Sailor Moon Mix

"Recuerdame"

By

Lery

CAPITULO 3: "La tristeza y esperanza de una joven"

Dos dias habian pasado desde la reunion en casa de Rei, pero el tema discutido habia sido el gran centro de cada una de las conversaciones que compartian, tanto las Inners como las Outers.

Las muchachas habian acordado ir todas juntas a aquel templo guiadas por Lita que era la unica que conocia el camino. Las tensiones se habian acumulado y la importancia de que todo se hiciera lo mas rapido posible era vital. Querian adelantarse a cualquier cosa que pudiera suceder para evitar que las tomaran por sorpresa.

Entre las Outers corria la idea de que no era muy bueno confiarse de lo que encontraran en su visita a aquel lugar, y mucho menos lo que pudiera decirles o en que pudiera colaborar la muchacha de la que Lita les habia hablado.

Haruka pensaba que era mejor descubrir el misterio que esa perla encerraba por si solas, pero antes que cualquier cosa que ella o cualquiera de las Scouts pudieran opinar estaban las reglas impuestas por su princesa.

Amy se encontraba en la facultad, casi era la hora de la salida y estaba muy ansiosa por irse. Algo que era muy inusual y extraño en ella, ya que la facultad era una de sus lugares preferidos, su templo del estudio. Pero durante todo el dia lo unico que habia ocupado lugar en su cabeza era lo hablado aquel dia en casa de Rei y no habia podido prestar atencion a ninguna de sus clases.

Se estaba carcomiendo la cabeza y agotando las ideas acerca de esa misteriosa perla y el extraño pozo por el que su amiga habia cruzado. Y le provocaba inevitablemente escalofrios imaginarse que pudiera faltar muy poco para esa gran batalla en la que Serena tendria que congelar la tierra durante mil años para asegurar su supervivencia.

Por eso, durante todo el dia el motivo de su apuro era que despues de la facultad se reuniria con sus amigas para ir a averiguar todas juntas acerca de la famosa Perla de Shikon.

Pero era inevitable, no tenia intenciones de escuchar a su profesor aun sabiendo que solo le quedaban unos minutos para que la clase terminara. Estaba totalmente ausente y Yukito lo habia notado. La veia jugar con su cabello o estrujar entre sus dedos algun pequeño papel que encontraba sobre su escritorio.

El pretendia saber, preguntarle en que estaba pensando, pero a cada intento por obtener una respuesta simplemente no se atrevia a hacerlo.

La clase termino por fin y todo el mundo recogia sus cosas para irse. Pero ni aun asi Amy se dio cuenta de lo que sucedia a su alrededor. Yukito tomo sus cosas y se paro frente a ella con su mano justo delante de su rostro moviendola de un lado a otro para despavilarla. Solo ahí reacciono volviendo en si.

Es hora de irnos. La clase termino y ya no hay nadie aquí Amy.

Avergonzada miro a Yukito y su cara se enrojecio por completo.

Lo siento!! – Exclamo llevandose una mano detrás de la cabeza. Tomo sus cosas rapidamente y se puso de pie.

Al llegar a la puerta del salon su profesor que aun estaba ahí presente la llamo sin siquiera voltear a verla.

Señorita Mizuno... – Amy se paro estatica y no se atrevio siquiera a dar otro paso. - ... seria tan amable de traerme un reporte acerca de lo que se discutio en esta clase?

Si... profesor – dijo volteandose a verlo y totalmente avergonzada. Pues entendia que su profesor habia notado su desinteres total durante todo el dia. – Podria por favor decirme la fecha de entrega?

Fecha? – Rio ironico. – el reporte debe estar listo para mañana señorita Mizuno.

Ante esto Amy se puso de todos los colores y estaba totalmente preocupada por saber en que momento podria hacerlo. Tenia el resto de la tarde ocupada, y debia acostarse temprano para levantarse al otro dia. Era una catastrofe, sin contar el echo de que jamas le habian llamado la atencion por nada.

Al salir del edificio, Amy aun seguia sin decir una palabra. Yukito caminaba junto a ella, pero parecia no notarlo. Seguia sumergida en sus pensamientos y el muchacho queria hacer algo para despertarla.

