Mobian Days: Relatos de Amor

Renuncia

Sonic the Hedgehog no me pertenece. Es propiedad de Sega, el anime de Tv Tokyo y los cómics de Archie Comics.

Esta es una colección de relatos enfocados en aspectos románticos. Ninguna de las historias está relacionada… sólo son páginas libres relacionadas con los personajes de la franquicia.

Así mismo, si bien la mayoría de relatos tendrán algún soundtrack de la novela visual School Days, puede que agregue otras canciones que expresen mejor el sentido de los relatos. ¡Disfruten!

Rouge x Knuckles

(Historia 02: Keep me Warm)

(Advertencia: Leer si tienen +18 años o si no les molesta el Lemon).

(Metro de Station Square)

- La próxima parada es Station Square… la próxima parada es Station Square.

El tren del metro se detuvo rápidamente, levantando todo tipo de papeles y objetos sobre la estación concurrida en Station Square, abriéndose las puertas… y dejando salir todos los pasajeros que seguían su rumbo a algún lugar.

- Noticias Cortesía de la Emisora de Noticias MBSN: El asalto de un cargamento de Chaos Emeralds destinadas a la Corona de Acorn ha sido repelida por el Ejército Imperial… con la muerte de casi todos los perpetradores… GUN se ha pronunciado diciendo que las colonias no han tenido nada que ver con el asalto... y la tensión entre el Gobierno de Nueva Mobotrópois y los representantes de GUN en Station Square está en aumento y se espera una salida diplomática…

Rouge palideció al oír eso, porque si bien ella no participó, su escuadrón fue masacrado por el Ejército Imperial. Mas que nada porque la murciélago podía tener sentimientos y no podía evitar sentirse mal por perder a sus compañeros.

Miro el reloj de la Estación del Metro y vio la hora: 9:45 PM. Se hacía tarde… pero no era seguro volver a donde siempre solía vivir… la tensión entre ese gobierno y GUN era peligrosa. Tenía que perderse unos días en Station Square.

¿A quién podía pedir ayuda? De seguro Sonic, Sally y los otros se creerían las patrañas de sus propios representantes, culpándola por los incidentes… Rouge se mordió el labio, pensando que lo único que quería Acorn era buscar un chivo expiatorio… ¿Y qué mejor sacrificio para eso que ella?

- Puta política de los Acorn… - masculló ella, saliendo a la calle en la Estación Principal, para ver una ciudad con mucha gente tal vez por la hora que era.

Rouge concentró su atención en un puesto donde vendía café, y pidió una taza grande, para encontrarse caminando por la ciudad bebiendo café. Por primera vez en años, su reputación como ladrona de joyas se vería afectada… y ella no había hecho nada esta vez…

Para una mujer acostumbrada a ir a la caza de joyas y lujos… verse en la disyuntiva de abandonar temporalmente el negocio era algo peligroso… y en parte insoportable para su orgullo. ¿Pero podía hacer algo? Sabía que debía alejarse de todos, porque la Corona de Acorn andaría buscando un chivo expiatorio. De momento, estaba segura en Station Square, pero sabía que GUN no movería un solo dedo para ayudarla.

Esta vez… estaba sola…

- Sólo queda ese cabeza dura que… - pensó ella, pero algo la interrumpió.

Ya había perdido cuenta del tiempo que iba caminando, y se topó con una especie de bar cerca de un sucio callejón. Miró el nombre en el anuncio en luces de neón.

"El último Mobian… - Bar, Billar y Licorería"

A ella le hizo gracia el título… le hizo recordar algo diferente… al último echidna que conocía, pero que prefería estar en su obsesivo cuidado por la Master Esmerald.

- Como si fuera lo único que quisiera robar de ese chico duro… - murmuró ella mientras acababa de beber su café.

Terminando de beber su café, tiró el vaso de plástico y entró al bar. Era un sitio concurrido de gente, con muchos Mobians jugando al billar, y en otras mesas, algunos tomando o fumando.

Rouge sonrió al ver un ambiente asi… era un sitio como el que quería para pasar la noche… tal vez sería algo aburrido, pero era un lugar apartado y casi marginal, nadie la reconocería ahí.

- ¡Vamos, choca esos 5!

Un grupo de Mobians jugaba billar mientras los billetes de 20 rings cambiaban de mano en mano por momentos, producto de la apuesta. Rouge pasó por ahí, pero sin importancia, para sentarse en una mesa vacía.

- ¿Le atendemos? – preguntó un zorro que era mesero.

- Sólo tráeme un café cargado, un poco de Whisky y una cajetilla de cigarros…

Rouge se sonrió, porque por un momento pensó que era Tails el mesero. No lo era… era imposible que un chico como él estuviera en un sitio como ese.

