Este capitulo se supone que era lemon, pero me emocioné escribiendo(?) y lo alargué demasiado D: Al final este quedó como lime y el proximo capitulo será lemón.
Mi plan original era un lemon en la oficina, pero la idea de las duchas me gustó xD Gracias Clarita-chan.
Bueno, si todo empezó en una ducha, sería lógico que acabara en una ducha xDD Además ... en el proximo lemon habrá una sorpresita~~
Capitulo 2
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Yokozawa suspiró cansado, dejándose caer sobre la silla de su mesa de trabajo, que se encontraba situada junto a una amplia ventana. Mientras tomaba un respiro, sus ojos observaban el bello atardecer frente a él. El sol se escondía lentamente entre las montañas y entre los altos edificios, creando un bello espectáculo de colores en el cielo despejado. Los rayos de luz dorada bañaban la estancia al colarse por la gran ventana, iluminando todo lo que encontraban a su paso. Esa suave luz propiciaba un ambiente tranquilo y bello, casi mágico y romántico.
Romántico …
Sin poderlo evitar, la mente de Yokozawa trajo instantáneamente a su memoria la imagen del rostro de Kirishima.
Yokozawa había conseguido esquivarle hábilmente durante toda la jornada de trabajo, presintiendo que el mayor tendría alguna idea perversa en mente. Aunque sabía de sobra que en el fondo Kirishima era una persona noble y buena, también sabía (más que de sobra) lo mucho que al de cabellos castaños le gustaba jugar con él y con la escasa paciencia que él poseía.
Ahora que había conseguido evadirlo se sintió más aliviado. Sin embargo, sabía que su tranquilidad duraría bien poco, pues su trabajo había concluido y pronto llegaría la hora de volver a casa. Allí no habría manera posible de evadirlo …
A casa …
Se sorprendió un poco a sí mismo al darse cuenta de que ya consideraba la casa de los Kirishima como su propio hogar, y en parte así era, puesto que había decidido mudarse a vivir junto a ellos desde hace muy poco tiempo. A decir verdad, se había visto incapaz de resistir por más tiempo las peticiones de la pequeño Hiyo y su insistente padre.
Ellos le habían arrastrado (casi a la fuerza) a ese lugar que ahora llamaba hogar y ...
Y …
… para ser sincero …
… nunca había sido tan feliz.
No era como si lo fuese a decir en voz alta, pero realmente se sentía como nunca antes en la vida. Estaba experimentando por primera vez lo que verdaderamente era vivir rodeado del cálido amor de una familia … Del abrasador amor de una pareja que realmente te deseaba. Que realmente te amaba.
Por fin estaba experimentando lo que era sentirse querido …
De pronto, un pitido interrumpió sus pensamientos. Al parecer había sido su móvil, que anunciaba la llegada de un nuevo mensaje, cuyo remitente era …
- ¿Kirishima?
Abrió el mensaje y se dispuso a leerlo con cierta impaciencia:
Hoy no ha habido mucho trabajo y he llegado temprano a casa. Estoy llevando a Hiyo a casa de una amiga y volveré pronto. Cuando regreses del trabajo, dirígete hacia la ducha. Es hora de acabar lo que empezamos ¿no crees~?
PD: No huyas, me lo debes
PD2: Deja de fruncir tanto el ceño mientras miras este mensaje …
PD3: En serio, te saldrán arrugas si sigues frunciéndolo así. No mires al pobre móvil como si tuviese la culpa … Además, no querrás arrugas en ese bello rostro, ¿no? Entonces cambia esa cara y ven deprisa~
PD4: … Te amo.
…
…
PD5: No hace falta que te sonrojes.
Sintió que una cálida sensación se acumulaba en su pecho ante dos palabras en concreto que aparecían en el mensaje.
Tan solo dos palabras … Dos simples palabras, que contenían un significado inmenso.
Solo dos simples palabras le hacían falta a este hombre para hacer que su corazón diese un vuelco en su pecho. Para que este latiese nervioso y emocionado.
"Te amo"
- No estaba frunciendo el ceño, idiota … Y maldigo tus ridículos postdatas. Y no estoy sonrojado. – Se quejó. Pero en el fondo sabía que todas estas afirmaciones eran pura mentira.