Puedo ayudarte si lo deseas Amy! – Le ofrecio con gran entusiasmo. La peliazul parecio reaccionar, sin embargo no entendia de que le estaba hablando el muchacho.

Me refiero a tu reporte. – Continuo sonriente de que ella le prestara atencion. – Despues de todo creo que mis apuntes te serviran.

Como si una brisa de aire refrescante llegara a ella de repente, asi mismo sonaron las palabra de Yukito aliviandola del estrés que estaba sufriendo por no saber como hacer para cumplir con todas sus obligaciones.

Hay un problema. – Comento algo intranquila. – Tengo algo que hacer en la tarde y no quiero sonar descortez pero... – dudo de continuar con su pedido, pues no era su costumbre imponer nada. Y mucho menos a el que tan amablemente le estaba ofreciendo su desinteresada ayuda. - ... podriamos reunirnos en la noche? – Esa situacion le hacia sentirse demaciado apenada, pero Yukito parecia ser en ese momento su salvacion y tenia que preguntarle.

Sin rodeos ni problemas Yukito acepto reunirse con ella mas tarde. La muchacha le habia caido muy bien desde el principio y estaba en su naturaleza poseer tal bondad. Ademas sentia que no habia nada que el pudiera negarle, pues Amy le gustaba, le gustaba como ninguna otra chica le habia gustado antes.

Por supuesto que no hay problema alguno. Sabes que puedes contar conmigo cuando quieras. – Sus mejillas ardieron ante tal confesion y no se atrevio a seguir mirando los enormes ojos negros del encantador muchacho por mucho mas, asi que apunto su vista hacia el suelo sin siquiera simular.

Se despidio de el nerviosa sin devolverle comentario alguno y se retiro lo mas rapido que pudo.

Recostada sobre su cama, inmersa en la oscuridad total de su cuarto en la que se habia sumido desde que habia regresado de la facultad, se encontraba Ahome.

Esa oscuridad era el mero reflejo de la oscuridad en la que su alma se encontraba. No deseaba ver mas alla, por que nada de lo que hubiera afuera le interesaba.

Ella estaba totalmente deprimida, desolada y poco le importaba el resto del mundo.

Su madre habia arrivado varias veces a su habitacion ofreciendole comida y ella se encontraba en la misma posicion, abrazada a si misma, acurrucada en la esquina de su cama y mirando a la nada.

Sabia que Ahome habia vuelto a pensar en esos sucesos de hacia cuatro años atrás. Al principio penso que ella lo habia superado, pero entonces noto que habia vuelto a caer en la desesperación nuevamente. No queria ver a su hija tan deprimida otra vez, pero tampoco sabia como ayudarla.

El timbre de la casa sono y el abuelo abrio la puerta. Frente a el se encontraban unas cuantas muchachas y dos gatos. Se sorprendio ante tal imagen, pues sabia que no eran amigas de Ahome que venian a animarla.

Puedo ayudarlas? – Pregunto cortezmente con exprecion de extrañeza. Lita reconocio al instante al anciano como el abuelo de Ahome. Despues de todo gracias a el ella habia entrado en el pozo magico.

Disculpe, se encuentra Ahome? – Pregunto Serena.

Desde la habitacion Ahome podia oir claramente a las visitas, y aunque sabia que la venian a buscar a ella, no tenia intenciones ni mucho menos animos para recibir a nadie.

La madre se acerco a la puerta anunciando que su hija no podria atenderlas.

Lo siento mucho chicas. Ahome no se encuentra bien ahora. Pero podran verla mañana en la escuela.

Que pena señora, es que no somos compañeras de ella. – Confeso Mina. – Ahome no nos conoce, pero nos urge hablar con ella.

Lita se adelanto unos pasos y le hablo a la mujer con algo de nerviosismo.

Es... – pausando un instante murmuro - ... acerca del pozo magico en el patio de su casa.

La mujer palidecio y Ahome que continuaba escuchando aun en su recamara, se levanto y de un salto salio de la habitacion y bajo por las escaleras corriendo. Esas jovenes habian logrado captar por completo su atencion.

De frente a las chicas se encontraba las que decian era la reencarnacion de esa sacerdotiza de la leyenda, quien podria darles las respuestas que tanto buscaban.