(Nota del Autor: Escuchen 'Keep me Warm' de Ida Maria)

El mesero pronto volvió con los cigarrillos, un encendedor, una taza de café y el vaso de Whisky. Rouge encendió el cigarrillo e inhaló el sabor del tabaco entrar en sus pulmones, mientras servía un poco de Whisky en su café.

"Me serviré una tasa de café llena de noches en sobriedad…"

"Porque la nicotina y el café son mis amigas en mi lucha…"

- ¡Hey, Rouge!

La murciélago miró a quien la llamaba… era Knuckles que estaba jugando en un billar. ¿Cómo no lo vio antes? Se frotó los ojos creyendo que era una mala broma… pero era él… era ese Echidna que llamaba cabeza dura, chico rudo y demás apodos.

El echidna dejó la mesa de billar y se sentó en la mesa de Rouge.

- ¿Puedo tomar uno? – dijo mientras tomaba un cigarrillo.

- Si… como quieras… - dijo Rouge - ¿Qué haces aquí?

- Parece que la Master Emerald está mejor con la Corona de Acorn… así que me tomaré unas vacaciones forzadas… - dijo Knuckles mientras fumaba su cigarro.

- ¿¡Ellos también…? – dijo ella dejando de tomar su café.

- ¿Ellos qué hicieron?

Rouge palideció, porque sabía que lo que pasó con su equipo y GUN era un secreto de estado. Pero… tenía la necesidad de decirlo… se sentía tan… frustrada… y tenía a su lado al chico rudo que creyó apreciar. Por algún motivo no se sentía tan preocupada en ese momento.

- Porque los de Acorn... son unos malditos que buscan un chivo expiatorio… - murmuró ella.

- ¿Cómo dices…?

- No… nada…

- Lo que sea… - dijo el echidna volviendo a fumar.

- ¿Sabes?

- ¿Eh? ¿Qué pasa?

- Es gracioso… si la Master Emerald ya no está contigo… no hay motivo para ser rivales…

- ¿Lo dices en serio, o es uno de tus trucos? – dijo desconfiado el echidna.

- Lo digo muy en serio, chico duro… - dijo ella.

"Y tú… me mantienes tibia…

Tú… me mantienes tibia…

Todos tus cigarros y tazas de café… tibia a mí…"

Los dos pasaron un momento tomando café y fumando… pero en ese momento, Rouge sintió algo... como si quisiera ponerle más... acción a la noche que iba a pasar.

- Pero sabes… ahora que ya no tienes esa Esmeralda… me pareces un chico muy atractivo…

- ¿Eh? Pssh… cállate… - dijo Knuckles sonrojándose.

- Pero en verdad… eres un chico atractivo… no te lo tomes a mal… ¿Porqué crees que iba a por la Master Emerald?

- Rouge… creo… que ese café tuyo te está haciendo daño…

- Tonterías… ¿Quién dice que yo…?

- Porque todo este tiempo intentabas robarme… ¿Porqué ahora cambias?

Rouge bebió otro sorbo de café y miró al echidna.

- ¿En serio quieres saber porque estoy aquí en un bar? Es aburrido… ¿Mas bien, qué haces tu aquí?

- Pues… - dijo el echidna entrando en confianza – Jugaba un poco de billar porque… es aburrido…

- ¿Qué es aburrido?

- Pasar casi toda mi vida… como el guardían de la Master Emerald. Y ahora… que ya no está a mi cuidado… no sé que hacer…

- ¿No sabes que hacer? ¿No tienes algo por la vida?

- Toda mi vida pensé… que protegería a la Master Emerald… pero ahora… creo que estoy solo…

- Eso es lo que tú crees… - dijo Rouge – En realidad… siempre has tenido a alguien…

- ¡Estás fingiendo! – dijo el echidna.

- ¡Eso es lo que tu crees! ¡Estoy como tú… ya no tengo nada! – le dijo la murciélago.

"Créeme, juegos se jugar… porque me sé todas las reglas…"

"Créeme, se fingir… porque me estudié a las máscaras…"

- ¿Pero qué dices… tus joyas…?

Rouge jaló a Knuckles de la mesa y lo besó con pasión. El echidna se intentó resistir… pero era una sensación que lo tomó por sorpresa y se dejó ahí… finalmente por el aire, se separaron.

- ¿Rouge… que fue eso…?

- No te hagas el tonto… - dijo ella – Sé que te gustó… en realidad yo…

Y sin decir más, lo besó de nuevo, mientras su mano iba acariciando su pecho, mientras el echidna empezaba a devolver las caricias.