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Yokozawa empujó la puerta de su nuevo hogar con mucha cautela y esta se abrió con un leve chirrido. Entró despacio, como si tuviera el mal presentimiento de que "cierta persona" fuese a salir de la nada para molestarle, como siempre solía suceder.
Sin embargo, en lugar de ser recibido por Kirishima, fue acogido por un profundo y penetrante silencio. Las luces se encontraban apagadas y no se oía nada en absoluto. Yokozawa miró hacia todos lados en busca de alguna pista que le indicará donde estaba el editor en jefe de Japun, y comenzó a preocuparse ligeramente al no encontrar nada. ¿Dónde estaba Kirishima? ¿No dijo que le esperaría?
Entonces recordó que en el mensaje le indicó que fuese directamente hacia la ducha. Así que eso mismo hizo.
Al llegar allí, vio que la puerta se encontraba cerrada. Sin embargo, pudo percibir, debido a la luz que se colaba por la estrecha rendija de la entrada, que el cuarto de baño estaba completamente iluminado y que alguien se encontraba en él.
Ignorando las dudas que asediaban su mente, colocó su mano sobre el pomo de la puerta. Su intención era abrirla, pero la inquietud de saber lo que probablemente iba a encontrar allí le detuvo.
Y es que una parte de él no deseaba nada más que entregarse a Kirishima, pero … otra parte de él, la parte que odia mostrar su lado más vulnerable a otra persona, le impedía armarse de coraje y abrir esa dichosa puerta.
- ¿Vas a entrar o te piensas quedar ahí toda la noche? – replicó una voz en cuyo tono se podía apreciar un toque de diversión y cierto desafío.
Quizás fue porque su carácter competitivo le impedía rechazar un reto, o quizás porque esa voz paradójicamente le infundía confianza y valor, pero fuera lo que fuera, no cambiaba el hecho de que esas palabras fueron lo único que necesito para decidir por fin lo que debía hacer. Finalmente, giró el pomo y la puerta se abrió … lentamente …
Y …
Permaneció en el umbral de la entrada, observando sorprendido lo que había ante él.
Su cuerpo se negó a moverse. Sus ojos se ampliaron ante la visión de su amante … que parecía haberle estado esperando.
Kirishima le dedicó una sonrisa torcida como muestra de bienvenida. Permanecía de pie junto a la ducha, de nuevo completamente desnudo, aunque esta vez cubierto por una pequeñísima toalla atada a su cintura, que dejaba poco a la imaginación. No era nada más que un pequeño trozo de tela que parecía que se caería en cualquier momento, y que no hacía más que provocar, seducir e inquietar al espectador.
- Entra. Te he esperado ansioso – Afirmó, dejando claro que esta vez el motivo de su desnudez no era una simple ducha. El motivo era Yokozawa y nadie más que él.
Tratando de desviar la mirada, el menor preguntó:
- ¿Qué es lo que-…?
- ¿… Quiero? – añadió, completando así su pregunta - ¿Qué pregunta tonta es esa? Quiero acabar lo que empezamos esta mañana. Demasiado bueno para dejarlo así, ¿no crees? – Aclaró con total naturalidad, como si se tratara de lo más obvio del mundo. - ¿Por qué tardaste tanto? No me digas que te acobardaste.
- ¡Como si eso fuera posible!
- Que bien que pienses así. Porque prometiste que esta vez me satisfarías en todo lo que quisiera – le recordó.
- Ya lo sé, maldita sea. No me hagas recordarlo.
Definitivamente, no hacía falta que le refrescara la memoria. Él ya lo había recordado durante todo el día. ¡Y todo por su culpa!
- Muy bien – dijo Kirishima en un tono demasiado alegre para la creciente irritación del de cabellos oscuros. - Entonces entra y cierra la puerta con llave. Hiyo no vendrá hasta muy tarde, pero es mejor asegurarse.