Soy Ahome Higurashy. – Se presento sin perder tiempo. – Que buscan aquí todas ustedes.

Respuestas. – Respondio Serena con tono calmo pero demostrando la urgencia de su pedido.- Y tu ayuda si es necesario. Hay varias incógnitas que queremos develar y creemos que tu eres la fuente de nuestras respuestas Ahome.

Ahome les devolvio una mirada de profunda enigmacidad y gran duda. Que era lo que esas muchachas querian saber? Seguramente el pozo era su mayor inquietud. Pero... como era posible que supieran de el?!

Ya dentro de la casa, en el living de la misma todas se disponian a develar los secretos que tanta curiosidad despertaba.

La madre de Ahome se paseaba de un lado a otro en la cocina nerviosa, queria saber que era lo que estaba pasando, de que se trataba todo lo que estaba sucediendo. Caminaba lado a lado frotandose las manos, temiendo que todo eso provocara aun mas dolor en su hija y que esta vez no lo pudiera soportar.

Que puedes decirnos de la Perla de Shikon, Ahome? – Pregunto Michiru tratando de sonar lo mas natural posible para asi evitar cualquier negativa a colaborar de Ahome.

Ella por su parte abrio grandes sus ojos al notar que las jovenes que decian precisar su ayuda sabian mucho mas de lo que esperaba. Dudo en contestar, pero no parecio causarle ninguna mala imprecion las muchachas. Aun asi quizo saber.

Por que tanto interes en ella? Que es lo que pretenden? Y yy ... como es que saben de todo esto?

Por favor, es importante que nos digas. – Suplico Serena quien estaba ubicada junto a ella.

Algo malo podria pasar si no nos dices! – Amenazo Haruka con un tono nada amable y mirada intimidante.

Ahome solo atino a bajar la cabeza y quedo en silencio por un momento. Todas comprendieron que ella parecia necesitarlo, asi que se armaron de paciencia y esperaron hasta que ella estuviera lista.

Al fin, tras tan solo unos segundos confeso.

Eso fue hace mucho tiempo... – La sorpresa fue grupal. Por fin una parte de aquella leyenda estaban siendo comprobada. Sin embargo ninguna dijo nada, solo dejaron que ella continuara. – Cuatro años han pasado desde que todo comenzo. Fue en mi cumpleaños numero quince. – El relato habia causado conmocion y mucho interes entre las chicas que la escuchaban atentamente sin perder ni un solo detalle. Ahome les conto poco a poco la historia completa de sus aventuras del otro lado, los amigos que habia conocido asi tambien como su historia con Inuyasha y lo que la unia a la sacerdotiza Kikio, la heroína de Rei. – ... cuando todos los fragmentos estuvieron reunidos, la perla que contenia la escencia de la vida de Kikio la hizo revivir. Asi es como dejo de ser un ser hecho de huesos y barro que se alimentaba de las almas de las mujeres fallecidas. – Ahome hablaba de Kikio con algo de resentimiento en su vos, y fue facil de percibir para Serena. – Todos batallamos en contra de Naraku, pero al final fue Kikio quien lo vencio aprovechando los sentimientos del bandido Onigumo hacia ella.

Y que... paso despues. – Quizo saber Mina sentada frente a ella con Artemis colgado de su hombro como era usual. Noto suma tristeza en su mirada por lo que deducio, lo que venia no podia ser bueno.

Ahome sintio que una vez mas se ahoga en su decepcion. Por que era decepcion lo que habia recibido. Comenzo a recordar y a lamentarse por su accionar, por que pensaba que la culpa tambien habia sido suya.

Se limpio una lagrima gruesa que corrio de uno de sus ojos y respirando ondo continuo.

Al volver a la vida, Kikio acepto a Inuyasha una vez mas en su vida... – Tras un momento siguio. - ... y el se quedo con ella. – Ya no pudo soportarlo mas. Habia tratado de terminar el relato, pero al fin se quebro. Su cuerpo entero temblaba al recordar los sucesos de aquel momento. Esos que le estaban causando tanto mal aun despues de tanto tiempo.

FLASH BACK:

La tardea caia lentamente y solo dos almas cuyas siluetas se dibujaban gracias a la poca luz que el sol retirandose hacia posible. Dos almas en pena.

