Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimo. La trama de este FanFic me pertenece.

De nuevo siento, pero ya se me hizo costumbre esto de actualizar no tan seguido.
Nota: Madara usa la mascara que actualmente lleva Tobi.


Αмαητεs

Capitulo III

Cobarde manipulador.

En medio de alguna cueva con ubicación desconocida que solo estaba iluminada por unas cuantas antorchas se podía distinguir a dos siluetas; era notorio que ambas pertenecían a dos hombres, uno alto y fornido, el otro era más pequeño con complexión delgada.
Ambos hombres se encontraban en medio de una conversación.

—¿Conseguiste lo que te pedí?— Pregunto el hombre mas alto con un tono autoritario.

—No fue sencillo, pero si, solo que…— el hombre de estatura menor pensó un poco en que diría — digamos que tendrá que incluir "cierta" remuneración en el precio que acordamos—.

—Hm…— el primer hombre dudo por un momento. Conociendo al tipo que tenia en frente, no era nada bueno. — ¿Qué es lo que quieres?—. Se cruzo de brazos, tenia que darle lo que quería a ese desquiciante tipo.

—Lo que pido no es 'que' si no 'quien'—.

—Habla de una buena vez…. — Contesto irritado, si no fuese por que ese tipo le era útil, ya se habría desecho de el.

—La quiero a ella…— finalizo la conversación con usa sonrisa burlona, dejando ver su dentadura perfectamente alineada, a excepción de sus colmillos, estos estaban alargados.

El hombre más alto lo miraba sorprendido, ¿Por qué la quería a ella? ¿Qué tenia de especial?

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Sus parpados se abrieron lentamente. Quito la frazada que cubría su cuerpo para poder sentarse, llevo sus manos hasta sus ojos para restregarlos y así poder observar con claridad el panorama. Su vista se paseo por toda la habitación observando con detenimiento cada objeto que estaba en el lugar que le correspondía. Su vista se detuvo en la ventana que estaba a su izquierda, viendo a través de ella el bello paisaje verde decorado con pequeñas gotas cristalinas, que eran rastro de la tormenta que la noche anterior pasó por ese desolado lugar.

Al salir de su embelesamiento con el majestuoso paisaje que había afuera, pudo notar que las ropas que con anterioridad llevaba ya no estaban, en su lugar estaba su pijama que consistía en una camiseta blanca sin mangas y un pequeño short negro.

Acaso la persona que la llevo de regreso hasta su supuesto hogar y la había dejado en su habitación, había cambiado sus ropas mojadas por unas secas y limpias fue… ¿"el"?

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el sonido que emitía aquella vieja puerta de madera al momento de entrar o salir de la habitación.

Dirigió su vista hasta la puerta y ahí fue donde su mirada verde se topo con una negra. Frunció el entrecejo, y de nuevo volteo hasta donde estaba la ventana.

No quería verle, no aun…

Fueron unos minutos eternos de silencio mutuo. El Uchiha legendario se deshizo se su mascara, la dejo en un mueble que estaba cerca y se encamino hasta quedar frente a la peli rosa obstruyendo su vista hacia el exterior.

—Fue una gran estupidez quedarte afuera con semejante clima— dijo el Uchiha con su característico tono. —ya era tarde, la tormenta estaba en su apogeo y como vi que no regresabas me vi en la obligación de ir a buscarte, y cuando por fin te encontré estabas inconsciente y ardiendo en fiebre, tuve que usar el jutsu espacio-tiempo para poder traerte de regreso y hacer que Konan te curara.— finalizo su explicación mientras se cruzaba de brazos.

—No veo porque te tomaste la molestia de ir a buscarme, ¿Qué importa si estaba cayendo una tormenta o si yo ardía en fiebre?— apretó la sabana que estaba debajo de ella, —Es mi vida, no hay necesidad de preocuparse por lo que me suceda… —dijo casi en un susurro.

—Me estas malinterpretando— la pelirosa volteo hacia Madara para verle a los ojos —no fui a buscarte porque me preocuparas, te busque porque no puedo darme el lujo de que por culpa de tus rabietas, salgas a cualquier lugar y te quedes ahí para que algún ninja te viera y sepa que Akatsuki estaba cerca—.

—…— Sakura no contesto nada. Aunque le doliera, Madara tenía toda la razón.

—Bien, también vengo a informarte que mañana partiremos a Iwagakure. — La pelirosa solo asintió con la cabeza —Prepara tus cosas, nos vamos al amanecer. — Sin más que decir, Madara se retiro de la habitación.

Quería "olvidar" a Madara, pero el y sus ingeniosas misiones juntos se lo impedían. Konan era superior en habilidades ninja, como medico no, pero ¿Por qué Madara la tiene que llevar a ella?

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Al salir de la habitación de la Haruno fue directo a su despacho. Había dado el primer paso, pero ¿en verdad su plan valía la locura que iba a hacer?

