Diablos siempre se me olvida poner esto al principio, hey arnold no es mío, pero debería serlo!, es de nickelodeon…y….blablablá…ya saben lo demás, bueno no los aburro mas así que pasemos de una ves a la historia.
Tratando que nadie en la fiesta lo vea se escabullo entre los pasillos de esa lujosa mansión, camino con paso torpe ya que tenia a la rubia en brazos y la decisión de llevársela lejos de ahí, lejos de los problemas que ya habían causado tanto en el, sacando de su saco las llaves de un Ford mustang del 96 y metiendo rápidamente el cuerpo dormido de Helga en el asiento del copiloto arranco el carro dejando de evidencia unas huellas negras en el asfalto.
-Gerald, creo que ya es hora de irnos, además que Helga esta en un estado de ebriedad grave, esta delirando-
-vámonos rápido, antes de que el se de cuenta, en donde esta?- dirigiéndose a paso rápido -la deje en el baño-
En un movimiento estrepitoso de la puerta de baño se abrió sin ningún esfuerzo, mientras que la pelinegra revisaba todo el baño –Helga?, Gerald no esta, tu crees que…- -phoebe primero te dejare en casa no quiero que te pase nada ni le pase nada el- dirigiéndose al vientre abultado de la oriental –vamos, preguntare a los del parking si la vieron, y si no la encontramos llamare al cuartel para que le busquen- caminando junto a ella hacia el estacionamiento –quédate acá que voy a hablar con los que están de turno-
-buenas noches agente del cuartel de FBI de hillwood, quiero preguntarle si usted vio a un rubio alto con cabeza de balón, delgado y con un saco negro- guardando su insignia –si lo vi, tenia en brazos a una señorita rubia de vestido azul oscuro- -maldición!, sabe la placa?- -no, no le pude ver porque con las mismas se fue, y mas aun que la penumbra no ayuda- -gracias- alejándose del lugar en dirección a su auto -maldito desgraciado, secuestro a Helga para quien sabe que hacer- -Gerald es mejor que vallamos a buscarla- -no, te dejare en la casa, hoy llamare al cuartel y mañana haremos la búsqueda, aunque arnold le haya hecho eso no creo que sea capaz de dañarla físicamente-
Mientras conducía en dirección a su casa a las afueras de hillwood no podía evitar verla en los momentos en que el semáforo daba la luz roja, acariciaba su mano, acariciaba su rostro y recordaba cuantas veces lo había hecho solo que era correspondido, sus ojos verdes se humedecieron quienes dieron paso a suaves lagrimas, porque diablos tuve que firmar ese estúpido trato… si no lo hubiera hecho aun serias mía tratando de calmar sus ansias de volverla a besar o de volver a sentir el perfume y el delicioso sabor de su cuello blanco.
-hare todo solo para que me perdones-
-estoy preocupada por ella, no se que pueda pasarle- sobándose su vientre mientras estaba echada –tranquila amor ya llame a todos nuestros compañeros están alerta, también llame a Rhonda solo quiso ser "cordial" al invitarlo, además que tienes que descansar por nuestro futuro bebe y no te preocupes que de eso yo me ocupo- acostándose a su lado mientras abrazaba delicadamente a su futura esposa.
Detuvo el auto en una casa de 2 pisos cuando sintió las primeras gotas de la torrencial lluvia que se avecinaba –genial tan solo esto tenia que pasar- sacando un paraguas mientras cargaba a la rubia, abrió la puerta con dificultad y la dejo caer en el sofá –pensé que esto seria mas fácil- tomando un poco de aire para otra vez atraparla en sus brazos y llevarla hasta su recamara mientras la tapaba en las sedosas sabanas –será mejor que me bañe antes que despierte-
Cada vez era mas fuerte la lluvia cuando el estrepitoso sonido de un trueno la despertó de su interminable pesadilla, saltando en la cama para luego sentarse en ella se seco las gotas de sudor que rodeaban su frente –maldición, creo que Gerald tenia razón, no mas licor- rodando los ojos por su elocuente pensamiento pero por casualidad llevo su mirada aun curioso cuadro en el que ella abrazaba a arnold mientras los dos sonreían y casi por impulso sonrió mientras acariciaba al chico con sus níveos dedos hasta que reacciono –un momento yo no tengo esta foto, e-en donde mierda estoy- levantándose y mirando los diferente cuadros, en todos ella salía en compañía de el cabeza de balón – un momento ya recuerdo, arnold…. No puede ser el no….- cuando un sonido proveniente del baño la puso en alerta, saco su arma que guardaba en la pierna abriendo los flequillos de su vestido y escondiéndose al borde de la cama.
