Apenas leí los comentarios por el cap anterior salté de la emoción sobre mi silla y chillé como una niña pequeña ^^ me encanta que les encante el fic, en serio. Espero que les guste este capítulo tanto como los anteriores. Aún faltan muchas cosas más que pasen entre estos dos, cosas... kukuku
Cliché capítulo 5
Paseé mi nariz por su rostro, rozándola apenas. Cerré mis ojos y sentí su irresistible aroma, tan adictivo como siempre. Mi estómago se revolvía y los latidos de mi corazón me indicaban que por más que quisiera odiarlo me sería imposible. Sus ojos, su nariz, su boca, su cuello, no, jamás podría siquiera pensar en odiarlo… Le costaba tragar, respiraba con dificultad, sudaba frío y no era necesario siquiera el que pusiera mi oído sobre su pecho para oír los latidos locos de su corazón. En verdad lo que había dicho era verdad, y mi distancia lo estaba poniendo nervioso; sus manos temblaban y cuando las toqué estaban frías.
Sequé del rastro de lágrimas sobre sus mejillas con el dorso de mi mano.
- Eres un idiota- sonreí y atrapé sus labios con los míos.
Le daría una oportunidad, solamente porque lo que sentía era demasiado fuerte y su discurso bastante convincente.
Se sorprendió de mi beso, no sabía qué hacer. Yo sólo me movía lentamente, transmitiéndole seguridad y aceptación. Nuestro beso fue lento, pausado, tierno y carente de cualquier desenfreno o pasión. Era un beso de reconciliación, de los que uno más disfruta en situaciones como ésta. La mano helada de Sasuke agarró mi muñeca, se levantó del piso y me abrazó posesivamente. Yo hice lo mismo y sonreí inconcientemente mientras hundía mi cabeza en el espacio entre su hombro y cuello. Él me acariciaba la cabeza. Estuvimos un buen rato así, en silencio.
- Llegamos- mis padres estaban de vuelta en casa y nosotros nos separamos como acto reflejo, poniéndonos de pie.
Me tomó de la mano y yo apoyé mi cabeza en su hombro.
- Jamás pensé que las cosas terminarían así- dije tratando de evitar que mis ojos dejasen escapar alguna lágrima de felicidad.
- Jamás pensé que podría reunir todos mis pensamientos y decirlos en orden para que me entendieras- su voz estaba recargada de alivio.
- ¿Querer es poder?- dije con sarcasmo.
Sasuke rió y yo esbocé una sonrisa.
- Este día lo guardaré en mi memoria- dije cuando oí los pasos de mis padres hacia la cocina.
- ¿Por la reconciliación y el inicio de algo nuevo entre ambos?
- No- lo miré divertido cuando observé una gran confusión en sus ojos- Porque el tan prepotente Uchiha resulta que también es capaz de llorar como una niña.
- Insensible- dijo, haciendo un mohín y cruzándose de brazos- si fue por tu culpa.
Lo abracé y lo besé juguetón. Me agarró por la cintura y me correspondió. Tardaría en acostumbrarme a besarlo y decirme a mí mismo que estaba despierto, que todo terminó bien de cierta manera y que podría ayudarle a enamorarse.
- ¡Niños, bajen a desayunar!- gritó mi padre.
- El dormir no los hará más bellos- le siguió mi madre.
Bajamos entre risas a desayunar a la una de la tarde.
- Hoy hice galletas de Berry- dijo mi madre, feliz. Sasuke se sentó frente del plato de galletas.
- Qué delicia - dijo Sasuke, sacando una galleta y deleitándose con el maravilloso sabor.
Yo odiaba el Berry así que no comí.
Las cosas marcharon bien entre Sasuke y yo. Peleábamos como siempre, no como pareja sino como los amigos peleadores infantiles que siempre hemos sido. Una vez lo golpeé porque sus comentarios despectivos terminaron por colmarme la paciencia y él me golpeó porque no soportaba que yo fuera tan fiel.
- Esa no es excusa, teme- dije sobándome la mejilla. -Sólo querías quitarte las ganas y quedar a mano.
- ¿Y qué si es así?
- Sí que eres un teme, teme.- la sien me palpitaba al verlo con esa pose de prepotente que hacía cuando aceptaba sus errores y se cree el perfecto; con las manos en los bolsillos del pantalón y mirando al vacío de perfil. Sin saber por qué me reí.
- ¿De qué te ríes?
- Es chistoso ver esa expresión toda seria en tu cara con la mejilla roja.
- Ríete cuanto quieras…- dijo con sarcasmo y yo reí más fuerte.
Estábamos de vacaciones y en dos días sería la fiesta de gala de nuestro curso. Ya teníamos comprados nuestros trajes elegantes, ahora sólo faltaban las parejas. Para disimular, Sasuke le pidió a Sakura el favor. Yo todavía estaba indeciso y la mayoría ya tenía a alguien.
