lolita con detalles rojos, que la hacía resaltar aún más del resto.

Vio la construcción abajo y puso una sonrisa ladeada al ver los cortes en las antiguas vigas que ungían de soporte… conocía la causa, era casi igual a cuando ella había liberado sus poderes, claro que en mayor escala, sin duda eso había sido producto de Vega a quien habían buscado con tanto ahínco los últimos años tras su desaparición y ahora, estaba tras los rastros de su despertar.

Pudo sentir una presencia, pero no había nadie cerca. Agudizó sus sentidos para encontrar la rata que se escondía pero se sorprendió al darse cuenta que venían de las mismas ruinas.

Regularizó su respiración y cerró los ojos para lograr concentrarse en las piezas de la construcción ya que estaba de suerte por encontrarse con alguien que podía llevarla rápidamente a su objetivo.

Un brillo se presentó en sus ojos al igual que un aura que la envolvió, casi al mismo tiempo que las ruinas resonaban y comenzaban a moverse hasta su sitio original. Rápidamente la construcción tomó forma y hasta el más mínimo detalle fue devuelto a su lugar.

La morena entró rápidamente ya que oía las sirenas acercarse. Encontró lo que quería y lo cargó hasta la salida dejando colapsar el edificio frente a ella.

Podía volver las cosas a su forma original pero sólo por un limitado tiempo, era más fácil acelerarlas para su desgaste. Poder que le otorgaba el título de Rigel.

A salvo de miradas curiosas depositó el cuerpo que milagrosamente aun sobrevivía pero no por mucho tiempo. Había hemorragias internas y múltiples fracturas. Breaker o no, nadie podía salvarle, nadie excepto la mujer que estaba a su lado.

Mordió un pulgar hasta hacerle sangrar, succionó cuanta pudo y después de sus labios le dio de beber al herido y valioso testigo.

-Esto dolerá un poco –dijo mientras veía el cuerpo convulsionar y agitarse violentamente.

Un efecto secundario en su sangre de los de su tipo, mejor que cualquier cura siempre y cuando fueras capaz de soportar el tremendo dolor en medio de la sanación.

-Vamos no te di de mi sangre para que mueras. Tienes mucho que contarme querido –dijo mientras disfrutaba ver al pobre hombre retorciéndose de dolor.


En otro lado en una habitación oscura una albina se movía en el colchón con la respiración arrítmica. Presa de una pesadilla donde el torrente de imágenes bombardeaban su mente.

-¿Eve…? No, mi nombre es Sena Hale… hija de Frédéric Hale y Estelle Chassier…- se preguntaba en medio de la oscuridad.

-"Ni siquiera puedes recordar a esas personas ¿o sí?" –dijo una vez más esa voz en medio de la tinieblas.

-Pero soy su hija… yo… -no había nada, no podía siquiera recordar los eventos antes del accidente.

-"¿Quieres que te ayude? A recordar…" –preguntó divertida la voz.

-No quiero… por favor gimoteó, algo le advertía que no debía internarse en esas memorias.

La oscuridad se tornó cada vez más nítida y el brillo que traspasaba sus párpados le obligó a abrirlos. Vio el paisaje moverse por la ventanilla y se dio cuenta que se encontraba dentro de un automóvil en movimiento.

-Ya despertaste –dijo una mujer con el cabello rizado y del tono como el suyo, ojos azules y rasgos respingados sentada en el asiento del copiloto, la que conocía como Estella Chassier en las fotos, su madre…

-Jajaja déjalos mujer ambos están cansados del paseo de ayer –rió un moreno con lentes y ojos amatistas, Frédéric Hale, su padre…

Los rasgos que tenían ambos eran como los de Sena, nadie podía negar que fuera su hija.

-Estella y Feder ¿falta mucho? –dijo una voz infantil. Pasó poco tiempo para que Sena se diera cuenta que era su misma boca de donde venían esas palabras.

-Moo –recibió un puchero de la mujer –recuerda que ahora soy tu mami así que dime mamá y a él papá –señaló a su esposo –no importa de donde vengan, ustedes son nuestros hijos.

¿Venir de dónde? No entendía por qué les pedía que le dijeran mamá si eso precisamente era ¿cierto? Y cómo de que no sabían de donde eran… ¡Debían saberlo! Una desesperación se apoderó del corazón de Sena quien veía a través de los ojos de su antiguo yo los sucesos como si fuese una película.