Ahome se encontraba de frente a Inuyasha con el rostro completamente mojado por las lagrimas que se estaban derramando debido al dolor que aumentaba a cada mirada que el le ofrecia.

Lo odiaba, lo estaba odiando. Aun antes que el explicara, pero aun asi el quizo hacerlo.

Sabes que Kikio dio su vida por mi, Ahome. Revivio para estar conmigo. Y aun incluso siendo un fantasma me siguio en las sombras. – Ahome no queria verle a los ojos nunca mas, no podia soportalo. Lo que el le estaba diciendo la estaba matando en vida. Aun incluso cuando muy en el fondo sabia que eso debia ocurrir. Kikio habia conocido a Inuyasha antes que ella, era su hombre y le pertenecia. Pero no podia perdonarle que hubiera desconfiardo de el y lo atacara dejandolo dormido en aquel arbol donde ella misma lo encontro.

Pense que ... quiza te alejarias de ella y terminarias ese capitulo en tu vida. Ja! – Rio sarcasticamente. - Pero que ingenua, que tonta soy, verdad?

Ahome, yo...

No digas nada Inuyasha. Ya no quiero escuchar mas!! – Le grito odiosa.

Inuyasha se adelanto, solo un paso los separaba. La tomo de los brazos con insistencia y la miro fijamente a los ojos en los que parecio perderse. Ya no podia mentirse mas a si mismo, se habia negado durante mucho tiempo que sentia algo por Ahome. Algo grande y muy hermoso que solo podia ser amor.

Pero le era imposible confesarselo, ni a ella ni a nadie por que solo empeoraria todo. Ademas sentia que tenia una deuda con Kikio, una deuda muy grande que tenia que pagar.

Pues entonces vas a tener que escucharme igual. – Le dijo culpandose por las palabras que emitiria y que sabia no sentia. Tenia que alejar a Ahome y para siempre. – Kikio es la mujer que amo!! – Ahome parecio desfallecer ente tal confesion. Por que Inuyasha era capaz de decirle tal cosa si sabia lo que le dolia? Por que se habia vuelto tan cruel?

El por su lado lucho con todas sus fuerzas para no derramar ni una sola lagrima que lo delatara. Pretendia hacer que Ahome lo odiara por que seria mas facil apartarla para poder olvidarla.

Le prometi a Kikio que la protegeria y tu bien sabes Ahome que mi vida le pertenece!! – Le grito con desprecio, el cual cubria su dolor.

Ya basta!!! – Trato de detenerlo Ahome separandose de el. – Por que me haces esto Inuyasha? – Lloraba sin consuelo buscando sus ojos para decubrir la verdad ya que no podia creer que de el salieran esas palabras tan horrendas hacia ella. – Ya no sigas!! Por favor! - Pedia suplicante recargada sobre el borde del pozo magico, sin fuerzar para sostenerse por si misma. – Se que no es cierto nada de lo que dices pero por que lo haces! – Ella exigia una respuesta.

Inuyasha se posiciono una vez mas frente a ella y la miro totalmente desolada. El alma se le rompia en mil pedazos y sabia que nunca podria perdonarse el daño que le estaba causando a ella. Pero debia ser cruel y terminar con todo eso.

Llevo una mano a su cuello y arranco el collar que la anciana Kaede una vez le habia puesto para que Ahome pudiera controlarlo. Aunque en un principio le era fastidiante, ese objeto se habia convertido en aquella cosa material que lo unia a Ahome y debia desecharlo.

Con furia lo arrojo a los pies de la muchacha al mismo momento que murmuro.

Vete de aquí. Tu no perteneces a esta epoca. Ve a donde perteneces y continua tu vida del otro lado... Ahome... – Entonces una lagrima que ya no pudo resguardar mas lo delato. Puso en evidencia que el solo la estaba engañando, pero esto si enfado a Ahome.

Se levanto de su lugar, recogio el collar a sus pies y se arrojo sobre Inuyasha golpeando con sus puños su pecho con furia al mismo tiempo que gritaba llorando.

