Se calmaron las revoluciones pero eso no le quita la intriga y la emoción, faltan varias cosas por pasar aún XD. Agradezco a aquellos que sigan leyendo mi humilde historia, ya falta cada vez menos.


Cliché capítulo 8

Llegué muerto a casa, cansado a más no poder. Mi madre no pudo llevar a cabo su plan de pasarse a la casa de los vecinos. Mientras se cambiaba el traje de baño se quedó dormida encima de su cama y mi padre no más arroparla cayó también presa del sueño. Tanto correr tras su loca esposa lo agotó.

La noche había sido la mejor. Me hubiese gustado ver la cara de mi madre cuando le hizo efecto el parche de su postre, y la madre de Sasuke… eso sí que hubiera sido algo digno de ver junto con la reacción del señor Fugaku.

Oí que después de que estaba bien entrada en efecto, se metió en la cocina y bailó con los chefs, hasta casi se sube a la encimera pero la sacaron justo a tiempo.

Despedir el colegio y a tus compañeros de clase será siempre algo que me dará nostalgia. Nos seguimos juntando a pesar de todo. Hicimos unas cuantas juntas por los días después de hartarnos viéndonos sólo en las fiestas y bailar más que hablar.

Las competencias de escupitajos nunca nos aburrieron, o las bromas de doble sentido de Kiba, la comida exquisita que traía Chouji, uno que otro bebestible de Sakura ni las peleas de Tenten y Lee cuando se trataba de artes marciales.

Maduramos sólo en cierta medida como verán, todos conseguimos aprobar los exámenes de ingreso y nos inscribimos en las mejores universidades.

Yo en cambio me preocupaba muchísimo más en decirles a mis padres que era homosexual. Las universidades jamás me habían parecido tan relajantes en comparación con la presión que sentía ahora.

- Mamá- le pregunté un día.

- Dime, hijo.

- ¿Qué opinas de que la sociedad esté más abierta hacia las parejas del mismo sexo?

- Mmm…- musitó no muy contenta de la pregunta- No sé, me casé con un hombre y no veía a las mujeres más que como amigas o enemigas… Supongo que si eso les hace felices… Pues, por mí está bien.

Sakura logró curarse de su drogadicción gracias a la clínica de rehabilitación a la que entró, convencida ciento por ciento por Ino. Ésta fue aceptada con los brazos abiertos en la familia Haruno cuando le contaron de su relación y de enterarse cuánto había hecho Ino por su pareja.

- ¿Cómo no quererte si has hecho tanto por mi hija?- fue lo que dijo la madre de Sakura, según ella me contó por teléfono una noche y llorando de felicidad.- A eso es a lo que yo llamo amor. Eres bienvenida en esta familia.

Ojala que la reacción de mis padres fuera ésa. No sabía qué pensar, pero bueno… podría suponer tres reacciones con certeza; primero, aceptarían encantados, segundo, que no, y la tercera, aceptar con inseguridades de que la edad me confundía y se me pasaría pronto.

Me enfadaba pensar en esa suposición (número tres). Yo iba en serio en mi relación ojala que siguiéramos así por mucho tiempo y las peleas nunca me asustaron para tener una excusa para cortar.

- ¿Mamá?

- Dime, hijo.

- ¿Qué pasaría si estoy saliendo con alguien y…?

- Pero si eso ya lo sé.

- Te estoy preguntando hipotéticamente.

- Bueno, continúa.

- ¿Cómo esperarías que fuera… mi pareja?

- Amable, comprensiva, pero sobre todo; que te quiera y te haga feliz, hijo. Y no me molestaría que tuviera planes para su futuro en vez de ser ama de casa.

- Eso suena… olvídalo. Me gustó eso que dijiste- Sasuke encajaba a la perfección. Ahora faltaba tirar la bomba- Mamá, ¿y qué pasaría si esa persona fuese hombre?

- ¿Estamos hablando hipotéticamente?- me miró con cierta suspicacia.

- Sí.- respondí rápidamente sin pensar.

- Está difícil, ¿pero no quieres tener hijos con alguna bonita mujer, tener descendencia? Después de todo, ése es el propósito de los seres humanos, se enamoran, se casan y tienen hijos. No en ese orden necesario pero por lo menos eso es lo normal que pase.