-Hermano Gai ¿está bien que les llamemos mamá y papá? Seríamos cómo una familia de esos cuentos que me gustan mucho –dijo la niña ahora volteando a su lado.

Sena pudo observar al joven que antes había identificado como Gai… el supuesto hermano que ahora podía recordar ¿pero por qué ahora? Su rostro parecía vacío y un poco dolido lo que llamó la atención de la pequeña quien tomó sus manos con las suyas.

-¿Sucede algo? ¿Te sientes bien? –preguntó la menor.

-Tú eres Sena, no lo olvides…

-Pero a mí me gusta mi nombre –interrumpió refunfuñando.

-Pero es necesario, también recuerda que ellos son tus padres ¿está bien? –dijo apretando las manos de su hermana.

-Hermano Gai –miró cómo el mayor le dedicaba una sonrisa triste mientras la veía a los ojos.

–Eso es lo único que debes que recordar ¿entendido?

Un chirrido de los neumáticos hizo voltear a Sena para ver cómo su madre aterrada sacudía el cuerpo de su padre mientras el automóvil iba de frente a un camión de carga.

La visión se detuvo ahí porque Sena ahora estaba despierta agitada en esa habitación en la que pocas horas antes había estado. Trató de reincorporarse para tranquilizarse mientras trataba de asimilar los últimos sucesos. Quería atribuir al estrés de las últimas horas el que ahora tuviera alucinaciones, pero muy dentro de sí se dio cuenta que era inútil negar lo que revelaban sus sueños tan nítidos que parecían recuerdos.

-Veo que despertaste –dijo una voz familiar. Zwei estaba apoyado en una pared cuidando de Sena, ahora con su apariencia normal.

-¿Qué hago aquí? –preguntó Sena.

-No me digas que lo olvidaste –frunció el ceño ante la pregunta.

Hizo memoria cuando un recuerdo atravesó rápidamente su mente.

-¡La herida…!¡Yo… esto! –incapaz de acompletar una oración lógica mientras se quitaba las ropas para revisar las heridas por semejante ataque que recibió.

Estaba intacta, sin ningún rasguño… ¡Imposible! Ella misma sufrió el dolor y vio la sangre manchar el piso. Era una herida mortal pero no había nada, ni un rastro en su piel… ¿Cómo era posible? ¿La curarían?

-Nosotros no te curamos –respondió a la pregunta no formulada por la joven.

-¿Entonces cómo…? –preguntó completamente desconcertada.

-Es lo que quisiera saber –dijo mientras se acercaba más a Sena y quedaron muy cerca -¿Qué eres?

Sena le atemorizó la pregunta ¿Qué había visto Zwei para que le hiciera eso?

-Ejemm … -carraspeó un pequeño rubio que ingresaba a la habitación para luego teclear en su computador –lamento interrumpirlos en medio de su coqueteo pero tengo información que tal vez les interese–dijo el sintetizador.

Ante lo dicho Sena se dio cuenta de la escena comprometedora en la que estaba con Zwei: aún con la respiración agitada por la pesadilla, en la parte superior de su cuerpo sólo estaba el sostén, y Zwei estaba encima de la cama y muy cerca de ella… Los colores adornaron rápidamente su cara y lanzó con fuerza al azabache arrojándolo de su cama provocándole un terrible enojo.

-Are, Are que cosas interesante tenemos aquí –esa voz era conocida para Sena quien deshizo su la morada construida por la frazada para ver al can, pero ahí no había nadie salvo el niño y un malhumorado Zwei que prometía una cruel venganza.

-Por aquí –oyó de nuevo para ver a Nel trepar y subirse a la cama posicionándose frente a ella.

-¿Nel? –preguntó dudosa Sena.

-No, soy Dreihzehn… -pero fue interrumpido por un abrazo por la chica.

-Pensé que estabas muerto –dijo aliviada al ver al ex-perro a salvo -¿Pero cómo?

-Sólo era un recipiente, puedo cambiar de cuerpo y el de tu gato fue el más próximo –contestó mientras recibía los mimos de Sena.

-Gracias a Dios… Espera, eso significa que en la construcción ¿tú eras Nel? –preguntó sorprendida.

-Bueno… si –para luego ser rodeado por los abrazos y mimos de la joven.

-Gracias por ayudarme –le sonrió avergonzando levemente al gato, la chica se estaba tomando muchas libertades por lo que decidió cambiar de tema.

