Konnichiwa! ^^ Finalmente les traigo el capítu siguiente de este fic (soy tan feliz de poder escribirlo T-T) Espero les guste :D
Por cierto, este capítulo, se lo dedico a cada persona que lo ha esperado con ansias, de verdad disculpen mi retraso u_u
Disclaimer; KHR no me pertenece, es de Amano-sensei.
Capítulo 7 – Más allá de lo que se ve.
En los cielos.
— Kami-sama, por favor, absuelve a Kyoya de su cargo. Él no podrá protegerla, ni siquiera intenta ser su Ángel —. Imploraba un ser alado de doradas hebras.
La deidad le observó cordialmente.
—No puedo. Es su destino. Además… —miró desde su trono, la cascada brillante, siempre eterna que desbordaba vida —Kyoya debe de aprehender algo que es más allá de lo que se ve, algo que ni los ángeles saben.
El espíritu celeste no entendió; y confuso, preguntó.
—¿Qué es eso que no se puede ver? ¿Qué es aquello que los ángeles no saben? Tú nos has creado sabios, leales, bondadosos, ¿qué falta entonces por aprehender? —. Kami-sama le miró conciliador.
—Él necesita de algo que los verdaderos ángeles no requieren —. Sonrió triste.
—¿Algo que no necesitamos? —volvió a preguntar, y para asegurarse, continuó. — Es verdad que desde que conozco a Kyoya, él nunca ha sido un ángel en todo el sentido, pero sé que tampoco es un demonio. ¿Entonces por qué dices no es real? No te entiendo, Kami-sama.
—La verdad sobre el ex–arcángel Kyoya es-
La frase no terminó, pues el guardián del rayo arribó.
Se inclinó al ver al creador.
—Vengo a presentar informes del guardián de la humana con alma "A".
[***]
Abrió la puerta de la enfermería, llevando a la morena como un costal sobre su hombro.
—Oh, es una joven muy linda. Yo mismo la atenderé —dijo el médico de la escuela. El ex-arcángel le envío una mirada de muerte.
El doctor rió nervioso, y se retiró, cerrando la puerta tras de sí.
La recostó con cuidado sobre una camilla de la enfermería.
La chica siempre ruidosa, se encontraba en silencio, respirando muy suave, casi nulo.
—Levántate, o te morderé hasta la muerte —siseó en un murmuro, para posterior sentarse a lado de ella.
No había nadie más que ellos dos, pero aún así, no se atrevió a decir aquello en voz alta, él mismo se sorprendía de sí quiera haberle ordenado aquello tan absurdo.
Se veía tan frágil. Por eso odia a los herbívoros, no se pueden defender por sí mismos.
Recordó aquel roce de labios entre el demonio y esa tonta humana. Hibari frunció las cejas. Asesinaría a Mukuro por tocar lo que es de él.
Miró filosamente el cuerpo de la persona recostada. Cabellos castaño oscuro medio ondulado por la coleta que se había deshecho, piel cremosa; no pálida como la de él, pero tampoco bronceada. Su mirada recorría aquella faz, pasando por la frente, la fina nariz, los parpados y aquellas pestañas largas, mirando la boca, frente, regresando la mirada a esos carnosos labios.
Sintió algo atorarse en su pecho, y paso saliva para destrabar aquello que se había obstruido.
Nuevamente la imagen de Rokudo Mukuro besándola llegó a su mente.
Sintió algo arder por dentro y nauseas al mismo tiempo, era desagradable.
Luego recordó que el tal Lambo le había afirmado, que aquella herbívora le había besado para darle un antídoto contra el veneno que Mukuro ingenio para inyectarlo.
Así que el ya la había besado una vez.
No dejaba de mirar esos labios.
Kami-sama me dijo que si ambos se encontraban, ella tenía que besarte para que no te alejaras de su lado; y evitar que ambos sintieran el dolor o las emociones del otro.
Un beso es un simple roce de labios entre dos personas; pero sólo lo puedes hacer con la persona que amas. En este caso; fue para salvarte de aquel veneno que corría por tu cuerpo; y para que al compartir ese contacto su lazo no fuera tan inestable; por lo tanto las sensaciones que cada uno experimenten serán individuales; no tendrán que preocuparse por sentir lo que el contrario.
Sí la besaba de nuevo, ¿el lazo se rompería? ¿se volvería inestable? ¿volverían a compartir emociones?
Sin pensarlo dos veces, se levantó de la silla, recargó su rodilla sobre la cama y su mano sobre la almohada.