El mozo del bar solo miraba sonriendo a esa pareja… porque tal vez era cosa del alcohol… mientras sus caricias aumentaban…

- Aaffh… aaffh… - jadeó Knuckles – No puedo… yo no puedo…

- Está bien chico rudo… sólo sigue tu instinto…

- Rouge… yo…

Los dos se levantaron y Knuckles fue el que tomó de la mano a Rouge y la sacó del bar, pero por la puerta de emergencia, dando al sucio callejón.

- Son jóvenes… deben disfrutar la vida… - murmuró el mozo mientras recogía esa mesa.

En el callejón, el instinto de Knuckles se había encendido… era un sentimiento que llevaba dormido, pero en realidad quería a esa murciélago… no sólo con palabras… sino quería demostrarlo con actos… quería demostrarlo… dejando algo de él… darle lo más importante de él para ella… no le importaba si eso era un acto o no… era… algo que le gustaba mucho.

Los dos se seguían besando, mientras inclusive Rouge metio mano a la entrepierna del echidna para despertar mas su pasión… Knuckles entendió el mensaje de ella… y la sentó sobre un basurero hacia la pared, mientras clavaba sus puños en la pared, para darse estabilidad a lo que iba a hacer… a los deseos de su pasión… ahora correspondida.

"Pero yo no quiero hacer teatro para ti

No quiero fingir ni un acto… no a ti…"

- Vamos chico rudo… vamos…

El erizo empezó besándola mientras lamía su cuello, a lo que Rouge respondía echando gemidos de placer. El echidna con su boca, rasgó el brazier en forma de corazón del murciélago y a falta de manos que tenía clavadas en la pared para darse estabilidad fue con la boca, rasgando y quitando el vestido del cuerpo de ese murciélago…

- Knux… ¡Aafgghhhh! – gimió ella al sentir la boca de Knuckles recorriéndolo en lugar de sus manos.

La pasión desbordaba a esos dos sujetos, que no sabían muy bien lo que hacían, pero sentían que era algo que les gustaba por lo que ellos seguían ahí.

- No puedo detenerme… simplemente no puedo…

- Vamos… hazlo chico duro… sólo hazlo…

Knuckles entendiendo que tenía vía libre para su pasión, se acomodó sin sacar sus nudillos clavados en la pared y empezó a penetrar a la murciélago, mientras que su rostro lamía los pechos de ella con pasión y de vez en cuando subia al rostro a besarla.

- ¡Aaaahhh! ¡Knux! ¡Aaahhh! – gemía Rouge de placer.

El echidna solo se limitaba a gemir mientras embestía suavemente al murciélago.

- ¡Eehh! ¡Eeehh! ¡Aaaahh! ¡Rouge… si… sigue…! ¡Eeeehhh!

Rouge no podía hacer mas que agarrarse de los brazos de su "chico rudo" mientras el seguía embistiéndola, cada vez mas deprisa tal vez…

"Oh, y tú… tu me mantienes tibia…

Tú… me mantienes tibia…

Todos tus cigarros y café… tibia a mí…"

- Esta bien Knuckles… está bien… lo haces muy bien… - dijo Rouge acariciando el pecho de ese chico que simplemente dejaba desahogar sus preocupaciones en ese sexo esporádico e inesperado… en un callejón.

- ¡Eeehhh! ¡Eeehh! – jadeaba Knuckles justo antes de explotar en el clímax.

- ¡Aaaahhh! ¡Sssiiii… Knuuuxxx! – dijo ella antes de que Knuckles por el producto de su propio climax, se soltase de la red y los dos cayeran al suelo… abrazados aunque haciendo ruido por el bote de basura.

"No, yo no quiero hacer teatro para ti

No quiero fingir ni un acto… no a ti…"

Extasiados en ese placer… tanto el echidna y el murciélago quedaron dormidos, sintiendo sus pieles (O sus pelajes mas bien) en ese callejón sucio que se volvió por un momento el sitio donde los dos se entregaron a los placeres del amor.

- Rouge… creo… que te quiero… - dijo Knuckles – Lo que sentí… nadie me lo había hecho sentir…

- Y yo a ti también… eres el primer hombre que me dio el placer que busque…

Abrazados, esos dos durmieron esa noche entregados a Morfeo y a los recuerdos de una noche de pasión que ambos querrían repetir en el futuro.

Rincón del Autor: Un relato un poco adulto… pero habrán muchos así en esta historia, así que vayan acostumbrándose… y a diferencia de los otros… este es más bien con un final feliz para las partes asociadas.

He oído en los reviews que quieren Sonamy… pues bueno podría darles el deseo, pero sería un fic un poco como este que acaban de leer. ¿Qué opinan?

¡Mil gracias por leer!