-Pero que sorpresa Zwei, atacar a quien se supone que debías cuidar –eso hizo sonrojar a Sena –pensé que dijiste que no te interesaba el sexo femenino –rió el gato.

-Es decir ¿bateas del equipo contrario? –sin duda lo había malinterpretado provocando un silencio sepulcral seguida de una sonora carcajada de Siebzehn y Dreihzehn quienes literalmente se tiraron producto de la risa.

-Sin du-duda… jajaja… es espe…ngh…cial –trataba de calmarse Dreihzehn.

-Veo que quieres morir mocosa –amenazó Zwei con una mirada gélida.

-Para Zwei… sabes que ella es importante… -trató de razonar el gato ante tan amenazadora aura.

-Sabes que si la tocas, Vier te dará las misiones que más detestas –defendió el pequeño tecleando en su computador.

-¿Yo, importante? –el gato y el infante no pudieron evitar mirarla con una gota de sudor, era bueno ignorando rápidamente el peligro… un peligro nombrado Zwei que no se inmutaría porque ella fuese mujer.

-Ejemm verás –carraspeó Dreihzehn decidiendo que lo mejor era cambiar el tema para calmar los ánimos –sucedió algo fuera de lo normal durante el conflicto. No se si lo recuerdes, pero de ti salió un extraño resplandor seguido después de nuestra perdida de poderes, algo completamente anormal si me lo preguntas. Yo fui lanzado del cuerpo de Nel y mi alma vago muchos Kilómetros a la redonda hasta poder adentrarme de un animal y mantenerme a salvo, la distancia total fue de 50 kilómetros para que estuviese fuera del alcance de tu poder. También es sistema de detección anunció el nacimiento de un nuevo Breaker coincidiendo en el momento en que liberaste tu poder.

-No entiendo… -mentira si sabía todo pero se negaba a ver lo que sus ojos veían con tanta claridad.

-En pocas palabras eres una de nosotros –dijo fastidiado Zwei –tú tienes una habilidad jamás vista por lo que todas las organizaciones irán detrás de ti buscando transformarte en un arma, así que tienes dos opciones: dejarte atrapar por ellos o unirte a nosotros.

-Pero es imposible, yo soy normal… yo nunca he tenido una habilidad…

-Si la tienes, te recuperas de las heridas rápidamente, eso no es normal –interrumpió el azabache –y no limitaría a que sólo puedes hacer eso.

-¿Crees que tenga que ver con los Nova? –preguntó Dreihzehn.

-Necesitaríamos de Fünf, ella se ha dedicado a investigarlos, podría decirnos si está emparentada.

-¿A qué se refieren…? –preguntó confundida Sena.

-Como dijimos, tú poder es algo que no se ha visto-habló Dreih –En la actualidad existen 5 individuos además de ti, que se han declarado los más fuertes, pero lo sospechoso es que no se sabe su identidad o donde están en este momento. Muchas organizaciones desean tenerlos en sus manos pero algunos indicios nos dicen que este grupo es mucho más poderoso de lo que se piensa y están posicionados muy arriba de los estratos sociales.

-No sería exagerado decir que controlan gran parte del mundo siendo invisibles –murmuró el computador de Siebzehn –y lo que nos preocupa es que parecen que buscan poder para un propósito todavía no claro. Las semejanzas que tienes con este grupo son muchas y tal vez pronto vengan por ti.

-Pero hay algo que no concuerda –murmuró Zwei –los Breakers se identifican casi al momento de nacer, incluso si no han desatado sus poderes. Nunca había escuchado de un Breaker fuera anunciado siendo casi un adulto.

-Un misterio con tu nacimiento… supongo que eso también deberemos averiguarlo.

-Pero aún no he dicho que quiera ir con vosotros –reclamó bastante molesta, su paciencia se había agotado hace varias horas, muchas cosas habían sucedido en tan poco tiempo y… ¿ahora venían y le decían que era un fenómeno?

-Si crees que estas en posición de elegir estás equivocada –declaró el azabache.

-Pero mi familia… ustedes lo prometieron –se quejó al borde del llanto.

-Eso era por que eras una humana corriente, ahora acepta la realidad –salió por la puerta molesto. No soportaba a personas tan delicadas y débiles como lo era ella, iba a ser duro ahora que tendría que compartir con la albina.

Dentro de la habitación se quedaron los demás hombres mirando a Sena quien lloraba llevándose las piernas al pecho mientras las apretaba con sus brazos y bajaba la cabeza.