Tal vez pasar el resto de la tarde encerrado en su despacho junto a un par de botellas de sake lo harían pensar en que demonios iba a hacer.
Aunque tenía que darle algo de crédito, ninguna mujer –ni en su juventud– logro casi hacerlo perder el control.

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Cuando la paz reino en su habitación, se levanto de la cama y se dirigió a su closet, tomo algo de ropa y se metió al cuarto de baño.

Salido de su habitación para ir a buscar algo de comer, últimamente a estado malpasándose mucho y como ninja que era, sabía que tenía que alimentarse bien.

Al entrar a la cocina se encontró a Konan, no solía hablar mucho con ella, pero al ser la primera mujer en Akatsuki a veces tenia que hablar con alguien que la entendiera.

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Cuantas botellas de sake había bebido ya, ¿quizás fueron dos? O ¿Quizás fueron tres?
Solo sabia que se sentía mareado y su vista un tanto borrosa.
Se levanto de su asiento tambaleándose un poco. Salió del despacho perdiéndose en la obscuridad de los pasillos, ¿tan pronto había anochecido?
Caminaba en medio de la obscuridad, Uchiha Madara no necesita de antorchas que iluminen el camino a su habitación, el ya lo conoce bien, no hay necesidad de detenerse para poder ubicarse en ese laberinto de pasillos.

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Después de la corta charla que tuvo con Konan y estar encerrada toda la tarde en lo que ella utilizaba como "laboratorio" para crear venenos, antídotos y medicinas, regreso a su habitación, en sus manos llevaba unos frascos con diferentes contenidos. Lo necesario por si algo inesperado pasaba en la misión.

Al entrar en ella se llevo una sorpresa, Madara estaba sentado sobre su cama, con los brazos cruzados y sin su mascara. No quitaba su vista de ella.

—¿Qué haces aquí?— pregunto encaminándose hacia su pequeño escritorio sobre el que dejo los frascos que llevaba.

El no contesto nada. Se levanto de la cama y se dirigió a tropezones hacia ella. Sakura al sentir que se acercaba se dio la vuelta para encararlo.
Madara al estar en frente de Sakura, se acerca más a ella y la besa con brusquedad.

Sakura sintió como los labios de Madara se movían violentamente contra los suyos, como sus manos acariciaban su espalda por encima de la blusa. Puso sus manos en el pecho de el tratando de separase, pero fue inútil. —De- déjame…— dijo Sakura cortando el beso.

Madara se quedo observando a ese par de orbes esmeraldas hasta perderse en ellos. Algo dentro de el le decía que mandara su plan al diablo.

Sin embargo, en los ojos de Madara había algo que ella no podía descifrar. Pero viniendo de el, no podía ser algo bueno, o al menos eso creía.

—Déjame en paz— desvió la mirada para no caer en lo profundo de sus ojos negros. No volvería a ser su juguete.

—Sakura— tomo su mentón y giro su rostro para obligarla a que lo mirara. —quería decirte que…— pero no termino lo que quería decirle ya que lo interrumpió.

—¿Decirme que? ¿Qué solo me buscas cuando te sientes solo y necesitas de una mujer que te satisfaga en la cama?— Sus ojos comienza a humedecerse, pero por orgullo contiene su llanto. —Por favor Madara, dime algo que no sepa—. Se alejo lo mas que pudo de el, no quería estar cerca de el o cedería aunque perdiera la poca dignidad que le queda.

—Reconozco que lo hice, pero ahora quiero cambiarlo— ni el mismo tenia el control de sus palabras, claramente quería decirle lo contrario.

—Estas ebrio. Nada de lo que dices es verdad, y suponiendo que así lo fuera, te olvidarías de todo mañana.— lo miraba enojada. Lo odiaba o al menos eso quería. —¡Vete!—

Salió de la habitación aun tambaleándose y se fue directo a la suya, pero no porque ella lo quisiera, solo lo hiso por que temía que si se quedaba un minuto mas ahí perdería la poca cordura que le quedaba y terminaría diciéndole todo aquello que no quería admitir.

Eres lo mejor que en mi vida ha pasado.
Te juro pierdo el rumbo cuando no estas a mi lado.

Abrió la ventana para que le diera un poco de aire fresco, dudaba en continuar con su plan. Echar por la borda todo lo que difícilmente construyo en tantos años solo por algo que seria momentáneo, ¿realmente lo valía?

El viento me repite tu nombre a cada instante.
La brisa de la noche me recuerda lo distante.

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Sakura no entendía que pasaba con el, ultimadamente su actitud cambiaba bastante, de cierta manera le preocupaba, tal vez eso sea parte de la casi extinta sangre Uchiha.

Continuara…


Penúltimo Capitulo

A comparación con el capitulo anterior, creo que este esta un poco mas "decente".

Lo que esta centrado y en cursivas es parte de una canción que utilizare en el siguiente capitulo. (Oh si, yo y mis gustos por los song-fics)

¡Agradecimientos a los que dejan Reviews, a los Favoritos y las Alertas!