Eres un cobarde Inuyasha!! Eres un completo cobarde. Nunca mas volvere, nunca mas vas a verme! Ya no volvere aquí nunca!!! – Acto seguido y con sus ojos totalmente hinchados de tanto llorar miro por ultima ves los adorables ojos dorados que el poseia, cristalizados por el dolor que estaba sintiendo. Y sin mas se arrojo con gran enfado por el pozo.

FIN FLASH BACK

Despues de mi discusión con Inuyasha – continuaba Ahome. – regrese aqui muy enfadada con el, pasaron meses antes de perdonarlo. Pero por fin estaba lista para enfrentarme nuevamente a el y pedirle disculpas por hacerle todo mas dificil. – Sus palabras decian algo pero su alma sentia diferente. - Se que si estuviera en su lugar haria lo mismo. Kikio tambien sufrio demaciado cuando el destino se opuso a su relacion y nunca pudieron estar juntos. Por eso senti la necesidad de expresarle a Inuyasha que a pesar de todo comprendia lo que debia hacer.

Despues de todo, si yo decidi continuar hasta el final con el era por mi mision con la Perla de Shikon y una vez solucionado ese tema, ya nada mas tenia que hacer alla.

Setsuna se sintio preocupada ante el ultimo comentario de Ahome, y tambien Michiru quien le pregunto.

Entonces la perla ya no esta contigo?

No. Kikio la posee ahora – Contesto agachando la cabeza con lamento. - Por eso cuando intente volver por el pozo, no me fue posible. La perla era lo que me permitia cruzar. Y sin ella... – se detuvo lamentandose. - ... es imposible volver alla.

Lita se sobresalto debido a tal afirmacion parandose de su asiento, atrayendo la atencion de todas.

Ahome, creo que eso no es verdad. Estuve ayer en tu casa y accidentalmente decubri el pozo... por que pude cruzar por el. – Ahome la miro perpleja y acomplejada.

Se levanto alejandose de todas con desconfianza y exigio saber.

Quienes son ustedes?? No me han dicho por que estan aquí!!

Calmate Ahome. – Le dijo Serena. – No tratamos de hacer nada malo.

Entonces que quieren. Por que estan aquí? – Estaba sobresaltada y confundida.

Rei se acerco a ella extendiendole la mano para calmarla.

Buscamos solo respuestas, tal y como tu a las preguntas que te estan surgiendo a ti ahora. La diferencia es que nosotras no podemos dartelas ahora.

Y yo le he dado todas a ustedes. – Dijo con un poco de enojo. Ya mas calmada propuso. – Si no van a responderme ahora, al menos quiero algo a cambio.

Y de que se trata? - Pregunto Amy cortezmente para no ganar inseguridad en la muchacha.

Ahome se acerco a Lita sin emitir palabra. Extrajo una pequeña bolsita de terciopelo de su bolsillo y se la entrego a ella colocandola en su mano.

La castaña pudo notar la tremenda esperanza que reflejaban sus pupilas negras y en todas sus facciones. Le hablo con el corazon en la mano casi suplicandole.

Quiero que tu que puedes, viajes de vuelta por el pozo y me hagas un favor. Busca a Inuyasha y entregale esto. – Le dijo mirando la bolsita en la palma de Lita. Tienes mi permiso para cruzar por el pozo cuando quieras.

El humor de Haruka, que habia permanecido callada por un buen rato, de pronto la obligo a protestar en contra de tal peticion.

No!! No es posible Lita! Sabes bien que es vital que no te alejes, ni tu ni ninguna de nosotras. – Ella tenia razon. Se suponia que cuidaria de Serena en todo momento para evitar que algo malo le pasara. Adema, el enemigo al que tanto temian podia estar cerca. Pero la mirada suplicante de la muchacha que tenia en frente era realmente desgarradora y ponia sobre si una tremenda carga.

No sabia que hacer ¿Podia ser posible que cumpliera con la peticion sin descuidar su deber de guerrera? Decidio intentarlo. Era una meta que se estaba proponiendo.

Miro fijo a Ahome y le contesto.

Descuida Ahome. Te prometo que lo encontrare.

La tranquilidad de la tierra las atrajo aun mas. Estaban cada ves mas cerca y sus planes no eran buenos.

Su sed de venganza las cegaba y no osaban ver mas alla que su objetivo. Nada ni nadie debia interponerse en sus caminos por que no tendrian piedad. Su alma se habia manchado de negro con cada segundo que pasaban en su soledad y en su oscuridad y muy a pesar de que yacian dormidas supuestamente por toda la eternidad.