No les habíamos contado nada a nuestros padres sobre nuestra relación de un mes y medio, nos aterraba saber su reacción ya que todo el tiempo mis padres preguntaban que cuándo traería a una nuera y los padres de Sasuke extrañaban que su hijo ya no trajera a más mujeres a casa. Las sospechas de nuestras familias aumentaban cada día y no queríamos que se dieran la idea equivocada… aunque ésa era exactamente la que tendrían que formarse, ¿o me equivoco?
- Naruto, hijo- mi madre estaba sentada en el patio y me hizo una señal para que me acercara donde ella. Mi padre estaba en el baño y parece que aprovechó eso para llamarme. -¿puedo preguntarte algo?
- Eh, claro- dije con miedo. Cuando los padres empleaban esa clase de tono uno siempre se asustaba. Pensaba; ¿Qué hice? ¿Dejé los calzoncillos tirados en la mesa de nuevo? ¿Ha visto las fotos que tengo de Sasuke en mi celular cuando lo dejé por dos días botado en la sala principal? ¿Se dio cuenta de que su jarrón favorito desapareció? ¿No ha encontrado el ramen que me gusta? ¡¿Qué, qué quiere esta mujer? La lista era infinita.
- ¿Estás saliendo con alguien?
- ¿Ah? ¿Por qué preguntas?
- Te noto más feliz, sales más y vuelves más tarde, ¿alguna chica?- mi madre sonrió y alzó las cejas un par de veces, indicándome que no fuera tímido y hablara.
- Pues…
¿Qué le podía decir? ¿Qué le digo, qué le digo, qué le digo? Maldito dilema. Si le digo que sí; me hará traer a la muchacha que en verdad resulta no ser muchacha sino que muchacho y es mi mejor amigo y ni siquiera sospecha de mis tendencias porque cree que salí normalito… Si le digo que no; no me creerá.
Las divinidades de los altos cielos vieron en mí la desesperación y mi celular sonó estruendosamente dentro del bolsillo delantero de mi pantalón… Aleluya.
- Debo contestar la llamada, mamá- saqué el celular de mi bolsillo y me alejé al otro extremo del patio- ¡Teme justo a tiempo!
- ¿Por qué? ¿Qué pasó?- preguntó ingenuo.
- Primero dime por qué llamas tú primero.
- Ah, bueno, mis padres sospechan que estoy con alguien.
- Lo dices como si fuera algo para no preocuparse…
- Ah, bueno, es que ya se me pasó el asombro.
- Pareciera que nuestros padres tienen telepatía o algo parecido. Mi madre también sospecha.
- Pues existe un gran invento llamado celular… -hizo un breve silencio- Espera un segundo… ¡¿Te dijeron que te notan más feliz, que sales más seguido y que llegas más tarde?
- Maldición, están cotilleando como viejas comadronas de nosotros.- sentía la mirada de mi madre fija sobre mí, me provocó escalofríos- ¿Qué podemos hacer?
- No lo sé, como he salido con tantas mujeres creen que estoy interesado en otra muchacha que me está poniendo los pies en la Tierra y quieren conocerla… si es que existe.
- Mi madre también me estaba preguntando recién que quién es la afortunada y no sabía qué decirle hasta que me llamaste y me diste algo de tiempo.
- ¿Podríamos…?- se quedó callado de golpe.
- ¿Qué pasa?- pregunté preocupado.
- Mi madre está prestando atención a lo que hablo.-susurrando- Puedo verla desde el reflejo del espejo.
Un escalofrío recorrió mi espalda, me había hecho la imagen mental de Samara de la película "El aro".
- Juntémonos entonces, de otra manera mi madre insistirá en que le presente a la mujer invisible.
- De acuerdo. Iré ahora mismo al parque que queda en el centro ahora.
- Te veo allí entonces.
- Oye- me dijo antes de colgar.
- ¿Qué pasa?
- Te amo- susurró muy bajo
- Yo también- dije por lo bajo y sonreí.
Llegaba a ser molesto el cuidado que teníamos que tener y más encima no podíamos llamarnos por nuestros nombres o apodos como Usoratonkachi para mí, o Teme para Sasuke. Absolutamente todos sabían que nos llamábamos así entre nosotros cuando estábamos enojados. También debíamos cuidar nuestro tono de voz cuando nos poníamos melosos (bueno, la verdad es que yo era así, Sasuke es del tipo cariñoso en cuanto a abrazos y gestos así). Alguien escucha e inmediata piensa cualquier cosa y después hace preguntas y se corren los rumores más rápido que… la luz.
- Mamá, tengo que salir.
- ¿Con la muchacha que te gusta?
- Eh, no- dije nervioso- ¿A qué viene eso?
- Volví a ver esa sonrisa única que pones cuando le hablas al teléfono.
- Es de mala educación espiar, Uzumaki Kushina.
¿También me espiaba cuando hablaba por teléfono? ¡¿Cuánto más cuidado se tenía que ser en tu propia casa? No podía confiarme ningún segundo estando bajo este techo.