-Sé que no es el momento pero tendremos que marcharnos pronto. Un miembro nuestro nos aviso que ya están detrás de ti así que tendrás que olvidarte de tu familia, pero te prometo que la cuidaremos… así que Sena ven con nosotros –pedía Nel restregando su cabeza en el pie de la chica para consolarla.

-Mi nombre es Yukio –dijo una voz desconocida que provocó que Sena alzara la cabeza movida por la curiosidad para asombrarse que la voz provenía del niño rubio.

-Perdón… pensé que eras mudo.

Ahora fue turno para que Yukio la mirara amenazantemente mientras el gato trataba de contener la risa al mismo tiempo que convulsionaba su cuerpo para mantenerla adentro.

-No hablo con personas estúpidas –miró a Sena quien ni se inmutó que la estaban insultando –por lo que lo hago con el computador. Si no eres interesante para mí no gastaré mi saliva en una conversación absurda –dijo volviendo a usar el sintetizador.

-Es una lástima –dijo más tranquila Sena ya que se había dado cuenta que el pequeño había hablado para distraerla, lo cual la conmovió –deberías hacerlo más seguido, tu voz es muy bonita.

Ante esto Yukio se sonrojó para luego levantarse y salir de la habitación, todo ante la mirada de los dos restantes.

-Mi nombre es Will –dijo el Dreih llamando la atención de la joven –creo que te has calmado un poco.

Su mirada volvió a reflejar tristeza pero esta vez no estaba acompañada de la desesperación.

-¿Prometen cuidar a mi familia en Tofino? –preguntó.

-Me aseguraré de ello –esa respuesta le ganó una sonrisa de la ahora albina.

-Gracias –murmuró.

-Bien ahora arréglate, no tardaremos en salir –dijo el gato mientras salía de la habitación.

Afuera le esperaban Yukio y Zwei quien preparaban todo para partir. Las pocas pertenencias que cargaban ya estaban en valijas.

-Sólo queda quemar la casa para borrar cualquier muestra o huella–murmuró Yukio.

-Si estuviera Elf sería más fácil. El incineraría la casa sin dejar rastro –suspiró Will.

Los tres estaban esperando tranquilamente hasta que un grito proveniente del cuarto alertó a los hombres quienes no dudaron entrar en la habitación de Sena para atrapar al intruso. Cuál fue su sorpresa cuando…

-Me cortaron mi cabello –se lamentaba la albina haciendo que los tres casi se cayeran de cabeza por la reacción de Sena.

-Creo que deberías preocuparte más por el color de tu cabello- cómo si se hubieran puesto de acuerdo, los tres dijeron eso algo molestos.

Sena era muy densa y bastante ingenua ¿cómo lograr que ella pueda sobrevivir a ese mundo al que pertenecían? Sería toda una Odisea, pero no se daban cuenta que el viaje se convertiría en el verdadero reto. Una epopeya para descifrar los secretos que embargaban a Sena sería algo más inmenso de lo que imaginaron, con precios y perdidas dolorosas, y verdades que deberían quedar en el olvido, pero ese viaje también mostraría los lazos que invisiblemente los unen desde que nacieron en este cruel mundo.

Que empiece la función, la tragedia comienza…

FIN DEL ARCO: PROLOGO

ARCO SIGUIENTE: REGRESO A CASA


N/A: PERDON! se que no tengo excusa pero siento la tardanza pero realmente no saben los malabares que hago para darme tiempo de escribir así que tengame paciencia

Si se dieron cuenta si! Siebzehn era Yukio de Bleach, un poco oc pero ya les dije que me baso en apariencia y el quedaba con la imagen que hice del niño jeje tambien esta Gai de Guilty Crown como el misterioso hermano de Sena, pero como acaba de salir la serie pues aún no conozco su personalidad por lo que no esperen una fiel versión, solo pasó que cuando lo vi pense "KYAA YO LO QUIERO COMO HERMANO MAYOR ! /" ... ejem perdon U.U

Nova? más adelante apareceran estos misteriosos personajes que son realmente influyentes tanto que daran un dolor de cabeza a nuestros protagonistas y cuyo origen esta tan fuertemente ligado a la de nuestra albina más de lo que creen jjeje ¬w¬

saludos a los que me leen y comentan espero seguir contando con su apoyo (reverencia) además se acercan mis vacaciones y mi libertad para escribir tanto que me empache jeje XP

CHAO CHAO