Tras estas palabras, Yokozawa hizo lo que le sugirió a regañadientes, mientras Kirishima se apoyaba tranquilamente contra la pared del baño, mirándole fijamente. De pronto, sus finos labios se entreabrieron para murmurar de forma casual:
– Oh. Y vete quitándote la ropa, Yokozawa. Si puedes hacerlo de forma sexy mejor.
...
...
Se produjo entonces un breve silencio ...
…
En realidad, un prolongado silencio ... con un confuso Yokozawa por un lado y un expectante Kirishima por otro …
- ... ¿Qué QUE? – preguntó el de ojos zafiro, tratando de dominar el volumen de su voz.
- Que te quites la ropa de forma sexy~
- ... ¿Sexy?
- Sexy~
- ... ¿Insinúas que te haga un estriptis? – le preguntó alarmado, con un tic en el ojos y un cabreo monumental.
- Claro que no. ¿Cómo crees? ... Solo digo que te quites la ropa sensualmente intentando excitarme y seducirme.
- ¡Eso es un estriptis, imbécil! ¡No hay manera de que yo haga algo tan vergonzoso! – Yokozawa había contestado con total sinceridad. Aunque en realidad nunca había intentado seducir a nadie, consideraba que no era bueno utilizando las sutiles "armas de seducción" de las que muchos hablaban. Y si alguna vez había seducido a alguien con ellas, realmente no había sido su intención.
- No voy a obligarte a nada. Ya sabes … es solo una sugerencia.
Yokozawa se quedó mirando a los ojos a Kirishima, en busca de una chispa de burla o ironía, pero solo encontró sinceridad. Ante eso … Yokozawa apenas podía luchar.
Finalmente miró hacia el suelo y suspiró. Definitivamente no tenía idea sobre cómo ser "sexy" para un hombre … ni sabía en lo más mínimo sobre qué tácticas de seducción podría utilizar para atraer a un hombre. No obstante, tenía la esperanza de poder satisfacer a Kirishima a su propio estilo. Provocar, retar o desafiar eran cosas que no quedaban fuera de su alcance, y utilizadas de forma correcta podían transformarse en armas de seducción capaces de excitar a alguien que amase los retos. A alguien con una personalidad como la de Kirishima.
Considerando todo esto, Yokozawa tragó saliva, dejó a un lado su vergüenza y trató de controlar aquella sensación de nerviosismo y excitación que sentía en su interior. Cerró sus ojos y dejó que su chaqueta se deslizara por sus hombros lentamente hasta caer al suelo ...
Suspiró …
Y … Entonces, sus ojos se abrieron de nuevo, brillando de repente con un resplandor de desafío en la mirada. Sus atrayentes orbes azulados se clavaron fijamente en los ojos miel de Kirishima, negándose a romper el contacto, como si le estuviera retando … como si se hubiera iniciado un juego en el que perdía aquel que apartase antes la mirada.
En el azul de sus ojos se reflejaba la provocación …
El deseo, el orgullo, el juego …
… la seducción.
Llevó una mano hacía el nudo de su corbata, deshaciéndola lentamente sin apartar la vista, para luego tirarla descuidadamente al suelo. Después, con tortuosa y extrema lentitud, como si desease provocar a su amante, fue desabotonando los botones de su camisa uno por uno …
Muy …
Lenta… mente …
Kirishima lo contemplaba sin perder ni un solo detalle. Su expresión era seria e ilegible … y su mirada penetrante.
Al sentirse observado con tal intensidad, el calor se acumuló en sus mejillas. Sintió como una oleada de excitación abrasadora recorría su cuerpo. Aún así, puso todo su esfuerzo en mantenerse serio y seguir sosteniendo firmemente su mirada contra la de esos bellos ojos ambarinos.
Sin embargo, ante la vergüenza que sentía, no pudo evitar fruncir levemente el ceño y sonrojarse furiosamente. A pesar de eso, siguió con su tarea, sin siquiera ser consciente de lo atractiva que era esa expresión frustrada y avergonzada, pero decidida y desafiante a la vez.
En cambio, esa expresión tan irresistiblemente tsundere no pasó desapercibida para Kirishima …
Mientras, Yokozawa terminaba de desabrochar algunos botones de su camisa, tan solo los de la parte superior.