Solo tenian un blanco y la venganza las incitaba a seguir...

De vuelta en su casa, Amy se habia reunido con Yukito para terminar el tedioso reporte que debia entregar al dia siguiente. Estaba demasiado cansada y en su mente aun seguia tratando de entender los sucesos de hacia algunas horas atrás. Pero no podia dejar de prestarle atencion al joven que trataba muy amablemente de ayudarla a terminar con su tarea. Despues de todo el estaba utilizando su valioso tiempo libre en algo que no le correspondia.

Al pensarlo, la peliazul se sentia muy avergonzada. Habia sido ella de la que siempre precisaban su ayuda. Pero ahora las cosas se habian dado vuelta.

Te sientes bien Amy? – Le pregunto el joven quien descubrio que mantener la concentracion le estaba costando trabajo. – Has estado todo el dia como ausente.

Amy agito la cabeza para depejarse y miro a Yukito ofreciendole una gran sonriza, pero en su mirada el pudo notar el terrible agotamiento que la embargaba.

Estoy bien. Solo... – Solto un gran bostezo tan repentino que no fue capaz de contenerlo. - ... Estoy algo cansada. Mi tarde ha sido bastante ajetreada y me ha quitado la mayoria de mis fuerzas.

El muchacho ojinegro se paro alegremente y le dijo.

Pues te tengo buenas noticias. Por hoy hemos terminado.

Terminado?! – Exclamo sorprendida la peliazul.

Asi es. Tu reporte esta listo y puedes entregarlo mañana.

Amy acompaño a Yukito hasta la entrada agradeciendole infinitamente por su ayuda. Y el humildemente le devolvia el agradecimiento.

Ambos se despidieron en la puerta de la casa y Yukito continuo su camino de regreso. Pero Amy noto una energia extraña cerca de ese lugar, justo cuando se disponia a entrar.

Era bastante evidente y sabia no era buena. Decidio investigar de donde provenia asi que tomo sus calzados y salio de la casa.

Invoco sus herramientas de calculo y analisis y una especie de lentes computarizados aparecieron justo frente a sus ojos. Apretaba botones en su cajita que parecia ser de maquillaje e intentaba descubrir la fuente de esa energia. Se le estaba haciendo dificil tratar de ubicarla ya que parecia moverse de un lado a otro pero siempre dentro de un corto radio de distancia.

Cuando por fin lo localizo. Justo detrás de su casa en un parque para niños. La fuente de la energia maligna se encontraba alli. Era una maligna que vestia de negro y su vestido arrastraba en el suelo, aun cuando ella levitaba.

Se reia engreidamente sola, arrancando con un simple movimiento de su mano los juegos pegados al suelo. Evidentemente trataba de la llamar la atencion de alguien. Y Sailor Mercury era ese alguien.

Sin dudarlo ni un segundo mas, Amy tomo su pluma de transformacion y se convirtio en Sailor Mercury

Oye tu!! – La enfrento valientemente. – Que intentas hacer?

La maligna miro inmediatamente en direccion a Mercury y al verla parada desafiante solto ironicamente.

Alli esta una. Jajajaj!!! – Largo una carcajada. Sailor Mercury se extraño ante tal comentario. Que habria querido decir con eso aquella maligna que ahora era su rival? No tenia respuesta pero sabia que cualquiera que fuera, no seria buena.

Sailor Mercury la desafio.

Que estas intentando hacer? Quien eres tu?

Y tu? – La maligna la examino de arriba abajo y luego decidio que su identidad no seria importante. – Que caso tiene, Solo... Veamos que tan fuerte eres!! – La maligna se abalanzo sobre Mercury intentando atacarla cuerpo a cuerpo, pero la guerrero de azul fue aun mas rapida y logro alejarse de su camino a tiempo.

Para sorpresa de la guerrero, la maligna solo se reia de ella en vez de tomar su fallido ataque fatalisticamente.

Mercury se sentia todavia mas confundida y sobre todo ignorante de los planes de la malvada mujer que le habia buscado batallar sin siquiera dar una razon.

Y es que despues de todo eso era lo que tramaba...