Sólo será una vez. Se dijo, sólo una vez, para responder sus preguntas nacientes, sólo eso.
Sentía algo palpitar fuerte en su pecho, aunque su rostro se mantuviera inerte.
Se acercaba con una lentitud casi desesperante, pero no podía acelerar, algo le impedía actuar con presteza.
Un poco más, sólo unos centímetros, y rozaría aquella boca.
[***]
—Entiendo, así que Rokudo Mukuro ya sabe sobre el alma "A" y el ex-arcángel —meditó Kami-sama.
—Supongo que él fue quién robó los archivos de las almas en el accidente de hace años —se auto-afirmó el ente supremo. Lambo le veía desde lo bajo, no entendiendo bien, pero tampoco haciendo el esfuerzo.
—¿Qué ordenes llevo conmigo ahora? —preguntó al supremo, este le observó decidido.
—Primero; Se prohíbe relación alguna entre el ángel y su custodio. Ambos, humano y celeste, deben de limitarse a un lazo lineal de protector-protegido, no más. Segundo;
—Lamento interrumpir, pero no entiendo bien. El ángel anterior pudo enamorarse de una humana, y tuvo su permiso de bajar a la tierra al ser convertido en humano, ¿Por qué Hibari Kyoya no tiene esa libertad? —profesó su duda Lambo.
—El debe de aprender algo, pero no es el amor de pareja ni la pasión que todo demonio trae en la sangre. Lo que el ex-arcángel Kyoya debe de aprender es algo que los ángeles desconocen, algo llamado humildad.
—¡Pero Kami-sama, somos perfectos, por eso somos humildes! —expresó uno de ellos. El supremo negó.
—No lo son, por eso carecen de eso. Nadie es perfecto, ni los ángeles en toda la gloria que les he dado —. Los seres alados callaron, tal vez… a ellos también les faltaba una lección de humildad.
—Entiendo, sólo debo de impedir que se enamoré de la humana y viceversa ¿no? —preguntó Lambo, estaba empezando a aburrirse con tanto sermón, pero no quería ser irrespetuoso.
—Así es. Kyoya sólo debe de protegerla, y dejarla ir en el momento que llegue la muerte de la humana, eso es todo —. Lamento no poder decirles mis verdaderos planes, pero esto es necesario. Aunque no miento cuando digo, que les hace falta una lección de humildad, sobre todo a Kyoya.
Lambo se viró, dispuesto a ir al portal tierra-cielo, cuando recordó.
—Por cierto, ¿qué pasaría sí Hibari besará a Haru? —La deidad le miró extrañado, ¿qué no le acababa de decir que prohibiera eso?.
—Está bien, te diré algo, pero sólo a ti como el mediador entre ellos dos. Acércate —. El ángel así lo hizo, el ente mayor tocó la frente del alado y transmitió sus planes, revelando el secreto.
"—Cuando Kyoya besé a Haru con su parte demoniaca en busca de poder, no sucederá nada, pero sí la besa habiéndose enamorado de ella. El lazo entre ellos será roto y el verdadero ser del ex–arcángel será mostrado.—"
"—¿El verdadero ser…?—"
"—Así es. Hibari Kyoya en sus orígenes fue un alma humana convertida en demonio.—"
"—¡Pero es un ángel!—"
"—No. La verdad sobre el ex-arcángel Kyoya es que es un humano no nato convertido en demonio. Sellado y manipulado para creer que es un celeste de nacimiento—"
Lambo abrió sus ojos de par en par.
—¡Eso es imposible! —corrió a la salida.
[***]
Abrió sus ojos, veía ese perfecto rostro de su ángel tan cerca de ella, y esos ojos azules mezclado con gris, fríos pero con un tenue brillo que antes no había percibido.
"¿eh?"
Se levantó rápidamente, golpeando la frente de su custodio con la propia.
—¿Qué demonios haces, herbívora? —siseó con un rojizo alarmante en su frente y molesto.
—¿Hahi? Levantándome desu —. Pero volvió a caer sobre la cama, adolorida de la cabeza y mareada.
—No sabía que Hibari-san tuviera la cabeza dura desu —chilló. El ángel rodó sus ojos. Se levantó y caminó no más de cuatro metros, mirando a la mujer desde aquella distancia.
—Levántate, las clases ya terminaron —. La chica observó a su ángel y sonrió. Él la había llevado a la enfermería y estado con ella, aunque por obligación, pero permaneció a su lado.
—Hai! —se sentía feliz. Luego recordó su beso con el demonio, y se detuvo en seco.
