Montse: ola de nuevo a todos :D

Cristina: les pedimos un disculpa si no pusimos notas del autor en el capitulo anterior

Montse: si esque uno con las prisas ya saben

Rin: mira Len las encontre!

Cristina: ustedes otra vez?

Len: si, algun problema?

Cristina: de hecho...

Montse: bueno mejor sigamos con el capitulo del fanfic


-¡Que Rin fue secuestrada por piratas!-dijo una muy sorprendida Meiko

-Lo sé Meiko, es horrible, estoy muy preocupado, ¡esos malandrines! ¿Qué le harán a mi hermosa flor?-dijo el abuelo de Rin muy serio.

-Hay que mandar a todo el ejército de Felicia a buscarla-dijo Meiko muy amenazadora

-Pero Meiko, querida, estamos a un día de la boda, ¡no podemos suspenderla!-dijo un pelirrojo

-Pues te diré algo, no pienso casarme contigo hasta que encontremos a Rin-concluyo la castaña retirándose del lugar dejando al peli rojo muy enojado.

-Tranquilo Akaito, ojala y encuentren mi pequeña nieta, ¡es la luz de mi vida!- dijo Tsukasa derramando una que otra lagrima.

-No se preocupe señor Kagamine, encontraremos a su heredera- lo animo el joven.

-Eso espero, no sabes cuánto me duele saber que ella está en grave peligro-dijo el señor, secándose las lágrimas.

-Bueno me retiro, tengo que avisar a todos que la boda se pospone, con su permiso- y así se fue dejando al hombre detrás de él pensando para luego poner una sonrisa malvada.

-Vaya, y yo que me quejaba de las clases de actuación, no pensé que disfrutara mucho de esto, con suerte y la maten- se dijo para volver a su trabajo, el cual no es muy común...


Cuando despertó, se encontró en una habitación desconocida, que aunque no era muy elegante, era acogedora. Sintió un leve dolor en su cabeza y no recordaba nada de lo ocurrido.

-Así que ya has despertado- le dijo un chico cercano a ella.

Cuando se dio cuenta de la presencia del rubio, recordó todo lo pasado, el encuentro, el escape de la celda, los piratas, todo.

-¿Qué me paso?-pregunto viendo al joven vestir una camisa de tirantes y un pantalón apretado, un poco gastado, pero no por eso no se veía atractivo y libertino por andar con esas ropas en frente de una señorita, pero no le molestaba a ninguno de los dos.

-Pues mi capitán te golpeo en la cabeza, pero tranquila, ya le dimos su merecido-dijo con una sonrisa que hubiera enloquecido a cualquiera del sexo femenino, más ella le prestaba atención a la ventana del barco, observando que estaba en movimiento-Oye, ¿me estas escuchando?-dijo un poco decepcionado el chico al descubrir que su muy detallada descripción de como torturó a su mayor, fuera ignorada.

-¿Eh?, disculpa, pero es que estoy un poco mareada y creo que imagino cosas, no veo guardias, las habitaciones son diferentes y estamos en movimiento-dijo con una sonrisa nerviosa que fue correspondida por el muchacho.

-Si, la verdad es que creo que estas mareada, porque NO hay guardias, las habitaciones SON diferentes y ESTAMOS en movimiento-dijo todo esto tocando la frente con el dedo índice cada vez que asentaba una palabra.-Pero si lo prefieres, podemos ir a caminar para que se te pase el mareo y... - en eso vio como la chica que hace unos segundos estaba a su lado, se iba corriendo como si estuviera en alguna olimpiada, para llegar al mástil, pero se detuvo en seco al ver que el chico de abajo, no era el único desconocido en aquel barco. Mujeres con tops y shorts ajustados (muy cortos por cierto) y hombres jóvenes sin camisa (y los que traían estaba mojada) junto con pantalones brinca charcos con sus musculosos brazos ayudando en la limpieza en el lugar, todos comiéndosela con la mirada hasta el punto que los pensamientos da la muchacha no fueran coherentes.

-Esto es un harem... o me quieren violar-dijo esto tapándose la boca al darse cuenta de que había dicho todo eso en voz alta, solo consiguiendo que un atractivo pirata clavara su mirada a un más y acercándose a ella.

-Pues ninguna me ofende...ni tampoco me sorprende-dijo con una voz seductora un chico de cabellos verdosos y mojados al igual que la poca vestimenta que tenía, estrechando la distancia con la nueva abordarte- ¿Cuál quieres que se haga realidad?-dijo esto tomando un mechón rubio para olerlo y besarlo, para gran molestia de su novia y prometida.

-¡Mikuo! ¡Que chingados estás haciendo?, (así es queridos lectores, Miku no tiene voz chillona solo para cantar)- ¡Te he dicho muchas veces que no le coquetees a otras!

-Pero si solo le doy la bienvenida, mi adorada Miku-dijo tratando de besar su mano, antes de que fuera retirada por un joven vestido de azul.

-Deja de molestar a la niña y a Miku, idiota-esta última palabra la dijo con más énfasis que las otras- ya la estas asustando.

-No, no es eso-habló Rin- es solo que no sé donde estoy, porque estoy aquí y quienes son ustedes, se me hacen familiares.

-Si, nos conocimos ayer... y te golpee la cabeza, perdón-dijo rápidamente Kaito para disimular su vergüenza.

-A si, ¿Por qué lo hiciste?-y en eso cayó al suelo desmayada, como verán, no es bueno golpear a las personas muy fuerte.

-¡Oye!-en eso llegó Len después de recorrer todo el barco buscándola-¡qué le ha pasado!- en eso vio al chico más cercano a ella-¡Kaito!, ¡otra vez!

-¡No es lo que crees! se desmayo sola y...-en eso el también cayó al suelo por el golpe de Len.

-Creo que es otra vez la cabeza-dijo Miku al lado de Mikuo el cual se aguantaba la risa.

-Bien-dijo Len cargándola en sus brazos (otra vez)- Traigan el helado de Kaito, servirá para bajarle la hinchazón y castigo por parte de él-finalizando la conversación llevando en brazos a alguien muy querida, sin saber el trasfondo de todo ese sentimiento...


Montse: bueno eso es todo esperamos que les haya gustado

Len: ¿A eso llamas fanfic?, que te pasa acaso no has leido A cinderella story o Del odio al amor hay un paso, o quisas Devil May Cry, esos si son fanfics

Entonces una aplanadora cae del cielo y aplasta a Len

Cristina: bueno le agradecemos a SakuRa KiinOo, a danny y a Maisa por sus rewiens, encerio muchas gracias :)

Rin: bueno hasta la proxima