Vamos, atacame!! – Le grito la maligna mujer siempre con una sonrisa enfermiza dibujada en sus labios.

Sailor Mercury fruncio el ceño y se preparo para lanzarle uno de sus ataques.

Rapsodia acuatica de Mercurio!!! – Instantaneamente la maligna junto sus manos con sus palmas frente a Mercury y luego las separo lentamente formando un circulo de energia traslucida delante de ella, al mismo tiempo que murmuraba palabras desconocidas para la guerrero.

Sailor Mercury lo vio venir. Su ataque no logro realizarse y la inmovilizo por unos instantes en los que parecia perder su compostura. Estaba cansada y tenia pocas energias, pero sabia que aun asi podria lograr su ataque. Sin embargo la pantalla de energia que la maligna habia creado servia para no solo para protegerse, sino tambien para anular los poderes de Mercury.

Creyendo llevar la ventaja al anular el poder de la Scout, ella alzo sus manos delicadamente, como haciendolas bailar y con ella se elevaron los juegos del parque. La malvado los arrojo uno a uno divertidamente sobre Mercury quien corria de un lado a otro esquivandolos mientras al mismo tiempo intentaba olvidar el cansancio que sentia hasta en los mismos huesos para asi rendir un poco mas.

Mientras la malvada se concentraba en lanzar repetidamente lo que tuviera cerca provocando total destruccion a su alrededor, Sailor Mercury aprovecho su oportunidad para llamar a sus amigas por el intercomunicador. Era poco el tiempo que tenia y debia ser por demas cuidadosa.

El polvo escondia sus huellas, pero eso no fue suficiente para despistar a la malvada.

- En donde estas jovencita??!! – La llamo ironicamente. – Aparece de una vez!! – Le grito perdiendo la paciencia ante ninguna respuesta.

Escondida detrás de un pilar de luz trataba de marcar las teclas que la comunicarian con sus amigas, cuando la maligna la descubrio. Sabia que no estaria a salvo donde intentaba resguardarse, pero creyo que al menos tendria tiempo para pedir por ayuda.

Te encontre!!! – Le llamo justo por detrás tomando a Sailor Mercury por sorpresa. No tuvo siquiera tiempo de advertir su precencia. La maligna en cambio nuevamente elevo sus manos, esta vez aprisionando a Mercury dentro de un campo totalmente invisible.- Ahora ya te tengo!!... – Exclamo. – Dime, Sailor Scout, acaso quieres rendirte? Jajaj!!

Por... supuesto qque nno...! – Grito Mercury quien se estaba agotando cada vez mas y le costaba trabajo hablar.

Entonces es hora de jugar... – La maligna, todavia aprisionando a la guerrera invoco cerrando los ojos fuertemente a un nuevo ataque. Se mantuvo asi por un breve momento. Y luego repentinamente abrio sus ojos.

Ahhhhhh!! Ahh!! – Sailor Mercury sintio como un dolor punzante arremetia primero contra sus extremidades y luego en corto tiempo comenzo a dispersarse por todo su cuerpo. Estaba atrapada. Su enemiga era fuerte y ella no podia hacer nada.

A unas cuantas cuadras de alli, mientras la ciudad se preparaba para dormir y la calle estaba totalmente desierta, se escucho un alarido rompiendo el calmo silencio. Yukito se detuvo repentinamente debido a un ardiente dolor en la palma de su mano que lo obligo a gritar.

Al mirar la causa del dolor, descubrio alarmado que un signo se formaba en la palma al mismo tiempo que brillaba.

Se formaba y ardia como si estuviera siendo grabado a fuego vivo. Lo miro extrañado y sin comprender de que se trataba, buscaba la razon cuando de la nada una imagen de Sailor Mercury llego a su mente.

Instantaneamente levanto su cabeza y su mirada se transformo a una de gran seriedad. Una oleada de viento giro en torno a el y dos enormes alas surgieron de su espalda cubriendo su cuerpo completamente.

Dentro de la especie de capullo formado por las alas se disparaban rayos de luz blanca. Tras unos segundos las alas se abrieron nuevamente mostrando que Yukito habia desaparecido, y en su lugar se encontraba Yue, recobrando su identidad original.

CONTINUARA...