Así fue revelando poco a poco la suave piel de su pecho, la cual rogaba por ser tocaba y acariciada por las grandes manos de cierto hombre de cabellos castaños. Yokozawa no pudo evitar que una ligera sonrisa de suficiencia adornará sus labios al notar un brillo de impaciencia en los ojos del "calmado" Kirishima. Eso le dio cierta confianza para seguir adelante.
En vez de quitarse la camisa por completo, acercó sus manos a sus pantalones, desabrochándolo con provocativa lentitud y dejando que se deslizaran hacia el suelo, seguidos al poco tiempo por los bóxers. La camisa blanca era lo único que quedaba, pero era tan larga que conseguía cubrir su intimidad.
No por mucho tiempo …
Kirishima se acercó de un momento a otro hacia él y en cuestión de segundos ya se encontraba frente a él, besándolo intensamente.
Ambos labios, húmedos y cálidos, chocaban unos contra otros en una pasional danza. Manos que recorrían con ansia cada rincón que encontraban, deslizándose por la suave y tersa piel. Dedos que se aferraban a la espalda de su amante y la marcaban suavemente con las uñas. Manos colándose entre la escasa ropa para poder pasearse por ese agitado pecho desnudo …
Entre besos y caricias fueron acercándose poco a poco a la ducha. La toalla de Kirishima se cayó al suelo durante el camino, pero la camisa de Yokozawa aun seguía en su lugar cuando llegaron a la ducha y el agua les empapó por completo.
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Se encontraban en la ducha ... comiéndose a besos ...
Sin embargo, sus pulmones clamaban por oxigeno y el contacto de sus labios ... de sus lenguas entrelazadas ... no podría durar mucho más ...
El beso fue roto por Kirishima, quien mantuvo su rostro a escasos milímetros del de Yokozawa, disfrutando de la cercanía y sintiendo como sus cálidas respiraciones se entremezclaban la una con la otra. El aire exhalado por la boca del menor le hacía cosquillas en sus labios entreabiertos, ahora más sensibles tras el pasional beso.
Aprovechando la cercanía, Kirishima frotó su nariz muy suavemente contra la de su amante. Un gesto adorable que simplemente tenía el propósito de mostrar su afecto y sus ganas de "jugar" con su pareja.
Sus cuerpos empapados y húmedos también se encontraban muy cerca, al igual que sus rostros, tan solo separados por escasos centímetros el uno del otro. El frescor de las pequeñas gotas de agua fría que se deslizaban por la tibia piel no era capaz de enfriar el calor que sentían sus cuerpos, ni la calidez del intimo ambiente que se había formado entre ellos.
- Enjabóname. – susurró Kirishima en tono muy bajo.
En realidad, enjabonarse no era más que una excusa para sentir esos dedos sobre su cuerpo caliente y después tener la oportunidad de recorrer el cuerpo de Yokozawa por completo con sus propias manos.
El de cabellos más oscuros no pudo quejarse esta vez. Tomó el bote de jabón y comenzó su tarea.
Continuará ...
Comentarios anónimos:
Clarita-chan: wow gracias por tu amable comentario o/o estoy contenta de haber captado la esencia de la pareja, aunque creo que muchas veces cometo occ cuando se trata de estos dos T.T Lo del trabajo oral es una muy buena idea muajajjajaj Muchas gracias por tu review, me inspiró :D
yopito1025: ¡Ok, ok, no me señales tanto que me sacarás un ojo con el dedo! T.T YAY ya cumplí con mi deber (no del todo, pero bueno xDD aun falta el lemón. No tardará ò.ó) *se imagina a Kirishima y Yokozawa bailando* *El ataque de risa le dura una hora* xDDD Eso no tendría precio, quiero verlo! lol
Yuu: ¡Oh dios mioo! ¡Tu nombre! ¡YUU! ¿el mismo de Sekaiichi? ¡Nene, ahora eres el único chico con el corazón partido que está solo en la serie! o.o ... ... Ok, vale. Dejó de fangirlear xD Gracias por tu lindo review ^^ Lamento que haya que esperar un poco más por el lemon
darkwolf1010: Gracias amore~~ aquí está el siguiente capitulo. Y muy pronto el tercero