Salí corriendo a tomar el metro para encontrarme con Sasuke.
- Es oficial. Ya confirmó que la persona con la que salgo es la misma con la que hablo tanto por celular.- dijo Sasuke.
Estábamos sentados sobre el césped.
- Mi madre también.
- A este paso se darán cuenta, ¿te imaginas si nos siguieran en secreto ahora?
- ¡No!- dije aterrado, me puse de pie y vi una especie de gran tortuga de concreto con algunos agujeros. Agarré la muñeca de Sasuke y lo arrastré conmigo dentro de la estructura- Aquí es más seguro.
- Bien pensado- asomó la cabeza por uno de los agujeros- Mierda, tu madre.
- No puede ser, ¡¿me siguió?
- Se pone peor; mi madre está con ella.
- Sabía que se contaban sus sospechas.- dije enfadado.
- Tengo una idea, algo cruel, pero podría funcionar.
- Dime rápido.
- ¿Tienes el número de Hinata?
- Sí, ¿por…?
- Llámala y pregúntale si tiene algo que hacer hoy. Invítala a salir ahora y que venga aquí. Nuestras madres se ocultarán nada más verte y verán a Hinata. Caso resuelto y fin de sospechas.
- Pero no quiero estar con nadie más que contigo…- me quejé infantilmente, molestándolo con el tono meloso que ponía. Sabía que le molestaba
- ¿Quieres que nuestras madres dejen de molestar o no? Yo le diré a la mía que vine aquí a romper con mi novia que se supone era Sakura. Tú esperas unas semanas y le dices a tu madre que cortaron por diferencias y tonteras así. Ése sería tiempo suficiente para que pensemos en algo y confesar nuestra relación.- agachó la mirada- Tendremos que tener cuidado ahora hasta cuando hablamos por teléfono…
- Sasuke, esto no me gusta…- dije triste.
- A mí tampoco- agarró mi rostro entre sus manos- ¿pero qué pensarán si se enteran de esto ahora?
- ¿No se supone que los padres estarán felices con lo que a los hijos les haga felices?
- Mmm, tienes razón. Deberíamos introducirles de a poco el tema, después de todo, creen que somos heterosexuales.
- Les diremos que las nuevas generaciones no son como las de ellos, que la sociedad está cambiando y que es algo natural.
- Y cuando se acostumbren a la idea de que la gente del mismo sexo puede ser feliz junta…
- .. Les soltamos la bomba y les decimos…
- … ¿Qué pensarían de mí si saliera con un hombre?
- … demasiado difícil...
- Es lo único que podemos hacer, después de todo, no quiero andar a escondidas contigo así por eso- apuntando a sus espaldas con el pulgar, refiriéndose a las madres ahora creyéndose espías- apresúrate y llama a Hinata.
Saqué mi celular y marqué su número apenas apareció en la agenda.
- ¿Hola? Ey, Hinata, es Naruto… Bien, ¿y tú?... Gracias. Oye, te llamaba para saber si tienes algo que hacer ahora… ¿en serio? Te quería invitar al cine… Estoy en el centro ahora… Genial, te espero en la entrada. Llevo puesta una polera naranja, seguro me notarás enseguida… Ok, cuídate, nos vemos.
- Eso sonó convincente.
- Me siento culpable- Sasuke me tomó de los hombros.
- Esto lo hacemos por los dos, recuérdalo.
Lo miré y quise besarlo. No me contuve y lo hice por largo rato, deleitándome y hartándome de él a diestra y siniestra.
- Tienes que irte pronto, es de mala educación hacer esperar a una dama.
Me asomé para ver dónde se encontraban nuestras madres. Estaban rondando por las bancas, a un par de metros de nosotros. Miré a Sasuke nuevamente. No quería ir al cine, quería quedarme con él, no tenía ningún ánimo en ir al cine si iba con él…
- Asegúrate de que te vean pero no tú a ellas.
- ¿Sabes por qué escogí el cine como opción?
- No- dijo juguetón, acariciándome la mejilla- Dime.
- Porque estaremos un par de horas sin hablarnos y eso cubrirá bastante tiempo, no quiero que Hinata se banque mi cara larga las primeras horas. Básicamente el cine ocupa mucho tiempo y lo hace pasar más rápido, no habiendo excusas para hacer muchas cosas después. Quiero que esto sea lo más corto posible para volverte a ver.
- Por primera vez en mucho tiempo piensas en todo, usoratonkachi.- sonrió tiernamente y me besó.
Salí con cautela por el lado contrario a donde estaban las madres y pasé casualmente frente a ellas, quienes obviamente se escondieron y me siguieron rumbo al cine.
Reviews bonitos siempre me harán felices ^^ y gracias por leer y recomiéndenme y propaguen a Cliché y ámenme y alábenme y... (ejem(subida de adrenalina) ) gomen XD