—¿Qué? —preguntó empezando a desesperarse.
—Eh… Haru, Haru fue besada por el cabeza de piña desu —. La castaña empezó a soltar unas lágrimas pequeñas. Kyoya no sabía qué hacer, ¿por qué tenía que ser el custodio de una mujer chillona?
Un beso.
¿También lloraría sí yo la besará?
La tomó de la muñeca, y la jaló hacía él. Apretó sus labios contra los de ella. Cerrando por inercia sus ojos en el proceso, ignorando como la joven los abría de la sorpresa y luego los empezaba a cerrar.
Escuchó un suspiro entre el beso, y reaccionó. ¿Qué estaba haciendo?.
Cortó el roce con la misma espontaneidad con la que lo empezó y la miró a los ojos.
—Ya lo he borrado —comentó fríamente.
—¿Borrado? —inquirió Haru.
—El beso de Rokudo Mukuro, lo he borrado —volvió a decir, irritado, pero algo dentro de sí, se sentía satisfecho.
Miura se sonrojó. Esos azules fríos e intensos le miraban sin sentimiento, pero le hacían palpitar mil y un emociones.
—G-Gracias desu —dijo torpemente. Hibari asintió con orgullo.
—Vámonos.
[***]
Después de recoger sus mochilas, se dirigieron a la casa. El ángel indiferente y la joven incomoda.
—Eh, ¿Hibari-san? —preguntó en el trayecto.
—¿Hn? —emitió demostrando que tenía su atención.
—¿Q-Qué significa un beso entre los ángeles? —cuestionó, pues tal vez era un saludo o algo. Pues para que Hibari le haya besado de la nada y dicho, "lo he borrado" con ese semblante frio pero sexy. Miura se sonrojo ante sus pensamientos.
—Los ángeles no se besan, no tienen contacto físico entre ellos. Es impuro —respondió seco.
—¡Hahi! ¿Entonces Haru es impura desu? —expresó alarmada su duda. Hibari se detuvo, virándose hacía la humana.
—Los humanos son impuros cuando cometen pecados —Miró esos ojos cafés preocupados, soltó un suspiro y acarició la mejilla de la chica.
Es suave.
Por un momento se perdió en aquel tacto, pero sin cambiar su expresión dijo.
—No eres impura —se acercó a la joven, susurrando en su oído —aunque hagamos esto —lamió el lóbulo, provocándole una corriente eléctrica y luego beso sus labios con suavidad.
—¡Hahi! —exclamó. El moreno se alejó lentamente, contemplando la reacción que había provocado en la humana. Empezaba a sentirse extraño, y que el sabor de esa humana era exquisito.
—¿Qué hace Hibari-san? —. El rostro de Haru estaba avergonzado, mientras que el del aludido inmutable seguía.
—Probándote, es mejor que el poder de tu alma sea consumido por mí, que por un demonio —. La chica hipó, y entristeció un poco al pensar en que hasta para su ángel era comida. Pero sonrió, al menos él no la mataría, y era agradable ser besada por Hibari-san.
—Eres un demonio con alas de ángel desu —quejó se en un pucheró, Hibari ladeó una sonrisa.
—¿Puedes verlas? —preguntó interesado. La chica asintió.
—Wao. Entonces seré esa clase de demonio por ti —. En realidad, el ex-arcángel no sabía el significado de esas palabras, Haru entendía que no lo decía en sentido romántico, pero le alegraba escuchar eso. Al parecer, el día de hoy, habían avanzado bastante con su relación.
Kami-sama, Haru pregunta, ¿algún día podría ser amiga de este ángel?
Mientras en los cielos, la deidad suprema veía con tristeza a la humana.
—Lamento que tengas que sufrir este destino, pero desde el principio. La elegida; eras tú.
Bien, espero les haya gustado n_n
Muchas gracias por sus reviews a; Vicki27, Copis-chamma y tu amiga (gracias), Valeria, Yuuniie Kuran, Tsuki Kuroi, I LOve anime-jOiia, Midori Susuki
Sin ustedes, es fic simplemente no sería posible. Gracias ^^ *un abrazo*
Ah, por cierto. Sé que me he tardado siglos en anunciar esto (zape para Tsuki ¬¬) Pero quiero dar un agradecimiento especial a Mary-chan y Midori Susuki por los hermosos vídeos que han dedicado a mis fics. Songeniales, gracias por todo :D
Pd: Sí quieren verlos, pueden ir a mi profile y ahí están los links, todo el crédito para cada autora de tan lindos vídeos *u*
Ja ne~! ;D