- Pero no todo en la vida son los hijos nacidos de una relación, quiero decir, hay gente que no puede tener hijos por razones de la naturaleza que es sabia y se le da la oportunidad a niños que han quedado sin una familia cariñosa, que perdió desafortunadamente.

- ¿Te refieres a la adopción?

- Sí, ¿qué opinas de lo de la pareja?

- ¿De que salgas con un hombre?- asentí nervioso pero con la vista fija en ella, tal vez demasiado concentrado en lo que podría decir- Mmm… teniendo en cuenta tu madurez, crianza, criterios y valores… Te apoyaría pero me costaría acostumbrarme a la idea. Después de todo, siempre te he imaginado trayendo alguna chica.

- Gracias por el apoyo hipotético, mamá.

- De nada, hijo.

- ¿Y tú que opinas de todo esto, Minato?

- No me digas así que soy tu padre, no el vecino…- fingiendo enojo y bajando el diario para mirarme- ¿Qué opinaría si salieras con un hombre…?

- Sí.

- Supongo que estaría bien, teniendo en cuenta la época en la que vivimos y he visto tantas parejas ser felices… Lo que te haga feliz, por mí está bien.

- ¿Les he dicho cuánto los amo a los dos?

- No tan seguido como quisiéramos pero…- dijo mi madre.

- ¡Los amo!

Me fui corriendo hacia mi habitación y nada más cerrar la puerta me llegó un mensaje de texto al celular. Era de Sasuke.

"Tengo el apoyo hipotético de mi padre. Mi madre dijo que ni muerta aceptaría y que me quitaría la herencia"

"¿Qué herencia?"

"Eso mismo dije yo"

"¿Eso quiere decir que no aceptaría siquiera abrirme la puerta?"

"Sí"

"Oh"

"Eso pensé"

"Yo tengo el apoyo hipotético de mis dos padres pero mi madre tardaría en acostumbrarse a la idea"

"Bueno, es normal. Pero de seguro me adorará cuando me conozca"

"Jajaja, sí. En dos meses te estará ofreciendo galletas de Berry"

"Me dio hambre. Le diré a mi madre que me prepare en seguida unas cuantas galletas, si es que le queda algo de humor"

"Jajaja, te quiero, idiota"

"Yo también"

Todo lo que quedaba hacer era decirles a nuestros padres.

- Quiero saber ya cómo lo tomarán cuando se los diga.- me recosté de espaldas sobre mi cama, con los brazos tras mi cabeza.

Alguien tocó la puerta.

- Pasa- era mi madre- Hola.

- Hijo, quería preguntarte una cosa y decirte otra. Bueno, la verdad es una mezcla.

- ¿Sí?

- Quería confesarte que sospechaba de que estabas saliendo con alguien y…te seguí.- se sentó junto a mí en la cama y yo me senté.

- Lo sé- le respondí calmado.

- ¿Cómo?

- No te disfrazas muy bien que digamos. Por lo general solamente en las películas resultan los lentes de sol, una boina y un diario.

- Diablos…- dijo para sí aunque igual escuché y esbocé una sonrisa- Te pido disculpas por mi imprudencia y mi inseguridad.

- No importa, ¿y cuál era tu pregunta?

- Creo que me la respondí yo sola. Si te vi saliendo con una chica tan bonita, no podrías estar saliendo con…- no quiso terminar la oración.

La miré atento y pensé que era ahora o nunca.

- ¿… con un chico?- asintió- ¿Quieres que te cuente algo?- le dije hablando con un tono animoso y cometí un error al animarla falsamente. Debió haber supuesto que le iba a decir que Hinata era mi novia- Te engañé.

- ¿Eh?-parpadeó varias veces incrédula.

- Cuando estábamos en el patio y me preguntaste si estaba saliendo con alguien… Sí, y estoy enamorado- sonreí.

- ¿Y cuando recibiste esa llamada y saliste huyendo?-dijo emocionada.

- Era esa misma persona.

- Hijito, felicitaciones- me abrazó (ni que me fuera a casar…)- ¿es esa linda niña de cabello largo?

- Ah, no, ella está con alguien- me dejó de abrazar y arqueó una ceja- lo que pasa es que te engañé haciéndote creer que ella era mi novia pero la verdad es que…

- ¿Así que de verdad estás enamorado… pero de un muchacho?- bajando el tono de voz para asimilar la información.

Asentí y me sonrojé violentamente. Sonaba casi decepcionada. Se lo había dicho al fin, me había quitado un peso terrible de encima.