Entre el humo y el vapor proveniente de la ducha del baño pudo claramente reconocer la silueta de arnold que salía con una toalla en la cintura y otra rodeándole el cuello, quedo hipnotizada y embobada hasta que –Helga?, en donde estas, Helga!- pudiendo reconocer en su tono de voz un dejo de alarma y duda hasta que se decidió salir de su escondite irguiendo su arma apuntándole justo a el –pon las manos donde las pueda ver y arrodíllate en el suelo- -Helga baja el arma que no es necesario todo esto- -has lo que te digo o disparo tu eliges- con frialdad en su mirada lo cual intimido al rubio y obedeció, una vez reducido en el suelo se acerco a el mientras lo tocaba para ver si portaba arma alguna.
-ahora que ya revisaste puedo pararme?- ella solo asintió con su cabeza mientras daba unos pasos atrás -en donde carajo estoy, quien me trajo aquí y la mayor pregunta de todas que ¿quieres de mi?- -estas en mi casa, yo te traje hasta aquí y lo que quiero de ti es que me escuches- tratando de acercarse a ella mas como respuesta recibió la mirada de la brillante pistola apuntando hacia el –no te me acerques- -Helga déjame explicarte perdón por secuestrarte y peor aun en ese estado, se que me odias por lo que hice unos años atrás pero en todo este tiempo no he podido olvidarte, es mas yo aun te sigo amando- -cállate…- bajando su arma sabiendo que eso no iba a ser protección segura para sus sentimientos –Helga, yo aun te sigo amando, cada vez que veo todos estos cuadros siento que mi corazón te extraña…- -CALLATE!, auch…haa!- agarrándose la cabeza por la fuerte jaqueca que estaba sintiendo y peor aun con el poco de alcohol que aun corría por sus venas.
-Helga, estas bien?- tratando de evitar que se caiga –si, solo que el alcohol no me cae muy bien, porque diablos no puedo hacerle caso al estúpido de Geraldo- cayendo violentamente en las almohadas de plumas –será mejor que descanses, mañana hablaremos cuando te sientas mejor- -yo no tengo nada que hablar contigo estúpido cabeza de balón y no creas que esto se va a quedar así, me secuestraste en un estado critico de ebriedad- -ahora no discutamos, solo quiero que estés bien , descansa- agachando su cabeza tratando de darle un beso en la mejilla –ni se te atreva- volteando su cuerpo en dirección contraria a el.
-buenas noches- esperando como respuesta lo mismo, mas esa respuesta nunca llego, solo suspiro y cerro la puerta mientras que una rubia lloraba amargamente y agarraba el cuadro de los dos el cual lo acurrucaba en su pecho sintiendo dentro de ella un inmenso vacio, entretanto escuchaba las gotas de lluvia que caían violentamente despedazando a su corazón.
Notas de autora
NeNa- gracias me alegra que te haya gustado y con lo que le hizo arnold a nuestra rubia favorita muy pronto lo sabrás no desesperes.
Letifiesta- gracias por leer mi fic creo que me estoy quedando con el otro sobre la canción de Helga, pero es que este esta mas interesante XD, gracias otra ves.
Blue-Azul-Acero: aquí esta tu respuesta, acerca de que daría arnold para ganar la confianza de ella y de todos sus amigos, tranquila que muy pero muy pronto lo sabrás, gracias por leer.
Master.-helga