- Vaya, ¿entonces cómo es que predijiste que te iba a seguir y estarías con una chica para engañarme?

- Iba a hablar de unas cosas con él en el parque y como nos dimos cuenta de que estabas un tanto curiosa de mi relación… Dijo en broma que tal vez podrías haberme seguido y me aterré. Por eso nos escondimos en un juego que había por ahí y te vio.

- ¿Me conoce?

- Sí, más de lo que crees.

- ¿Quién es?-preguntó bastante curiosa.

- Todo a su tiempo. Como estabas siendo tan "entrometida" en mis asuntos, quería que dejaras de sospechar porque ¿sabes? Acepto haber sentido pánico en contarte que estaba saliendo con un hombre y… llamé a esta amiga y le pregunté si quería ir al cine. Salí e hice que me vieras a propósito para que comprobaras que estaba saliendo con una mujer. De alguna manera me daría más tiempo para pensar en cómo decirte la verdad.

- Vaya… Bien pensado- se quedó en silencio pegada y mirando al techo- ¿Y cuándo nos lo presentarás?

- Emm…- me puse nervioso. No esperaba que dijera eso tan pronto, sí que le picaba el bicho de la curiosidad a esta mujer- Si quieres… le llamo para que venga ahora.

- Estupendo, pero cuéntale a tu padre también para que no se entere tan de golpe cuando venga tu pareja y todo eso- se puso de pie y caminó hacia la puerta.

- Mamá- le dije antes de que saliera- Gracias por ser tan comprensiva, te quiero.

- Gracias por contarme la verdad, hijo. Yo también te quiero.

Salió y me tiré boca abajo sobre la cama. La sonrisa que se me plantó en el rostro dolía de tan amplia. Busqué mi celular y le mandé un mensaje de texto a Sasuke.

"Le lancé la bomba a mi madre recién pero no le dije que eras tú"

"¡¿Me estás?"

"No. Mi madre quiere que te presente y debo contarle a mi padre. Así que sal de tu casa y vente en diez minutos"

"¿Y no les dijiste que estamos juntos?"

"Lo que más debe estarle preocupando ahora a mi madre es saber con qué sorpresa se encontrará"

"Ni se imagina…"

"No. Ya, me voy a decirle a mi padre. Te veo pronto"

"¡Ah! Qué nervios"

"Ánimo"

"Me gustaría leerme tan seguro como tú"-sonreí ante el mensaje cuando se intercambiaron de papeles las respuestas cuando estaba en el cine con Hinata la vez pasada para engañar a nuestras madres.

"Es que soy único" -respondí igual que él la vez pasada.

-OOOoooOOO-

- ¿Es en serio?- dijo mi padre cuando le conté.

- Sí- le dije serio.

- ¿Y quién es?

- Lo conocerás dentro de poco.

- ¿Vendrá ahora?- dijo sorprendido porque fuera tan pronto- ¿No es demasiado apresurado? Déjame por lo menos filtrar algo de información, que esto es demasiado hasta para mí...- agarrándose la cabeza en fingida presión.

- Sí, ya le mandé un mensaje de texto.-sonriendo.

- Bajemos a esperarlo en el living. - dijo mi madre- Quiero preguntarle muchas cosas para conocerlo mejor.

- Mamá, sólo lo pondrás más nervioso.

- Sea hombre o mujer, siempre querré hacer preguntas y ver si es lo suficientemente bueno para mi hijo querido.

Suspiré y bajamos la escalera. Estaba nervioso al igual que mis padres, cómo lo tomarían cuando viesen a Sasuke, las expectativas que tendrían mis padres, cómo sería conocer al novio de tu hijo, cómo actuar, ¿normalmente?… Alguien tocó el timbre y mi corazón comenzó a palpitar como loco.

- Debe ser él- dijo mi madre, incitándome a que fuera a abrir la puerta.

- No creo, vive lejos y solo ha pasado media hora desde que hablé con él- por lo general el viaje duraba cerca de cincuenta minutos a una hora.

- ¿Vive al otro lado de la ciudad o qué?- preguntó mi padre en broma.

- Más o menos.- me dirigí a la puerta.

Mi mano temblaba cuando toqué la perilla y abrí.

Eran cerca de las cinco de la tarde.


¡Besos, abrazos y nos vemos la próxima semana con otro capítulo más de Cliché!

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